Archivo | febrero 2011

HOMENAJE AL LIBRO DE LOS MEDIUMS

HOMENAJE AL LIBRO DE LOS MEDIUMS

Mercedes Cruz Reyes

El libro de los médiums fue editado el 15 de enero de 1861, es un manual para el desarrollo de la mediúmnidad. El contiene la enseñanza especial de los Espíritus sobre la teoría  de todos los géneros de manifestaciones, los medios de comunicarse con el mundo invisible, el desarrollo de la mediúmnidad, las dificultades y los escollos que se pueden encontrar en la práctica del espiritismo. Es una continuación del libro de los Espíritus.

Es una guía  para los médiums y para los evocadores.

Las dificultades y decepciones que encontramos en la práctica mediúmnica son debidas  a la ignorancia de los principios de esta ciencia.  Este libro facilita  el camino, su laborioso estudio,  es una luz  para dejarnos conducir por ese mundo especial que aun muchos desconocen, esa relación con los del otro lado de la vida,  que nos abre el horizonte divino, porque sin ello, tendríamos una idea falsa, de cómo comunicarnos con los espíritus.

No es una receta universal e infalible para formar a los médiums, sabemos que las reglas de la música, del pintor, del poeta, no hacen ni poetas, ni músicos, ni pintores, ni en este caso médiums. El objeto de el “Libro de los Médiums” es indicar los medios de desenvolver  la facultad mediúmnica, tanto  como lo permitan  las disposiciones de cada uno, y sobre todo dirigir el empleo de estas de una forma útil, cuando existe la facultad.

Estas enseñanzas no se dirigen solamente a los médiums sino también a todos aquellos  que están en disposición de ver y observar  los fenómenos espiritistas.

La práctica del Espiritismo está rodeada de muchas dificultades y no está exenta de inconvenientes  que solo un estudio serio y completo del Libro de los Mediums  puede prevenir.

En este libro están reunidos todos los datos de una larga experiencia y un estudio concienzudo, contribuyendo para dar al Espiritismo el carácter grave que es su esencia y evitar que se vea en él un objeto de ocupación frívola de diversión.

Después de exponer Kardec en el “Libro de los Espíritus” la parte filosófica de la doctrina espirita, en el libro del los Mediums se ofrece la parte practica.

Entre otros muchos conocimientos expone que el  campo de la mediúmnidad es variado y en su explicación no entran las fantasías literarias, ni las opiniones personales de naturaleza especulativa. La mediúmnidad es un problema de los más sugestivos en el mundo actual.

Que  hombre de la Tierra se va acercando a la Era del Espíritu bajo la luz de la Religión Cósmica del Amor y de la Sabiduría, y precisa de cooperación para que se torne apta su comprensión.

Que la mente es la base de todos los fenómenos mediúmnicos, en ella  se encuentra en la base todas las manifestaciones mediúmnicos, cuales quiera que sean las características en que se expresen, es imprescindible enriquecer el pensamiento incorporándole los tesoros morales y culturales, los únicos que nos posibilitan fijar la luz que desciende hasta nosotros de las esferas más altas, a través de los genios de la sabiduría y el amor que supervisan nuestras experiencias.

Acertaron aquellos que compararon nuestro mundo mental a un espejo.

Reflejamos las imágenes que nos rodean y dirigimos en dirección de los demás  las imágenes que creamos. Y como no podemos escapar al imperativo de la atracción, retrataremos solamente la claridad y la belleza si nosotros establecemos la belleza y la claridad en el espejo de nuestra vida intima.

Que la mediúmnidad es un conjunto de hechos que se afirman en sí mismos y no en teorías que pueden ser convertidas en sistemas. Son hechos sujetos a leyes que pueden y deben ser conocidas por todos porque a todos interesan, justamente por ser la mediúmnidad una herencia común de todos los hombres.

Que Hay dos tipos de mediúmnidad la Natural y la de Prueba.

La Natural conforme el hombre evoluciona y se moraliza va adquiriendo facultades psíquicas aumentando sus percepciones espirituales.

La de Prueba es la que aunque el ser en su evolución y moral sea incapaz, las facultades psíquicas le son concedidas como gracia, el no las conquisto, las recibe en préstamo anticipado, es una posesión precaria que depende, de cómo la utilice y como cumpla su tarea el hombre así responderá ante Dios.

La Natural es la ideal y puede ser lograda por todos los hombres, siendo la intención la forma avanzada y perfecta de su manifestación, permite el conocimiento de los casos y el intercambio con las Entidades espirituales sin necesidad de trabajo mediúmnico obligatorio.

La de Prueba es tarea individual que se recibe en determinadas condiciones para su utilización inmediata y adopta en la práctica mediúmnica el carácter de cooperación compulsiva.

Que Todo evoluciona y toma aspectos nuevos día,  día la vida es cambio y su ritmo se establece en el tiempo sin limitaciones. La verdad es eterna y ha sido revelada por los profetas, pero debemos tener siempre presente que durante el transcurso de los siglos y con el perfeccionamiento del hombre aun lograran estas verdades conquistas más esclarecidas y amplias.

Que la revelación en su carácter Divino es progresiva y metódica.

La mediúmnidad Natural depende del grado de evolución del hombre y se da como una circunstancia enteramente personal. Evolucionando el ser conquista una creciente percepción espiritual que le va permitiendo mayores contactos con la creación divina, obteniendo dadivas y gracias.

Que la facultad es enteramente espiritual y todos la poseemos y la estamos ejerciendo dentro del límite de nuestras propias posibilidades. Todo espíritu posee su tonalidad propia, como su propia luz su diapasón característico de vibraciones y con la fuerza de esos valores intrínsecos se manifiesta y actúa donde vive.

Que La mediúmnidad natural es una herencia del hombre y siempre que este avance en moral, ira adquiriendo percepciones y gracias de la Espiritualidad Superior.

Que la facultad mediúmnica tanto natural como la de prueba siempre ha existido, desde que el hombre existe y fue un medio del que se valió la espiritualidad superior para la evolución del mundo, orientándolo , guiándolo y protegiéndolo.

Que Dios da al hombre la vista corpórea, los sentidos e instrumentos especiales como el telescopio que proyecto su mirada en las profundidades de las especies y con el microscopio el mundo infinitamente pequeño.  Y que para penetrar el Mundo invisible, le dio la mediúmnidad, con ella deviene la facultad de ver cosas, que otros no ven, oír lo que no es normalmente oído, sentir de modo anormal y producir fenómenos considerados absurdos frente a las leyes generales de enjuiciamiento y análisis. El desarrollo de las facultades del Espíritu tiende a la revelación de las cosas divinas en todos sus aspectos y grados y a la ejemplificación de sus leyes en la vida común.

Que la mediúmnidad es un fenómeno natural y se realiza en todos los grados de la jerarquía de la creación, en una escala que va del gusano a los Ángeles.

Jesús fue el médium de Dios junto a los hombres, ÉL manifestó, transmitió y realizo la voluntad divina.

La mediúmnidad evoluciona, los procedimientos no cambian mucho pero las facultades se dilatan y cada vez alcanzan horizontes y extensiones más amplias.

Estos   conocimientos y muchos más sobretodo aportando el conocimiento de los diversos tipos de mediúmnidad y su desarrollo lo podemos encontrar bien esclarecidos en el “Libro de los Mediums”

En cualquier punto del universo la mediúmnidad del individuo se ejerce con las mismas características y consecuencias. A mayor grado de sensibilidad, mayor será la intuición y mayor el campo que abarca la percepción de los fenómenos y de los aspectos cósmicos de la vida

Si somos seguidores o simpatizantes de la Doctrina Espirita, debemos estudiar la codificación espírita, que consta de cinco Libros. El Libro de los Espíritus, El Libro de los Médiums, El Evangelio según el Espiritismo, El Cielo y el Infierno, y la Génesis. 

Si deseamos ejercer la Mediúmnidad, o estamos interesados en los fenómenos Mediúmnicos es necesario estudiar el “Libro de los Médiums” Alan Kardec expone en este libro la parte práctica de la doctrina, basada en el estudio sistemático y perseverante de la rica y variada fenomenología del espiritismo. Es un camino fundamentado en la investigación, la experimentación y la observación, utilizando todos los cuidados necesarios a fin de evitar el fraude y poder así llegar a la evidencia de los hechos. Un deseo muy natural, entre las personas que se ocupan del espiritismo, es el poder entrar por sí mismas en comunicación con los Espíritus. Esta obra está destinada a facilitarles el camino.

Trabajo realizado por Merchita

Miembro fundador del Centro Espírita “Amor Fraterno” de Alcázar de San Juan Ciudad Real.

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PRINCIPALES FACTORES QUE IMPIDEN EL DESENVOLVIMIENTO DEL IDEAL ESPIRITA

PRINCIPALES FACTORES QUE IMPIDEN EL DESENVOLVIMIENTO DEL IDEAL  ESPIRITA

Por Humberto Mariotti

¿Por qué se mantiene Vigente el Viejo Mundo Espiritual y Social?

El mundo contemporáneo es un mundo adecuado al tipo de sensibilidad que responde a los intereses  de las instituciones actuales, mantenidas  por aquellos que participan “interesadamente” de este mundo “estancado” del presente. Existen acuerdos generales consistentes  en no permitir la transformación de los organismos sociales, sean estos filosóficos o religiosos. Por ejemplo, en religión solo se admite  lo que dice la Iglesia visto que, en el actual estado de cosas, ella es la verdad y ningún otro principio religioso es permitido, ya que la verdad religiosa, para la situación social contemporánea, es católica (actualmente también un poco protestante)

Si aparece un pensador o escuela que presente al mundo de hoy un nuevo tipo de religión, es de inmediato rechazado y perseguido  por ser un impedimento a la “única verdad religiosa” que es la que representa el dogma, una vez que, para la orden actual,  el dogma es tan sustentable como la ley de gravedad y, por esa razón, el hombre religioso-dogmatico habla del Dios trino, del Infierno, del diablo.etc., como si estuviese  tratando de cuestiones tan reales y positivas  como la electricidad. Para comprobar lo que afirmamos, basta hablar con cualquier miembro de la Iglesia y constataremos  la anquilose mental (1) en que se encuentra.

 ¿Todavía, cual es la causa esencial de esta situación en este mundo “estancado” del presente?   Creemos que todo eso ocurre en razón  de lo que esos dogmas representan  para los intereses materiales de la sociedad, una vez que  apoyan espiritual y psicológicamente el orden general y particular  del actual estado de las cosas.

Una idea de Dios  como la que presenta el concepto espirita determinaría un gran estremecimiento  en el orden eclesiástico y  derrumbaría todo cuanto ahora se conoce en el seno de la Iglesia, como “sistema de jerarquía”.  De modo que lo más conveniente es mantener en pie ese “sistema” y no la verdad religiosa que el Espiritismo revela  al pensamiento del hombre. Por ese motivo  la idea espirita, tanto para la Iglesia como para el presente orden espiritual y social, es un peligro y una amenaza para las viejas instituciones eclesiásticas, que duraran hasta que las fuerzas del progreso  no las sustituyan por una nueva visión del Universo.

En el mundo contemporáneo el avance de la verdad, en todos los aspectos, está paralizado por los intereses comunes de las viejas instituciones sociales. Viene de ahí que la evolución, al ser detenida en su proceso normal, se torna violenta hasta convertirse en revolución agresiva.

A causa del extremismo comunista tiene su origen en este fenómeno represivo de la evolución, ya que la transformación de las estructuras sociales son necesarios en virtud de la propia evolución del individuo y también porque el que debería operarse insensiblemente se ve en la necesidad de suceder violentamente. Por tal motivo, en Allan Kardec  se lee la reflexión siguiente:

“Siendo el progreso una condición de la naturaleza humana, no está en el poder del hombre oponérsele. Es una fuerza viva, cuya acción puede ser retardada, sin embargo no anulada por las leyes humanas. Cuando estas se tornan incompatibles con el, desarrollarlas juntamente con los que se esfuercen por mantenerlas. Así será hasta que el hombre haya puesto sus leyes en concordancia con la justicia divina, que quiere que todos participen  en el bien  y no la vigencia de leyes  hechas por el fuerte en detrimento del débil (2)

Muy bien; todos sabemos que estamos  viviendo  en una época de total transformación. Los sistemas y valores seculares deberán ceder ante el nuevo espíritu de la humanidad. Entretanto, el mundo actual se aferra a las viejas instituciones, tratando de convencer al hombre de que todo ya fue ofrecido definitivamente  y que las estructuras actuales son inamovibles e inmutables. Más esta actitud de los que así sienten,  el mundo es antinatural, dando con eso origen a la violencia revolucionaria.

Esta es la causa por la cual el comunismo niega a Dios  y a toda idea transcendente  del hombre y de la historia, presentándonos un Estado totalmente  naturalista, basado  en lo que se denomina “Materialismo Histórico”. La fuerza revolucionaria del comunismo pasa  por encima de toda concepción ideológica espiritual  por considerarla  un sustentáculo de la propiedad privada. Más si los que dicen representar la democracia facilitasen el curso de la evolución, ese fenómeno de violencia  que vemos en la táctica comunista sería interrumpido  sin duda alguna, una vez que la modificación de las cosas se daría con naturalidad  y sin alteraciones bruscas ni dolorosas.

Por lo que vemos podemos decir que el comunismo es la consecuencia de la represión de la evolución natural por parte de los que pretenden mantener el estado actual del mundo. El propio Espiritismo, que no emplea violencia para la propagación de sus ideas, sufre también la reacción  del viejo orden, pues su concepción religiosa y filosófica determina modificaciones radicales en ese aspecto.  Y aquellos que viven como altos jerarcas, ocupando suntuosas posiciones  en lo temporal y espiritual, tampoco pueden aceptar el Espiritismo como una idea amiga y como expresión de verdad. A respecto, veamos lo que dice “El Libro de los Espíritus”, en la cuestión 798:

¿El Espiritismo se tornará creencia común  o quedará paralizado como creencia apenas por algunas personas?

-Ciertamente que se tornará creencia general y marcará la nueva era en la historia de la humanidad, porque está en la naturaleza  y llegó el tiempo en que ocupará lugar entre los conocimientos humanos. Tendrá, no en tanto,  que sustentar grandes luchas,  más contra el interés de lo que contra la convicción, por cuanto no hay como disimular la existencia de personas interesadas en combatirlos, unas por amor propio, otras por causas enteramente materiales. Sin embargo, como quedaran aislados, sus contradictores se sentirán forzados a pensar como los demás, bajo pena  de tornarse ridículos.

En los parágrafos transcritos se encuentra la causa de tergiversación  que se hace en torno  a la idea espirita, desfigurándola ante la opinión pública, la cual lamentablemente es guiada  y gobernada por los que representan  el antiguo orden del mundo. Por tal motivo el poder material actual nunca admitirá a Cristo tal como el era, aceptando, en contrapartida, un Cristo-Dios vinculado a un representante  terreno. Y este tipo de Cristo-Dios es el único real para el poder oficial; los demás son heréticos o, cuando no, inspirados por Satanás, hasta el mismo Cristo de amor y de verdad  que la filosofía espirita nos presenta.

Más, para que exista un monarca religioso en la Tierra, es necesario aceptar un tipo de Cristo como el que nos presenta el dogma. Para que haya involución e inmutabilidad espiritual y social, es preciso negar la pluralidad de existencias; y para que nuestro planeta sea el centro del universo, como aun aceptan los escolásticos y ortodoxos; es necesario negar la pluralidad de los mundos habitados.  Sin estas dos pluralidades el Universo, el Ser y la Historia permanecerán fijos  y el antiguo orden no correrá el riesgo de ser alterada  en ningún punto de vista.

Por ese motivo, el Espiritismo  explota como un volcán, resultando de eso como una constricción a través de la cual se manifiestan fuerzas reprimidas de la evolución, aunque  desfiguradas por la violencia. De ahí sucede que toda idea  evolucionista es ocultada  y no se le da acceso en las universidades ni en los grandes órganos  de publicidad pues, para la cultura contemporánea solo es aceptable aquello que no afecte el dogma ni  a la sociedad presente, ya que estas dos instituciones deberán mantenerse indefinidamente tal como son, una vez que representan los grandes intereses  de los poderosos, los cuales sin solución de continuidad, transmiten de familia a familia los bienes y beneficios  que los pueblos producen para todos en general.

El viejo orden del mundo es la causa  determinante del estado caótico en que viven  los pueblos de nuestra época. Cuando las leyes de la evolución sufren reacción, se alteran los cursos naturales del progreso y sobrevienen las más terribles catástrofes, las guerras y los procedimientos llamados totalitarios e imperialistas.  Mientras el viejo orden  no se decida a evolucionar  como el espíritu del hombre y de la humanidad, habrá conmociones sociales  y violentas revoluciones. Es necesario que el viejo orden reconozca que debe promover la evolución de la religión y de la sociedad y, con ellas, todas las estructuras materiales y espirituales.

Mientras exista un organismo mundial que pretenda representar la verdad divina, los valores religiosos y filosóficos del Espiritismo serán considerados ilegales, erróneos e inspirados por el demonio. La masa de creyentes, educada y conducida por ese organismo eclesiástico mundial, como es lógico, lo tomará más en cuenta  que las palabras  de los que divulguen las verdades espiritas. Se diría lo contrario de todo lo que el Espiritismo es y representan.  Se dirá que los espiritas conversan con los muertos  y que esto es  herético y sacrílego, ya que para la Iglesia los muertos son intocables, le pertenecen y son de su  absoluta incumbencia. Y la masa de creyentes acreditará antes a sus pastores religiosos que en los espiritas,   que respeta  la verdadera situación que ocupan los muertos en la vida del más allá.

La Iglesia  y los ahora denominados “hermanos separados”(3) saben impresionar  muy bien a sus fieles en lo que se refiere a los muertos. Para ellos son seres totalmente distanciados de la Tierra  y recogidos en algún lugar de ultratumba. De ahí este concepto carente  de toda base filosófica: “los muertos no hablan ni se comunican con los vivos” lo que es arma indispensable en la predica anti espírita que realizan. Argumentan, ante los fieles, que los muertos solo pueden comunicarse con los vivos en el seno de la Iglesia, pues fuera de ella,  no tienen ninguna relación con el hombre como individuo, ni con la sociedad como institución histórica y espiritual. Y, de esta forma, el espiritismo es presentado como “ cosa repugnante” ante los que viven mental y espiritualmente dentro de la vieja orden, suponiendo que no pasa de necromancia practicada por personas  alineadas y cultores de magia negra.

He aquí, pues, donde se sitúa el origen de la resistencia que el Espiritismo encuentra en la cultura contemporánea. Más no nos olvidemos de que toda “cultura” solo merece aprobación cuando  no diverge del dogma y de la sociedad presente. Y también  así ocurre relativamente a la democracia: esta es apenas “democrática” cuando las libertades que otorga no afectan al dogma  y a los intereses de la sociedad. Más, en cuanto  las libertades concedidas denuncian los fenómenos contradictorios del orden imperante, la democracia retira la libre expresión del pensamiento por considerarlo ofensivo a la estabilidad social y religiosa. Y pasa, entonces, a ser juzgada comunista.

¿Más, porque el Espiritismo, como movimiento social, goza de la libertad en casi todos los países de carácter cristiano? La respuesta es fácil: el espiritismo es tolerado  en su acción porque tiende a aliviar la situación de las masas trabajadoras que los referidos países cristianos no se deciden a solucionar. Pues, en cuanto el espiritismo secunda al estado en esta tarea de auxiliar a los indigentes y trabajadores, más sin entrar en análisis  del origen  de la miseria social, será bien visto,  especialmente  en los países llamados subdesarrollados. Entretanto, en cuanto el Espiritismo inicie una investigación de visu (4) en lo que respecta al origen de la pobreza y de la miseria que sufren los pueblos, reclamando una solución ente tan pavoroso problema, y la idea espirita pasará a ser perseguida, prohibida y hasta aun mismo cualificada de comunista.  Pues es que, al hacer análisis  de los fenómenos sociales,  bien como la del hombre y del pauperismo en todos los aspectos, el espiritismo se colocaría contra el dogma y la sociedad. Si dudamos, recordemos el episodio de la crucificación de Jesús.

Tengamos presente que la idea espirita forma en el hombre una nueva mentalidad, por medio de la más pura esencia cristiana de la verdad y de la justicia. Si bien  que sea cierto que la escuela espirita  enseña la tolerancia, esto no impide que el hombre que es  espirita haga uso del sentido crítico en lo que respecta al curso normal  o anormal de la evolución y del progreso. Es, este sentido crítico, no obstante la práctica de la tolerancia, será lo que lo impulsará a reflexionar sobre los diversos actos sociales y espirituales para verificar que factores favorecen o no su desenvolvimiento.

De manera que las condiciones unilaterales que caracterizan el orden actual no son las más adecuadas para el conocimiento de la verdad, ni para un normal desenvolvimiento de la evolución y del progreso. Mientras la cultura contemporánea solo  considera como derechos sociales el conocimiento oficial, esto es, lo que respecta al  dogma  y sociedad antiguos, la idea espirita deberá desenvolverse al margen de la cultura del Estado, pues, en el caso de ser adoptada por la Universidad como verdad real y demostrada, seria recusada y rechazada por los intereses del dogma  y de la sociedad actuales, cuyas bases se consideran las únicas reales y validas.

¿No obstante, por qué motivo el mundo está en plena conmoción espiritual y social? Se encuentra así porque el proceso histórico de la evolución no puede ser detenido por los intereses terrenos de clases y castas que se arremeten obstinadamente contra la ley del progreso. Y lo que debería realizarse, sobre la base de la comprensión y de la paz, se realiza por medio de ásperas luchas, entre el pasado y el futuro. La cultura oficial, el “realismo católico” y el “realismo social”, también  como el “realismo oficial” combaten al Espiritismo  y esto teniendo en vista la nueva dimensión que el descubre en el Ser, en la Historia y en el Universo.

Tanto para el “materialismo ateo” como para el “espiritualismo eclesiástico”, el Espiritismo no es una verdad, ya que su visión difiere tanto de uno como del otro. Y  porque  no vemos  como “materialistas ateos” y “espiritualistas dogmaticos”, ambos se unen en la negación de los principios espiritas. Pues tanto en uno como en el otro sector existe una mentalidad de clase social que ce en los factores inadecuados para la manutención de sus respectivas posiciones ideológicas. De ahí, pues, que el Espiritismo, a través de su  movimiento, debería organizarse mediante la unión internacional de los espiritas, sobre la base de los postulados kardecista.  Esta unión internacional la daría un poder espiritual y social, con lo que se le abriría espacio para caminar entre la cultura contemporánea, cuyo único interés cosiste en mantener  de pie el dogma  y la sociedad presente.

Visto que el Espiritismo, por ser la verdad, no se mezcla con ninguna doctrina de nuestro tiempo; su visión del mundo es completamente distinta tanto del capitalismo  y del comunismo como del catolicismo, una vez que crea  un nuevo tipo humano, esto es, el Nuevo Hombre, sobre la base firme de la evolución, la cual dará nacimiento al mismo tiempo a un nuevo orden  social  y amor a la verdad, cristiana, serán sus más sólidos alicientes.

Buenos Aires, abril de 1968.

LOS PELIGROS DE LA OUIJA

LOS PELIGROS DE LA OUIJA

 

Ni las hermanas Fox ni Allan Kardec recurrieron jamás al uso de la tabla ouija, aunque les hubiera sido mucho más cómodo para conversar con la gente del más allá. Aunque rudimentaria, esta forma de comunicarse con los espíritus era conocida desde la antigüedad. No es ningún invento moderno. Pitágoras la describió en el siglo VI a.C., así como Ammianus Marcellinus lo haría con un modelo perfeccionado, en el siglo IV d. C. En él se utilizaba un péndulo en lugar de la plancheta que vendría muchos después.

En general la ouija se practica sobre una mesa redonda, de manera pulida, sobre la cual pueda deslizarse sin problemas una copa de cristal invertida. En el borde de la mesa se ponen cartulinas con todas las letras del alfabeto y los números. Una vez lograda la concentración adecuada, todos colocan un índice sobre la copa que, de haber suerte, se moverá de una letra a otra formando las palabras que constituirán el mensaje del más allá. Pero fue en la segunda mitad del siglo XIX que la tabla adquirió la forma conocida, con la plancheta a modo de corazón apoyado sobre tres patas.

Incluso el nombre de ouija le fue concedido entonces, por Williams Fuld, que declaró haberla inventado, el muy embustero, y se atrevió a patentarla.

Y lo hizo para ganar dinero. En esto consiste el progreso. Este nombre de ouija deriva del francés oui y del alemán ja, dos palabras que significan lo mismo: sí. Uno no llega a comprender por qué Fuld no dio a su tabla el nombre de ouiyes o jayes, pero así son las cosas. La tabla está formada por dos partes: la tabla propiamente dicha, donde están pegadas las letras del abecedario, los números 0 al 9 y dos palabras: SI y NO, y a veces ADIÓS para avisar que el espíritu presente da por terminada la entrevista.

Hay una segunda pieza, movible, que puede deslizarse sobre el tablero y sobre la cual apoya muy levemente los dedos la persona que espera recibir un mensaje. La pieza, llamada, a veces panchette, que suele tener forma de corazón, como antes se dijo, va deteniéndose en las letras o los números, uno después de otro, para formar un mensaje. La tabla fue utilizada con gran entusiasmo a fines del siglo pasado por algunos miles de aficionados de todo el mundo –menos por Kardec, que era un poco anticuado- y ha vuelto a convertirse en artículo de moda, o de diversión, por quienes desean pasar un rato agradable, sin caer en la cuenta de que se trata de un objeto peligroso como se dirá más tarde.

Por supuesto que este juego, si así se le puede llamar, no es personal, sino que ha de ser colectivo. Mientras deja el actor principal que se deslice la plancha por la ligera presión de sus dedos, otra persona escribe en un papel todo lo que vaya resultando. En cuanto el espíritu visitante indica que debe abandonar el juego, puede leerse el mensaje.

¿Recibe el adepto a la ouija verdaderos mensajes del más allá, como suponen quienes en esto creen, o se trata de mensajes emitidos por el subconsciente de quienes utilizan la plancheta? Por lo que sea, los psicólogos opinan que este juego es peligroso y puede causar severos daños a la mente, e incluso conducir al protagonista a la locura.

Explican que, por lo general, el subconsciente se manifiesta a través de los sueños o por hipnosis. Jamás deben manifestarse consciente y subconsciente al mismo tiempo encontrándose el sujeto consciente. Puede sufrir por ello fuertes traumas.

Además, ¿es posible que el mensaje recibido a través de la tabla ouija influya en los actos que realizará más tarde una persona?

Algunos ejemplos de utilización de la ouija

La tabla ouija no es precisamente uno de esos artículos esotéricos que debe consultarse con ligereza y, menos aún, cuando se es algo impresionable. A veces, su uso es objeto de bromas -generalmente pesadas-, pero otras a tenido consecuencias nefastas para aquellos que han sabido interpretar los mensajes que puede transmitir. Jennifer Lynn Sprigman, de 14 años vecina de Downers Grove, Illinois, había sido siempre una muchacha nerviosa e impresionable. En diciembre de 1972 se encontraba con una compañera de la escuela, cuando a ésta se le ocurrió jugar un rato con la tabla ouija. Jennifer preguntó por curiosidad, a qué edad moriría.

Podía haber preguntado cuál sería el nombre de su futuro novio, o que edad se casaría y cuántos hijos tendrían, pero no fue casual que su pregunta se relacionará con su oculto desequilibrio nervioso. La plancheta dio una cifra, 18, y siguió con una palabra: asesinada. Las dos amigas rieron con la respuesta. Les parecía muy graciosa. Siguieron preguntando cosas relacionadas con la muerte de Jennifer: de qué forma moriría. La tabla contestó de inmediato; estrangulada.

La joven murió estrangulada, como anunció la tabla, el 3 de octubre de 1976 faltando dos semanas para su 18 aniversario. Jamás atraparon al asesino. La amiga de Jennifer consultó con la ouija, pero ésta no volvió a citar su nombre, ni dio el de su asesino.

Se ha convertido en clásico del tema lo sucedido una tarde de enero de 1885, en la ciudad de San Petersburgo, cuando un joven jugaba con la tabla ouija que acababan de obsequiarle. Obtuvo por conducto de ella un nombre: Andrei, que era el de su difunto padre. Cuando volvieron a jugar su madre y ella, el día 22, para ver si les ofrecía algo menos aburrido, sucedido al asombroso.

Apareció el nombre de Alejandra, seguido de 5 palabras: “Tienes que salvar a Nicolás”, que fueron seguidas por un curioso mensaje. Era la historia de un joven revolucionario llamado Mijaíl, que había sido sorprendido en una reunión clandestina y condenado a cinco años de destierro en Siberia. El mensaje había sido emitido después de morir Mijaíl, cuando intentó huir de la prisión. Esta historia, que sería investigada por el Dr. Alexander Aksakov, gran aficionado a los fenómenos psíquicos, no pudo ser aclarada.

¿Había leído la joven de la ouija alguna novela, o escuchado una noticia que dejaron una profunda huella en su mente, sin que ella se diera cuenta, y fue a surgir, ligeramente transformada, como consecuencia de la velada del 22 de enero?

Resulta sumamente sencillo cometer fraudes con la tabla ouija. Fue lo que le sucedió a Clara Hoover, rica heredera que había sido invitada a tener una experiencia por su amiga Margaret Faulkner, amiga de toda la vida. El New York Time del 6 de marzo de 1970 dio a conocer lo sucedido. La persona que se ocupó de manejar la tabla fue, lógicamente, la amiga, quien obtuvo un mensaje del más allá que resultó, oh maravilla, francamente favorable para ella: una ser venido del otro mundo ordenó a la joven heredera hacer entrega a la querida amiga de una abultada suma de dinero.

El enrevesado caso de Patience Worth

La señora Curran se entretenía, allá por el año 1913, con una tabla ouija en compañía de su amiga Emily Grant. La plancheta comenzó a moverse de improviso y señaló diversas letras para formar un texto venido del más allá. Parecía enviado por una mujer llamada Patience Worth –traducción: el valor de la paciencia-, dando así inicio a una de las comunicaciones por ouija más extraordinarias en los anales de la investigación psíquica.

A lo largo de 25 años, aquella Patience dictó, a través de la señora Curran, lo mismo novelas que epigramas y poemas. El fenómeno fue estudiado por Walter Franklin Pierce, de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Boston. La Sra. Curran murió en diciembre de 1987 y parecía que con ella desaparecerían Patience y sus obras literarias. Pero no fue así, porque reapareció 30 años más tarde, en circunstancias harto curiosas.

Cierto Harold O´Neal recibió en la Navidad de 1967 una tabla ouija de obsequio de una de sus hijas. Le pareció una broma tonta, sabiendo todos que era bastante escéptico. Pero, ante la insistencia del elemento femenino de su casa, se avino a utilizarla. Para su sorpresa, la plancheta se movió y señaló el nombre de un tal Jacob, completamente desconocido. O´Neal tuvo entonces deseos de saber algo más sobre los mensajes de la ouija y leyó varios libros. Conoció así la historia de Patience Worth.

Se le ocurrió preguntar a Jacob si lo conocía. La respuesta fue negativa. Una de las hijas del matrimonio, llamada Jathy, consultó entonces con la ouija y se puso en contacto por medio de ella con Patty Starry, joven de 17 años que había sido violada y asesinada cerca de la escuela, en Colorado. Ella sí conocía a Patience. Poco después era la misma Patience quien mandaba un mensaje y algunos poemas recientes. Declaró entonces que antes de ser Patience se había llamado Nora Fleming y había vivido en Escocia –como puede verse, todo en estos fenómenos tiene una relación: al hablar de ouija aparece la escritura automática, la reencarnación y el subconsciente- donde murió en 1928.

Algún tiempo después desapareció Patience y acudió a transmitir mensajes Hannah Pringles, quien declaró lo que sigue: Patience no volvería a aparecer, por una razón muy sencilla. Había vuelto a nacer el 17 de junio de 1969, en forma de niña encantadora, de unos padres que vivían en Connecticut.

Lo curioso de este caso es que otras personas, sabedoras de lo sucedido, lograron comunicarse con Patience y recibir de ella mensajes, a pesar de haber reencarnado en junio de 1969. En uno de ellos afirmó que jamás se comunicó con Harold O´Neal ni con nadie que no fuera la señora Curran.

Enviado por Merchita

MÉDIUMS Y MEDIUMNIDAD

MÉDIUMS Y MEDIUMNIDAD

El problema de la mediúmnidad es, fundamentalmente, problema del médium.

El problema del médium es, esencialmente, problema de la mente.

El problema de la mente es, por sobre todo, problema del Espíritu.

El problema del Espíritu es, principalmente, consecuencia de la moral.

Buena mediúmnidad implica una vida mediúmnica sana que, a su vez, deriva de una mente equilibrada, y ésta es consecuencia de un Espíritu metodizado, acostumbrado al ejercicio de una moral consolidada, ya sea en la vida pública y en la privada.

No existe mediúmnidad mayor ni mediúmnidad menor. Existe médium más dedicado, celoso de sus deberes, y médium irresponsable, negligente ante sus obligaciones.

No existen médiums mejores ni peores. Existen mentes ajustadas al programa de Cristo y mentes asaltadas por el torbellino de las sensaciones de la carne.

No existen mensajes más profundos ni mensajes superficiales. Existen Espíritus más profundos y Espíritus más triviales que se dedican a cuestiones más elevadas de la verdadera vida o que se pierden en pequeñeces de la vida diaria, lejos del respeto y de la dignidad.

No conocemos médiums auténticos ni médiums inauténticos. Estamos acostumbrados a ver conducta noble y conducta innoble; vida moral tortuosa y vida moral pura.

Por tales razones el problema de la mediúmnidad es, igualmente, problema del carácter.

El médium es, en todo lugar y en todos los tiempos, alguien que cumple un mandato, paga deudas y crece interiormente, adquiriendo bendiciones de la misericordia divina.

Es inútil querer ser intérprete de exposiciones vibrantes, viviendo desajustadamente una vida plena de perturbaciones emocionales.

De poca valía es la manifestación brillante, ornada con bellas palabras, cuando no se es lo suficientemente fuerte para transformar el mundo íntimo del instrumento.

¿Conservará su aroma el perfume exhalado por un vaso enlodado? De la misma manera, ¿quién se anima a beber agua, por más pura que ésta sea, si el vaso que la contiene es sucio y emana mal olor?

Por igual motivo, ¿cuál es el hombre que se atreva a tomar el cieno con la esperanza de hallar algo de valor dentro del lodo miasmático?

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El médium que es portavoz de Espíritus brillantes, con nombres y títulos que impresionan a primera vista, pero que no vive el programa establecido por las leyes morales, es semejante a esos vaso ordinarios rotulados de valiosos y portadores de perfumes exquisitos. Ninguno de ellos es utilizado.

Por tal razón decimos que el problema de la mediúmnidad es, fundamentalmente, problema del médium.

La mediúmnidad es una facultad. El médium es un instrumento.

La mediúmnidad es un ministerio. El médium es un servidor.

Sin el instrumento bueno y útil, no hay ministerio elevado y digno.

Sin sufrimiento es imposible la mediúmnidad. El médium debe ser siempre consciente de su responsabilidad, disponiendo su corazón y su alma, su Espíritu y su cuerpo, su conducta y su pensamiento para colaborar eficientemente en la transmisión fiel del mensaje de que es portador.

El agua sin filtrar, es siempre una amenaza para la salud de quien la bebe. El agua sin hervir es siempre susceptible de ser foco de innumerables bacterias.

El médium que no haya alcanzado el hervor a través del sufrimiento, es propenso a conducir enfermedades en las comunicaciones que transmite. Médium que no pasó por el filtro del testimonio, es casi siempre alguien que puede transmitir terribles males a quienes beben en su fuente.

En Jesús tenemos el ejemplo: Médium de Dios. En Él tenemos el ejemplo de la vida. Llevado a la angustia y a los testimonios, permaneció fiel. Quien aspire a los servicios de la mediúmnidad debe aspirar a los sufrimientos del Señor.

Antes del deseo de brindar comunicaciones, es preciso guardar en lo íntimo el ansia de equilibrar la propia alma. Antes de ser vehículo de Espíritus desencarnados, muéstrese intermediario feliz de sí mismo. De lo contrario estará expuesto a repetir errores, sustituyendo personas y conservando los mismos defectos. Varían los médiums y continúan las causas deplorables de las comunicaciones insulsas, defectuosas, cuyos resultados, poco útiles, son frutos estériles.

Mejórese el médium, y tendremos la mediúmnidad provechosa y nítida. Perfecciónese el Espíritu y tendremos comunicaciones más lúcidas. Elévese la moral y tendremos intercambio más identificado con la verdad.

Sirva el médium a los objetivos sagrados de su mandato y tendremos médiums seguros. A ellos los conocemos por seguros e inseguros, conforme a la clasificación del eminente codificador Allan Kardec.

Por tanto, tengamos cuidado. El gran escollo de la mediúmnidad es el médium. El gran problema del médium es su moral.

De ahí la razón del Maestro al aseverar claramente: Se conoce al cristiano por sus obras.

Página psicografiado por el médium Divaldo Pereira

LAS MUJERES SIEMPRE FUERON LOS PILARES DEL EDIFICIO CRISTIANO

LAS MUJERES SIEMPRE FUERON LOS PILARES DEL EDIFICIO CRISTIANO

La revista IstoE(1) divulgó interesante material sobre “Las mujeres de la vida de Jesús”, demostrando que ellas no fueron simples  espectadoras  en los pasajes que marcaron el cristianismo. Los evangelistas son explícitos en cuanto a la numerosa presencia femenina   en la pasión y al pie de la cruz. Fueron ellas los testimonios  de los momentos claves de los tiempos apostólicos.

Históricamente, el patriarcado ascentral ha dominado la trayectoria del cristianismo. A ejemplo de Dios, el “Padre” y no Madre, Creador y no Creadora, pasando por los 12 apóstoles y no apóstalas, y culminando con Jesús, Hijo y no hija, curiosamente, con todo, son las mujeres  las que no solo participaron, como protagonizaron  buena parte de los momentos cruciales de la vida de Cristo.

Fue en el encuentro con Maria que Isabel confirmó el proyecto divino a la prima, al anunciarla como bendita entre las mujeres, más allá de bendecir el fruto de su vientre. “Isabel, mayor y estéril, más grávida de Juan Bautista, representaría el pasado que abre camino  la bienvenida a  lo nuevo, que es María, joven embarazada de Jesús.”(2)

María de Magdala (Madalena), que fue libertada de siete verdugos espirituales (desobsesada) por Jesús pasó a seguir_Lo y se tornó importante en el ministerio cristiano. Las más poderosas demostraciones de confianza del Maestro Jesús en Madalena, y, por extensión, en las mujeres, fue el hecho de haberla escogido para ser la primera en testimoniar  su resurgimiento  después de la crucificación. La historia de  otras dos mujeres próximas a Jesús  en el Evangelio es ejemplo de eso. Marta y María, hermanas de Lázaro, tienen dos episodios sorprendentes junto al Mesías.

La importancia de las mujeres, aliada al hecho de que muchas no fueron identificadas, alimentó un verdadero aluvión de leyendas sobre el papel que ellas tuvieron en los  malos momentos  apoteóticos  del Evangelio. Lo cierto es que el legado femenino dejado por ellas mujeres contemporáneas de Jesús  teniendo un valor inestimable. Los relatos  de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, compilados entre los años 30 d.C.  Y 80 d.C.; dan enorme importancia a la presencia femenina en la Buena Nueva.

¡Es un hecho! El Cristianismo primitivo fue el primer movimiento histórico que  intento dar a la mujer una condición de “status” social igual a la del hombre. Más con el pasar de los años el movimiento cristiano  se fragmentó y la única vertiente que sobrevivió y creció sobre la función social de la mujer  fue la interpretación de Pablo de Tarso, el “Convertido de Damasco”.

El “Apóstol de los Gentiles” era formado en rígido patriarcalismo de la ley judaica, aun mismo habiendo realizado profundas transformaciones morales  con relación a las costumbres y tradiciones  legados de su estirpe racial. Aun así, después de su conversión, no superó algunas de sus costumbres cristalizadas, sobretodo en referencia a las mujeres.

Se comprueba su rigidez en relación a ellas  las misivas de Timoteo: “No permitió a la mujer  que enseñe, ni se arrogue autoridad sobre el hombre, más  si permanezca en silencio, con espíritu de sumisión.”(3) O aun a los cristianos de Corinto, cuando prescribe “Si desean instruirse sobre algún punto, pregunten a los maridos  en casa; no es conveniente que la mujer  hable en las asambleas.” (4) E en los Colosenses, que amonesta: “mujeres, sean sumisas a sus maridos,  pues así conviene a las mujer cristiana.”(5)

Se percibe, sin mucho esfuerzo de interpretación, que el apóstol de Tarso no asumió, en la práctica, que la libertad de conciencia que el predicaba envolvía también  los deseos femeninos – distorsión que el Espiritismo corrigió, desautorizando cualquier idea de  rebajamiento de la mujer en relación al hombre  y viceversa.

En verdad, la mujer es exponencial referencia del equilibrio definitivo del Planeta. Cabe a ella influir decisivamente sobre los seres que reencarnan, transmitiéndoles la primera noción de la vida. Sabemos que “hombre y mujer son iguales ante Dios y tienen los mismos derechos porque a ambos  fue otorgada la inteligencia del bien y del mal y la facultad de progresar.” (6) No existen  sexos opuestos, más si complementarios.

“En pleno siglo XXI, tenemos un cristianismo que, en lo que dice respecto a las mujeres, aun está en la Edad Media.”(7)Por tanto, nada más justo que la lucha por la causa  de mayor libertad y derecho para la mujer. Al final, en el Orden Divino no hay distinción entre los dos seres. Más, obviamente, urge mucha cautela. Los movimientos feministas,  aunque no obstante tienen su valor, acostumbran a caer en el radicalismo,  queriendo hacer de la participación natural  una imposición. Muchas veces, en sus intuitos, al lado de comprensibles pleitos, enuncian propósitos que harían de la mujer no más mujer,  más si imitación ridícula e imperfecta del hombre.

Jamás podemos dejar de recordar que fueron jóvenes mujeres las que colaboraron intensamente con Kardec en la calidad de médiums. Según informaciones históricas, las corajosas vanguardistas de la mediúmnidad se llamaban Julie Baudin, Caroline Baudin, Ruth Japhet e Aline Carlotti. Las dos primeras psicografiaron la casi totalidad de las cuestiones de “El Libro de los Espíritus en las reuniones familiares dirigidas por sus padres y asistidas por el Codificador.(8) Ruth fue medianera responsable por la visión completa  del texto, incluyendo adiciones. (9) Aline hizo parte del grupo de médiums a través de la cual Kardec referendo las cuestiones  más espinosas del libro, haciendo uso de la concordancia de las enseñanzas (CUUE – Control Universal de las Enseñanzas de los Espíritus). (10)

Actualmente, aunque las mujeres aun no gozan del prestigio y reconocimiento que tenían en los tiempos de Cristo, la fuerza de las historias de aquellas que vivieron la fe de una forma plena, por medio de actos y palabras, dejo su marca y continua estimulando  cambios estructurales. En el siglo XIX, si el Consolador Prometido  no hubiese contado  con la mano de obra, con la grandeza, con la persistencia y con la moralidad femenina, ciertamente la Doctrina no existiría.

Jorge Hessen

E-Mail: jorgehessen@gmail.com

Site: http://jorgehessen.net

SOBRE LAS MANIFESTACIONES VISUALES

SOBRE LAS MANIFESTACIONES VISUALES

(Primera parte)

Uno de las manifestaciones mediúmnicos más interesantes son las visuales.  Esto se da más frecuente durante el sueño, sin embargo, ciertas personas las ven también  durante la vigilia, pero es más raro.

Los hechos de apariciones son mucho más frecuentes y generales de lo que se cree; pero  muchas personas  no los confiesan  por temor al ridículo, otros lo atribuyen a la ilusión. Se multiplican  en ciertos pueblos, porque en ellos se conservan  más cuidadosamente  las tradiciones  verdaderas o falsas, a que se prestan más o menos el aspecto de las localidades, todas,  casi siempre adornadas  por el atractivo de lo maravilloso. La credulidad  hace ver efectos sobrenaturales en los fenómenos más vulgares; el silencio de la soledad; la escabrosidad de los torrentes, el mugido del bosque, las ráfagas de la tempestad, el eco de las montañas, la forma fantástica de las nubes, las sombras, las ilusiones ópticas, todo, en fin, se presta para ilusionar a imágenes sencillas y cándidas, que cuentan de buena fe lo que han visto, o lo que han creído ver. El estudio formal del Espiritismo nos conduce a poder separar  de la realidad todos los accesorios ridículos de la superstición.

Los espíritus  no tienen siempre la posibilidad de manifestarse a la vista, causas  independientes  de su voluntad pueden impedirlo; es por eso que las personas en las que se piensa más, que deseamos ardientemente verlas de nuevo, nunca se presentan en sueño, y si a otras que nos son indiferentes  y que no pensamos en ellas.

Aunque solemos ver también cuando estamos perfectamente sanos, es en la enfermedad donde nuestros lazos materiales están más relajados; la debilidad del cuerpo deja mayor libertad al Espíritu, y  entramos con más facilidad en comunicación con los otros Espíritus.

Las manifestaciones mediúmnicos están extendidas por toda la Tierra, pero representan caracteres distintos  según los pueblos  en los cuales tiene lugar. En aquellos que la escritura es poco adquirida no hay médiums escribientes; en los otros abundan. En otras partes se dan los ruidos y movimientos de objetos, que comunicaciones  inteligentes, porque estas son menos estimadas y  buscadas.

Las comunicaciones  visuales suelen suceder más por la noche que por el día porque la gran claridad puede borrar una aparición ligera; pero tanto por la noche como por el día, se dan y de hecho quienes   tienen apariciones   son por el día.

 

 

 

La visión de los Espíritus se puede producir en estado normal  y en estado extático. Perfectamente pueden tener lugar en las dos condiciones; sin embargo, las personas que los ven están muchas veces en un estado particular muy cerca del éxtasis que les da  una especie de doble vista (El Libro de los Espíritus ítem 447)

Los que ven a los espíritus, se creen verlos a través de los ojos, pero esto en realidad no es así, es el alma la que ve, y se prueba esto el que los pueden ver con los ojos cerrados.

Para hacerse el Espíritu visible, el medio que utiliza es el mismo que  el de todas las manifestaciones, tiende a las propiedades del periespiritu pudiendo sufrir diversas modificaciones  a gusto del Espíritu.

Cuando se está durmiendo, el Espíritu se desprende  de los lazos materiales; es más libre  y puede más fácilmente ver a los Espíritus  con los cuales se relaciona, pues en el sueño se goza de libertad y no se deja de ver, aunque al despertar no se recuerde nada, la mayoría de las veces.

No hace falta el ser un espíritu elevado para tener la facultad de la videncia, tanto los más elevados, como los más inferiores, pueden tener esta facultad.

Todos los espíritus  queden manifestarse visiblemente, pero para esto  no siempre tienen el permiso ni la voluntad de hacerlo.

El fin que tengan para manifestarse puede ser bueno o malo, eso dependerá de su naturaleza.

Aunque la intención de un espíritu sea mala,  y se hagan visibles para asustar y vengarse, Dios lo puede permitir para probar a aquellos que se aparecen, y el resultado puede ser bueno.

En cambio el buen espíritu si se hace visible es para consolar  a aquellos que se aparecen que lamentan su ausencia, probándoles que existen  y que están cerca, dando consejos la mayoría de las veces y algunas veces reclamando asistencia para ellos mismos.

El ver constantemente a los espíritus, alteraría, mortificaría  su forma de actuar, le quitaría la iniciativa en la mayor parte de los casos, más que creyéndose solo sin ver a nadie a su alrededor obra más libremente.  Los incrédulos  no se convencen de esta gran verdad, porque la mayoría están ciegos por su orgullo, incluso se han dado casos de estos, ver y no por eso creen, dándole cualquier explicación menos la real.

La manifestación de la videncia es para demostrar que no se muere, atestiguar que los espíritus  de las almas que partieron al otro lado de la vida siguen a nuestro lado, una vez que se ha evidenciado el espíritus, no está siempre a nuestro lado, el al otro lado de la vida, también tiene cosas que hacer, por eso su manifestación   n tiene los inconvenientes de la permanencia.

Lo grosero de la envoltura corporal en el planeta Tierra es lo que hace difícil  esta relación con los Espíritus; cuanto más nos acercamos  a la naturaleza espiritual, más fácilmente entramos en relación con los Espíritus

Cualquier Espíritu es menos peligroso que un viviente, por eso si pensamos racionalmente no nos asustaremos cuando se hagan visibles; no necesitamos de verlos para saber que están a nuestro lado. Si desea hacernos daño puede hacerlo sin necesidad de dejarse ver; no es peligroso porque sea un espíritu y si por su influenciación en el pensamiento desviándonos del bien  e induciéndonos al mal.

Hay que tener más miedo a un malhechor que aun espíritu, pues este es más peligroso vivo que muerto. El malhechor cuando estamos durmiendo plácidamente puede atacarnos si está vivo, pero si no lo está, no podrá hacer nada, y menos si nosotros no nos dejamos influenciar por el.

Se puede conversar perfectamente con el espíritu que se aparece,  y lo mejor es preguntarle la causa de su visita, que es lo que desea, si nos dice que está sufriendo y desea desahogarse con nosotros, nuestra conmiseración y acogimiento sincero le puede aliviar; si es un espíritu benévolo puede venir a aconsejarnos, y la forma en cómo lo hace es a través de la transmisión del pensamiento.

Los espíritus no tienen alas, sin embargo se transportan por todas partes, se aparecen según el modo con el que quieren afectar a la persona a la cual se muestran; algunos se aparecen con la vestimenta vulgar, otros envueltos en ropajes, algunos con alas, como atributo de la categoría de los Espíritus que representan.

Las personas que vemos en los sueños, son aquellas que nuestro espíritu ya encontró, o que viene a encontrarnos.

En el estado material en que nos encontramos, los Espíritus solo pueden hacerse visibles  gracias al periespiritu (vestido del espíritu) es el intermediario por el cual obran en nuestros sentidos. Bajo esa envoltura  aparecen  algunas veces con una forma humana o cualquier otra, ya sea en sueños, ya sea en estado de vigilia, lo mismo en la luz que en la oscuridad. Ellos combinan  los fluidos, y el periespiritus  produce una disposición particular que no tiene analogía para el hombre   y que lo hace perceptible.

Los espíritus que se aparecen no pueden tocarse, son impalpables, sin embargo pueden impresionarnos en el tacto y dejar trazos de su presencia y aun en ciertos casos  venir a ser momentáneamente  tangibles; cosa que nos prueba que entre ellos y nosotros hay una materia.

Durante el sueño, todos podemos ver a los espíritus, pero no en el estado de vigilia. En el sueño el alma ve  sin intermediario; en la vigilia está siempre más o menos sujeta a la influencia de sus órganos; por esto las condiciones  no son siempre las mismas.  Esta facultad depende de su organismo; proviene  de la facilidad más o menos grande que tiene el fluido del vidente para combinarse con el del Espíritu. Es por eso  que no basta que el Espíritu  quiera mostrarse; es preciso, además,  que encuentre en la persona a la cual quiere hacerse ver, la aptitud necesaria.

La visión general y permanente de los Espíritus  es excepcional, y no está en las condiciones normales  del hombre,  esta facultad, puede desenvolverse  como las otras facultades, pero es una de aquella en que vale más esperar  su desenvolvimiento natural a provocarlos, por el temor  de sobreexcitar la imaginación.

Muy raramente se puede provocar la aparición de los Espíritus; casi siempre suele ser espontanea. Para poderlo hacer  es menester  estar dotado de una facultad especial.  Y lo hacen   con la forma humana que es la forma normal; el espíritu puede   variar su apariencia, pero siempre es el tipo humano. Pueden desprenderse de ellos una luz, otros efectos, para así atestiguar su presencia; pero estas cosas son como adornos, no el mismo espíritu. La llama muchas veces solo es una ilusión óptica o una emanación del periespiritu; en todos los casos no es más que una parte de este; el periespiritu no aparece entero sino en las visiones.

La ignorancia  y la superstición da creencia  y atributos  fatuos a la presencia de almas o Espíritus. la llama  azul que apareció, según se dice, sobre la cabeza del niño Servius Tullius era real; producida por el Espíritu  familiar que quería advertir a la madre. Esta madre, médium vidente, había percibido  un rayo del Espíritu protector de su hijo. Todos los médiums videntes  no ven al mismo grado, así como los médiums escribientes no escriben, todos,  la misma cosa. Mientras que esta madre solo veía  una llama, otro médiums podría haber visto el mismo cuerpo del Espíritu.

Los Espíritus pueden presentarse bajo la forma de animales; sin embargo los que lo hagan bajo esta apariencia son siempre Espíritus muy inferiores. En todos los casos solo sería una apariencia momentánea; porque sería absurdo el creer que un animal cualquiera pudiese ser la encarnación real de un Espíritu. Los animales son siempre animales y no otra cosa.

Las personas que conocen el Espiritismo no dan creencia a esto ya que es absurdo,  ridículo e imposible   semejante metamorfosis. Solo la superstición puede hacer creer  que ciertos animales están animados por Espíritus.

Trabajo realizado por Merchita

Extraído de “El Libro de los Mediums” del capitulo VI

CULTURA ESPIRITA (Por José Herculano Pires)

Cultura Espírita

Por José Herculano Pires

La Cultura Espirita, como señaló Humberto Mariotti, filosofo  y poeta espirita argentino, es una realidad bibliográfica, edificada en el plano  de de pesquisas y estudios. Socialmente se reducía a una parte mínima del movimiento espirita  mundial, pues la mayoría de los espiritas la desconoce. Se comprende que eso acontece a consecuencia de las campañas deformadoras  y difamatorias de las Iglesias y de las Instituciones Científicas, especialmente  la Medicina, contra el Espiritismo.  Más gran parte de la culpa cabe a los propios espiritas cultos, que, en su mayoría, se muestran displicentes, por la acomodación indebida o prejuicio mental. Por otro lado, la vanidad y el pedantismo intelectual de muchos espiritas los apartan de las pesquisas sobre los más importantes aspectos de la doctrina, para entregarse  a elucubraciones personales gratuitas, dispersivas y no es raro absurdas. El deseo vanidoso de brillar a los ojos vacios del mundo llevó a muchos de ellos a querer adaptar el Espiritismo a las conquistas científicas modernas, en vez de mostrar la subordinación de esas conquistas al esquema doctrinario. Otros quisieron atrevidamente actualizar la doctrina  y otros aun se aventuraron a corregir a Kardec. Esas actitudes no dieron el  provecho personal que deseaban y sirvieron apenas para incentivar las mistificaciones.

Toda nueva cultura nace de la anterior. De las culturas anteriores nació la cultura moderna, cargada de contribuciones antiguas. Más el aceleramiento de la evolución cultural a partir de la II  Guerra Mundial hizo eclosionar  casi de sorpresa la Era Tecnológica. El materialismo antiguo  ha llegado su ápice y estallo para que las entrañas  de la materia revelasen su secreto. Y ese secreto confirmó la validad de la Cultura Espirita marginalizada en el plano biográfico. Comenzó así el desabrochar de una Nueva Civilización, que es la Civilización del Espíritu. “La finalidad de la Educación  – escribió Hubert –  es instalar en la Tierra, por la solidaridad de conciencias, la Republica de los Espíritus”. Esa fue la proclamación de la Nueva Era, hecha en la Francia de Kardec, en París  en su batalla por el Espiritismo.

Más para una que civilización se desenvuelva es necesaria la integración de los hombres en sus principios y presupuestos. Unos y otros se encuentran en los libros de Kardec, más si esos libros no fueran realmente estudiados, investigados en la profunda intimidad de los textos y transformados en pensamientos vivo en la realidad  social, la civilización no pasará de una utopía o de una deformación de la realidad soñada. Por más frágil y efímero que sea el hombre en su existencia, es él que da vida al presente y al futuro, es el demiurgo  que modela los mundos. Para construir la Civilización del Espíritu el hombre espirita necesita  que viva en si mismo, en su conciencia y en su carne, pues  en esta relación toma conciencia  con el mundo  que se realiza. Y para eso no bastan los libros, es necesario  el concurso de todos los medios de comunicación: la palabra, la imprenta, la radio, la televisión, y más aun, la practica intensiva y colectiva de los principios doctrinarios de manera correcta y fiel. Si el hombre espirita de hoy no comprendiera eso y duerme sobre los laureles literarios, la Civilización Espirita abortará  o será transformada en una simple caricatura precisan tomar conciencia con urgencia. O concuerdan con la gravedad del problema  o serán aplastados por el avance de los acontecimientos en el tiempo.

La idea cómoda de que Dios  hizo y nosotros   disfrutamos o soportamos  no tiene lugar en el Espiritismo. Por el contrario,  en esto se sabe que el hacer de Dios en el mundo humano se realiza a través de los hombres capaces de captar su voluntad  y la ejecuta. No hay milagros ni efectos mágicos  en la Naturaleza, donde la voluntad de Dios se cumple a través de los Espíritus, desde el control de las formas atómicas  hasta el crecimiento de los vegetales. Decía Talles de Mileto, el filosofo vidente,  que el mundo está lleno de dioses que trabajan en toda la Naturaleza, y dioses, para los griegos,  eran espíritus. Kardec repitió en otros términos y de manera más explícita y minuciosa  esa misma verdad. En el mundo humano  los Espíritus se encarnan, se hacen hombres  para modelarlo. Cada espíritu encarnado trae consigo su tarea y su responsabilidad espiritual e intransferible. El que no cumple  su deber, fracasa. No hay otra alternativa. El fracaso de la mayoría de los cristianos resultó  en falencia casi total del Cristianismo. El que se salvó fue lo poco que algunos hicieron.  Y a partir de ese poco, dos mil años después  de la predicación de Cristo y de su ejemplo de abnegación total, fue que Kardec partió para la arrancada espirita. El ejemplo de Francia es una advertencia a los brasileños. La hipnosis materialista observó los franceses  en lo inmediato y el Espiritismo casi se apago  en todos los campos eructados por Kardec, Denis, Flammarión, Delanne y tantos otros. La intensa  y conmovedora batalla  de León Denis, en Francia y en toda Europa, en los congresos  espiritas y espiritualistas de fines de siglo XIX y primer cuarto de nuestro siglo fue contra las infiltraciones de  doctrinas extrañas, de espiritualismos repelentes en el medio espirita. Fue gigantesco el esfuerzo del famoso Druida de Lorena, como Conan Doyle lo llamaba, para mostrar que el Espiritismo era una nueva concepción del hombre y de la vida, que no se podía confundir con las escuelas espiritualistas ancestrales, cargadas  de supersticiones y principios individualmente afirmados o provistos de tradiciones distantes, sin ninguna  base de criterio científico. Lo mismo acontece hoy entre nosotros, bajo la complacencia de instituciones representativas de la doctrina y el apoyo fanático de líderes carismáticos, ciegos espirituales y alucinados mentales  dirigiendo a multitud de ciegos.

Todos los intentos de corregir esa situación peligrosa se chocan con frialdad irresponsable de los que se dicen responsables por el desenvolvimiento doctrinario. Y la pasividad  de la masa espirita, anestesiada por el sueño de la salvación personal,  del valor mágico de la tolerancia bastarda, de la creencia ingenua del valor sobrenatural de las limosnas patéticas (el óbolo de la viuda dado por las cajas de cuentas  comunes en los bancos), va minando en silencio el legado de Kardec. El miedo al pecado que sale de la boca, de la pena o de las teclas – mientras se come  y bebe hasta hartar, se asemejan a migajas  al pobre y se duerme en la bienaventuranza de las largas digestiones – hace desaparecer  del medio espirita el dialogo del pasado reciente, sustituyendo el coro de los debates por el silencio místico de las bocas de serie. Nadie habla para no pecar y peca por no hablar, por no espantar por lo menos con un grito a las aves dañinas y aguaderas que destruyen la siembra.

La prensa espirita, que debía ser una llama, es un foco de infección, sembrando las mistificaciones de Roustaing, Ramatis y otros, o lloviendo  en mojado con la repetición cansativa de viejos  y golpes de eslogan, mientras las tierras secas se esterilizan abandonadas. El óbolo de la viuda no cae en los cofres del templo, más si en los desvanes del suelo rachado por la mayor sequia  en los corazones, como recordó Constancio Vigil.

Al margen de esa prensa parroquial, hecha para alimentar a la familia, los periódicos que surgen en condiciones  para mostrar al gran público la grandeza y el resplandor  de la Doctrina  mueren de inanición, mientras periódicos mistificadores, preparados  con los condimentos de la prensa sensacionalista y lisonjera, o temperados con discreción (cuanto más cerradas, más gustosas) son mantenidas por la renta de instituciones comerciales o por intereses marginales.

Las escuelas espiritas marcan el paso en el camino común. Los programas de radio son sofocados por adulteradores  y sustituidos por improvisaciones acomodadas. La televisión solo se abre para sensacionalismos destrozados. Los recursos financieros si son empleados en folletos de ahorro de caridad visible, que no invisible rinde  intereses y correcciones monetarias. Las iniciativas editoriales valientes mueren asfixiadas por el encaje, ante el desinterés  de un público apático. Los hospitales  Espiritas se transforman en organizaciones comunes, mantenidos por verbas oficiales de socorro a enfermos que pueden  cargarlas a sus cofres, la antigua y legitima caridad espirita  de años atrás, sustentada por algunos abnegados  que ya pasaron para el Más Allá, marchito como la flor  del sida  en pastos resecos. Restan  apenas, en ese paisaje desolador, algunos pequeños oasis sustentados por los últimos  y pobres abencerrajes (*) de una vieja estirpe desaparecida.

Es necesario que se diga todo eso, que se escriba y siembre esa verdad dolorosa, para que toque los corazones, con la esperanza  de una reacción que tal vez  no se verifique, más que por lo menos  intente despertar.  En la hora decisiva de la cosecha, helada por la indiferencia y los parásitos del comodismo amenazan las mínimas esperanzas de antiguos y cansados labradores.  A pesar de eso, los que aun  resisten  no pueden abandonar  sus puestos. Es necesario luchar, pues lo poco  que se pueda salvar podrá ser la garantía de mejores días. El hombre,  las generaciones humanas mueren en el tiempo, más el espíritu no. El tiempo es el campo de batalla en el que  los vencidos  caen para resucitar. ¿Quién podrá detener la evolución del  Espíritu en el tiempo?  La conciencia  humana madura  con el tiempo.  La esperanza  espirita no reposa en la fragilidad humana, más si en las potencialidades del espíritu, que se actualizan en el fuego de las experiencias existenciales. Corta el la vida, largo  es el tiempo,  y la Verdad  intemporal aguarda a todos  en impasible Limiar del eterno. El hombre es la centella oculta que nunca se apaga y volverá a encender la llama cuantas veces sea necesario, para que la serenidad, la coherencia y el amor lo   rescaten  en la duración de los siglos y de los milenios.

Todas las civilizaciones de la Tierra se desenvolverán, en una asombrosa sucesión de sombra y luz, para que un día –el Dia del Señor, del que hablan los antiguos hebreos – la Civilización del espíritu se instale en los planetas martirizados por las travesuras de la insensatez humana. Entonces tendremos el Nuevo Cielo la Nueva Tierra de la profecía milenaria. Los que no se tornen dignos de la promesa continuaran  a la espera y a la madurez en las estufas de los mundos inferiores, purgando los residuos de la animalidad. Esa es la ley inviolable de la Antropología Espirita. 

 

(*) Individuos que se muestran en extremada dedicación a una cosa; son los  verdaderos paladines de una idea.

Blog de los Espiritas

Traducido por: Mercedes Cruz Reyes.