Archivo | octubre 2011

MI SALUDO MATINAL EN ESTE SABADO Y MIS MEJORES DESEOS PARA TODOS EN ESTE PUENTE

Saludo matinal

 

Sábado 29 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, la perfección no existe en la tierra, pero   en ella adquirimos conocimientos, que sirven para conseguirla. A medida que vamos fijando las metas a ser alcanzadas, más amplias son las perspectivas que se dilatan en nuestro interior,  llegando a identificarnos  con la vida y elevamos los valores  más importantes  que pasamos a descubrir y  sentimos la necesidad de vivenciar.

 

Abandonando las regiones sombrías de los conflictos degradantes, en los que permanecimos largo tiempo, comenzamos a disfrutar  del bienestar sin recelo y de las alegrías sin inseguridades, pues nos hemos liberado de los perturbadores premios y castigos referentes a los actos practicados, a los que estábamos condicionados por las imposiciones sociales y religiosas.

 

En esa ocasión, el ego, cede lugar a otras conquistas que reparten júbilos en cuanto compartimos identificaciones realizadoras y la ausencia de angustia  como de inseguridades favorece la visión  lúcida del sentido existencial de la vida.

 

El ansia de crecimiento no tiene límites.

 

El desconocimiento  de los potenciales que pueden ser movilizados, para el intento y la realización, es lo que constituye el impedimento para los hombres que no son hábiles, empero inmaduros psicológicamente.

 

Es la lucha que trabamos, en el campo de pasiones donde nos movilizamos,  nos alimenta  y envicia, y nos complacemos en las imposiciones que nos permitimos gracias a las fuertes sensaciones, plenas de compensaciones inmediatas, características  del periodo primario de la evolución.

 

Somos herederos de nuestra historia antropológica, que esta fijada en los atavismos de las experiencias vivenciados durante las fases primarias  del desarrollo. Por ser, igualmente,  psicológico, ampliamos todos los potenciales que poseemos latentes y rompemos las amarras as centrales, con el fin de liberar el Yo, adormecido, esclavizado a los instintos.

 

 

La liberación del yo profundo ocurre a medida que se desbaratan los deseos – las pasiones del concepto budista, al fin de alcanzar la realización interior.

 

Preocupados con la etapa Terminal del proceso de evolución y con profunda psicología, Allan Kardec interrogo a los Nobles Mensajeros que lo asistían, en la elaboración de la Doctrina Espirita:

 

– ¿Qué es el espíritu después de su ultima reencarnación?

 

Y ellos respondieron: “Espíritu bienaventurado; Espíritu puro.” Es semejante a la transparencia que el diamante alcanza después de la depuración transformadora que sufre en el  silencio  de su sutileza molecular, librándose de toda imperfección interna  por la que pasa y de toda la impureza que lo reviste.

 

Esa conquista es el inmenso desafió de la evolución de los seres. Conquista que todos hemos de lograr, unos más tarde, otros más temprano, todo depende de nosotros, de la prisa que nos demos.

Por muy serenas que se muestren las aguas en las que navegamos, la tempestad vendrá, un día, para probar nuestras resistencias y coraje, creatividad y comprensión.

Es necesario que ejercitemos nuestras propias energías, aprender  un poco más,  perfeccionar lo que sabemos y caminar siempre adelante.

 

Sea cual sea el área en la que nos encontremos no marginemos, actúa  y sirve.

 

Si dificultades mayores interfieren  en tu espíritu, no te detengas porque las circunstancias  te hayan colocado en un laberinto de problemas  de los cuales aun no conoces la estructura, prosigue trabajando y la más difícil de todas las soluciones te surgirá.

 

Amigos os deseo un feliz sábado, seguramente ya no mandare más mensajes hasta el miércoles, me marcho de viaje, mi corazón sigue  a  vuestro lado, y os deseo que paséis este puente,  felices y contentos, que oréis por los que partieron al otro lado de la vida, que agradecen la luz que les llega a través de la oración sincera.

 

Vuestra amiga Merchita

LAS ESFERAS CELESTES

LAS ESFERAS CELESTES

 Mercedes Cruz Reyes

 El Cielo está por todas partes; por todas partes se encuentra lo inconmensurable, lo insondable y lo infinito en todas partes hay un hormigueo de soles y de esferas, en medio de las cuales la tierra no es nada más que una diminuta unidad.

 

En el seno de los espacios, no hay más que moradas circunscritas a las almas. Siendo libres y puras, estas recorren la inmensidad  y  van a donde les llevan sus afinidades  y sus simpatías. Los espíritus inferiores, grávidos por  la densidad de sus fluidos, permanecen como aferrados al mundo donde han vivido, circulando por la atmósfera y mezclándose con los humanos.

 

Los goces y las percepciones del espíritu no resultan del ambiente que ocupa, sino de su estado personal y de los progresos realizados. Un Espíritu retrasado, de periespiritu opaco y envuelto en tinieblas, puede encontrarse  con el alma radiante cuya forma sutil se preste a las sensaciones más purificadas. Cada uno lleva en si su  gloria o su miseria.

 

La condición de los Espíritu en la vida de ultratumba, su elevación, su felicidad todo depende de su facultad de sentir y de  percibir, que es proporcional a su grado de adelanto.

 

Los Espíritus de orden inferior son como ciegos en medio de la Naturaleza llena de sol  y como sordos  en un concierto, permanecen indiferentes  e insensibles ante las maravillas del infinito.

 

Estos Espíritus, envueltos en fluidos  espesos, soportan las leyes de gravitación y son atraídos para la materia. Mientras el alma purificada recorre la vasta y radiante extensión, mora a su voluntad en los mundos  y apenas ve los  limites de su impulso, el espíritu impuro no puede alejarse de los mundos materiales.

 

 Entre estos estados extremos, numerosos grados intermediarios permiten  a semejantes Espíritus  agruparse  y constituir verdaderas sociedades celestiales. La comunidad de ideas y de sentimientos, la identidad de gustos, de opiniones y de aspiraciones atraen y unen a estas almas que forman grandes familias.

 

La vida del espíritu avanzado es esencialmente activa, aunque sin fatigas. Se transporta  con la rapidez del pensamiento. Su envoltura sutil es invisible para los Espíritus inferiores. Ve, oye, percibe, no ya con los órganos materiales, sino directamente, sin intermediarios, con total integridad de su ser. El Espíritu elevado nada en el seno de las sensaciones  deliciosas. El queda libre de todas las necesidades del cuerpo.

 

La alimentación y el sueño no tienen para el ninguna razón de ser. Todas las inquietudes de la tierra han desaparecido para el. En cambio en Espíritu inferior lleva consigo, más allá de la tumba, sus costumbres, sus necesidades,  sus preocupaciones materiales. No pudiendo elevarse  por encima de la atmósfera  terrestre, vuelven a participar  de la vida de los humanos, a intervenir en las luchas, en sus trabajos en sus placeres. Sus pasiones y sus apetitos, siempre vivos, les abruman, y la imposibilidad  de satisfacerlos supone para ellos una tortura. 

 

Los espíritus no necesitan de la palabra para comprenderse. Se refleja en su Espíritu cada pensamiento como si se tratase  de un espejo, cambian sin esfuerzo sus ideas  con una rapidez vertiginosa. El espíritu elevado puede leer en el cerebro del hombre y discernir sus más secretos designios. Nada le queda oculto. Escruta todos los misterios de la Naturaleza y puede explorar a voluntad las entrañas del planeta. Atraviesa los cuerpos más densos  y ve abrirse ante si  dominios impenetrables para el pensamiento de los hombres.

 

 

La humanidad nos e constituye de generaciones transitorias, y si de Espíritus eternos, caminando hacia un glorioso destino.

 

El Sol es la divina matriz de la vida y la claridad que irradia  proviene  del Autor de la creación.  La muerte del cuerpo no conduce al hombre a situaciones milagrosas. Todo proceso  implica gradación. Hay múltiples regiones para los desencarnados, tal y como existen innumerables y sorprendentes planos para las criaturas envueltas en la carne terrestre. Almas y sentimientos, formas y cosas, obedecen a principios de desenvolvimiento  natural y justa jerarquía.

 

Los espíritus que no han podido vencer sus pasiones llevan una vida errante, vagabunda, sin ser una causa de sufrimientos,  les hace inseguros e indóciles. La mayor parte de los Espíritus que han vivido en la Tierra, son errantes, ni malos, ni buenos, sino débiles e inclinados  a las cosas materiales. Van en busca de un estado mejor, que se les escapa. Indecisos entre lo justo e injusto, la verdad y el error, la sombra y la luz.

 

La ignorancia, el egoísmo, los defectos de todo tipo, reinan aun en la erraticidad, y la materia ejerce siempre, influencia sobre tales Espíritus. Todas las regiones  del Universo están pobladas por Espíritus atareados. La ausencia de preparación religiosa, en el mundo da lugar a dolorosas perturbaciones.

 

El Cielo, el Infierno y el purgatorio han sido las estancias que el hombre al principio creía eran su lugar de destino cuando partían al más Allá, la Doctrina Espirita   nos ha descubierto el velo que ocultaba la visibilidad de  la vida espiritual, a través de la Doctrina Espirita y  Médiums de renombre como es el caso de Chico Xavier, Divaldo Pereira Franco, León Denis, y muchos otros,  han informado muy bien cual es la situación del espíritu al desencarnar, al igual que es el Cielo y que es el Infierno, la vida en el mundo Espiritual.

 

Una de las zonas descritas por Andre Luíz a través del médium  Francisco Candido Xavier en el libro “Nuestro Hogar”  es el Umbral, que comienza en la superficie de la tierra. Es la zona oscura  de todos aquellos que en el mundo no resolvieron  atravesar las puertas   de los deberes sagrados a fin de  cumplirlos,  demorándose en el valle de la indecisión o en el pantano de los numerosos errores.

 

Es espíritu al reencarnar, promete cumplir, un programa de servicios del Padre; pero es muy difícil hacerlo, y cae siempre por su egoísmo e indecisión. Siguen manteniendo el odio  a sus adversarios y la misma pasión por los amigos. Pero, ni el odio es justicia, ni la pasión amor. Todo lo que excede  sin aprovechamiento, perjudica a la economía  de la vida. Los desequilibrados permanecen en las regiones nebulosas que siguen a los fluidos carnales. El deber cumplido es una puerta que atravesamos en el infinito, rumbo al continente sagrado de la Unión con el Señor.

 

El umbral es una región de profundo interés para quien está en la Tierra. Allí se concentra todo lo que no tiene finalidad para la vida superior. El Umbral está repleto de desesperados. Al desencarnar no encuentran al señor a disposición de sus caprichos. Allí nunca falta la protección divina. Cada espíritu permanece en el solo el tiempo necesario. Por eso el señor permitió que se erigiesen colonias, como es el caso de Nuestro Hogar, consagradas al trabajo y al socorro espiritual.

 

Todo espíritu donde se encuentre, es un núcleo radiante de fuerzas que crean, transforman o destruyen  exteriorizadas en vibraciones, que la ciencia terrestre aun no puede comprender. Quien piensa, está haciendo algo más que eso. Por el pensamiento los hombres encuentran en el Umbral los compañeros cuya afinidad con las tendencias de cada uno los atrae. Toda alma es un imán poderoso. Hay una extensa  Humanidad invisible, que sigue a la Humanidad visible. Las misiones  más laboriosas del Ministerio de Auxilio están constituidas en el Umbral por abnegados servidores, los misioneros de allí encuentran fluidos pesadísimos emitidos sin cesar por millares de mentes desequilibradas, en la practica del mal, o terriblemente flageladas en los sufrimientos rectificadores. Es necesario mucho valor  y mucha renuncia para ayudar a quien nada comprende  del auxilio que se le ofrece.

 

Nuestro Hogar es una Colonia  espiritual, donde innumerables servidores ayudan a espíritus no propiamente victoriosos, los planos vecinos a la esfera terrestre poseen su naturaleza específica. Nuestro Hogar es una fundación de distinguidos portugueses, desencarnados en Brasil, en el siglo XVI. Al principio la lucha fue enorme y exhaustiva, según consta en los Ministerios de esclarecimiento.

 

Nuestro Hogar  está constituido, por amplias avenidas adornadas por árboles frondosos, aire puro y atmósfera de profunda tranquilidad espiritual. Allí no existe la ociosidad o la inercia, las vías públicas están repletas (según descripción de André Luíz) Numerosas entidades  circulan por sus calles, hay numerosos ministerios uno de ellos es el de Auxilio, está constituido por edificios  y casas residenciales, representando Instituciones y refugios adecuados  a la tarea de jurisdicción. Allí residen orientadores, operarios  y otros servidores  de la misión. En esa zona se atiende  a enfermos, se oyen rogativas, se seleccionan oraciones,  se preparan reencarnaciones, se organizan grupos de socorro para los habitantes del Umbral o para los que lloran en la Tierra, y se estudian soluciones para todos los procesos que originan sufrimientos.

 

Los Ministerios de Nuestro Hogar, que es una colonia de trabajo y realización, se dividen en seis Ministerios, orientado cada uno por doce ministros. Están los Ministerios de Regeneración, de Auxilio  de Comunicaciones, de Esclarecimiento, de Elevación y de Unión Divina. Los cuatro primeros aproximan a la esfera terrestre y los dos últimos, unen al plano superior, pues es una zona  de transición. Los servicios  más ordinarios  se localizan en el Ministerio de Regeneración y los más sublimes  en el de la Unión Divina.

 

Las colonias espirituales no son todas iguales, cada agrupación presenta particularidades esenciales. Cuando los desencarnados del Umbral, se revelan aptos para recibir la cooperación fraternal, se demoran en el Ministerio de auxilio; pero cuando se muestran refractarios, son encaminados al Ministerio de Regeneración. Si  revelan provecho, con el correr del tiempo son admitidos en los  trabajos de Auxilio, Comunicaciones y Esclarecimiento con el fin de que se preparen, con eficiencia, para futuras tareas planetarias. Solo algunos  consiguen una actividad prolongada en los Ministerios de Elevación; siendo rarísimos  los que, cada diez años   alcanzan permanencia en los trabajos de Unión Divina.

 

Las tareas de auxilio  son laboriosas y complicadas, los deberes en el Ministerio de Regeneración constituyen testimonios pesadísimos, los trabajos en Comunicación exigen alta noción de responsabilidad individual, los campos de Esclarecimiento requieren capacidad  de trabajo y valores intelectuales profundos, el Ministerio de Elevación pide renuncia  e iluminación, las actividades  de Unión Divina requieren conocimiento justo y sincera aplicación del amor universal. La Gobernación, a su vez, es una sede activísima de todos los asuntos administrativos y de numerosos servicios de control directo, como, por ejemplo, el de la alimentación, la distribución de energías eléctricas, transito, transporte, y otros. Allí la ley de descanso es rigurosamente observada, para que determinados servidores  no estén más sobrecargados que otros; pero la ley de trabajo es también rigurosamente cumplida. En lo que concierne al reposo, la única excepción es la del propio Gobernador, que nunca aprovecha lo que le toca, en ese terreno. El nunca se ausenta de la Gobernación. Solo en las ocasiones en que el público así lo exige.

 

Una música  armoniosa se escucha mientras se trabaja en Nuestro Hogar, pues ella intensifica el rendimiento en el servicio, en todos los sectores  del esfuerzo constructivo, nadie trabaja allí sin estimulo de alegría

 

Animo a todos los compañeros a que leáis, este libro, el os enseñará que la vida del más allá, es prometedora para todo espíritu, siempre que sepa elevarse por encima de sus imperfecciones, y adquirir las alas a través del bien, y de sus buenas obras, para instalar en si el Cielo que Dios promete a todos sus hijos, buenos y files.

 

 

Trabajo realizado por M. C. R.

CARTA DE UN MUERTO

CARTA  DE UN MUERTO

Me pide  usted noticias del cementerio en las conmemoraciones de los Difuntos.  Y como tengo en mis manos  la carta de un amigo, desencarnado, dirigida a otro amigo que aun se encuentra en la Tierra, acerca, de este asunto, con permiso de el,  le transcribo el mensaje, sin cualquier referencia a nombres, para dejarle la belleza  libre de notas personales.

Es el texto con su contenido puro y simple:

Querida, usted no puede imaginar  lo que es entregar en la tierra la carcasa inerte, el día dos de Noviembre.

Es una verdadera tragedia para el muerto inexperto.

Recuerde  que en el entierro de mi viejo cuerpo, corroído por la enfermedad, se realizo en el crepúsculo, cuando el cementerio parecía una casa decorada  para una  celebración.

Me hallaba tristemente instalado en el coche fúnebre, montando guardia  a mis restos, reflexionando  en lo miserable de la vida humana…

Contemplado desde lejos a mi mujer y a mis hijos, que lloraban discretamente en un  largo automóvil de alquiler, meditaba en aquella anotación de Salomón – <<vanidad de las vanidades, todo es vanidad>> -, cuando,  en el camino al cementerio, fui desalojado de improviso.

Con la multitud inquieta de los vivos en la carne, venia la masa enorme de los vivos de otra naturaleza.  Eran  cientos  de desencarnados, que me  analizaban curiosos, entre el sarcasmo y la conmiseración.

Algunos me dirigían preguntas indiscretas,  mientras otros me deploraban la suerte.

Con mucha dificultad, seguí el ataúd  que transportaba mi esqueleto inmovible y, en vano, intente ubicarme a mi esposa en lágrimas.

Mal pude oír la oración que algunos amigos me consagraban, porque de repente, la ola  tumultuosa me arrebató al círculo más íntimo.

En balde procuré regresar  al cuadro humilde en que me situara la sombra de lo que yo fuera en el mundo… Los visitantes terrestres de aquella mansión, pertenecientes a los supuestos finados,  traían consigo inmensa turba de almas sufridoras y rebeldes, perfectamente yugo de sí mismos.

Muchos de esos Espíritus, encadenados  a nuestros compañeros humanos, gritaban al pie de las tumbas, contando los crímenes ocultos que los habían arrojado al pozo oscuro de la muerte, otros traían en las manos documentos acusadores, clamando contra la insania  de parientes o contra la banalidad  de los tribunales que les habían alterado las disposiciones  y deseos.

Padres lloraban contra los hijos. Los hijos protestaban contra los padres.

Muchas almas, principalmente aquellas cuyos despojos  se localizan en los túmulos de alto precio, penetraban la intimidad del sepulcro y, desde allá,  lanzaban gemidos y sollozos aterradores, buscando inútilmente levantar  a los propios huesos, en el intento de lanzar a los seres queridos verdades que el tímpano  humano detesta oir.”

Mucha gente desencarnada hablaba a cerca de títulos y depósitos financieros perdidos  en los bancos, de tierras desaprovechadas, de casas olvidadas, de objetos de valor  y obras de arte que les habían escapado de las manos, ahora vacías y exentas  de posesión material.

Mujeres despeinadas clamaban venganza contra crueles hombres, y hombres barbudos e inquietos vociferaban contra mujeres insensatas y delincuentes.

Tal vez porque aun trajese conmigo el olor del cuerpo físico, muchos me daban por vivo aun en la Tierra, capaz de auxiliarlos en la solución de los problemas que les escaldaban la mente, y despejaban sobre mis alegaciones y quejas, libelos y testimonios.

Observe que los médicos, los padres y los jueces son las personas más  discutidas y criticadas aquí, en razón de los votos y promesas, socorros y testimonios, los cuales no siempre correspondieron a la expectativa de los traspasados.

En muchas ocasiones, oí de amigos espiritas la afirmación de que hay siempre muchos muertos obsesando a los vivos, más, registrando biografías y narraciones, escuchando el lloro  y maldiciones, tanto como viendo el retrato real de muchos, hoy creo que son más los vivos  los que flagelan  a los muertos, esposándolos a los desvaríos y pasiones de la carne, por el menosprecio con el que les  traen a la memoria  y por la hipocresía con la que les visitan las sepulturas.

Tales fueron mis obstáculos, que no conseguí ver más  a los familiares en aquella hora solemne para mi inseguridad  de  recién fallecido, y, solamente cuando los hombres  y las mujeres, casi todos protocolares e indiferentes se retiraron, es que las almas  terriblemente atormentadas e infelices desalojaron el recinto, dejando en la retaguardia solamente  en  nosotros otros, lo libertos  en dificultad pacifica,  y haciéndome percibir que el túmulo  en el hogar de los muertos era una simple consecuencia de la perturbación reinante  en el hogar de los vivos. Apaciguado el ambiente, el cementerio me pareció  un nido claro y acogedor, en donde no me faltaron brazos amigos, respondiendo a mis suplicas, y la ciudad, a mi alrededor,  se me figuraba entonces, en vasta necrópolis, poblada de tumbas y cruces, en las cuales  los espíritus encarnados y desencarnados viven el angustioso drama de la muerte moral, en pavorosos compromisos de la sombra.

Como ve, mientras la Humanidad no se habilite para  la vida eterna, es muy desagradable embarcar de la Tierra para el Más Allá, en el día dedicado por ella al culto de los muertos  que le son simpáticos e antipáticos.

 

ALEGRIA DE VIVIR

ALEGRIA DE VIVIR

 La vida es un poema de belleza, cuyos versos están constituidos de propuestas de luz, escritas en la partitura de la Naturaleza, que exalta su presencia en todas partes. La existencia física es un cuadro  aparte de conquistas y encantamiento, mediante cuyo aprendizaje el espíritu se embellece y alcanza los páramos de la realidad.  En todas partes  hay sol y armonía invitando a la paz y a la participación en su conjunto feliz.  Sin embargo, solamente la criatura  humana se presenta triste , marcada por las zarzas morales que carga  de las actitudes pasadas, de los compromisos mal vividos,  de las realizaciones desastrosas, transfiriendo de una etapa a otra  lo que podría lograr  de una vez, en el caso que resolviera por la solución de las dificultades de dentro para fuera, que es la contribución del esfuerzo bien dirigido.

 

La alegría de vivir, pues, debe ser parte activa del programa  de construcción personal de la criatura inteligente. Disfrutar  de toda la magia  existente en el panel universal, sacando las maravillosas concepciones de plenitud que está al alcance  de todo aquel  que desea elevarse, libre de tormentos  y de amarras con el pasado.

 

El destino de la criatura  es la libertad, hacia donde sigue con los ojos puestos en el futuro.  Ser libre significa no depender, optando por lo que constituye  estimulo para la victoria; no tener pasado ni inquietarse por el futuro, viviendo ampliamente el presente  en transportes de paz y alegría.

 

A medida que se madura psicológicamente, la alegría de vivir constituye una razón poderosa para la prosecución de la actividad de iluminación. Tal alegría, ciertamente, no impide episodios de reflexión por el dolor, de ansiedad, por amor, de espera por la salud, de presencia de la enfermedad, de angustias momentáneas, de inquietud delante de lo que esté ocurriendo. Esos fenómenos, que forman parte del curso existencial, no eliminaba la alegría, más bien le dan motivo de presencia, porque a cada desafió sigue una victoria; después de cada testimonio viene una conquista; a cada emprendimiento de dolor se presenta un nuevo peldaño de equilibrio, haciendo que la alegría sea constante y motivadora para la producción de nuevos valores.

 

La alegría proporciona al cerebro una mayor contribución de enzimas especiales, encargadas de producir la salud, posibilitando la risa que es un estimulante poderoso para la fabricación  de inmunoglobulina salivar (sIgA), portadora de factores inmunizantes, que propician el constante equilibrio orgánico, evitando la invasión de varios virus  y bacterias perniciosas.

 

Reír es una forma de expresar  la alegría sin que la carcajada estridente, nerviosa, descontrolada, tome parte en su exteriorización. Cuando reímos, estimulamos preciosos músculos  faciales y generales, eliminamos toxinas perjudiciales acumuladas, que terminan por intoxicar al individuo.

 

La risoterapia significa un recurso valioso para evitar determinadas contaminaciones,  pero también para auxiliar en el restablecimiento  de patologías graves, principalmente infecciosas mutiladoras, las degenerativas de la máquina orgánica y varios disturbios en las áreas emocional y psíquica.

 

Asevera el Evangelio que raramente Jesús  sonreía. Normalmente era visto llorar  y casi nunca sonreír. El que se presentaba como el Ser más perfecto que Dios ofreció al hombre para servir de modelo y Guía,  como aclararon los espíritus  al  eminente Codificador Allan Kardec… Que llorase, resulta paradójico… se trata de una contradicción aparente . sus légrimas no eran de sufrimiento, pero si de compasión, ese sentimiento superior y elevado de coparticipación que dirigía a las criaturas, que preferían permanecer en la ignorancia en vez de aprovechar  Sus lecciones libertadoras. Era una forma de expresar ternura por los enfermos voluntarios, que en El tendrían la terapéutica eficaz  para librarse          de los males que los amargaban y no obstante, relegaban a plano secundario, aturdidos por la búsqueda  del casi nada inmediato y fugaz.

 

Esto está demostrado cuando hablaba de Su Buena Nueva de Alegría y se presenta como la Puerta de las ovejas,  la Luz del mundo, el Camino, La Verdad, y la Vida, el Pastor, el Mesías, informando que somos la Sal de la Tierra, las ovejas, los necesitados de todo jaez, necesitados de si, de El, como conductor y Psicoterapeuta para nuestra innumerables deficiencias y enfermedades del alma.

 

El autoconocimiento  revela al ser sus posibilidades  y limitaciones, abriendo espacios para la renovación  y conquista de nuevos horizontes de salud y plenitud, sin conciencia de culpa, sin estigmas.

 

Las psiconeuroinmunologia viene a demostrar que el estado de salud puede ser conseguido por el propio individuo que resuelve renovarse y creer en si mismo, en sus inmensas reservas de energías, en el valor de sus conquistas. Perfectamente compatibles con la ley de Causa y Efecto, las realizaciones positivas eliminan o disminuyen el peso de las negativas perjudiciales.

 

La criatura humana  es lo que es su psiquismo, conforme el actúa, así se presentan las manifestaciones del mundo de su yo y del Self.

 

 Por tanto el pensamiento bien construido, actúa en el mecanismo del sistema nerviosos, en el cerebro y estos conjugados, producen enzimas protectoras que tornan inmune el organismo a muchas invasiones de agentes destructivos, propiciando la salud.

 

La alegría de vivir es una invitación para una existencia rica en producciones morales, espirituales, artísticas, culturales, estéticas, y nobles.

 

El destino existencial deja de ser vivir bien, que es una de las metas humanas, para bien vivir, que es una conquista personal intransferible, especial, que jamás se altera o se pierde, fomentando la felicidad y trabajando por la paz que todos aspiran.

Trabajo extraído del libro “Vida, desafió y soluciones” de Divaldo Pereira Franco

A LOS CONSUMIDORES DE DROGAS

A LOS CONSUMIDORES DE DROGAS

Tal vez ya haya dicho o haya oídos decir la infeliz afirmativa: Si yo uso drogas,  el problema es mío, y nadie tiene nada que ver con eso. La droga solo a mi me perjudica.

Si usted piensa de esa manera, nos gustaría invitarle a hacer algunas reflexiones al respecto, bajo otro punto de vista.

Usted ya debe haber visto, a lo vivo, por la TV o en los periódicos, la triste imagen de una criatura de ocho años de edad o la de un adolescente de doce, con una ametralladora en las manos, al servicio de los traficantes de drogas, no es mismo?

Son escenas chocantes y deprimentes, usted ha de convenir…

No en tanto, usted jamás debe haber pensado que, usando drogas, está colocando el dinero en la mano del traficante para que él compre el arma y la coloque  en los hombros de esas criaturas.

Usted ya debe haber visto el sórdido espectáculo  de una madre desesperada, con el corazón sangriento y el rostro bañado en llanto,  inclinada sobre el cadáver del hijo querido que murió intentando hacerse  con la mercancía que llegase a sus manos.

Usted, que es consumidor, tal vez no se haya dado cuenta, más es un responsable  por la violencia generada en ese disputado mercado de las drogas.

Usted, que es usuario de las drogas, aunque sea de vez en cuando, está contribuyendo con la corrupción nutrida  en el submundo de las drogas, y fomentando la disputa sangrienta  por  el consumidor, que llena los bolsillos  de los poderosos del tráfico, diezmando vidas y matando esperanzas.

Lamentablemente, la gran mayoría de esos consumidores no perciben que el mal que causan está lejos de ser un problema suyo, como afirman.

No se dan cuenta de que su vicio es alimentado con sangre y lagrimas de muchos.

En nombre de la satisfacción de su egoísmo, el consumidor de drogas deja un rastro de sangre  sin precedentes… Y  sin duda,  responderá por eso ante las Leyes Divinas.

 

Las noticias notificaron el asesinato de un periodista, que fue ejecutado a sangre fría por los dueños del territorio, que el invadiera, en el cumplimiento de su deber de profesional comprometido con la verdad.

El pueblo se manifestó.  Hubo pancartas, protestas y pedidos de justicia. Muy laudable, no hay duda.

Más, cuantos de aquellos que empuñaron la bandera de la paz  y de la justicia no habrán contribuido para que aquella ejecución se realizase.

Cuantos ejecutivos que, sentados en sus poltronas de lujo critican la violencia, sin darse cuenta de que está alimentada por la harta mesada que colocan en las manos de los viciados hijos.

Usted ha de concordar que no habría ese infame mercado de las drogas  si no hubiese consumidor.

Cuando vemos la cínica expresión de un prisionero que comanda el terror  de dentro de la prisión, tenemos que admitir que el actúa de esa forma porque tiene  quien le cubre las espaldas, y está seguro de que nada le sucederá.

Y usted, que es consumidor de drogas, está financiando ese mercado millonario, alimentando a esos tiranos crueles que enriquecen gracias  a su frágil voluntad de encarar la vida  de frente y de mente lúcida.

Más esas no son las únicas desgracias que un viciado provoca. Hay aquellas que acontecen dentro de su propio hogar. Aquellas capaces de dilacerar un corazón de una madre o de un padre, de un hermano o de un hijo, con actitudes inconsecuentes y egoístas.

Si usted aun no había pensado en esa cuestión bajo ese punto de vista, piénselo ahora.

Y, si piensa con sinceridad, percibirá  que el vicio está lejos de ser un problema solo suyo, que solo le perjudica a usted.

Haga un balance urgente  y tome la decisión acertada: evite las drogas. Empobrezca  a esos buitres que se alimentan de las vidas de los dependientes descuidados.

 

Si le faltan las fuerzas, busque ayuda de profesionales especializados y confié su corazón a aquel que fue y continúa siendo el mayor  Psicoterapeuta de todos los tiempos: Jesucristo. .

Su atendimiento es gratuito, basta buscar-Lo a través de la oración.

Si las drogas aun no destruyeron por completo  su sentido crítico, reflexiones ahora sobre todo esto y cambie de rumbo sus pasos.

Tenemos la certeza de que usted lo conseguirá.

Redacción del Momento Espirita.

MENSAJES ESPIRITUALES (CONFERENCIA)

 

MENSAJES ESPIRITUALES

 Todos somos portadores de la planta de Cristo, sembrada en la tierra del corazón. Si sabemos aprovechar las oportunidades y despiertan en nosotros los sentimientos superiores, verificaremos que las lecciones del Maestro tienen vida propia y revelan expresiones  desconocidas a la inteligencia, a medida que nos esforzamos en la edificación en nosotros mismos, como instructores del Padre, pero si por el contrario el Espíritu se engolfa en cálculos y raciocinios, el Evangelio de Jesús no nos parece otra cosa que un conjunto de enseñanzas comunes.

 

Cuando crecemos para el Señor, sus enseñanzas crecen igualmente a nuestros ojos. Son muchos los hombres en el planeta encarnados que están aptos para la realización de tareas programadas en el mundo espiritual y son muy pocos los que triunfan. El servicio legítimo no es una fantasía, es un esfuerzo de todos los que componen la obra, sin el cual esta no puede prevalecer. Cuando olvidamos la misión de nuestro Espíritu misionero  y del deber de dedicarse a sus semejantes, nos transformamos en instrumentos inútiles.

 

Hay médium y médiumnidad, adoctrinados y doctrina, como existen la azada y los trabajadores. La azada puede ser un instrumento de trabajo excelente, pero si falta el Espíritu de servicio en el cultivador, la utilidad de la azada será, inevitablemente, la herrumbre. Así sucede con las facultades psiquicas, y con los grandes conocimientos. La expresión medianimica puede ser riquisima; no obstante, si el dueño no consigue mirar mas allá de sus propios intereses, fracasara  fatalmente en la tarea que le es encomendada, todo trabajo constructivo tiene las  batallas que le corresponden.

 

 

Son muy escasos los servidores que toleran las dificultades y los reveses de las líneas del frente. Son incontables los trabajadores que retroceden cuando la tarea abre las oportunidades más valiosas. Los hombres enla Tierrala mayoría están viciados en cultos externos en la actividad religiosa. Creyendo resolver todos los problemas por la aptitud suplicante. En verdad, todo acto de humildad y de amor es respetable y santo, e, incontestablemente, el Señor nos concederá sus bendiciones; pero no debemos olvidar que es imprescindible que mantengamos la limpieza del Espíritu, para recogerlas, es deber que nos incumbe, hemos de convertirnos en espíritus que sean cartas vivas de Jesús, para la humanidad encarnada, constituyendo todo obstáculo una oportunidad verdaderamente preciosa para aquellos que ya tienen “ojos para ver”.

 

Toda expresión religiosa es sagrada; todo movimiento superior de educación espiritual es santo en sí mismo. Tenemos entonces, ante nosotros, la incomprensión de los buenos, que constituye dolorosa prueba para todos los trabajadores sinceros, porque, finalmente, no estamos haciendo una obra individual y si promoviendo un movimiento libertador de la conciencia humana, a favor de la propia idea religiosa  del mundo, que no debemos olvidar que es progresiva, como lo es el alma del hombre.

La ciencia progresa aceleradamente en el planeta, a medida que se suprimen los sufrimientos del cuerpo, se multiplican las aflicciones del alma,  las estadísticas de los crímenes humanos, es espantosa. Los homicidios, los suicidios,  las tragedias conyugales, los desastres del sentimiento,  las huelgas,  los impulsos revolucionarios de la indisciplina, la sed de experiencias inferiores, la inquietud sexual,  las enfermedades desconocidas,  la locura, invaden hogares humanos. El hombre domina cada día más el habiente exterior que constituye su morada,  aunque no llega a conocerse a sí mismo.

 

La humanidad terrestre, actualmente, que son las personalidades humanas, se envuelven en desequilibrios entre sí, en proceso mundial de reajuste y de redención. Los criminales se aferren

 

 

La ciencia progresa aceleradamente en el planeta, a medida que se suprimen  los sufrimientos del cuerpo, se multiplican las aflicciones del alma, las estadísticas de los crímenes humanos, es espantosa. Los homicidios,  los suicidios, las tragedias conyugales, los desastres del sentimiento, las huelgas, los impulsos revolucionarios de la indisciplina, la sed de experiencias inferiores, la inquietud sexual, las enfermedades desconocidas, la locura, invaden los hogares humanos. El hombre domina cada día más el habiente exterior que constituye su morada, aunque no llega a conocerse a sí mismo.

 

La humanidad terrestre, actualmente, que son las personalidades humanas, se envuelven en desequilibrio entre sí, en proceso mundial de reajuste y de redención.

 

Los criminales se Aferran   a los criminales, los enfermos se  asocian a los enfermos. Es necesario que los que quieren servir en la obra de la redención del mundo, sean instrumentos adecuados para las rectificaciones espirituales, habilitándonos los encarnados para ofrecer un mayor entendimiento del Espíritu de Cristo. Para conseguirlo tenemos que ser colaboradores fieles, sin imponer condiciones, compensaciones y discusiones, y si interesarnos, por la sublimada del sacrificio y de la renuncia ante el Señor.

 

Aquellos que no desean servir, es  mejor que se ocupen de otras tareas, en la obra de Cristo se necesitan trabajadores y servidores que atiendan con buena voluntad, que deseen integrares en la escuela evangélica de la renuncia. Son rarisimos los que conquistan algún éxito en los delicados menesteres de la mediumnidad y del adoctrinamiento.

 

La ignorancia domina a la mayoría de las conciencias encarnadas. Y la ignorancia es madre de las miserias, de las debilidades, de los crímenes. Muchos instructores se amedrentan ante los conflictos humanos, se olvidan de que Jesús no espero a que los hombres fueran perfectos para bajar, Él descendió al plano de los hombres para amar, enseñar y servir. No exigió que las criaturas se hiciesen inmediatamente iguales a Él, y se hizo como los hombres para ayudarlos en la difícil ascensión.

 

Aceptemos quela Tierraes un taller de trabajo redentor y debemos prepararnos para cooperar eficientemente en la indispensable labor olvidando  herreros del pasado  y si es posible, solo recordando solo nuestras obligaciones fundamentales. Muchos médiums fracasan porque no tienen noción de responsabilidad y no recuerdan el deber que han venido a cumplir.

 

Muchos fueron preparados por bienhechores y partieron entusiasmados a la esfera carnal formulando promesas y después la ambición desmedida, la existencia cómoda, prefirieron los desvíos sexuales; volvieron a ser tiranos domésticos y se volvieron perezosos y vanidosos. Se dieron a la palabra sin responsabilidad y amontonaron actividades inútiles. Como médiums prefirieron la inconsciencia de sí mismo; o como adoctrinados,  formularon conceptos para los demás, pero jamas para sí mismos.

 

Son muchos los que tocan a las puertas del Espiritismo sagrado, tan solo con el propósito de ensuciar sus aguas, no son procuradores del Reino de Dios, sino cazadores de intereses personales. Todo Espirita en sus labores carnales,  no deben olvidar que el Espiritismo es una revelación divina para la renovación fundamental de los hombres, y es necesario la construcción del “Reino de Dios” en ellos mismos.

 

El Señor renueva diariamente nuestras oportunidades de trabajo; pero para alcanzar los resultados precisos, es necesario que renunciemos a lo inferior, nadie puede esperar subir espiritualmente, sin esfuerzo, sin sudor y sin lágrimas…

 

Para trabajar con eficiencia, es necesario saber callar, ante todo. Si usamos todas las recetas de obediencia y optimismo que suministramos a los demás, es cuando realmente cumplimos nuestros deberes. Es útil aconsejar, pero aconsejar excesivamente puede suponer, el olvido de nuestras obligaciones. Para enseñar bien, es necesario antes, ejemplificar mejor.

 

En la tierra contamos con el asedio de elementos contrarios; ironías de la ignorancia, ataques de la sensatez, sugestiones inferiores de nuestra propia animalidad, surgirán, ciertamente, en el camino del trabajador fiel. Son circunstancias fatales y lógicas del servicio, porque no venimos al mundo físico para disfrutar de un descanso injustificable, y si para luchar por nuestra propia mejoría, a despecho de todo impedimento fortuito. El buen servidor debe estar preparado para el servicio del Señor, en cualquier circunstancia.

 

Dios concede la sensibilidad agudiza como una especie de lente poderosa, con el fin de que, el beneficiado la use para definir rutas, fijar peligros, y ventajas en el camino, localizar obstáculos comunes y ayudar al prójimo y a si mismo.

 

La misión de adoctrinador es sumamente grave para cualquier hombre. Si queremos alcanzar una resurrección gloriosa, no hay otro camino que el que nos enseño Cristo. Él, se abstuvo de cualquier esclavitud a los vienes terrestres. El Señor, paso, haciendo el bien, enseñando el amor, encendiendo la luz, diseminando la verdad. En la vida humana, junto a los que administran y a los que obedecen, están los que enseñan. En la esfera terrestre hay mayordomos cooperadores, y servidores. Y muy especialmente los que enseñan deben ser los últimos, son muchos los que conocen el bien y lo olvidan en la práctica.

 

El Evangelio es un libro divino, pero mientras permanezcamos en la ceguera de la vanidad y de la ignorancia, no nos expone sus sagrados tesoros. El Maestro fue medico también, dejo en el mundo el patrón de la cura para el Reino de Dios, la salud humana es patrimonio divino y los médicos son los sacerdotes  de ella, los que han recibido él titulo profesional, y no lo utilizan para el bien de sus semejantes, pagan caro su mal proceder. Jesús proporcionaba socorro al cuerpo y administraba la fe en el alma, hay médicos que no siempre alivian el cuerpo y matan la fe. Él expulsaba fiebres malignas, curaba leprosos y ciegos de nacimiento, levantaba paralíticos, pero no era solo eso. Reanimaba a los enfermos, les daba nuevas esperanzas, los invitaba a comprenderla Vida Eterna.

 

Todos creemos en el Espiritismo decimos sentirlo dentro, pero en verdad muchos son los que se están engañando, se dan respuestas falsas  a esta gran verdad, dicen moverse para divulgación de la doctrina y no se dan cuenta que es un pretexto que no saben reconocer, porque muchos hay que suelen traer y llevar chismes que revolucionan y separan  a los centros unos de los otros, guardan intereses, egoístas, afán de protagonismo, vanidades mundanas, y pobre de ellos porque están escandalizando a los pequeños y se olvidan que la gran selección se esta haciendo y si así actúan a ningún fin llegaran, porque tarde o temprano serán descubiertos y caerán avergonzados por su mal proceder y pesarosos de lo que por su causa se haya destruido. Crearon fama sobre principios nobles en arenas movedizas y estas se destruirán creándoles asfixia por el aire que ellos mismos han contaminado.

 

Todo el que se dice seguidor de Cristo, debe tratar de imitarle, y El nunca delato, critico, recrimino, ostentó cargo alguno, las casa espiritas están para enseñar la doctrina y revivificar el Evangelio de Cristo entre sus adeptos, así cuando alguien llegue a pedir ayuda estar preparados para dar la enseñanza recibida, pero todos aquellos que se inmiscuyen en chismes pocos edificantes y crean un circulo de critica terminan contaminándose y desdeñados casi siempre de los que realmente ven sus verdaderas intenciones.

 

 Es un trabajo individual, que solo uno puede hacer para sí mismo y así conseguir la libertad de su Espíritu y nada nuevo podemos descubrir que la codificación  no haya dicho ya, porque la humanidad aun no esta preparada y los elegidos y Nobles del cristianismo ya vinieron en su tiempo a cumplir lo requerido para que la humanidad no camine a ciegas y aprenda a comportarse según las leyes divinas. , Cada uno ha de hacer su trabajo y respetar siempre el del vecino, siempre que entre en consonancia con las reglas establecidas y no perturbe la paz de nadie, la luz, y la fe, que es una decisión igualmente individual según el sentir del alma, y ningún espirita debe permitir que su patrimonio sea alterado para ello debe estar siempre con los ojos bien abiertos orando y vigilando.

 

Es una doctrina consoladora y no un paraíso de glorias, ella nos dice que no discutamos las decisiones y creencias contrarias si no que si Dios nos ha dado el libre albedrío nosotros no somos nadie para juzgar ni recriminar a nadie, la doctrina no necesita de defensores, porque diseminada por todas partes ella misma se inicia en los corazones dispuestos por la espiritualidad para que se divulgue por donde ellos saben que debe germinar.

 

Todo esta claro en la codificación  y aquellos que no cumplen los estatutos y transmite lo que en ella hay, no es espirita. Unos de una manera otros de otra todos deberán venir a decir lo mismo lo que Kardec  transmitió por medio de los Espíritus y que muchos por protagonismo, presunción dicen de otra forma pero sacado de la codificación, con el mismo significado aunque con distintas palabras, el que se invente por mistificación, o obsesión nuevas reglas están no tardaran en caer por su propio peso y pobre de los que lo hagan, el escándalo que promulguen se revolverá contra ellos mismos y sentirán humillaciones y vergüenzas. Pues no podemos olvidarnos que las sombras nunca pudieron con la luz.

 

Muchas veces nuestros ángeles guardianes nos dejan que caigamos porque de otra manera nuestra ceguedad no nos dejaría ver el error. La espiritualidad es fiel a los que trabajan sinceramente y los encaminan a los lugares oportunos para advertir, corregir, y enseñar pero si no hacemos caso, y no analizamos que nuestro trabajo se limita a dar eco a las voces de los Espiritualidad y no a traer y llevar de unos y otros los defectos a los centros que visitamos no originarían divisiones sino que cada uno se limitaría a hacer su trabajo guiado siempre por la mejor intención sin segundas intenciones, ni intereses ocultos.

 

Pobre de aquellos que actúen en nombre de Cristo, escondiendo intereses personales y mundanos, tarde o temprano se les descubrirá y lamentaran todo lo que por su culpa se ha destruido a su alrededor, muchos guiados por sus palabras les han seguido y cuando les descubren la decepción es tal, que muchos son los que abandonan por sentirse engañados y manipulados.

 

Encarnados y desencarnados, se empeñan en batallas destructoras. La calumnia es un monstruo invisible que ataca al hombre, a través de los oídos descuidados y de los ojos desprevenidos, son muchos los compañeros espirituales que se sacrifican en él mas haya, en los trabajos de preservación de la salud humana. Son grandes servidores.

 

Es de ley divina, que nos entendamos y nos amemos unos a otros. Todos sufriremos los resultados del olvido de esa ley, pero cada uno será responsable de cerca, por la cuota de discordia que haya triado a la familia mundial.

 

Desgraciadamente, en la acción colectiva, somos todavía aquella Jerusalén esclavizada en el error. Todos los días somos curados por Jesús, y todos los días lo conducimos al madero. Nuestras obras están casi reducidas a simples recapitulaciones que fracasan siempre. No salimos del aprendizaje de la experiencia. Y, dolorosamente para nosotros, estamos siempre ensayando, en el mundo, la política con los Cesares,la Justiciacon Pilatos, la fe religiosa con los Fariseos, el sacerdocio con los rabinos del Sanedrín, la creencias con los Jairos que acreditan y dudan al mismo tiempo, los negocios con los Anases y CayfaSES. De este modo, no podemos promover la extensión de los acontecimientos cruciales.

 

Mientras no impere la ley de amor, es indispensable que persevere el reinado de la justicia. Estamos colocados” como ovejas en medio de lobos” y aunque nos cabe llevar a cabo el exterminio de las fieras, necesitamos defender la obra del bien contra los asaltos indebidos. Las organizaciones de hermanos consagrados al mal, son vastisimas. No todos son ignorantes o inconscientes. La mayoría esta constituida de perversos y de criminales. Son verdaderamente diabolicas.

 

De eso no tenemos que tener la menor duda. En la superficie terrestre luchamos los pocos felices por la dominación economica, por las pasiones desordenadas, por la hegemonia de los falsos principios. En las zonas inmediatas a la mente terrestre, tienen todo eso en identicas condiciones, hay cooperativas para el mal, sistemas económicos de naturaleza feudal, baja explotación de fuerzas dela Naturaleza, vanidades tiránicas, difusión de mentiras, esclavizaciòn de los que se debilitan por la falta de vigilancia, doloroso cautiverio de los Espíritus fracasados e imprevisores, pasiones tal vez mas desordenadas que las de la tierra, inquietudes sentimentales, terribles desequilibrios de la mente, angustiosas desvíos del sentimiento. Las caídas espirituales ante el Señor, son siempre las mismas, aunque varíen de intensidad y colorido.

 

Es de Alzada Justicia Divina considerar, que en la esfera espiritual, el cuerpo denso modificado puede resurgir todos los días, por la materia mental destinada a su producción; en tanto que para obtener el cuerpo físico, hay almas que trabajan, a veces hasta siglos.

 

Existe una leyenda Hindú de la serpiente y un Santo.

 

_Cuentan las tradiciones populares dela India, que existías una serpiente venenosa en cierto campo. Nadie se aventuraba a pasar por alli, por temor a su asalto. Mas un santo hombre, al servicio de Dios, busco la región, mas confiando en el Señor que en sí mismo. La serpiente lo ataco, sin respeto alguno. Él la domino con su mirada serena y le dijo:” Hermana mía, es de ley que no hagamos mal a nadie”. La víbora, se recogió avergonzada. El sabio continúo su camino y la serpiente se modifico por completo.

 

Procuro los lugares habitados por el hombre, como deseosa de reparar sus antiguos crímenes. Se mostró integralmente pacifica; pero, desde entonces, comenzaron a abusar de ella. Cuando identificaron su sumisión absoluta, hombres, mujeres, y criaturas, le tiraban piedras.

 

La infeliz se recogió en su cueva, desalentada.

 

 Vivía afligida, medrosa, desanimada. Un día, el Santo regreso por el mismo camino y decidió visitarla. Se espanto, viendo la ruina en que se hallaba. La serpiente le canto la amarga historia. Deseaba ser buena, afable y cariñosa, pero las criaturas la perseguían  y la apedreaban. El sabio, penso, penso, y le respondió después de chirla.

 

“Pero mi hermana, hubo equivocación de tu parte. Te aconseje que no mordieras a nadie, que no cometieras asesinatos, ni persecución, pero no te dije que evitases asustar a los malos. No ataques a las criaturas de Dios, hermanos nuestros en el mismo, camino de la vida, pero defiende tu cooperanciòn en la obra del señor. No muerdas ni hieras, pero es preciso mantener al perverso a distancia, mostrándole tus dientes y emitiendo tus silbidos.

 

“Con el Espiritismo el futuro ya no es una vaga esperanza, sino un hecho positivo, una certeza matemática; la muerte ya no tiene nada de terrorífica, es una liberación, la puerta que conduce a la verdadera vida… la pluralidad de existencias (palanginesia)  _ principio esbozado por Cristo en el Evangelio, mas solo definido a medias _, es una de las leyes más importantes reveladas por el Espiritismo, ya que muestra la realidad y necesidad de progreso… El Espiritismo, lejos de negar o destruir el Evangelio, llega para confirmarlo, explicarlo, desarrollarlo, ayudado por leyes naturales que revela; clarifica los puntos oscuros dela Doctrinade Cristo, de manera que para quienes no entendían o resultaban inadmisibles ciertos pasajes del Evangelio ahora pueden comprenderlo y admitirlos gracias al Espiritismo; sabemos mejor nuestro alcance y diferenciamos lo real de lo ilógico; Cristo, nos parece más grande: ya no es para el hombre un simple filosofo, sino “ El Mesías Divino”.

 

El Espiritismo, siendo el Consolador que prometio Jesús enviar ala Tierrapara restablecer ” todas las cosas “, reafirma y pone en practica las Enseñanzas del Maestro de maestros: Adorareis a Dios en Espíritu y Verdad.

 

El fenómeno psíquico puede surgir en cualquier medio religioso y su aparición puede conducir a la persona al Espiritismo, pero la convicción respecto ala Doctrina, el conocimiento de las leyes superiores que presiden el destino Universal del hombre y la perfecta asimilación de ella se logra _ Unicamente _ por el estudio serio y profundo de las obras de Allana Kardec y las que giran en torno de ellas.

 

“Nada perece”. La vida sencillamente, cambia de forma. La tumba nos conduce a la cuna, si bien tanto la una como la otra salen de las voces que proclaman la inmortalidad.

 

“El hombre contemporáneo que a estas alturas niegue los fenómenos espiritas, no merece que se le aplique el calificativo de escéptico, sino de ignorante.” Dr. Thomas Hudson.

 

 

¾  Evangelio extraído de los “Mensajeros Espirituales “de Cándido Xavier y del  “ Gran Enigma “ de León Denis.

 

 

 

FIN

  Trabajo realizado por Merchita

MIS FLORES PERFUMADAS DESEANDOTE UN FELIZ JUEVES

Saludo matinal

Jueves 27 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, volviendo  a la vida, y después de haber dado las gracias a Dios por el nuevo día, vamos a asomarnos a la ventana, lejos de mirar como siempre lo hacemos de fuera para dentro, vamos a hacerlo de dentro para fuera, es decir, lejos de reflexionar sobre lo que sucede en nuestras vidas, vamos a fijarnos en los que pasan por nuestra puerta, en los que conviven con nosotros, y que apenas les prestamos atención.

Miremos quien está a nuestro lado, ayudándonos a comprender los movimientos de la Vida. Nunca estamos solos en los campos de aprendizaje. Los que te acompañan andan contigo en todas las cosas que emprendes, en todos los sentidos que sigas.  Y esas compañías  son espirituales y físicas.  Por eso hemos de mirar  la responsabilidad que tenemos ante ellas: Unas de recibir tu ejemplo, otras de  instruirte en las líneas de la evolución  que pretender seguir.

Debemos afirmar, cuantas veces sean necesarias, que nadie vive solo, ni anda sin compañías. Quien pretenda aislarse, atrofia sus propias facultades.  La ley nos recomienda vivir en grupos y nunca olvidarnos de aquellos  que nos rodean.  La gratitud es nueva fuerza en nuevos entendimientos.  No hacemos nada a ocultas.  Muchos ojos están observándonos, sin dejar de hacerlo una fracción de segundo, registrando y ayudándonos a registrar  todo lo que ocurre con nosotros. Quien se conciencia  de esta verdad, procura  en todas las áreas que opera,  errar menos, usando todos los medios posibles para acertar cada vez más.

Debemos ir aun más lejos y es visualizando a Cristo  andando con nosotros,  esa Compañía Invisible  que nos da la luz para elegir  los caminos más seguros y comprender, con más eficiencia, a aquellos que nos acompañan.

La educación nos concita, del hogar a la escuela y de esta al trabajo,  un procedimiento que no deja  de exteriorizar  nuestra inferioridad, siendo la disciplina la que, cuando permanentemente  limpia y desobstruye todos los restos  de antiguas condiciones de inferioridad, colocándonos como almas que desean y comienzan a conocer la Verdad. No es necesario que conozcas  todos los países del mundo, principalmente aquellos que llamas más civilizados, para que puedas iniciarte en la civilización. Si  observas a los que caminan contigo, todos los días, tus reacciones, en todos los momentos, podrás deducir, sin publicidad, lo que debe ser mejor para ti.

Cada criatura sabe analizar lo que le sirve para su propio bien. Ninguna persona es culpable de tus infortunios y de tu incomprensión. Dios colocó en todos las mismas advertencias  los mismos valores a ser cultivados. Las diferencias que existen, solamente  una cosa puede responder por ellas: la reencarnación, en la escala evolutiva de los espíritus.

Si en el presente estado en que te encuentras aun no lo reconoces, habrás de reconocerlo en otro.

Sin embargo, ninguna de  las criaturas quedará huérfana de las leyes de Dios.

Existe la justicia infalible, vibrando en toda la creación, desde los cromosomas hasta los hombres más ilustres de la Tierra y de estos hasta los Anjeles  más elevados de los Cielos.

¿Y si la Justicia de Dios no falla, porque debemos temer? Habremos de alimentar  la confianza en las fuerzas, en las compañías  que viven con nosotros en todos los momentos de la vida. si todo lo que hacemos  queda registrado en nosotros, y en el gran libro de Dios, nuestro deber es hacer siempre lo mejor, dentro de aquello que ya conocemos que es lo mejor.  ¡No culpes  a nadie de tus desaciertos! El único culpable eres tú mismo.

Acepta las cosas  dentro de ti que, por fuera,  todo va a seguir tus actitudes íntimas. Confía, pues esa ley palpita en todo el Universo.

Amigos os deseo un lindo jueves,  procuremos ser honestos con nosotros mismos, para reconocer en todo momento nuestros errores,  y no tratar de ocultar a nuestro “Yo” lo que es dominio de todos aquellos que nos rodean, y que ven todo lo que hacemos.

 

Cirugía Moral João Nunes Maia

 

ACERCA DE LA PENA DE MUERTE

ACERCA DE LA PENA DE MUERTE

 

Preguntan ustedes cómo ven los desencarnados la institución de la pena de muerte, y asevera:

-¿No será justo substraer el cuerpo  al espíritu  que se hizo un criminal? ¿Será lícito permitir la comunión de un tarado con las personas normales?

Y podríamos argumentar: ¿Quién de nosotros habrá utilizado el cuerpo como es debido? ¿Quién  habrá  conseguido la estatura espiritual  de la verdadera humanidad para considerarse  en  la plenitud de equilibrio?

La ejecución  de una sentencia de muerte, en la mayoría de los casos,  es la liberación prematura del alma que se arrojó al despeñadero de las sombras.  Y sabemos que solo la pena de vivir en el carne es susceptible de realizar la recuperación de aquellos que se hicieron reos  confesos ante el tribunal de los humanos.

No vale ahuyentar moscas sin curar la herida.

Eliminar la carne no es modificar el espíritu.

Un asesinado, cuando no posee energía suficiente para disculpar la ofensa  y olvidarla, habitualmente pasa a gravitar en torno de aquel que le arrancó la vida, creando los fenómenos comunes de la obsesión;  y las víctimas de la horca o el pelotón de fusilamiento, o de la silla eléctrica, si no constituyen padrones de heroísmo y renunciación, de inmediato, más allá del túmulo  vampirizan  el organismo social que les impuso  el apartamiento del vehículo físico, transformándose en quistes vivos de la fermentación de la discordia y de la indisciplina; El tribunal terrestre jamás decidirá , con seguridad, sobre la extinción del crimen, sin el concurso activo del hospital y de la escuela.

Sin el profesor y sin el médico, el juez  en su sana conciencia vivirá siempre atormentado por la obligación de prender y condenar, descendiendo de la dignidad de la toga para codearse con los que se dedican a la flagelación Ajena.

La función de la justicia penal, dentro de la civilización considerada cristiana, es, por encima de todo, reeducar.

Sin el entendimiento fraterno en la base de nuestras relaciones unos con los otros, no nos distanciaremos  del laberinto del talión, que pretende convertir  el mundo en eterno desagüe  de males renacientes.

Jesús el divino libertador,  vino a romper esposas que nos encadenaban a los principios del castigo  igual a la culpa…

La educación es la primavera del proceso de redimir la mente cristalizada en las tinieblas.

Organizar la penitenciaria renovadora, donde el servicio y el libro encuentren aplicación adecuada, es la solución para el oscuro problema de criminalidad, entre los hombres, mismamente porque el mejor esfuerzo de la sociedad, contra el delincuente, es dejarlo vivir, en  la reparación de las propias faltas.

Cada espíritu respira en el cielo o en el infierno que formó para sí mismo…

Aquí, tenemos el “campo de los efectos” y, ahí en el mundo, el “campo de las  causas”. Y cuando el alma se demora en “el campo de las causas”, hay siempre oportunidad de  concertar y reajustar, mejorando las consecuencias.

No es muriendo que encontramos la felicidad para la reconciliación. Es aprendiendo con las rudas lecciones del educandario de la materia densa  que nos facilitan las cualidades morales para la ascensión del espíritu.

Nadie, pues, precisará inquietarse, provocando esa o aquella reivindicación  por la violencia.

La ley de la harmonía universal funciona en todos los planos de la vida, encargándose de restaurar todo en el momento oportuno.

¿En cuánto, al acto de condenar, quien de nosotros se revela en condiciones de ejercer semejante derecho?

¿Cuántos de nosotros no somos  malhechores indiscutibles, simplemente por no encontrar la presa, en el instante preciso de la tentación? ¿Cuántos delitos hemos perpetrados  por no encontrar  la presa, en el instante de la tentación? ¿Cuántos delitos hemos perpetrados en pensamiento?

Solo la educación, cimentada en el amor, ara redimirnos en la multimillonaria noche de la ignorancia.

Si usted demuestra interés  tan grande en la regeneración de las costumbres, defendiendo  con tamaño entusiasmo la supuesta legalidad de la pena de muerte, examine  el propio corazón y la propia conciencia y verifique  si está exento de faltas. Si usted ya supero los óbices de la animalidad, adquiriendo gran comprensión a precio del sacrificio, estimaría saber si tendrá realmente coraje para maldecir  a los pecadores del mundo, tirándoles la primera piedra”.

Extraído del libro: Cartas y Crónicas de Chico Xavier (dictado por el hermano x)

LA FLOR MÁS HERMOSA

LA FLOR MÁS HERMOSA

 

  El bosque estaba casi desierto cuando el hombre se sentó para leer debajo de las largas ramas de un viejo roble.   Estaba desilusionado con la vida, con buenas razones para llorar, pues el mundo intentaba hundirlo. Y como si ya no tuviera razones suficientes para arruinar su día, un chico llegó, jadeando, cansado de jugar.

Se detuvo delante de él con la cabeza baja y le dijo, lleno de alegría: – ¡Mire lo que he encontrado! El hombre lo miró desanimado y vio que en la mano tenía una flor.

¡Qué visión lamentable! Pensó consigo. La flor tenía los pétalos caídos, hojas marchitas, y seguramente nada de perfume. Quería verse libre del chico y de su flor, y así el hombre desilusionado simuló una sonrisa y  dio vuelta la cara.

 Pero en vez de volver atrás,  el chico se sentó a su lado, levantó la flor a la altura de su nariz y declaró con extraña sorpresa: -¡El aroma es magnífico, y es muy hermosa también…! – Por eso la arranqué. ¡Tómela!  Es suya.

 La flor estaba muerta o muriéndose, sin nada de colores vibrantes como naranja, amarillo o rojo, pero él sabía que tenía que tomarla, o el chico no saldría jamás de allí. Extendió entonces su mano para asirla y comentó, con sarcasmo:

 – Era justamente lo que me faltaba. Pero, en vez de ponerla en la mano del hombre, él la sujetó en el aire, sin ninguna razón. Y en ese momento el hombre se dio cuenta, por primera vez, que el chico era ciego y que no podía ver lo que tenía en las manos.

La voz se le apagó en la garganta por algunos instantes… Tibias lágrimas cayeron de su rostro mientras agradecía, emocionado, por recibir la mejor flor de ese jardín.

El chico se marchó jugueteando, feliz, oliendo otra flor que tenía en su mano, y desapareció en el amplio jardín, en medio de la arboleda. Seguramente iría a consolar otros corazones, que aunque tengan la visión física, están ciegos para los verdaderos valores de la vida.

 Ahora el hombre no se sentía más desanimado y los pensamientos corrían en la mente con serenidad. Se preguntaba cómo aquel chico ciego se habría dado cuenta de su tristeza a tal punto de acercarse  con una flor para ofrecérsela.

 Concluyó que tal vez su auto piedad lo hubiera impedido de ver la naturaleza que cantaba a su alrededor, dando noticias de esperanza y paz, alegría y perfume… Y como Dios es misericordioso, permitió que un chico privado de la visión física lo despertase de aquel estado depresivo.

Y el hombre, finalmente, consiguió ver, a través de los ojos de un niño ciego, que el problema no era el mundo, sino él propio. Y aún compenetrado en profundas reflexiones, llevó aquella fea flor hasta su nariz y sintió la fragancia de una rosa…

*** 

Verdaderamente ciego es todo el que no quiere ver la realidad que lo envuelve. Muchas veces, personas que no perciben el mundo con los ojos físicos, penetran en las maravillas que los rodean y quedan extasiados con tanta belleza. Quizás haya sido por esa razón que un pensador afirmó que “lo esencial es invisible a los ojos.”

  (Basado en mensaje volante, sin mención al autor)

 

EL ESPIRITISMO EXPERIMENTAL

EL ESPIRITISMO EXPERIMENTAL

Blog dos Espíritas

Por Léon Denis

En nuestros días, más que nunca, el espiritismo llama la atención del público. Se habla con  frecuencia de casas encantadas, de fenómenos de telepatía, de apariciones  y materializaciones  de espíritus.

La Ciencia, la Literatura, el Teatro y la Prensa de ello se ocupan constantemente, por cuanto las experiencias del Instituto Metapsíquico, los testimonios del gran escritor inglés Conan Doyle  y las averiguaciones hechas por algunos periodistas parisienses dan a esta cuestión un carácter de actualidad permanente.

Examinemos, pues, este problema, y averiguaremos por qué el Espiritismo, tan frecuentemente sepultado, siempre reaparece, creciendo, día a día, en numero de sus partidarios.

¿No es, acaso, una cosa extraña?.

Tal vez, en la Historia, jamás se haya producido nada igual.

Nunca se vio un conjunto de hechos, considerados imposibles al principio, cuya idea provocaba, en general, antipatía, recelo, desdén; hechos que excitaban la hostilidad de varias instituciones seculares, acabaron por imponerse a la atención y hasta la convicción  de hombres cultos, competentes, autorizados  por sus funciones  y por su carácter.

Esos hombres, inicialmente escépticos, terminaron por reconocer  y afirmar la realidad de los aludidos fenómenos, después de estudiarlos, investigar  y experimentar.

El ilustre sabio inglés William Crookes, conocido en el mundo entero, por el descubrimiento del estado radiante de la materia, y que durante tres años obtuvo, en su casa, materializaciones del espíritu Katie King, en condiciones de control riguroso, decía, a propósito de esas manifestaciones: “Yo  no digo que esto sea posible, yo digo: esto es”.

Oliver Lodge, rector  de la Universidad de Birmingham, miembro de la Sociedad Real, escribió:

“Fui, llevado, personalmente, a la certeza de la existencia futura, por pruebas que reposan sobre una base estrictamente científica”.

 

Federico Myers, profesor de Cambridge – a quien o Congreso Oficial Internacional de Psicología de Paris, en 1890, eligió Presidente de Honra –  en su admirable libro – La Personalidad Humana, llego a la conclusión de que  voces y mensajes nos vienen del Más Allá del Túmulo.

Hablando de la médium Sra. Thompson, Myers escribe: “Creo que la mayoría de  esos mensajes vienen de espíritus que se sirven, temporalmente, del organismo de los médiums para transmitirlos a  nosotros.

El célebre profesor Cesare Lombroso, de Turín, dice en la Lectura: “Los hechos  observados en las casas frecuentadas por fantasmas, en las cuales, durante años, se reproducen apariciones y ruidos, de acuerdo con el relato de muertes trágicas, y sin la presencia de ningún médium, atestan a favor de la acción de los muertos. Con frecuencia, se trata de casas deshabitadas, donde esos fenómenos se producen durante varias generaciones, y, muchas veces, durante siglos.”

El Sr. Boutroux, filosofo bien conocido, disertaba, en sus brillantes conferencias acerca de los espíritus y las comunicaciones mediúmnicas, asegurando que: “La puerta del subconsciente es la abertura por donde lo divino entra en el alma humana.

“Algunas  veces, – decía – las revelaciones espiritas son tan extrañas que parece, efectivamente, estar, el médium, en comunicación con diferentes seres de los que le son accesibles normalmente.”

William James, rector de la Universidad de Harvard, New York, eminente psicólogo fallecido hace algunos años, afirmaba la probabilidad de las comunicaciones con los muertos, en su estudio publicado en el año 1909, en Proceedings, acerca  de su amigo Hodgson, ya fallecido que venía a conversar con el por la mediúmnidad de la señora Piper. James escribía que: “Estos fenómenos dan la impresión irresistible de que es realmente la personalidad de Hodgson, con sus características propias” y, más adelante: “El sentimiento de los asistentes era de que conversaba con el verdadero Hodgson”.

El origen del Espiritismo, el Espiritualismo Moderno, está en América.

En realidad, los fenómenos del Más Allá del Túmulo se encuentran en la base de todas las grandes doctrinas del pasado. En casi todos los tiempos, el mundo de los vivos mantuvo relación con el Mundo Invisible. Sin embargo, en la India, en Egipto y en Grecia, esos estudios eran privilegio de un pequeño número de investigadores  y de iniciados, y sus resultados se ocultaban cuidadosamente.

 Para que ese estudio fuese accesible a todos, y se conociesen las verdaderas leyes que rigen el Mundo Invisible; para enseñar a los hombres  a ver en esos fenómenos, no un orden de cosas sobrenaturales, más si un dominio ignorado de la naturaleza y de la vida, era necesario el trabajo enorme de los siglos, todos los descubrimientos de la Ciencia, todas las conquistas del espíritu humano sobre la materia.

Era preciso que el hombre conociese su verdadero en el Universo, que aprendiese a medir la debilidad de sus sentidos y su impotencia para explorar, por sí mismo y sin ayuda, todos los dominios de la naturaleza viva.

La Ciencia, con sus inventos, atenuó esa imperfección de nuestros órganos.

El telescopio abrió a nuestros ojos los abismos del espacio, el microscopio nos reveló  lo infinitamente pequeño: así surgió la vida, tanto en el mundo de los infusorios como en la superficie de los globos gigantes que giran en la profundidad de los cielos.

La Física descubrió las leyes que regulan la transformación de las fuerzas y la conservación de la energía y, también, las leyes que mantienen el equilibrio de los mundos.

La radioactividad de los cuerpos reveló la existencia de poderes desconocidos e incalculables: rayos X, ondas hertzianas, irradiaciones de todas las clases y de todos  los grados.

La Química nos hizo conocer las combinaciones de la materia. El vapor y la electricidad vinieron a revolucionar la superficie del globo, facilitando las relaciones entre los pueblos y las manifestaciones del pensamiento, para que las ideas resplandezcan y se propaguen  todos los puntos de la esfera terrestre.

Hoy, el estudio del Mundo Invisible viene a completar esa magnífica ascensión del Pensamiento y de la Ciencia. El problema del Más Allá del Túmulo se yergue frente al espíritu humano con poder  y autoridad.

En los finales del siglo XIX, el hombre, desengañado de todas las teorías contradictorias  y de todos los sistemas incompletos que se le presentaban,  se abandonaba a la duda: perdía, cada vez más, la noción de la vida futura.

Fue entonces que el Mundo Invisible vino hasta el y lo persiguió hasta su propia morada. Por diversos medios, los muertos se manifestaron a los vivos. Las voces del Más Allá del Túmulo hablaron. Los misterios de los santuarios orientales, los fenómenos ocultos de la Edad Media, después de un largo silencio, reaparecieron.

El Espiritismo nació.

Las primeras manifestaciones del Espiritualismo Moderno se produjeron más allá  de los mares, en un mundo joven, rico de energía vital, de expansión ardiente, menos expuesta que la vieja Europa al espíritu de rutina y a los prejuicios del pasado. De allí las manifestaciones se esparcieron por todo el globo.

Esa elección fue profundamente sensata, pues la libre América era, en efecto, el ambiente más propicio para una obra de difusión y de renovación. Por eso allí se cuentan, hoy, veinte millones de “espiritualistas modernos”. Más, tanto de un lado del Atlántico como del otro, aunque con intensidades diferentes, las fases de progreso de la idea espirita ha sido idénticas.

En ambos los continentes, el estudio del magnetismo y de los fluidos había preparado a ciertos espíritus para la observación del Mundo Invisible.

Al  principio se produjeron hechos extraños en todas partes, hechos de los cuales nadie se atrevía a hablar, sino en voz baja, en la intimidad. Después, poco a poco, se fue elevando de tono. Sabios, hombres de talento, cuyos nombres son garantía de honorabilidad y de sinceridad, se atrevieron a hablar de esos hechos en voz alta, afirmándolos.

Se habló del hipnotismo, de sugestión; después, vino la telepatía, los casos de levitación y todos los fenómenos del Espiritismo. Se agitaban mesas en loca rotación; se descolocaban objetos, sin ningún contacto, resonaban golpes en las paredes y en los muebles. Todo un conjunto de hechos se producían; manifestaciones vulgares en apariencia, más perfectamente adaptadas a las exigencias del medio terrestre, al estado de espíritu positivo y escéptico de las sociedades modernas.

El fenómeno hablaba a los sentidos, porque los sentidos son como aberturas por donde el hecho penetra hasta el entendimiento.

Las impresiones producidas en el organismo despiertan sorpresas, incitan a la búsqueda, y conducen a la convicción. De ahí el encadenamiento de los hechos, la marcha ascendente de los fenómenos.

Con efecto, después de una primera fase material y grosera, las manifestaciones tomaron un aspecto nuevo. Los golpes se hicieron más regulares y se convirtieron en un medio de comunicación inteligente y consciente, se divulgo la escritura mecánica.

Las posibilidades de establecer relación entre el mundo visible y el invisible apareció como un hecho inmenso, derrumbando las ideas heredadas, derrumbando las enseñanzas habituales, más abriendo sobre la vida futura una salida que el hombre no se atrevía aun a transponer, deslumbrado por las perspectivas que a el se presentaban.

Al mismo tiempo que se propagaba, el Espiritismo veía numerosas  oposiciones levantarse contra sí. Como todas las ideas nuevas, tuvo que enfrentar el menosprecio, la calumnia, la persecución moral.

Tal como el Cristianismo, en su comienzo fue sobrecargado de amargura y de injurias. Siempre acontece así. Cuando nuevos aspectos de la verdad aparecen a los hombres, siempre provocan asombro, desconfianza, hostilidad.

Es fácil comprenderlo. La humanidad agotó las viejas formas  de pensamiento y de creencia; y cuando formas inesperadas   de la verdad se revelan, no parecen corresponder mucho al antiguo ideal, que está debilitado, más no muerto.

Por eso necesita de un periodo bastante largo de estudio, de reflexión, de incubación, para que la nueva idea abra camino en la opinión. De ahí las luchas, las dudas, los sufrimientos de la primera hora.

Se rio mucho de las formas que tomaba  el Nuevo Espiritualismo. Los poderes invisibles, que velan sobre la humanidad, son los mejores jueces  que en los medios de acción y de  adiestramiento  que conviene adoptar, según los tiempos  y los ambientes, para hacer que el hombre tome conciencia de su papel y de su destino, sin, por eso, trabar su libre albedrio. Porque esto es lo esencial: que la libertad del hombre quede intacta.

La Voluntad Superior sabe ajustarse a las necesidades de una época, de una raza, y a las nuevas formas de la eterna revelación.

Ella suscita, en el seno de las sociedades, los pensadores, los experimentadores, los sabios que indicaran el camino a seguir y colocaran los primeros marcos. Su obra  se desarrolla lentamente. Los resultados son, al principio, débiles, insensibles, más la idea penetra poco a poco en las inteligencias. El movimiento, por ser imperceptible, no es, por si, menos seguro y profundo.

En nuestra época, la Ciencia se alego en dueña y soberana, en directora del movimiento intelectual. Cansada de las especulaciones metafísicas y de los dogmas, la humanidad reclamaba pruebas sensibles, bases solidas sobre las cuales pudiese asentar sus convicciones.

Se hacia el estudio experimental, la observación de los hechos, como una tabla de salvación. De ahí el gran criterio de los hombres de la Ciencia, en la actualidad . por eso la revelación adquirió un carácter científico. Con hechos materiales, se  llamó la atención de los hombres que se habían materializado.

 

Los fenómenos misteriosos, que se hallaban diseminados en la Historia, se renovaron y se multiplicaron a nuestro alrededor, se sucedieron en orden progresivo, que parece indicar  un plan preconcebido, para ejecución de un pensamiento, de una voluntad.

A la medida que el Nuevo Espiritualismo ganaba terreno, los fenómenos se iban transformando. Las manifestaciones, groseras al comienzo, se perfeccionaban, transformándose en un carácter más elevado. Ciertos médiums recibían por medio  de la escritura de una forma mecánica o intuitiva, mensajes, inspiraciones  de fuente extraña. Instrumentos musicales tocaban solitos.

Se oían voces y cantos: penetrantes melodías parecían bajar del cielo y turbaban en ánimo de los más incrédulos. La escritura directa aparecía en el interior de losas yuxtapuestas y lacradas.

Los fenómenos de incorporación permitían a los muertos poseer el organismo de un médium adormecido, y conversar  con quien habían conocido en la Tierra.

Gradualmente, y como  consecuencia de un desenvolvimiento calculado, aparecían los médiums videntes, parlantes, curadores.

En fin, los habitantes del espacio, revistiéndose de envoltorios temporales, venían a reunirse con los humanos, viviendo, por unos instantes, su vida material y terrestre, dejándose ver, tocar, fotografiar, dando impresiones de sus manos y de sus rostros y desvaneciéndose luego para proseguir su vida etérea.

Así es que se han producido una serie de hechos, durante más de medio siglo, desde los más inferiores y vulgares hasta los más sutiles, según el grado de elevación de las inteligencias que intervienen; todo un orden de manifestaciones  se desarrollo  bajo la mirada atenta de observadores.

Por eso, a pesar de las dificultades de experimentación, a pesar de los casos de fraudes  y de los modos de exploración, en que esos hechos sirvieron muchas veces de pretexto, la aprensión y la desconfianza se atenuaron paulatinamente, y el número de investigadores creció.

Hace casi cincuenta años, en todos los países, el fenómeno espirita ha sido objeto de frecuentes investigaciones emprendidas y dirigidas por comisiones científicas. Sabios escépticos, profesores celebres de todas las grandes universidades del mundo, sometieron esos hechos a un examen profundo y riguroso. Su atención primera  fue siempre esclarecer  lo que ellos creían tratarse del resultado de engaños deliberados o de alucinaciones. Más casi todos, después de años de estudio concienzudos  y de experimentaciones perseverantes, abandonaron sus  prevenciones y sus incredulidades, y se inclinaron ante la realidad de los hechos.

Las manifestaciones espiritas, comprobadas por millares de personas en todos los puntos del globo, demostraron que, a nuestro alrededor, se agita un mundo invisible, un mundo donde viven, en estado fluídico, aquellos que nos procedieron en la Tierra, que lucharon y sufrieron, y que constituyen, más allá de la muerte, una segunda humanidad.

El Nuevo Espiritualismo se presenta hoy con un acompañamiento de pruebas y un conjunto de testimonios tan imponentes, que ya no es posible la duda para los investigadores de la buena fe. Esto mismo expresaba el profesor Challis, de la Universidad de Cambridge, en los siguientes términos.

“Los atestados han sido tan abundantes y tan perfectos, los testimonios  han venido de tantas fuentes independientes entre si  y de un número tan grande de testimoniar, que se hace necesario  o admitir las manifestaciones tal como se nos presentan, o renunciar a la posibilidad de atestar, por un testimonio humano, cualquier hecho que sea.”

Por esa razón, el movimiento  de propagación se fue acentuando cada vez más.

En el momento actual, estamos asistiendo a un verdadero florecimiento de las ideas espiritas. La creencia en el Mundo Invisible se extendió por sobre toda la faz de la Tierra. Por todas partes, el Espiritismo tiene sus sociedades de experimentación, sus divulgadores, sus periódicos.

 

Aunque  la filosofía, en sus más atrevidas especulaciones ha conseguido elevarse a la concepción de otro mundo de existencia, después de la muerte del cuerpo, la ciencia humana, no obstante, no había logrado, experimentalmente, la certeza del hecho en sí.

El valor del Espiritismo consiste, precisamente, en proporcionarnos esas bases experimentales, probándonos la posibilidad de la comunicación entre los vivos y las inteligencias que vivieron entre nosotros  de transponer el umbral  de la vida invisible. Esas almas pudieron dar, en ciertos casos, la demostración de su identidad y de su estado de conciencia.

Para no citar sino un caso entre mil: el doctor Richard Hodgson, fallecido en diciembre de 1906, se comunico después con su amigo J. Hislop, profesor de la Universidad de Colombia, entrando en minuciosos detalles, acerca de las experimentaciones y trabajos realizados por la Sociedad de Investigaciones Psíquicas, de cuya sección americana era presidente.

Explico cómo tendrían que dirigirlos, probando su identidad con todos esos pormenores.  Esas comunicaciones se transmitirán por intermedio de diferentes médiums, que no se conocían entre si, sirviendo de mutua confirmación. En ellas se reconocen las palabras y las frases familiares  el comunicante durante su vida.

Aunque el inicio del Espiritismo ha sido difícil  y su marcha, lenta llena de obstáculos, hay casi veinte años el conquisto derecho de ciudadanía. Se convirtió en una verdadera  ciencia y, en cierto tiempo, en un cuerpo de doctrina, una filosofía general de la vida y del destino, cimentada en un conjunto imponente de pruebas experimentales a las cuales, a cada día, se agregan hechos nuevos.

Esa ciencia, esa doctrina, nos han demostrado, cada vez mejor, la realidad de un mundo invisible, inconmensurable, poblado de seres vivientes, que hasta ahora habían pasado desapercibidos a nuestros sentidos. Nuevos horizontes se nos abrieron. La perspectiva de nuestros destinos  se nos amplió.

Nosotros mismos pertenecemos, por una parte de nuestro ser – la más importante – a ese Mundo Invisible, que se revela cada día más a los observadores atentos.

Los casos de telepatía, los fenómenos de desdoblamiento, las exteriorizaciones de personas vivas, las apariciones a distancia, tantas veces descritas por F. Myers, C. Flammarión, Charles Richet, Dr., Dariex, Dr. Maxwell, etc., lo demuestran experimentalmente.  Las actas de la Sociedad para la Investigación Psíquica en Londres, son ricos en hechos de este tipo.

Los espiritistas creen que esa parte invisible, imponderable de nuestro ser, registró inalterable  de nuestras facultades, de nuestro “yo” consciente, en una palabra, lo que los creyentes de todas las religiones llamaron “alma”, sobrevive a la muerte. Prosigue su evolución, en el transcurrir del tiempo y del espacio, hasta estados siempre mejores y más iluminados a través de rayos de justicia, de verdad y de amor. Esa alma, ese “yo” consciente, tiene como envoltorio indestructible, como vehículo, un cuerpo fluídico, envoltorio del cuerpo humano, formado de materia sutil, radiante, invisible, sobre el cual la muerte no tiene acción alguna.

Nos hallamos aquí en presencia de una teoría, de una concepción susceptible de reconciliar las doctrinas materialistas y espiritualistas, que durante tanto tiempo se combatieron sin poder derrumbarse, ni destruir mutuamente.

El alma ya no sería una vaga abstracción, más si un centro de fuerza y de vida, inseparable de su forma sutil, imponderable, aunque aun material.

Hay en ella una base positiva para las esperanzas y las aspiraciones elevadas de la humanidad. Todo no termina con esta vida: el ser, indefinidamente perfectible, recoge  en su estado psíquico – que sin cesar se refina – el fruto del trabajo, las obras, los sacrificios de todas sus existencias.

Los dolores, el grito de llamada que se eleva para el cielo, desde las profundidades de la humanidad, no quedan sin respuesta.

Aquellos que vivieron entre nosotros,  y que continúan en el espacio su evolución indefinida, bajo formas más etéreas, no se desinteresan de nuestros sacrificios y de nuestras lágrimas.

Desde las alturas de la vida universal caen, sin cesar, sobre la humanidad, corrientes de fuerza e inspiración. De allí proceden los relámpagos del  genio; de allí los soplos poderosos que pasan sobre las multitudes  en las horas decisivas; de allí el consuelo para los que sucumben bajo la pesada carga de la existencia.

Un lazo misterioso une lo visible al invisible.

Nuestro destino se desenvuelve sobre la cadena grandiosa de los mundos y se traduce en aumentos graduales de vida, de inteligencia y de sensibilidad.

Más, el estudio del universo oculto no se hace sin dificultades. Allá, como aquí, el bien y el mal, la verdad y el error se mezclan según el grado de evolución de los espíritus con los cuales entramos en relación.

Por eso es necesario abordar el terreno de la experimentación con una prudencia extremada, después de estudios teóricos suficientes.

El Espiritismo es la ciencia que regula esas relaciones y nos enseña a conocer, a atraer, a utilizar las fuerzas  benéficas del Mundo Invisible; a separar las malas influencias y, al mismo tiempo, a desarrollar los poderes escondidos, las facultades ignoradas que duermen en el fondo de todo ser humano.

“Del Libro “Espíritu y Mediums”

MIS MEJORES DESEOS Y SALUDOS SINCEROS PARA ESTE MARTES

Saludo matinal

Martes 25 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, todos deseamos ser felices, y muchos hay que van en  su búsqueda con coraje y decisión, por esa razón estudian  las características más  probables para conseguirlo.

Cuando el viento de la pasión sopla en su corazón con su típica voluptuosidad, no se deja llevar  por el engaño de sus ráfagas y se permite  vivenciar con equilibrio mirando su propia felicidad.

Cuando la energía del deseo sexual toca su cuerpo pidiendo liberación,  no se olvida  de satisfacerlo adicionándole el sentimiento del amor que le faculta  la adquisición de la felicidad.

Cuando el calor de la ambición se aproxima a su conciencia  con su onda dominadora, no se deja vencer  por la exageración favoreciendo su consecución dentro de límites razonables con el fin de que la felicidad no le huya.

Cuando la fuerza del egoísmo intente hacerle querer las cosas, ampliando su vanidad deje que el acrecenté apenas lo necesario para su subsistencia, a fin de que le sobren fuerzas para que valla en busca de la felicidad.

Cuando la locura del poder y el dominio puedan influenciar su mente, garantice  la satisfacción de sus límites y del respeto al otro para que su felicidad  no se manche con el autoritarismo.

Cuando la yaga de la envidia mine su vida quitándole el sosiego, admítala y coloque su energía al servicio de su propia mejoría, para que la felicidad surja de su esfuerzo y con la calidad que usted desea.

Cuando la agresividad y el odio se introduzcan en usted, evite el desdeñarlos, colocándolos al servicio de su determinación en vivir en la búsqueda de la felicidad.

Cuando la fuerza devoradora del pesimismo intentara secar sus energías y quisiera destruir su esperanza, piense en el amor de Dios y continúe  para creer en su propia victoria en  alcanzar la felicidad.

Cuando las pruebas y las expiaciones de la Vida  intenten influenciar en su alegría y perturben su paz, acuérdese  de la misericordia de Dios y de sus procesos educativos  a través de las reencarnaciones.

Cuando el dolor y el sufrimiento con su agresividad característica lleguen a usted, acuérdese de que no hay victoria sin renunciar ni esfuerzo y que, poco después de haber aprendido, usted tendrá derecho a la felicidad.

Cuando todo parezca conspirar contra usted, destruyendo los horizontes  planeados  en su vida, no se olvide de que Dios está en el comando  y para usted representa Su gran obra.

Cuando todas las cosas se volvieran contra sus propósitos es una señal de que usted no está entendiendo su propia vida. Nada está contra usted a no ser su configuración de lo que es la realidad.

Creando el dolor  golpee su cuerpo con sus garras alucinantes perjudicando su equilibrio físico y psicológico, procure aprovechar los momentos de soledad y reflexión ya que ello favorece para fortalecer sus convicciones a respecto de la grandeza de Dios y de Su amor por usted.

Cuando la caridad lo invite al ejercicio a favor de alguien, permutase  inundar el corazón a fin de que la felicidad se instale definitivamente en su vida.

La felicidad es un bien personal y puede ser construida  en la conciencia de cada  uno antes de ser materializada en la práctica. Libérese de la culpa asumiendo toda y cualquier consecuencia  por su pasado. Ni usted ni nadie se avergonzará  del coraje de ser transparente. Algún día usted se sentirá bien al decir que si asumió ser feliz y proporcionar la felicidad de aquellos  que conviven con usted.

Amigos os deseo un feliz martes con mucho amor y cariño de vuestra amiga Merchita

 

AUTOVALORACIÓN

 

AUTOVALORACIÓN

 

 

En el mundo hay dos clases de personas: aquellas que tienen un concepto positivo de sí mismos, es decir, que poseen una alta estimación y una buena imagen de sí, que tienen confianza y fe en sus recursos y capacidades y se sienten competentes para alcanzar las metas que se proponen, tienden a triunfar y lograr altas metas.

 

´´El hombre tiene variadas clases y niveles de afanes, motivaciones y necesidades que impulsan su vida y que evolucionan con la edad. A partir de las necesidades biológicas que aseguran su sobrevivencia física, el hombre busca nuevas experiencias, conocimientos y emociones, tiene necesidad de amor, desea la aceptación y el reconocimiento social, ansía su seguridad personal, propende a reafirmar su personalidad, necesita experimentar una autoestima positiva o sentimiento de importancia personal, de sentirse que vale, desea su éxito personal.

 

La otra clase de persona es la que tiene un concepto deficiente de sí misma, carece de confianza en sus recursos y capacidades y se siente incompetente para emprender nuevas tareas. Por lo general obtienen solo pobres logros y pequeñas metas.

 

La autovaloración inadecuada conduce a la inseguridad, a la falta de persistencia, a la formación de rasgos caracterológicos negativos: autosuficiencia, individualismo, egoísmo, agresividad; en los sujetos que se sobrevaloran, y la timidez, el aislamiento, la indecisión, la dependencia; en los sujetos que se subvaloran.

 

La autoestima es una necesidad muy importante para el ser humano, es básica y efectúa una contribución esencial al proceso de la vida, es indispensable para el desarrollo normal y sano. Tiene valor de supervivencia.

 

Los que presentan baja autoestima son dependientes, indecisos, con poco control de sus actos, no creen en el éxito ni en sus potencialidades para lograrlo. Además son vulnerables y se ven involucrados en actos como fumar, ingerir bebidas alcohólicas, a mantener relaciones sexuales presionados para lograr el éxito, se comportan mal para llamar la atención y buscar el reconocimiento de los demás.

 

Los sujetos con una alta autoestima se conocen a sí mismos, se valoran adecuadamente, están satisfechos con su modo de ser, nunca se ven impulsados a mostrarse superiores a los demás, no buscan probar su valor midiéndose según un estándar comparativo, se alegran de ser como son: auténticos, autónomos, seguros, independientes, decididos, perseverantes; y siempre, o casi siempre, tienen éxito en la vida.

 

El celo de sí mismo, sin las debidas precauciones, puede llevar a la persona al amor propio, pasando al fanatismo inspirado por el egoísmo y por el orgullo.  El  que se adora a si mismo  va poco a poco desconociendo los valores ajenos, los de  Jesús y si no los del propio Dios, pasando a no creer en los espíritus que  lo asisten  de momento a momento.  Nos convence la razón, iluminada por los sentimientos del Amor,  que la auto admiración es un mal  de cura difícil, pues se alimenta en los principios del confort propio, llevando a la persona  a creer en sus propias fuerzas y se torna desapercibida de la ayuda de los compañeros, tan visible como la luz del sol,  la lluvia y los vientos.

 

La adoración  de sí mismo es el mal del siglo. Todo lo que hacemos, y defendemos sin el timbre del raciocinio  y sin la presencia del buen sentido. Si alguien nos llama  y nos muestra el error  que cometemos, nos sentimos heridos en la sensibilidad, aun mismo  que la evidencia pruebe que estemos realmente errados. La hora de la humildad no aparece, por ser  interrumpida por el orgullo o la vanidad. Pensando que solamente hace las cosas ciertas.  Despreciando la cooperación  ajena, si esta en el confort, en la buena posición o en simulada tranquilidad.  Buscamos la ayuda del prójimo, cuando estamos en aflicciones.

Es por esta verdad que el dolor no puede, dejarnos  solos en el campo de las luchas indispensables. La autovaloración perturba  nuestra conciencia. Quien realmente carga en el corazón los valores eternos del espíritu no precisa anunciarlo. Tales atributos se irradian contaminando todas las cosas y haciéndose visibles, por los sentimientos, a todas las criaturas. Quien se esmera en mostrar  lo que no es, carece de la cualidad que pregona tener.

Las falsas profecías son  aquellas que valorizan  al propio anunciador.

Olvídate de ti mismo, en lo que atañe a tus hechos, procura hacer todo el bien en silencio, porque todo lo que hagas de bueno, se convertirá en beneficio para ti mismo.

 Deja a los otros el hablar del bien que haces, más ten cuidado de no envanecerte  por aquello que oyes de aquellos que te aman.

Debes observar lo que hablan tus enemigos, pues ellos te señalaran tus verdaderos defectos y, como médico de ti mismo, efectúa tu cirugía moral, cicatrizando con  bendiciones de la fe y de la voluntad firme de no errar más.

 

Presta atención a ciertos compañeros que se dedican, a la  auto santificación y ve como ellos permanecen muertos en el conocimiento de la verdad, pues sus propios amigos los critican en su ausencia, desmereciendo sus valores.

 

Ten cuidado con tu boca para no hacer lo mismo. El bien que haces es tu obligación. ¿Por qué anunciar, colocándote en lugares que aun no mereces? Todo trabajador  es digno de su salario y la justicia es quien se encarga de pagar a  quien realmente tiene meritos. No se hace necesario cobrar de la Justicia, pues ella conoce y sabe quien hizo lo justo para el sueldo divino que acomoda la conciencia. toda alma que anda diciendo “yo hice eso o aquello otro”  muestra la propia inferioridad en lo que habla, porque el verdadero sabio y santo no se siente bien cuando resaltan sus valores.  Loa sabios nunc hablan de si mismos, todo lo hacen por la paz de la colectividad  y por el amor a los semejantes. Y quien trabaja  por amor no desea hablar: anuncia por el ejemplo. Vamos  a esforzarnos por hacer lo mismo que hicieron los grandes espíritus.

Todos en nuestra manera de ser experimentamos aspectos positivos y negativos y por tanto al conocernos podemos modificar lo negativo, mantener lo positivo y desarrollar nuevas actitudes que nos permiten el crecimiento como personas y reafirmar nuestra personalidad

 

El autoconocimiento constituye la base para la autorregulación de la personalidad en los adolescentes, orientarlos desde la reflexión a partir de que aprendan a valorarse, a estimarse, y considerarse debe ser una línea a seguir por los educadores en los momentos actuales.

 

Ante las situaciones de conflictos o problemas debes tener calma, recuerda que para darles solución hay que pensar, reflexionar y luego tomar decisiones de solución, nunca desesperarte.

 

Para mejorar nuestra autoestima, es  necesario que profundicemos en el conocimiento de nuestras cualidades y limitaciones, tanto de nuestros puntos fuertes como de las debilidades y avanzar en la auto concepción. Un auto concepto más realista y centrado en los aspectos positivos, la aceptación de algunas cualidades que no podemos cambiar, y una mejora de aquellos aspectos negativos que si son susceptibles de mejorar, pueden dar un impulso muy favorable a nuestra autoestima.

ANALIZANDO LA HUMANIDAD

ANALIZANDO LA HUMANIDAD

 

El  tiempo, como patrimonio divino del espíritu, renueva las inquietudes y angustias de cada siglo, en el sentido de aclarar el camino de las experiencias humanas. Pasan las razas y las generaciones, las lenguas y los pueblos, los países y las fronteras, las ciencias y las religiones. Un soplo divino hace moverse todas las cosas en ese torbellino maravilloso.

Las razas se sustituyen por las almas y las generaciones constituyen fases de su aprendizaje y provecho. Las lenguas son formas de expresión, dirigiéndose hacia la expresión única de la fraternidad y el amor, y los pueblos son los miembros dispersos de una gran familia trabajando para el establecimiento definitivo de su comunidad universal.

Las guerras han ensangrentado el camino de los pueblos en sus peregrinaciones incesantes hacia el conocimiento superior. Han caído los tronos de los reyes y se han con-vertido en polvo coronas milenarias. Los príncipes del mundo han vuelto al teatro de su vanidad orgullosa, con la vestidura humilde de los esclavos y, en vano, los dicta-dores han instigado y todavía lo hacen, a los pueblos de la Tierra, para la matanza y la destrucción.

El determinismo del amor y del bien es la ley de todo el universo y el alma humana emerge de todas las catástrofes en busca de una vida mejor. Sólo Jesús no pasó, en el camino doloroso de las razas, señalando la desaparición de todas las fronteras para el abrazo amoroso universal. Él es la Luz del Principio y en Sus manos misericordiosas reposan los destinos del mundo. Su corazón magnánimo es la fuente de vida para toda la humanidad terrestre. Su mensaje de amor, en el Evangelio, es la eterna palabra de resurrección y justicia, de fraternidad y misericordia. Todas las cosas humanas pasarán y cambiarán. Sin embargo, Él, es la Luz de todas las vidas terrestres, inaccesible al tiempo y a la destrucción.

Sí, el mundo era un inmenso rebaño desgarrado. Cada pueblo hacía de la religión una nueva fuente de vanidad, resaltando que muchos cultos religiosos de Oriente derivaban hacia el terreno disoluto de la inmoralidad, pero Cristo venía a traer al mundo los fundamentos eternos de la verdad y el amor. Su palabra, mansa y generosa, reunía a todos los infortunados y a todos los pecadores. Escogió los ambientes más pobres y humildes para vivir la intensidad de sus enseñanzas sublimes, mostrando a los hombres que la verdad no necesitaba el escenario suntuoso de los areópagos, los foros o los templos para hacerse oír en su misteriosa belleza.

Sus sermones, en la plaza pública, se dirigían a los seres más desprotegidos y abandonados, como para demostrar que Su palabra venía a reunir a todas las criaturas en la misma vibración de fraternidad y en el mismo camino luminoso del amor. Combatió pacíficamente todas las violencias oficiales del judaísmo, renovando la ley anti-gua con la doctrina del esclarecimiento, la tolerancia y el perdón.

De sus enseñanzas inolvidables se desprenden consecuencias para todas las áreas de la existencia planetaria, en el sentido de renovar los elementos sociales y políticos de la humanidad, mediante la transformación moral de los hombres dentro de una nueva era de justicia económica y concordia universal.

Puede parecer que las conquistas del verdadero Cristianismo todavía sean remotas, observando las doctrinas imperialistas de la actualidad, pero hay que reconocer que han transcurrido dos mil años desde la palabra divina.

Dos mil años en que los hombres se han destrozado en Su nombre, inventando banderas de separación y destrucción. Han incendiado y se han aniquilado en el nombre de Sus enseñanzas de perdón y amor, masacrando esperanzas en todos los corazones. De todas formas, el siglo presente debe señalar una transformación visceral en la vida humana. El dolor completará las obras generosas de la verdad cristiana, porque los hombres han rechazado el amor en su marcha hacia el progreso.

Esperemos la providencia de Aquel que guarda en Sus manos augustas y misericordiosas la dirección del mundo. “Bienaventurados los pacíficos, los que sufren, los humildes”.

El Espiritismo, en su misión de Consolador, es el amparo del mundo en este siglo de declive de su historia. Sólo él puede, en su aspecto de Cristianismo resucitado, salvar a las religiones que se apagan entre los choques de la fuerza y la ambición, del egoísmo y del dominio, señalando al hombre su verdadero camino.

El siglo que pasa efectuará la división de las ovejas del inmenso rebaño. Una tempestad de amargura barrerá toda la Tierra. Los hijos de la Jerusalén de todos los siglos deben llorar, contemplando esas lluvias de lágrimas y sangre que saldrán de las nubes pesadas de sus conciencias oscuras.

después de la tiniebla surgirá una nueva aurora. Luces consoladoras envolverán todo el orbe regenerado en el bautismo del sufrimiento. El hombre espiritual estará unido al hombre físico para su marcha gloriosa en lo ilimitado, y el Espiritismo habrá retirado de sus escombros materiales el alma divina de las religiones, que los hombres han pervertido, uniéndolas en el abrazo acogedor del Cristianismo restaurado. Trabajemos por Jesús, aunque nuestro lugar de trabajo esté situado en el desierto de las conciencias. Todos estamos llamados a la gran labor y nuestro deber más sublime es responder a la llamada del Escogido.

Recordemos la misericordia del Padre y oremos. La noche no tardará en venir, y en la profundidad de sus sombras compactas, no nos olvidemos de Jesús, cuya misericordia infinita, como siempre, será la claridad inmortal de la alborada futura, hecha de paz, fraternidad y redención.

Amigos os deseo un feliz martes, este trabajo lo extraje del libro.”A Camino de la Luz” de Chico Xavier.

MIS SALUDO Y MIS FLORES PARA TI DESEANDOTE UN FELIZ INICIO DE LA SEMANA

Saludo matinal

Lunes  24 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, de nuevo comienza una semana, y por ser habitual en nuestra comunidad, nos asomaremos a la ventana, en ella descubriremos que las escenas se suceden  sin parar, aun mismo en la vida particular de uno mismo, siempre aparecen distintos paisajes y panoramas, que no entraban en nuestro mundo. Todo es debido a las condiciones espirituales desastrosas de la mayoría. La vida ha de sacudirnos a veces, para que despertemos y así podamos avanzar.

 Nuestra tierra es un reino aun involucionado en el cual las  ramificaciones  provienen del bajo astral, del gran árbol  del mal  animado por los espíritus del mal, que se entrelazan , frecuentemente  victoriosas, con las ramificaciones  descendidas de lo alto, del gran árbol del bien animado  por Dios.

En nuestro plano material, donde reina la forma, Dios se manifiesta  a través de Sus criaturas. Es cierto que todos somos canales  para la manifestación divina,  más los buenos constituyen  el más elevado, el medio mejor, el más permeable por el cual Dios puede mostrarse con mayor evidencia.

 Los malvados representan  el punto de apoyo del mal  en la tierra; constituyen el canal a través del cual la acción de las fuerzas del mal  pueden actuar entre nosotros, y son la vía  comunicante  con el principio negativo y destructivo que personificamos en Satanás. Si los malvados  están encargados  de masacrar, espiritual y materialmente, los buenos  tienen la incumbencia  de salvar y construir. El terreno de su encuentro y  lucha es nuestro mundo.

Pero bien es verdad que muchos ya están empeñados en el bien y aspiran a alcanzar vuelos más altos, desean ampliar los canales  con lo divino,  ampliar los caminos, verificar los medios para que, más rápido, activo y abundante, para ellos fluya  la linfa vital del bien, único medio de la salvación.

Cada uno poseemos un estado de felicidad dependiente apenas de uno mismo y no de las condiciones ambientales y de la voluntad ajena. Para el mundo, la ventaja está en recibir  la más valida  contribución hoy posible para conseguir  la solución en una hora de tremenda gravedad.

Somos libres y podemos, si queremos, alcanzar la felicidad. Colocarnos y mantenernos por vías espirituales en contacto con Dios, significa  poder atender tesoros mantenidos  y alegrías desconocidas. Solo cambiando para mejor es que podremos  transformar  para mejor nuestra vida.  No podemos pretender que negocios, salud y acontecimientos se tornen  nuestros amigos  en vez de enemigos, sin antes  no hubiéramos establecido un orden dentro de nosotros,  en armonía con Dios y Su ley.

Cuando las cosas nos van mal, nadie queremos admitir haber sido nosotros mismos los causantes de eso.  de nada nos sirve atribuir  al prójimo la culpa de eso, si hacemos el mal a los otros, nos lo hacemos a nosotros mismos , por tanto para lograr el bien en  uno mismo, necesitaremos practicarlo primero  con los otros. La vida proviene de Dios y es irradiada desde ese centro de forma universal. Para que ella pueda ser fecunda  de alegría, todo debe circular libremente con espíritu fraterno. El egoísmo actualmente dominante, con su separatismo es antivital. El obstruye los canales de la linfa vital, y las barreras que de esta manera oponen producen congestiones  y estagnaciones aquí superabundancia  inútil y allí dolorosa miseria, y por todas partes tristes diferencias y penosos desequilibrios de todo género, económicos, demográficos, orgánicos, espirituales.

La vida funciona de diversas maneras de aquello que creemos  y de lo que seguimos, la mayor parte de nuestras desventuras  son por no saber comportarnos, procuramos la felicidad donde ella está verdaderamente y la encontraríamos si supiéramos  pensar y actuar.  En la tempestad del mundo algunas almas podrán,  formar alrededor de si una atmosfera de bondad y de paz y en ella reposar. En esos castillos, protegidos por fuerzas espirituales, aun mismo que estén aislados, al principio, en el infierno terrestre, se podría tener, aquí o allí, una anticipación del paraíso. De este estado de orden y harmonía interior, no puede dejar de derivar espontáneamente, un símil estado de orden y, por consiguiente, de bienestar en las propias  cosas terrenas también.

Cada uno de esos individuos reequilibrados dentro de sí,  no podrá  dejar de irradiar en  torno de si  mismo equilibrio y paz. Cargar consigo para donde quiera que valla su atmosfera de harmonía,   y así  ella  saturar  lo que quiere que toque, sanando el mal y el dolor a su alrededor, después de haberlo  sanado dentro de sí mismo. Se forman de esta manera, en el desorden general del mal, núcleos de atracción del bien, de lo Alto para la tierra y de irradiación en esta, para el bien de todos. Esto  permitirá la formación de corrientes benéficas  y salvadoras, una gradual reordenación del caos, una progresiva transformación de la infernal  disonancia  terrena, con la música divina del paraíso.la vida podrá entonces, cada vez más, expandirse por los largos caminos del amor. La vida tiene necesidad,   para prosperar, no desde las barreras del egoísmo, más si desde los canales  abiertos del altruismo. Y es Ley de Dios que en estos canales ella  se  lance triunfante y apenas formen nutrición vital  para llevar a donde exista el mal, amor  donde domine el odio, paz donde predomine la guerra, alegría  donde reine el dolor. Es la bondad de Dios, la que hizo presión para verterse en estos canales y por ellos circular. Son las  fuerzas del bien que por ellos quieren descender hasta nosotros, entre nosotros,  contraponerse a las del mal y vencerlas esparciendo la felicidad. Las gracias divinas procuran con las puertas abiertas y requieren almas dispuestas para poder llegar  hasta nosotros y poder salvarnos.

Amigos os deseo un feliz inicio de la semana, con mucho amor y cariño Merchita

 

 

 

DEMOS LA MANO A CRISTO

DEMOS LA MANO A CRISTO

 

Muchos son los hombres, que ante los tiempos que corren, y los grandes desafíos que la vida les presenta, se sienten inclinados a dar la mano a Cristo, el hermano  Mayor que siempre ofrece soluciones y consejos acertados para todos los problemas del mundo, en su Evangelio de Amor.

Si no queremos perdernos en el camino ni demorarnos  en la estrada  en la que nos pusimos a viajar, damos la mano a Cristo. El es el verdadero derrotero  de nuestras vidas, quien anda con Jesús no se equivoca en la dirección.

 Seamos conscientes de nuestros deberes, comprendiendo los valores de los otros y de las cosas que nos ayudan a vivir. Estamos viviendo una época de valores personales  y es en este momento en el que debemos buscar los tesoros del espíritu, aquellos indicados por Jesús en Su Evangelio de Amor que renueva las conciencias.

El seguidor de Cristo no se ha de amedentrar con las reacciones  de la propia mente, al llevarlo al fuego renovador. Todos los cambios causan disturbios y aparentemente destruyen. Sin embargo, cuando nos cambiamos con Cristo en el corazón, pasamos a ser mejores  que antes, naciendo el hombre nuevo dentro del viejo.

La vida entera es una sucesión de vidas, cada vez más inclinada para la libertad y el amor. si queremos mejorar, no debemos temer a las consecuencias benefactoras de la renovación. Son fuerzas opuestas que luchan dentro de ti: El Bien y el Mal, las tinieblas y la luz. Se fuerte y da la mano a Jesús, que El te conducirá a la plenitud del Bien, que nunca muere.

Es necesario volver a releer los mensajes de su Evangelio de Luz aunque creamos que los tenemos sabidos, algunos se pasaron por alto y los Hermanos Mayores, que siempre nos ayudan  aran que se ajusten a nuestras ideas.

Ese Evangelio  sencillo y comprensible  para todas las mentes, es una invitación, y no una imposición. Es una ayuda espontanea que sirve más  para quien lo escribe. Cuando fuimos convidados  a participar de trabajos mediúmnicos, no comprendemos bien, al principio, cual es el trabajo que debemos realizar. Después, todo fue clareado con el ejercicio de las dos facultades, lo que deberíamos hacer, primeramente en nuestro beneficio y después, entonces a favor de los hombres que se interesan por las cosas espirituales.

¡Cómo es de fascinante el paso de las ideas de una mente para otra! ¡Cuántos mensajes, de luz, nos llegan, para despertar nuestras conciencias! Invitaciones que no debemos pasar por alto, muchos hemos llorado sensibilizados, tocados por la emoción. Todo eso se lo debemos a Jesús, que nos concedió, por Amor, la oportunidad de ese trabajo maravilloso de anunciar a todas las criaturas un mundo diferente  de aquel en el que ellas viven.

No debemos olvidar que en todas las dificultades por muy duras que están sean, tenemos la mano de Cristo para adherirnos a ellas, y pasarlas con menos dificultad.  El sabe guiarnos, por el exceso de Amor que Su corazón irradia.

Debemos dar gracias a Dios y cantar hosannas por el aparecimiento  de la Doctrina Espirita  en nuestras vidas. Ella vino a rasgar el velo que antes empañaba las verdades anunciadas  por Cristo  y colocarlas  en las manos de los hombres. Y los hombres con ese tesoro  en el corazón, acertaron los pasos rumbo a la verdadera fraternidad universal.

Por tanto, hagamos una cirugía moral en cada pensamiento que surgiera  en la mente, que Dios  y Cristo nos ayudaran a encender el Sol divino en la conciencia humana.

 

 

TERAPIA SOBRE LAS VIDAS PASADAS (NUEVA CONFERENCIA)

TERAPIA SOBRE LAS VIDAS PASADAS

22/10/11

Mercedes Cruz Reyes

De forma gradual y desde  estos veinte últimos años la sociedad occidental percibe que pasamos por una especie de revolución  de la conciencia.  Existe toda una generación joven que creció oyendo y leyendo regularmente sobre  experiencias de casi total muerte, regresiones a vidas pasadas, jornadas fuera del cuerpo, apariciones de muertos y una serie de otros fenómenos que marcan la vida espiritual. Muchos jóvenes hoy en día  con calma y naturalidad hablan de sus propias visiones y de sus viajes para otros mundos, estas experiencias  es un hecho aceptado ya en muchas culturas, la capacidad visionaria  que algunos consideraban  una cosa efímera hoy en día  es aceptada  como algo natural. Las personas se sienten cada vez más por propia voluntad hablando de sus visiones  y cambiando informaciones sobre las varias técnicas  para inducirlas u obtenerlas.

Algunos progresos verdaderamente espantosos están surgiendo de las investigaciones conducidas por investigadores como los doctores Brian Weiss, William RolI, Ken  Ring, Bruce Greyson, Melvin Morse y una legión de médicos y psicólogos en los Estados Unidos, Europa y otros lugares.

Son muchas las almas que al regresar a la Tierra portan en su equipaje influencias de sus vidas pasadas. Traen sus mentes cerradas y son incapaces de aprender cualquier cosa nueva.

La Cura  a través de la terapia de vidas pasadas está destinada  a ayudar a esas personas, y a  aquellos  que procuran aprender más  sobre la influencia de las vidas pasadas  en el  presente. 

Muchos acontecimientos de las vidas pasadas  pueden afectar el cuerpo y la mente  en la vida actual. La terapia  de la regresión no se limita  a buscar recuerdos de esas vidas pasadas, sino que al entrar en profundo estado hipnótico y de relajamiento, muchas personas  describen experiencias místicas y espirituales. Esas vivencias tienen mucho poder y llegan a transformar  sus vidas. Y la visión del paciente sobre la vida y la muerte cambian totalmente, sus valores  cambian.

Con la terapia de regresión partimos del aquí y ahora en busca de los recuerdos bloqueados que nos pueden ayudar a encontrar la respuesta y solución de los problemas presentes.

La primera vez que se realiza una terapia de regresión generalmente el sujeto termina preguntando o preguntándose a sí mismo: ¿Es esto real, o simplemente lo inventé todo?

La reiteración de las regresiones, suele traer más seguridad y aumenta la capacidad de relacionar lo experimentado con lo que se vive hoy en día con lo cual disminuyen los miedos y las obsesiones.

La Cura a través de la Terapia de Vidas Pasadas es, bajo varios aspectos, una versión más profunda y consolidada de Muchas Vidas, de Muchos Maestros y Solo el Amor  es real.

Hay individuos psicológicamente normales, que al ser trabajados  en un estado  de alerta de conciencia,  pueden vivenciar apariciones nítidas y tridimensionales llenas de color, forma y movimiento de seres queridos que ya se fueron. Más allá de eso, muchos acreditan  que han visto y estado en presencia de parientes y amigos fallecidos.

Lo que está ocurriendo colectivamente es que se está abriendo dentro del ser un estado alterado de conciencia, del cual no debe sentirse avergonzado ni reprimido por sentir tales experiencias. Uno de los mayores historiadores de la edad moderna,  Sir Arnold Toynbee, relata cómo se inspiró  para escribir  su propia historia monumental en experiencias personales que fueron – aunque espontaneas – muy similar a las descritas por Brian Weiss.

Personas que retornan de experiencias de la casi-muerte nos dicen que, en los momentos  del cierre de sus vidas terrenas, descubrieron que la cosa más importante que podemos hacer cuando estamos encarnados es aprender a amar. Este parece ser ahora el único medio de revolucionar el mundo y es bien posible descubrir que desenvolver técnicas transformadoras de conciencia es el mejor instrumento para conquistar este fin.

Brian Weiss es un autentico pionero al traer, para un más amplio público el conocimiento de técnicas seguras para la transformación de la conciencia que refuerzan el autoconocimiento y promueven mejor entendimiento entre todos los pueblos. Tal vez podamos, especialmente en  esta época de la era electrónica mundial, realizar  una renovación espiritual en la cual las personas de este mundo se reúnan en un movimiento de amor y paz  a través de la simple propagación de las técnicas que Brian Weiss y otros desarrollaron.

La hipnosis es la principal técnica que se utiliza para ayudar a pacientes  a tener acceso a recuerdos de vidas pasadas. Muchas personas preguntan  lo que es la hipnosis y lo que acontece cuando alguien está en estado hipnótico, más realmente no hay misterio. La hipnosis  es un estado de concentración focalizada,  del tipo como muchos experimentamos diariamente, cuando estamos relajados y nuestra concentración es tan intensa  que no nos dejamos distraer por los ruidos externos y otros estímulos, ya que estamos en un estado superficial de hipnosis, toda hipnosis es en verdad auto-hipnosis, pues  el paciente  controla el proceso.

La terapéutica es meramente un guía. Casi todos nosotros entramos frecuentemente en estado hipnótico- cuando estamos concentrados en un buen libro o película, cuando nos dirigimos  en los últimos pasos  a casa sin percibir como lo hacemos, y tocamos al timbre.

Un objetivo de la hipnosis,  además  del de la meditación, es tener acceso al subconsciente, esta es la parte de la mente que queda debajo de la conciencia común, bajo el constante bombardeo de pensamientos, sensaciones, estímulos externos  y otros ataques  a nuestra conciencia.

El subconsciente funciona en un nivel más profundo que nuestro nivel de conciencia normal. En el subconsciente los procesos mentales ocurren sin que lo notemos. Vivenciamos momentos de intuición, sabiduría y creatividad  cuando estos procesos subconscientes  centellean en nuestra percepción consciente.

El subconsciente no está limitado por nuestras fronteras impuestas de lógica, espacio y tiempo. Podemos recordar de todo, de cualquier tiempo. Podemos transmitir soluciones creativas para nuestros problemas.

Puede transcender lo usual para  atender a una sabiduría mucho más allá de nuestra capacidad cotidiana. La hipnosis  accede a la sabiduría del subconsciente de un modo focalizado a fin de conquistar la cura. Estamos en hipnosis siempre que la relación habitual entre la mente consciente  y la inconsciente es subvertida, de forma que el subconsciente asume un papel más dominante. Existe un amplio espectro de técnicas hipnóticas. Están destinadas  a penetrar en una gama amplia de estados hipnóticos, desde los más leves, hasta  los niveles más profundos.

En un grado mayor o menor todos estamos  en una hipnosis  en la cual estamos penetrados del consciente y del subconsciente. Son muchas las personas que pueden ser hipnotizadas  en un grado deseable para la terapia  y se reciben  informaciones sobre la hipnosis  y si sus miedos  son discutidos  y apaciguados. La mayoría del público tiene concepciones erróneas sobre la hipnosis por el modo como la televisión, el cine y el teatro la retratan. Cuando el hipnotizado, no está adormecido. Su consciente está siempre  a la par de lo que está viviendo en ese estado.  A pesar del contacto con el subconsciente profundo, su mente puede comentar, criticar y censurar. Está siempre  en el control de lo decimos. La hipnosis no es  un “suero de la verdad”. El hipnotizado no entra en una “maquina de la verdad”. No entra en una maquina del tiempo  y de repente se descubre transportado para otro tiempo y lugar  sin percepciones del presente. Algunos hipnotizados  ven el pasado como si asitiesen a un   filme.

Otros quedan más intensamente envueltos, con mayores reacciones emocionales. Otros aun “sienten” más de lo que “ven” las cosas. a veces la reacción predominante es auditiva o incluso olfativa. Más tarde, la persona recuerda todo lo que fue vivenciada  durante la sesión de hipnosis.

No es necesario una enorme habilidad para alcanzar estos niveles profundos en la hipnosis, cada uno  vivencia fácilmente  cada día, cuando atravesamos  el estado de entre la vigilia y el del sueño, conocido como estado hipriagógico. Es cuando se está  en una especie  de estado hipnagógico cuando se recuerda y podemos aun recordar  un sueño evidentemente, más sin estar  plenamente despierto. Es el periodo que antecede a la reentrada  de los recuerdos y preocupaciones del día a día en nuestra mente.  Como en la hipnosis  el estado hipnagógico es profundamente creativo. Cuando se pasa por el, la mente está  completamente volcada para dentro  y puede tener acceso a la inspiración del subconsciente. El estado Hipnagógico es considerado por muchos como un estado de genialidad, sin cualquier frontera o limitaciones. En este estado se tiene acceso a todos los recursos  y a ninguna restricción auto-impuesta.

Tomás Edison valorizaba tanto este estado  que desenvolvió su propia técnica para mantenerse en el cuando trabajaba en sus invenciones. Sentándose en una silla  especial, Edison usaba técnicas de relajamiento y meditación para alcanzar el estado de conciencia entre el sueño y la vigilia. El tomaba algunas bolas de billar en la palma de la mano cerrada para abajo, reposando en el brazo de la silla. Debajo de la mano colocaba  un cuenco de metal. Si Edison  quedase dormido, su mano se abriría, las bolas caerían dentro del cuenco y el ruido lo despertaría. Después el repetía el proceso varias veces.

El estado hipriagógico es muy parecido  a la hipnosis y en verdad es más profundo que muchos niveles de hipnosis. Al ayudar al paciente a alcanzar  un nivel más profundo de su mente, un terapeuta especializado en las técnicas hipnóticas puede acelerar expresivamente el proceso de cura. Y cuando las soluciones creativas se extienden más allá de la solución de problemas personales, se pueden beneficiar amplios segmentos de la sociedad, como todos nos beneficiamos  de la invención de la lámpara eléctrica por Thomas Edison.

La voz orientadora del terapeuta ayuda a focalizar la concentración y a alcanzar un nivel más profundo de hipnosis y relajamiento. No hay peligros en la hipnosis.  Nadie que hay estado un día hipnotizado quedó preso al estado hipnótico. Se puede emerger de un estado hipnótico siempre que se desee. Nadie jamás tuvo sus principios éticos y morales violados. Nadie nunca actuo involuntariamente como una gallina un pato. Nadie puede controlarlo, el control es todo suyo.

En la hipnosis la mente permanece alerta y observadora. Es por esto que las personas que están profundamente hipnotizadas y activamente envueltas en una secuencia  de recuerdos  de la infancia o de vidas pasadas son capaces de responder a las preguntas del terapeuta, hablar con su gesto habitual, conocer los accidentes geográficos que están viendo  y hasta aun mismo saber el año, que generalmente  aparece ante sus ojos interiores  o simplemente en su mente. Lamente hipnotizada, al mismo tiempo que mantiene  la conciencia y el conocimiento del presente, sitúa en el contexto la infancia  o los recuerdos de vidas pasadas. Es como sin conocer un idioma en la época actual, hipnotizados hablásemos ese idioma por ser el que utilizamos en otra vida.

La mente actual está consciente observadora, analítica. El hipnotizado puede siempre comparar los detalles y eventos  con los de su vida presente. El es simultáneamente  el espectador de la película, su critico y generalmente su astro. Y puede al mismo tiempo, permanecer en estado hipnótico y relajado.

La hipnosis coloca al paciente en un estado con gran poder curativo por darle acceso  a su subconsciente. Metafóricamente, coloca al paciente en la floresta mágica que abriga el árbol de la cura. Más si la hipnosis  lo deja en esta país de la cura, el proceso de regresión es que es el árbol del cual penden los frutos sagrados que dé  el debe comer  para curarse.

La terapia de regresión es el acto mental de volver a un tiempo anterior, cualquiera que sea ese tiempo, con el fin de rescatar recuerdos que pueden  continuar influyendo negativamente en la vida actual del enfermo y que son probablemente la fuente de sus síntomas. La hipnosis permite que la mente produzca un cortocircuito en las barreras conscientes para  atender a estas informaciones, incluyendo, las  barreras que impiden  al paciente de tener acceso a sus vidas pasadas.

Compulsión repetitiva es el nombre con el que Freud describe la necesidad casi siempre irresistible de redramatizar o reproducir experiencias emocionales típicamente dolorosas ocurridas en el pasado.  En su obra Papers en Psycho~Analysl»S (1), el famoso psicoanalista  británico Ernesto Jones define la compulsión repetitiva como “el impulso  ciego de repetir  experiencias  e situaciones  anteriores enteramente independiente de cualquier ventaja  que este acto traería desde el punto de vista  de dolor-placer”. No importa cuanto sea nocivo y destructivo el comportamiento, la persona parece compelida a repetirlo. La fuerza de voluntad es ineficaz para controlar  la compulsión. Freud descubrió la eficacia de traer el trauma inicial a la conciencia, liberándolo por catarsis (proceso que los terapeutas llaman de ab-reacción) e integrando  lo que se sintió o aprendió.  La terapia de la regresión hipnótica,  ejecutada por un terapeuta  capaz, primero coloca al paciente en un estado hipnótico y después le da las herramientas  necesarias para traer la luz  a un incidente traumático. Con frecuencia, el incidente ocurrió durante la infancia. Esta es una teoría  padrón del psicoanalista. Otras veces sin embargo,  el trauma inicial remonta a un periodo más distante en el tiempo, a vidas pasadas, y han de profundizar en otras existencias  para resolver los problemas  de la vida clínica actual. La regresión a un periodo primitivo de la existencia actual acostumbra a ser bastante  provechoso para la mayor parte de los demás.

Para el 40%, todavía, la regresión a vidas anteriores  es la llave para la cura.

El mejor terapeuta, trabajando dentro de los límites clásicamente aceptados de una única existencia, será incapaz de efectuar una cura completa  cuyos síntomas fueron causados por un trauma ocurrido en una vida anterior,  tal vez centenas o hasta millares de años antes. Más cuando la terapia de vidas pasadas  es usada para  traer conciencia de estos recuerdos  hasta hace mucho reprimidos, la mejora en los síntomas actuales acostumbra a ser rápida y expresiva.

Un padrón  de comportamiento sexual compulsivo ejemplificaría  un síndrome de  compulsión repetitiva. es el caso de un joven que, por alguna forma de exhibicionismo , es compulsivamente llevado a exponer sus genitales  a las mujeres   mientras se masturba en un coche.

Tal comportamiento es obviamente  peligros y destructivo. Este joven,  además de ultrajar a las mujeres, ya fue preso varias veces. Aun así, esta compulsión destructiva continua ocurriendo. Su terapeuta rastreó los orígenes de este comportamiento, remontando a incidentes sexuales ocurridos entre este rapaz  y su madre cuando el era bien pequeño. La madre acostumbraba acariciarlo al darle el baño, causándole erecciones. Sentimientos confusos, excitantes y perturbadores fueron despertados en este niño. Eran sentimientos extremamente intensos  y parte de la compulsión del rapaz parecía ser un deseo de recrear la intensidad de estas emociones precoces.

A pesar del terapeuta desnudar un trauma remoto, la terapia solo tuvo  éxito parcial y el muchacho sufre frecuentes recaídas. Y aunque  tal comportamiento  lo haga sentirse profundamente culpable  y avergonzado, más allá de someterlo a otros riesgos, el tiene  ímpetus  irresistibles de repetirlo. Es posible que la terapia usada solo haya obtenido un éxito parcial sea a causa  de haber ocurrido esos hechos en una existencia anterior. El escenario  puede aun mismo repetido en varias existencias, tal vez la  más reciente manifestación experimentada en su vida actual sea apenas el último de una serie de traumas similares.

El padrón recurrente ya fue establecido. Todos los traumas, no apenas el más reciente, precisan ser traídos al conocimiento.  Ahí la cura completa puede ocurrir. Es necesaria la terapia de la regresión a vidas pasadas  para erradicar los síntomas  por completo y encerrar de una vez por todos los ciclos recurrentes del comportamiento nocivo y desajustado.

 El joven  al volante precisa explorar los dominios de su vida pasada para identificar los traumas sufridos y  traerlos al conocimiento actual. Cuando la base patológica está aun presente de forma velada, los síntomas inevitablemente volverán.

Si cuando, fuera traído a la luz es cuando el paciente quedará realmente curado. La hipnosis combinada  con la terapia de regresión, explora el inconsciente más profundamente de lo que las técnicas psicoanalíticas como la libre asociación, en la que el paciente permanece en un estado relajado aunque consciente, simplemente cerrando los ojos. Como la terapia de  regresión hipnótica promueve un nivel más profundo de asociaciones, por penetrar en áreas  de la memoria  inaccesible  a la mente consciente, ella proporciona  a muchos pacientes resultados más profundos y significativamente  rápidos!

El material revelado por la terapia de  vidas pasadas es, en algunos  aspectos, como los poderosos arquetipos universales descritos Cal Jung. Con todo el material  de la terapia de regresión a vidas pasadas no es  arquetipo o simbólico, y si constituido de fragmentos de memoria real de la experiencia humana del pasado para el presente, y terapia de regresión a vidas pasadas  combina  la especificidad y la catarsis de curación, que es lo mejor que hay en la terapia freudiana, con la participación curativa  y el reconocimiento del profundo significado simbólico que es la marca registrada  de Jung.

Más la terapia de regresión consiste en mucho más de lo que en la técnica hipnótica. Antes que el proceso hipnótico pueda ser iniciado, un terapeuta de regresión competente investirá  un buen tiempo levantando la historia del paciente, haciendo preguntas, obteniendo respuestas y entrando muy específicamente  y con riqueza de detalles en áreas particulares importantes. Esto eleva la tasa del éxito de la regresión  de cerca del 50 al 70%. Y después de que la  regresión se completara, después que el paciente  emergiera del estado hipnótico, se torna necesario ingresar en los sentimientos, en los puntos de vista e informaciones obtenidos durante la sesión a la situación de la vida presente.

Esta integración requiere una habilidad terapéutica considerable y experiencia, porque el material evocado acostumbra  a tener una fuerte carga emocional. Por tanto,  es recomendable  la terapia de regresión hecha por terapeuta  que no esté registrado o credenciado por una entidad tradicional autorizada, que no tenga una formación especializada  o niveles de pos-graduación. Terapeutas heterodoxos son menos propensos a dejar  un recuerdo  evolucionar a un ritmo necesario  y la mayor parte de las veces no tienen la pericia adecuada para ayudar  al paciente  a integral el material.

Hacer la regresión a vidas pasadas solo en casa,  con todo, es beneficioso y relajante en la mayoría de los casos.

El subconsciente es sabio y no ofrecerá al consciente una  memoria  que el no sea capaz de asimilar; hay un leve riesgo de síntomas adversos, como ansiedad o culpa, que pueden ser aliviados, si es necesario  con una visita a  un terapeuta  competente. Un individuo que tenga algunas de esas reacciones en una experiencia aislada ira simplemente a interrumpirla, protegido  por su subconsciente, al paso que un terapeuta desentrenado intentará invadir el subconsciente  y forzar al paciente a continuar  antes que estuviese preparado.

La prioridad principal  de un psiquiatra  es la de curar al paciente, en vez de confirmar los recuerdos de sus vidas pasadas, aunque tal validación también sea extremadamente importante.

Los recuerdos reales de vidas pasadas son  accedidos y descritos por el paciente en uno o dos padrones. El primero  padrón clásico donde el paciente entra en una existencia  y es capaz de presentar  un cuadro muy completo de detalles sobre aquella vida y sus conocimientos. Casi como una historia, gran parte de la existencia completa desfila, frecuentemente iniciándose con el nacimiento o infancia siguiendo hasta la muerte. Es posible que el paciente vivencia sin sufrimiento y con serenidad la escena de la muerte y una recapitulación de la vida, en la cual las lecciones de la existencia son esclarecidas y debatidas muchas veces  por figuras religiosas  o guías espirituales, aumentando considerablemente el nivel de sabiduría del paciente.

El segundo padrón del recuerdo de vidas pasadas es llamado flujo de momentos clave. En este patrón, el subconsciente entrelaza los momentos más importantes y relevantes de una gama de existencias, los que mejor irán a esclarecer el trauma  oculto y curar al paciente más rápido y poderosamente.

Algunas veces, el flujo incluye la revisión de la entrevista, otras veces no. Algunas veces, la lección- o padrón – es sutil  y solo se torna  clara cuando próxima al final de flujo cuando se pregunta específicamente al paciente  sobre ella. En otras ocasiones el padrón  es telegrafiado instantáneamente  por la memoria y por el flujo de momentos clave.

Con algunos pacientes, el flujo  de momentos clave tiene una cualidad fragmentaria. Puede expandirse  tanto de forma detallada en cuanto a un padrón clásico en sesiones posteriores, según el flujo de memoria y cura más favorable para el paciente  en cuestión, conforme es  determinado  por su subconsciente. Con frecuencia, el flujo de momentos clave se mueve con intensidad  y aun así calma y pacíficamente de un trauma para otro, de un escenario de muerte o ara otro, mientras teje su propia forma de iluminación, sin brillo, aunque profundamente curativo.

En este flujo de momentos clave, el padrón es claramente  el trauma vivenciada a través  de una calamidad natural. La naturaleza emocionalmente concentrada del flujo de  momentos clave puede parecer intensa,  más revivir el trauma  de la escena de la muerte acarrea un riesgo mínimo de incurrir en una reacción perturbadora, sea cual sea  el padrón de regresión. Bajo los cuidados de un terapeuta  experimentado  y aun mismo trabajando solo en Casa, la mayoría de las personas manipula  e integra los recuerdos sin dificultad. En verdad, se siente mucho mejor.

El terapeuta  siempre  puede instruirlas  a flotar  por  encima  la escena de la muerte, si ellas sintieran que esto es necesario para observarla más fríamente el subconsciente  consigue siempre  retirar  al paciente de la experiencia de regresión. Las personas pueden preferir  no vivenciar la escena de la muerte. Siempre existen opciones. Más la intensidad de la terapia  de vidas pasadas no asusta  a aquellos que la vivencian.

La terapia de vidas pasadas que fluye de un momento clave   para otro es una modalidad muy practica y bien sucedida, en la cual las ligaciones necesarias entre vidas pasadas  y vida presente pueden ocurrir tal vez  en menos de una hora. Todavía el flujo de momentos clave tiende a ofrecer menos validación para el paciente  de lo que el padrón cásico, porque su foco está en la esencia, no en los detalles. Ambos patrones curan  individualmente.

Para finalizar, no todo el mundo precisa recordar existencias anteriores a través de la regresión bajo hipnosis. Todos los que sufren el peso de traumas o cicatrices  no son productos todos de vidas pasadas que sean significativos en la existencia actual. Con frecuencia, lo que un paciente necesita es concentrarse en el presente, no en el pasado. Con toda la meditación  y el auto hipnosis  son habilidades  inmensamente valiosas en la vida cotidiana. Si un paciente desea curarse de insomnio, a de bajar la presión arterial, perder peso, parar de fumar, fortalecer el sistema inmunológico para combatir infecciones y dolencias crónicas reducir el estrés o adquirir estados de relajamiento y paz interior, estas técnicas   pueden ser eficaces  para el resto de su vida.

A pesar de los beneficios, hay sin embargo ocasiones en que los pacientes rechazaran la hipnosis. Los motivos acostumbran  ser sorprendentes. Tal como el miedo a viajar, subir en avión, el miedo a las serpientes. Al querer superar estos miedos son muchos los que recurren a la hipnosis.  La comprensión de la experiencia de la casi muerte  o recordaciones de vidas pasadas  es muy esclarecedora.

Nadie precisa ser atropellado por un camión o sufrir una parada cardiaca para crecer  en percepción y espiritualidad, disminuir sus preocupaciones materialistas, desenvolver  una naturaleza más amorosa y pacífica, u otros beneficios  que la regresión a vidas pasadas y la experiencia de casi la muerte trazan. Pacientes que pasaron por esas situaciones pierden el miedo a la muerte  y experimentan la convicción de que lo que realmente importa es el amor.

El componente espiritual de la terapia de vidas pasadas tiene un gran poder curativo. A medida que los pacientes constatan, a través dela vivencia personal, que no mueren junto con sus cuerpos, toman conciencia de poseer una naturaleza divina que transciende del nacimiento  y muerte. La voluntad de vivir, de ser curado y la fe de que la cura  puede  a irá a acontecer acostumbran a aumentar. Descubren que todos los hombres tienen dentro de sí un poder superior que nos ayuda a conducir nuestras vidas, para aprender a atender el potencial divino a que somos llamados. Se tornan menos ansiosos, más relajados. Su energía pasa a ser direccionada  para el proceso de cura, apartándose del miedo y del sufrimiento.

La terapia de vidas pasadas también parece aumentar el vigor, teniendo efectos en la calidad de la salud, en el aumento de la resistencia a las dolencias crónicas  y en el fortalecimiento del sistema inmunológico. Ella promueve mayor felicidad  y tranquilidad, haciendo que los obstáculos sean curados como desafíos y aventuras. Pacientes que hicieron terapias de vidas pasadas para aliviar problemas físicos se tornan más llenos de esperanza  y viven más alegres y plenamente. Son más independientes. Duermen mejor.

Estamos  en las fronteras  de una nueva forma de auxilio en la cual las personas en las profesiones de ayuda  están en condiciones de transmitir  una comprensión más espiritual, abierta  y esclarecedora de la experiencia real de la muerte. Esperamos que haya una frontera en la cual los agonizantes, aquellos  que os aman y los que celan  por ellos sean capaces de aprender y crecer juntos.

 

Así como las experiencias extraordinarias pueden ocurrir durante el proceso de la muerte, experiencias psíquicas  relativas a la pérdida de un ente querido pueden igualmente inducir a cambios profundos en la vida de la persona y en su actitud en relación  a la muerte  y agonía.  La cura y el crecimiento pueden ocurrir  a la medida que estos eventos  transformadores son incorporados. El pesar profundo y el miedo a la muerte disminuyen, especialmente cuando las experiencias psíquicas parecen tener ligación con “el otro lado”.

 

En conclusión las terapias regresivas no deben abordarse como un mero entretenimiento que se puede realizar de cualquier forma, sino que deben abordarse seriamente como un medio de mejoramiento personal y crecimiento espiritual.

 

TRABAJO EXTRAIDO DEL LIBRO: A CURA ATRAVÉS DA TERAPIA DE VIDAS PASSADAS Brian L. Weiss

 

 

 

MIS MEJORES DESEOS PARA TODOS EN EL FIN DE SEMANA

SALUDO MATINAL

Viernes 21 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, de nuevo estamos al final de la semana, y de nuevo  el descanso se hace en muchos hermanos, para disfrutar de la familia, para viajar e incluso para posibles celebraciones, de cumpleaños, u otras  fiestas.

Después de una semana cargada de ocupaciones, el descanso es una necesidad para nuestro cuerpo, somos las madres las que más difícilmente obtenemos ese descanso, pues  al reunir a la familia, los quehaceres domésticos se multiplican, y siempre  terminamos añorando el lunes porque todo vuelve a la normalidad.

Hay hermanos, que al carecer de afectos, permanecen la mayoría del tiempo solo, sin compromisos que les saquen de su forma de vida habitual, en cambio en el hogar que hay muchos hijos, cuando unos se van otros vienen, y son los padres los encargados de recibir y atender a todos.

Si llamamos a la puerta de algunos hogares, y si nos fuera posible compararla con la vida que llevamos en el nuestro comprobaríamos que todos son diferentes, cada uno es una comunidad empleada en unos fines,  que en nada tienen que ver con los nuestros.

La paz la tranquilidad, la armonía, tenemos que merecerla, para obtenerla, y si es verdad que muchas veces se nos escucha exclamar: ¡¿Dios mío que he hecho yo para merecer tal vida? mi vecino, vive una vida tranquila, los hijos no les molestan, los nietos apenas aparecen y siempre tienen el tiempo libre para dedicarlo como prefieran, en cambio yo, no puedo hacer planes, todos se me  tuercen, porque de que no viene uno, viene otro, de la familia, y los debo atender.

Nos olvidamos, que el presente es fruto del ayer, y que la escuela que es la vida, ofrece a cada uno  su lección particular, es por esa razón que lejos de ponernos a criticar la vida de esos hermanos, de cualquiera que sea, hemos de estar afanados en nuestra tarea, llevándola hacia delante, sin murmurar, porque la felicidad hay que merecerla, hemos de buscarla, atendiendo los diversos sectores de la vida, con amor y dedicación, con total desinterés es  decir con sacrificio y abnegación.

La vida de un ser es lo más importante, por muy difícil que nos resulte  las tareas que  tenemos que realizar hemos de hacerlo porque todos sabemos que aquello que merecemos está latente esperando oportunidad para manifestarse y aunque eludiéramos una existencia porque no nos agradara su contenido, esta nos espera porque es la que nos sirve para realizar las tareas de nuestra redención. El renegar de los problemas, en una familia conflictiva donde hemos nacido, es despreciar las armas para liberarnos de las deudas del ayer.

La existencia es la oportunidad que Dios da al ser para su expiación y progreso. La familia es el mundo que rodea al ser, en ella se encuentran como autores los padres sin ellos el espíritu  no puede retornar a la vida. Y es los padres el eje principal del cual se abastecen los miembros que componen  el hogar. Es necesario que por esa razón, los padres se esmeren en sus tareas del día a día. Si el espirita debe ser prudente, virtuoso, tolerante, humilde abnegado y caritativo, entre sus hermanos del ideal y en el seno de la Humanidad! Cuanto más lo debe ser en la familia!.

Si son sagrados los deberes que hemos de cumplir entre nuestros hermanos y en la Humanidad, mucho más lo son los que tenemos que cumplir en la familia. Porque debemos considerar que, más allá de los vínculos que en esta existencia nos unen con lazos insolubles, tenemos siempre historias pasadas, que se enlazan con la historia presente.

El espirita que conoce todas esas cosas y todavía muchas otras, no puede considerar la vida como un simple paseo, sino como una secuencia de hechos  que lo herirán hasta lo más profundo del alma, que lo harán sufrir y derramar lágrimas. Mas justamente por eso debe ser fuerte, de ánimo firme, compasivo y abnegado, caritativo para con todos, y muy especialmente para con las imperfecciones de sus hijos, depósitos sagrados que el Padre les concede, para que sea su protector y guía, a fin de hacerlos avanzar por lo menos un paso, en el caso de no poder hacer más.

Nadie puede creer poder vivir en un hogar sin cualquier indisposición física o moral, o sin padecer uno u otro estilete de las sombras que, apoyándose en las imperfecciones individuales, promueven verdaderos conflictos y desajustes entre los comensales de la familia.

Es por esa razón, que debemos procurar el descanso a través del merecimiento por nuestro esfuerzo y dedicación dentro del nido familiar, y no porque la vida nos marque el sábado como día de descanso. El descanso es algo que debemos merecerlo para poder gozar del, y el descanso no solo se refiere al cuerpo físico, pues sabemos que a muchos las horas de descanso, se convierten en multitud de pesadillas, porque lo que no pueden realizar cuando están despiertos, lo hacen dormidos, despertando asustados por las pesadillas que lo asediaron e hicieron del sueño un martirio aterrador ultrapasando el mundo de los sueños, para en el despertar ansiar olvidar las sombras que lo abrumaron en el país de los sueños.

Trabajemos en nuestra vida, como fiel soldado procurando merecer la felicitación de Cristo por los esfuerzos que hacemos en el Bien y que nos abre las puertas hacia la felicidad que todos ansiamos.

Os deseo un feliz fin de semana, con mucho amor y cariño de Merchita

 

 

GOTAS DE AMOR

GOTAS DE AMOR

 En una modesta habitación, el enfermo grave pedía silencio. Pero las bisagras de la vetusta puerta rechinaban cada vez que alguien la abría o cerraba.

 

El momento requería quietud, pero no era oportuno para el arreglo adecuado. Con el pasaje del médico, la puerta rechinaba, en las idas y venidas del enfermero, en el tránsito de los familiares y amigos, la puerta rechinaba, estridente.

 

Aquella circunstancia suscitaba, en el enfermo y en todos los que le prestaban asistencia y cariño, una verdadera guerra de nervios.

 

Pero, después de varias horas de fastidio, llegó un vecino y puso algunas gotas de aceite lubricante en la antigua articulación y la puerta quedó en silencio, tranquila y obediente.

 

La lección es sencilla, aunque muy expresiva.

 

En muchas ocasiones hay tumulto dentro de nuestros hogares, en el ambiente laboral, en una reunión cualquiera. Son las bisagras de las relaciones haciendo barullo inconveniente.

 

Son problemas complejos, conflictos, inquietudes, conmociones…

 

Sin embargo, en la mayoría de los casos, nosotros podemos presentar la cooperación definitiva para el cese de las discordias. Basta que recordemos el recurso infalible de algunas gotas de comprensión y la situación cambia.

 

Algunas gotas de perdón terminan de inmediato con el chirrido de las discusiones más calurosas.

 

Gotas de paciencia en el momento oportuno pueden evitar grandes disgustos…

 

Pocas gotas de cariño, penetran en las barreras más sólidas y producen efectos duraderos y saludables.

 

Algunas gotas de solidaridad y fraternidad pueden contener una guerra de muchos años.

Es con algunas gotas de amor que las madres dedicadas abren las puertas más emperradas de los corazones confiados a su guardia.

 

Son las gotas de puro afecto que penetran y dulcifican las almas resecadas de esposas y esposos, ayudando en la manutención de la convivencia duradera.

 

En las relaciones de amistad, a veces, algunas gotas de afecto son suficientes para lubricar los engranajes y evitar los ruidos estridentes de la discordia y de la intolerancia.

 

De esa forma, cuando usted se dé cuenta que las bisagras de las relaciones están haciendo un barullo inconveniente, no espere que el vecino venga a solucionar el problema.

 

Recuerde que usted podrá silenciar cualquier discordia echando mano del aceite lubricante del amor, útil en cualquier circunstancia, y sin contra indicación.

 

No son necesarias grandes virtudes para lograr éxito en ese cometido.  Basta actuar con sabiduría y buen sentido. A veces, se precisan apenas algunas gotas de silencio para contener el ruido desagradable de una discusión infeliz. 

 

¡Piense en ello! 

 

Si una pequeña chispa puede desencadenar un incendio devastador, de la misma forma una gota de amor puede evitar grandes catástrofes en las relaciones humanas.

 

Siendo así, vale la pena que estemos atentos a los ruidos provocados por la discordia, a fin que contribuyamos con algunas gotas de comprensión en el momento oportuno.

 

Y si usted es de los que piensan que los pequeños gestos nada significan, recuerde  que las grandes montañas están hechas con pequeños granos de arena.

 

¡Piense en eso!

 

 

 

 

EL TEDIO

EL TEDIO

El ser humano  puede tener muchas cosas para divertirse y estar a gusto, y a pesar de eso, puede estar deprimido o “aburrido”.  La depresión es parecida al aburrimiento o tedio, es como una parálisis de nuestras potencialidades  productoras  y de la falta de vida.  Entre todos los males de la existencia, el tedio es uno de los más penosos.

La vida es muy linda en las circunstancias enseñadas por el evangelio de Jesús.  El Cristo de Dios, como Maestro de todos los maestros que la Tierra ya conoció, trajo para los hombres un puñado de reglas superiores, capaces  de renovar  a todas las criaturas comprometidas  con las tinieblas.

Es de observación común  que todos nosotros salimos fácilmente de la melancolía. Sin embargo, luego más tarde volvemos a ella, por el simple hecho de liberarnos por la puerta errada.

Lo que nos despierta más alegría son las cosas inferiores,  u esas no permanecen, por no añadir nada en las bases de la verdad. 

Debes luchar  para procurar quedar liberado de los disgustos. Todavía,  coloca en el lugar de ellos virtudes que crezcan en el clima del Amor. si estas con tedio, ciertamente  que irradias ondas de profundo enfado en todas las direcciones. Y, si por ventura conversa con alguien, y ese alguien  se alimenta de tus sentimientos inferiores, serás  responsable por esa carga imprestable que estas distribuyendo  a tus semejantes. No debes pensar  que la vida surgió por un caso. Ese argumento nace del materialismo, en el que la ignorancia dirige la inteligencia, pues el corazón está helado  en el lago de los sentimientos.

La vida es una engañosa expresión de Dios que, aunque, no puede tener  todos los secretos revelados.  Nosotros no participamos de la creación de la vida. Ella pertenece a Dios, y crece sin nuestra participación, la vida es Dios expresándose en todo lo que existe.

Sin embargo, el Señor nos dio una co-participación en el despertar de nosotros mismos, abriendo, con eso, nuestro interés  de trabajar para nuestro propio bien y a favor de la fraternidad universal.

 Nosotros estamos llenos de secretos y los arcanos  van en el abriendo la conciencia  con nuestro despertar. En los principios  de nuestro auto dominio, sentimos  una alegría increíble invadir el corazón y un amor universal  que la escritura no soporta. Es de notarse que los mayores maestros  de la humanidad  no escribieron nada, por entender  que la ciencia del hablar en su profundidad absoluta. No en tanto, sus líneas fueron más fuertes que todas las escritas del mundo, porque escribir en todas las cosas, por la fuerza del Amor. Y aun más, dejaron todo anotado en las conciencias de los hombres, en nombre de Dios.

Ya oímos muchos decir tener gran interés en la iniciación espiritual, más  no saben  por dónde comenzar. En verdad, aquel que quiere, siempre halla  los medios de  despertarse para la luz y de liberarse de las tinieblas. Puedes comenzar orando, en el sentido profundo de la palabra, con recogimiento y humildad, no olvidando las buenas lecturas  las meditaciones y las conversaciones  con personas  que ya sintieron la luz en el corazón. Todos conocen los hombres superiores por la vida que llevan y por lo que hacen y hablan. Júntate a ellos, que el resto te será dado por añadidura y misericordia. Dios nos coloca siempre en los caminos que deseamos,  por pensamientos, palabras y actos. Comienza tu día liberándote del tedio que embaraza  tu  camino, de la melancolía que estraga tu vida  y la vida de los que te acompañan.

La finalidad de la vida es vivirla intensamente.  Ser capaz de amar la vida y, sin embargo, aceptar la muerte sin terror; tolerar la incertidumbre acerca de las cuestiones  más importantes  con que nos enfrenta la vida, y no obstante  tener fe en nuestras ideas y en nuestros conocimientos, en cuanto son verdaderamente nuestros. Ser capaz de estar solo y al mismo tiempo sentirnos identificados  con una persona amada, con todos  los hermanos de este mundo, con todo lo que vive,; seguir la voz de la conciencia, esa voz que nos habla, para que no caigamos en el tedio de si mismo cuando la voz de la conciencia  no sea lo suficientemente fuerte  para escucharla y seguirla.

“la persona mentalmente sana es la que vive por el amor,  la razón y la fe que respeta la vida, la suya propia  y la de sus semejantes.

Trabaja dentro de tu corazón para incentivar la alegría, ve el sol de la mañana  o las estrellas de la noche  y tendrás un símbolo  más perfecto de la felicidad. Contempla las flores  y observa a los niños,  su alegría  despertará en tu interior, la espontaneidad de la propia vida.

 

 

EDUCACIÓN ESPIRITA, MARCO DE LA FUTURA GENERACIÓN SALUDABLE

EDUCACIÓN ESPIRITA, MARCO DE LA FUTURA GENERACIÓN SALUDABLE

Thylane Lena Rose Blondeau, de 10 años  de edad, hizo una producción fotográfica para la revista Vogue de Paris. Levantando polémica debido a la ropa usada,  el maquillaje  y las posturas provocadoras.  El ensayo fotográfico está causando indignación  en  personas ligadas a las ONG de protección infantil. De acuerdo con la organización “Mujeres Preocupadas por América,”, los padres de los niños deben ser responsabilizados por haber permitido a la criatura realizar aquel trabajo. “Esto es claramente  exploración infantil y los progenitores debían ser procesados judicialmente” , según Penny Nance, presidente de la Organización.

El mundo ingenuo de los niños viene siendo explorado por la furia predadora del erotismo  irresponsable, habilitando a la  inocencia  y dignidad infantil. Como si no bastase “el caso Thylane”, hay otras situaciones polémicas en la contienda,  a ejemplo de los cursos para niños de  Pole Dancing (1), en México, y de funk “carioca”, no Rio de Janeiro. Muchas de ellas (criaturas y adolescentes) han adherido al ‘sexting’, enviando fotos sensuales a Internet. Son niñas y niños que buscan los espacios virtuales en los sites de relacionamiento.

El eterno “sexting” es originado de la unión de dos palabras en Inglés: “Sex” (sexo) y “testing” (envió de mensajes). Para practicar el “sexting” criaturas y adolescentes  producen  y envían fotos sensuales de sus cuerpos   desnudos o semidesnudos usando celulares, cámaras fotográficas, cuentas de email, salas de  chat, comunicadores instantáneos y sites de relacionamiento. ¿Qué están haciendo con la infancia y la juventud actual?  Muchas criaturas y jóvenes no tienen capacidad de crítica, no tienen noción del peligro a que están sujetos.

La infancia es, sin duda, el periodo fértil  para la absorción de valores de los más variados. El relacionamiento entre padres e hijos debe ser basado en el amor, capaz de suplir las deficiencias de ambos. Nuestra responsabilidad como padres, educadores y participantes de la comunidad, de manera general, debe estar volcada al buen empleo de esa facilidad de asimilación, para la edificación de un mundo más perfecto.

El niño es el mañana. Y,  “con excepción de los espíritus misioneros, los hombres de ahora  serán los niños de mañana, en el proceso reencarnacionista.” (2) La demanda de redención de los nuevos tiempos que llegan ha de comenzar en el alma  de la infancia, si no queremos divagar en los  golpes  teóricos de la fantasía exacerbada.  Precisamos percibir en el corazón infantil el esbozo de la próxima generación, procurando ampararlo en todas las direcciones, pues, “la orientación de la infancia es la profilaxis  del futuro.” (3) por cuestión de prudencia cristiana, no podemos permitir “que las criaturas  participen de reuniones o fiestas que les ensucien los sentimientos  en ninguna oportunidad, porque el niño sufre de manera profunda la influencia del medio.”(4)

Una legítima educación es aquella  en que los poderes espirituales rigen la vida social. Antiguamente, la pureza de los niños era una inmensurable realidad.  Sus perspectivas  no ultrapasaban los simples libros didácticos, un único  humilde cuaderno y juguetes baratos. Para reprenderlos y educarlos, algunas veces, bastaba una mirada firme de los padres. Sin embargo, aquel imaginario infantil, de quietud y sueño ingenuo, se desmoronó bajo el impacto de la era del sensualismo, de la violencia, del materialismo.

En nuestro análisis, concebimos que el mundo moda, la televisión e internet, al invadir los hogares, potencializaron en los niños el despertar anticipado para una realidad desnuda y cruel, lo que equivale a afirmar que ellos fueron arrancados de su universo de fantasía y conducidos para la inversión de los valores morales, estimulados, también, por la vanidad de los padres. Así, el periodo de inocencia y tranquilidad infantil fue disminuyendo.

Cada vez más temprano, y con mayor intensidad, las inquietudes de la adolescencia brotan acrecentadas por los múltiples  y desencontrados apelos  de las revistas obscenas, de la prensa electrónica,  de las drogas, del consumismo descontrolado, del mal gusto  comportamental, de la vulgaridad exhibida y otras tantas extravagancias, como  reflejos obvios de padres que viven alineados, estancados y  desactualizados, enclaustrados en sus quehaceres diarios y que nunca pueden permanecer al frente de la educación de los propios hijos.

¡Creemos, y eso es nuestra esperanza!, que en el conjunto de  provisiones de los Benefactores Espirituales, de la Tercera Revelación asumirá su espacio en la sociedad moderna decididamente. Eso  equivale a afianzar que ese arranque  de sus generales del Espiritismo permitirá  preparar a la criatura actual para una vivencia normal e incorruptible en el futuro, desde que los espiritas sean cautelosos  Jesús prosigue  siendo el majestuoso y eterno modelo.

 Estemos atentos a la verdad de que educar  no se resume apenas a las providencias de abrigo y alimentación del cuerpo perecible. La educación, por definición, se constituye  en la base de la formación de una sociedad saludable. La tarea que nos cumple  realizar es la de la educación moral bajo las bendiciones  de Dios.  En ese sentido, los postulados Espiritas son antídotos contra todos los venenosos artimañas humanas, puesto que aquellos  que los conocen tienen conciencia de que no podrán eximirse  de sus responsabilidades sociales, sabiendo que el futuro es el resultado  del presente.  Mientras tanto, es urgente  que identifiquemos en el corazón infantojuvenil el esbozo de la futura saludable generación.

 

Jorge Hessen

http://jorgehessen.net

 

SALUDO MATINAL PARA EL JUEVES

Saludo matinal

Jueves 20 de octubre del 2011

Queridos amigos, hola buenos días, siempre por muy insignificantes que nos creamos, podemos  ayudar a nuestros hermanos, que están en peor situación, el deseo de cooperar en mejorar el mundo, por muy precario que nos parezca, cuenta para Dios. Las grandes Obras, son realizadas por hermanos nuestros que al igual que nosotros fueron pequeños y con el tiempo crecieron para Dios.

La ayuda asistencial a los compañeros es muy común en el día a día, siempre hay circunstancias que  los problemas que acaparan nuestra vida, tenemos la necesidad de comunicarlos, para desahogarnos, para poder recibir luz y esclarecimiento, ya que nuestro problema se hizo grande para nuestra capacidad de ver y entender las cosas, y nos ahogan, nos llenan de angustia y dolor y ante las puertas de la desesperación, ¿Quién no acude a la persona en quien más confiamos para que nos ayude, aunque solo sea en escucharnos y esclarecernos, pues todos sabemos que hay problemas de difícil solución? Solo el orgulloso se afana el ocultar su dolor, y en algún momento cede porque ve que lo que intenta de ocultar está a punto de estallar y  es entonces cuando se deciden a hablar, pues muchos son los hermanos que se han llevado a la tumba grandes secretos, que si los supiésemos nos seria difíciles de creer.

Lo que sí es verdad, que siempre que nos ofrezcamos a ayudar a un amigo, o a alguien que nos necesite hemos de hacerlo desinteresadamente. Dios es tan grande que puede cubrir todo el mundo con su amor y a la vez tan pequeño para entrar en tu corazón.

“Cuando estamos con personas que sufren, suele resultar evidente que es muy poco lo que podemos hacer para ayudarlas, fuera de estar presentes, de caminar junto a ellas como el Señor camina junto a nosotros. Esto nos resulta frustrante porque nos gusta ser “reparadores”. No solo queremos controlar nuestro destino, sino también el de los demás. Por eso nos produce frustración cuando lo único que podemos hacer por los que sufren es estar presentes para ellos, orar con ellos, convertirnos, en efecto, es un amigo silencioso de la presencia y el amor de Dios”

Cuando Dios te lleva al borde del acantilado, confía en Él plenamente, y déjate llevar. Sólo dos cosas pueden suceder, o Él te sostiene cuando tú te caes, o Él te enseñará a volar…Dios cierra puertas que ningún hombre puede abrir; y abre puertas que ningún hombre puede cerrar.

Si necesitas que Dios abra alguna puerta para ti… abre tu una puerta para los demás; de esa manera serás una bendición para ellos. No te olvides que cuando tiras el pan sobre las aguas, nunca sabes cuándo te será devuelto.

El camino que cada enfermo recorre generalmente es largo y costoso y pasa por múltiples y variadas etapas y momentos de ánimo. Hay que acompañarle en su camino, respetar su ritmo, ofrecerle lo que necesita en cada situación. Acompañar al enfermo comporta: Mostrarle cercanía, confianza y amor; preocuparse por todo sin preocupar; conmoverse con todo sin compadecer; aguantar sus rarezas sin incomodarse; hacer el bien sin crear dependencia; infundir ánimo, fuerza y esperanza; estar disponible sin imponer.

La  asistencia espiritual Es el trabajo que realizan los Espíritus, mediante el auxilio de los médiums, con el fin de equilibrar, aliviar y curar las enfermedades del cuerpo y del alma. Mediante la mediúmnidad de cura a servicio del Bien y de forma desinteresada, los Buenos Espíritus, alivian los dolores, alejan las perturbaciones y nos despiertan para la realidad espiritual.

No se puede ayudar al que sufre a distancia. Hay que acercarse a él y adentrarse en lo que está viviendo, movidos por la compasión y el deseo de consolar, alentar y servir de apoyo. Es preciso hacerlo sin prisas, con tacto y con respeto, sin paternalismos, dejando y facilitando que el enfermo sea el protagonista.

La solidaridad tiene un poder curativo: activa y hacer presente al que sufre el amor de los hermanos y de Dios. Las horas de soledad para el enfermo son demasiado largas. Las acortan tan sólo la cercanía y el calor humano de quien se acerca para visitarle.

Procuremos ayudar a quien se cruce en nuestro camino, el bien  es algo que  siempre encuentra recursos para desarrollarse  y actúa con espontaneidad,  seamos espontáneos solidariamente y los recursos se nos darán sin apenas darnos cuenta, porque cuando actuamos  de corazón el amor suele  producir milagros.

Amigos os deseo un lindo jueves, vuestra amiga Merchita 

 

 

 

 

 

 

 

EL MENSAJE DE LA COMPASIÓN

EL MENSAJE DE LA COMPASIÓN

Dentro de la noche clara, l asamblea familiar en casa de Pedro se centralizará en el examen  en las dificultades en el trato con las personas.

¿Cómo extender los valores de la Buena Nueva? ¿Cómo instalar  el mismo don y la misma bendición en mentalidades diversas entre sí? Después de un largo debate fraternal, en el que Jesús se mantuviera en pesado silencio, Juan le pregunto, preocupado:

-Señor, que hacer ante la calumnia  que nos dilacera el corazón? – Tened piedad del calumniador y trabaja en el bien de todos – respondió el Celeste Mentor, sonriendo -, porque el amor deshace las tinieblas del mal y el servicio destruye la idea irrespetuosa.

-Maestro – adjunto, Tiago, hijo de Zebedeo -, y como actuar delante  de aquel que nos ataca, brutalmente? – Un hombre que se conduce por la violencia – acentuó el Cristo, bondadoso -, debe estar loco  o envenenado. Auxiliémoslo a rehacerse.

-Señor – adujo Judas, mostrando los ojos  asombrados -, y cuando el hombre que nos ofende se reviste de autoridad respetable, como sería la de un príncipe o de un sacerdote, con todas las apariencias  del ordenador consciente y norma.?

– La serpiente puede ocultarse en un ramo de flores y hay gusanos que se habitúan en los frutos de la bella presentación.

El hombre de elevada categoría que se revele violento y cruel es enfermo, aun así.

Compadécete de el, porque duerme en una pesadilla de oscuras ilusiones, de la cual será constreñido a despertar, un día.

Ampáralo como puedas y sigue tu camino, actuando en la felicidad común.

-Maestro, y cuando nuestra casa es atormentada por un crimen?  Como procederé ante aquel  que me traiciona la confianza, que me deshonra el nombre o me ensangrienta el hogar?

-Apiádate del delincuente de cualquier clase – elucidó Jesús – y no desees violar la Ley que el prójimo no respetó, porque el perseguidor y el criminal en todas las situaciones carga consigo abrasadora hoguera.

 Una falta no rescata otra falta y la sangre no lava la sangre.

Perdona y ayuda.

El tiempo está encargado de retribuir a cada criatura, de acuerdo con su esfuerzo.

-Maestro – interrumpió Bartolomé -, ¿qué hacer del juicio que nos condena con parcialidad?- Ten compasión de él  y continua cooperando en el bien de todos los que te rodean.

Hay siempre un juez más alto, analizando a aquellos que censuran  o maldicen y, más allá de un horizonte, otros horizontes se desdoblan, más dilatados y luminosos.

-Señor – indagó Tadeo -, ¿Cómo proceder ante la mujer que amamos, cuando se entrega a las caídas morales?

-Jesús  lo miró con dulzura, e inquirió, por su vez – ¿Los sufrimientos íntimos que la dilaceran, día y noche, no constituirán, por si solo, aflictiva punición? Se hizo balsámico silencio en el círculo doméstico y, luego al percibir que los aprendices habían cesado las interrogaciones, el Señor concluyó: – Si pretendemos prohibir los males del mundo, cultivemos el amor  que se compadece en el servicio que construye para la felicidad de todos.

Nadie se engañe.

Las horas son inflexibles instrumentos de la Ley que distribuye a cada uno, según sus obras.

Nadie procure sanar un crimen, practicando otros crímenes, porque el tiempo todo lo transforma en la Tierra, operando con las llamas del sufrimiento o con el hielo de la muerte.

Por el Espíritu Neio Lucio – Del Libro: Jesús en el Hogar, Médium Francisco Cándido Xavier

 

 

CONCEPTOS SOBRE LA CONDUCTA AMORAL

CONCEPTOS SOBRE LA CONDUCTA AMORAL

Los conceptos de la vieja ética, se derrumbaron en los tiempos actuales, estructurándose una nueva moral, sufriendo numerosas modificaciones, pasando a ser relaciones amorales  y naufragando, en el abismal foso de los estados y manifestaciones.

 

El hombre  tecnicista buscando la felicidad,  enfrento el placer, y, perturbado por el desbordar de las sensaciones, coloca la mente  en el estudio de las estrellas  y los sentimientos en los estertores del instinto.

 

El hombre a olvidado las medidas de equilibrio,  demoliendo los tabúes y preconceptos, sin el necesario  discernimiento que lo ayude  a presentar las situaciones que servirán de base para las conquistas  que lo elevarían a las alegrías de la plenitud. Está destruyendo por destruir.

 

Olvidando sus sublimes  funciones y finalidades, el hombre ha pasado al libertinaje con lo que se presenta corrompido,  en confusiones repulsivas, en las cuales se buscan expresiones de goce que lo envilecen, lo desnaturalizan y lo desorganizan…

 

Incontestablemente el sexo ejerce profunda influencia en la vida física, emocional y espiritual de las criaturas.

 

Aberraciones y desacatos, violencia y lascivia entrelazadas avanzan en desorden, perturbando agresivamente y dejando  los rastros  de los sinsabores, de las desilusiones innombrables y de las frustraciones en ríos de lágrimas,  en corredores sombríos de angustias y alucinaciones…

 

Esto es, porque  el sexo, sin la dignidad del amor, hunde, embrutece los apetitos que no se dejan saciar y resurgen más violentos, constringentes….

 

Proliferan en los tiempos actuales, al margen, chantajes, persecuciones, equívocos, aplausos, crímenes, en escenarios del ridículo, en aflicciones crueles y obsesivas…

 

Transexualidad u homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad y asexualidad que se exteriorizan en el campo  de la forma  tienen su naciente  y funciones en los tejidos del espíritu.

 

Las expresiones en que hoy se manifiesta la sexualidad, ridícula  con escarnio,  merecerán en el futuro justo tratamiento por legisladores  y psicólogos, médicos y psiquiatras, educadores y sociólogos que habrán corregido el aspecto  del problema, enseñando  más amplio entendimiento noble de la vida en todas sus manifestaciones y finalidades.

 

Singularmente vinculada a la anterioridad del espíritu, la problemática  del sexo exige cariño y caridad, respeto y dignificación.

 

El sexo no puede ser utilizado con liviandad, porque ha sido organizado por la Divinidad  para sublimes menesteres. Todo abuso  exige impuesto de carencia; cualquier desconsideración le esculpe desorden y tormento.

 

 

Si te encuentras en un capitulo punitivo de la sexualidad, fuera de la  actividad santificante para la cual te doto el Creador, no te corrompas ni te degrades, aunque la mentalidad de la época te sea favorable o te aplauda…

 

Preserva tus fuerzas morales y mantén tu equilibrio.

 

Cuando el ardor de los deseos te queme, acuérdate del lenitivo de la oración y reconfórtate tranquilamente.

 

No te hundas en la alucinación ni sorbas la taza licorosa, envenenada con satisfacciones torpes…

 

No te tornes  cómplice ni te enredes en el problema de la emotividad sexual, manteniendo comercio  mental, inspirando pasiones, provocando tormentos, desequilibrando…

 

No seas factor de desdicha para nadie.

 

Si estas en régimen de orden, examina los que están agonizantes, bajo, constricciones  que no imaginas, los que padecen frigidez, exacerbación; los marcados por anomalías de esta o aquella naturaleza; los inquietos, los perseguidores  en si mismos…

 

Si te enfrentas en campo de prueba con una u otra imposición psíquica o física, espera el mañana.

 

No te apresures.

 

El problema no será resuelto de golpe.  Pero si no lo cuidamos debidamente, más se agrava.

 

La vida no termina en el túmulo, ni se encierra toda, solamente, en la capsula carnal.

Transforma tus limitaciones en fuerzas y ama los ideales de ennoblecimiento de la Humanidad, con que te liberaras de la comprensión, encontrando la felicidad que anhelas.

 

Ama, sea cual sea la situación en que te depares y esparce amor por el camino, sembrando estrellas de esperanzas. Mañana ellas brillaran para ti.

 

El problema del sexo es del espíritu y solamente el espíritu vendrá, para el, la solución.

 

Cultivemos el hogar, atendamos la familia, hagamos co-creadores en la Obra de Nuestro Padre, cooperemos con los que transitan en dolores y edifiquemos en la mentalidad general el concepto según el cual el sexo es para la vida y no la vida para el sexo.

 

Extraído del Libro “Después de la Tempestad” de Divaldo Pereira Franco

MI SALUDO MATINAL COMENTANDO LA ENFRMEDAD

Saludo matinal

Miércoles 19 de octubre del 2011

Queridos amigos, hola buenos días,  la vida a veces nos resulta difícil, y  muy angustiosa, y hoy vamos a tratar de la enfermedad. ¿Quien en algún momento de su vida, no ha estado enfermo? ¿Quién no lo ha estado en su mayor parte? La enfermedad  a veces es como todas las demás cosas, la forma en cómo la sobrellevamos, como la tratamos que se adueñe de todo nuestro ser, o que la dominemos, hasta el punto, de  esforzarnos al máximo, por sobrevivir y hacerlo de una forma natural, sin auto compadecernos.

 Hay muchas personas, que en cuanto le diagnostican una enfermedad  de esas que necesitan un tratamiento exhaustivo durante toda la vida, se auto justifican  a través de ella, para negarse a cualquier tipo de esfuerzo, ello las hace depender de aquellos que la rodean, se niegan a trabajar, alegando siempre el que no pueden hacerlo.

Muchas se aficionan a cualquier tipo de entretenimiento, como puede ser, hacer punto, coser,  escribir, leer, o cualquier otra cosa que les guste, y se niegan a cocinar, hacer las tareas del hogar, acudir al trabajo, esperando que todo se le dé por añadidura. No desean esforzarse, y todo aquel que le diga algo referente a que se esfuerce, que no está impedido, que la enfermedad tiene que dominarla, porque si no lo hace, pese a que se trate con el debido medicamento, la ira haciendo más inútil, se enojan, se auto justifican con cualquier pretexto y pasan la vida a expensas de los demás.

Esto es un grave error, además de una falta de caridad, porque mantenemos a los hermanos que conviven con nosotros, esclavos haciendo que sus tareas estén aumentadas por las nuestras.

Muchas veces, espíritus perezosos  se  posesionan de su voluntad, y les hace negarse a todo, ellos terminan auto compadeciéndose, y nada avanzan, teniendo el tiempo dedicado para su persona,  sin pensar que deberían tratar de educar su enfermedad, haciendo dentro de ella, lo que marcan los médicos, y no lo que ellos quieren para no hacer nada.

La pereza nos aleja de nuestros objetivos. Hace que el desempeño en cualquier área de nuestra vida sea pobre, mediocre. La pereza puede provenir de la falta de energía y un buen recurso para proporcionársela al cuerpo es el movimiento, por contradictorio que parezca.

La pereza nos induce a ver las dificultades antes que los beneficios que obtenemos al finalizar la tarea. Acostumbrarse a estar activos a lo largo del día, hará que se nos hagan menos cuesta arriba las tareas tediosas. Hemos de retarnos a nosotros mismos, para obtener poco a poco el dominio sobre nuestro organismo.

La función del Espiritismo es la de “curar el espíritu enfermo” siendo un vehículo beneficioso que instiga al hombre a despertar su conciencia hacia los deberes y responsabilidades del espíritu inmortal.

Delante del sufrimiento correctivo decretado por la Ley de Causa y Efecto no hay la menor duda, de que fracasarán  el médico y el médium, pues el dolor, en ese caso, no es accidente ni enfermedad, sino un recurso disciplinario para que el espíritu retorne a su verdadera ruta espiritual evitando mayores prejuicios para el futuro.

Aunque el Espiritismo no sea un movimiento llamado a competir con la medicina oficial, corresponde a la promesa bendecida de Cristo, cuando prometió, el envió del Consolador en el momento oportuno para curar a los enfermos de Espíritu, aunque eso se consiga curando primero el cuerpo físico

Los espiritas siempre bendicen el  sufrimiento y el dolor, reconociendo que la enfermedad los conduce a la sombra amiga y confortadora de la doctrina espirita, tonificando notablemente  la personalidad humana, por el tratamiento sencillo del agua fluidificada, del pase mediúmnico o por la receta de los desencarnados.

Todas las molestias físicas ceden con suma facilidad  al tratamiento medicinal o psíquico, siempre que el enfermo se disponga  y esfuerce en espiritualizarse, en el sentido de mejorar su conducta particular y social, pues ningún tratamiento es más eficiente que el remedio bendecido y prescripto por el Evangelio de Jesús.  La evangelización del espíritu enfermo no siempre llega a tiempo para curarle el cuerpo físico, que está saturado de venenos psíquicos generados en vidas pasadas y en la existencia actual.

El mantenimiento del equilibrio psíquico y emocional es de fundamental importancia para la sustentación de la salud.

El visualizarse saludable y cultivar pensamientos optimistas, cimentado en el amor, en la acción dignificante, en la esperanza.

Liberar todo residuo mental, que pueda significar una fuente de intoxicación y estimulo  a las vidas microbianas perturbadoras, conservando la paz intima.

Volvamos a abastecer  nuestra casa mental con pensamientos de paz, de compasión, de solidaridad, de perdón y ternura; y comprometamosno emocionalmente con la Vida, a fin de que nos sintamos integrados en ella, conscientes y felices.

La enfermedad en cualquier circunstancia, es una prueba bendita, excepto cuando, el ser mutiladora, alienante  o limitadora, constituye una expiación oportuna de la que las Soberanas Leyes se valen para auxiliar a los transgresores que, de un modo u otro, somos todos nosotros.

Amigos os deseo un lindo jueves , con mucho amor y cariño Merchita

NO INVENTES PROBLEMAS

NO INVENTES PROBLEMAS

Inventar problemas es no querer participar de la paz de Dios. Hay criaturas que, aun mismo sin problemas, comienzan a imaginar embarazos para su propia vida, con el fin de atraer atenciones de compasión para su situación calamitosa, olvidándose  de que compasión sin acción  no cura los males nacidos de la ignorancia.

De cierta forma somos creadores de nuestro propio destino. Si das abertura  a tu imaginación en sentido contrario al de las leyes espirituales, sufrirás las consecuencias de tus actos impensados, y el remedio para esos males está en tu decisión de modificar tu forma de ser.

El que siente placer en dar rienda suelta a la imaginación en busca de fantasías peligrosas,  verá que tales fantasías pueden materializarse como enemigos terribles, exigiendo a su creador promesas  hechas por los sentimientos.

Procura limpiar de tu mente los pensamientos negativos, las ideas deprimentes, estudia tus debilidades en relación a tus ideas y extirpa inmediatamente esos tumores  mentales, para que ellos no pasen  para lo físico, transmutándose  en enfermedades  de difícil curación.

tu eres lo que piensas ser y si ya trabajaste muchos años creando situaciones  perturbadoras para tu casa mental, es necesario que pases hacer lo contrario.

Ciertamente llevará  algún tiempo esta operación de limpieza, más si no te esfuerzas no lo conseguirás, aun mismo que la reacción fuera positiva  en todos tus caminos. Se perseverante, orando y vigilando en todos los momentos en que sea preciso, en el sentido de que tengas en tus manos los frutos de tus esfuerzos.

Quien no inventa problemas, debe posicionarse  como libre de envestidas  de los mismos. Entretanto, no basta solamente dejar de imaginar cosas negativas. Es indispensable  crear dentro, alrededor de nosotros, condiciones de vivir la positividad de la vida.  si por fuerza del pasado, el carma te cobra lo que hiciste en otra encarnación, en las líneas de la justicia, no te reveles contra  la ley. Cede a las evidencias y respeta el programa evolutivo a través de tu proceder, como aquel que ama hasta  el propio dolor, estudiando y entendiendo las lecciones, que el peso de la cruz será aliviado, sin extrañar la mejora y sentir la bondad de Dios en tus caminos.

La obediencia es fuerza inmensa  que nos ayuda en todos los trances difíciles.

Tu imaginación debe ser aprovechada para tu felicidad.

Los pensamientos se mueven gastando energías divinas, existentes en abundancia  en el gran suministro. Mientras tanto,  responderás por tu cuota que gastases, en desacuerdo con las directrices de la ley.

Si todas las mañanas, al levantarte, la melancolía estuviera aflorada en tu mente,  con tendencia a pasar para tu palabra, lucha con ella también, todos los días,  y expúlsala de tu convivencia, pues ese estado negativo podrá transformarse en variadas modalidades de sufrimiento, capaces de llevarte a la desesperación. Eres un soldado y tu mente, un campo de batalla. ¡Tú debes ser el vencedor!

No extrañes a los contrarios. Ellos siempre aparecen ante aquellos que desean establecer harmonía en el mundo interno y la salud en el cuerpo. Evita crear problemas  y estarás edificando tu propia felicidad. Cuando estés  junto a los compañeros, no facilites el ambiente  propicio para el surgimiento de problemas, pues manos  invisibles estarán ayudándote en esta bendecida labor  de esparcir la luz, por donde  tus pasos dejan las marcas del bien.

 

 

MI SUPLICA A TRAVÉS DE UNA HIJA ESPECIAL (JORGE HESSEN)

MI SUPLICA A TRAVÉS DE UNA HIJA ESPECIAL

 

En la condición de padre desde 33 años de Karina portadora de necesidades especiales,  aseguro que ella ha sido bondadoso soporte espiritual para mis expectativas de escritor espirita. Ella ha sido  el arrimo de mi peregrinación doctrinaria. Por el hecho de ella existir escribo artículos espiritas sugiriendo siempre reflexiones doctrinarias sobre diversos temas, algunos de ellos controvertidos.

Ruego permiso al amigo lector para anotar, en la secuencia, una incómoda emoción que me envolvió cuando inspirado por la oración me posicione  en el lugar de Kakazinha, ella que en aquel instante  me admiraba compenetrada  con sus almendrados ojos legres, parecía agradecerme por todo y por todos los momentos que hemos disfrutado en esta actual etapa de regeneración moral, por las vías de los conocimientos espiritas. Como si yo fuese Karina ore en la más profunda emoción paternal:

“¡Señor! Ante los descoordinados pasos de mi caminar y de manos inseguras quiero rogarte por los que me envuelven  de amor.

Te imploro la quietud para los que agudizan la audición con el fin de escuchar palabras que no consigo  ni siquiera articular, puesto que no es fácil  transformar  en palabras mis pensamientos encarcelados.

Vengo a implorar conmiseración para los que se impregnan de paciencia frente   a los vigorosos reflejos de mi mente confinada.

Señor, agradezco la presencia de aquellos que con un semblante feliz me estimulan a sonreír  y a intentar hacer siempre  una vez más mis tareas que no consigo nunca hacer.

Es magnífico Señor, estar ante aquellos que jamás desisten de, estar a mi lado, entonando los sonidos harmoniosos de la complacencia, aun mismo cuando nada consigo oír.

Es maravillos estar rodeada de la  tolerancia de aquellos que, aunque mirando, no ven la comida que yo dejo caer fuera del plato.

Soy feliz por aquellos que nunca  me recuerdan que hoy hice la misma pregunta mental millares  de veces, aunque me escuchen espiritualmente porque saben que siempre tengo algo que decir.

Cubre con tu manto de luz a los que transforman las piedrecitas de mis caminos en trillas floridos e iluminados de esperanza.

Por ser diferente de los llamados normales, imploro por los que me aman como soy, exactamente como soy, tan solamente como soy y no  como a ellos les gustaría que yo fuese.

De mi parte quiero agradecerte  porque tengo la certeza de que después   de esta situación carnal, en la otra dimensión y en las otras encarnaciones, mis piernas serán  normales, mis manos trabajaran, mis oídos escucharan, mis ojos se enjugaran, mis palabras  serán las reflexiones de mi raciocinio, y Tu Soberana Justicia permanecerá siendo  el bastón seguro de mis conquistas personales.

Jorge Hessen

http://jorgehessen.net

 

EN LA CULPA ESTÁ EL CASTIGO

EN LA CULPA ESTÁ EL CASTIGO

 

El padre German solía escribir en su manuscrito querido, todas las experiencias que vivía en su aldea. Yo particularmente me sentí inclinada por la que voy a relatar, muchas personas que le he recomendado la lectura de este libro, me lo han agradecido, además de sorprenderme, mucho de ellos, con alguna lagrima que dejaban escapar al leer algún capitulo que de entre todos les toco el corazón. 

 

En este capítulo el padre German, expresa su gran amor por los niños, huérfano desde bien pequeño, y con la nostalgia de su madre, hizo todo lo posible para ayudar a los niños huérfanos, que como el nunca habían sentido el amor de sus madres, también ayudaba a los que malvivían  , que sufrían la agresividad de sus progenitores,  que eran abandonados y que sufrían hambre y necesidad, el los rodeo de cariño y atenciones y en la aldea todos los niños lo amaban y respetaban.

 

En la tarde aquella el oraba fervorosamente por los habitantes de la aldea, una tormenta tremenda, destrozaba todo lo que pillaba a su paso, la lluvia desenfrenada, el aire huracanado, y los grandes truenos y descargas eléctricas, hacían estremecer a todos, y todos oraban pidiendo ayuda a lo alto.

 

Los niños entraron eufóricos, gritando: ¡Padre German venid, hay un anciana que necesita de vos, ella esta blasfemando, dice que Dios no existe. ¡Que mala debe ser esa mujer! Decían los niños espantados.

 

El sintió que las acusaciones de los niños le hacían daño, y les dijo cariñoso: Que nadie tenía derecho a juzgar a nadie.

 

Cuando llegaron, otros niños estaban con ella, estaba medio desnuda, sucia, con los cabellos sueltos, los ojos hundidos pero abiertos, y tenían una fijación aterradora.

 

El sintió una voz en su interior, que le decía, que la mirara bien y que retrocediera en el tiempo, repitiéndole más a tras, mas, mucho más… hasta que llego a su niñez, y al sentir despotricar a aquella mujer el en sus palabras reconocía las de su madre, cuando presa de la bebida lo maltrataba, un temblor lo domino y lagrimas de fuego le fluían de los ojos partiéndole el corazón. Llorando de pena y de vergüenza.

 

¿Los niños le preguntaron que aria el si esa fuera su madre? Amarla, respondió el, pues siempre debemos mirar como a un ser sagrado, a la mujer que nos llevo en su seno.

 

¿Y si blasfemase como esta?

Del mismo modo debemos amarla, y más aun, mucho más, porque los enfermos son los que necesitan de médicos.

 

El se acerco a ella, y la acarició con ternura, le dijo que no temiese nada, que el la cuidaría, mandando a los niños a buscar ayuda. En seguida vinieron varios hombres, y la transportaron a la aldea, allí la rehabilitaron y en menos de un mes, era otra persona.

 

Pero  volviendo a las andadas, llego a ser un escándalo publico, todos se quejaban de su conducta, pues llego a hacer proposiciones deshonesta a los niños y jóvenes, ella seguía sintiendo a sus otros nueve hijos que abandono, ellos habían muerto, pero ella los veía enroscarse a su cuello e intentar de ahogarla, era un proceso de locura que a ella le hacia odiar la vida, querer morirse, maldecir, blasfemar y hasta incluso odiar a todos.

 

Todos los de la aldea no creían lo que veían, no comprendían como el padre German tan recto y disciplinado, podía admitir a una persona así, entre ellos, llegando hasta incluso a pensar mal de el.

 

Las cosas llegaron hasta tal punto, que analizando la situación, el padre German comprendió que se debía  a sus semejantes, no a sus afecciones exclusivas.  Sintiendo que los habitantes de la aldea era su familia espiritual, y que su deber era velar por su reposo, que si la mano derecha es motivo de escándalo debía cortársela, porque el bienestar de uno  no debía sacrificar  la  tranquilidad de muchos.

 

Sintiéndose débil para corregir a su madre, y no teniendo más remedio que hacerlo, pidió ayuda a un sacerdote gran amigo suyo, que tenia  una asociación religiosa, hospital y asilo, para que en calidad de enferma, fuese admitida, y la sometiesen a un régimen curativo, único medio de dominar sus vicios. Al saberlo ella se exaspero, el la llegó a calmar, hablándole de su hijo German, era el único que ella no veía a su lado, junto a los otros. El muchas veces estuvo tentado de  revelarle que el era su hijo, pero algo le detenía para hacerlo.

 

Una mañana, acompañada de seis hombres salio de la aldea, montada en una yegua pacifica. El quedo sufriendo, una determinación así, era muy dura para el, si hubiera estado libre, el la habría ayudado, pero el no era libre, lloro y recordó todos los detalles desde su niñez hasta aquella tarde, cuando de pronto sintió que los hombres volvían, ellos expusieron que al reposar  en lo alto de un desfiladero,  la yegua que era mansa como un cordero, se encabrito, rompió las riendas y se lanzo al galope, saltando zanjas y precipicios y la ciega agarrada a las crinas la azuzaba a su cabalgadura para que corriera más, desapareciendo. Cuatro dais estuvieron buscándola, pero imposibilitados para descender al abismo, no encontraron sus restos.

 

El dolor y el remordimiento hicieron enmudecer al sacerdote, dejándose caer en su lecho estuvo muchos días entre la vida y la muerte.

 

El quería huir de su culpa, porque en ella estaba el castigo. Pero sentía el regocijo de que Gracias a Dios, su familia universal no había tenido que avergonzarse de su padre, había sufrido, luchado, había hecho pedazos su corazón, pero había vencido dominando sus pasiones, que es lo que el hombre debe dominar primero.

 

Es un trabajo extraordinario el realizado por el padre German, os recomiendo leer el libro, el sensibilizara vuestros corazones, y os invitara a reflexionar sobre la vida que os rodea, y aplicar en ella, su gran enseñanza, porque está llena de moral y sentimiento, cosas que nos benefician mucho en los tiempos actuales.

 

COMUNICACIÓN RECIBIDA POR MEDIUMS ANONIMOS DEL ESPÍRITU ALLAN KARDEC

Amigo Lector, a continuación se expone un mensaje muy interesante.

Este mensaje fue dictado por Hippolyte Léon Denizard Rivail, más conocido como Allan kardec, el fue retirado de la revista Espirita de Mayo de 1969.

Aprecien esta buena lectura.

Fraternos abrazos

Luciano Dudu

 

 

Material extraido del blog Historia del espiritismo

 

http://lucianodudu1974.blogspot.com/2010/12/comunicacao-mediunica-d…

 

COMUNICACIÓN RECIBIDA POR MEDIUMS ANONIMOS  DEL ESPÍRITU ALLAN KARDEC

Hippolyte Léon Denizard Rivail – Allan Kardec nacio en Lyon  03/10/1804 y desencarnó en París  en el 31 /03/ 1869.

La abundancia de los materiales no nos permitió publicar actualmente todas las instrucciones dictadas por ocasión de los funerales  del S. Allan Kardec, ni aun mismo  todas aquellas que el mismo dió, reunimos, en una sola  y la misma comunicación, las enseñanzas de un interés general, obtenidas por intermedio de diferentes  médiums.

(Sociedad de Paris, abril de 1869)

 

 

 

“Como agradeceros, señores, por vuestros buenos sentimientos  y de las verddes elocuentes expresadas sobre mi despojo mortal; de esto no dudeis, yo estaba presente y profundamente feliz, tocado por por la comunión de pensamientos que nos unia  por el corazon y por el espíritu.

 Obligado, mi joven amigo (Sr. C, Flamarión), obligado  por haber afirmado como lo hisiteis; os expresasteis  con calor; asumisteis una responsabilidad grave, seria, y ese acto de independiencia  os será doblemente contado; no habreis perdido nada en decir lo que vuestras convicciones  y la ciencia os imponen.

Y actuando así, podrá ser discutido, pero será honrado con razon.

Os agradezco a todos, queridos colegas, mis amigos;  Agradecido al periodico Paris, que comienza un acto de justicia, por el articulo de un bravo y digno corazón.

Agradecido, al querido vice-presidente; Srs. Delannee E. Muller, reciba la expresión de mis sentimientos de viva gratitud, a todos los que apretasteis afectuosamente, hoy, la mano de mi querida compañera.

Como hombre, estoy muy  feliz por los buenos recuerdos y por los testimonios de simpatia que me prodigalizais; como espirita, yo os felicito por las determinaciones que tomasteis para asegurar el futuro de la Doctrina; porque, si el Espiritismo  no es mi obra, por lo menos, yo le di todo lo que las fuerzas humanas me permitieron darle.

Y como colaborador energico y convencido,  como combatiente de todos los instantes, de la gran Doctrina de este siglo  que yo amo, quedaria  infeliz  si la viese perecer, si tal cosa fuese posible.

Escucha, con un sentimiento de profunda satisfacción, amigo mio, vuestro nuevo y digno presidente  deciros: “Actuemos de acuerdo; vamos a despertar a los qye hace mucho tiempo no raciocinan; vamos a reavivar a los que si razonan! Que no sea París, que no sea Francia que sea el teatro de vuestra acción; ¡Vamos por todas partes! Vamos a dar a la Humanidad entera  la mano que les hace falta; vamos a dar el ejemplo de la tolerancia que ella olvidó, de la caridad que ella conoce tan poco!”

Actuar para asegurar la vitalidad de la Sociedad; está bien.

 

Tened el deseo sincero de caminar con firmeza en el surco trazado, estámuy bien; más no basta querer hoy, mañana, despues de mañana; para ser digno de la Doctrina es preciso  querer siempre! La voluntad, que actua por impulsos, no es más voluntad¸ es el capricho del bien; más, cuando la voluntad se ejerce con calma  que nada perturba, con perseverancia que nada la detiene, ella es la verdadera voluntad, inavalable en su acción, fructifera en sus resultados. Sed confiados en vuestras fuerzas; ellas producieran grandes efectos si las impregnais con prudencia; sed confiados en la fuerza  de la idea que os reune, porque ella es indestructible.

 

Se puede activarla o retardarla el desenvolvimiento, más detenerla es imposible.

En la fase nueva que entramos, la energia debe sustituir a la apatia; la calma debe sustituir al impetu.

Sed tolerantes unos para con los otros; actuar sobretodo conc aridad, por el amor, por el afecto. ¡OH! ¡Si conocieseis todo el poder de esta alabanza! Os erguiriais, amigos míos, y esa transformación esplendida, que se efectuará  por vosotros  en provecho de todos, marcará  uno de los más maravillosos periodos de la historia de la Humanidad.

Ánimo, pues, y esperanza. Esperanza! … Este hecho, que los hermanos infelices no pueden percibir a través  de las tinieblas del orgullo, dela ignorancia y del materialismo, no los aparteis aun más de sus ojos. ¡Amaos! Haced que os amen, que os escuchen, que os miresn! Cuando ellos hayan visto, quedaran deslumbrados.

Cuan feliz seré entonces, amigos mios, hermanos mios, al ver que mis esfeurzos no han sido inutiles, y que el propio Dios habrá bendecido nuestra Obra! En ese día, habrá en el cielo una gran alegria, una gran embriaguez!  La Humanidad  será liberada del yugo terrible de las pasiones, que aprisionan  y pesan sobre ella como un peso abrumador. No habrá  más, entonces, sobre la tierra, ni el mal, ni el sufrimiento, ni el dolor; porque, los verdaderos males, los sufrimientos reales, los dolores cruciales vienen del alma. El resto no es más que el crujido de un fugitivo de una zarza sobre una veste!…

A la luz de la libertad y la caridad humana, lodosos hombres reconociendose, diran: “Nosotros somos hermanos” y no tendran más en el corazón sino un mismo amor, en la boca, sino una sola palabra, en los labios, un unico murmullo: ¡Dios!

 

Dictado por Allan kardec

 

 

 

Fonte : Revista Espírita , Maio de 1869.Allan Kardec

Imagem : google 

 

Tags:

LA FAMILIA EN LA DOCTRINA ESPIRITA

LAFAMILIA EN LA DOCTRINA ESPIRITA

 

(26-08-07)

 

Según Emmanuel: De todas las instituciones sociales existentes en la Tierra, la familia es la más importante, desde el punto de vista de los alicientes morales que rigen la vida.

 

La constitución de una familia, es una programación que precede a la estructura física social.

 

Las Soberanas Leyes de la Vida establecen códigos que se manifiestan  automáticamente, conforme  a las circunstancias, obedeciendo a patrones de comportamiento que determinan los hechos en el proceso de la evolución de los individuos en particular y de la sociedad como un todo.

 

Los padres, por eso mismo, no son seres fortuitos que aparecen frente a la prole, sin compromisos morales y espirituales. Son los pilares de la  institución doméstica, sobre los cuales se construyen los grupos de consanguinidad y de afectividad.

 

La palabra familia reaviva en el hombre las sensaciones de seguridad y acogimiento, tal es la importancia  del grupo familiar que es como una estructura capaz de sustentar al hombre en las luchas de la vida.

 

El hogar terreno, en la visión espirita, representa oportunidad de aprendizaje y practica de las leyes divinas, proporcionando el encuentro con Espíritus amigos de otras existencias, así como  también el debido reajuste con los enemigos de existencias pasadas.

 

¿Cómo construir y mantener la soñada paz en el hogar? ¿Cómo superar los disgustos y desavenencias en el ámbito familiar? ¿Será posible encontrar en el hogar el soporte necesario para la superación de las aflicciones cotidianas? ¿Cómo debe ser la forma de comportarse el buen espirita dentro del nido familiar?

 

Es lo que vamos a tratar en esta  charla, con la finalidad de esclarecer dudas e iluminar conciencias que sufren dentro del nido familiar, desengaños, frustraciones, desequilibrio emocional, debido a no saber actuar dentro de la vida que se desarrolla en sus casas.

 

Si el espirita debe ser prudente, virtuoso, tolerante, humilde abnegado y caritativo, entre sus hermanos del ideal y en el seno de la Humanidad ¡Cuánto más debe serlo en la familia! Si son sagrados los deberes que se han de cumplir entre nuestros hermanos en la Humanidad, mucho más lo son los que tenemos que cumplir en la familia. Porque debemos considerar que, más allá de los vínculos que en esta existencia nos unen con los lazos indisolubles, tenemos siempre  historias pasadas, que se enlazan con la historia presente.

 

Los que no son espiritas atribuyen todo a la casualidad, nosotros sabemos, sin embargo, que no hay efecto sin causa, y que las contrariedades o alegrías de hoy, son la continuación de nuestras vidas pasadas. Por eso el espirita debe ver en su familia como un grupo que le fue dado en custodia, y para el cual  tiene muchos deberes que cumplir y muchos sacrificios que realizar. El esposo debe ser el apoyo y el sustentáculo de la esposa, debe amarla, respetarla, protegerla, aconsejarla, orientarla y  proporcionarle en todas las circunstancias de la vida, lo que sea necesario. También la esposa debe obediencia, amor, respeto y sinceridad al esposo, siendo este para ella siempre la primera persona a quien debe confiar sus secretos y todas sus tendencias, sin faltar jamás  al respeto y a la obediencia que debe al que Dios le dio como guía en este mundo de dolor.

 

El sentimiento más elevado del ser humano es el amor, que caracteriza su procedencia espiritual. Generado por el Amor, se expresa a través de ese atributo superior, que viene conquistando poco a poco en su proceso antroposocial, moral y espiritual.

 

Cuando en la familia se dan temperamentos opuestos, o uno de ellos tiene mal genio, pese a existir amor entre ambos, se torna difícil la unión, y no suelen estar compenetrados. Es muy difícil prescribir reglas para casos particulares.

 

El espirita debe tener presente, que siempre debe escudarse en su prudencia, con mucho tacto y paciencia a toda prueba. Es cuando debe estar unido con lo Alto, tener mucho amor a Dios, recordar siempre la paciencia y la abnegación del Maestro, y permanecer en contacto con su Guía Espiritual por medio de la oración y por la práctica de la indulgencia hacia los que lo atormentan.

 

Dios no da pruebas superiores a las fuerzas de aquel que las pide, solo permite las que pueden ser cumplidas. Si tal no sucede, no es por falta de posibilidad, sino por falta de voluntad. Las pruebas rudas, son casi siempre un indicio de fin de sufrimiento del Espíritu, cuando las acepta con el pensamiento puesto en Dios.

 

En la unión de los sexos, a la par de la ley divina material, común a todos los seres vivos, hay otra ley divina, inmutable como todas las leyes de Dios, exclusivamente moral: la ley de amor. Quiso Dios que los seres se uniesen no solo por los lazos de la carne, más también  por los del alma,  a fin de que el afecto mutuo de los esposos se transmitiese a los hijos, y que fuesen dos, y no uno solamente, para amarlos, cuidarlos y hacerlos progresar.

 

La conducta de los padres ante los hijos debe ser, como un bello modelo de todas las formas de virtud, para que el ejemplo pueda llevar un día a la comprensión o por lo menos la tolerancia a una parte de los suyos. Y no siendo así, no han de rebelarse, han de sacrificarse y si fuera necesario, recordar de que el hoy es el resultado del ayer, y que si sufren resignados obtendrán un día su recompensa.

 

Vemos a nuestro alrededor, incluso a veces dentro de nuestra propia familia a hermanos que sufren mucho dentro del ámbito familiar, que a pesar de sacrificarse, de ser tolerantes y abnegados, no consiguen la comprensión de los familiares, siendo maltratados psicológicamente e incluso materialmente, desprecio, burlas, desden e indiferencia es lo que reciben de aquellos a los que ama. Más esto no debemos olvidar que es recompensado por nuestro Padre, que todo tiene en sus manos, que todo lo sabe y todo lo puede.

 

El espirita debe sentir el mismo amor por todos sus hijos y no debe olvidar que los más necesitados de su misericordia  son los menos provistos de bondad y comprensión. Hay hijos que se llevan de la mano a todas partes, y hay otros que no basta cogerlos de la mano, hay que arrastrarlos. Nos olvidamos  de que ese  bebe, al que amamos, por el que sentimos un amor especial, el amor más grande que existe dentro de la mujer el de madre hacia su hijo, es el que ha de vencer las pruebas que luego vendrán, los desafectos que surgirán, cuando empiece a surgir en ese bebe,  a la edad de diecisiete años el enemigo del ayer, solo ese amor puede conseguir el entendimiento con aquellos que vinimos a luchar en el campo terrenal. El amor de madre, permite perdonar y dar  a cambio de nada. Una madre olvida fácilmente las ofensas de sus hijos. Por eso la familia es el mayor foco de unión para los espíritus.

 

 

En la familia los padres son bases donde los hijos se alimentan e instruyen para poder caminar un día hacia su destino, y si en esa base reciben un trato especial eso es un gran beneficio que les ayuda ante las pruebas.

 

Es necesario el ejercicio de la piedad en el centro de las actividades domésticas, entre tanto, no podemos  dejar de reconocer, que en la antigüedad la mujer salvo raras excepciones, solo estaba capacitada para desarrollar su tarea en el hogar ejerciendo como esposa y madre, pero hoy en día la mujer está capacitada para ambas cosas, la tarea en el hogar y el trabajo fuera de casa, pero también es verdad, que muchas relegan las primeras a un segundo lugar, sufriendo más tarde las amargas consecuencias.

 

Obtienen mejores logros económicos, pero pierden los valores tan esenciales como son los de educar a un hijo, darle tu cariño, conocerle y tratar de hacerlo un hombre de bien, la vida más tarde les pasa factura, sufriendo en su propia alma la frialdad de esos hijos que están muy distantes de ellos para comprenderles.

 

Dios pedirá cuentas a las madres y a los padres sobre lo que hicieron con sus hijos, es fundamental pensar que no puede eludir la mujer esta responsabilidad, alegando en muchos casos, que necesitan de dinero para poder vivir, muchas ponen esa excusa, para eludirse de su tarea  en la lucha que supone y el trabajo de educar a los hijos.

 

Del sacrificio que en muchos casos supone  la convivencia con los hijos  rebeldes, con el esposo ingrato, con la mujer adultera, con el esposo mujeriego, son tantas las deficiencias que encontramos en los miembros de la familia, aun el mundo necesita de muchas variaciones para poder cobijar a familias bien dirigidas. Eso acontecerá cuando la tierra ascienda en su escala evolutiva, pero hoy en día lamentablemente los que la habitamos distamos mucho de saber, desarrollarnos perfectamente dentro del núcleo familiar.

 

 

Debemos tener en cuenta   que Dios a querido  que los seres estuviesen unidos no solo por los lazos de la carne, sino por los del alma, a fin de que ese afecto mutuo se transmitiese a los hijos.  En las condiciones ordinarias del matrimonio ¿Se toma  siempre en cuenta esta ley de amor?   De ningún modo, lo que se busca muchas veces  no es la satisfacción del corazón, sino la del orgullo, de la vanidad, de la ambición, en una palabra de todos los intereses materiales.

 

No miramos que ni la ley civil, ni las obligaciones que impone, pueden suplir la ley de amor, si esta ley no preside la unión en la pareja,  lo que se ha unido por intereses, se separa por si mismo, el juramento que se hace en el altar  resulta al final un perjurio, una formula banal. ¿Es pues superflua la ley civil? No ciertamente que no, la ley civil tiene por objeto arreglar las relaciones sociales y los intereses de la familia, según las exigencias  de la civilización, y por ello, es útil y necesaria, pero variable; debe ser previsora, porque no podemos vivir como los salvajes, es el corolario de la ley de Dios. Aquí entramos en el divorcio, que tiene el objetivo  separar legalmente a los que están separados  de hecho.

 

Moisés, no siendo el afecto mutuo el único objeto del matrimonio, permitió la separación pues la vio necesaria, en muchos casos, en donde la convivencia se hace insostenible. De Hecho cuando el hombre se perfeccione, y el egoísmo y el orgullo haya desaparecido de su alma , las uniones serán fundadas por la simpatía y no por  la vanidad ni la ambición, entonces no dará lugar a repudio, como sucedía  al principio de los tiempos cuando la humanidad  no estaba  pervertida.

 

Solo un inmenso y sincero amor reciproco podrá superar todas las dificultades en la pareja.

 

“No hay unión particular y fatal entre dos almas. Lo que hay es la unión de todos los espíritus, pero en grados diversos, según el orden que ocupan, es decir, según la perfección que hayan adquirido. Cuanto más perfectos, tanto más unidos.” Ítem 298 del libro de los espíritus.

 

 No existe una única formula  e infalible para la conquista de la felicidad en el matrimonio. Existe, sin embargo, determinadas condiciones y ciertos preceptos, dictados por la providencia y por la experiencia de los cónyuges bien sucedidos,  que si son observados podrán ofrecer a los jóvenes alguna garantía de que su matrimonio sea lo más venturoso posible.

 

 

 

Son muchos los hijos que se revelan contra la forma de proceder de sus padres, encelados, y encorajados hacen de la vida en el hogar un mar de disgustos y rebeliones, después, cuando estos hijos  son padres y pasan por las mismas circunstancias, ellos entonces comprenden, y ven que no llevaban razón, que las relaciones en la familia  no son nada fácil, pues los lazos de la sangre no crean forzosamente la unión entre los espíritus.

 

Los espiritas no deben olvidar que si tienen hijos no los tiene por acaso. No fue por casualidad, más si obedeciendo  a un plan providencial para su bien y el de sus hijos, por lo que ellos nacieron. Quien sabe si son, enemigos y que tienen cuentas que ajustar, que Dios  los puso unos al lado de los otros, para satisfacer un pago que de otra forma no podrían hacer.

 

¡Quien sabe si la mujer abandonada de otra existencia, que sirvió solo apenas para satisfacer caprichos viene ahora a reclamar el apoyo, al que tiene derecho! Por eso el espirita debe tener mayor cuidado en la educación de sus hijos, y más aun, ha de velar por los hijos  que vienen cargados de imperfecciones y son causa de grandes disgustos.

 

El espirita que conoce todas estas cosas y muchas otras más, no puede  considerar la vida como un simple paseo, más si, como una secuencia de hechos que lo herirán hasta lo más profundo del alma, que lo aran sufrir y derramar lagrimas. Más justamente por eso debe ser fuerte, y abnegado, caritativo para con todos, y muy especialmente para con las imperfecciones de sus hijos, depósitos sagrados que el Padre le concede, para que sea su protector y guía, a fin de hacerlos avanzar por lo menos un paso, en el caso de no poder hacer más.

 

Todos sabemos muy bien que el Espíritu, se encarna, no nace, no crece, no envejece y no muere con respecto a la carne. Es una centella cósmica de la llama Creadora, que es Dios; por lo tanto, no renace ni es destruido. El ego espiritual desciende vibratoriamente al mundo carnal para desenvolver la ciencia y tener noción de si mismo, pasando  a existir como entidad emancipada, pero subordinado  a las leyes del creador, pues, aunque sea un espíritu eterno y disponga de su libre albedrío, jamás se aísla del todo. Su auto conocimiento lo adquiere de su mundo interior que es el resultante de su contacto con el mundo exterior.

 

Por eso el espíritu del hombre no vive los periodos de la infancia, juventud, y vejez, tal como sucede con el cuerpo físico. Nacer, crecer, envejecer y morir son simples etapas restringidas sobre la concepción del tiempo y del espacio que media entre la cuna y la tumba. El espíritu se manifiesta temporalmente por medio de su equipo de carne, nervios y huesos, que son un instrumento de trabajo en el aprendizaje conciencial en el ambiente del planeta.

 

Los padres deben ayudar a sus hijos a dominar el instinto animal propio del linaje carnal y hereditario. Los hijos necesitan  de la experiencia y disciplina impuesta por sus padres, en la fase infantil, a fin  de frenar las manifestaciones instintivas que se traen de otras existencias y que comienzan  a manifestarse desde la cuna. Sin lugar a dudas, que el amor desenvuelve las sublimes cualidades del espíritu, pero es la severidad y la autoridad paterna,  exceptuada de sentimiento peligrosos, lo que realmente ayuda a los niños a dominar sus impulsos inferiores.

 

No es el padre quien crea el espíritu de su hijo. El cuerpo procede del cuerpo más el Espíritu no procede del Espíritu. El padre forma el cuerpo, cumpliéndole, no obstante, auxiliar el desenvolvimiento intelectual y moral del hijo, para hacerlo progresar.

 

 

La familia por tanto, puede ser un bendecido camino para  el paraíso, como generar conflictos, desafíos y luchas emotivas, que pueden terminar con la separación, y a veces, conforme dicen las noticias, en el  crimen.

 

Por encima del sentimiento  ególatra del que muchos padres se ven dominados hacia sus hijos, debe prevalecer el concepto de hermandad universal, porque la realidad del espíritu inmortal no debe sacrificarse a las simpatías que provoca el cuerpo carnal.

 

La familia humana es un conjunto de almas oriundas de la misma fuente divina, difiere apenas, en su periferia, por ser en la tierra cónyuges, hijos, padres o parientes cuya vestimenta corporal consanguínea y as central contemporiza la reunión de los afectados en el pasado, en un entrenamiento afectivo, cuya meta definitiva es la futura familia Universal.

 

Padres e hijos y demás miembros de la familia son un grupo de espíritus cuyo interés general es el reajuste espiritual reciproco.

 

A medida que el espíritu avanza toma conocimiento de la Ley de reencarnación, comprende que los preconceptos de razas y distinciones  del mundo material no dejan de ser más que peligrosas ilusiones que oscurecen la autenticidad del espíritu inmortal. Cuando comprendamos la realidad de la vida terrena nos integraremos a la familia universal y compartiremos los sufrimientos ajenos, participaremos de las mismas vicisitudes, haciendo la propia  felicidad en la alegría de servir y aliviar el dolor del prójimo.

 

Bajo la vestimenta carnal de nuestro pariente puede encontrarse el espíritu cruel que nos hizo desgraciados en el pasado, mientras que en otro, que nos resulta antipático, se encuentra un excelente compañero de aquellas épocas. Así, resulta bastante tonto apegarse al orgullo del linaje o a la raza, porque la indumentaria carnal del espíritu, además de ser provisoria, jamás demuestra la verdadera afinidad del corazón.

 

 

Cuando Jesús dijo que había que abandonar a nuestro padre y a nuestra madre para seguirlo incondicionalmente, se refería a la necesidad que el hombre  tenía de librarse de los lazos consanguíneos, que en realidad es el sustentáculo de la familia humana, aislada en el seno de la humanidad. El Maestro invita a los hombres a entregarse  definitivamente a la familia universal que es eterna. 

 

No aconsejo el desamor ni la rebeldía entre los miembros de la misma familia, pero si expuso la necesidad de mantener los principios espirituales por sobre todas las tendencias inferiores y transitorias de la carne. El hombre debe aprender a superar el amor egocéntrico, estimulado por la sangre del linaje familiar, a fin de integrarse al Amor de cristo que es universal.

 

 

No son los verdaderos lazos de la familia la consanguinidad y si lo son los de la simpatía y los de la comunión de ideales, los cuales prenden a los Espíritu antes, durante y después de las encarnaciones.

 

Hay pues dos clases de familia: la familia por los lazos espirituales y la familia por los lazos materiales. Las duraderas son las primeras que se fortifican  por la purificación y se perpetúan en el mundo de los Espíritus, a través de las varias emigraciones del alma.

 

Todos los establecimientos  de enseñanza propiamente en el mundo, pueden instruir, más solo el instituto de la familia puede educar. Por esa razón,  la universidad podrá hacer al ciudadano, más solamente en el hogar puede edificar el hombre.

 

Las escuelas instructivas en el planeta podrán renovar siempre sus métodos pedagógicos, con estos o aquellos, procesos nuevos, de conformidad con la psicología infantil, más la escuela  educativa del hogar solo posee una fuente de renovación que es el Evangelio, y un solo maestro como modelo, que es la personalidad excelsa de Cristo.

 

El hombre y la mujer, en el instituto conyugal, son como el cerebro y el corazón del organismo domestico.

 

La tarea doméstica  nunca a de ser una válvula par goces improductivos; porque  constituyen trabajo y cooperación con Dios. El hombre o la mujer que desean al mismo tiempo ser padres y gozadores de la vida terrestre, están ciegos, y terminaran sus locos esfuerzos, espiritualmente hablando, en la valla común de la inutilidad.

 

El hombre y la mujer surgen en el mundo con tareas específicas que se integran, con todo, en un trabajo esencial, dentro del plano de evolución universal. Hoy en día más que nunca,  la mujer guiada por la obtención de los goces materiales y el dinero para conseguirlo, abandona el hogar y deja al cuidado de sus hijos en manos ajenas, olvidando que es en la niñez donde el espíritu es más dócil y donde se le puede Adiestrar para que surja el hombre de bien, es donde los padres pueden ganarse el cariño de sus hijos para que más tarde cuando crezcan, sea en ellos el respeto y el cariño lo que los lleve  a cuidarles en la ancianidad.

 

Pues muchas veces los arrojos juveniles, los anhelos de gozos, llevan a los jóvenes al olvido de los padres, incidiendo en grave error, del que se arrepentirán  en su momento apropiado, especialmente cuando se tornen, también progenitores, dando lugar, a trastornos perturbadores bajo la instigación de la conciencia de culpa.

 

Sabemos que muchos padres no cumplen los deberes que les pertenecen, dejando a los hijos al abandono, rehusando atenderlos en sus necesidades urgentes y sufrimiento, conduciéndose livianamente y sin ningún escrúpulo. No obstante, esa conducta enferma no justifica que aquellos que los sufrieron ofrezcan la misma moneda de ingratitud y el equivalente  pan amargo de la falta de respeto, a fin de no caer por la pendiente de la locura  y de la perversidad.

 

El mayor mandamiento preconizado por Jesús, recomienda que el amor deba ser incesante e inevitable, coronándose del perdón de las ofensas recibidas. En el grupo familiar, ese amor debe ser más importante, conduciendo  al perdón a un grado tan elevado, que cualquier resentimiento por hechos infelices sean superados por los lazos de la comprensión de las dificultades emocionales en que los progenitores vivían, en razón  de su inmadurez moral, también de sutiles causas que eran remanente de existencias anteriores, generando antipatías y malestar, que generalmente son recíprocos.

 

En la exteriorización de ese sentimiento de amor, la caridad es llamada a contribuir, sustentando al ser moral  y amparando  sus aspiraciones del bien, de la belleza y de la serenidad, en el sano deseo de contribuir a favor de la felicidad general.

 

Hay familias desunidas que viven en un clima de permanente perturbación, en las cuales las luchas encarnizadas se disputan entre sus miembros, no excluyendo a nadie.

 

El campo de batalla de las reparaciones espirituales se presenta organizado, con el fin de que los que litigan comprendan la dichosa oportunidad de estar juntos para ampararse unos a los otros, disculparse en las ofensas que se lanzaron anteriormente, encontrando un nuevo rumbo emocional para la experiencia de la felicidad.

 

Cada espíritu renace, no en el grupo de la propia afectividad, entre corazones generosos y dignos, y si en el clan donde tiene necesidad de depurarse por medio de l paciencia, por la resignación, por el silencio y por la bondad, preparándose para el enfrentamiento con los demás grupos sociales donde debe desarrollar los objetivos superiores, de la existencia.

 

Además de las familias consanguíneas, que ofrecen  los equipos para los renacimientos físicos, existen también aquellas de naturaleza espiritual, cuyos vínculos son más fuertes, ligando a los individuos que la constituyen.

 

No obstante, frente a la necesidad de evolucionar, los espíritus retornan en los grupos que  serán más útiles para su redención que en aquellos  que les proporcionarían Más alegrías y bendiciones.

 

El espirita debe aprender a ejercer primero la piedad con su propia familia y a recompensar a sus padres, porque esto es bueno y agradable delante de Dios.

 

La lucha en familia es problema fundamental de la redención del hombre en la Tierra. ¿Cómo vamos a ser benefactores de muchas personas, si aun no aprendimos a servir a cinco o diez criaturas? Esta es una pregunta dirigida a todos los discípulos sinceros del Cristianismo.

 

Buen predicador y mal  servidor son dos títulos  que no se coordinan.

 

En lo referente al sexo, no existen justificaciones para los excesos que contrarían o inferiorizan  el sexo. El proceso sexual no es responsable por las debilidades humanas, ni orgullo como muchos ostentan. El imperativo sexual no está limitado a las funciones fisiológicas o procreativas, ni es tampoco tener sensaciones eróticas y voluptuosas, que algunos abusan hasta alucinarse. Bajo el esquema espiritual, el sexo masculino simboliza al alma que dirige; por lo tanto es más activa, mientras que el sexo femenino, indica a la entidad en sumisión, siendo de orden pasivo, en su actuación carnal. En consecuencia, a medida que  el espíritu asciende  del primitivismo de “hombre animal” hacia la diafanización del espíritu sublimado, la concepción del sexo evoluciona para el intercambio sublime de amor puro.

 

Hay posesión y voluptuosidad en el transitorio orgasmo genético a través  de la tracción carnal en la vida física, pero en lo íntimo de ese acto, el ser,  se adiestra en el proceso de afinidad espiritual, que atrae a los seres en la vida angélica. Solamente la elevada comprensión de que la función sexual es un recurso divino y procreador, puede aportar tranquilidad mental  y estabilidad emocional. El sexo, es el asunto más palpitante en el presente, puesto que es excitado o motivado, por la literatura, poesía, radio, televisión ilustraciones y hasta exposiciones pornográficas.

 

La terapéutica más indicada, para los problemas del sexo enfermizo la tenemos en el Evangelio, un medicamento ofrecido por el Maestro. Muchos hombres sabios o santificados absorbidos por su dedicación de naturaleza espiritual superior son apáticos y hasta inhibidos sexualmente, elevándose por encima de las necesidades sexuales animalizadas. Esos seres crean una segunda naturaleza, algo rara, en la que las fuerzas y energías inferiores pasan a fortalecer propósitos elevados. Debilitan el instinto, reducen la exigencia animal de la carne y alivian la situación erótica.

 

No debemos olvidar la recomendación bíblica de “creced y multiplicaos” en el sentido de que las criaturas humanas generen el mayor número de cuerpos carnales, a fin de solucionar a la mayor brevedad posible el problema de billones de Espíritus necesitados  de encarnar para liquidar deudas del pasado. El renacimiento físico es el camino  de la rehabilitación espiritual en contacto con el fenómeno y acontecimientos de la vida material, por cuyo motivo, cuantos más cuerpos se generen, más pronta es la redención de las almas afligidas y erráticas del Más Allá.

 

El calor del hogar es la alegría de la descendencia de la familia, que prolonga la configuración ancestral de los padres en el mundo físico; son dadivas inmerecidas para los espíritus negligentes, que no supieron otrora, apreciar los valores inestimables de la vida en familia.

 

El hombre que despreció a su compañera honrada,  o la mujer que traicionó a su compañero, solo merecen  una existencia fría y vacía de afectos, y agravados por la imantación Kármica  a otros espíritus de condición inferior, que los ayudan  a sentir la gravedad de su falta cometida en el pasado. Aquel que desprecia lo mejor recoge lo peor.

 

Los hijos son los huéspedes aunque  no siempre deseados, que por fuerza de los conflictos del pasado, hoy se encuentran para sustituir el odio por el amor, la venganza por la comprensión. El hogar funciona como una escuela de confraternización y ajuste de sentimientos para aquellos que han litigado en vidas anteriores.

 

El apóstol Pablo aconseja el ejercicio de la piedad en el centro de actividades domesticas, mientras tanto, no elude la piedad que llora sin coraje ante los enigmas aflictivos, mas aquella  que conoce las zonas neurológicas de la casa y se esfuerza por eliminarlas, aguardando la decisión divina a su tiempo.

 

 Conocemos numerosos hermanos que se sienten solos, espiritualmente, entre los que se les agregaron al circulo personal, a través de los lazos consanguíneos, entregándose por eso, a lamentable desanimo. Es imprescindible, con todo examinar la transitoriedad de las  ligaciones corpóreas, ponderando que no existen uniones casuales en el hogar terreno. Preponderan hay, las pruebas salvadoras o regenerativas. Nadie desprecie, por tanto, ese campo sagrado de servicio por muy afligido que se sienta por la incomprensión. Constituirá una falta grave despreciarles las infinitas posibilidades de trabajo iluminativo.

 

Es imposible auxiliar el mundo, cuando aun no conseguimos ser útiles en una casa pequeña “la casa en que la Voluntad de Dios nos situó, a titulo precario. Antes de la gran proyección personal en la obra colectiva, el discípulo debe aprender a cooperar, a favor  de los familiares, en el día de hoy, convencido de que semejante esfuerzo representa una realización esencial.

 

Comencemos en la intimidad del templo doméstico a ejemplificación de los principios que poseemos, con sinceridad y firmeza, uniformizando el propio procedimiento, dentro y fuera de el. Fe espirita en el clima familiar, es fuente del Espiritismo en el campo social. Callemos todo impulso de cólera o violencia, amoldando el Evangelio de forma para restablecer la armonía en si mismo delante de otros. La humildad construye para la vida eterna.

 

Proporcionar a los niños los fundamentos de una educación sólida y bien orientada, sin infundirles miedo o fantasías, comenzando por darles nombres simples y naturales, evitando la pompa de nombres famosos, susceptibles de crearles embarazos futuros.

 

El hogar es la primera escuela. Siempre que nos sea posible convertir el santuario familiar en un dispensario de socorro a los menos felices, con la aplicación de aquello que sea menos necesario para la manutención domestica.

 

La Sara de Cristo no tiene fronteras. Si estamos solos con nuestra fe, en el receso del hogar, el espirita debe atender fielmente al testimonio del amor que le cabe, acordándose de que responderá en cualquier tiempo, por los principios que abraza. Las luces humanas nos sitúan siempre en el papel que debemos desempeñar.

 

Al menos una vez a la semana hacer el culto del evangelio en el hogar, con todos aquellos que comparten su fe, estudiando  la verdad e irradiando el bien, a través de oraciones y comentarios en torno de la experiencia diaria a la luz de los postulados espiritas. Quien cultiva el Evangelio en casa, hace de su propia casa un templo de Cristo.

 

Evitar el lujo superfluo en los aposentos, objetos y costumbres, imprimiendo en todo características de naturalidad, desde los hábitos más simples hasta los pormenores arquitectónicos de la propia morada. No hay verdadero clima espirita cristiano, sin la presencia de la simplicidad en nosotros.

 

Asumir  compromisos en la paternidad y en la maternidad constituye engrandecimiento del Espíritu, siempre que el hombre y la mujer les comprendan  el carácter divino. Los padres del mundo, admitidos a las asambleas de Jesús, precisan comprender la complejidad y la grandeza del trabajo que le asiste. Es natural que se interesen por el mundo, por los acontecimientos vulgares, todavía, es imprescindible no perder de vista  que el hogar es el mundo esencial, donde se debe atender a los designios divinos, en lo tocante a los servicios más importantes que les fueron concedidos. Los hijos son las obras preciosas que el Señor les confía a las manos, solicitándoles cooperación amorosa y eficiente.

 

Recibir encargos de ese tenor es alcanzar nobles títulos de grandeza. Por eso, criar a los hijos y perfeccionarlos no es servicio fácil. La mayoría de los padres  humanos viven desviados, a través de varios modos, sea en los excesos de ternura o en la demasiada exigencia, más a la luz del evangelio caminaran todos rumbo a la era nueva, comprendiendo que, si para el padre  o madre son necesarios profundos dotes de amor, al frente de esas cualidades debe brillar el divino don del equilibrio.

 

No solamente los padres humanos están rodeados  de obligaciones, también lo están los hijos, que necesitan vigilarse a si mismos, con singular atención.

 

Casi siempre la mocedad sufre de extraños olvidos. Estima crear rumbos caprichosos, desdeñando sagrados experiencias de quien le precedió, en el desdoblamiento de las realizaciones terrestres, para volver, más tarde, con desanimo, al punto de partida, cuando el sufrimiento o la madurez de los años le restauran la comprensión.

 

Los hijos están marcados por divinos deberes, junto a aquellos a los que fueron confiados por el Supremo Señor, en la senda humana. Es indispensable prestar obediencia a los progenitores, dentro del Espíritu de Cristo, porque semejante actitud es justa.

 

Si muchas veces los padres rehúsan la claridad del progreso espiritual, escogiendo el estancamiento o estacionamiento en zonas inferiores, ni aun mismo en circunstancias de ese orden seria razonable relegarlos al propio infortunio. Claro está que los hijos no deben descender al hervidero de la insensatez o del crimen por atenderle a los venenosos caprichos, más al contrario siempre  el recurso adecuado para retribuir  de los benefactores los inestimables dones que les deben.

 

No olvidemos de que el hijo descuidado, ocioso o perverso es el padre inconsciente del mañana y el hombre, inferior del que no fluirá la felicidad doméstica.

 

En lo referente a la vida conyugal tenemos las palabras de Pablo “Así también vosotros, cada uno en particular, ame a su esposa, o propia mujer como  a si mismo, y la mujer reverencie a su marido”

 

Las tragedias de la vida conyugal acostumbran poblar la senda común. Explicando el desequilibrio, se invoca a la incompatibilidad de los temperamentos, los desencantos de la vida íntima o las excesivas aflicciones domésticas.

 

El marido disputa compañías nuevas o entretenimientos perjudiciales, al paso que, en muchos casos, se abre la mente femenina al imperio de las tentaciones, entrando en falso rumbo. Semejante situación sin embargo, será siempre extraña en los hogares formados sobre las escuelas en la fe, en los círculos cristianos.

 

Los cónyuges, con Cristo, acogen por encima de todo, las dulces exhortaciones de la fraternidad. Es posible que los sueños alguna vez, se deshagan al toque de las pruebas salvadoras, dentro de los nidos afectivos, construidos en el árbol de la fantasía. Muchos hombres y mujeres exigen, por vasto tiempo, flores celestes sobre ásperos terrenos, reclamando de las otras actitudes y directrices  que ellos son incapaces de adoptar, y el matrimonio se les convierte en una institución detestable.

 

El cristiano con todo, no puede ignorar la transitoriedad de las experiencias humanas. Con Jesús es imposible destruir los divinos fundamentos de la amistad real. Debemos buscar el lado útil y santo de la tarea y que la esperanza sea la lámpara encendida en el camino.

 

¿Tiene la esposa un nivel inferior a  tu expectativa? Acuérdate de que ella es madre de tus hijos  y sierva de tus necesidades.  ¿Tu esposo es un ignorante y cruel? No olvides que el es el compañero que Dios te concedió…

 

Por ultimo hermanos, todo espirita debe tratar de tener a Jesús consigo, por eso debe dedicar una de las siete noches de la semana al Culto del Evangelio en el hogar, a fin de que Jesús pueda pernoctar en nuestra casa.

 

Preparemos la mesa, coloquemos agua pura, abramos el Evangelio desarrollemos el mensaje de la Fe, enlacemos a la familia y oremos. Jesús vendrá de visita.

 

Cuando el hogar se convierte en santuario, el crimen se recoge al museo. Cuando la familia ora, Jesús se demora en casa. Cuando los corazones se unen en la fe, el equilibrio ofrece bendiciones de consuelo y la salud derrama vino de paz para todos.

 

Jesús en el hogar es vida para el hogar.

 

No aguardemos a que el mundo nos traiga la certeza del bien invariable. Descendamos, de nuestra casa cristiana, a la luz del evangelio para el mundo atormentado.

 

Cuando una familia ora en casa, reunida en las suavidades del evangelio, toda la calle recibe el beneficio de la comunión con lo Alto.

 

Si alguien, en un edificio de apartamentos, alza los ojos al Cielo la oración de la comunión en familia, todo el edificio se beneficia,  como lámpara ignorada, encendida en la ventana.

 

No nos apartemos de la línea direccional del evangelio entre nuestros familiares. Continuemos orando fieles, estudiemos con nuestros hijos y con aquellos que amamos las directrices del Maestro y, cuando sea posible, debatamos  los problemas que nos afligen a la luz clara del mensaje de la Buena Nueva y examinemos las dificultades que nos perturban ante la inspiración consoladora de Cristo. No demandemos la calle, en esa noche, sino para los inevitables deberes que no puedas dejar. Demorémonos en el hogar ara que el Divino Huésped hay también se pueda demorar.

Y cuando las luces se apaguen a la hora del reposo, oremos una vez más, comulgando con El, como El procura hacer, a fin de que, ligado a nosotros, podamos, en casa, una vez por semana en siete noches, tener a Jesús con nosotros.

 

 

Amigos  son muchos los libros que he mirado para extraer este trabajo. Podríamos estar aquí días enteros estudiando lecciones sobre la familia, para poder así saber como hemos de comportarnos en ella, porque cada familia es un mundo diferente, y la lección en cada hogar es según las circunstancias del hombre, y sus necesidades, además de su elevación, pues todos sabemos muy bien, que a mayor conocimiento es mayor la responsabilidad, ante Dios.

 

El Espirita en todas las situaciones de la vida, ha de portarse como buen, hijo, buen esposo, buen padre, buen hermano y buen ciudadano, así, como practicante de la ley divina, cuyo sentido practico está en la enseñanza y en el ejemplo del señor y Maestro. ; Será luz para iluminar a los que están a su alrededor. Será mensajero de paz y amor para todos y llevará la paz  de las Moradas de la luz hasta los hombres de la Tierra.

 

El espiritismo es eficiente, para hacernos progresar, pues su solución  definitiva es que debemos amar, amar y amar…

 

Si, amar a los que no nos quieren, a los que nos odian, a los que nos protegen o nos persiguen, a los que nos hacen el bien o nos desean el mal. El espirita que consiga tener  el amor  como ley y lo ponga en práctica, no estará en tinieblas. Este mandamiento, que es la ley para la convivencia humana en general, lo es más en el seno de la familia. La vida de quien lo ejerza fluirá placidamente en esta vida y después  de ella alcanzará la felicidad.

 

 

 

 

Trabajo realizado por:

Mercedes Cruz Reyes (Merchita)

 Miembro fundador del  Centro Espirita

Amor Fraterno de Alcázar de San Juan, Ciudad real (España)

JOYAS DE DIOS

JOYAS DE DIOS

 

Tres hombres, al ser un ingrato, un resignado, y un generoso han sido visitadas, al mismo tiempo y lugar, por  un genio de la lámpara.

Teniendo en cuenta lo inusual, uno de ellos dijo:

-¿Genio, que nos vas a dar?

– ¡Rosas! – Dijo el genio.

Y abriendo su capa mágica, que tenía tres hermosos ramos de rosas, los fue dando

a cada uno de ellos.

Antes de irse, los miró y  ante la reacción y decepción de ellos debido a la simplicidad de la oferta el genio se justifico:

-Rosas… ellas son las joyas de Dios, ellas hacen que la vida sea más rica y más bella.

Los hombres se miraron sorprendidos y,  después de que se separaron, cada uno siguió su destino, sin otro propósito, que el de regalar el don recibido.

El ingrato, maldiciendo su suerte por haber  encontrado un genio y que sólo recibió las flores, las arrojó a un río cercano.

El conformista,  aunque triste por la simplicidad de los  presentes, llevó a su casa, colocándolos en un recipiente.

El  generoso  y feliz por la oportunidad que nos ocupa,  decidió dividir,  su regalo con los demás y en la ciudad se le vio repartiendo rosas, puerta a puerta, con un detalle: contra más rosas ofrecía, más su ramo crecía en tamaño, fragancia y belleza.

Al día siguiente, el mismo lugar y hora, los tres los hombres se reunieron de nuevo, y de repente, se reanudó lo que había acontecido en la  víspera con el Genio.

– ¿Genio, qué quieres?

– dijo uno de ellos.

– ¡Deja que tus rosas se convierten en joyas!

– dijo el Genio.

Así, el hombre generoso encontrado  en su casa un carro lleno de joyas,  de una belleza extraordinaria, convirtiéndose en rico comerciante.

El hombre agradecido, regresando inmediatamente a su casa, se encuentro colgado en el frasco que había colocado las rosas, las perlas hermosas y valiosas.

El hombre ingrato, que llegó al lugar donde se deshizo  del ramo de rosas, vio lo que se reflejaba  en el agua, un brillante y  joyas de gran valor, que desapareció de sus ojos cuando se  arrojó al río con el fin de alcanzarlos.

El talento que  se tiene, cuando se usa apropiadamente, son verdaderas joyas que Dios nos  ha confiado. Haz que se multiplican y crecen, la generación de beneficios depende exclusivamente de vosotros. El éxito no viene de forma gratuita, como, de hecho, nada en este la vida. Hasta el nacimiento, no es el esfuerzo de la producción. Sin embargo, los esfuerzos para el éxito fueron dejadas por el Creador en el camino, que se llama vida, y accesible a todos. Si se ejecuta en la vida moderna que necesitamos para mantenernos en el mismo lugar, el progreso de las cosas, imagino de pie a la espera de que las cosas sucedan. Los que se posicionan bien, pierden oportunidades de crecimiento preciosas.

No se limite a aprender algo. Es necesario tener la sabiduría para utilizar los conocimientos adquiridos. La sabiduría viene de los intentos de poner en práctica lo que se conoce. Todas las personas exitosas en la vida tienen un punto de partida en común. Que querían crecer ¿Quién no quiere la sabiduría de crecimiento, aunque nacido en cuna de oro, termina arruinando la que  heredó , reduciéndola a mantener la condición mental que es capaz de concebir. Sea honesto, hacer el bien, son un medio eficaz de tener un amigo cerca. La verdadera amistad y el amor incondicional es sublimada a la siguiente. “Trabajo no la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna. ” (Juan 6:27)

LA CARIDAD (HISTORIA)

LA CARIDAD

 

El anciano Turiri príncipe de Bagdad, era muy rico, muy sabio, y pasaba por eminentemente virtuoso. En su palacio,  los mármoles y los metales preciosos imitaban con sus cincelados, los árboles y las flores.

 

Mantenía a hermosas mujeres, exigiéndoles tan solo que fueran bellas y estuviesen primorosamente ataviadas, y no se incomodaba con ellas  aunque fuesen necias y caprichosas. Mantenía a varios poetas, pidiéndoles tan solo que escribiesen versos y canciones cuando les apeteciera,  sin incomodarse con ellos cuando sus poesías no eran buenas. Mantenía a buen número de filósofos  pidiéndoles  tan solo  que discurriesen  con el sobre la naturaleza dé Dios y el origen del mundo, y no se incomodaba con ellos cuando por casualidad desatinaban.

 

Una mañana Turiri se paseaba por la calle principal de Bagdad.

 

Las pirámides naranjas y los montones de rosas, de que estaban atestados los puestos de los vendedores, el hormigueo de las chaquetillas y trajes azules, rojos y verdes se destacaban brillantemente  sobre la blancura de la calle, perfumadas magnolias asomaban por encima de los muros de los patios, y el agua corría  con grato murmullo en los pilones de las fuentes. Y las jóvenes parecían frescas flores que exhalaban sutilísimo aroma. Y a causa  de aquellos perfumes, de aquellos colores y de aquella alegría penetrante, el sabio Turiri sentía remozarse su viejo cuerpo, recordaba con placer días pasados, no veía ninguna objeción grave a la existencia del mundo tal como es, y no estaba lejos de creer que la vida es buena.

 

Dijo en voz alta:

 

¡Que grato calor y que hermoso sol!

 

Encontró a una niña de cinco años, linda rubia y sonrosada, vestida con una camiseta. Muy seria y con el dedo en la boca, la niña lo miraba por entre los mechones de sus dorados cabellos, y parecía admirar mucho la gran barba de <Turiri, o tal vez las bestias misteriosas bordadas en su manto.

 

Y porque era bonita, Turiri se inclino hacia ella, la beso y puso en su mano una moneda de oro.

 

Luego encontró a un niño de unos diez años. El chico era feo, iba cubierto de andrajos, tenía el rostro lleno de pecas hasta la punta de su arremingada nariz, y sus ojos sin transparencia se asemejaban  al agua sucia. Tendía la mano con voz chillona, como quien recita una lección penando en otra cosa, refería que su madre estaba en cama, que tenía siete hermanos y que hacía tres días que no había comido.  Turiri frunció el ceño y le dio una moneda de oro.

 

Veinte pasos  más allá  vio a un viejo mendigo, con el espinazo doblado, sucio, harapiento y el aspecto de un perro apaleado. Su barba era amarilla, y sus ojos encarnados y sin pestañas se parecían a las grietas que abren en los higos maduros.  Con voz ronca, lentamente, susurro: ¡Tened piedad de mí, un hombre que no puede trabajar! Y  del fétido aliento se escapan vapores de bebidas fermentadas.

 

Turiri le alargo una moneda de plata, pero desde tan lejos que la moneda cayó al suelo, el viejo mendigo se arrodillo trabajosamente  para recogerla.

 

Más adelante una mujer  de la que no se podía decir si era joven o vieja, llevaba en los brazos a un recién nacido  con la cabeza llena de salpullidos y de ulceras. Humilde como el polvo de los caminos, tan encorvada que no se le veían los ojos, le siguió murmurando  con voz lánguida un ruego pertinaz.

 

No por  dureza, sino por fastidio, Turiri apretó el paso,  pero como aquella miseria  y aquel lamento continuaban arrastrándose, detrás del, empezó a revolver en su cartera sin encontrar lo que buscaba. Al fin, arrojo a la mujer algunas monedas de cobre.

 

Entonces vio a treinta pasos más adelante un hombre sin brazos y sin piernas apoyado en la pared. El hombre con voz fuerte, triste y desafinada cantaba una canción de Isudusi, llena de luz, de pájaros  y flores, la cual daba horror de oír.

 

Turiri se detuvo  y como aquel al menos no podía seguirlo, hizo como que no lo veía  y pasó al otro lado de la calle.

 

Siguió andando, pero ya no  sentía alegría de vivir. Dijo en voz alta: ¡Este sol es insoportable! Y regreso a su casa.

 

Entonces habiendo reflexionado, llamo a su intendente  y le dijo, ve a la calle principal, allí encontrarás aun mendigo y les darás unas monedas de oro; y enumerando a todos, le ordenó que  a todos les diera dinero.

 

Desde aquel día, Turiri cuando salía de paseo, se hacía seguir por un siervo que iba repartiendo dinero a los pobres, ordenándoles que se quitaran del lugar para que Turiri no los viera. Así Turiri cada día se hizo más caritativo. Parecía que se había jurado a si mismo que en Bagdad no habría más pobres. Fundó un hospicio para los niños, uno para los viejos, uno para las madres y otro para los imposibilitados y enfermos.

 

Y cuando le referían que un fingido enfermo o un fingido indigente se había valido de su astucia para hacerse socorrer, decía: dejadme en paz. No tengo tiempo de buscar la verdad ni de distinguir lamentara.

 

De esta manera gasto más de la tercera parte de sus riquezas en ayudar a los pobres. Hasta llegó a reducir el tren de vida de su casa, conservando solo a la más joven de sus esposas, a los más jóvenes de sus poetas y a los menos afirmativos de sus filósofos.

 

Por lo demás seguía viviendo, con todo lujo rodeado de las más esplendidas obras de arte, de la industria y del genio y sabiduría de los hombres, y jamás visito los hospicios que había construido ni las salas donde se atendía a los pobres.

 

Un día que pasaba por la ciudad  se vio rodeado por una multitud de pobres gentes. Todos juntos gritaban  que le debían la vida, y muchos se arrodillaban  y besaban sus manos. Peo se encolerizó como si aquellas muestras de gratitud  lo ultrajasen  o el hiciesen sufrir.

 

Y el pueblo le consideró como el hombre más venerable y de más acrisolada santidad que jamás hubiese vivido en Bagdad.

 

Cuando se sintió próximo a morir mando que retirasen a los poetas y los filósofos y solo hizo quedar a su cabecera a una hermosa niña de dieciséis años, a la cual le recomendó que no le dijese nada y no hiciese nada más que mirarle con sus dulces ojos de color azul zafiro.

 

Al morir, los pobres, los antiguos pobres de Bagdad, siguieron su entierro y muchos de ellos lloraban.

 

Más allá de los tiempos,  más allá de las formas, más allá del espacio….

¿En donde fue?

 

No lo sabemos ni yo ni  nadie.

 

El alma de Turiri compareció ante Ormuz para ser juzgado.

 

Ormuz le pregunto:

 

¿Qué has hecho en la tierra? ¿Cuáles son tus obras?

 

Turiri, muy tranquilo respecto a la próxima sentencia, contesto con humildad y modestia, ciertamente, no siendo más que un hombre, he sido débil. Me he deleitado  con las hermosas líneas,  con los colores esplendidos, con los sonidos, con los perfumes,  con los contactos suaves y con los fútiles juegos  de la palabra. Pero he fundado con mis riquezas cuatro hospitales, he dado a los pobres tres tercios de mi riqueza, no conservando nada más que para mí una parte.

 

En verdad, dijo Ormuz, no has sido un hombre malo, y en tus acciones muchas veces te ha guiado un Espíritu de Dulzura. Sin embargo, por esta vez, no entrarás en el paraíso. Pero tu alma volverá a encarnar en otro cuerpo, y vivirás otra nueva vida terrestre a fin de espiar  y de aprender.

 

Turiri muy sorprendido, pregunto:

 

¿Y que es lo que tengo que expiar Señor?

 

Reflexiona, sobre ti mismo y conócete mejor. ¿Cuál era tu pensamiento cuando dabas a los pobres tus bienes? ¿El día que encontraste al viejo mendigo, a la mujer pálida con su hijo, y al hombre sin brazos y sin pernas? ¿Qué fue lo que sintió tu corazón?

 

Una inmensa piedad, por el dolor humano, respondió Turiri.

Mientes dijo Ormuz. La primera impresión que produjo tu vista fue una sorpresa desagradable. Te recordaba demasiado brutalmente  el dolor y la miseria. Te sentías irritado  contra ellos porque ofendían tu vista  con su desaseo y fealdad. Te indignaba también su envilecimiento, la bajeza con que te imploraban  y la porfía de sus  cansadas suplicas. Les arrojabas la limosna con repugnancia, y tanto era el desprecio que te inspiraban  los desgraciados que un día  no pudiste soportar sus acciones  de agradecimiento, pues la grosería de las efusiones te molestaban, y la delicadeza de tus  nervios negó a aquellos infelices el derecho de probarte con su gratitud, que no eran indignos de tus beneficios. Te esforzaste en suprimir la miseria  creyendo que es un baldón para el mundo y que deshonra la vida. Pero yo te lo digo,  yo que penetro en las conciencias, había odio y repugnancia en tu caridad.

 

Turiri respondió: lo que yo aborrecía no eran a los miserables, era el padecimiento el mal,  Ahriman, nuestro eterno enemigo.

 

Yo soy Ahriman, respondió Ormuz.

 

¿Vos Señor?

 

Soy Ahriman y soy Ormuz. El bien, no puede más que del mal, la virtud no puede salir más que del dolor.

 

¿Y es esto señor, lo que habéis podido hacer?

 

No blasfemes. El mal pasará. No existe nada más que para engendrar la felicidad y la virtud. Cuando la Tierra donde se sufre la prueba, haya desaparecido, cuando todas las almas de los justos estén conmigo, entonces  será como si el mal no hubiese existido nunca.

 

Esto es precioso dijo Turiri, pero ¿Qué se debe inferir de ello  respecto a mi caso? ¿Qué sentimiento  podían inspirarme criaturas envilecidas  y asquerosas? ¿Y que otra cosa les debía  más que aliviar sus miserias?

 

Para que lo aprendas es que te vuelvo a enviar a la Tierra.

Pero señor….

 

Turiri no pudo decir más… Ormuz desapareció… desapareció Turiri… solo el abismo…

 

Nada más sencillo y más triste que la vida de Turiri. Nació en Escub, hijo de artesanos muy pobres, sufrió hambre  y malos tratos durante su infancia. Aprendió un oficio del cual vivió penosamente. Tenía virtudes de pobre hombre; era bastante honrado, bastante bueno y muy bien resignado, pero carecía de la dignidad y de la delicadeza que son el lujo del alma. Se casó para no estar solo. El trabajo le faltaba a menudo. Su mujer y sus dos hijos murieron de miseria. Un día cayó un andamio, y no habiendo tenido los cuidados necesario, quedo eternamente inútil de ambas piernas, con un brazo paralizado, y una llaga incurable en el otro.

 

Tuvo que mendigar. Al principio lo hizo mal, sintiéndose avergonzado, no se atrevía a insistir, y no le daban casi nada.

 

Poco a poco adquirió la costumbre de la mano tenazmente tendida como un instrumento de pesca, de los ademanes humildes, del ruego que persigue  al transeúnte y que espera cansarle. Desde entonces recibió poco más o menos  lo suficiente para no morirse de hambre.

 

Y no teniendo alegría en el mundo, cuando le quedaban algunas monedas se embriagaba con el licor fermentando del maíz.

 

Una joven muy  pobre que habitaba en un cuarto antiguo, habiéndole visto varias veces, se compadeció de el. Todas las mañanas  le curaba las llagas, le hacia la cama., le preparaba su pobre comida y le remendaba las ropas sin pedirle nada a cambio. Se llamaba Krika, y no era hermosa, pero había tanta bondad en sus ojos  que daba gusto encontrar su mirada. Y sin saber por qué, Turiri acechaba todas las mañanas desde su miserable lecho el momento en que Krika al levantarse se asomaba a la ventana.

Un día un hombre rico, cuando Turiri mendigaba, le arrojo con repugnancia  una moneda de oro. En aquel momento, Ormuz  permitió que su alma  recordara haber sido Turiri.

 

Y Turiri ver una expresión de odio en la mirada de aquel hombre rico que le daba la limosna. Y entonces comprendió el porque le había condenado Ormuz. Comprendió que también el en su vida anterior al mismo tiempo que socorría a los miserables, les había odiado por su envilecimiento y fealdad, por cosas de las que ellos no eran responsables. Al día siguiente cuando entro Krika a curarle la llaga la miro. Vio que desempeñaba su tarea sin repugnancia y que sus ojos continuaban  dulces  y serenos. Y entonces comprendió que aquella joven  que le cuidaba y no se apartaba de el, aunque era horrible entre todos los miserables, era verdaderamente  buena y verdaderamente santa.

 

Cuando terminó de curarlo le beso las manos silenciosamente  y lloro. Y Ormuz le hizo la gracia de concederle aquella misma noche  una muerte dulce.

 

¿Qué has comprendido Turiri? Le pregunto Ormuz.

 

 

Y Turiri le dijo emocionado: que se debe servir a los pobres pobremente, se debe penetrar en su alma de pobres y no despreciarles por su envilecimiento y disminución de alma  ya que también  nosotros hubiéramos  podido vernos reducidos  si nos hubieran agobiado las mismas necesidades. Amarles cuando menos  por su resignación, a ellos que son la multitud y cuyas iras unidas barrerían a los ricos  como briznas de paja; y por último, buscar si no subsiste aun en ellos algún vestigio de nobleza y dignidad. Y es menester servirles  humildemente, es menester  así como nos resignamos  a nuestros propios padecimientos, resignarnos a la miseria  de los demás aun cuando ofenda nuestras delicadezas; se debe al mismo tiempo que se les socorre, no indignarse contra esa miseria y aceptarla como se aceptan los misteriosos designios, de aquel que es el único que conoce la razón de las cosas. Porque el objeto del Universo no es la producción de la belleza plástica, sino de la bondad.

 

Ormuz emocionado, le llamo buen Servidor y le invito a entrar en su reino.

 

Así todos nosotros debemos procurar, obtener la disponibilidad, para poder entrar en el Reino de Dios, amando a todos nuestros hermanos, respetándoles sin censurar nunca posiciones que estamos muy lejos de comprender, por no estar en su misma situación, y si nos es posible tenderles una mano generosa, con un gesto de cariño, que le invite a confiar en nosotros, a poder asegurarse de nuestra parte el alivio y comprensión sin exigir nada a cambio, de su parte, pues hay que hacer el bien por el bien mismo.

 

Siempre es fácil observar el mal y reconocerlo. Más lo que Cristo espera de nosotros es el descubrimiento y el cultivo del bien, para que el Divino Amor sea glorificado.

 

 

La historia ha sido extraída del Libro de Amalia Domingo Soler (La  luz de la Verdad)

 

NO TE ALTERES CON LOS OTROS

NO TE ALTERES CON LOS OTROS

Siempre cuando nos contradicen solemos alterarnos, hasta a veces y sin apenas darnos cuenta, perdemos las debidas composturas. Esto hace que cuando estemos más tranquilos y meditemos en la forma en que hemos actuado, nos avergoncemos y deseemos que el tiempo no hubiera pasado, pero ya lo hecho, hecho está, y ya no podemos desdecir los improperios que hemos dicho sin frenos en la lengua, que ahora nos pica, y nos afecta psicológicamente el haberla dejado actuar fuera de sí.

 En el momento de las conversaciones procura no alterarte con nadie, aun mismo cuando seas ofendido. Acúrdate de que el reaccionar de mala manera  no resuelve tu problema  dejándote en paz solamente el Amor garantiza la tranquilidad.

Ayuda a quien quiera que sea. El ejercicio de la caridad beneficia  más al que hace la caridad y la recompensa mayor es de quien ofrece. No nos hacemos ningún beneficio por ser buenos, justos y honestos. Cumplimos solamente un deber, a respecto de las leyes  del Amor y Justicia. Quien no se altera con los otros comienza, por esa vía, a alcanzar  los principios de la comprensión. Quien perdona las ofensas siente, en su interior, una tranquilidad indecible. Quien ama sin distención, conoce la libertad, aquella que  prenuncia  la verdadera serenidad de la conciencia.

Levantar una tempestad contra nuestro hermano es invalidar los propios recursos de servir mejor y querer anular el mandamiento cedido por Jesús a la humanidad de Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Toda intención de modificar la vida de los otros es violencia que lanzamos al reino ajeno. Si quieres realmente cooperar con tus semejantes, hadlo por la fuerza poderosa del ejemplo, usando la palabra con parsimonia, cuando seas solicitado. Casi siempre  las palabras se transforman en imposición, a no ser que se filtren por iluminada educación, en la fuerza de la disciplina.

El  hombre, altamente inteligente, conoce el Amor, habla poco, porque ejemplifica mucho. Asegúrate de la inferioridad de las palabras al reconocer la grandeza de las vibraciones.  Ten plena certeza de que Dios actúa constantemente por los procesos de la vida recta.

Difícilmente sabemos dar consejos, por estar acostumbrados a saber  particularmente de las cosas  que solo nos interesan y nunca somos iguales a los otros.  Es lo que no acontece por la vivencia, donde el observador  retira lo que le agrada y lo que comparte su conciencia.

¿Entre dos personas agitadas, que podemos esperar? Cuanto más hablan, más se desentienden,  crecen el orgullo y la falsa honra, y el raciocinio pierde poder, en este caso.  Seamos inteligentes para saber cortar  en las primeras ansias del desentendimiento, sin que el ofensor piense que se trata de crítica o de  burla.  Quien está con el Bien en el corazón, encuentra salida para todas  las horas de graves problemas. La intuición no falla, por estar  con la serenidad en su interior y el discernimiento en la mente.

No procures  contradecir las cosas hechas por otro,  deshacer lo que está hecho a la vista de quien lo hizo, provocando irritación en quien aun no alcanzó la comprensión.

Has lo cierto, si lo puedes hacer, que mucha gente está viendo tus actos y la verdad es siempre copiada en el propio automatismo de la vida.

La  Tierra está pasando por  un estado de  probaciones  con la humanidad que en ella mora, y,  aun las almas que están acordadas para la luz encontraran muchas dificultades para ceder totalmente al Bien, en virtud de los entrevieses del propio ambiente  y de las compañías que siempre se suceden en su vida.  Aun mismo así no debes desistir   en tu mejoramiento espiritual. Estas en una escuela donde el Bien  es la meta para la felicidad de todas las criaturas.

Tu buen comportamiento con los otros es la marca de renovación que crece ante los siglos, en la búsqueda de la paz de conciencia.

 

EL MAYOR MANDAMIENTO

EL MAYOR MANDAMIENTO

Jesús recomendó que el amor deba ser la piedra angular de todas las construcciones. Lo consideró el mandamiento mayor y sintetizó toda la ley  a los profetas en el amor a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.

 

En esa instrucción de aspecto triple está presente la totalidad de las realizaciones humanas, las ambiciones y las metas.

 

El amor a Dios significa  el respeto y la acción preservadora de la vida en sus más variadas expresiones, del cual el ser llega a formar parte, integrante  del conjunto cósmico.

 

La responsabilidad ante la Naturaleza sin agredirla ni despreciarla, antes bien, colaborando por su desarrollo y armonía, expresa el amor que contribuye a la obra divina y rinde homenaje a su Autor.

 

El amor al prójimo es consecuencia de aquel que se profesa a su Progenitor; muestra la fraternidad que nos debe unir a todos, por ser Sus hijos  predilectos que marchamos de regreso a Su seno.

 

Sin este sentimiento hacia nuestros hermanos, nos desorientamos en la soledad y nos debilitamos, perdiendo el entusiasmo por las actividades esclarecedoras.

 

Cuando le preguntaron a Jesús cual era el mayor mandamiento, Jesús respondió que Amar a Dios sobre todas las cosas y el segundo  tan importante como el primero Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

 

 En estos dos mandamientos  se encierra la Ley de Dios  y el ejemplo que Jesús puso a sus discípulos lo define con mucha claridad:

 

Se trataba de un rey que decidió ajustar cuentas con sus siervos,   uno de ellos, fue llamado y este le debía  diez mil talentos, y no teniendo este con que pagarle, mando apresarlo a el y a su familia, tomar sus posesiones  y todo venderlo para pagar su gran deuda.

 

El siervo poniéndose de rodillas, lloro y suplico pidiendo piedad, y el Rey se compadeció de aquel siervo deudor, perdonándole la deuda. Al salir para fuera, se cruzo con un compañero de el, que le debía cien denarios, sin pensarlo, lo tomo por el cuello, profiriendo las siguientes palabras, ¡págame lo que me debes! Este se arrodillo y le suplico tuviese piedad y que tuviera paciencia, que le pagaría lo que le debía, el sin embargo ni lo escucho, lo mando hacer preso, hasta que le pagase la deuda.

 

Los siervos viendo esto fueron al rey y se lo contaron. El rey lo llamo de nuevo y le dijo: Siervo malo e infiel, yo te perdone la deuda, porque me lo pediste, ¿no deberías tu haber hecho lo mismo? ¿Haber tenido piedad de tu compañero, como yo la tuve de ti? Herido el rey por su mala conducta, lo mando apresar hasta que le pagase la deuda.

 

“Así sin duda ara Dios con todo aquellos que no perdonen a sus hermanos”

(Mateo, XVIII, 21 – 35)

Esta parábola explica muy claramente la concesión que debemos hacer  a nuestro prójimo, para que nosotros podamos recibir de Dios la recompensa en la misma moneda.

 

Jesús  escogió esta parábola, con el fin de demostrar al hombre la bondad de Dios,  y la naturaleza de la Doctrina que en nombre del El estaba transmitiendo a todos.

 

No fue necesario escoger a otro deudor para explicar el significado de la parábola, uno bastaba para completar totalmente la lección.

 

Amar a nuestro prójimo, como a nosotros mismos, es hacer a los otros lo que nos gustaría  que se nos hiciese a nosotros, es la expresión más completa de la caridad, porque resume todos los deberes para con el prójimo.

 

Cumpliendo esta máxima, eliminamos el egoísmo  que hay dentro de nosotros,  cuando la tomemos como regla de conducta, comprenderemos la verdadera fraternidad, no tendremos odios ni disensiones, porque siempre haremos brillar la paz a nuestro alrededor y la justicia, porque no abra odios ni disensiones, sino unión, concordia y benevolencia mutua.

 

Debemos procurar  no causar prejuicios  materiales o morales a nuestros hermanos, no debemos violar sus intereses, y si respetar los derechos de cada uno, como nos gustaría que se respetasen los nuestros, este cumplimiento se extiende  a la familia, a la sociedad, a la autoridad, lo mismo con los individuos.

 

Todos tenemos unos deberes que cumplir, y no debemos faltar a ellos, debemos procurar ejercer sobre ellos una acción correcta, para que la vida no nos pida el pago  por el incumplimiento de ellos.

 

Jesús al decirnos que demos al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, nos lo dio a entender claramente.

 

El amor es el sentimiento por excelencia, y los sentimientos son los instintos elevados a la altura del progreso realizado. El hombre en su origen solo tiene instintos; más adelantado  y corrompido, solo tiene sensaciones, pero instruido y purificado, tiene sentimientos  y el punto exquisito del sentimiento es el amor, no el amor en el sentido vulgar de la palabra, sino esa luz interior  que  condensa y reúne   en su ardiente foco todas las aspiraciones y todas las revelaciones sobrehumanas.

 

Jesús nos trajo el amor, una palabra que hizo estremecer a los pueblos y a los mártires, es la virtud por excelencia, ya que el amor  lo puede todo, solo por el amor será salvado el hombre.

 

El Espiritismo, a su vez viene a pronunciar la segunda palabra del alfabeto divino, “reencarnación” sabiendo que no morimos , nos revela a los hombres nuestro patrimonio espiritual, el cual no se pierde, y nos da la esperanza de donde hicimos mal, poder hacer el bien, edificando nuevas construcciones. Tratando de limar las malas inclinaciones,  de hacer el bien, para poder  elevarnos, y así comprender la ley de amor, que nos ha de unir a todos, como hermanos,  a través de ese amor gozar aquí en la tierra de los suaves goces del alma, que solo  son  preludios de lo que será allí en el cielo.

 

Todos poseemos en el fondo de nuestro corazón la chispa del amor, y lo podemos observar  muchas veces, en los seres más perversos, en los criminales, donde siempre existe un punto, por el cual se hace más vulnerable, más débil, puede ser un objeto, una persona, ante el cual se siente debilitado, y ante el cual  se rinde.

 

Moralizándonos y con el desarrollo de la inteligencia, todos, un día  lo habremos hecho germinar dentro de nosotros, pues muchas veces está comprimido por el egoísmo, desmedido con el que contrajimos grandes deudas y que estamos a tiempo de rectificar, a través de la pluralidad de las existencias, que es la única que nos facilita esa oportunidad.

 

El amor que es de origen divino, es el arma más eficaz para matar el egoísmo, bajo cualquier forma que se presente, pues no debemos olvidar, que además del egoísmo personal, lo hay de familia de casta, de nacionalidad. Jesús nos dijo que amasemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y no debemos olvidar que nuestro prójimo no es la familia,  la nación, el pueblo donde vivimos, es la Humanidad entera.

 

Solo cuando seamos capaces de amarnos como hermanos, podremos llamarnos discípulos de Cristo. Solo entonces habremos mejorado nuestras tendencias  inferiores, y procuraremos el bien en todas partes, nuestro ejemplo dará sus frutos, cuando en la Tierra  se practique la caridad, la paciencia, la humildad, el perdón, la resignación en una palabra todas las virtudes estará purificada. Mientras tanto es un  planeta de expiación y de pruebas, y el hombre estará aprendiendo la  gran lección de amar a su prójimo como así mismo.

 

Nada podemos hacer de cara a engañar a los hombres, porque los primeros engañados seremos nosotros, no fructificara la planta del amor, en aquellos que solo sean de apariencia, Dios ve nuestro fondo, y por eso  es a El a quien hay que rendir testimonio, cuanto antes terminemos la gran obra de nuestra redención, antes gozaremos del bienestar que da el bien, antes podremos ayudar y formar parte del cortejo de las almas sublimadas a través de las cuales, reciben ayuda aquellos que aun no se decidieron, que no se decidieron a amar para merecer ser amados.

 

Aquellos en que el egoísmo aun es la nota predominante, debemos tratar de destruir esa hierva dañina, es un monstruo devorador  que domina a las inteligencias, las doblega a sus mezquinos intereses, y no les deja ver, que es el causante de las miserias por las que pasa, y que hacen que no pueda sentir en si la felicidad, si todos nos amasemos, la caridad se practicaría mejor, sentiríamos más el dolor ajeno.

 

 

No debemos olvidar, que no solo son enfermos los que piden ayuda para sanar sus llagas, también son los ladrones y los perversos, que hacen un gran mal a sus semejantes, todos son enfermos, con distintas dolencias,  por eso Jesús nos lo demostró no rechazando a la mujer adultera, el criminal todos eran atendidos por el, y así debemos hacerlo también nosotros, pues todos necesitamos a veces de auxilio, y de perdón, y cuando seamos contrariados, cuando la ingratitud sea la moneda que recibamos del hombre, por un bien realizado, dejemos siempre la justicia a Dios, nunca demos el odio, la indiferencia, el desden como respuesta a esa dadiva ,siempre acordémonos de que el amor cubre la multitud de los pecados, todos los  disfraza , los oculta, para hacer crecer en ellos el amor que es el bálsamo reparador y que elimina todo el mal producido.

 

 

El orgullo y el egoísmo son la plaga de la Humanidad, ellos hacen que el hombre este siempre guiados por intereses y sean pisoteados los afectos mas sanos, y que los lazos de la familia sean destruidos que son sagrados.

 

Es imposible la caridad sin la fe. Podemos tener gestos generosos, pero estos siempre serian austeros, no es lo mismo la caridad ejercida por un hombre guiado por su fe, ella es la única que nos facilita el llevar con resignación la cruz que cada uno cargamos.

 

El hombre que goza de todo en la Tierra, piensa que  solo debe ocuparse de procurar su felicidad, aquí en la tierra, en cambio aquel que tiene fe en Dios, procura edificar aquí el reino dentro de si mismo, venciendo sus pruebas, ejerciendo la caridad, luchando para mantener su armonía dentro de los diversos ámbitos que le toca vivir, venciendo su egoísmo, su vanidad y orgullo, sabe que triunfará, y la felicidad verdadera será en el por haber vencido los  impedimentos para serlo. Que son los defectos morales que lo entorpecen y no lo dejan ver la realidad de las cosas.

 

Sin la caridad no hay salvación, siempre hay alguien que nos perturba, que nos  inspira, resquemor, que nos pone la zancadilla, que no nos comprende, que nos hace mal, y si no ejercemos la caridad con ellos, perdonándolos y devolviéndoles bien por mal, seremos juguetes en sus manos, dejándonos llevar por las sensaciones que ellos nos inspiran, por eso Jesús nos dijo que debíamos a esos amarlos, como a criaturas de Dios, perdonándolos y tratándolos como enfermos especiales que necesitan de nuestro mayor comprensión, pensando siempre que a nosotros se nos pedirá más porque hemos recibido más,  ellos son ciegos que no ven y sordos que no oyen, por eso a través de nuestro auxilio y comprensión sincera, es que despertaran.

 

 No defraudemos nunca a los débiles, para ellos somos el espejo a través del cual se miran para ver sus defectos, procuremos siempre ejercer la caridad con ellos, despertando a través de nuestro ejemplo y neutro cariño, en ellos el sentimiento de la fe, que vean  nuestro esmero en alcanzar la plenitud de la luz de Dios, trabajando para El, sin intereses de ninguna clase, solo ejerciendo el bien, por el bien mismo.

 

Imaginemos que somos hijos todos de un mismo Padre, y que en el seno de la familia, nadie somos iguales, Dios siempre permite que los fortalecidos con conocimientos, sean un auxilio para los débiles, e ignorantes, pues de hay que a nuestro alrededor haya hermanos tan diferentes a nosotros, sin ninguna fe en Dios, todos nos abastecemos en la gran viña. Todos somos  necesarios y útiles en algún sector de la vida, lo realmente importante es que la espiga, alimente con su fruto y el ser también con su trabajo. Seamos buenas semillas, creciendo para Dios, tratemos con total desinterés a la planta enferma, ella también dará un día sus frutos, pero mientras tanto, en todo lugar podemos  ejercer la caridad, siendo siempre tolerantes y solidarios con aquellos que no son como nosotros, y que crecen para Dios igual que nosotros aunque a distinto nivel.

 

No debemos juzgar a nadie, eso es cosa de Dios que nos dio la vida, por eso cuando veamos a un malhechor no evitemos el ayudarle si nos es permitido, pues el juzgarle es cosa de Dios, y el de nosotros el hacer el bien en todas partes, sin mirar a quien, sin ver el color de la piel, sin interés, porque solo así, es como el Padre devolverá ciento por uno, el más mínimo interés, puede hacer perder esa buena acción todo merito, pues solo el bien es las miras que deben regir nuestros actos.

 

Cuando Jesús nos hablo de la “pureza de corazón” nos enseño a adquirir los tesoros inalienables del espíritu, con los cuales el hombre es feliz.

 

RECLAMACIONES AMARGAS (CHICO XAVIER HERCULANO PIRES )

 

Reproducimos aquí el artículo titulado  Reclamaciones amargas, publicado en la columna dominical “Chico Xavier pide licencia” del jornal Diario de S. Paulo, en la década de 1970.

El presenta el mensaje Odio y vida, dictado a Chico Xavier por el espíritu Cornelio Pires, que Herculano Pires (con el pseudónimo Hermano Saulo) comenta por medio de su texto  La venganza es perdonar.

 

 RECLAMACIONES AMARGAS · Francisco Cándido Xavier

Nuestra reunión pública era integrada por gran número de personas en lucha con familiares y compañeros que estaban ausentes.  Padres enemistados con los hijos, yernos y nueras quejándose de los suegros, socios en desavenencias, después de abrazar, juntos, los intereses de las empresas en las que se armonizaban, hermanos contra hermanos.

Se trataba de una noche de sábado. Y nuestra visita en grupo  a diversos hogares de hermanos con necesidades materiales  y espirituales,  mayores que las nuestras, estaba  salpicado de reclamaciones amargas.

Uno de los amigos, en el camino de fraternidad, llegó a decir que pidiera al espíritu Cornelio Pires alguna pagina de consuelo y esclarecimiento, pues se decía amenazado  por recibir humillaciones de antiguos asociados  a la firma comercial que había fundado.

Iniciadas las tareas espirituales para el cierre de nuestra peregrinación de la noche, El evangelio Según el espiritismo nos dio para estudiar la pagina titulada “Odio”, en el ítem 10 del capítulo XII. Y, con gran confort para todos nosotros, nuestro Cornelio vino y escribió el menaje  que titulo Odio y vida.

Nota – los sábados Chico Xavier realiza la tradicional Peregrinación, que consiste en una visita a las familias necesitadas. A cada hogar es llevado un pequeño auxilio material, haciéndose, en el momento de la entrega, la lectura de un mensaje espiritual. Chico conversa con los visitados,  dando consejos y orientación espiritual. Gran número de personas de otras ciudades participa de esas visitas.

ODIO Y VIDA · Cornelio Pires

 

Recibí su billete,

Mi querido Joaquín Lorena

Respondo: –  odio es locura

Que nunca valió la pena.

 

Sé que usted ha sufrido

Muchas pedradas escondidas…

Más no se vengue. Perdone.

El tiempo todo repara.

 

Quien amansa aguanta a las fieras,

Así como usted dice,

Más quien ofende  o maltrata

Es mucho más infeliz.

 

Para cuantos nos impongan

Golpe, injusticia, pesar,

Injuria o persecución´

La venganza  es el perdón.

 

Así es,  por cuanto la vida,

No hice principios en vano.

Y la vida extingue las discordias

En la ley de la reencarnación.

 

Vea el problema de Amelia:

Por odio arrasó con Benta,

Más Benta  nació de nuevo,

Es la hija que ella amamanta.

 

Ninguna aversión prolongada,

Ninica mató a Concheta…

Y es que la victima volvió,

Son ahora abuelo y nieta.

 

En una pelea provocada

Cristino eliminó a Leo Gama…

Leo, sin embargo, tornó a la Tierra,

Es el hijo que el más ama.

 

Se perjudicaban con el odio,

Rosendo y Juanjo de Tuta…

Murieron y renacieron, 

Dos hermanos gemelos en lucha.

 

Lalau en larga demanda

Mató Quincas  de la Moenda…

Quincas volvió, es el nietecito

Que  va a heredar la hacienda.

 

Por odio al yerno, Trajano

Camina de mal en mal,

Siempre angustiado y nervioso,

De hospital para hospital.

 

Y usted quiere ser feliz

Nunca se aleje del bien,

 Auxiliando y sirviendo,

 No piense mal de nadie.

 

Ante la Bendición de la Vida

Perdón es salud y fe,

Ame y perdone, querido amigo,

Dios es amor, eso es todo.

 LA VENGANZA ES PERDONAR· Hermano Saulo

Psicólogos modernos sustentan que el odio es una necesidad; que tanto debemos amar como odiar. Y algunos más feroces en su concepción de la vida, llegan aún mismo a afirmar que debemos odiar con el máximo de intensidad y exteriorizar el odio para que el no nos envenene. El concepto del hombre que esa psicología nos presenta es en si mismo un grave síntoma de enfermedad mental. La imagen de ese hombre animalesco proviene de una visión mórbida  de la criatura humana aplastada por los instintos animales.

No obstante, la propia psicoanálisis, imantada inicialmente al concepto de la libido, ya desde Freud encontró la válvula de la sublimación.  Y sus avances posteriores, al lado de notables progresos de la psiquiatría y de las pesquisas psicológicas en varios campos, confirmaron la teoría espirita de los instintos espirituales que orientan  nuestra formación humana.

Querer extinguir el odio con la práctica  de la odiosidad es lo mismo que pretender apagar el fuego con gasolina. El odio genera odio. Por eso, como Cornelio Pires ilustra  en sus bloques, el incendio del odio, que alimentáramos en nosotros y en los otros, habrá de ser apagado por los principios de la vida a través de la reencarnación. El evangelio de Cristo substituye  la ley bíblica del ojo por ojo y diente por diente por la ley de amor al prójimo, incluyendo en el prójimo a los propios enemigos. Donde no existe la luz del perdón, las reencarnaciones dolorosas se procesaran  en círculo vicioso. Quedaremos presos a la rueda de los rescates penosos, por siglos y milenios, hasta que aprendamos a amar a los enemigos.

El odio es destructor, es el acido corrosivo de la inferioridad espiritual. el hombre que odia se animaliza, se rebaja al nivel de las fieras. El amor es la fuerza creadora que distingue al hombre del bicho. La venganza del hombre inferior es el perdón. Cuando perdonamos, desarmamos al adversario, lo ayudamos a hacerse  criatura humana, a ser gente. Toda cultura humana  se asienta en el amor. El odio es negación  de la cultura, el dominio de la barbarie, como vemos diariamente en el mundo del crimen. Solo los locos defienden  y predican el odio, porque la mente desequilibrada siembra el desequilibrio.

 

RESPETA A QUIEN TE OYE

RESPETA A QUIEN TE OYE

Si hablas, ve quien te está oyendo y respeta la audición de aquel que te tolera.

La educación manda dividir el tiempo  de hablar y de oír. No seas imprudente  con tu prójimo.

¿No estás precisando de el para oír? ¿Por qué abusar?

Nosotros  todos precisamos  unos  de los otros en la secuencia de la propia vida. El profesor que no valoriza al alumno, queda en el  olvido y retarda sus conocimientos. El patrón que se olvida de sus empleados  pierde sus tesoros. Una nación que no cuida de sus hijos, pasa a pedir auxilio  a las otras que cumplen el deber para con aquellos que trabajan. Nuestro prójimo es nuestra primera meta en la vida.

Si desprecias las leyes que regulan el propio cuerpo físico en que habitas, este se va reduciendo en la capacidad de vivir y sufre las consecuencias. Volvamos a decir de la necesidad  de la harmonía en todo  y en todo lugar en que estuviéramos.

La mecánica del Universo está en plena harmonía con el Creador. Si tu solamente hablas y exiges, desagradas a tu compañero y el, insatisfecho, huye de tu presencia, propagando tu desequilibrio. ¿Será que no  da para ver y sentir tu procedimiento de imposición?

Piensa bien en lo que haces durante el día, analiza paso a paso tus hechos y corrige  los malos hábitos, herencia antigua  de malas compañías y de ausencia de educación de tus impulsos, que desconocen la disciplina. Cuando tus amigos fueran desapareciendo, desconfía del fenómeno y pasa a estudiarte a ti mismo, en las variadas modalidades  en las que vives.

Arregla lo que está errado, recortar los bordes y opera sus indiscreciones, como si fueran tumores malignos. Quien da la primera alarma de tu irrespeto   para con los otros son tus familiares, puesto que no te toleran. Los que te dedican  amistad más profunda siempre se callan para no herirte porque el Amor cubre la multitud de los pecados.  Haz el autoanálisis de los que piensas, de lo que haces, de lo que hablas todos los días y jamás dejes de trabajar por tu mejoramiento. La iluminación interna es la llave de tu propia paz. No procures el cielo fuera de tu pecho, pues el mora contigo, si no lo transformaste en zonas inferiores. Tu felicidad depende de ti, porque la parte de Dios  ya fue hecha. La luz existe  tanto dentro del corazón del santo como del tuyo, dependiendo de tu voluntad para encenderla.

Solamente tú eres tu propio benefactor, en el verdadero termino de la palabra. Confía  en Dios y parte para el trabajo en todas las direcciones que el Amor determina  que los resultados no fallaran. Si encuentras difícil modificar lo que está hecho,  eres un alma que está muriendo en la pauta de existencia cósmica, más es bueno que te acuerdes de no hay muerte permanente. Tendrás que  acordar con la presencia del dolor, que carga en su carro innumerables infortunios y problemas  sin cuenta para que cuides de tu propia vida, como  cuidaron los que están vivos en Cristo, en la plenitud de Dios.

Quien está concienciado del modo de vivir bien, tiene el mayor respeto por los que viajan con el en el mismo camino. Eso es querer para nosotros lo que deseamos para los otros, inspirado en el amor a Dios sobre todas las cosas.

 

 

MI SALUDO MATINAL PARA QUE TENGAS UN BUEN INICIO DE LA SEMANA

Saludo matinal

Lunes 17 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, siempre he dicho que la vida está constituida de un abanico de sorpresas, y bien sabemos que es una gran verdad. Los acontecimientos más inesperados se dan en el día a día  a nuestro alrededor. Y todo sucede así, porque el hombre propone y Dios dispone.

Es por esa razón, que al igual que cuando vamos de viaje, preparamos  una maleta para llevar las cosas que vamos a necesitar, también todos los días, hemos de prepararnos espiritualmente por lo que pueda suceder.

En el momento más inesperado, pude acontecer que Dios nos llame, que tengamos que volver al otro lado de la vida, de una forma precipitada, y que pena no hacerlo debidamente,  quedarnos adheridos a las cosas de la tierra, a los odios enraizados en hermanos que no congeniamos, y entrar al otro lado de la vida, impedidos sin libertad para salir airosos de la existencia terrenal.

  El objetivo moral de la reencarnación es disciplinar y edificar el pensamiento a través de la fijación de la mente en ideas superiores de la vida, del amor, del arte elevado, del bien, de la inmortalidad para que la plenitud, la felicidad, sea una conquista lograda.

Los Mentores Espirituales nos dicen que el odio que genera el ser humano no se pierde: finalmente se transforma en sufrimiento para el que lo engendro. Y agregan que podemos sembrar libremente, haciendo huso de nuestro libre albedrío, pero luego tendremos que cosechar obligatoriamente lo que brote de nuestras simientes.

La más importante misión del Espiritismo; es enseñarnos a sembrar el Bien, como único medio de no tener que cosechar el Mal, la doctrina Espirita dispone de valiosos tesoros para poder adquirir la felicidad en la Tierra y después de ella. Conocerla y practicar sus enseñanzas, representa una libertad dichosa para aquellos que aspiran a disfrutar de mejores días, que anhelan la paz y que laboran por el bien.

Diariamente reencarnan, espíritus felices que se olvidan de los placeres, voluntariamente, tratando a través del amor, de elevar a las regiones Venturosas, a antiguos compañeros que, por obstinación, equivoco o rebeldía contumaz, naufragan en las experiencias de la evolución, deteniéndose en lamentables estados de perturbación.

La vida humana, señalada por el desequilibrio, en la superficie del Mundo, refleja solo pálidamente las realidades que se viven en las Esferas Espirituales inferiores, por ser en estas en donde surgen los factores reales, que modelan aquellos sufrimientos.

El amor de nuestro Padre nos vigila, en su compasión, procede periódicamente a expurgaciones lenificadora, a emigraciones en grupos, encaminando a legiones de esos desdichados, colectivamente, a la experiencia reencarnacionista, con vistas a su propia mejoría y a la disminución de la psicosfera que los envenena y degenera, perturbando, de cierto modo, la economía moral dela Tierra…

Frecuentemente, en nombre de ese amor, caravanas de abnegados enfermeros espirituales y de misioneros de la caridad, condensan sus energías sutiles, y descienden hasta esos desdichados para sacarlos de la   alucinación y del crimen, usando la misericordia y la solidaridad con que sensibilizan a los mas heridos y a los mas acongojados, ayudándolos a renovarse, interiormente, proporcionándoles la modificación vibratoria, para que puedan deshacerse mentalmente de los martirios que los torturan, y que bajo la cariñosa vitalización de la oración como de la  afectividad del despertar, puedan ser recogidas y encaminados a nidos de reposo y a campos de rehacimiento, en donde puedan armarse de fuerzas para acontecimientos futuros…

Nadie que malbarate los valores de la vida, podrá permanecer con la conciencia en paz. El abuso de la fuerza, del poder económico o social, de la autoridad, de la inteligencia o de lo que sea, produce la desdicha a la que el mal mayordomo se arroja, en prolongada y aflictiva recuperación.

Todos los valores positivos que afloran en la vida humana exigen rendición de cuentas, en la cual son examinados la aplicación, el uso y los resultados de la actuación, concediéndose al usufructuario el respectivo salario, adicionado a los intereses a que se haga acreedor.

En el orden Divino, nadie explota, se aprovecha, pervierte o abusa del patrimonio del Padre, sin ser llamado a rendir graves cuentas… La tierra es una preciosa Escuela, todo se convierte en enseñanza, a cuya conquista deben dirigir todos los valores posibles.

 

La reencarnación en sí misma, constituye una misericordia del Señor, que no desea la muerte del pecador, y si su redención. En consecuencia, todas las facultades de que el hombre se encuentra investido, son fortunas que le cabe multiplicar, valorándolas por el buen uso que les da. Exigen cuidados, educación y disciplina, mediante cuyo ejercicio más se acrecientan. Relegadas al abandono, favorece la parasitosis síquica de imprevisibles resultados, que dan margen a procesos obsesivos de gran porte, generando perturbaciones y desdichas en torno del individuo.

Sigamos aprovechando los dones divinos que hemos recibido, para tener el equipaje preparado, con recursos adquiridos a través de esforzarnos en el bien, y poder caminar con libertad hacia donde Dios nos mande, o tenga destinado, y poder volar con libertad, sin ataduras.

Amigos os deseo un feliz inicio de la semana, con mucho amor y cariño de Merchita

 

 

LA CONSEJERA INVIGILANTE

LA CONSEJERA INVIGILANTE

 

Frente a la amiga alarmada, doña Deodata Chagas prosiguió aconsejando:

-No debes proceder livianamente. Es necesario aprender la tolerancia, hermana  mía. ¿Ignoras, acaso, los principios de nuestra  consoladora doctrina? ¿Cuántas  criaturas se pierden diariamente, por ignorancia de las verdades que Jesús nos confía?

-Más –preguntaba la interpelada tímidamente -, ¿Y mi martirio doméstico? ¿Será justo soportar la persecución de personas sin conciencia?  Mi marido parece olvidar los deberes  en el hogar del hombre de bien.

-¿Y por qué no perdonas al pobrecito? – añadía la otra, firme y resoluta. – No des oídos a las intrigas, ni te detengas en observar el mal, aun mismo cuando  sean positivas tus desconfianzas. Recuerda el perdón evangélico, mi buena Casilda. Olvida la infelicidad de los espíritus inferiores que  no te pueden comprender. Más allá de eso, conviene no olvides que los celos  es el monstruo insaciable. Huye de sus garras mientras estas a tiempo. al fin de cuentas, la esposa  y madre  precisa de fortaleza y serenidad.

La oyente enjugaba el llanto copioso, se mostraba  más calmada  y se despedía resignada,  recibiendo  nuevos apelos de la amiga solicita.

Deodata Chagas era siempre así. Dueña de maravillosos recursos verbales,  tenia inmensa facilidad para dar consejos. Nadie conseguía ausentarse de u puerta sin un puñado de exhortaciones.

Era interesante observar, sin  embargo, que su espíritu se revelaba sumamente  despreocupado  del propio hogar. Los hijos menores vivían habitualmente  en la juerga  sin cualquier expresión de vigilancia materna. La genitora nunca examinó el problema  de sus costumbres, conversaciones y compañías. El esposo, Edmundo Chagas, hombre del comercio, llegaba  a casa a determinadas horas, durante el día; más, raramente, en el almuerzo, Doña Deodata permanecía en la sala de visitas  para esbozar orientaciones para las amigas desesperadas.

-Germana, no puedo comprenderte la exaltación fuera de lugar. No te dejes dominar tanto así.

-¿Y los hijos, Deodata? – inquiría Doña Germana, con los ojos  hinchados  de llorar – Son ellos el motivo de mis invariables sufrimientos.  En los tiempos de hoy, rarísimos consideran  los deberes, pocos se disponen  a obedecer.

-Te entiendo – replicaba la consejera, revelando fuerte interés -, mientras tanto, es imprescindible renovar las propias energías. Nadie se entregará al dolor sin prejuicios graves. ¡Reanímate! ¿Qu es eso?

Mientras la amiga sollozaba, proseguía trazando directrices, demostrando valor y superioridad.

-¿Y la fe?  ¿Dónde colocaste las enseñanzas recibidas?

El jefe de la casa, después de consultar la mesa desierta, donde nos e reconocía la mínima señal del almuerzo, observaba, neurasténico, el coloquio amistoso de la sala, colocaba el sombrero en la cabeza y volvía a la calle, encaminándose a la pensión de la próxima esquina.

Solamente mucho después, se erguía Deodata para atender a las criaturas hambrientas.

A la noche, frecuentemente, de regreso al hogar, ansioso del calor domestico, el jefe de la familia encontraba la misma escena, aunque con  la modificación  de los personajes.

La esposa continuaba aconsejando.

-Doña Lisota, la vida  pide su comprensión y buenas voluntad. Desapruebo su actitud de inconformidad a los designios del Eterno.

En esta ocasión, se trataba de una anciana de pelo blanco que pensaban, gritando:

-¡Nunca  espere, sin embargo, que me sucediera esto!… ¡mi único amigo murió. Los hijos  me desprecian,  los parientes me relegaron al abandono!…

-Todavía –  exclamaba Deodata  siempre dispuesta  a enseñar – es preciso revelar coraje en la lucha. Guarde intacta su confianza en Dios. Tenga fe. Es indispensable atender  a la voluntad superior  y no a la nuestra. En estos momentos, no puedo concordar con su modo de actuar.

Mientras la anciana hacia lo posible para levantarse del abatimiento doloroso, la consejera remataba:

-¿Y la fe, amiga mía? ¿Dónde coloca usted tan inmenso tesoro? ¿Ya pensó en eso? El creyente no debe  respirar otra atmosfera que no sea la del optimismo sano y franco.

Edmundo hechaba una ojeada por el interior, reconociendo la inutilidad de cualquier llamamiento afectivo. La compañera   convierto  el hábito de aconsejar, como si fuera venenoso exceso del espíritu, tal era la insistencia con que deseaba regenerar a las personas,  reavivar las fuerzas ajenas, arreglar el mundo, en fin. Muchas veces, intento arrancarla de semejante situación, más todo el esfuerzo había resultado inútil.  Sumergido  en amargas reflexiones, Edmundo percibía que los chavales  se entregaban a terribles  disputas  en la copa y, desanimado, entristecido, tornaba a la calle sin esperanza. En poco,  adquirió la costumbre de beber, cosa que nunca le había ocurrido. Sin fuerzas para corregir el des atendimiento de la compañera, sofocaba  en el vaso las desdichas del corazón

Doña Deodata parecía no percibir el curso de los acontecimientos y mantenía la misma actitud mental.

Almas desesperadas, ociosas y viciosas, le batían a la puerta  cada más frecuentemente.

-¿Por qué tan grandes demostraciones de amarguras? – exclamaba para la inquieta visitante del barrio distante. – No puedo justificar tu desanimo.

La interpelada, revelando los profundos padecimientos que le roían el alma, observaba afligida:

-Cuando el marido  nos abandona, todo parece oscuro en nuestros caminos. La señora es feliz, Doña Deodata. Nunca experimento sufrimiento igual a este.

¡No puedo conformarme con la desesperación!…

Es preciso, sin embargo, perdonar y ser fuerte – interponía  la consejera, imperturbable-, estamos en este mundo para testimoniar  espiritualidad en la procura de Dios. Pareces demasiadamente debilitada en el trabajo común. Levanta el ánimo. ¡Resiste! No te dejes llevar por  las arremetidas  de la tempestad.

Se despedía infeliz, reconocidamente.

Llegó, entretanto, el momento en que Deodata Chagas debería tomar conocimientos  de su propia situación. Después de algunos días, en los cuales suponía el  marido de viaje  en servicio, vino a saber que Edmundo montara nueva casa en un barrrio distante. El alcohol le trajera el olvido de las obligaciones sagradas. El bar se incumbiera de conducirlo a relaciones diferentes, y, con la embriaguez de los sentidos, vino la embriaguez de los sentimientos.

La señora Chagas, con todo, siempre eficiente en la orientación de los otros, recibió la noticia sin ocultar  la inmensa amargura. Aquella alma tan fuerte  y tan clara, que sabia trazar los caminos ajenos, se asemejaba ahora  a un lago turbio, cara a las piedras  de la tempestad y las arremetidas del viento.  Humillada, llorosa, procuró a los hijos para tornarlos participes de su profunda angustia; entretanto, encontró en ellos las más ásperas observaciones.

Algunos estaban dispuestos  a seguir, sin dudarlo, para la nueva casa paterna.  Inconformada, la pobre señora buscó los recursos de la justicia del mundo, más, a cada paso, encontraba la ironía, el desprecio, el desconocimiento deliberado de su dolor.

Incapaz de mantener la resistencia necesaria, sorda ahora a los apelos   que las amigas le dirigían al espíritu desalentado, Deodata se recogió al lecho, dominada  por traumatismo singular, que le enveneno el organismo para siempre.

Después de tres años de reclusión, entre meditaciones y lágrimas, volvió nuevamente al plano espiritual. con sorpresa, todavía, experimentaba  el mismo abatimiento y desolación. Aunque atendida  por dedicados enfermeros de la esfera invisible a los  ojos mortales, la desencarnada, por mucho tiempo, permaneció atrapada en el fondo oscuro de sus impresiones de amargura e íntima rebeldía. Llegó, sin embargo, el instante en que consiguió   divisar la presencia de uno de aquellos emisarios del bien. Que le balcanizaba el corazón. Extenuada de angustia en el conflicto consigo misma,   l pobre criatura se  alejo y rogo ansioso:

-¡Oh! Mensajero de dios, explícame por piedad la razón de mis enormes desdichas: me siento cansada, oprimida… ¿Por qué la dolorosa tragedia que me destruyó el destino lleno de esperanzas?

El benefactor la contemplo con expresión fraternal  y elucidó amorosamente:

-El drama infeliz de tu última experiencia en la Tierra es el de las almas que transportan la luz para fuera del corazón.  Los que enseñan sin aprender, y aconsejan sin practicar, son también  hijos pródigos en la Casa del padre. Disipan  los tesoros espirituales  sin abrigar las necesidades  propias y acaban, más tarde o más temprano, en la miseria y el malestar.

Deodata comprendió el alcance profundo de aquellas palabras, más deseosa de lavar sus culpas, objeto:

-¿Será, entonces, error grave enseñar el camino a los otros? ¿Y Jesús? ¿No trabajó el maestro en el mundo por trazar directrices al hombre sufridor?

El amigo espiritual, la contemplo afectuosamente y respondió:

-Jesús indicó  el camino  y lo seguía;  predico la fe y la vivió; indujo a los discípulos  y compañeros al coraje y lo demostró en si mismo; difundió la lección del amor, entregándose amorosamente a cada uno, expuso la necesidad del sacrificio personal y se sacrifico; exalto la belleza del verbo  dar y dio sin recompensa; engrandeció la confianza en el Padre  y fue fiel hasta el fin.

La esposa de Edmundo estaba perpleja. Y, cuando se esforzó por emitir observación nueva, el sabio instructor sonrió cariñosamente y concluyo:

-Renueva el padrón de esperanza en Jesucristo  y no argumentes con la verdad. El campo continúa repleto de trabajo  y continuamos ricos de posibilidades.

Realmente, no constituye error el indicar el camino al que se desvió, porque el beneficio es siempre un tesoro para quien lo recibe con sabiduría; más, en cuanto a nosotros mismos, es siempre peligroso  aconsejar  a los otros entes de haber aconsejado  a nosotros mismos.

Por el espíritu: Humberto de campos. Del Libro: Reportajes del más Allá del Túmulo. Médium: francisco Cándido Xavier.

 

 

 

MI SALUDO MATINAL PARA EL FIN DE SEMANA COMENTANDO LA PALABRA

Saludo matinal

Viernes 14 de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días,  como todos los días, mi mensaje es para comentar las funciones que realizamos en la vida cotidiana, y en esta ocasión vamos hablar de la palabra. Tiene mucho poder la palabra.

Uno de los mayores tesoros de esta vida es contar con un amigo o una amiga en quien confiar, con quien podamos hablar, y que nos pueda escuchar cómo nos merecemos. Lo cierto es que ese tesoro también está en nosotros mismos: también podemos escuchar a los demás.

La aspiración de alcanzar la santidad nos mueve a buscar vivir la virtud, es decir, la auto posesión y equilibrio personal, el señorío sobre nosotros mismos para acoger el don de la reconciliación traído por el Señor Jesús.

Todos debemos procurar que nuestra palabra sea bella, con una buena sinfonía, procurando que cada frase esta llena de belleza espiritual. Es necesario que nuestras palabras lleven en sí mismas la sustancia de la sinceridad. No debemos usar jamás palabras arrítmicas, inarmónicas, groseras, absurdas.

 Hay veces que hablar es un delito, hay veces que callar es también otro delito. Uno debe hablar cuándo debe hablar y callar cuando debe callar.

Toda palabra debe ser sopesada antes de articularse porque cada palabra puede producir en el mundo mucho de útil y mucho de inútil, mucho beneficio o mucho daño.

Nunca se debe condenar a nadie con la palabra porque jamás se debe juzgar a nadie. La maledicencia, el chisme y la calumnia, han llenado el mundo de dolor y amargura.

Vigila lo que hablas Tu boca es un canal que obedece ciegamente a tu mente. I tus ideas son negativas, circularan  como pensamientos malignos en tu habla y esta corromperá a aquellos que te oyen. Eres responsable  por lo que dices a los oídos de tus compañeros.

Vigila lo que conversas con tus hermanos, presta bien atención para la formación de tus ideas y disciplina tus emociones para que no vayas a caer  en las tentaciones  del mal, que siempre acecha a la colectividad.  Vigila constantemente  tus pensamientos y no te olvides de hacer lo mismo con lo que hablas.

Deja prosperar el amor en tu corazón y alimenta ese principio divino en tu vida, para que tu paz sea duradera. Si aun no tienes conciencia exacta  de los valores  de tus pensamientos  y de las reacciones de ellos sobre los otros, pasa a observarlo, de ahora en adelante, pues la mejor escuela es la observación personal, sin la crítica  que puede llevar al desespero.

Tu palabra es una simiente prospera. donde cae, puede germinar  con rasgos de tu compromiso y, más tarde, podrá alterar tu conducta y te veras forzado a responder por ella, recogiendo los frutos que tu plantaste. Sin embargo, si ella es educada e instruida, si está amoldada a las enseñanzas de Jesús, es la simiente más viva  y te ayudará a construir  tu propia  felicidad.

Debes asegurar por tus palabras, más cuidar también de lo que oyes de los otros. La influencia  dañina puede perturbar nuestra conducta.

Si ya abriste las puertas de tu entendimiento en busca  del aprendizaje, no pierdas la oportunidad de ser útil a ti mismo, creando condiciones  y enalteciendo el Bien en el silencio de tus propios pensamientos. Educarse es analizar la propia vida, seleccionar pensamientos palabras  y acciones ante los que nos rodean. Estate siempre, atento a los acontecimientos y sabrás comportarte ante todo, sin nada menospreciar.

Si tu hermano parece frente a ti, cargando la cruz con duras pruebas,  no te dejes influenciar por la biciación  de los errores que carga. Ayúdalo a mejorar  su conducta, a deshacerse de  las ideas desfavorables  al bien común. Precaverse en estos momentos  es mantener lo que ya conseguiste en el área del equilibrio y de la paz de conciencia. Has tu parte, que Dios  nunca Se olvidará de ti. Deslígate del mal y deja  a la luz del Bien clarear tu camino que, por donde pases, serás siempre ayudado  por aquellos que transitaron por allí.

Confía en Dios  y en ti mismo, desde que estés seguro de tus propios actos.  Resguárdate  de los impulsos  inferiores que, algunas veces asaltan tu mente, queriendo transformar tu conducta. Revigoriza la fe por la oración y crea el hábito de servir a los otros sin exigencias para que la caridad, en tus pasos, pase a ser tu propia vigilancia.

Nuestras palabras pueden ser  chorros de luz o impulsos de tinieblas, simientes del Bien o invitación para el desequilibrio. Depende de la educación y de la disciplina  que ya  granjeamos en la escuela de la vida.  Estamos siendo llamados  todos los días para el auto perfeccionamiento, invitación  esta que podrá pasar y demorar  en volver; y no podemos afirmar  que, a su regreso, venga con la misma suavidad de la primera llamada, siendo común el retorno  acontecer  bajo la forma del dolor. Es la guerra interna, recibiendo las bombas de los infortunios y el fuego de la pruebas, para enseñar  lo que debemos oír  y lo que nos compete decir. 

Amigos mis palabras en estos instantes están emocionadas, por esta sublime lección,  cuidemos  nuestro jardín, tomemos en consideración las recomendaciones que pueden tornar dócil a nuestro espíritu, y hacerlo desistir del Mal, tomando como meta el Bien que es siempre el que nos conduce a Dios nuestro Padre.

Os deseo un feliz fin de  semana. Con mucho amor y mucho cariño Merchita.

 

 

 

 

MIS FLORES PARA TI, DESEANDOTE UN FELIZ JUEVES

Saludo matinal

Jueves 13 de octubre del 2011

 Queridos amigos, hola buenos días,  muchas veces las cosas que nos suceden son imprevisibles,  y no solo las que consideramos malas, a veces cuando cedemos ante las cosas sin alterarnos, pacíficamente, más tarde se desarrollan acontecimientos que no estaban en nuestra programación, y al ser de alegría y bienestar, no nos queda otro remedio que decir ¡Gracias Dios Mío! ¡Qué bueno has sido conmigo, sin esperar nada, Tu me has ofrecido estos momentos que para mi serán inolvidables!

Si amigos, no solo hemos de prestar la atención en las cosas negativas, hay mucho bueno, hay maravillas que pasan todos los días por nuestro lado y no las vemos. Solo las valoramos cuando las perdemos, por eso nos aconsejan siempre que miremos para tras, no solo a aquellos que van por delante, porque hay muchos hermanos que están en situaciones mucho peor, que aun no han llegado a donde nosotros hemos llegado, y no podemos ser ingratos, la ingratitud es síntoma de ceguera.

No es habitual el observar la mano de Dios, cuando estamos ciegos por las cosas del mundo, mientras el hombre no se espiritualice, y adquiera la predisposición para ver las cosas del cielo, seguirá afanado en las cosas efímeras de poco valor, se dejará llevar por la bruma que ofrece la rebeldía, el egoísmo, los celos y todas las bajas pasiones. Es por eso que la doctrina Espirita es una Luz que sirve  a todos, en todas partes, y a todas horas.

No nos entretengamos en ver lo que es y no es espiritismo, lo que unos hacen mal, que para otros está bien, sigamos avanzando haciendo cada uno en su interior un programa de redención, nosotros cuando acudimos al médico, vamos para tratar no lo que los otros padecen, sino nuestro mal, en unos es la tensión, en otros la diabetes,  y cada uno necesita un tratamiento especial, para el tipo de enfermedad que padece, en lo tocante a la enfermedades del espíritu, sucede exactamente igual, cada uno tenemos debilidades que necesitan ser eliminadas, defectos que nos caracterizan y que están pidiendo su eliminación, para comportarnos como es debido, y todos podemos servirnos del  Evangelio del mensaje de Cristo para conseguirlo, ¿de que nos vale ser o no ser, si nada nos sirve?

Cuando hay un incendio, lo que realmente se necesita es hermanos afanados que se dediquen a apagarlo, porque la teoría ya cumplió su función enseñándoles los métodos para ser más eficientes y poder extinguirlos, ahora ellos deben poner en práctica esos conocimientos, ejerciendo bien su función. ¿De que nos vale saber si no utilizamos lo que sabemos para ser cada día mejores personas?.

Allan Kardec la voz del buen sentido, nos dejo la codificación para que todos nos esclareciéramos, y nos sirviéramos de ese código de moral, para avanzar, para progresar y no caminar a ciegas.

Pero nuestro esfuerzo, en aplicarlo y propagarlo, para que más hermanos se sirvan de el, no consiste en observar y criticar las obras de otros hermanos, porque si nos damos cuenta y analizamos con Jesús pasó lo mismo,  los evangelios han sido malinterpretados, tergiversados, pero al paso del tiempo ellos están iluminando a toda la Humanidad, lo que hace falta son espíritus dedicados, que interpreten las voces del cielo con amor y desinterés, haciendo vibrar la ilusión y la esperanza en los corazones enfermos, porque  todos la hemos necesitado, y al dar con ella, nos hemos servido según nuestras necesidades y según nuestra forma de captarla, para si estábamos o estamos equivocados, poder cambiar más tarde.

Al principio todo nos parece maravilloso, sobrenatural, nos han dado un salvavidas, que nos ofrece un gran horizonte para navegar, pero una vez que nos adentramos de nuevo en las aguas bravías, (volvemos a la vida cotidiana, a nuestras luchas) necesitamos movernos, bracear para no sumergirnos en el lodo de las pasiones, y si no lo hacemos, pese a que conozcamos la verdad, y nos haya servido para despertar, no sabemos servirnos de ella, para salvarnos y llegar a la otra orilla.

Es como cuando vemos a un mal conductor, servirse de un gran coche, para conducir, y estropear todas sus funciones. ¿De que nos valen las perlas si no sabemos cultivarlas? ¡De que nos vale ser espiritas, si aun no pusimos en funcionamiento todos esos conocimientos en nuestro mundo, y seguimos reaccionando de la misma forma adversa como lo hacíamos? 

Necesitamos aprender a cultivar la virtud, conscientemente, sin amenazas ni temores, y practicándola diariamente con los seres que nos rodean  sin abandonar  su vida corriente.  Hemos  de aprender  a como inmunizarnos  de las bajas incitaciones  mediante el raciocinio que ilumina  y plasma la conciencia. Es así que podremos enfrentar las sombras del pecado sin contagiarnos y sin necesidad  de huir  de las luchas mundanas  creadas por Dios como escuela indispensable  para el alma.

Nuestra concienciación espiritual emancipada  por nuestra propia auto evangelización  nos permitirá  vencer en la tremenda batalla  moral entre el hombre- espíritu y el hombre-animal.

Aunque aceptemos a los credos religiosos dogmaticos en nuestra asistencia  al prójimo, y en el servicio de Cristo a favor de los desamparados del mundo, estamos obligados a resaltar la acción del Espiritismo, porque además de ser un servicio de ayuda y estimulo espiritual, es una doctrina de esclarecimiento consciente.

Amigos os deseo un lindo jueves, que Dios siga iluminando nuestros pasos, que el bien sea siempre nuestro mejor aliado en todas las acciones, porque solo con el bien es que avanzaremos.

Merchita

 

 

 

 

ORACIÓN CURATIVA

ORACIÓN CURATIVA

 

Amigos míos, que la paz de Cristo permanezca en nuestros corazones, conduciéndonos para la luz.

Fui padre católico romano, naturalmente limitado a las concepciones de mi ambiente, más no tanto  que no pudiese comprender  a todos los hombres como tutelados de Nuestro Señor.

La muerte del cuerpo vino a dilatar los horizontes de mi entendimiento y ahora veo con más claridad la necesidad del esfuerzo  conjunto de todas nuestras escuelas de interpretación del Evangelio, para que nos confraternicemos con fervor  y sinceridad, frente  al Eterno Amigo.

 Con ese nuevo discernimiento, os visito el núcleo de acción cristiano, tomando por tema la oración  como poder curativo y definiendo  nuestra fe como don providencial.

El mundo permanece cubierto de toda clase de males. Hay epidemias de odio, desequilibrio, perversidad e ignorancia, como en otro tiempo conocíamos la  infección  de la peste bubónica y la fiebre amarilla.

En todas partes, vemos enfermedades, aflicciones, descontentamiento, desarmonías.

Todo es dolencia del cuerpo y del alma.

Todo es ausencia del espíritu del Señor.

No ignoramos, sin embargo, que todos  tenemos la oración a nuestra disposición como fuerza de recuperación y de cura. Es necesario orientar  nuestras actividades, en el sentido de adaptarnos a la Ley del Bien, calmando nuestros sentimientos y sosegando nuestros impulsos, para, enseguida, elevar el pensamiento al manantial de todas las bendiciones colocando nuestra vida en ligación con la divina Voluntad.

Ahora sabemos  que las vibraciones  hoy en día escapan a la ciencia terrestre  más allá de ultravioleta  y por debajo de los infrarrojos.

 

A la medida que se desenvuelve en los dominios de la inteligencia, comprende el hombre  con más fuerza que toda la materia es condensación de energía.

Dijo el Señor, “Brille vuestra Luz” – y, actualmente, la experimentación positiva revela que el propio cuerpo humano es un generador de fuerzas dinámicas, constituyendo así como un eje de energías radiantes, en el que la conciencia fragmentaria de la criatura evoluciona al impacto de los más diversos rayos, a fin de atesorar la Luz Divina y crecer para la Conciencia Cósmica.

Vibra la luz en todos los lugares y, por ella, estamos informados de que el Universo es recorrido por el flujo divino del Amor Infinito, en una frecuencia  muy elevada, a través de ondas ultra-cortas que pueden ser transmitidas de espíritu a espíritu, más fácilmente asimilables  por intermedio de la oración.

Cada aprendiz del Evangelio necesita, así, aficionarse al culto de la oración, en el propio mundo intimo, valorizando la oportunidad que le es concedida para la comunión con el Infinito Poder.

Para eso, con todo, es indispensable que la mente y el corazón de la criatura estén en sintonía con el amor que domina todos los ángulos de la vida, porque la ley del amor es tan matemática como la ley de la gravitación.

Mentalicemos la electricidad por ejemplo, en la red iluminativa. En el caso de que aparezca cualquier hiato en la corriente, nadie se acordará de acusar a la usina, como si el flujo eléctrico dejase de existir. Nos cercioraríamos sin dificultad de que hay un defecto en la lámpara  o en la toma de fuerza.

Se derrama el amor de Nuestro señor Jesucristo para todos los corazones, no en tanto, es imprescindible que la lámpara de nuestra alma se muestre en condiciones de recibirle el Toque Sublime.

Los materiales que constituyen la lámpara  son la parafernalia para la exteriorización de la luz, más la electricidad es invisible. Así también, nosotros vemos el Amor de Dios en nuestras vidas, por intermedio  del Gran mediador, Jesucristo, en forma de alegría, paz, salud, concordia, progreso y felicidad, entretanto por encima de todas esas manifestaciones, abordables  del Ilimitado Amor y de la Ilimitada Sabiduría.

Usando imagen más sencilla, recordemos el servicio del agua  en el abrigo doméstico. Lógicamente, las fuentes son alimentadas por vivas reservas de la Naturaleza, más para que el agua atienda a los recesos del hogar, no prescindiremos de la instalación adecuada. La canalización debe estar bien dispuesta  y bien limpia.

En vista de eso, es necesaria que todas las actitudes en desacuerdo con la Ley del Amor sean extirpadas de nuestra existencia, para que el Inagotable Poder penetre a través de nuestros humildes recursos. El canal de nuestra mente  y de nuestro corazón debe estar sin obstáculos  en todos los raciocinios y sentimientos  que no se armonizan con los padrones de Nuestro señor.

Alcanzando esa fase preparatoria, es posible utilizar la oración como medida de reajuste para nosotros y para los otros, incluyendo a cuantos se encuentran cerca o largo de una oración nacida del corazón humilde y sincero ante del Todo-Misericordioso. Ciertamente las tinturas y las sales, las vitaminas y radioactividad son elementos que la Providencia Divina coloco al servicio de los hombres en la Tierra.

Es también comprensible que el médico sea indispensable, muchas veces, a la cabecera de los enfermos, porque, en muchas situaciones, así como el profesor precisa del discípulo y el discípulo del profesor el enfermo precisa del médico tanto como el médico necesita del enfermo, en la permuta de la experiencia.

Eso, sin embargo, no nos impide de usar los recursos de que disponemos en nosotros mismos. Estemos convencidos de que, ligando  el hilo de nuestra fe a la usina del Infinito Bien, las fuentes vivas del Amor Eterno se derraman a través de nosotros, esparciendo salud y alegría.

Así como hay lámparas para diversos voltajes, cada criatura tiene su capacidad propia  en las tareas de auxilio, hay quien recibe más, o menos fuerza.

De ese modo, conduzcamos nuestra buena voluntad a los compañeros que sufren, suplicando la Infinita Bondad a favor de nosotros mismos. Es indispensable comprender que la oración opera una verdadera transfusión de plasma espiritual, en el levantamiento de nuestras energías.

Si nos sentimos débiles, pidamos el concurso de un compañero, de dos compañeros  o más hermanos, porque las fuerzas reunidas se multiplican y, de esa forma tendremos mayores posibilidades para  la eclosión del Amparo Divino que está simplemente esperando que nuestra capacidad de transmisión y de sintonía se amplié y se eleve, en nuestro propio favor.

Mentalicemos el órgano enfermo, de la persona necesitada o en situación difícil, a la manera de campos en el que el Divino  Amor se manifestará, ofreciéndoles nuestro corazón y nuestras manos, por vehículos de socorro y veremos fluir, por nosotros,  los manantiales  de la Vida Eterna, porque el Padre Todo Compasivo de Jesucristo Nuestro Señor  nunca se   empobrece de bondad.

La Indigencia es siempre nuestra.

Muchos dicen “no puedo ayudar porque no soy bueno”, más, si ya fuésemos señores de la virtud, estaríamos en otras condiciones  y en otras esferas. Nos consuela saber que somos discípulos del bien, y en esa posición, debemos ejercitarlo.

Ejerzamos la buena voluntad.

No tenemos aun los albores de la generosidad y de la comprensión, de la fe irreprensible y de la perfecta caridad, más si poseemos las simientes que les  corresponden. Y toda simiente bien plantada recoge de lo Alto la gracia del crecimiento. Así, pues, para que tengamos asegurado el éxito de nuestra plantación de cualidades superiores, es preciso nos dispongamos a hacer de la propia vida un canal de manifestación del Constante auxilio.

Todos tenemos pruebas, dificultades, molestias, aflicciones e impedimentos, con todo, día a día, colocando nuestro espíritu a la disposición del divino Amor  que fluye del centro del Universo para todos los rincones de la vida, nos desenvolveremos en entendimiento, elevación y santificación.

Trabajemos, por tanto, extendiendo la oración curativa. En nombre del evangelio, sirvamos y ayudemos.

Y que Nuestro Señor Jesucristo nos asista y bendiga.

Por el espíritu Eustaquio – Del Libro: A la Luz de la Oración, Médium: Francisco Cándido Xavier

 Traducido por: M. C. R.

 

 

MI SALUDO DESEANDOOS A TODOS UN FELIZ MIERCOLES

Saludo matinal

Miércoles 12 de octubre del 2011

Queridos amigos, hola buenos días,  cada día son más los hermanos  que analizando la vida, se preocupan por cuál será  su suerte después de la muerte. Al igual que se preocupan por obtener un hogar para vivir, miran un poco más lejos y piensan ¿Qué será de mi cuando yo muera? ¿Será verdad todo lo que se dice, existirá el infierno, podre acceder al cielo? Son tantas y tantas las cosas que se han dicho al respecto, que  uno duda y a veces dan vuelta a su cabeza, pensando seriamente en cuál será su suerte cuando  fallezcan.

El Espiritismo ofrece en su libro Cielo e Infierno una enseñanza muy grande al respecto. Y muchos espiritas de renombre han descrito el mundo espiritual, tal como es el caso de Chico Xavier en su libro “La vida en el mundo Espiritual” Nuestro Hogar” donde podemos ver lo que le sucede a u n espíritu al desencarnar.

No es este el único libro, hay muchos otros,  que describen claramente, que la vida allí es tal como aquí, pero sin el cuerpo. Que aquellos que quieren encontrar un cielo, han de procurarlo dentro de sí. Ya que el cielo y el infierno van dentro de uno mismo, por eso es aquí en la tierra donde nos predisponemos a estar en un sitio u otro. Dependiendo de nuestras buenas o malas acciones.

Las cosas que adquirimos en la tierra, como puede ser el coche, la casa, los bienes materiales se pagan con dinero, pero los bienes del espíritu solo se pueden comprar con las buenas acciones. Es por eso, que la Doctrina espirita, nos muestra una clara imagen de lo que nos espera al otro lado de la vida. No prestar credibilidad a esos conocimientos, es cerrar nuestra puerta al progreso.

Si a los caníbales, les dicen que existe en la tierra todas las maravillas que existen, ellos se reirán, pensarán que eso no puede ser verdad, así les sucede a todos aquellos que en nada creen, cierran su puerta, y se quedan paralizados, sin participar del progreso, porque todos tenemos que adquirir la pre disponibilidad para recibir más esclarecimiento de las cosas.

Ya ha llovido mucho desde que Moisés nos mostro un Dios castigador porque éramos muy ignorantes y rebeldes, Jesús en cambio, como ya teníamos capacidad para comprender la verdad y responsabilizarnos ante ella, nos mostro el Dios amor, el Padre amoroso y dulce con sus criaturas, El cual hacia más fiesta por la entrada en el Cielo de un malo convertido al bien, que por la entrada de cien justos.

La vida avanza y el hombre también, o nos integramos en el progreso, o nos quedamos paralizados por detrás. Y hoy en día, los conocimientos están esparcidos por todas partes, el hombre que desea saber, que pide más, puede obtenerlo, ya no existe el temor a las represalias, la verdad un día, no estará dividida, sino que como sucede con todas las cosas, la verdad prevalecerá y se hará resarcir en todas partes. Podremos llamarnos Católicos, protestantes, Espiritas,  toda religión terminará adaptando la verdad, aunque tenga diferentes nombres.

Si porque la lógica y la razón, la verdad de las cosas, siempre prevalece sobre lo que se pueda especular con ella. Y el Espiritismo ha descorrido el velo  y mostrado la verdad del Espíritu, ya conocemos muy bien a través de la Codificación Espirita, cual es el destino del espíritu, y que no muere, cambia de estado, para después volver otra vez a la vida material, a la cual viene a instruirse, a aprender, a evolucionar, y que de su forma de comportarse, así será la próxima existencia y su vida al otro lado de la vida.

Las distintas religiones, nos dicen lo mismo, pero de distinta manera, todas coincidirán un día, en la lógica y la razón, en la voz del buen sentido, porque los espiritas sabemos que el espiritismo aunque no fuese verdad, lo que dice, merecería la pena aplicarlo a nuestras vidas, porque hace verdaderamente al hombre un hombre de bien. No hay verdad más convincente y segura, que la Doctrina Espirita, ella es rigurosa con el Espíritu le muestra su realidad, y bajo ella le dice que toda responsabilidad de sus errores no es culpa de nadie solo de uno mismo. Y que a más conocimiento mayor responsabilidad. Por esa razón la mayoría de sus adeptos, tratan seriamente su espíritu, predisponiéndolo a una vida más concienciada, menos de apariencia, para los demás, ya que servimos a Dios y El sabe todo de nosotros, también si quiere de verdad recibir, necesita hacer, procurar merecer, ya  que los bienes del cielo se nos dan por merito propio, no a expensas de nadie, ni de favoritismos, pues ante el Padre todos somos iguales.

Nos enseña a luchar con la adversidad, merece la pena vivir unos años u días en la lucha,  procurando resarcir de ella, que desesperar y tirarlo todo por la borda, ya que la vida es un instante comparado con la eternidad, que vive nuestro espíritu. Todo pasa y también pasaran nuestras aflicciones si nos capacitamos para una mejor vida, haciendo el bien, limando nuestras imperfecciones, hasta hacerlas desaparecer, y procurando hacer de nuestro espíritu un cielo en este mundo para merecer la paz y tranquilidad en el otro. No son adquisiciones perdidas, Dios da ciento por uno, procuremos dar de nosotros la parte que nos corresponde, para que al cambio hayamos adquirido meritos suficientes, para entrar en el paraíso, aquel que  siente y vive el alma tranquila, que  alcanzo la paz  y la serenidad con sus buenas obras, en la vida y a su alrededor.

Amigos os deseo un lindo miércoles con mucho amor y cariño de vuestra amiga Merchita

 

DESARME, UN REFERÉNDUM QUE CONFIRMO LA INSENSATEZ HUMANA

DESARME, UN REFERÉNDUM QUE CONFIRMO LA INSENSATEZ HUMANA

El plebiscito sobre  la prohibición de la comercialización de armas de fuego y municiones, ocurrido en Brasil el 23 de octubre de 2005, no permitió que el artículo 35 del Estatuto del Desarme (Ley 10826 de 23 de diciembre del 2003) entrase en vigor. El articulo presentaba la siguiente redacción: Esta prohibida la comercialización de armas de fuego y munición en todo el territorio nacional, en el referéndum  la cuestión propuestas fue: “¿El comercio de armas de fuego y munición debe ser prohibido en Brasil?”.  Los lectores pudieron optar  por la respuesta “si” o “no”, por el voto en blanco o por el voto nulo. El resultado final fue de 59.109.265 votos rechazando la propuesta (63, 94%), mientras el 33.333.045 votaron por el “si” (36, 06%).

Infelizmente la mayoría de la población apoyo la comercialización de las armas de fuego, cuando  tenía el poder de decidir por la prohibición. Una de las dudas erguidas y muy entronizada de la época era: ¿el desarme de la población sería la solución para la reducción de la criminalidad en el país? Muchos sectores  de la sociedad defendieron la manutención del comercio legal de las armas a los ciudadanos que las necesitaran, por algún motivo, justificando que todos tienen derecho a poseer, en los límites de la Ley, un arma de fuego para defender cualquier atentado a la incolumidad física del individuo, su vida, su patrimonio etc. 

El resultado del plebiscito reveló la grave índole moral de la mayoría de la sociedad, contrariando en la coyuntura un levantamiento realizado por el Instituto Brasmarket a pedido del periódico Diario del Grande ABC mostrando que 81,6% de la población de la región del ABC de San Paulo estaba  en contra de la comercialización de armas (1)

Los estrabicos partidarios optaron “democráticamente” por el delirio del comercio de las armas a  fin de “defenderse” contra la violencia. Con esa decisión se irrumpió un asombroso debito moral de los brasileños. ¡Es lamentable! Recordemos que hace  varios  años André Luiz advirtió: “Esquivarse del uso de armas homicidas, también como del habito de menospreciar el tiempo con defensas personales, sea cual sea el proceso en que se experimenten. Pues el servidor fiel de la Doctrina posee, en la conciencia tranquila, la fortaleza inatacable.”(2)

L mayor influencia maléfica identificada en el hombre contemporáneo es la angustia social, provocada por la estratificación de clases. En ella deparamos desde el miserable al abastado, creando una subdivisión de la  raza humana. Y muchas de esas distorsiones sociales provocan  una inconstancia psíquica o una  incompleta  emocional del ser pensante.

Creemos que la criminalidad tiene sus zancos en la desemejanza  social, en el elevado índice del desempleo, en la urbanización desordenada y, destacadamente, en la difusión incontrolada del arma de fuego, sobretodo clandestina, situaciones esas que contribuyen de forma decisiva para el avance de los tráficos de drogas, de los asaltos, de los robos, de los secuestros y, por fin, de los homicidios.

La ONU – Organización de las Naciones Unidas divulgó un relatoría el día 06 de octubre de 2011, sobre la violencia en el mundo evaluados por los homicidios. En números absolutos, Brasil aun es líder entre la lista de todas las naciones. En America del Sur, Venezuela registra 49 homicidios en cada 100mil habitantes. Colombia, a pesar de una gran mejora, 33. Brasil, 22,7. Un poco mejor que cinco años atrás. Uruguay,  Argentina, Perú y Chile quedan por debajo de la media mundial.

Es vergonzoso saber que Brasil encabeza la lista mundial en casos de muertes producidas con la utilización de armas de fuego. Después de tener la oportunidad en el referéndum de eliminar el comercio de las almas, actualmente el brasileño lamenta y clama por soluciones efectivas para el problema de la violencia urbana. Y, por fuerte razón, creemos ser falsa la seguridad ofrecida  por las armas en el ambiente  domestico, especialmente considerando  el potencial del alto riesgo en el uso del arma por familiares no habilitados,  que pueden causar efectos dañinos irreparables en la vida familiar.

Cada día sucumben muchos jóvenes y adolescentes, que son reclutados para el mercado  del tráfico de armas, sumergidas en los ambientes regados por alucinógenos y profunda violencia, donde son  perpetrados  crímenes inconcebibles bajo el estimulo de la miseria  moral y de la obsesión. Actualmente muchas personas hesitan en salir  a las calles a causa de los asaltos y secuestros relámpagos que han ocurrido a todo instante.

Defendemos la idea de que una de las soluciones para la disminución de la criminalidad será la prohibición de la venta de armas de fuego en todo el territorio nacional, a excepción  de la adquisición por los órganos de seguridad pública  federal y estatal, municipal y por las empresas de seguridad privada regularmente constituida, en la forma prevista por la Ley.

Infeliz y paradojamente la “Patria del evangelio” es gran fabricante de armas (en evidente  ruta de colisión con el compromiso cristiano) por eso, entendemos que prohibir  su comercialización en el mercado interno es practica urgente, porque el problema será atacado directamente en su matriz.

Obviamente no somos tan ingenuos de creer  que la restricción (prohibición) del uso de armas de fuego ecuaciones definitiva e inmediatamente el problema de la violencia. Un arma de fuego puede ser sustituida por otras, tal vez no tan eficientes. En la ausencia de estructura  de aparato represivo y preventivo del estado, las armas de fuego continuaran llegando a las manos de los individuos descomprometidos con el bien y haciendo sus víctimas. Por eso, urge meditar que debemos  aprender a desarmar, antes de todo, nuestros espíritus  y esto solo se consigue por la práctica del amor y de la fraternidad.

En ese panorama el mensaje de Cristo debe ser gran edificio de la redención social, que habrá de penetrar en todas las conciencias humanas. ¡Sí! El hombre iluminado íntimamente  por el Evangelio y teniendo conciencia  en cuanto a la sobrevivencia  del Espíritu del sepulcro y de su precedencia a la cuna, sabiéndose  legatario  de sí mismo, se modificar y transformará  el ambiente donde vive, modificando la comunidad que a el  impondrá para recibir el refuerzo expresivo  y rectificador.

Ante ese desiderato, cara ala transformación del escenario social, el hombre necesita alimentar la compasión, cultivar la grandeza del alma que principia en el procedimiento de ofrecer cosas para culminar en el don de donarse al prójimo. Hacer cualquier cosas buena en los bastidores (que nadie lo sepa) a beneficio de un adversario. Aprender a exorar y ponderar  y en la secuencia poder soltar  el grito enérgico cual informó Paulo a los gálatas “Yo vivo, más ya no soy yo que vivo, pues es Cristo quien vive en mi” expresando la adhesión total del proyecto de Jesús por la paz. 

Jorge Hessen

 

 

AFLIGIDOS Y CONSOLADOS

AFLIGIDOS Y CONSOLADOS

MATIAS MODERKAI, murmuraba sufrimientos mal contenidos… Su rostro tostado llevaba las huellas indiscutibles de la miseria moral, consecuencia inevitable de aquella otra miseria: la económica.

 

Se había arrojado a la desesperación como frágil pluma azotada por el vendaval. No tenía ningún amparo, ninguna posibilidad de paz. El abismo de la ruina, era el laberinto en el cual se arrojara como victima de muchos verdugos, victima de si mismo, que se había convertido en cruel sicario.

 

había luchado por sucumbir, entre tanto, muerto por la falta de alegrías, la vida se negaba a retirarse de su organismo desgastado y vencido, vegetando en esa pocilga, entre millares de vagabundos, los Am- Ha- Aretz, la odiada ralea, agitadora de la masa de las pasiones…

Pero, aquella tarde, todo había sido diferente.

 

Un aire suave, levemente perfumado, transportaba caricias y poesía.

El sol, lejano, doraba la cima del Herman, y “algunas rosas de Sharon” se habrían derramando su color rojo en el fondo de las grutas oscuras donde se erguían vetustos árboles, frondosos y acogedores…

 

Le parecía escuchar una ignota melodía en el aire: no sabia distinguir si era un sonido onomatopéyico, si un gorjeo de ángel, si una bella balada de flauta, o si era la canción de una citara tocada por los dedos suaves del amor.

 

Su pecho, henchido de emotividad, rompió los cristales que contenían sus lágrimas reprimidas, y se descubrió llorando. Le temblaban las manos heladas y todo su cuerpo frágil se asemejaba a una caña de bambú que, carcomido por la edad, se hacia un arco de sufrimiento.

 

Levanto la cabeza para quebrar la magia de ese instante, y clavo sus ojos, empañados en lágrimas, en la figura diáfana y majestuosa del Rabí…

 

¡Estaba tan próximo, y, sin embargo, tan lejos! Deseo gritar la felicidad de la angustia o la angustia de la felicidad inesperada, pero su voz se estrangulo en su garganta rígida.

 

Procuro reflexionar. No pudo hacerlo.

 

Las evocaciones retornaban insistentes; los días felices en Acra en la heredad de sus antecesores; la familia enriquecida por los bienes distribuidos; la lisonja y los honores gozados…

 

Después, le afluían, a la mente, las sorpresas; intrigas y dificultades, la indigna expropiación y la ruina. El Sanedrín se levantó contra él simulando justicia y, a través de móviles y leyes deplorables, se vio arrastrado, junto con su familia, a la indigencia…

 

Amigos y parientes le cerraron las puertas.

 

Los acontecimientos políticos lo condujeron a un amargo caos.

 

La esposa, falleció de vergüenza y dolor; los hijos, crecidos y educados, lo abandonaron sin ninguna explicación.

¡Solo quedaron con él, el dolor, la ofensa, el descrédito, la amargura y la aflicción!.

 

Todo, repentinamente.

 

Los poderosos disfrutaban con regocijo – él también había bebido de la copa embriagadora del éxito, y ahora sorbía el ácido y la hiel, de una cruda aflicción, igual o peor que los demás infelices, porque no estaba acostumbrado a las privaciones de las comodidades.

 

Se había unido a los parias- hombres probos que habían sido arrojados a la desdicha, victimas de las ambiciones ajenas-; eran la escoria de la sociedad, incrementada por otra escoria moral: ¡las rebeldía!…

 

Había ido a esa región, porque amaba el campo la tierra virgen.

 

En todo aquel periodo, no había encontrado la perla de una palabra, ni un rayo de luz por compasión.

 

La lepra aísla y hace perder la felicidad, pero la fraternidad en el “Valle de los inmundos” ayuda a los unos con los otros –reflexionó.

Entre tanto, en el valle de los hombres afligidos- los que padecen de la lepra económica, social y moral- la rapiña devora las esperanzas, y el despecho mina las posibilidades, arrasando cualquier ilusión…

Estaba cansado de vivir.

 

Impulsado por la ansiedad, empujado por manos intangibles, había seguido a varios grupos, había escalado la montaña y se había ubicado en un lugar.

 

Con la mente perturbada, evitaba a los demás. Había sellado sus labios desde aquellos días repugnantes, temiendo y odiando a sus pares, a todos los hombres… y sufría las aflicciones propias de esa actitud.

 

Aquel hombre, sufrido Rabí, lo había fascinado. Había en Él  una inconfundible grandeza, y parecía un hombre común; parecía tener una fuerza oculta, y demostraba fragilidad; tenía desconocido poder, y su voz era un canto.

 

Le penetraba el cuerpo, aliviaba su alma.

 

Parecía tenerlo adentro y afuera. No sabía explicar aquello.

¿Por qué no lo había conocido antes, en los días venturosos? Se pregunto así mismo- lo hubiera amado…

 

no oía bien todas sus palabras que la brisa dispersaba.

 

Pero aguzo los oídos, y escucho, deslumbrado:

 

-Bienaventurados los afligidos, por que serán consolados.

 

Las dos miradas se encontraron: la chispa de sus ojos y el sol de los ojos de Él, incendiaron su corazón.

 

Todo a su alrededor desapareció ante esa visión de luz, de belleza, de aspiraciones que se renovaban. Y Matías ven Mordekai resolvió avanzar, crecer, como  si fuera un dardo arrojase al infinito que quería alcanzar.

 

Se perdió en el tiempo, se confundió en el espacio…

 

Cuando el manto de la noche fulguro estrellado y el silencio se esparció en un poema de luna sobre montaña, el afligido volvió en sí.

 

Descendió cantando la poesía del reino de  Dios que ya abundaba en el país de su vida, y se interno, consolado, en las puertas del futuro.

 

Todos los que aman a Jesús, sienten consuelo en sus aflicciones, pues solo usando el amor como antídoto para sus sufrimientos Él los libera de la debilidad, del miedo, del rencor,  que impide afrontar la vida y sus pruebas con serenidad y firmeza

LA ROCA

La roca

 

Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios. El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña. Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas. El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día. Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas…y esta no se movía. Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano.
Como el hombre empezó a sentirse frustrado, Satanás decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente:-“Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido”. Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso. Estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión.-Satanás le dijo: “¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente”.
El hombre pensó en poner en práctica esto pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos:-“Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa? ¿Por qué he fracasado? “.
El Señor le respondió con compasión:”Querido amigo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho. Nunca dije que esperaba que la movieras. Tu tarea era empujar. Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero ¿en realidad fracasaste?. Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras.
A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez. Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu fe en mi. Eso lo has conseguido. Ahora, querido amigo, yo moveré la roca”.
Algunas veces, cuando escuchamos la palabra del Señor, tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar su voluntad, cuando en realidad Dios solo nos pide obediencia y fe en él. Debemos ejercitar nuestra fe, que mueve montañas, pero conscientes que es Dios quien al final logra moverlas.
Cuando todo parezca ir mal…solo EMPUJA!Cuando estés agotado por el trabajo…solo EMPUJA!Cuando la gente no se comporte de la manera que te parece que debería…solo EMPUJA!Cuando no tienes más dinero para pagar tus cuentas…solo EMPUJA!Cuando la gente simplemente no te comprende…solo EMPUJA!Cuando te sientas agotado y sin fuerzas…solo EMPUJA!Los verdaderos amigos son difíciles de encontrar, —fáciles de querer e imposibles de olvidar!En los Momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Jesús para que ilumine tu mente y guíe tus pasos.Entrega tus Miedos al Señor y pídele con una oración que Jesús te ayude a encontrar el camino que te conduzca a él.
 

EL CONQUISTADOR DIFERENTE

EL CONQUISTADOR DIFERENTE

Espírito: IRMÃO X.

Los conquistadores aparecen en el mundo, desde las sangrientas  salvajería primitiva.  Y, hace muchos siglos, transportados  en soberbios carros de triunfo, exhiben trofeos sangrientos y  estrangulan, con aplausos ruidosos, el cortejo de miseria y de lágrimas que deaj a distancia. Sonrientes y felices, aceptaron las ovaciones  del pueblo  y distribuyen gracias y honras, cubiertos  de insignias e incentivados por las frases lisonjeras de la multitud. Vasta hilera de escritores se congregan  en torno, exaltándoles las victorias en el campo de batalla. Poemas épicos  y biografías románticas surgen  en el camino, glorificándoles la personalidad que se eleva, ante los hombres falibles, a la dorada galería de los dioses.

Todavía, más lejos, en el paisaje oscuro, donde lloran los vencidos, permanecen las sementeras de dolor que guardaron los improvisados héroes en el pasaje implacable del tiempo. muchas veces, con todo, no llegan a conducir para los túmulos las medallas que les brillan en el pecho dominador, porque la propia vida  humana se incumbe de esclarecerlos, a través de las sombras de la derrota, de los espinos  de la enfermedad y de las amargas lecciones de la muerte.

Darío, hijo de Histaspes, reyes de los persas, después de fijar el poderío de us ejércitos, impuso terribles sufrimientos a la India, a Tracia y a Macedonia, conociendo, enseguida, la amargura y la derrota, frente a los griegos.

Alexandre Magno, por tantos motivos y admirado en la historia del mundo, se título generalísimo de los helenos, en plena mocedad y, en una serie de movimientos militares  que lo celebrizaron para siempre, infringió innominables padecimientos a los lares griegos, egipcios y persas; todavía, a pesar  de las glorias bélicas con la que desafiaba a ciudades y guerreros, haciéndose acompañar  de incendios  y mortecinos, se rindió a la dolencia  que le movilizo los huesos en Babilonia.

Aníbal, el gran jefe cartaginés, esparció el terror  y la humillación entre los romanos, en sucesivas acciones heroicas que le  inmortalizaron el nombre, en la crónica militar del Planeta; con todo, enseguida a la adulación de los aduladores y a la falsa concepción de poder, fue vencido por Cipio, transformándose en un forajido sin esperanza, suicidándose, en un terrible complejo de vanidad y locura.

Julio Cesar, el famoso general que pretendía descender de Venus y de Anquises, constituye uno de los mayores exponentes del genio humano; sometió a Galia y desbarató a los adversarios en combates brillantes, gobernando Roma, en la calidad de magnifico triunfador; no en tanto, cuanto más se le dilataba la ambición, el puñal de Bruto, su protegido y comensal, lo asesinó sin conmiseración, en pleno Senado.

Napoleón Bonaparte, el emperador de los franceses, después de ejercer en el mundo una influencia de la que raros hombres pudieron disponer en la Tierra, muere, melancólicamente, en una isla apagada, a lo largo de la inmensidad del mar.

Aun hoy, los conquistadores modernos, despues de los aplausos de millones de voces, despues de la dominación en que se hacen sentir, magnánimos para sus amigos y crueles para los adversarios, esparciendo condecoraciones  y sentencias condenatorias, cae ruidosamente de los pedestales de barro, convirtiéndose en malhechores comunes, al ser juzgados  por las mismas voces  que le cantaban loores en la víspera. Todos ellos, dominadores y tiranos, pasan en el mundo, entre las purpuras  del poder, al camino de los misterio y de los desencantos de la muerte. En verdad siempre dejan algún bien en el campo de las relaciones humanas, por los nuevos caminos abiertos y por las utilidades de la civilización, cuyo aparecimiento aceleran; todavía, el progreso  les maldecía la personalidad, porque las lágrimas de las madres, los sollozos  de los hogares desiertos, las aflicciones de la orfandad, la destrucción de los campos y el horror de la naturaleza ultrajada, nos acompañan, a todas partes, destacándolos con execrables señales.

Un solo conquistador hubo en el mundo, diferente de todos  por la singularidad de su misión entre las criaturas. No poseía legiones armadas, ni poderes políticos, ni mantos de gala. Nunca expidió ordenes a los soldados, ni trazó programas  de dominación. Jamás humillo ni hirió. Se rodeo de cooperadores a los cuales llamó “amigos”. Dignifico la vida familiar, recogió criaturas desamparadas, libertó a los oprimidos, consoló a los tristes y sufridores, curó a ciegos y paralíticos. Y, por fin, en compensación a sus trabajos, llevados a efecto con humildad y amor; aceptó acusaciones para que nadie sufriese, se sometió a prisión para que los otros  no experimentasen angustia  de la cárcel, conoció el abandono de los que amaba, se separó de los suyos, recibió, sin rebeldía, ironías y bofetadas, cargó la cruz en la que fue inmolado y en su muerte pasó a ser un ladrón.

Más, desde la última victoria en el madero, tejida por el perdón y la misericordia, consolido su infinito poder sobre las almas y, desde ese día, Jesucristo, el conquistador diferente, comenzó  a extender su divino imperio en el mundo, prosiguiendo en el servicio sublime  de la edificación espiritual, en el Oriente  y en el Occidente, en el Norte y en el Sur, en las más cariadas regiones del Planeta. Irguiendo  Tierra perfeccionada y feliz, que continua  siendo construida, en bases de amor y de concordia, de fraternidad y justicia, por encima  de la sombría animalidad del egoísmo  y de las ruinas heladas de la muerte.

FONTE: LIVRO ANTOLOGIA MEDIÙNICA DO NATAL –

Psicografia: Francisco Cándido Xavier.

 

MIS MEJORES DESEOS Y MI SALUDO MATINAL PARA TODOS

Saludo matinal

Lunes diez de octubre del 2011

 

Queridos amigos, hola buenos días, una nueva semana se inicia, y todos hemos empleado nuestro descanso en muy diferentes sectores de la vida. Unos nos hemos quedado en casa, y lo hemos aprovechado para disfrutar de la familia, o hemos aprovechado este tiempo, para  colocar cosas en su sitio, que por falta de tiempo, tenemos un poquillo abandonadas. Otros hemos salido de viaje y hemos ido a visitar algún hijo o familiar que vive fuera de nuestra ciudad. Todos bendecimos el día de descanso porque de alguna forma directa o indirectamente  lo aprovechamos para hacer cosas, que no podemos hacer durante  el resto de la semana, y la verdad es que salvo muchas excepciones para muchos el volver a nuestras tareas del día a día, nos da alegría, porque sabemos que en ellas está nuestro principal  cometido.

Si esa es la gran verdad, el padre de familia, que ha de volver al trabajo, y que sabe y es consciente de su papel dentro de la familia, bendice ese trabajo, porque sabe de su importancia para el desarrollo  de los seres que en el se cobijan. Su salario, es el que proporciona los requisitos indispensables para que todos en esa casa puedan cubrir sus necesidades.

La madre que es la encargada de realizar las tareas del hogar, cuidar de los niños, educarlos, y darles amor y cariño, sabe perfectamente de su importancia en el desarrollo  hogareño, ella también se dedica con amor a sus tareas, porque sabe que su amor y dedicación son imprescindibles también para que en su hogar todo funcione.

Todos ocupamos un papel importante en la vida, todos contamos para Dios, entonces todos debemos amar nuestro papel, para desarrollarlo bien, como es debido.

Lo podemos observar en una comedia, está solo  emociona, y llama la atención del público, cuando sus protagonistas hacen bien su papel, e impregnan el sentimiento  y la emoción al papel que les cabe realizar dentro de la obra.

Y sabemos que en la gran comedia que es la vida, muchos, muchísimo reniegan de su papel, basta esto, para que nada les salga bien.  El desarrollo de la vida de cada uno exige de los participantes que le rodean que ejerzan con amor y dedicación su función. Un padre puede ser un buen padre, pero necesita de un buen hijo, para sentirse realizado. Sabemos que todo se nos da según merecimientos, y el que hoy en día seas un buen padre, no quiere decir que siempre lo hayas sido. Es por eso, que el hijo ingrato, ha de contar con un buen padre para que le enseñe, fuera de que lo merezca o no, por eso, todos,  es muy importante, que procuremos realizar nuestro papel lo mejor que podamos, sin fijarnos en como lo hacen los demás, sino en cómo nos dice que hemos de hacerlo las enseñanzas  de Cristo, porque daremos cuenta no por lo que los demás hagan sino por lo que nosotros hicimos.

Estamos en una gran fabrica y en un sector diferente cada uno, pero dentro de ese sector, tenemos unos cometidos que no podemos pasar por alto, y del cual dependen otros muchos sectores, si tú en el gran todo ejerces bien tu papel, no es por ti, que las cosas se deterioraran, todo lo contrario. Serás un eslabón fuerte, a través del cual muchos no caerán, cediendo a las contrariedades que se puedan presentar.

El primor y el esmero que pongamos en las cosas, redundará en el éxito de ellas, el jardinero necesita saber cómo ha de cuidar las plantas, si no entiende de jardinería no puede hacerlo, de ahí la importancia de que el aprenda esa función a través de las obras de jardinería. Nosotros en la vida, necesitamos aprender en el libro de la vida, a través de los muchos casos que se dan, pero principalmente de las enseñanzas ofrecidas por nuestro hermano Mayor, porque son con ellas que no nos perderemos.

Po eso Dios nuestro Padre nos doto a todos con la chispa del amor. Todos traemos más o menos desarrollada esa chispa, y hemos de procurar aplicarla en todas nuestras funciones. Porque es a través del amor que no nos perderemos.

Cuando seamos capaces de saber aplicar con todos la chispa del amor, y en todas las cosas,  se abríran para nosotros grandes aclaraciones sobre la vida, todos estamos escalando la montaña de la vida y el amor es la mejor herramienta que podemos utilizar  para todos los obstáculos y  de su aplicación en todas las cosas dependerá nuestro éxito.

Todos estamos leyendo el gran LIBRO DE LA VIDA, y todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero es a través de la perseverancia en el bien, es que conseguiremos triunfar en la vida y en nuestros cometidos.

Amigos os deseo un buen inicio de la semana, vuestra amiga Merchita

 

 

ANALIZA LA NATURALEZA

ANALIZA LA NATURALEZA

La naturaleza es el libro de Dios, escrito y mantenido por Sus sabias leyes.

Quien se aparta de estos conceptos divinos sufre los contrastes de su propia naturaleza. Hay siempre rechazo donde no existe harmonía. Olvidar  las cosas naturales es cerrar los ojos ante los caminos  que han de ser seguidos. El hombre inteligente investiga en la fuente generadora  el comportamiento de las cosas y estudia, con gran empeño, la vida vegetal y animal, para después comenzar a comprender su propia vida, que se manifiesta  ante sus necesidades, por misericordia divina. El cuerpo humano tiene gran analogía con el Universo.

Las leyes  que rigen a uno, garantizan al otro. Las manos que hicieron uno, estructuraron el otro, con el mismo amor  y la misma sabiduría. El complejo humano es, pues, un universo en miniatura.

Las primeras lecciones escolares, cuando los alumnos consiguen cierto discernimiento, deberían ser de Biología, con todas sus divisiones, para que el ser humano pudiese comprender y respetar el  aparato que le sirve de  aprendizaje en las lides  del mundo y le ofrece oportunidad de evaluar sus propias fuerzas. La reencarnación es como un premio entregado al espíritu para su evolución espiritual.

Y la segunda lección que debería ser administrada a los iniciados en el saber seria la función de las leyes espirituales, que llegan a nuestro conocimiento como siendo las leyes morales. la criatura debe participar  de este empeño de Dios para nuestra felicidad. Ellas son enseñadas, más la asimilación mejor se da a través de la visión del ejemplo. Lo que los padres y profesores hacen tienen más valor de lo que ellos dicen. Cuando un profesor habla de determinado asunto a sus alumnos, debe, enseguida, testimoniarlo a través de un hecho y, si es posible,  un hecho de la naturaleza. Ese debe ser el procedimiento de todos los hombres del saber. El gran tribuno, famoso por sus predicas, nunca se olvida de los fenómenos naturales, porque la Naturaleza es el ejemplo de Nuestro Padre Celestial. No pierdas tu tiempo enseñando y haciendo cosas vanas. Las oportunidades son preciosas para quien ya despertó para la luz del entendimiento. Comienza analizando tus pensamientos  y educándolos, comienza analizando tus palabras y disciplinándolas. Comienza analizando tus actos y corrigiendo lo que existe de errado. Estudia el libro de la naturaleza  y copia su perfecta armonía. Si no sabes cómo comenzar, usa la oración, que ella te dará la visión indispensable para tal evento espiritual.

Si aun no puedes comprender, únete a los más viejos que ya tienen algunas experiencias y aprende con ellos en esta escuela de luz, siempre a la vista de las criaturas  de buena voluntad. Puedes constantemente investigar  la propia vida. investiga tu cuerpo y observa como el obedece a su comando;  vuelve a investigar y observar que el está  atento a tus comandos que no percibes. Profundiza un poco más y verás que el es un perfecto aparato cósmico, con funciones que escapan a la sensibilidad humana. 

¿Y los demás órganos, de los que sólo escuchan de vez en cuando para hablar? No te desanimes. Comienza con la física, para llegar a ellos.

 ¿Y para el Espíritu? El camino es muy largo… más conoceremos la Verdad, cada vez más.

 

MÁS SOBRE LA OBSESIÓN

MÁS SOBRE LA OBSESIÓN

 

En la Tierra, el amor es, todavía, hijo de la inmediatez y de los intereses, no  siempre arrimados a la nobleza de los sentimientos  elevados, celando por la criatura querida.

 

Más siervo de la sensación que amigo de la emoción, se convierte en el arquitecto de tragedias  que disimula con arremetidas  sentimentalistas, evadiéndose cuanto más  de él se necesita.

 

La saludable fraternidad no medrando en los corazones,  como seria de desear, responde por la falta de preparación de las criaturas para los acontecimientos  más graves y nobles, entre los cuales el amor asume un papel preponderante.

 

La existencia física, en la Tierra es un eslabón de inmensa cadena atando a la criatura a la Vida, o se convierte en un peldaño de larga escalera colocada en dirección a lo alto…

 

Considerando que la Revelación Espirita viene  hoy concienciando a los hombres sobre su realidad espiritual, las leyes  Karmica que rigen la vida, y los deberes morales que deben ser tenidos en cuenta, la vivencia evangélica  como pauta  de comportamiento,  aun así, nos  enfrentamos  con criaturas  distraídas que esperan recibir sin dar, merecer sin hacer cualquier esfuerzo, para conquistar valores  íntimos. Cuentan con el perdón para las faltas, pero no las disculpan en el prójimo; esperan cariño, que no les gusta retribuir, admiran el trabajo, si bien solamente en palabras, desde que no se dedican a el; teorizan sobre innumerables cosas, no yendo  más allá del verbalismo… Como es comprensible, se engañan, pero no convencen a nadie.

 

Billones de seres microscópicos, individualizados, trabajan para el comando de la mente, que retrata  las adquisiciones anteriores,  en la condición de conquistas  o deudas, ajustados perfectamente  a los implementos vibratorios del alma, emite y capta  irradiaciones específicas, en la forma de oscilaciones  electromagnéticas, que componen el cuadro de la individualidad humana…

 

En razón de la conducta mental,  las células son estimuladas  o bombardeadas  por los flujos de los intereses  que le placen, promoviendo la salud  o siendo la génesis de los desequilibrios que derivan de la falta de armonía. En estado de mitosis, esas unidades, degeneran,  ofreciendo campo a las bacterias patológicas que se instalan  venciendo los factores  inmunológicos, que por las hondas del mal humor, pesimismo, rebeldía, odio, celos, envidia, lubricidad y vicios son desactivados o debilitados transformados  en poderosos  agentes de la perturbación y del sufrimiento.

 

Existen obsesos  porque hay deudas que rescatar. La obsesión resulta del connubio  por afinidad de ambos compañeros.

 

El reflejo de una acción genera otro reflejo equivalente, cuando una actitud arremete recibe una respuesta de violencia, por el contrario, si el endeudado se presenta lleno  de sanas intenciones con vistas al resarcimiento del debito encuentra benevolencia  y comprensión para recuperarse.

 

La culpa consciente o inconscientemente  instalada en el domicilio mental, emite  ondas que sintonizan con  inteligencias enfermas, habilitándose a mórbidos intercambios.

 

En el caso especifico de las obsesiones entre encarnados y desencarnados, identificando la irradiación enfermiza el desencarnado  del endeudado, por ser también infelices, inician  el cerco al adversario pretérito,  a través de imágenes, mediante  las cuales se hacen notar, sin necesitar las palabras para ser percibidos, insinuándose insistentemente hasta establecer el intercambio que pasan a comandar…

 

La mente, viciada y aturdida por las ondas perturbadoras que capta del obsesor, pierde el control armónico, automático sobre las células, facultando que las bacterias patológicas proliferen, dominadoras. Tal desarmonía propicia la degeneración celular en forma de cáncer, tuberculosis, lepra y otras enfermedades complejas que la Ciencia viene estudiando.

 

Solamente el radical cambio de comportamiento del obseso resuelve, definitivamente, el problema de la obsesión.  Sin ejercicios de reflexión profunda, sin hábitos de edificación saludable del bien en si mismos; sin la constante oración como intercambio de fuerzas parafisicas, el hombre derrapa en actitudes imprevisibles, dirigiéndose hacia la mentirosa trampa  del suicidio. Excitados en una profunda  depresión, saltan  en el largo derrotero de la alineación en cuadros neuróticos, sicóticos, esquizofrénicos…

 

Al principio, se manifiestan como una idea que se insinúa. Otras veces, son un relámpago fulgurante en las oscuras noches de los sufrimientos, como solución libertadora.

 

Posteriormente, se hacen fijación del pensamiento infeliz que se adentra,  dominando  los cuadros de la mente y comandando el comportamiento, surgiendo en forma de ser el suicidio la mejor actitud, como la más correcta solución ante los problemas y desafíos.

 

La obsesión es clamorosa  enfermedad social que domina el pensamiento moderno, que desborda del imperio de factores disolventes, elaborados por la  mecánica  del materialismo simulado de idealismos voluptuosos, que incendian mentes y anestesian sentimientos.

 

La reflexión y el examen  de la supervivencia del espíritu, el posicionamiento en una ética cristiana, el estudio  de la ciencia y de la filosofía espirita, constituyen directrices seguras para conducir la mente  con equilibrio, preservando  las emociones con las cuales el hombre se equipa con seguridad para el proseguimiento en la escala evolutiva.

 

Cada suicida en potencial necesita, ciertamente, del apoyo fraternal, terapia espiritual, comprensión moral de cuantos le rodean  y asistencia médica especializada.

 

Todo tratamiento quirúrgico, aunque es una oportunidad para la recuperación del paciente, es una delicada incursión en el organismo, cuyos equipamientos tienen su propia mecánica de creación, imprevisibles muchas veces.

 

La anestesia, por otro lado, no obstante las bendiciones de que es portadora, puede generar consecuencias y secuelas no esperadas; cualquier  descuido, por tanto, puede ser factor de daños irreversibles o también muertes indeseadas.

El pasado es pesado carga que no siempre se consigue conducir como es deseable. Frecuentemente, muchos reinicio de actividades  para la redención culmina en agravamiento de debitos que solamente las expiaciones lenitivas consiguen ajustar mediante procesos más drásticos  para el ser espiritual.

 

El mundo mental, constituido por ondas que se mueven en franjas vibratorias especificas, faculta la sintonía de aquellas otras de la misma frecuencia, facilitando  la identificación entre las criaturas, en el mundo físico, de estas con los desencarnados y entre  estos últimos.

 

Somos el resultado  de las experiencias  adquiridas por la vivencia en el campo de la evolución. Hay un largo camino que quedó detrás, recorrido con dolor y sombras, sin embargo, al frente se abre, un inmenso trecho virgen para recorrer. Nadie consigue alcanzar el éxito, sin romper las cadenas  con la retaguardia en la cual están las marcas de nuestro transito… Olvidados de vivir  desde ayer las leyes del amor establecidas por los Códigos de la vida, nos hicimos verdugos del prójimo, en la caza  del placer exorbitante y el poder alucinado, ofreciendo culto  al personalismo y a los vicios en que nos ejercitamos ampliamente, sin intentar  vencer los instintos más primarios. Para conseguir lo que nos agradaba, no vacilábamos en herir, ofender, destruir, traer la infelicidad.

 

Renovando el paisaje mental, sin embargo, con las almas mutiladas  por los delitos practicados, cambiamos la forma de  pensar, pero no la de actuar.  La arrogancia y la presunción, generadoras de la prepotencia, no se subordinan a la genuina humildad ni al servicio fraternal desinteresado. Los que se reencarnan, olvidan  a aquellos que les padecieron la impiedad y se arrojan  a nuevas aventuras constrictivas, comprometiéndose más y lanzando debitos adelante, que los sorprenderán  en el futuro, aun cuando parezcan olvidados…

 

Los actos infelices, deliberadamente practicados, en razón de la fuerza mental que necesitan, destruyen los sutiles tejidos del periespiritu que, resintiéndose por la desarmonía, dejaran matrices en la futura forma física, en la cual se manifestará las deficiencias purificadoras, y la caída del tono vibratorio especifico permitirá que los implicados en  los hechos, en el tiempo y en el espacio, próximos o no, se vinculen por el proceso de una sintonía automática, de la que no podrán evadirse. Ahí se establecen las enfermedades  de variada importancia. Los factores inmunológicos  del organismo, padeciendo  la arritmia  vibratoria  que los envuelve, son vencidos  por bacteria, virus  y toda suerte de microbios patológicos,  que más tarde se desarrollan, siendo la génesis  de las enfermedades físicas. En el área mental, por su parte, los conflictos y amarguras, los, los odios acerbos, las ambiciones delirantes y los tormentosos delitos ocultos,  en el momento  de la reencarnación, por estar insitos en el Espíritu endeudado, responden  por las más variadas alteraciones psíquicas  y alineaciones. Añadamos a estas predisposiciones  la presencia de los cobradores desencarnados, cuya acción mental encuentra perfecto  acoplamiento en el paisaje psicofísico de aquellos a quien persiguen, y tendremos la presencia de la constricción  obsesiva. Es rara la enfermedad  que no cuente con la presencia  de un componente espiritual, cuando no sea directamente  este su efecto. El cuerpo y la mente reflejan  la realidad espiritual de la criatura.

 

Hay enfermedades  y enfermedades.

 

Las primeras, ya se conocen  varias patogénesis, son sabidos  y estudiados  sus innumerables factores propiciatorios. Las segundas,  son  aquellas  en las cuales los enfermos, dotados  de sensibilidad mediúmnica más aguzada, absorben fluidos desarmonizados  y destructivos  de Espíritus  desencarnados con los cuales se vinculan; dando campo a una vigorosa sintonía que permite la transmisión de las sensaciones y dolores de los segundos para los que le sufren la acción, afligiendo y sometiendo las resistencias  en estos que; si no son atendidas en tiempo, se convierten en enfermedades  reales, a tenor de las razones  ya expuestas. Se convierten  en verdaderos fenómenos  de incorporación,  igual que ocurre  en la psicofonía atormentada y consciente, este hecho es más  habitual de lo que se piensa.  Solamente cuando el hombre  se de cuenta  de la finalidad de la vida en la Tierra, y procure modificar  sus actitudes, es que se renovará el paisaje  que, de momento, se le hace campo de conquistas al peso del dolor  y de la amargura; ya que todavía no le place crecer por el amor, ni por el  deber para con el Bien.

 

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del Libro de Divaldo Pereira Franco: Cuadros de la Obsesión

 

 

 

 

 

LA UNICA RIQUEZA

LA UNICA RIQUEZA

 

Emmanuel

 

En los tiempos modernos, el “aura sacra fames” de los antiguos tienen para las criaturas  humana un sentido nuevo.

 

Sentido más terrible, en virtud de la depravación moral en que se sumerge la mayoría de los hombres, en este amargueado trance de la civilización.

 

*

El hambre del oro no se contenta nada más que con la adquisición de las facilidades de la vida.

 

*

En los tiempos que pasan, el oro debe comprar también las conciencias para la amplificación de todas las zonas de la ambición y del poder.

El hombre terrestre busca, en todas partes, la posesión del metal  al que se ligo, por atracciones  insondeables y misteriosas, sus destinos en el mundo, no porque precisen del pan y de la ropa.

 

La maquina, con sus aparatos de transformación solucionó los más fuertes problemas de necesidad material de la civilización.

 

*

El más pobre operario, en los tiempos que corren tratándose de las condiciones económicas de América, tiene más comodidades en su casa que Luis XIV, hace dos siglos atrás, en los esplendores de sus palacios.

 

*

El hombre precisa de la expresión financiera para cubrir sus propias deficiencias morales.

 

*

El oro enmascara los defectos, cubriendo su personalidad de respeto y poder, a los ojos del mundo.

Conquistando expresiones bancarias, conquista los primeros lugares en casi todos los planos sociales.

 

*

Conquistando el campo de las grandes posibilidades materiales, el hombre examina su amplitud de dominio, volcándose, entonces, para el terreno intelectual, donde efectúa su provisión de conocimientos, más casi siempre dá pruebas  de su miopía espiritual, cara al gran árbol inmenso de la ciencia y de la sabiduría.

*

En vez de preferir los frutos sanos, prefiere los podridos.

La fuerza del hábito, en la canalización de la fortuna para todos los desvíos de la autoridad, al servicio de su ambición y de su egoísmo desenfrenado, vició las fuentes de la cultura universitaria, intoxicándola con las más falsas concepciones de la vida.

*

 

Mientras hay banqueros  en lucha por la culminación financiera en las bolsas, existen  sabios disputando  la mejor posición de conocimientos, en el capítulo  de la guerra  y del exterminio, en los laboratorios.

 

*

Casi siempre, aliándose a la expresión intelectual la posibilidad  financiera, tenemos el político del tiempo, en camino para los lugares más destacados en el gran banquete del dominio universal.

Entretanto, todas las criaturas, un día, contemplan detenidamente  el reloj de la ambición, o procurando  parar sus punteros.

 

*

Napoleón, en Santa Elena, considera el carácter transitorio de sus conquistas.

 

Bismarck, con todas sus expresiones de poder, se prepara para la muerte, después de las victorias de 70.

 

Edson examina las posibilidades de comunicarse con el mundo invisible, después de sus grandes  y maravillosos descubrimientos.

 

Marconi, después de perfeccionar la radiotelefonía, auxiliado por sus guías espirituales, es llamado a la Patria espiritual, justamente  cuando estudiaba el problema  de un rayo mortífero a distancia, con el fin de servir a las expresiones de la política transitoria.

 

*

Un poder más alto que el de todos los dictadores del mundo dirige los eternos movimientos del Cosmo, una inteligencia inaprensible, por sus expresiones Divinas, se sobrepone, en el infinito del tiempo y del espacio, al raciocinio de todos los inventores, estableciendo la verdadera harmonía de la vida y una justicia compasiva y  misericordiosa preside el destino de todas las almas, en las más variadas posiciones de la existencia.

Los verdaderos ricos de la Tierra son los que procuran conocer la magnitud de ese poder, de esa sabiduría y de esa misericordia, disponiéndose a servir en sus leyes que son las de la práctica del Bien y del Amor puro y simple.

 

 En sus manos, las monedas de oro ya no representan la piedra fría de los cofres, más si las flores de luz para la alegría de todos los semejantes.

 

 

*

En sus cerebros, la educación universitaria no constituye una teoría de dominio para el culto de sus banalidades personales, más si un don de Dios,   un camino para la perfección de la belleza espiritual, en sus más sublimes expresiones.

 

*

Esos espíritus, aun raros en el camino común, transformaran, de hecho, la superficie del planeta, plantando el bien, la caridad, el amor, la creencia y la esperanza, la luz  de las enseñanzas de Jesús, en todas las direcciones y son esos desvelados precursores del porvenir los que han de  modificar todas las concepciones de la riqueza, en el ambiente terrestre, demostrando que lejos de ser un sinónimo de inquietud, de vanidad, de fuerza bruta, de intereses mezquinos, de exterminio y de destrucción, la única riqueza verdadera del hombre es la que reside en el patrimonio de sus conocimientos espirituales, aliados a la práctica de la Ley de Amor  y del Bien, sobre la faz de la Tierra.

 

 

MI SALUDO MATINAL DESEANDOOS UN FELIZ FIN DE SEMANA

Saludo matinal

Viernes 7 de octubre del 2008

Queridos amigos, hola buenos días, a todos cuando hablamos y contamos algunas cosas nos gusta que nos comprendan, es algo que nos deja tranquilos, porque cuando observamos que malinterpretan nuestras palabras, o las malinterpretamos, solemos sacar conclusiones que afectan la armonía y el buen equilibrio emocional.

Es como si llegásemos a una ciudad y nos hablasen en un idioma que no conocemos, nos alteramos, sobre todo cuando necesitamos comunicar algo, importante y observamos que no nos entienden.

Igual sucede cuando nos dicen alguna cosa que nos duele, y afecta nuestra armonía emocional, solemos la mayoría de las veces despotricar, porque queremos hacer prevalecer nuestras razones, sin pararnos a observar al compañero que quizás habla sin saber que nos está causando contrariedad.

La comprensión es un don espiritual que todos tenemos  y que varía mucho en función del modo como asimilamos las cosas. Varía en razón de la evolución espiritual de cada criatura.  Hay dos modos de comprender: el primero, es comprender  y no practicar; el segundo es capacitarse y vivir  lo que ya aprendió  por las facultades del discernimiento.

En todos los acontecimientos que la vida nos presenta, podemos  avalar  cada vez mejor  nuestras condiciones  espirituales ante la sociedad, siendo de sentido común que no debemos criticar a los otros con la esperanza  de  alcanzar  los lugares  que ellos ya consiguieron por meritos. Compete a cada uno  conquistar  su propio ambiente y su propia posición  entre los que viajan  a su lado, sin el timbre  de la vanidad  ni el barullo del orgullo. Debes atender tu posición con humildad  y acatamiento con respeto y honestidad, porque no es desmereciendo a tus semejantes que alcanzarás la verdadera honra. La escuela  de Cristo es bien diferente de las escuelas del mundo.

El mundo enseña el egoísmo; Jesús, el desprendimiento  con discernimiento.

El mundo enseña el orgullo de raza; Jesús, el amor a todas las criaturas.

El mundo se limita a enseñar el amor en familia; Jesús  enseña el amor universal.

El mundo instruye  para que aprendamos la sabiduría exterior; Jesús nos advierte sobre los conocimientos internos.

El mundo nos enseña el revide de las ofensas para salvaguardar la hora; Jesús nos muestra, con ejemplos de Su vida, el perdón al que nos ofende y calumnian.

El mundo nos cubre de glorias cuando matamos; Jesús nos conduce para la paz de conciencia cuando preservamos las vidas.

El mundo nos enseña a conquistar los bienes materiales; Jesús nos muestra los valores de los tesoros imperecibles del espíritu.

Es en los primeros toques de grandeza del Maestro, en los que podemos valuar  y seguir, y los caminos que puedes escoger: el de Jesús o el del mundo.

Aquel que comprende mejor el futuro del alma vive en el mundo, más no se olvida  de vivir con Jesús  en el corazón, porque El ayuda  a seguir  lo mejor.  Cristo no vino al mundo fuera de la época, como dicen muchos de los que ignoran los verdaderos objetivos de las enseñanzas del Señor. El descendió a la Tierra en la nave del Amor, en el momento cierto y en la hora preestablecida por Dios, en socorro a la humanidad sufridora, para consolar,  curar y salvar a las criaturas dando condiciones a cada uno de salvarse a si mismo, cumpliendo las escrituras inspiradas por El mismo, en el comando del progreso del planeta.

Debes asimilar, cuanto puedas, lo que se refiere al Evangelio de Nuestro  Señor Jesucristo. El es el código  divino de la esperanza en ascensión, pues solamente el extingue  de las nociones  el odio, la usura, el egoísmo, y establece la confianza reciproca  entre todos  los pueblos de la Tierra.

El Evangelio nos ayuda a comprender mejor a nuestros hermanos, para que podamos vivir en la eterna paz de la conciencia, sin perjudicar a los que procuran esos mismos caminos con destino al paraíso interno, donde reina la felicidad.

Amigos os deseo un feliz fin de semana con mucho amor y cariño de Merchita