Archivo | agosto 2011

OBSESIONES SUTILES Y PELIGROSAS (MERCHITA)

OBSESIONES SUTILES Y PELIGROSAS

Cuando el hombre se hace dócil a la inspiración  superior, sintoniza, con el programa que  ha de desarrollar,  recibiendo la ayuda que fluye de lo Alto y gracias a ello, logra disminuir las dificultades que son pruebas de resistencia en las luchas y desafíos para sus valores morales.

 Los Buenos Espíritus no pueden cambiar el Karma de sus pupilos y devotos, porque les tornarían inoperantes, les atrasaría.  Sin embargo, cuando los ven luchar  en pruebas muy severas, interfieren, auxiliándolos a través  de fuerzas edificantes  con las cuales aumentan sus resistencias, con el fin  de que logren las metas que constituyen su victoria. Igualmente encaminan cooperadores  y amigos que se transforman en palancas  propulsoras  del progreso,  extendiéndoles manos  generosas dispuestas a contribuir a favor de su éxito.

 

 De la misma forma que las interferencias perniciosas encuentran resonancia en ellos, en razón de las afinidades que existen  por sus pasiones inferiores que caracteriza su estado evolutivo. Tan pronto cambien de objetivos, y aspiren a ideales  de ennoblecimiento y actúen de acuerdo con la ética del bien, se asocian a ellos  los laboriosos Mensajeros del Amor que los estimulan para que prosigan, renovando su entusiasmo, amparándolos ante las naturales desfallecimientos e inspirándoles  en la correcta elección del camino a seguir.   

 

Las imperfecciones permiten a los adversarios del ayer  los medios para inducir a la obsesión y problemas, ya que los Espíritus perversos e infelices siempre se sirven de las tendencias negativas de aquellos a quienes odian, para estimularlos, llevándolos de ese modo  a perturbaciones  y a penosas situaciones. Si el hombre  se apoya en los recursos de elevación, se vuelve difícil para sus malvados verdugos espirituales encontrar las brechas por las cuales infiltran sus torpes  sentimientos, en la saña de la persecución en que se complacen.

 

Toda obsesión es siempre el resultado  de la anuencia consciente o no de quien la sufre, por debilidad moral del espíritu encarnado,  que no le interpone defensas  o por deficiencias del comportamiento que propician  el intercambio, en razón de la preferencia psíquica  que le place al mismo mantener.

 

Cuando el hombre se candidata a una acción meritoria nunca debe esperar  de los otros los ejemplos de virtudes ni las lecciones de elevación continuada, más si examinar las propias disposiciones para verificar  lo que tiene, de lo que puede  disponer en nombre de Jesús para ofrecer.

 

Mediante este comportamiento, no verá en los otros los deberes de ser siempre Buenos y optimistas, misioneros de la renuncia y de la santificación, y si hermanos tal vez más experimentados y dedicados, con las mismas posibilidades  de errores y flaquezas, requiriendo, en silencio, apoyo y tolerancia.

 

El candidatarse al bien no hace bueno al individuo, y la incursión en el compromiso de la fe, a nadie renueva de inmediato.

 

El adquirir cincelar la moral es de un esfuerzo continuado, un largo trabajo, que merece respeto,  no solo a los que triunfan, tan bien  a los que persisten  y actúan sin descanso, aunque no consigan con prontitud los resultados felices.

 

En las experiencias de elevación, entre otros impedimentos que surgen, la rutina de los acontecimientos es test grave  para ser superado.

 

Cuando las realizaciones se presentan nuevas, hay motivaciones y entusiasmos para realizarlas. Después a medida  que se hacen repetitivas, con las mismas manifestaciones, tienden a cansar, disminuyendo el ardor de los candidatos a la laboriosidad, llevándolos a la saturación, a la desistencia. Sucede que no se pueden innovar métodos para los mismos  problemas, cada día, ni modificar el paisaje aflictivo de los necesitados diversificándoles los cuadros de dolor y de sombra. Variando en la apariencia, sus causas matrices son las mismas, que se enredan en el espíritu endeudado, aturdido o atrasado, en viaje expurgador…  En esos momentos de cansancio, surgen las tentaciones  del reposo exagerado, de la acomodación, del excesivo tiempo  mal utilizado; abriéndose campo  a la censura indebida, que medra, que alarga, en forma de maledicencia  que esparce agrura y reproche, destruyendo, como plaga infeliz, los surcos donde la esperanza siembra el amor y la ternura que deberán florecer  como caridad y bendiciones.

 

Muchas obras del bien no resisten a este periodo, cuando las intenciones superiores ceden lugar al enfado y a la comodidad, que propician la invasión de las fuerzas destructivas y la penetración de los vigilantes adversarios de la luz…

 

Una forma  de obsesión peligrosa es aquella que pasa casi desapercibida y se instala lenta y firmemente en los cuadros mentales, estableciendo comportamientos equivocados con apariencia respetable.

 

Se suele presentar  en personas que denotan grave postura  y saben conquistar a otras por la facilidad de comunicación verbal, tornándolas afables  y gentiles, desde que no tengan sus caprichos e intereses contrariados. Dan impresiones  sociales que no corresponden  a su estado real, por cuanto adoptan comportamientos parásitos  que les acreditan a presumir de meritos  que no poseen.

 

Interiormente, viven bajo conflictos que disimulan  con habilidad, naciendo ahí,  esa doble actitud hacia la vida, situaciones que inducen  a la neurosis y desarticulan el equilibrio emocional, igualmente bajo el bombardeo de los arpones mentales destructivos de sus enemigos espirituales.

 

En ese clima psíquico, que rezuma de las experiencias de vidas pasadas, se hospeda el agresor desencarnado que insufla  mayor dosis de interferencia  por los problemas ajenos, desbordando  el egocentrismo que termina por alienarlos en cuanto cobijan y vitalizan las pasiones disolventes.

 

Este tipo de perturbación espiritual es la más difícil de ser erradicada, en razón de que el paciente niega su situación de enfermo, antes complaciéndose  en ella, porque el narcisismo a que se entrega, se convierte  en auto fascinación por valores que se atribuye y está lejos de poseer, anulando cualquier contribución que le es ofrecida.

 

Solamente la humildad, que da la dimensión de la pequeñez y flaqueza humana ante la grandiosidad de la vida, faculta una visión legitima, a través  de la cual se puede hacer una  justa evaluación de recursos, recurriéndose  a la Divinidad por la oración ungida  de amor, antídoto eficaz para los disturbios obsesivos.

 

La oración libera la mente bichada de sus clichés perniciosos, abriéndola para la captación de las energías inspiradoras, que fomentan el entusiasmo  por el bien  y la  conquista  de la paz a través  del amor. Para que esa oración  se revista de fuerza desalienante, ella necesita combustible de la fe, sin la cual no pasa de ser palabras destituidas  de compromiso  emocional entre aquel  que la dice  y a quien son dirigidas. También son necesarios el recogimiento y concentración para que se exteriorice la potencialidad por la voluntad del que anhela, dirigida con la certeza de que alcanzará el destino.

 

 

Este tipo de obseso se caracteriza por el desden a la oración por creer que no la necesita, dudando igualmente de su eficacia o menospreciando su utilidad.

 

Exacerbado en sus sentimientos infelices, el obseso se auto realiza, adoptando  una actitud de falsa superioridad con la cual anestesia  los centros de la razón y se deleita en el estado en que se encuentra. A largo plazo, sin embargo, pierde el control de la voluntad,  que deja de dirigir, bajo la pertinaz imposición, volviéndose ostensivamente agresivo y deshaciendo la apariencia, que cede lugar al desequilibrio que se le instala con fuerte penetración en los mecanismos nerviosos.

 

En ese cuadro de obsesión constrictiva, se encuentran innumerables individuos hospedando adversarios que los vampirizan  por largo tiempo, hasta culminar la venganza con los golpes largos de las caídas en la locura, en el crimen o en el suicidio.

 

¿Muchas veces se preguntamos  que porque, determinados pacientes portadores de la obsesión, y que frecuentan la Casa Espirita donde se viven los postulados de Allan Kardec, y que se especializan en ese menester,  al tratar  a tales alineados, estos no se recuperan? Muchos inquieren, también, a respecto  de la razón por la que los Mentores Espirituales no liberan a los obsesos y subyugados, en nombre de la caridad.

 

Nunca será de mas repetirse que, en todo proceso obsesivo, la aparente victima es el legitimo verdugo apenas transferido en el tiempo, siéndole la deuda la razón del mecanismo perturbador. Vencido por la insania del odio, aquel que fue cincelado se imanta al infractor que le torno desdichado y asume la igualmente indebida posición de cobrador o justiciero, incidiendo, por su parte, en error no menos importante. En cuanto el amor no luzca en el defraudado, ante la mudanza de comportamiento de su adversario, cierto es que el problema permanece. De igual modo, debidamente esclarecido sobre el equivoco en que permanece, el actual sayón, mediante adoctrinamiento por alguien que tenga sobre el autoridad moral y lo sensibilice, puede cambiar de actitud, decidiéndose por abandonar la pugna, lo que no exenta al incurso en la deuda de rescatarla por otro proceso de que se utilizan los códigos de la Soberana Justicia.

 

En la terapia desobsesiva, los cuidados para con el encarnado no pueden ser menores que los aplicados con relación al enfermo psíquico que le aflige, en desarreglo e infortunio cual se encuentra en la otra dimensión de la vida.

 

Debe tenerse en mente que el hecho de no ser visto siempre el perseguidor desencarnado, por los hombres, no significa que la tarea de estos, aliada a la de los Guías Espirituales, deba ser la de apartarlos, pura y simplemente. Seres vivos e inteligentes, apenas desnudados de la materia, sufren y aman, odian y luchan, esperando la ayuda que no supieran o no quisieran ofrecerse. Por tanto, el amor debe alcanzar la victima de ayer, que sufre hace más tiempo, amparándola, de modo a que despierte para no sufrir mas ni provocar sufrimiento.

 

Y como la función del dolor se reviste de un poder terapéutico de liberación para quien lo sabe aprovechar, justo es que el encarnado se modifique para mejor, mediante cuyo comportamiento también sensibiliza a su opositor, a su vez adquiriendo recursos de paz y títulos de trabajo para su crecimiento espiritual.

 

Sin embargo, hay pacientes, obsesos o no, para los cuales, gracias a su rebeldía sistemática y tozuda acomodación en las disposiciones inferiores, la mejor terapia es la permanencia de la enfermedad, ahorrándoles males mayores.

 

Hay paralíticos que recuperan los movimientos y marchan para desastres que podrían evitar, si lo quisiesen; portadores de micosis, llagas y pústulas, rehacen la apariencia física, curándose de las dermatosis e infectan la mente y el alma con los contagios de los actos deprimentes y viciosos; ciegos que recobran la visión y la utilizan erróneamente en la observación de los hechos; enfermos por virosis y portadores de limitaciones que se restablecen, arrojándose de inmediato, lúbricos y desesperados, en los laberintos de la insatisfacci6n, de la agresividad, causándose mayor infelicidad…

 

En el campo de las obsesiones, no son pocos aquellos que, una vez que se mejoran, abandonan las disposiciones de trabajo y progreso, para correr precipitados, de vuelta a los hábitos vulgares en los que antes se complacías…

 

Aun delante de Jesús, este fenómeno era habitual. En principio, porque conociese la procedencia de los males que afligían a los enfermos e infelices que Le buscaban, como es comprensible, el Señor no curo a todos… Y de entre los muchos curados, quedo memorable la interrogación que El dirigió al ex enfermo del mal de Hansen que le fue expresar la gratitud por el beneficio recibido. “- ¿No fueran diez los curados, por que solo este vino a agradecer?” (*)

 

Es común hacerse compromiso intimo de renovación y trabajo, en cuanto permanece la enfermedad, negociándose con Dios la salud que se desea por lo que se promete realizar, como si la practica de las virtudes del bien fuese útil al Padre y no un deber de todos nosotros, que nos beneficia y da felicidad.

 

Tan pronto pasa la agudeza del sufrimiento y el tiempo distancia la mente ex enferma del momento de la dolencia, la ilusión sustituye a la realidad; la voluptuosidad del placer enflaquece los deseos de servir y el cae en la indiferencia, cuando no sucede ocurrir males peores.

 

Cuanto a aquellos que frecuentan las Instituciones Espiritas, portando obsesiones y no se recuperan, merece que se tenga en mente el hecho de que la visión del medicamento no propicia la salud, si no la ingestión de el y la posterior dieta conforme convenga, al lado de otros factores que permiten el retorno del bienestar. Además, ni todos los males deben ser solucionados conforme a la óptica de quien los padece, mas de acuerdo con programas superiores que establecen lo que es mejor para la criatura. La función del Espiritismo es esencialmente la de iluminación de la conciencia con la consecuente orientación del comportamiento, armando a su aprendiz con los recursos que lo capaciten a vencerse, superando las pasiones salvajes y sublimando las tendencias inferiores mediante cuyo procedimiento se eleva.

 

En la terapia desobsesiva, el tributo del enfermo, tan pronto razone y entienda la asistencia que se le administra, es de vital importancia; por cuanto, serán sus pensamientos y actos los que responderán por su transformación moral para mejor, con la real disposición y posterior acción para recuperarse de los males practicados, ahora beneficiando a aquellos que le sufrieran los perjuicios y por cuya regularización los mismos se empeñan, a pesar de los métodos equivocados e ilícitos de que se sirven.

 

La evangelización del Espíritu desencarnado es de suma importancia mas, igualmente, la de la criatura humana que se enzarzo en la delincuencia y todavía no se recupero del delito practicado.

 

Con frecuencia, es más fácil de objetivarse resultados en la terapia desobsesiva con pacientes de mente obnubilada, de que con aquellos que razonan y no se disponen a la tarea de mudanza interior, de la acción dignificante, ahogados en dudas que cultivan e indisposiciones que les agradan.

 

En la actualidad, gran numero de pacientes portadores de alineación por obsesión, transita por gabinetes de respetables psiquiatras que les prescriben drogas adictivas de que se encharcan, viciando la voluntad, que pierde los comandos, permaneciendo abúlicos y sufriendo dependencias de demorada erradicación. Sin el control de la voluntad, que sufre la acción barbitúrico de la droga y la perniciosa interferencia de la mente perturbadora, el enfermo tiene dificultad de luchar, utilizándose de los recursos desobsesivos cuyos efectos de el dependen.

 

Es claro que no censuramos este procedimiento psiquiátrico, teniendo en vista que, en determinados cuadros de la locura, la providencia es saludable, especialmente en los que presentan gran agitación, en los catatonicos, en los sicótico-maniaco-depresivos – aun cuando se encuentren bajo la inducción de adversarios desencarnados, evitándose, de esta forma, la consumación del suicidio provocado -, pero no su uso genérico.

 

El futuro próximo contribuirá con criterios mas rigurosos y seleccionados en la aplicación de tales terapéuticas, especialmente cuando el prejuicio  científico ceda lugar al discernimiento cultural, que vera en el paciente, no apenas el soma, sino, y principalmente, el Espíritu con sus equipamientos de  periespiritu y materia…

 

 

 

 

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del Libro “Cuadros de la Obsesión” de Divaldo Pereira Franco

EVOLUCIÓN DE LA MEDIÚMNIDAD

EVOLUCIÓN DE LA MEDIÚMNIDAD

La sensibilidad del Ser evoluciona junto a su moral y durante la evolución se integra con la conquista de la sabiduría.

A través de las sucesivas vidas, aumenta su caudal de conocimientos sobre la vida, la Creación  y las leyes y fuerzas que la rigen. No obstante el conocimiento actual es aún muy restringido porque el hombre está, con relación al Universo, muy bajo en la escala evolutiva.

Las sucesivas vidas en diferentes estancias, con la permanencia más o menos demorada en los planos etéreos, le son de gran auxilio, sobre todo cuando su conciencia espiritual despierta con esa comprensión.

Toda vez que “muere” encarnando o “resucita” desencarnando, descendiendo a las sombras de la materia densa o renaciendo en las claridades de la luz, el hombre sortea pruebas, adquiere nuevos conocimientos y progresa, pues la vida no se detiene jamás, ya que es un movimiento ascensional permanente en el campo móvil de la eternidad.

Para las experiencias en el mundo terrenal bastan la inteligencia y los sentidos físicos, más para los de orden  espiritual necesita otras facultades  más elevadas y diferentes que se ubican por encima de la razón y pertenecen al mundo hiper-fisico.

A estas últimas pertenecen las de tipo mediúmnico.

Para la Naturaleza material y las cosas del mundo visible el hombre recibió de Dios la vista corpórea, los sentidos  e instrumentos especiales, tales como un telescopio con el cual proyecto su mirada en las profundidades  de los espacios y con el microscopio descubrió el mundo infinitamente pequeño.

Para penetrar el Mundo Invisible le dio la mediúmnidad. Su misión es santa  porque su finalidad es rasgar los horizontes de la vida eterna.

Desarrollada  la sensibilidad  individual, más allá de los limites considerados comunes, deviene la facultad de ver cosas que los otros no ven, oír lo que no es normalmente oído, sentir de modo normal  y producir fenómenos  considerados absurdos frente  a las leyes generales de enjuiciamiento y análisis.

El hombre primitivo actuaba por instinto, su sensibilidad no iba más allá de la epidermis y actuaba solamente en los límites del ámbito personal concerniente  al mantenimiento de la vida: calor, frio, hambre, terror, sexo…

Después paso el hombre a comprender la Naturaleza externa en todo lo que ella influía directamente en la vida personal del Ser.

 Enseguida avanzo un poco y descubrió las relaciones  existentes entre las cosas  y los seres vivos y las consecuentes reacciones.

Sintió el viento y no se atemorizó más; vio la lluvia y la bendijo; produjo el fuego y se calentó con el. Se aplicó más y promovió la unión entre las tribus, las comunidades y las razas, iniciando así los primeros pasos en el terreno de la colectivización; sintió los reflejos y las consecuencias  de la vida social y esbozó entonces los primeros rudimentos de las leyes.

Se desarrollo aun más y comprendió la expresión simbólica de la Naturaleza, de esfuerzo en esfuerzo, paso a paso, avanzando por milímetros, ha venido siendo hasta hoy, cuando ya evolucionado, en un grado más avanzado, inquietándose con el sufrimiento ajeno, organizando la vida social en moldes más justos y legislando con mayor expresión fraternal, va en firme marcha por el camino hacia un mundo renovado y con bases cercanas al ideal evangélico.

Y sigue progresando, en un grado por encima del sensitivo, ya, como un hombre renovado, penetrará en los mundos del más allá de la materia, sorprendiéndolo los aspectos, movimientos y habitantes y, más alto aun, vislumbrará los mundos espirituales completamente vedados a los ojos y a la comprensión humana actual, rematando su visión superior en la contemplación del Cosmos sintiendo su pulsación, su belleza, su grandiosidad y su admirable unidad eterna.

¿Qué será entonces: un hombre o un ángel?

El desarrollo de las facultades del Espíritu tiende, pues, a la revelación de las cosas divinas en todos sus aspectos y grados y a la ejemplificación de sus leyes en la vida común.

Hoy los guías echan mano de “facultades en préstamo” para algunas de esas revelaciones y para la demostración de los fenómenos aún considerados sobrenaturales, más, en el futuro, la humanidad madura y evolucionada será cuando el hombre sea un instrumento pleno y consciente de las realidades espirituales aplicadas a la vida colectiva.

Son médiums  todos los profetas e instructores de verdades, como también  lo son todos aquellos que las viven, porque es por su intermedio que tales verdades caminan, tomando cuerpo y se realizan.

La mediúmnidad, pues, no es un fenómeno individual, restringido a un hombre, privilegio de unos y otros sino un hecho universal, común a toda  la creación divina, en el sentido de que las partes   de esa creación se manifiestan unas a las otras y, recíprocamente, se revelan la síntesis  divina  que representan y la esencia universal que en ellas se contiene.

Así como los seres se manifiestan unos a otros, Dios se manifiesta a los hombres por medio de su creación y de eso se deduce que todas las cosas  y seres son fenómenos intermediarios.

La mediúmnidad es, pues un fenómeno natural y se realiza en todos los grados de la jerarquía  de la creación, en una escala que va del gusano a los ángeles, todo y todos  manifestándose recíprocamente y dando testimonio de sí mismo. Así, Jesucristo fue, innegablemente, el médium de Dios junto a los hombres, manifestando, transmitiendo y realizando su voluntad divina.

Como todo lo demás la mediúmnidad evoluciona. Sus aspectos pueden ser aparentemente  los mismos, porque en este mundo de materia pesada las relaciones con los planos espirituales, siguen determinados moldes invariables; los procedimientos no cambian mucho, empero las facultades se dilatan y alcanzan cada vez horizontes y extensiones  más amplios.

En cualquier punto del Universo en el que esté el individuo la mediúmnidad se ejerce con las mismas características  y consecuencias,  siendo pues, como dijimos, un fenómeno de constatación y aplicación  universales.

Cuanto mayor sea el grado  o índice de esa sensibilidad, tanto mayor será la intuición y, consecuentemente, tanto mayor  el campo del individuo abarque en la percepción de los fenómenos y de los aspectos de la vida cósmica.

 La Naturaleza es un maravilloso y amplio campo de manifestaciones  fenoménicas aún muy poco penetrado por nuestro rudimentario conocimiento.

Los que hoy poseen una sensibilidad ya evolucionada recogen lo que plantaron en vidas anteriores, reciben los resultados de las experiencias  que ya realizaron, de las pruebas que soportaron, aunque el número de ellos es restringido. Son esos los que sin la coacción del dolor adoptan más fácilmente y sin discusión ni vacilaciones las enseñanzas de la Tercera Revelación, porque ya tienen con las verdades que esta predica una más o menos acentuada afinidad espiritual.

La gran mayoría de los hombres no se fijan en estas verdades, las únicas capaces de reformarlos  moralmente, permanecen al margen  de la gran renovación espiritual que se está produciendo en el planeta.

Representan un elemento de estancamiento, de detención, de retardo para la evolución de la especie. El Umbral y las Tinieblas son aun sus moradas naturales.

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  Enviado por Merchita

 

 

 

 

DENTRO DEL CAMINO DE LA EVOLUCIÓN

DENTRO DEL CAMINO DE LA EVOLUCIÓN

  El Espiritismo dilata el pensamiento y abre nuevos horizontes; en lugar de tener una vista estrecha y mezquina que concentra la atención en la vida presente, enseña que esta vida solo es un eslabón en el conjunto armonioso y grandioso de la obra del creador.

 Como Espíritus eternos que somos, estamos hoy en el punto exacto de la evolución para la cual nos preparamos, con los recursos más adecuados para la solución de nuestros problemas y tareas, según los compromisos que contrajimos, sea en el campo del progreso necesario o en la esfera de la prueba rectificadora.

 La base de la tranquilidad del hombre reside en su integridad en la conciencia, debiendo comprender que todos sus problemas  constituyen debitos  que le compete resarcir y que todas las facilidades que nos enriquecen el camino son instrumentos que el Señor nos presta, a fin de que nos sirvamos de ellos  para utilizar nuestra voluntad, construyendo  un mundo feliz en el futuro y comprendiendo así que la vida nos devuelve aquello que le damos.

 Incontestablemente la sociedad terrena está muy avanzada en la senda del progreso dentro del siglo XX, pero da pena  que la paz de tantos y tan admirables  triunfos sociales, el hombre no se conduzca también un poco más respetuoso ante Dios, sumiso  ante Sus Leyes, agradeciendo los favores que del Cielo recibe con la posibilidad de tales conquistas para el bien de todos.

 Olvidamos con facilidad que la gloria del hombre virtuoso es el testimonio de la buena conciencia. Por lo tanto si conserva la conciencia pura, siempre estará alegre. Una buena conciencia puede soportar muchas cosas y permanecer alegre, hasta incluso en las adversidades. La mala conciencia en cambio, anda siempre temerosa e inquieta.

 Se goza de suave sosiego si de nada nos acusa el corazón. Si nos acercamos a Jesús en la vida y en la muerte, entregándonos  fielmente,  El nos socorrerá, cuando todos nos falten…

 No busquemos reposo, nacimos para trabajar por eso dispongámonos   más  hacia la paciencia que para el consuelo, más para la cruz que para la alegría…

 Las leyes eternas establecidas por el Supremo Señor para la regencia de Su Creación, jamás serán impunemente  desacatadas, pues todos sufrimos  las consecuencias inevitables de los hechos que realizamos contrarios a la ley. Todos sabemos, porque el Evangelio lo advierte, que a cada hombre le será concedido de acuerdo con los actos practicados.

 Comprendiendo las leyes que rigen los destinos de la Humanidad se puede esclarecer a los ignorantes  en cuanto a la severidad  y a la justicia de las mismas leyes, con lecciones prudentes y racionales que podrán contribuir mucho para la educación de las almas frágiles  que aun no pueden o no saben comprender que los mundos y sus Humanidades son regidos por una justicia Inflexible, que, para bien del propio delincuente, de el exigirá actos armoniosos  con la armonía de la Creación, jamás sancionando desvíos de las rutas trazadas por la Legislación Suprema.

 La bondad paternal del creador, cuyas leyes, establecen una inflexible justicia en la punición del error, también establecen la misericordiosa enseñanza para la rehabilitación del alma culpable, por eso la meditación es una experiencia para el arrepentimiento, gracias a ella se consigue elevarse por encima de las miserias  vislumbrando un camino para observar dentro de la armonía  de la legislación divina.

 Son muchos los sordos por ignorancia, sin buena voluntad para el progreso, y hasta incluso padecen rebeldía debido a las amarguras que sufrimos en la esclavitud.

 La fe en Dios, la creencia en la reencarnación y en la inmortalidad del alma humana, la consoladora esperanza de la vida después de la muerte, plena de justicia y recompensas permite al hombre escalar hasta Dios lleno de ilusiones y esperanzas  para alcanzar  la Cima, gracias al trabajo que es un bendito elemento de redención para todas las criaturas ya que despierta el sentimiento por el interés fraternal hacia sus semejantes.

 La resignación ante la adversidad es el sublime amparo del desgraciado, que envuelve su personalidad, animándola y resignándola con pleno testimonio de acerbos dolores.

 Es preciso que el alma pecadora se vuelva para Dios, nuestro Padre, el cual siendo poderoso concederá fuerzas para conseguir la victoria contra uno mismo.

 Dios protege y salva al “humilde”, ama y consuela, al humilde que se inclina ante El y le da abundancia de gracias  y después del abatimiento, le levanta para la gran honra. Al humilde revela sus secretos y lo atrae para Si y le invita. El humilde, al sufrir ofensas, conserva su paz, porque confía en Dios y no en el Mundo.

 Mientras el hombre no se reconozca inferior a todos, no habrá realizado progreso alguno.

 Es necesario avisar a los hombres de las verdades,  para que se conduzcan mejor en la vida. ¡Ama y Respeta la Doctrina del Consolador prometida por Jesús! Vigila, prudentemente, por la Revelación con claridad y dedicación, porque solamente ella, con las enseñanzas de las leyes que dirigen los destinos humanos, corregirá tales desarmonías existentes en el seno de las sociedades terrenales.

 Trabajo realizado por Merchita

Extraído de “Dramas de la Obsesión” de Ivonne Pereira.

 

Saludo matinal (COMENTANDO LA ALEGRIA DE VIVIR)

 

 

Saludo matinal (COMENTANDO LA ALEGRIA DE VIVIR)

Viernes 26 de agosto del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días,  hemos de sentir la alegría de poder compartir nuestra existencia con los que nos rodean.  Si queremos mejorar nuestra calidad de vida hemos de conseguir  obtener  el sentido del humor.

Hemos de sentir la vida a cada instante percibiendo la maravillosa creación, la obra de Dios, procurando  dar todo lo mejor de nosotros, es contemplar  pacíficamente la risa de un niño, oír el cantico de los pájaros, escuchar al adolescente,  asistir y acompañar a los ancianos para que no se sientan solos. Vivir es vibrar, sentir, comprender  permanecer y ser, es valorar el tiempo porque el es lo único que poseemos para realizarnos.

Lo que hoy no conseguiste, con ánimo y cariño podrás lograrlo mañana. Sí alguna vez tus sueño se derrumban, busca un poco de luz en tu ventana, prométete a ti mismo un arco iris y vuelve a comenzar. No te detengas, construye nuevos sueños. Piensa siempre que en tu camino nada es imposible. Pon todo tu ser, en todo lo que hagas. Baña siempre tus días en el dorado resplandor del entusiasmo.

Nunca más vuelvas a saludar el amanecer sin una meta. Ve hacia las oportunidades, no esperes solamente que ellas vengan a ti Es más fácil levantarse de una caída, que de una cobardía. No es el tiempo el que sana las heridas sino el amor y la compañía. Piensa que cada día es el más importante y entrégale tu fuerza y tus deseos

Para empezar a recuperar un poco aquella motivación para conquistar sueños y disfrutar de la vida, se necesita empezar a hacer pequeños cambios positivos, exterminar los pensamientos negativos y enfocar los pensamientos positivos. Esto se logra tratando de verle el lado bueno a cada situación de la vida, en vez de enfocarse en los detalles defectuosos. Es apreciar a la gente que hay alrededor, una vez que los pensamientos negativos son desplazados por pensamientos positivos, la vida empieza a cambiar y todas las personas alrededor comienzan a ver el cambio y por lo tanto cambian también.

Las mejores perspectivas para empezar son.

Elevar nuestro nivel de autoestima,  sintiéndonos importantes  y necesario en la familia, en la escuela, en el grupo de trabajo y, en definitiva, que seamos apreciados y tenidos en cuenta por los demás.

Llevar una vida ordenada y sencilla, disfrutando de las cosas pequeñas y cotidianas que están al alcance de cualquiera.

Pensar siempre en positivo, no permitiendo la entrada a nuestra mente de derrotismos y actitudes deprimentes o desesperanzadoras. Que el pasado negativo o la inquietud v el desasosiego por el futuro no nos impidan vivir el presente en paz y armonía con nosotros mismos.

Conseguir que nuestra ocupación o trabajo sea fuente de alegría. Comprobar que el trabajo no sólo es la expresión clara de nuestra vitalidad, inteligencia y capacidad, sino que con él hacemos nuestra aportación a la sociedad, contribuyendo de forma directa al bienestar físico, intelectual, moral o espiritual de los demás.

Fomentar cada día, a cada instante, los sentimientos de aceptación, de conformidad y hasta de complacencia y alegría de la realidad cotidiana, sea cual fuere. Tras cada sombra siempre se oculta un destello de luz. La alegría será siempre nuestra fiel compañera cuando convirtamos en hábito el descubrir siempre el lado bueno de las cosas.

No te conformes con sentir la alegría dentro de ti, haz que aflore al exterior y contágiala a quienes te rodean con palabras, actitudes y gestos que les arrastren a compartir tu propia alegría.

Aprende a no perder ni un instante en lamentaciones y quejas inútiles sobre algo que es irremediable, como el jarrón que se ha roto, un día lluvioso, el robo del coche, una enfermedad incurable… Acepta lo irremediable ya que, una actitud de protesta y disgusto por algo que no tiene solución, te privará de la alegría de vivir.

Convierte la alegría en fiel comparsa de tu vida, ya que es, sin duda, el ingrediente principal en el compuesto de la salud física, mental y psíquica.

La Alegría de vivir está en la vida misma

Permitiéndonos dar y recibir.

 

La Alegría de vivir está en la naturaleza

Permitiéndonos ver y sentir

La Alegría de vivir está en la familia

Permitiéndonos amar y aprender

 

La Alegría de vivir esta en los amigos

Permitiéndonos cooperar y disfrutar

 

La Alegría de vivir esta en los compañeros de trabajo

Permitiéndonos progresar y llenarnos de experiencias

 

La Alegría de vivir está en todas partes

Permitiéndonos simplemente ¡VIVIR!

 

Vivamos con alegría, vivifiquémonos en el Señor,  que nos ofrece la oportunidad  de  contemplar el universo, en su inconmensurable amor a todos.

 

Mis mejores deseos para este final de semana, vibremos  con amor y esperanza, para que la vida cambie a nuestro alrededor. Merchita

¿ESPIRITISMO: FILOSOFÍA, CIENCIA O RELIGIÓN?

¿ESPIRITISMO: FILOSOFÍA, CIENCIA O RELIGIÓN?

El Blog dos Espíritas

Por Maria Ribeiro

 

Aun hoy actualmente, hay dudas entre los adeptos del Espiritismo en cuanto a su real naturaleza. ¿Al fin de cuentas, el Espiritismo es religión, ciencia o filosofía?

Sin pretensiones poco razonables, nos gustaría examinar las Letras Espiritas, con la finalidad de buscar la luz para tal, callejos sin salida.

En el capítulo I, Ítem, 17 de La Génesis, Kardec elucida que “Todas las ciencias  se encadenan y se suceden en un orden raciona; ellas nacen una de las otras; a medida  que encuentran un punto de apoyo en las ideas y conocimientos anteriores.”

Ya en el ítem anterior, el lucido maestro lionés hizo paralelo entre los objetos de estudio de ambos, la ciencia  ordinaria y el espiritismo, siendo el primero  el de las leyes del principio material y el segundo, el de las leyes del principio espiritual. Es del conocimiento general que, para constituirse una ciencia es necesario que haya un objeto  de estudio. El espiritismo, bajo este aspecto investigativo,  es, por tanto, Ciencia, con sus propios métodos y postulados explorando al máximo el uso de la observación, de la lógica, de la racionalidad.

Se entiende que la ciencia espirita  da proseguimiento a investigaciones  que la ciencia está imposibilitada  de actuar. Al menos por los mismos medios, pues, dentro de su campo de acción, también participa de la gran obra divina, que es trazar informaciones y disponibilidades en las más diversas áreas para los hombres. Son palabras del magno codificador en Obras Póstumas, en el capítulo titulado “Preguntas y Problemas”: “… (El espiritismo) no repudia ninguno de los descubrimientos de la ciencia, teniendo en vista que la ciencia es la recopilación de las leyes de la naturaleza, y que, siendo esas leyes de Dios, repudiar la ciencia  seria repudiar la obra de Dios.”

¡Y mientras tanto las ciencias han progresado! En todos los sectores,  las mejoras están surgiendo con nuevos ropajes para hacernos creer que son creaciones inéditas. Los avances en la medicina nos dejan  en la expectativa del surgimiento de curas,  o al menos tratamientos más eficaces  y al mismo tiempo menos agresivo, para las enfermedades como el cáncer y aun mismo para el AIDS. La tecnología  contribuyo creando mecanismos  y aparatos cada vez más modernos en prácticamente todos los niveles. No se puede negar   en cuanto al progreso que ha promovido  mayor bienestar para la vida humana.

El Espiritismo es una doctrina filosófica que tienen consecuencias religiosas, como toda doctrina espiritualista”. Encontramos en la Doctrina Espirita los más elevados valores que desde tiempos inmemoriales vienen siendo predicados por diversas personalidades que  visitaron el planeta. Muchas veces considerados como locos, agitadores y subversivos, tuvieron sus grandezas de almas reconocidas, solamente después  que desencarnaron.

Con este corto periodo, Kardec no deja espacio para la separación del Espiritismo, filosofía y religión, una  vez que la Filosofía es que dio origen a las religiones y a las ciencias. Por eso, es incomprensible la forma de ver el Espiritismo sin Filosofía, sin ciencia. Y sin religión, ya que el texto Espirita nos sugiere  ser la Doctrina  la fusión armónica de un trió que, por causa de la ignorancia de los hombres, estuvo disperso por largos siglos.

Hay, obviamente, que considerar, en como los hombres constituyeron sus creencias, organizándolas según un entendimiento limitado perfectamente inteligible. Surgiendo  disidencias, lo que puede parecer natural, surgen también  nuevas formas de adoración al ser superior, nuevos dogmas, nuevos rituales, y otra vez nuevas disidencias, formando grupos  muy heterogéneos solamente en determinados aspectos. La Doctrina Espirita no se compara a nada de eso, porque no es una disidencia  de ninguna otra, más si,  la suma de todas las verdades contenidas  esparcidamente en las diversas expresiones religiosas, nada menos que el consolador prometido por Cristo. “Más aquel consolador, el Espíritu santo, que el Padre enviara  en mi nombre, os enseñará todas las cosas, y os hará recordar  todo cuanto os tengo dicho” (Juan, 14, 26).

Ahora, Jesús habla de “todas las cosas” – os enseñará todas las cosas. si reconocemos  el Espiritismo como el cumplimiento de esta promesa de Jesús, es necesario  atribuirle el merito que el merece. No pude ser reducido a una u otra esfera de acción.  Examinemos lo que el ítem XIII de la introducción de El Libro de los Espíritus asevera: “Por tanto, no nos engañemos: el estudio del Espiritismo es inmenso, toca en todas las cuestiones de la metafísica y de la orden social, y es todo un mundo que se abre ante nosotros.” en otras palabras, no es lo mismo que Jesús pronunció? En todos los aspectos – científico, filosófico y  religiosos, precisa ser investigado, comprendido y divulgado, bajo pena de  reforzar  la ya existente idea  de que Espiritismo es diferente de religión, que es diferente de ciencia.  Una cosa es utilizar formas didácticas para mejor comprensión de su compleja transcendencia, otra es querer deturpar palabras  y esclarecimientos de Espíritus que están mucho más allá de nosotros, como el propio Codificador, apenas para entender una fracción de audaz orgullo.

Por otro lado, “el Espiritismo, esencialmente positivo  en sus creencias, repele  todo misticismo”, conforme señala Kardec, (Obras Póstumas, Preguntas y problemas). Y, sin saber aun si felizmente  o infelizmente, existe una vertiente para este lado, más sin sombra de duda, es anti doctrinario. Lo que puede haber de errado en una persona al ofrecer o recibir una aplicación de Reiki,  o de hacer tratamientos cromoterapia, o de someter las terapias con cristales, pirámides y florales?   ¿Será que es errado  el que alguien tome un baño  de sal gruesa,  o encender inciensos y velas o practicar cosas afines?  Ciertamente que errado no es, teniendo en vista  las buenas intenciones con que son hechas, más sustentar que eso tiene  que ver con el Espiritismo es un error grave, pues entre ambos  van una distancia galáctica.

Siendo, esencialmente positivo en sus creencias, el espiritismo está basado en los hechos y en la experiencia; es un objeto de carácter práctico y objetivo. Dirige la fe del hombre para el raciocinio. De ahí no parecer racional creer que la quema de incienso sea capaz de espantar los malos Espíritus y fluidos “cargados”,  olvidando el ítem 13 del noveno capítulo de El Libro de los Médiums. También es alarmante  ver la confianza que se deposita en el tratamiento de las tales flores, que garantizan interferencias benéficas según algunos, en el periespiritu, cuando se sabe que sin reformulaciones de valores llevados a efecto cotidianamente, no existe otra forma de  adquirirse el bienestar físico o psíquico.

La reflexión que se hace importante es que el respeto por las diversas formas de creencias es preciso que exista,  ya que somos parte de un grupo heterogéneo de Espíritus en diferentes  grados evolutivos. De ahí, el concluirse que, entre los Espíritas  habrá aquellos en estado de transición, donde la total convicción aun no surgió y solo la hará gradualmente, como es natural. Entretanto, no será por causa de eso que se dejará de esclarecerlos, preservando siempre   y a todo costo, la pureza doctrinaria.

Bajo la identificación de Un espíritu, un compañero de la patria espiritual nos elucida  aun en la Obras Póstumas, en el capitulo cuyo título es “El futuro del espiritismo”: “El Espiritismo está llamado a desempeñar un papel inmenso sobre la Tierra; será el que reformará la legislación tan frecuentemente contraria a las leyes divinas; será el que rectificará los errores de la historia; será el que reconducirá a la religión de Cristo que, en las manos de los sacerdotes, se torno un comercio y un vil tráfico; instituirá la verdadera religión, la religión natural, la que parte del corazón y va directo a Dios, sin detenerse en las franjas de una sotana, o en las escaleras de un altar(…)

El Hermano habla de una “religión de Cristo”, de una religión natural que parte del corazón y va directo a Dios, removiendo  en nosotros cualquier pensamiento de alguna forma ligado  a la cuestión religiosa, resucitando su real significado.

Lo que se entendió por religión, en realidad, jamás lo fue. Del latín religar asume significación diversa.  El “religar” el hombre a Dios jamás puede hacer entender practicas externas acosadas por una caprichosa superstición, abstracción hecha para los hombres aun de entendimiento elementales, y a los abusos que se registraron, principalmente en el periodo dantesco de la Edad Media.

La Doctrina Espirita vino a restaurar el cristianismo que a lo largo de la historia sufrió deturpación, mutilaciones  y abusos de toda suerte. ¿Cómo eximirla de cualquiera de sus aspectos, sin repetir los mismos errores del Pasado?

Es una necesidad urgente que los espiritas asuman pronto  su papel, ya que tantas responsabilidades están  reservadas al espiritismo, que solo actuará mediante la acción efectiva de sus adeptos.  Estos parecen esperar  que acontezca algo extraordinario por si mismo, mientras pequeñas divergencias  amenazan  intimidar verazmente difundiendo las ideas  espiritas. Afortunadamente el codificador garantizo:”Qué importan, más allá, de algunas disidencias que están más en la forma que en el fondo! Observad que los principios fundamentales son los mismos por todas partes y deben uniros en un pensamiento común: el amor a Dios  y la práctica del bien. Cualquiera que sean, por tanto, el modo de progresión que se admita,  o las condiciones normales de la existencia futura, el objetivo final es el mismo: hacer  el bien; ahora, no hay dos  maneras de hacerlo. “ (El Libro de los Espíritus – Conclusión ítem, IX)

 

LOS PADRES SON RESPONSABLES POR EL DESENVOLVIMIENTO DE LOS VALORES DE LOS HIJOS (JORGE HESSEN)

LOS PADRES SON RESPONSABLES POR EL DESENVOLVIMIENTO DE LOS VALORES DE LOS HIJOS

Actualmente  cierne sobre las familias modernas una grave amenaza en torno  a la cultura del placer. El instituto familiar necesita de gran choque  de modelo y, sobretodo, de mucho apoyo religioso para alcanzar su equilibrio moral.  Infelizmente, muchos padres quieren que los hijos  tengan el placer sin responsabilidad. Sobre eso,  el psiquiatra Içmi Tiba afirma: “las drogas son maneras fáciles  de conseguir “placer”. El joven no precisa hacer nada, apenas ingerirla. Los hijos  están siendo educados para que usen las drogas. (1)Los padres han ofrecido todo a los hijos sin exigir responsabilidad  a cambio, sin exigir que ellos mantengan una disciplina moral.

Los padres son responsables por el desenvolvimiento de los valores de los hijos y no deben apostar en la escuela para ejercer esa tarea. Para Içmi, “los niños se ha convertido en patatas calientes: los padres las dejan en mano de los profesores, los profesores los devuelven a los padres.” (2) El psiquiatra reafirma que “un  padre de verdad,  es aquel  que aplica en casa la ciudadanía familiar. O sea, nadie en casa puede hacer aquello que no se puede hacer en la sociedad. Es preciso imponer la obligación de que el hijo haga eso, así,  se crea la noción de que el tiene que participar de la vida comunitaria.” (3) 

Los padres precisan hacer que los hijos entiendan que ellos tienen que cumplir su parte para  disfrutar de  los bienes del amor. Los padres precisan exigir más. “El exigir es mucho más que acompañar los limites, de aquello que el hijo  es capaz de hacer”. Para Içmi  Tiba, si “usted quiere educar? Sea educado. Y ser educado no es hablar “licencia” y “gracias”. Ser educado es ser ético, progresivo, competente y feliz.”

Los espiritas saben que la fase infantil, en su primera etapa, es la más importante para la educación, y no podemos relajarnos  en la orientación de los hijos, en las grandes revelaciones de la vida. Bajo ninguna hipótesis, esa primera  etapa reencarnatorio debe ser enfrentada con insensibilidad. Del o al 7 años, aproximadamente, es la fase infantil  más accesible  a las impresiones  que recibe de los padres, razón por la cual no podemos olvidar nuestro deber de orientar a los hijos  en cuanto a las enseñanzas morales. “El pretexto de que el niño debe desarrollarse con la máxima  noción de libertad puede dar  paso a graves peligros.  Ya se dijo, en el mundo, que el niño libre es la simiente del villano.” (5)

Si no observamos esas reglas, permitimos encender  al faltoso  de entonces la misma llama  de los excesos de todos los matices, que lo conducen  al exterminio y el delito. “Los padres espiritistas deben comprender esa característica en sus sagradas obligaciones,  entendiendo que el hogar  no se forma para la contemplación egoísta de la especie, más si para santuario donde, algunas veces,  se exige la renuncia y el sacrificio de  una existencia  entera.” (6)

Principalmente la madre, que según Emmanuel, “debe ser el exponente divino de toda la comprensión espiritual y de todos los sacrificios por la paz de la familia. La madre terrestre debe comprender, ante todo,  que sus hijos, primeramente, son hijos de Dios.  Desde la infancia, debe prepararlo para el trabajo y para la lucha que los esperan. 

Desde los primeros años,  debe enseñar al niño a huir del abismo de la libertad, controlándole las posiciones mentales, pues esa es la ocasión más propicia  para la edificación de las bases de una vida. enseñará la tolerancia más pura, más no desdeñará la energía cuando sea necesaria en el proceso de la educación, reconocida a la heterogeneidad de las tendencias y la diversidad de los temperamentos”. (7)

La madre “ no debe dar razón a cualquier queja de los hijos, sin un examen desapasionado y meticuloso de las cuestiones, levantándoles los sentimientos para Dios, sin permitir  que  se estacionen en la futilidad o en los prejuicios morales de las situaciones  transitoria  del mundo. En la hipótesis de fracasar en todas sus dedicaciones y renuncias,  compete a las madres incomprendidas entregar el fruto de sus labores a Dios, prescindiendo de cualquier juzgamiento  del mundo, pues el Padre  Misericordioso sabrá apreciar sus sacrificios  y bendecirá sus penas, en el instituto sagrado de la vida familiar.” (8)´

Los hijos rebeldes son hijos de nuestras propias obras, en vida anteriores, cuya Bondad de Dios, ahora, nos concede la posibilidad de unirse a nosotros por los lazos de la consanguinidad, dándonos la estupenda  oportunidad de rescate, reparación  y los servicios arduos de la educación. De esa forma, ante los hijos desobedientes e indisciplinados , impenetrables  a todos los procesos educativos “los padres después de utilizar todos los procesos de amor y de energía en el trabajo de orientación  a ellos, es justo que esperen  la manifestación de la Providencia Divina para el esclarecimiento de los hijos incorregibles, comprendiendo que esa manifestación debe llegar a través de dolores y de acerbas pruebas, de forma  a impregnarles , con éxito, el campo de la comprensión  y del sentimiento.” (9)

Los padres, después de agotar todos los recursos  en el bien de los hijos  y después de la practica sincera de todos los procesos amorosos y enérgicos para su formación espiritual, sin éxito alguno, “deben entregárselos a Dios, de modo a que sean naturalmente tratados  por los procesos  tristes y violentos  de la educación del mundo. El dolor tiene posibilidades desconocidas para penetrar los espíritus, donde la linfa del amor  no consiguío brotar, no obstante el servicio inestable del afecto paternal, humano. Es la razón por la cual, en ciertas circunstancias de la vida, se hace menester que los padres estén revestido de suprema resignación, reconociendo en el sufrimiento que persigue  a los hijos  la manifestación de una bondad superior, cuyo buril oculto, constituido por el sufrimiento, remodela  y perfecciona con vistas al futuro espiritual.” (10)

Jorge Hessen

http://www.jorgehessen.net

 

 

MEDIUMNIDAD EN LOS NIÑOS (ENTREVISTA A DIVALFO P. FRANCO)

Mediúmnidad en los niños

Divaldo Pereira Franco

 

1 – DIVALDO,  PELÍCULAS COMO “SEXTO SENTIDO” RETRATAN EL CASO DE NIÑOS CON MEDIÚMNIDAD OSTENSIVA. ¿CUÁNDO PODRÍAMOS IDENTIFICAR  EL CASO DE UN NIÑO MÉDIUM?

  El Espiritismo es una ciencia experimental y todos los casos, a fin de merecer credibilidad, deben pasar por el tamiz de la observación, del estudio y de la confirmación.

 Sin duda, en el período lúdico, el niño tiene la imaginación muy rica y crea imágenes, hechos fantasiosos, que tienen que ver con su propio desarrollo psicológico.

 De este modo, cuando un niño informa que ve seres espirituales, la mejor metodología es la observación, acompañando sus narrativas con tranquilidad y confiriéndolas con la realidad.

 A través de la conversación natural y sin disfraces, se debe explicarle que dicho caso es verdadero y que debe mantenerse perfectamente tranquilo, evitando la generación de miedos injustificables o de deslumbramientos innecesarios.

 2 – ¿QUÉ DEBEN HACER LOS PADRES CUANDO DETECTAN QUE SU HIJO ES UN “NIÑO MÉDIUM”? ¿PUEDEN LLEVARLO A LA EVANGELIZACIÓN, SESIÓN MÉDIUMNICA, TOMAR PASES, ETC.?

 Los padres que perciban mediúmnidad en sus hijos aún niños, deben considerar el fenómeno como natural, conduciéndolos a los estudios de la evangelización espírita infanto-juvenil, recurriendo a los pases, cuando hubiera necesidad, manteniendo el estudio del Evangelio en el hogar y orientándolos con naturalidad.

Una buena sugerencia es evitar que los niños participen en reuniones mediúmnicas de cualquier naturaleza, puesto que, encontrándose en fase de desarrollo psicológico y sin discernimiento para las profundas consecuencias de la mediúmnidad, la prisa por educar la facultad puede ocasionar graves daños en el comportamiento infantil.

 3 – ¿CÓMO DEBEN ACTUAR LOS DIRIGENTES DE LOS CENTROS ESPÍRITAS CUANDO RECIBEN NIÑOS MÉDIUMS EN SU INSTITUCIÓN? ¿CÓMO CONDUCIRLOS CORRECTAMENTE?

 La actitud más compatible con la metodología educacional propuesta por la Doctrina es conducir a actividades de evangelización espírita, a conversación saludable de orientación moral y espiritual.

 4 – MUCHOS NIÑOS AFIRMAN QUE HABLAN CON UN “AMIGO INVISIBLE”, ¿SE TRATA DE MEDIÚMNIDAD?

 Desde que exista comunicación entre un encarnado y otro desencarnado, estamos ante un fenómeno mediúmnico. En este caso, constatamos, cuando es auténtica la información infantil, que se trata de un intercambio de esta naturaleza.

 5 – EN HECHOS, 2:17 VEMOS LA AFIRMATIVA DE JESÚS: “Y EN LOS ÚLTIMOS DÍAS, DICE DIOS, DERRAMARÉ ALGO DE MI ESPÍRITU SOBRE TODA CLASE DE CARNE, Y SUS HIJOS Y SUS HIJAS PROFETIZARÁN, Y SUS JÓVENES VERÁN VISIONES Y SUS VIEJOS SOÑARÁN SUEÑOS;”

 OBSERVAMOS, HOY EN DÍA, MUCHOS NIÑOS CON ACTITUDES Y SENSIBILIDAD ESPIRITUAL; ¿ESTAMOS EN ESTOS TIEMPOS MENCIONADOS EN EL EVANGELIO? ¿SE TRATA DEL SURGIMIENTO DE UNA NUEVA GENERACIÓN DE ESPÍRITUS REENCARNANDO CON MEDIÚMNIDAD ELEVADA?

 Nos encontramos en los denominados días anunciados por las Escrituras. Esta profecía de Joel, repetida por Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, es uno de los más bellos argumentos de anuncio de la mediúmnidad generalizada, eliminando los viejos conceptos de don, privilegio, concesión especial, y conduciéndola a la realidad de conquista intelecto-moral del Espíritu en su proceso de evolución.

 en todas las épocas siempre hubo niños médiums, y ahora, en la gran transición de mundo de pruebas y expiaciones para el mundo de regeneración, Espíritus de otra dimensión reencarnan en la Tierra, a fin de adelantar este proceso iluminativo.

 Allan Kardec, en “La Génesis”, en el capítulo XIV, se refiere a esta nueva generación.

Psicólogos, psicoterapeutas, educadores modernos se sorprenden con muchos de los niños actualmente reencarnados, lo que viene dando margen a estudios profundos, algunos de los cuales resultaron en las indebidas denominaciones de niños índigo y cristal, así como de otros con diversos trastornos que vienen siendo cuidados de manera especial, en los cuales se ocultan fenómenos espirituales variados.

 

6 – ¿LOS NIÑOS MÉDIUMS PUEDEN SUFRIR OBSESIÓN?

 Claro que sí, porque infantil es solamente el cuerpo. Los Espíritus que habitan los cuerpos son viajeros del tiempo y del espacio, portadores de títulos de ennoblecimiento y de graves débitos para con las Leyes Divinas.

 Es natural que estando incursos en delitos, experimenten desde la infancia la presencia de sus cobradores entonces desencarnados.

 Observaciones de los Espíritus acerca de la mediúmnidad en la infancia

 6. ¿Hay inconveniente en desarrollar la mediúmnidad en los niños?

 Ciertamente, y sostengo que es muy peligroso; porque estas organizaciones tiernas y delicadas se conmovieran demasiado y su joven imaginación se sobreexcitaría; por lo mismo los padres discretos les alejarán de estas ideas o al menos no les hablarán sino desde el punto de vista de las consecuencias morales.”

 

7. Sin embargo, hay niños que son médiums naturalmente, ya sea para los efectos físicos, ya para la escritura y las visiones, ¿tiene esto el mismo inconveniente?

 

“No; cuando la facultad es espontánea en un niño, es que está en su naturaleza y que su constitución se presta a ella; eso no es lo mismo que cuando es provocado y sobreexcitado.

Observad que el niño que tiene visiones, se impresiona generalmente poco por ellas, le parece una cosa natural.

 

Observaciones de los Espíritus acerca de la mediúmnidad en la infancia

 

En todas las épocas siempre hubo niños médiums,  y ahora, en la gran transición de mundo de pruebas y expiaciones para el mundo de regeneración, Espíritus de otra dimensión reencarnan en la Tierra, a fin de adelantar este proceso iluminativo.

 

Allan Kardec, en “La Génesis”, en el capítulo XIV, se refiere a esta nueva generación. Psicólogos, psicoterapeutas, educadores modernos se sorprenden con muchos de los niños actualmente reencarnados, lo que viene dando margen a estudios profundos, algunos de los cuales resultaron en las indebidas denominaciones de niños índigo y cristal, así como de otros con diversos trastornos que vienen siendo cuidados de manera especial, en los cuales se ocultan fenómenos espirituales  variados.

 

6 – ¿Los niños médiums pueden sufrir obsesión?

 

Claro que sí, porque infantil es solamente el cuerpo. Los Espíritus que habitan los cuerpos son viajeros del tiempo y del espacio, portadores de títulos de ennoblecimiento y de graves débitos para con las Leyes Divinas. Es natural que estando incursos en delitos, experimenten desde la infancia la presencia de sus cobradores entonces desencarnados.

 

7 – En los Estados Unidos, los fenómenos de Hydesville , contaron con la participación  de niños médiums : las hermanas muy natural, en la cual no se fija sino débilmente, y a menudo olvida; más tarde el hecho se le presenta en la memoria y se lo explica fácilmente si conoce el Espiritismo.”

 

8. ¿Cuál es la edad en la cual se puede, sin inconveniente, ocuparse de la mediúmnidad?

 

“No hay edad precisa; eso depende enteramente del desarrollo físico y aún más del moral; hay niños de doce años que se afectarán menos que ciertas personas adultas.

 

Hablo de la mediúmnidad en general, pero la que se aplica a los efectos físicos fatiga más corporalmente; la escritura tiene otro inconveniente que se refiere a la inexperiencia del niño, en el caso que quisiera ocuparse a solas y hacer de ello un juego.”

 > Texto extraído de El Libro de los Médiums. Capítulo XVIII Inconvenientes y peligros de la mediúmnidad

 7 EN LOS ESTADOS UNIDOS, LOS FENÓMENOS DE HYDESVILLE, CONTARON CON LA PARTICIPACIÓN DE NIÑOS MÉDIUMS: LAS HERMANAS   FOX Y EN EL TRABAJO DE LA CODIFICACIÓN ESPÍRITA EN FRANCIA, ALLAN KARDEC CONTÓ CON LA COLABORACIÓN  DE DIVERSOS NIÑAS MÉDIUMS COMO LAS HERMANAS BAUDIN. ¿POR QUÉ SUCEDIÓ?

 Estas jóvenes que participaron en los fenómenos de Hydesville y de la codificación del Espiritismo eran mayores de 13 años, encontrándose en la adolescencia. Pienso que los nobles guías de la humanidad las prefirieron, con el objetivo de demostrar que no eran ellas las responsables por las profundas respuestas que daban a las preguntas que les eran formuladas, en vista de la falta de cultura y de conocimientos generalizados.

 

Además, estando con el inconsciente actual liberado de impresiones perturbadoras, eran más fácilmente conducidas por los desencarnados que utilizaron sus facultades.

 

8 – ¿LOS NIÑOS MÉDIUMS, CUANDO SE CONVIERTEN EN ADULTOS, CONTINUARÁN SIENDO MÉDIUMS?

 

Siendo la mediúmnidad una facultad orgánica que el cuerpo reviste de células, prosigue durante el desarrollo infanto-juvenil, edad adulta, provecta hasta la desencarnación, pudiendo sufrir alteraciones, bloqueos e inclusive pérdida, como enseña el noble Codificador. Normalmente, los niños médiums prosiguen en el ejercicio de la facultad cuando alcanzan la edad de la razón, lo que sucedió, por lo menos, con aquellos que quedaron conocidos y prosiguieron en la labor mediúmnica.

 9 – FINALMENTE, ¿PODRÍA CONTARNOS SU EXPERIENCIA COMO NIÑO MÉDIUM Y CÓMO FUE ÚTIL EN SU VIDA ACTUAL?

 Conviviendo con los Espíritus desde los cuatro años y medio de edad, nunca me perturbé con su asistencia en el período infantil. Solamente, más tarde, cuando comencé a identificar aquellos que eran portadores de sentimientos malos y perversos, fue que experimenté conflictos y aflicciones.

 Gracias al conocimiento del Espiritismo y a su estudio sistematizado, he podido mantenerme en equilibrio posible, a través de los tiempos, marchando en dirección del amor inefable del Padre.

 Faro, Portugal, 9 de diciembre de 2008.

Entrevista concedida a Luis Hu Rivas para La Revista Espírita en español.