Archivo | mayo 2011

NACIMIENTO DE LA REENCARNACIÓN Y UNIÓN DEL ESPÍRITU A LA MATERIA VITALIZADA.

NACIMIENTO DE LA REENCARNACIÓN  Y UNIÓN DEL ESPÍRITU A LA MATERIA VITALIZADA.

Podemos afirmar: en la actualidad, que la evolución humana viene desenvolviéndose desde el surgimiento de la vida en el planeta. No obstante, los seres claramente definidos  como humanos solo surgieron recientemente. El hombre es la primera especie  que desenvolvió la inteligencia a nivel suficiente  para estudiar el mundo donde vive,  y este estudio se coloca  como centro de las investigaciones además de ser su propio investigador. El Espíritu humano, ahora  ya no es apenas un principio espiritual, es un espíritu propiamente dicho, es capaz de aprender  cómo está constituido, como funciona su cuerpo y como la vida se transmite de generación  en generación: sobretodo es capaz de estudiar su propia evolución…

Todos los fenómenos  de la naturaleza pueden ser explicados por las leyes naturales. Las leyes  físicas, químicas y  biológicas nos dan el mecanismo de la vida,  nos responden  sobre las minucias  del microscopio celular o sobre la magnitud del microcosmos.

No obstante, estas mismas  leyes, que son automáticas, deberán ser regidas por una ley universal coordinadora  y omnipresente a nivel del macro y del microcosmos. Esta ley omnipresente la llamamos Dios. Siendo perfecta, ha de ser inmutable, pues solo lo  imperfecto sufre cambios buscando el perfeccionamiento progresivo.

Por la regularidad y constancia de la Ley Universal,  sacamos en conclusión que no hubo un momento de la creación. Se trata de un proceso eterno. Dios irradia constantemente  y se proyecta de su esencia perfecta centellas divinas  o principios espirituales,  que proviniendo de un ser perfecto solo podrá tener un destino:  la evolución infinita rumbo a la perfección. Jesús nos dijo: “Ninguna de las ovejas se perderá”.

La encarnación primera, fue para nosotros, hoy seres humanos,  hace incontables millones de años, cuando las centellas divinas se sumergían en la dimensión física  uniéndose a expresiones más simples  de la organización material.

El Espíritu <<durmió>>  en los átomos y paso el gran sueño por el reino mineral, soñó en las organizaciones vegetales, se agitó por las especies animales  para despertar  en la especie humana, rumbo a la conciencia superior  en seres futuros.

 

Allan Kardec pregunto a los espíritus en la cuestión 540 del “El Libro de los Espíritus” Sobre la acción de los espíritus desencarnados en los fenómenos de la naturaleza, coloca la siguiente afirmativa: Es así que todo sirve, que todo se encadena  en la naturaleza, desde el átomo primitivo hasta el arcángel, que también comenzó por ser átomo”.

No existen por tanto seres privilegiados, o creados por la ley universal ya superiores a otros.  La distancia entre minerales, vegetales,  y animales es simplemente consecuencia del mayor o menor camino recorrido en el camino evolutivo del ser. El progreso  se hizo omnipresente  en todos los niveles de la vida,  dando oportunidad  a todos  un único destino,  la evolución infinita.

La Tierra en sus fases primitivas se presentaba, en temperatura incandescente llegando seguramente  hasta los 2000 grados centígrados, al lado de descargas eléctricas colosales.

En determinada época comenzó el enfriamiento  que continuo por millones de años. Durante ese proceso, los materiales más pesados  pasaron a ocupar la región más central de la Tierra, su núcleo,  en cuanto los menos pesados permanecen encima, formando la parte externa.

La Tierra sufrió acentuadas modificaciones en su aspecto, por las nuevas condiciones  de movimiento (rotación y traslación), además del enfriamiento.  Las fuerzas de la atracción del Sol estabilizaron la órbita del planeta. El movimiento de rotación determinó  el achatamiento de los polos.

El nacimiento de la Luna, hija de la Tierra, pasó a ser un ancla magnética, actuando en el equilibrio del movimiento de traslación terrestre. En todo ese proceso se admite la presencia de una fuerza mayor, o Ley,  como un impulso determinista a orientar  en el sentido de la organización creciente del orbe. Una fuerza neguentropica.

Los océanos, generados en parte por las erupciones volcánicas de rocas fundidas  y en parte colosales lluvias motivadas por la evaporación continua, se salaron por la descomposición de las sales minerales de las rocas descompuestas por las altas temperaturas.

Las aguas calientes y después templadas formaron el caldo  adecuado al surgimiento de la vida.

A causa de su tamaño, la Tierra ejerció fuerza gravitacional suficiente  para mantener presos los gases que quedaron girando a su alrededor y que, de otro modo,  habrían escapado para el espacio. Estos gases eran en esa época  diferentes de los encontrados hoy en la atmosfera de nuestro planeta.

Según las evidencias científicas, la antigua atmosfera estaba compuesta de vapor de agua, hidrogeno, metano y amoniaco, las combinaciones de estos elementos  existentes en la atmosfera, estimulados por las abundantes  descargas eléctricas, generaron  los primeros aminoácidos.

Todos los seres vivos, desde el virus  y las amebas hasta los de constitución superior, están constituidos de proteínas. Las proteínas son moléculas gigantes  que son el resultado  de la combinación  de cien a tres mil aminoácidos.

A medida que las moléculas  de aminoácidos, durante millones de años, se acumulaban en los océanos, algunas reaccionaban químicamente formando moléculas mayores y más complejas.

A medida  que los compuestos minerales  o gases primitivos fueron obrando  internamente, pasaron a ser capaces  de asimilar una energía  o fluido llamado vital, no existente en los minerales más solamente   en las composiciones orgánicas.

En el libro “Evolución en dos Mundos”, psicografiado por Francisco Cándido  Xavier, el autor espiritual se expresa así: “La Tierra inmenso horno atómico, estaba habilitada para recibir las simientes de la vida y, bajo el impulso de los genios  constructores  que operaban en el orbe que nacía, vemos el seno de la Tierra recubierto de mares  templados, invadido por gigantesca masa viscosa  a esparcirse en el regazo del paisaje primitivo.

De esa jalea cósmica, se vierte el principio inteligente, en sus primeras manifestaciones… Más adelante  completa: “Las monadas celestes se expresan en el mundo a través de la red  filamentosa del protoplasma de que se les derivaría la existencia organizada en el constituido globo”.

Con las primeras células vivas, fue integrado el fluido vital en la dimensión física del planeta, pues se había formado el campo vibratorio  capaz de atraerlo.

Los principios espirituales iniciales, expresión de la Ley Cósmica Universal, Dios, pasaron a sumergirse, a reencarnar, en la materia animada por el principio vital.

La esencia espiritual, incluso en la fase inicial, encierra en estado latente todas las infinitas posibilidades  de un desenvolvimiento ilimitado. Si provino de un ser perfecto,  ha de ser  a su imagen y semejanza, esto es, contener latente  la perfección.

 Las limitaciones que la materia ofrece a la manifestación del principio espiritual lo fuerzan a adquirir creciente capacidad de manifestación, y esto se refleja  a su vez sobre el cuerpo material el cual recibe de vuelta el influjo energético de la centella espiritual impulsándolo a la transformación progresiva. Hay por tanto un estimulo reciproco de transformación evolutiva entre materia y espíritu.

Los primeros seres vivos, surgidos de los minerales, se presentaban todavía cristalizados, como los virus, intercambiando poco con el medio externo. Enseguida surgen los primeros seres unicelulares realmente libres,  que prodigiosamente se multiplican en la temperatura templada de los océanos: las amebas y las bacterias primitivas. Estos seres rudimentarios  solamente revelaban un sentido: el del tacto, que dio origen  a todos los otros en función del perfeccionamiento de los organismos superiores. Los seres iniciales se movían a lo largo de las aguas, donde encontrarían el oxigeno necesario para la vida, pues en la tierra firme todavía no existía  en proporción suficiente  para su desenvolvimiento.

Los reinos vegetal y animal parecían confundidos en las profundidades oceánicas. No existían formas definidas.

Las primeras bacterias rudimentarias pasan a labrar los minerales  en la construcción del suelo, preparando el surgimiento de los vegetales.

Colonias de protozoarios  surgen de la asociación de amebas. Colonias estas que se  constituyen  en las primeras sociedades vivas.

Las experiencias del tacto, de la absorción de partículas alimenticias, de los intercambios gaseosos con el medio (intercambio entre los seres vivos), van paulatinamente siendo registradas en los archivos del principio espiritual de los seres vivos en evolución.

Cuando ocurre la experiencia de la muerte, la estructuración biológica se desintegra y es transformada y reintegrada en otros materiales. La experiencia individual es peculiar a cada ser, no obstante permanece en cada monada espiritual, que nuevamente  retoma el escenario de la vida, atraída por sintonía  de  la naturaleza energética, en otro cuerpo recién formado. La palingenesia o reencarnación es la gran ley guardiana de la evolución. Nacer, vivir, morir, renacer, progresar siempre, este es el destino de todos los seres.

El principio espiritual vuelve a reencarnar, cada vez más vivo por las experiencias acumuladas. La simple ameba posee, ya, todas las propiedades  biológicas fundamentales, como movimiento, respiración, digestión, secreción, sensibilidad y reproducción. Paralela  y concomitantemente posee también el psiquismo primitivo, por su componente extra físico.

Nada se pierde, ningún acto, ninguna prueba pasa sin dejar impresión a nivel del psiquismo primitivo. Las reacciones instintivas cada vez se esfuerzan más,  pues el ser espiritual ya trae archivadas las experiencias anteriores, y pasa a dirigir reflejos automáticos de sobrevivencia. Tan pronto es asimilado un acto, la economía de la naturaleza lo deja fuera de la conciencia,  porque no es necesario gastar más tiempo en aprenderlo. La cualidad asimilada es transmitida al inconsciente, el archivo más profundo del psiquismo, volviéndolo instinto. Por eso el instinto es persistente y sabio, no necesita de adiestramiento, puesto que ya se realizo: obra sin reflexión, pues es etapa ya aprendida.

Después de numerosos siglos, surgen las algas y otros vegetales, donde el principio inteligente reintegrado a la vida física utiliza la clorofila  para absorber  no solo la energía solar  sino también el fluido vital, que se distribuye  por la organización biológica. Aparecen las algas nadadoras, de mayor movilidad y sensibilidad, expresando mayor vivencia del principio espiritual muchas veces reencarnadas. Posteriormente surgen  las algas verdes pluricelulares, inaugurando el ciclo de la reproducción asexuada. 

Continuas metamorfosis se suceden e incontables siglos pasan en nuestra historia. La monada espiritual pasa por numerosas especies que siempre se forman en función de la necesidad de exteriorización cada vez mayor, del psiquismo siempre creciente  del ser en evolución.

El molde espiritual plasma siempre las nuevas  y adecuadas vestimentas físicas. Aparecen los primeros animales.  Las esponjas, animales muy semejantes  a los vegetales, dan testimonio de la transformación del reino vegetal  en animal. Son animales fijos, que cada vez evolucionan  más. Surgen los atropados, dromaterios  y anfiterios. Los esqueletos iniciales  externos se vuelven internos en animales superiores. La vida en el agua nos lleva a los peces que pasan a transformarse en anfibios, viviendo en el medio acuático y terrestre.

Posteriormente, los seres optan por la vida en la tierra que les amplía las posibilidades. Aparecen entonces los reptiles  que por la dificultad del nuevo medio, diferente del acuático, pasan a arrastrarse  por la tierra. De los reptiles terrestres, cada vez más adaptados  e integrados al nuevo medio, pasando por los reptiles alados, llegamos a las aves dentadas  o a los mamíferos. Mamíferos cuadrúpedos  y después bípedos.

¿Cómo surgió la especie humana en este proceso evolutivo? Sin duda alguna  la naturaleza  no nos discriminó. Somos el resultado de un proceso evolutivo.

Extraído del libro “Reencarnación y evolución  de las especies” de Ricardo Bernardi.

 

 

 

 

BUSCANDO LA ARMONÍA PARA SINTONIZAR CON DIOS

BUSCANDO LA ARMONÍA PARA SINTONIZAR CON DIOS

Dios no engendra jamás la enfermedad, ni el sufrimiento ni la aflicción. Estos males son obra exclusiva del hombre, que se los acarrea al transgredir las leyes de la vida. Pero tan acostumbrados estamos a verlos sobrevenir, que nos parecen naturales y necesarios.

“El pensamiento lleva en sí los elementos necesarios para cristalizar en acción con tanta seguridad y exactitud como cristaliza el visible pedazo de cobre y atrae las invisibles partículas del mismo metal disueltas en el líquido. Una mente henchida de esperanza, confiada, animosa y resuelta en sus propósitos atrae todos los elementos y condiciones necesarios para realizarlos.

“Todo pensamiento tiene positivo valor en la conducta. De la naturaleza de nuestros pensamientos depende la fortaleza de nuestro cuerpo, el vigor de vuestra mente, el éxito de nuestros negocios y la alegría que a los demás hombres comunica nuestro trato… Y en cualquier disposición que pongáis vuestra mente, recibiréis las influencias del mundo invisible en correspondencia y armonía con ella.

Todos los males, con su consiguiente sufrimiento, derivan de la perturbación de los estados mentales y emotivos.

Cualquier cosa en que fijemos nuestro pensamiento influye con mayor o menor intensidad en nosotros. Si la tememos o si la repugnamos, producirá efectos nocivos y desastrosos. Si nos ponemos en armonía con ella por medio del sosegado reconocimiento y del interior asentimiento de nuestra superioridad respecto de ella, en el grado en que seamos capaces de lograrlo, conseguiremos que no nos dañe.

Ningún mal podrá aposentarse en nuestro cuerpo, o mantenerse en él, a no ser que halle algo que le corresponda y facilite su acción. Y del mismo modo, ningún daño ni condición nociva, de cualquier clase que sea, podrá infestar nuestra vida, a menos que ya exista en ella algo que lo solicite y haga posible su maléfica influencia. Así, será mejor examinar cuanto antes la causa de cualquier asunto que nos afecte, a fin de establecer lo más pronto posible en nuestro interior las condiciones necesarias para que sólo influya lo bueno. Nosotros, que por naturaleza deberfamos ser dueños y señores de nuestra convicción moral, somos esclavos, por vicio de nuestra ignorancia, de innumerables pasiones de todo linaje.

En el grado en que reconozcamos nuestras fuerzas interiores, seremos capaces de gobernar y mandar. En el grado en que dejemos de reconocerlas, seremos esclavos y siervos. Construimos todo cuanto en nuestro interior hallamos y atraemos todo cuanto a nosotros se acerca, por ministerio de la ley natural que, por serlo, es también ley espiritual.

La síntesis de la vida humana es causa y efecto. Nada existe por casualidad en ella ni tampoco en el universo entero. ¿Nos repugna lo que se pone en contacto con nuestra vida? Pues no perdamos tiempo en porfías con el imaginario hado, sino miremos a nuestro interior y removamos las fuerzas operantes a fin de que llegue a nosotros lo que deseemos que llegue.

Esto no sólo es cierto por lo que al cuerpo físico se refiere, sino en todos los aspectos y condiciones de vida. Podemos invitar a que, sea lo que sea, penetre en nuestro ser; pero si así no lo hacemos, no podrá ni querrá penetrar. A primera vista, es indudablemente muy difícil de creer y aun de experimentar esta afirmación; pero a medida que sobre ello se medite con sinceridad y sin celajes en el entendimiento, estudiando la serena y sutil operación de las fuerzas mentales hasta notar sus efectos en el interior y en torno de nuestro ser, llegaremos a comprenderlo fácil y evidentemente.

En el grado en que vivamos acordes con las capitales leyes de nuestro ser y en el grado en que mejor conozcamos las fuerzas mentales y espirituales, atenderemos menormente al cuerpo, es decir, no con menos solicitud, sino con menor atención.

Mucho más sanos estarían millares de individuos si no se preocuparan tanto de su salud. Por regla general, quienes menos piensan en su cuerpo gozan de mejor salud. Gran número de enfermizos lo son por la desconsiderada atención con que cuidan de su cuerpo.

Dale a tu cuerpo el necesario alimento, el conveniente ejercicio y solaire, mantenlo limpio y no te preocupes de lo demás. Aparta tus pensamientos y esquiva tus conversaciones de enfermedades y dolencias, porque el hablar de ellas te causará daño a ti y a quien te escuche. Habla de cuestiones provechosas para tu oyente, convéncele de la bondad de Dios y así le comunicarás salud y vigor en vez de enfermedad y flaqueza.

Siempre es nocivo inclinarse al pesimismo y al siniestro aspecto de las cosas. Y si esto es verdad por lo que respecta al cuerpo, también lo es tocante a todo lo demás.

Un médico que complementó su práctica profesional con profundos estudios y observaciones psíquicas, dice a este propósito algo de especial significación y valoren la materia de que tratamos:

“Jamás podremos recobrar la salud pensando en la enfermedad, ni alcanzar la perfección hablando de imperfecciones, ni llegar a la armonía por medio de la discordancia. Hemos de tener siempre ante los ojos de la mente ideales de salud y armonía… Nuestros prejuicios y aprensiones son los únicos límites de nuestro poder. El hombre no logrará éxito alguno sin confianza en sí mismo. Por regla general nosotros mismos nos cerramos el camino.

“Cada cosa engendra su semejante en el Universo entero. El odio, la envidia, la ruindad, los celos y la venganza tienen sus cachorros. Cada mal pensamiento engendra otro, y cada uno de éstos, otros y otros en reproducción incesante hasta abrumarnos con su innumerable descendencia.

“Los médicos del porvenir no curarán el cuerpo con medicamentos de farmacopea, sino la mente con preceptos.

“La madre futura enseñará a sus hijos a calmar la fiebre de la ira, del odio y de la malicia, con la gran panacea universal: el amor. El médico del porvenir enseñará a la gente la práctica placentera de las buenas acciones como tónico del corazón y elixir de vida, pues un corazón alegre vale por la mejor medicina.”

La salud de tu cuerpo, lo mismo que la fortaleza y sanidad de tu mente, dependen de lo que relaciones contigo mismo. Según hemos visto, Dios, el infinito espíritu de vida, la fuente de todo bien, excluye por su propia esencia toda enfermedad y flaqueza. Alcanza, pues, el pleno, consciente y vital convencimiento de tu unidad con Dios, y constantemente renovarás tu cuerpo vigoroso y sano.

“Siempre vence a la maldad el bien; va la salud a donde el dolor se marcha. El hombre es tal como son sus pensamientos. Levanta el corazón a Dios.”

Todo cuando hemos dicho puede resumirse en una frase: “Dios es para vosotros lo mismo que vosotros sois.” Debéis despertaros al conocimiento de vuestro verdadero ser.

Al despertar determinaréis las condiciones que han de exteriorizarse en vuestro cuerpo.

Debéis convenceros por vosotros mismos de vuestra unidad con Dios. La voluntad divina será entonces vuestra voluntad y vuestra voluntad la de Dios; y con Dios todas las cosas son posibles. Cuando reconozcamos con entera independencia esta unidad, no sólo desaparecerán nuestras enfermedades y dolencias corporales, sino toda clase de obstáculos, limitaciones y entorpecimientos.

Quien alcanza y vive continuamente en la completa y consciente unidad con Dios alcanza tal suma de bellezas, alegrías y magnificencias, que sólo es capaz de conocer quien con el infinito poder se une. Así se logra la posesión de los más ricos tesoros durante nuestro paso por la tierra. Así se trae el cielo a la tierra, o más bien se lleva la tierra al cielo. Así se transmuta la debilidad e impotencia en fortaleza y vigor; la tristeza y angustia, en alegría y sosiego; los temores e incertidumbres, en esperanza y fe; los anhelos, en realidades. Así se alcanza la plenitud de paz, poder y abundancia. Esto es estar en Armonía con el Infinito.

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro “En Armonía con el Infinito” de RODOLFO WALDO TRINE

PANDEMIA DEPRESIVA (DIVALDO PEREIRA FRANCO)

PANDEMIA DEPRESIVA

En el momento,  cuando las conquistas libertadoras de la inteligencia alcanzan elevados  índices  de superior tecnología  y de grandiosa comprensión científica  en torno de la vida  y de sus complejidades, así como del macro y del microcosmos, los desvaríos  de la emoción se muestran por angustias desbastadoras en las existencias vacías de significado.

Paradójicamente,  nunca hubo tanto confort,  así como tantas concesiones al placer,  al poder,  al trabajo o al reposo,  a la alimentación bien balancea, a los relacionamientos sexuales,  a las comunicaciones y recreo, presentándose, simultáneamente, incontables aflicciones, graves desastres,  trastornos de comportamiento, alineaciones mentales que se expresan  de manera sutil o vigorosa, segando la alegría y el encantamiento de las criaturas humanas.

Cual  morbo invisible, una voluminosa onda de desespero, silencioso en unos momentos y gigante en otros, toma cuenta de la sociedad terrestre, diezmando las bellas floraciones de la esperanza y  lanzando a las personas desprevenidas   a los hondos pozos  del desinterés por la vida  y por las luchas renovadoras…

 La adquisición de todo cuanto parece constituir una meta, victoria existencial, súbitamente cede lugar al tedio,  al debilitamiento de la voluntad, al desanimo,  con indiscutibles perjuicios para la sociedad.

Al principio,  se presenta  en forma de tristeza pertinaz  que se hace acompañar  por un sequito  de inflexibles adversarios de la paz, exaltando las emociones  o amorteciéndolas, anulando los intereses  por la permanencia de los objetivos esenciales, dando lugar a la melancolía  que se instala, perniciosa,  convirtiéndose en grave depresión.

El ser humano debe alcanzar  los niveles  superiores del  conocimiento y del amor,  viviendo la sabiduría,  en una síntesis armónica  de conquistas de la inteligencia y del sentimiento.

No obstante, a las aspiraciones exageradas  y el movimiento continuo acaban  en ansiedad, desgastando las energias nerviosas, dando lugar al desfallecimiento de las fuerzas, fragilizando al individuo.

De cierto modo, los acontecimientos psicosociales,  tales como la desintegración de la familia,  la perdida de las tradiciones, la soledad en el grupo social voluminoso, contribuyen  para el aumento de los disturbios de la emoción y de trastornos psíquicos  más severos.  Aunque  esos factores también ocurran en las familias ajustadas, en los grupos armonicos, en las sociedades equilibradas,  se manifiestan más cuando esos valores son despreciados.

 Innegablemente, el ser humano se encuentra  enfermo,  a veces en transitorio estado  de bienestar que cede lugar  a sucesivos desequilibrios, cuando surgen  ocurrencias  que predisponen  al surgimiento de las disturbios…

Si  desconsideráramos  las causas que se originan en el interior , que son  propiciadas por el Espíritu  desde el momento de su  reencarnación, aquellas que provienen del exterior   como las perdidas,  el miedo,  las antes mencionadas  facultan  abrirse el abanico inmenso de la  nefasta psicopatología depresiva.

 Las estadísticas alarmantes de los suicidios encuentran  su génesis, casi siempre, en la depresión, desencadenada por circunstancias aleatorias…

Sin objetivos bien delineados y sin seguridad intima que proporcionen  el equilibrio real, el ser humano desfallece y se deja arrastrar por la  virosis perversas y destructiva.

La depresión es enfermedad del espíritu, y en el espíritu debe ser tratada.

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El surgimiento  en la depresión, sin embargo,  no tiene como finalidad esencial vivenciar apenas el dolor,  el sufrimiento, más si proporcionarse el encuentro  del ser con el mismo.

Depresión significa  empujar para abajo permitiendo al Espíritu  refugiarse  en las reflexiones internas,  para rehacer  observaciones, para recorrer nuevos caminos.

Invitado el ser humano  para las conquistas externas, casi todas sus aspiraciones  se  limitan  a tener, a adquirir, a aparecer… Es en ese momento cuando ocurre el fenómeno  de la melancolía, en razón del vacío que las conquistas externas  proporcionan al ser interior, que no se siente pre henchido  de objetivos reales, siendo conducido a la meditación profunda, de cuyo abismo podrá salir renovado y feliz.

Todo aquel que atraviesa  esa fase natural de la existencia  física, manteniéndose  lucido  y resuelto  a escudriñar  el abismo de las reflexiones melancólicas, consigue superar  las densas sombras  y alcanza la claridad del día  de la paz y la alegría de vivir.

Lamentablemente, el enfermo se entrega   a la lamentación  y al auto abandono, pasando a cultivar la auto compasión y la rebeldía  en relación a los demás   que tienen en cuenta como saludables,  considerándolos  inmerecidamente privilegiados.

 Permitiéndose la auto conmiseración, piensa apenas  en huir, desistiendo de la lucha, en razón de los conflictos  que  lo  enseñorea  y del desencanto que lo domina.

La vida impone  esfuerzos que deben ser aplicados a beneficio de las desafiantes conquistas,  que aguardan a aquellos  que las desean alcanzar.

Quien se detiene en la marcha, señalando dificultades,  o rechaza   la tenacidad en el trabajo,  se pierde en el camino de la evolución.

Aplicar el tiempo en el pesimismo,  en las conjeturas deprimentes, es una manera de ampliar  el cuadro de angustia  malbaratando la oportunidad de liberarse  de la presión penosa en que transita.

Todos los individuos experimentan dificultades  y luchas, sufren tristezas y desencantos,  negándose algunos a permanecer en ese estado de aflicción injustificable.

Cuando ocurre  la aceptación pasiva de la dificultad y la sumisión  a los fenómenos internos afligentes, el enfermo necesita  de asistencia médica,  no apenas de la natural psiquiatría, sino también del auxilio psicológico, con el fin de salir de la apatía,  de romper las esposas  opresoras  de la emoción enfermiza…

La depresión puede ser superada, en el caso  que el paciente opte por la lucha y a ella se entregue con ahínco.

La concentración mental en los ideales  del bien lentamente  llena  el vacío existencial,  estimulando los neuronios las sinopsis, restableciendo el ritmo y producción  de los neuropeptidios  responsables por la alegría y dinámica de la existencia.

En esos caminos, la oración debe ser transformada  en habito de reflexión, utilizándola con frecuencia, de modo que pueda sintonizar  con las fuentes del bien, de donde proceden las energías saludables,  renovadoras.

Cualquier actividad, aun mismo constituyendo un gran esfuerzo, llevando   a la transpiración, constituye  también eficiente procedimiento terapéutico, al lado de los ejercicios físicos,  tales como la gimnasia, la natación, el caminar…

 

Se torna indispensable que el enfermo realice  la parte que le dice al respecto,  de ese modo cooperando para el propio restablecimiento.

En la raíz del trastorno depresivo,  existe siempre  una psicogénesis  de naturaleza espiritual de carácter obsesivo, resultante  de la infeliz conducta anterior  de la actual víctima, razón por la cual las psicoterapias del amor,  de la oración, de la caridad, de la paciencia y de la resignación se tornan indispensables.

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Cuando sientas agravarse el desanimo en tu currículo de acciones, cuando seas victima de continuos episodios  de insomnio  con pensamientos conflictivos; cuando experimentes indiferencia afectiva  con relación a las personas queridas; cuando el mal humor en forma  negativa  pase a caracterizarse; , cuando  la indisposición para cualquier actividad se torne frecuente; cuando la irritación  o el deseo de aislamiento social comiencen a dominarte; ten cuidado , puesto que estás en un proceso depresivo.

Atenta para la renovación interior, busca auxilio espiritual y el especializado,  no apartándote del Psicoterapeuta  sublime, porque estas caminando por la noche oscura  a la que se refiere San Juan de la Cruz…

Libérate  de la sombra morbosa  e inúndate de  la luz del sol de la alegría, rumbeando  en dirección a la salud que te aguarda.

 Naciste para conquistar el infinito,  y eso depende  exclusivamente de ti.

 

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LIBÉRATE  DE LA SOMBRA MORBOSA  E INÚNDATE DE  LA LUZ DEL SOL DE LA ALEGRÍA, RUMBEANDO  EN DIRECCIÓN A LA SALUD QUE TE AGUARDA.

 NACISTE PARA CONQUISTAR EL INFINITO,  Y ESO DEPENDE  EXCLUSIVAMENTE DE TI.

 

Extraído del libro  “Entrégate a Dios” de Divaldo Pereira Franco

Traducido por M. C. R

PROFUNDIZANDO EN NUESTRAS VIDAS

Profundizando en nuestras vidas…

En el mundo espiritual, igual que sucede en la tierra, el sufrimiento y la expectación pulen el alma, disciplinando, perfeccionando, reconstruyendo… cuando atravesamos las fronteras de las cenizas, nos enfrentamos  realmente a la responsabilidad inevitable, ante el reencuentro con nuestra propia conciencia.

En la tumba  dejamos la envoltura carnal y transportamos  con nosotros  a otras esferas, en la misma ficha de identificación personal, los ingredientes espirituales que cultivamos  y atrajimos.

Encontramos criaturas que se separan de la envoltura carnal, entrando en largos procesos obsesivos, los cuales se mueven a costa de fuerzas extrañas, al lado de otras que, de pronto, se elevan primorosas y bellas, hacia planos superiores de la evolución. Y entre las que se aferran profundamente a las sensaciones de la naturaleza física y las que conquistan la sublime ascensión para estadios edificantes, en el más allá, surge una gama infinita de diferentes niveles.

Emergiendo en la espiritualidad, después de la desencarnación, se sufre al principio el desencanto para todos los que esperaban un cielo teológico, fácil de ganar.

La verdad aparece con potencia renovadora. Padeciendo todavía una espesa amnesia con relación al pasado remoto, que descansa en los poros de la memoria, aparecen los viejos preconceptos que chocan en nuestro interior, cayendo destrozados. Suspiramos por la inercia que no existe. Exigimos una respuesta afirmativa a los absurdos de la fe convencional y dogmática que reclaman la integración con Dios para uno mismo, excluyendo pretenciosamente de la Paternidad Divina a los que no compartan su estrecha visión.

Hay momentos, en los cuales sería preciso profundizar en nuestras vidas y analizar el pasado para extraer de él la verdad, solamente la verdad…

¡Meditad, vosotros que en el mundo consideráis para los desencarnados la indiferencia de la ceniza! Más allá de la tumba, el amor y la tristeza muchas veces se transforman en sentido llanto.

Después de la desencarnación, nos encontramos en la segunda fase de nuestra propia existencia y nadie en la Tierra imagina las nuevas condiciones en que nos encontramos… De entrada, renovamos la vida.

Equipos salvadores, apoyo en la oración, estudio de las vibraciones, escuela de caridad. Ensayamos, felices, el culto de los grandes sentimientos humanos… Después, cuando volvemos al trabajo más íntimo en el entorno doméstico, que suponíamos barrido para siempre de la memoria, Equipos salvadores, apoyo en la oración, estudio de las vibraciones, escuela de caridad. Ensayamos, felices, el culto de los grandes sentimientos humanos… Después, cuando volvemos al trabajo más íntimo en el entorno doméstico, que suponíamos barrido para siempre de la memoria, es preciso exprimir la sangre del corazón para confirmar lo que nos dicta nuestra cabeza…

La medicina es una ciencia luminosa, llena de puro raciocinio; pero muchas veces se ve obligada a descender de la alta cultura para diseccionar cadáveres… Nadie aplaude la enfermedad, ni alaba el desequilibrio…

La sublimación progresiva del sexo, en cada uno de nosotros, es un horno candente de sacrificios continuos. No nos cabe condenar a nadie por faltas en las que quizá podamos incidir o de las que hayamos sido culpables en otras ocasiones. Comprendamos para que podamos ser comprendidos.

En el cuerpo físico o actuando fuera del mismo, el espíritu es dueño de sus actos, la responsabilidad no es algo que pueda alegremente cambiar. Todos somos libres para sugerir o asimilar esto de aquello.

La hipnosis es un tema complejo, que reclama un examen de todos los ingredientes morales. La alienación de la voluntad tiene límites, los llamamientos se producen en todos los caminos y las experiencias son lecciones y nosotros somos todos aprendices. Aprovechar las enseñanzas de un maestro o, por el contrario, seguir a un malhechor, es una decisión nuestra, y los resultados dependerán de ella.

La responsabilidad va pareja al conocimiento. No disponemos de medios precisos para impedir que un amigo se ahogue en deudas escabrosas o se pierda en desatinos deplorables, aunque nos sea lícito dispensarle todo el auxilio posible, con el fin de que se proteja contra el peligro, siendo notorio que las autoridades superiores de la Espiritualidad lleguen a suscitar medidas especiales que imponen grandes aflicciones y dolores a determinadas personas, con el objetivo de liberarles de desastres morales inminentes, cuando merezcan ese amparo excepcional. En la Tierra la justicia apenas corta las manifestaciones de alguien, cuando ese alguien compromete el equilibrio y la seguridad de los otros en el área de la responsabilidad que la vida le marca, dejando a cada uno la facultad de proceder como mejor le parezca.

Teniendo en cuenta que la responsabilidad de alguien se encuadra en el conocimiento superior que ese alguien ya adquirió, es fácil de admitir que los compromisos de la conciencia, asuman las dimensiones de autoridad que le fue atribuida. Una persona con mucha autoridad puede conducir a extensas comunidades a la cima del progreso y la perfección o hundirles en la decadencia. Eso en la medida exacta de las actitudes que tome para el bien o para el mal. Naturalmente, gobernantes y administradores, en cualquier época, responden por lo que hacen. Cada cual da cuenta de los recursos que le han sido confiados y de la zona de influencia que recibió, pasando a recibir automáticamente, los bienes o los males que haya sembrado.

Un grupo familiar se define como una máquina constituida por piezas diferentes, aunque ajustadas entre sí para realizar su función. Cada uno de aquellos que lo integran es parte de las realidades engranadas en el conjunto.

Para el hambre física, todo alimento es válido, pero en el amor… en el amor, la felicidad es semejante al aro en que el hombre posee una mitad y la mujer la otra. Para que la euforia vibre perfecta en el círculo, es imprescindible que las mitades sean de la misma sustancia. Nadie consigue la fusión de un trozo de oro con otro de madera. Paganini tocó con sólo una cuerda, mientras la cuerda se armonizaba con él. Jamás hubiese alcanzado la fama con cuerdas hechas de un material de mala calidad. Cada hombre, para realizarse en los dominios de la vitalidad y de la alegría, ha de encontrar la mujer magnética que le corresponde, compañera en afinidad absoluta, capaz de ofrecerle la plenitud interior, trascendiendo convenciones y formas…

La carne es flor que brota en la tierra del espíritu, sólo eso. El labrador no sabe lo que compone realmente la tierra ni lo que está en el fondo de la planta. Decía Salomón que “todo es vanidad”, pero en realidad puede ser que todo sea ignorancia. Más en la superficie de las cosas, es posible distinguir claramente. Flor que nadie coge, es perfume que se pierde. Una hora de amor desaprovechada viene a ser como un pétalo en el estiércol. Rosa marchita, adorno para el suelo.

 

LANZAMIENTO DE LA PRIMERA PIEDRA (JORGE HESSEN)

LANZAMIENTO DE LA PRIMERA PIEDRA

Una joven desencarnó después de haber recibido 80 latigazos en Bangladesh, como punición por haber tenido una relación  extraconyugal con un primo (casado).  La sentencia fue decretada por un tribunal religioso de Shariatpur, en el sudeste del país, a 56 kilómetros de la capital; Daca: la adolescente se desmayó  mientras recibía los latigazos  y llegó a ser llevada a un hospital local,  más no resistió a las heridas, falleciendo seis días después de haber sido internada.

El clérigo musulmán Mofiz Uddin fue el responsable por la (sentencia) contra Hena, que fue presa juntamente  con otras tres personas. Los religiosos dijeron  a la policía  que Hena  había sido  vista infraganti.  Sin embargo, Dorbesh Khan, el padre de la adolescente dijo: ¿Qué tipo de justicia es esa? Mi hija fue golpeada  en nombre del fanatismo religioso. Si hubiese sido juzgada por un tribunal del estado, mi hija jamás habría muerto”. En verdad, puniciones realizadas  en nombre de la sharia (legislación  sagrada islámica) y decretos religiosos fueron prohibidos en Bangladesh, por eso, un grupo de moradores de Shariatpur  fue a las calles en protesta  contra la fatwa  y contra los autores de la sentencia.

Para comentar el hecho bajo la vista Kardeciana, es importante destacar que en cualquier análisis que hagamos sobre el comportamiento sexual de esa o aquella persona, somos obligados siempre a recordar a Dios, “que juzga en última instancia, que ve los movimientos  íntimos de cada corazón y que, por consiguiente , disculpa muchas veces las faltas que censuramos,  o reprueba  lo que relevamos, porque conoce el móvil de todos los actos. Recordémonos de que nosotros, que clamamos en altas voces anatemas, habremos quizás cometido faltas más graves” (1) que la personas a la cual censuramos.

En el caso Hena, algunos dicen que ella sufrió  violencia sexual, con todo hay los que afirman que hubo adulterio cometido por el primo. De cualquier modo, el episodio nos remite a los Códigos de Jesús, que proclamó sentencia: “tire la primera piedra aquel  que estuviera exento de pecado” (2). Esa advertencia hace de la conmiseración una obligación para nosotros, porque nadie hay que no necesite, para sí mismo, de indulgencia. “Ella nos enseña  que no debemos juzgar  con más severidad a los otros, de lo que  nos juzgaríamos a nosotros mismos, ni condenar  en otro lo que nosotros nos absolvemos. Antes de promulgar a alguien una falta, veamos si la misma  censura  no nos puede ser hecha.”(3) Es importante observar que Jesús evaluando equívocos  y caídas, en las aldeas del espíritu, haya seleccionado a aquella  de la mujer, en fallas del sexo, para emitir su memorable  sentencia: “aquel que esté sin pecado tire la primera piedra”.

El sabio Espíritu Emmanuel explica que “en el rol de los deserciones, abandonos y debilidades y delitos del mundo, los problemas afectivos se muestran de tal modo enclavados en el ser humano que persona alguna de la Tierra haya escapado, en conjunto de las existencias consecutivos, a los llamados “errores del amor”.”(4) Penetremos cada uno de nosotros  en los recesos de la propia alma, y, si conseguimos presentar comportamiento irreprensible, en el inmediatismo de la vida practica ante los días  que corren, indaguémonos, con sinceridad, en cuanto a las propias tendencias “Quien no haya varado trances difíciles, en el área del corazón, en el periodo de la reencarnación en que se encuentre, investigue las propias inclinaciones  y deseos en el campo intimo, y, en su conciencia verificará  que no se haya ausente  del enmarañado de conflictos, que  emanan del acervo de luchas sexuales de la Humanidad.”(5)

Por esas razones, personalizando  en la mujer sufridora a la familia humana, Jesús  pronunció la inolvidable sentencia “Le arroje la primera piedra”, convocando a los hombres, supuestamente puros en materia de sexualidad, a lanzar a la mujer  infeliz la primera piedra.

En verdad, cuando respetemos a nuestros semejantes en su foro intimo, los conceptos de adulterio se fueron distanciando  de lo cotidiano, una vez que la comprensión apaciguara el corazón humano y a la llamada desventura afectiva  no tener razón de ser, o sea, nadie traiciona a nadie en materia afectiva.

Abstengámonos, bajo cualquier hipótesis, de censurar  y condenar  sea  el que sea  el comportamiento en materia sexual. Recordemos que estamos emergiendo de un pasado lejano, en el que estuvimos sumergidos en los laberintos de los desequilibrios en el área afectiva, a fin de que en  las bendiciones del aprendizaje se nos queden en la conciencia la Ley de amor. Nos hallamos muy lejos de la pureza de corazón, por eso mismo, si alguien nos parece caer, bajo engaños del sentimiento, no critiquemos, en vez de eso silenciemos  y oremos en su beneficio.

¡Para cualquier persona que se nos figura desmoronar en delito sentimental, seamos caritativos! Nadie de nosotros consigue conocerse tan exactamente, a punto de saber hoy  cual es la dimensión de la experiencia afectiva  que nos espera en el futuro. Silenciemos ante las supuestas culpas del prójimo, por cuanto nadie de nosotros, por ahora, es capaz de medir  la parte de responsabilidad que nos compete  a cada uno en las irreflexiones y desequilibrios de los otros.

Jamás olvidemos que todos somos componentes de una sola familia (encarnada y desencarnada), operando en dos mundos, simultáneamente. Somos incapaces de examinar las conciencias ajenas y cada uno de nosotros, ante la Sabiduría Divina, es un caso particular, en materia de amor, reclamando comprensión. “A vista de eso, muchos de nuestros errores imaginarios en el mundo son  caminos ciertos para el bien, al paso que muchos de nuestros aciertos hipotéticos son trillas  para el mal  de que nosotros  nos desharemos un día!… Bendecid y amad siempre. Ante  toda y cualquier desarmonía del mundo afectivo, sea con quien sea y como fuera, colocaos en pensamiento, en el lugar del acusado, analizando vuestras tendencias más intimas y, verificareis si estáis en condiciones de censurar a alguien, escuchad, en el silencio de la conciencia, el apelo inolvidable de Cristo: “Amaos los unos a los otros, como yo os ame.” (6)

Jorge Hessen

http://jorgehessen.net

PROGRESO Y CIVILIZACIÓN

PROGRESO  Y CIVILIZACIÓN

 El progreso es una condición de la humana naturaleza, nadie tiene poder para oponérsele. Es una fuerza viva que las malas leyes pueden retrasar, pero no ahogar.

 El hombre no puede permanecer para siempre en la ignorancia, porque debe llegar a la meta que la Providencia le señala.  El ser se va ilustrando por la fuerza misma de las circunstancias. Las resoluciones morales  como las sociales, se filtran de forma paulatina en las ideas, germinan durante siglos y después estallan de súbito y hacen que se desplomen  el carcomido edificio  del pasado, que ya no armoniza con las nuevas necesidades y las nuevas aspiraciones.

 El hombre en esto solo ve la confusión y el desorden momentáneos que lesionan intereses materiales. Pero el que eleva el pensamiento  por encima de su propia persona admira los designios  de la Providencia que del mal hace surgir el bien.

 Todo  es armonía en la Creación, todo revela  una previsión que no se desmiente ni en las cosas pequeñas ni en las grandes.

 Nuestro planeta, así como todo lo que existe, está sujeto a la ley del progreso. Progresa físicamente por la transformación de los elementos que lo componen y moralmente, por la depuración de los Espíritus encarnados y desencarnados que la pueblan.

 Este doble progreso se verifica de dos formas el uno, lento gradual e insensible; el otro,  caracterizado por cambios más bruscos, marca con caracteres  ostensibles los periodos progresivos de la Humanidad.

 Las leyes de Dios son eternas e inmutables y su voluntad es eterna y constante y su pensamiento anima a todas las cosas  sin intermisión. El pensamiento Divino, lo penetra  todo, es la fuerza inteligente y permanente que mantiene el universo en Armenia. Si este pensamiento dejase de actuar un solo instante, el Cosmos podría compararse a un reloj sin péndulo regulador.

 La humanidad en los últimos días a progresado, gracias a su inteligencia, han obtenido resultados  jamás alcanzados en lo que respecta a la ciencia, el arte y el bienestar general; pero le queda aun por realizar  un inmenso progreso; hacer reinar  entre si la caridad, la fraternidad  y la solidaridad para asegurar el bienestar moral.

 El periodo en el que va a entrar la Humanidad señalará una de las más importantes fases de la humanidad, serán los tiempos señalados por Dios.

 No se tratará en esta ocasión de un cambio parcial, de una renovación circunscripta   a una nación a un pueblo, a una raza; se trata de un movimiento que se opera  en beneficio del progreso moral.  Se establecerán un nuevo orden de cosas, y los mismos que a ello se oponen con más empeño, coadyuvan a el sin saberlo.

 La generación futura, libre de escorias del viejo mundo y formada por elementos  más puros, está animada por ideas y sentimientos  muy diferentes de los que nutren  a la generación actual, que se va a pasos agigantados.

 Cuanto más avanzamos más sentimos  lo que nos falta, sin poder, no obstante,  definirlo claramente; es el efecto  del trabajo intimo que se opera para la regeneración; se tiene deseos  y aspiraciones que son como el presentimiento  de un estado mejor.

 “Pero un cambio tan radical, como el que se está elaborando no se puede llevar a cabo sin perturbaciones;  hay una  lucha inevitable en las ideas. Ese conflicto origina forzosamente perturbaciones temporales, hasta que el terreno haya sido desbrazado y el equilibrio restablecido.

 Los graves acontecimientos  anunciados surgirán de esa lucha de ideas y de ningún modo de cataclismos  o catástrofes puramente materiales. Los cataclismos generales eran consecuencia del estado de formación de la Tierra.

 La civilización será completada  cuando haya desterrado de su sociedad los vicios que la deshonran, y cuando vivan  juntos como hermanos, practicando la caridad cristiana. En la actualidad aun seguimos  siendo pueblos instruidos  que solo recorrieron la primera fase  de la civilización. (Libro de los Espíritus 793)

 Un pueblo civilizado se caracteriza por sus vahitos intelectuales y morales más que materiales. Donde la inteligencia  puede desarrollarse con mayor libertad. Done haya más bondad y buena fe, más benevolencia y generosidad  reciprocas. Donde los prejuicios  de casta y de nacimiento estén menos arraigados pues son ellos  incompatibles con el verdadero amor al prójimo. Donde las leyes  no consagren  privilegio alguno  y sean las mismas  para el último  como para el primero de los hombres. Donde la justicia sea ejercida sin ninguna  parcialidad.  Donde el débil encuentre siempre  el apoyo del fuerte, y la vida del hombre, sus creencias y opiniones sean respetadas mejor. Donde, por último, haya, menos desdichados y todo hombre  de buena voluntad esté siempre seguro de no carecer de lo necesario.(Libro de los Espíritus 793)

 Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro Socialismo y Espiritismo de León Denis

 

EN EL PROCESO DESOBSESIVO

EN EL PROCESO DE DESOBSESIÓN

Son muchos los que llegan al conocimiento de la doctrina Espirita  por los látigos del sufrimiento, por perturbadoras  pruebas dentro del campo de la obsesión.

 

Poco a poco, despiertan para las realidades  de la vida, esforzándose por la propia iluminación y la de los adversarios  que los comprimen psíquicamente, en las dilatadas imposiciones perniciosas.

 

Los cooperadores adiestrados son deseados  para asegurar la mejoría del enfermo, pero lamentablemente no se encuentran  en lo general en el campo de acción del hombre terráqueo, ya que no merecen su convivencia y la mayoría de las veces no se cuentan con servidores ideales, solo se puede  agradecer la mayoría de las veces  a obreros modestos;  caracterizados por el espíritu de servicio, con coraje suficiente para vencer los prejuicios y las conveniencias  de los grupos sociales  y de las personas negativas, afanándose en la distribución del bien.

 

La ignorancia y la mala fe siempre denigren lo que desconocen, presentando con colores fuertes de la propia incuria, aquello que no desea que se expanda ni alcance a otras áreas humanas.

 

La verdad no es patrimonio de individuos  ni de grupos. Tiene carácter universal. Es la misma en todas partes y en todos los tiempos, variando en la forma, en el vestuario, con lo que se presenta para ser ofrecida a los hombres. El Espiritismo  es una doctrina perfecta en su estructuración científica, filosófica y religiosa, teniendo mucho que ver con las diversas ramas del Conocimiento, que aclara, ya que investiga las causas, mientras que la Ciencia todavía  examina sus efectos. Allan Kardec debió penetrar  en el examen y estudio de la Doctrina Espirita para publicar “El Libro de los Espíritus”; comprendió que responde a las más diversas cuestiones complejas  y embarazosas del pensamiento, proponiendo soluciones  a los enigmas de las “ciencias del alma” bien como  de los conflictos de la fe que tanto han atormentado a religiosos honestos o no, que se debaten en aflictivas dudas.

 

Grandes desafíos surgen y embates  vigorosos, a fin de que poco a poco, el obsesado se desprenda del zarzal en el que se enredó a través de los tiempos.

La obsesión es el resultado de una demorada convivencia psíquica entre dos Espíritus afines, bien sea por el amor que desata las pasiones inferiores o a través del odio que galvaniza los litigantes,  imantándolos uno al otro con vigor.

 

Cuando son tomadas   las primeras providencias para la terapia de desobsesión surgen efectos inmediatos, que son consecuencia de esa aptitud: 1) la rebeldía del enemigo, que cambia la técnica de la agresión, reformulando, su programa de persecución no obstante atacando a la presa con el objetivo de desanimarla  2) propicia una falsa concesión de libertad, esto es, afloja el cerco, antes pertinaz,  permaneciendo,  sin embargo, en vigilia, aguardando la oportunidad para lanzar un asalto fatal, en el cual triunfen sus planes infelices. En la primera  hipótesis, la víctima, no adiestrada en el conocimiento de la desobsesión, porque se siente empeorar, razona, equivocadamente, que la medicación le está siendo más perjudicial que la enfermedad e, inspirada por su semejante, planea abandonar el procedimiento nuevo; lo que, a veces, realiza, permitiendo a la astuta, Entidad liberarlo, momentáneamente, de las sensaciones  constrictivas para sorprenderlo, más tarde, cuando sus reservas de fuerzas  sean menores  y los recursos del equilibrio se hagan poco viables… En el segundo casi, sintiéndose menos oprimidos, el obseso se cree desobligado de los nuevos compromisos y vuelve a las actitudes vulgares de antes, cayendo, posteriormente  en la urdimbre  hábil, de su vigilante carcelero espiritual.

 

Jesús afirmo con razón, que el Espíritu inmundo al salir del hombre, anda por lugares áridos, procurando reposo, y no encontrándolo, dice: “Volveré para mi casa de donde salí; y al llegar  la halla barrida y adornada, después va y lleva consigo siete Espíritus más, peores que él. El ultimo estado de aquel  hombre acaba siendo peor que el primero, “Es siempre conveniente  recordar que todo obseso de hoy es verdugo de ayer que pasó  sin la conveniente corrección moral, ahora cayendo en la maldad que él mismo cultivo. El vicio mental derivado de la convivencia con el huésped genera ideo plastias  perniciosas de las que se alimenta  psíquicamente  el hospedero. Aun cuando sea apartado el factor obsesivo, permanecen, por largo tiempo, los hábitos negativos, engendrando imágenes, perjudiciales que constituyen la sicoesfera enfermiza, en la cual se mueve el paciente. El más severo esfuerzo que el enfermo psíquico por obsesión debe movilizar, es el de la reeducación mental, adaptándose a las ideas optimistas, a los pensamientos sanos, a las construcciones edificantes. Las lecturas iluminativas, la oración inspiradora, el trabajo renovador, hasta que se creen hábitos morigerados, propiciadores de paisaje mental bendecido por la revitalización y por el equilibrio. Gracias a tales factores, no siempre la cura de la obsesión ocurre cuando son apartados  los pobres perseguidores, sino cuando compañeros de lucha instalan en el mundo intimo las bases del legítimo amor y del trabajo fraternal a favor del prójimo, tanto como de si mismos, a través del recto cumplimiento de los deberes.

 

Los hombres esperan siempre  que se operen milagros, cuando le son impuestos el esfuerzo y la dedicación a través del tiempo, casi siempre desertan del compromiso o lo relegan al olvido,  afirmándose desencantados con los otros de quien exigen  una conducta superior, que así mismos no se permiten.  Se justifican sin justificar a los otros; se excusan, pero se tornan jueces rigurosos de aquellos con los cuales conviven,  o a quien recurren, buscando ayuda. Por eso la salud mental que se deriva de la liberación de las alineaciones obsesivas se hace difícil, porque  ella depende, sobretodo, del enfermo, en el máximo de su esfuerzo y no exclusivamente de su ánimo perturbador.

 

Nadie  espere   reposo y placer, ni anhele de inmediato, por comodidad y bienestar del que no sea merecedor. La tierra es madre generosa y la existencia  carnal constituye oportunidad reparadora, salvadas raras excepciones  cuando el Espíritu se encuentra en misión para propulsar el progreso de la humanidad, aun así, en esos casos, el dolor y la soledad, los testimonios de muchos tipos no les quedan al margen…

 

El crecimiento para Dios solamente se da a través de la mejoría intima, a través del trabajo fraternal verdadero entre las criaturas del camino de nuestra evolución, así   nos lo enseño Jesús que bendijo el trabajo y el deber con el propio esfuerzo.

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro “Cuadros de la Obsesión” de Divaldo Pereira Franco

SEXUALIDAD

 

SEXUALIDAD

 Los conceptos de la vieja ética, se derrumbaron en los tiempos actuales, estructurándose una nueva moral, sufriendo numerosas modificaciones, pasando a ser relaciones amorales  y naufragando, en el abismal foso de los estados y manifestaciones.

 El hombre  tecnicista buscando la felicidad,  enfrento el placer, y, perturbado por el desbordar de las sensaciones, coloca la mente  en el estudio de las estrellas  y los sentimientos en los estertores del instinto.

 

El hombre a olvidado las medidas de equilibrio,  demoliendo los tabúes y preconceptos, sin el necesario  discernimiento que lo ayude  a presentar las situaciones que servirán de base para las conquistas  que lo elevarían a las alegrías de la plenitud. Está destruyendo por destruir.

 

Olvidando sus sublimes  funciones y finalidades, el hombre ha pasado al libertinaje con lo que se presenta corrompido,  en confusiones repulsivas, en las cuales se buscan expresiones de goce que lo envilecen, lo desnaturalizan y lo desorganizan…

 

Incontestablemente el sexo ejerce profunda influencia en la vida física, emocional y espiritual de las criaturas.

 

Aberraciones y desacatos, violencia y lascivia entrelazadas avanzan en desorden, perturbando agresivamente y dejando  los rastros  de los sinsabores, de las desilusiones innombrables y de las frustraciones en ríos de lágrimas,  en corredores sombríos de angustias y alucinaciones…

 

Esto es, porque  el sexo, sin la dignidad del amor, hunde, embrutece los apetitos que no se dejan saciar y resurgen más violentos, constringentes….

 

Proliferan en los tiempos actuales, al margen, chantajes, persecuciones, equívocos, aplausos, crímenes, en escenarios del ridículo, en aflicciones crueles y obsesivas…

 

Transexualidad u homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad y asexualidad que se exteriorizan en el campo  de la forma  tienen su naciente  y funciones en los tejidos del espíritu.

 

Las expresiones en que hoy se manifiesta la sexualidad, ridícula  con escarnio,  merecerán en el futuro justo tratamiento por legisladores  y psicólogos, médicos y psiquiatras, educadores y sociólogos que habrán corregido el aspecto  del problema, enseñando  más amplio entendimiento noble de la vida en todas sus manifestaciones y finalidades.

 

Singularmente vinculada a la anterioridad del espíritu, la problemática  del sexo exige cariño y caridad, respeto y dignificación.

 

El sexo no puede ser utilizado con liviandad, porque ha sido organizado por la Divinidad  para sublimes menesteres. Todo abuso  exige impuesto de carencia; cualquier desconsideración le esculpe desorden y tormento.

 

 

Si te encuentras en un capitulo punitivo de la sexualidad, fuera de la  actividad santificante para la cual te doto el Creador, no te corrompas ni te degrades, aunque la mentalidad de la época te sea favorable o te aplauda…

 

Preserva tus fuerzas morales y mantén tu equilibrio.

 

Cuando el ardor de los deseos te queme, acuérdate del lenitivo de la oración y reconfórtate tranquilamente.

 

No te hundas en la alucinación ni sorbas la taza licorosa, envenenada con satisfacciones torpes…

 

No te tornes  cómplice ni te enredes en el problema de la emotividad sexual, manteniendo comercio  mental, inspirando pasiones, provocando tormentos, desequilibrando…

 

No seas factor de desdicha para nadie.

 

Si estas en régimen de orden, examina los que están agonizantes, bajo, constricciones  que no imaginas, los que padecen frigidez, exacerbación; los marcados por anomalías de esta o aquella naturaleza; los inquietos, los perseguidores  en si mismos…

 

Si te enfrentas en campo de prueba con una u otra imposición psíquica o física, espera el mañana.

 

No te apresures.

 

El problema no será resuelto de golpe.  Pero si no lo cuidamos debidamente, más se agrava.

 

La vida no termina en el túmulo, ni se encierra toda, solamente, en la capsula carnal.

Transforma tus limitaciones en fuerzas y ama los ideales de ennoblecimiento de la Humanidad, con que te liberaras de la comprensión, encontrando la felicidad que anhelas.

 

Ama, sea cual sea la situación en que te depares y esparce amor por el camino, sembrando estrellas de esperanzas. Mañana ellas brillaran para ti.

 

El problema del sexo es del espíritu y solamente el espíritu vendrá, para el, la solución.

 

Cultivemos el hogar, atendamos la familia, hagamos co-creadores en la Obra de Nuestro Padre, cooperemos con los que transitan en dolores y edifiquemos en la mentalidad general el concepto según el cual el sexo es para la vida y no la vida para el sexo.

Extraído del Libro “Después de la Tempestad” de Divaldo Pereira Franco

LUCHA EN LA ENFERMEDAD

 LUCHA EN LA ENFERMEDAD

La victoria contra las vicisitudes está al alcance de todos aquellos  que se empeñan honestamente por conquistarla.

No debemos quejarnos ya que al hacerlo traducimos rebeldía a los códigos superiores de la vida. La queja es hija de la irritación y de la mala voluntad que contribuyen poderosamente para empeorar el cuadro de desequilibrio de aquel que debería ser candidato al esfuerzo de renovación mental, aplicando todos los recursos  para preservar las fuerzas en el bien y en la esperanza, mediante cuyo método aspira a una psicosfera benéfica y libertadora.

Todos los males que padece el cuerpo proceden del Espíritu, desde el plano espiritual inspiran a los encarnados  a recetar menos drogas, evitando así intoxicaciones orgánicas, para reequilibrar mejor el psiquismo del enfermo, que deben ajustar a la salud  y preservarla.

 

La mayor incidencia  de las enfermedades es derivada de los problemas socio-morales, del hombre, de las distonía nerviosa, de la falta de higiene,  con alta incidencia parasitaria en niños y adultos. El esclarecimiento  y la reeducación, encaminando  al enfermo a otros sectores donde se pueda beneficiar, recuperándose con mayor seguridad debe ser la medida a tomar por los que se deciden a socorrer al alma enferma.

Depende mucho de la aptitud mental del enfermo, el que esa ayuda resulte beneficiosa, pues no ignoramos, que el pensamiento genera energías que transportan cargas vibratorias de acuerdo con la calidad moral de que se revisten las ideas. Manteniéndonos en ideas positivas y albergando optimismo, nos moveremos cada vez más en canales vibratorios que nos dejaran inmunes  a la perturbación, pasando a sintonizar con otros géneros  de ondas en las cuales  se encuentran  campos de vida propiciadores de bienestar, mereciendo mejor asistencia espiritual. Es de ley, que querer es lograr, desde que se sepa lo que se quiere y se mantenga firme el deseo por conseguirlo. Nunca falta apoyo a quienes ansían la ascensión.

Es fácil observar que los Espíritus  conscientes del mal que hacen a los que persiguen cuando saben que a los que obsesionan están recurriendo a la ayuda médica  para aminorar sus males, envisten contra sus posibles bienhechores, a fin de influirles; generando antipatía por el paciente y, cuando hay afinidad moral entre el médico y el verdugo desencarnado, este le lleva a equivocarse en el diagnostico o por lo menos a no dar la debida atención al problema, quedando en la superficialidad, que no le permite la correcta evaluación para un tratamiento eficiente.

Las inteligencias espirituales negativas son muy hábiles en la elaboración y práctica de los métodos de cobranza que se imponen, en la saña loca de conseguir  los pérfidos resultados a que se agarran.

Quien posee el conocimiento de la vida espiritual, no debe caminar  entre las sombras, a tenor de la luz que debe estar implantada en su razón, conduciendo los sentimientos y perfeccionándose.  La sistemática predominancia de los instintos más agresivos, que fomentan el egoísmo en detrimento de otros valores más elevados, hace que  se pierda el valor en la rampa de la insatisfacción con los consecuentes  efectos de la rebeldía constante, sin el apoyo de la humildad que calma, ni de la legítima fraternidad que armoniza.

El problema de la evolución es pauta del deber personal, intransferible, no pudiendo nadie crecer en lugar de otro…

Nadie debe desconsiderar la responsabilidad, de los deberes morales, ya que son ellos los agentes que propician el crecimiento del ser, en el rumbo de la liberación de  las aflicciones que lo prenden al potro del sufrimiento.

El odio no se encuentra inscrito en página alguna del Libro de la Vida, es de origen humano, en la franja limítrofe con la línea animal, en la que predomina el instinto… La inteligencia mal conducida, transforma  la agresividad primitiva en programa de venganza y la racionaliza mediante sistemática compulsión siniestra, que transforma el impulso  primitivo en odio que aguarda a la presa y piensa devorarla.  Los animales, todavía, atacan, cuando son atacados o cuando tienen hambre y, muy raramente, por la preservación de la vida. El hombre, no. El elabora el plan, enloquece, poco a poco, hasta el momento de la venganza en la que dice complacerse. ¿Y después? La sensación del vació que le asalta la mente, antes repleta de lúgubres ideas, constituye para el, también una forma  de reparación que le lleva al desvarió completo, hasta que la reencarnación le lleva de vuelta a la bendición del olvido. Los crímenes que se  practican claman al Cielo y no son olvidados por la Divina Providencia. Sin embargo, los recursos reparadores  se harán presentes por intermedio de otros métodos,  los cuales no generan nuevas calamidades, ni desarmonizan los códigos de amor, que están vigentes en todas partes. Nadie tiene el derecho de levantar la maza de la justicia, haciéndose regularizador  de débitos, porque casi todos tenemos compromisos en la retaguardia esperando por nosotros.

El amor ha de apagar las atizadas llamas  del odio. No extinguiéndose jamás la vida, todo el empeño debe ser aplicado para disfrutar cuantos antes de la paz. No hay que perder la oportunidad de ser el que perdona, el que inicia el nuevo programa de la fraternidad que nos beneficiara muchos más que si lo hace otro, siendo siempre mejor dar que recibir.  Y no olvidando nunca que el tiempo  ofrece solución para las más difíciles situaciones.

Meditemos en todo ello y sepamos ver en nuestro cuerpo el arpa sublime en la que la sabiduría  del señor nos enseña, siglo a siglo, existencia a  existencia, día a día, la bendita ciencia del crecimiento y de la ascensión hacia la Vida Inmortal.

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del Libro de

 Divaldo Pereira Franco “Cuadros de la Obsesión”

MAS SOBRE LA MEDIUMNIDAD

MAS SOBRE LA  

MEDIUMNIDAD

 

Estudiosos del espiritismo, devotos y honestos, reconociendo los escollos del campo mediúmnico, crearon la hipótesis del fantasma anímico del propio medianero, el cual actúa en el lugar de las entidades desencarnadas.

La tesis animista es respetable. Partió de investigadores conscientes y sinceros, y nació para cohibir los probables abusos de la imaginación; entre tanto, es usada cruelmente por muchos encarnados, que hacen de ella un órgano inquisitorial, cuando deberían aprovecharla como elemento  educativo, en la acción fraternal. Millares de compañeros huyen al trabajo, amedrentados, retroceden ante los obstáculos de la iniciación mediumnica, porque el animismo se convirtió en cancerbero.

Afirmaciones serias y edificantes, tornadas en opresivos sistema, impiden el paso de los candidatos al servicio por la gradación natural de aprendizaje y de la aplicación. Se reclama de ellos precisión absoluta, olvidándose lecciones elementales de la naturaleza. Recogidos en el castillo  teórico,  innumerables amigos, no aceptan, por lo común a los servidores, que han de crecer  y perfeccionarse con el tiempo y el esfuerzo. Exigen simples aparatos de comunicación, como si la luz espiritual se transmitiese igual que la luz eléctrica por una lámpara vulgar. Ningún árbol  nace produciendo, y cualquier facultad noble requiere perfeccionamiento.

La mediumnidad tiene, pues, su evolución, su campo, su ruta. No es posible premiar  al estudiante en el curso superior, sin que él  haya tenido suficiente aplicación en los cursos preparatorios, a través de algunos años de lucha, de esfuerzo, de disciplina. La tesis animista, pretende reunir toda la responsabilidad del trabajo espiritual  en una cabeza únicamente, esta es, la del instrumento mediúmnico.

 

Es necesario, animar a los cooperadores incipientes, proporcionándoles recursos más amplios de conocimientos en la senda recorrida por ellos mismos, con el fin de que la espiritualidad santificante penetre los fenómenos y estudios relativos al espíritu. Nadie recibirá las bendiciones, de la cosecha, sin el sudor de la sementera. Lamentablemente los aspirantes a la mediumnidad desconocen las imposiciones del trabajo y de la cooperación: exigiendo, facultades completas.

 

Para ser un instrumento relativamente exacto, le es imprescindible haber aprendido a ceder, y no todos los artífices del taller  mediúmnico realizan, en breve trecho, tal adquisición, que reclama devoción a la felicidad del prójimo, elevada comprensión del bien colectivo, avanzado espíritu de concurso fraternal y de serena superioridad en los atritos con la opinión ajena. Para conseguir edificación de esa naturaleza, se hace menester el refugio frecuente en la “morada de los principios superiores”

 

La mediumnidad más estable y más bella comienza, entre los hombres, en el imperio de la intuición pura. En la mediumnidad común, el colaborador servirá con la materia  mental que el es propia, sufriendo las imposiciones naturales delante la investigación terrestre; después de adaptarse a los imperativos más nobles de la renuncia personal, edificará, no de improviso, sino a costa de incesante trabajo, el templo interior de servicio en el cual reconocerá la superioridad del programa divino por encima de sus caprichos humanos. Alcanzada esta realización, estará preparado para sintonizarse con el mayor número de desencarnados y encarnados, ofreciéndoles, como el puente benefactor, oportunidad de reencontrarse unos con los otros, en la posición evolutiva  en que permanezcan, a través de entendimientos constructivos. No nos referimos aquí a las facultades accidentales, que aparecen y desaparecen entre candidatos al servicio; sin espíritu de orden y disciplina, verdaderos balones de ensayo para los vuelos del porvenir; nos referimos a la mediumnidad aceptada por el cooperador  y movible  en cualquier situación para el bien general. Comentando actividades o tareas, deberemos destacar los patrones  que le correspondan, y esto es lo característico de la instrumentalidad espiritual en las esferas superiores. Lógicamente, es imposible alcanzarlo de una vez; toda obra impone comienzo.

Es muy importante en la mediumnidad, la elevación de las cualidades receptivas para alcanzar la necesaria sintonía con los manantiales  de la vida superior.

El hombre encarnado, casi siempre entusiasmado por el sueño de la ilusión, podrá comenzar por el fenómeno, pero, a la manera que despierte las energías más profundas de la conciencia, sentirá la necesidad del reajuste y regresará a la causa para perfeccionar los efectos. Obra de construcción, de tiempo, de paciencia…

En materia de mediumnidad, hay tipos  idénticos de facultades, pero enorme desigualdad en los grados de capacidad receptiva, los cuales varían infinitamente, como las personas.

Identificados en la construcción del bien, y trabajando en la asistencia a los enfermos, el servicio pertenece a la buena voluntad unida a la fe viva. Y la sementera reclama  trabajadores abnegados, que ignoren cansancio, tristeza y desanimo.

Cada pequeña demostración de esfuerzo propio, en las realizaciones de la caridad, recibirá del señor la Bendición Divina. Aprendamos, pues, a socorrer a nuestros amigos enfermos.

Los lóbulos frontales, son una exteriorización  fisiológica de centros importantes,  reposan millones de células, a la espera, para funcionar, del esfuerzo  humano en el sector de la espiritualización. Ningún hombre entre los más arrojados pensadores de la Humanidad, desde el pretérito hasta nuestros días, logró utilizarla en la décima parte. Son fuerzas de un campo virgen, que el alma conquistará, no solo en continuidad evolutiva, sino también a golpes de auto educación, de perfeccionamiento moral y de elevación sublime;  tal servicio, es  solo de  la fe vigorosa y renovadora encendida, como indispensable lámpara a la vanguardia del progreso espiritual.

 

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro “En un Mundo Mayor”, de Chico Xavier

http://merchitacruz.iespana.es

 

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LA CASA ESPIRITA

LA CASA ESPIRITA

 

La doctrina Espirita figura en la Tierra como restauradora del Cristianismo primitivo.

 

En la actualidad, hay muchos núcleos espiritas como verdaderos templos, donde Jesús debe estar representado no por imágenes de barro, altares ornamentados o estatuas de bronce, sino por las actitudes esencialmente cristiana de sus frecuentadores.

 

Es la religión del Espíritu, y su símbolo es el estudio doctrinario, de la fe razonada.

 

Las características de una Casa Espirita debe ser primero primar por la simplicidad, aplicando en sus construcciones e interiores lo básico para el estudio, divulgación y practica del Consolador. Si actúan con exagerada preocupación en ofrecer confort que lleva al ocio, estarán huyendo de los objetivos propuestos por Jesús, olvidándose  de que la verdadera fortaleza de un centro o casa espirita, desde el punto de vista de su función en la Tierra, no está en los cimientos en concreto, y si en la vivencia del aspecto doctrinario, ese sí deberá ser colocado en evidencia, fortaleciendo moralmente a los adeptos de la tercera Revelación, contribuyendo para el esclarecimiento y entendimiento de lo que realmente es el Espiritismo, lo que es el Centro Espírita, cuales son sus responsabilidades y su sagrada importancia como representante del Cristo en el planeta.

 

La responsabilidad de los que están al servicio del espiritismo, es muy grande, deben adoptar  seriedad en ejecutar las tareas, para que así reconozcan, a las almas enfermas que atentan contra la obra del Señor, aprovechando las debilidades humanas, son observadas por benefactores espirituales, heraldos de los cielos, que apoyan, protegen, incentivan a todos los que cooperan de manera honesta y verdadera, mas sin quitarle, la oportunidad del aprendizaje y del testimonio.

Los componentes de un Centro Espirita adoptaron responsabilidades ante Dios nuestro Padre y el movimiento espirita y los que ejecutan cualquier función, en las benditas casas consagradas al Espiritismo, han de encontrar en el trabajo, sencillo en cuanto a la forma, profundo e importante en cuanto al fondo, esclarecimientos y estímulos para la vigencia, la oración, el estudio y el trabajo, guardando la certeza de que. Lo que quiera que ocurra en el Centro Espírita, es siempre fruto de la actuación buena o mala, y siempre responsabilidad de los que lo componen. Independientemente del servicio que se ejecuta, siempre serán convocados a comparecer al tribunal de la propia conciencia, bajo los ojos atentos y severos de las leyes divinas convertidas en gran Juez que darán cuenta de sus actos. Siempre que el orgullo, la vanidad, la lengua viperina y la intolerancia penetre en los templos espiritas, estarán abriendo sus componentes brechas a los adversarios del amor alborotando la obra de Cristo. En los verdaderos Centros Espiritas el amor debe representar de manera absoluta y fiel, el propio Cristianismo, para que las infiltraciones no tengan lugar.

 

En lo referente a la asistencia a los desencarnados (reunión mediumnica) los medianeros han de mantenerse respetuosos; laboriosos espíritus amigos organizan a los necesitados programados para el intercambio, con la mayor tranquilidad.

 

La mayoría de las ideas parten de lo Alto. Los adversarios del bien procuran a los componentes de los centros y sobre todo a los de las reuniones mediumnicas entorpecerles su primorosa labor de asistencia a los desencarnados, pero los instructores del bien suelen aconsejar a los Mediums inspirándoles  firmeza en la vigilancia y en la oración.

 

Los elogios de las personas a los Mediums se deberán evitar pues suelen ser uno de los obstáculos más graves en la mediumnidad, procurando evitarlos siempre, y si no se pudiera ofrecer los meritos al Creador, estimulando la continuidad de los trabajos.

 

Los pedidos de pruebas sobre la inmortalidad del alma, con exigencias de amigos y parientes desencarnados, han de obtener la respuesta de parte de los Mediums con la simplicidad y en líneas generales, responder que el Señor no les autoriza ese mensaje. Frente a esta propuesta, se deberá actuar siempre con honestidad, alegando que estas cuestiones están en manos de los amigos espirituales.

No faltaran acusadores, así como los que dudaran de las facultades, pero ello no nos debe preocupar, Cristo también pasó por eso y estamos a mucha distancia del Maestro.

 

Para vencer la mediumnidad, es necesario que el médium se sienta como pequeño servidor, guardando su apasionado orgullo, venciendo la vanidad y manteniéndose en disciplinado estudio del espiritismo.

 

El paso de los años proporcionará a los mediums valiosos y largos ejercicios, hasta que logren obtener las ideas de forma satisfactoria, pues muchos están muy lejos de obtener los frutos con la calidad que debieran.

 

Muchos tienen grandes debitos ante las leyes divinas y precisarán trabajar mucho para agradecer al Creador la mediumnidad como conductora de su propio progreso.

 

Los Mediums que tienen la producción mediumnica reconocida, asumen un compromiso moral junto a las leyes Universales, y la falta de la vivencia de las enseñanzas superiores, le acarreara consecuencias dolorosas. Será experimentado, en sus tendencias y dificultades más intimas, por los adversarios de la causa cristiana; más la providencia divina les concedió los libros de la codificación para esclarecerle y vencer.

 

No han de esperar orientadores de gran nombre, figuras en el campo de la cultura y de la religión. Pues la mayoría no tienen meritos para compartir la presencia de estos; es preciso hacer para merecer.

 

Muchos permanecen en el anonimato, para probar al médium observando si consigue cumplir en la tierra lo que se propuso en la vida Mayor, sin desviarse.

 

Es probable que a veces se sienta solo en el ideal que abraza. Aun así, no se ha de detener en sentimientos de auto piedad, irguiendo la frente y continuando el camino. Valiéndose de la codificación para vencer sus dificultades. Mientras persevere en el Bien los Mensajeros Espirituales estarán sustentándole.

 

Para que los Mediums tengan éxito en la tarea de intercambio con los Espíritus, es esencial que jamás se envuelva con  el comercio de las fuerzas psíquicas, esforzándose en la reforma intima.

Ocupando siempre su mente con pensamientos productivos, afiliándose a las obras asistenciales, consolidando en la Tierra con el propio ejemplo, los mensajes de los “Cielos” sobre la caridad.

 

A de evitarse hablar de las experiencias mediumnicas, revelándolas solamente cuando sea necesario esclarecer a los compañeros de jornada. Incluso en ese caso, por encima de los ejemplos personales debe estar la Doctrina Espirita; ella es quien deberá ser exaltada; es necesario ser discreto, tanto como se pueda.

 

Si la vida les lanza piedras, soportarlas pacientemente, recordando que los primeros mártires, del Cristianismo, de los cuales, estamos muy lejos, no rehusaron la oportunidad de testimoniar enfrentando, por el nombre de Cristo, humillaciones y dolores. Si se permanece con este ideal, caminando con humildad, no les faltaran protección y amparo.

 

El mayor compromiso es con los necesitados, por eso se debe concentrar toda la energía y amor en el beneficio a los espíritus obsesotes y desequilibrados.

 

Hay que valorar y prestigiar la Casa Espírita que misericordiosamente concede un trabajo serio y disciplinado. Siendo aconsejable llevar, siempre, las producciones menos medianimicas al análisis doctrinario riguroso de los compañeros respetables, estudiosos y experimentados del movimiento Espírita, aceptando pacientemente, con humildad las orientaciones que objetiven la mejora del trabajo.

 

Para la seguridad del médium es necesario se mantenga unido a la Institución Espírita. El médium debe concienciarse en que, si faltase a la sociedad, a la verdad, al deseo del bien, al estudio asiduo de la Doctrina, si buscase privilegios, haciendo un escándalo de la mediumnidad, será abandonado por los mentores. Sin olvidar que casi siempre la infiltración en las casa espiritas son programadas por los adversarios de la verdad y del bien.

 

Los espíritus obsesores con perversas intenciones, trazan directrices de persecución y destrucción a las casa espiritas, ellos se quejan del alejamiento de espíritus que son arrancados de ellos, con el auxilio de la madiumnidad parlante, del dialogo engañador y de la interferencia de los emisarios del Bien. De que encarnados bajo procesos obsesivos, readquieran equilibrio, gracias a la odiosa intervención de las entidades de Luz; pues muchos encuentran en las casa espiritas tranquilidad y confort espiritual, que para ellos es abominable.

 

Odian los pases por transmitir efectos positivos sobre las personas. El centro es una dinamo de beneficencia y los espiritus perversos, multiplican sus esfuerzos para acabar con ellos.

 

Las leyes Universales regulan la influencia de las entidades perversas, y todo Centro serio cuenta con la poderosa protección espiritual, millares de espíritus superiores en incesante trabajo en el bien, además de entidades sublimes le garantizan extraordinarios auxilios.

 

Los espíritus perversos, programan su actuación, procurando ser discretos. Trabajan silenciosamente, en el campo de los sentimientos, sugiriendo pensamientos, estimulando irritaciones, los celos, la critica, la indignación, la susceptibilidad, la disputa, los cargos, funciones, tareas etc. Es en ese vasto campo de inferioridades humanas donde ellos trabajan, aprovechando las brechas dejadas por muchos trabajadores, sus deslices y descuidos son oportunidades para ellos infiltrarse entre los “ilustres seguidores de Jesús” es la única forma de penetrar en las instituciones, la única forma de no ser borrados por las corrientes protectoras, pues los mensajeros del Bien no pueden violar el libre albedrío de los adeptos del Cristo.

 

Los espíritus elevados dicen que del mal se extrae el bien, que la entrada de las entidades perversas es permitida porque sirve de testimonio para muchos frecuentadores y trabajadores de la Casa. Perolas entidades evolucionadas, aguardan la aprobación de sus pupilos, en el campo de las pruebas, ellos apuestan en la reprobación de los tutelados.

 

Las entidades maléficas, valoran los momentos, y aprovechan las dificultades económicas, sociales y políticas del país que les suele favorecer, por estar muchas almas envueltas con los problemas materiales, olvidándose ellos de vigilarse, cultivando el pesimismo, la irritación, juramentos etc., entrando así en la faja vibratoria de las entidades inferiores, autorizándoles el proceso de influenciación; olvidándose la mayoría de las veces de la oración, que podría alejarlos completamente, rompiendo así los propósitos de infiltración.

 

La casa espirita es una oficina de trabajo de los espíritus benefactores junto a las criaturas humanas de los dos planos.

Es necesario que en ellas se implante la alegría del estudio, del socorro y de la labor espirita, posibilitando oportunidades de servicio cristiano en compañía de los hermanos encarnados comprometidos con el mismo ideal.

 

Los Mentores, que permanecen al otro lado tienen el deber de amparar y conducir a los encarnados por caminos rectos, respetando, obviamente, la facultad de libre elección.

 

Su modesto trabajo, en la siembra de Jesús, llama la atención de los adversarios espirituales deseosos en aniquilar toda y cualquier disposición de ayuda cristiana. En el fondo, son almas enfermas, profundamente necesitadas de atención y cariño, que se esconden usando las mascara de la maldad que, antes o después, tendrán que dejar caer, pues la ley de progreso es para todos.

 

Por ellos, las actividades de los mentores se ven muchas veces amenazadas en los centros. Algunos espíritus que aun están en el aprendizaje para el trabajo espiritual se espantan. Otros quedan atemorizados, creyendo que los superiores no tienen disposición y recursos para la defensa, y no es Asi, todo está bajo control, para fortalecer a los hermanos en la jornada Terrena. Es una hermosa posibilidad de testimoniar, en la practica, todo aquello que estudian acerca de las enseñanzas de Jesús ¿pues que seria del alumno si la escuela periódicamente no le aplicase exámenes?

 

La Sabiduría Divina; a través de sus leyes, controla todo, maniobra todo, y, en un mundo como el de la Tierra, de expiación y de pruebas, es natural que el mal predomine, probando, constantemente, a los que aspiran al titulo de seguidores de Jesús. Pero no hay que tener miedo ni flaqueza morillos mentores espirituales de los centros no están abandonados por Dios; disponen de muchos recursos espirituales de defensa; tienen a su lado a las entidades sublimes que los apoyan, inspiran y garantizan su protección.

 

Ellos trabajan en nombre de Jesús; están cumpliendo, cuando es posible, los designios Divinos. Las batallas son a  los encarnados  a quienes compete vencer, ellos se  limitan a protegerlos, vigilando y orando fervorosamente.

 

Muchos hay que por los sentimientos que alimentan, no merecen el recurso de los Mentores, pero no obstante, las tareas que realizan promueven el bien común, por su trabajo bien hecho que ejecutan, aunque lo realicen como “ profesionales espiritas” y no como verdaderos idealistas, la protección se ara sentir del plano espiritual pensando en el estado de la casa. Pues estos “profesionales” nada reciben financieramente, están siempre en busca de los elogios, de la notoriedad y siempre se irritan cuando no son llamados. Estos son, los que infelizmente son alcanzados, pese al empeño de la Espiritualidad querer protegerlos, será prácticamente imposible salvarles. Pues cuando se trata de una actuación aislada, la espiritualidad Mayor tiene mecanismos para evitar el asedio del mal, pero cuando se trata de una falange bien preparada, con mentes inteligentes explorando todas las inferioridades humanas, y encarnados vibrando en el mismo padrón, es prácticamente imposible salvarles.

 

Es una pena que en el Templo de la fraternidad, entre los conocedores del evangelio, algunos insistan en ser el ejemplo de aquello que Jesús no enseño.

 

Hay que comprenderles pues están en el aprendizaje, no se han despertado aun, y actúan así por cargar en el alma las informaciones espiritas y no la vivencia de ellas.

 

 Los mentores del centro, comprenden estas deficiencias, son tolerantes, y los inspiran para el camino del bien, porque es de Ley Divina hacer al otro lo que nos gustaría hiciesen con nosotros. Ellos no desean estar entre aquellos que apuntan las dificultades criticando maliciosamente, sin presentar propuestas de ayuda y renovación. Ellos desean cooperar en silencio, prefiriendo ver en su semejante las virtudes que ya conquistó animándole amorosamente para vencer las propias dificultades morales; agradeciendo, en lo posible, a los que trabajan en la Casa ESPIRITA.

 

La mediúmnidad posibilita a los mentores la sublime oportunidad de irradiar  centenares de mensajes sencillos, que calan hondo en el corazón de los participantes de las reuniones de intercambio espiritual. Muchas veces, a través de mensajes simples es que los espíritus sublimes hablan, porque prefieren la simplicidad de corazón, los pobres de espíritu, los mansos y pacíficos para servirles de intérpretes. Pues si los espiritus, malhechores exploran las flaquezas humanas, los bien hechotes estimulan virtudes del alma, apartando con la vivencia de las enseñanzas de Jesús, las tinieblas de la maldad.

 

Es verdad que cuando existen impedimentos y contrariedades, muchos envuelven y desisten del camino, reencontrándolo, más tarde, cuando están más maduros por la vida. Aquellos que guardan las enseñanzas  de Jesús solo en los labios, los que trabajan por pura vendad, los envidiosos, melindrosos, que no desean fortalecerse, caerán en las redes de los malvados invasores, porque vibran en la misma sintonía de los enemigos de la Verdad.

 

Los trabajadores respetables, discretos deseosos del bien, idealistas podrán sentir cierto envolvimiento, en cambio, sabrán hacer brillar la propia luz, sintonizando con los planos superiores, protegiéndose naturalmente de la infiltración de las sombras, contribuyendo así para la sobre vivencia y continuidad del centro. Tal vez estos tengan el corazón herido, el alma triste, pero sabrán comprender a los compañeros desequilibrados, perdonándolos por no conseguir aún dar testimonio cristiano; y a medida que soportan los aguijonazos de las imperfecciones humanas, habrán de proseguir granjeando naturalmente la simpatía de espiritus superiores.

 

No pueden exigir a las criaturas aquello que no conquistaron. Muchos infelizmente no saben valorar la honra de los testimonios a favor del evangelio. Otros olvidan que la Casa ESPIRITA es un templo sagrado, donde se exaltan los valores de Cristo a través de la fraternidad.

 

Dios que es Sabio, permite ciertas infiltraciones, que al principio parecen terribles, exactamente para hacer  que la humanidad progrese más deprisa. Ellos permanecen confiados, animando y estimulando la fraternidad, cuando estamos en el capitulo de las pruebas. Evitan los comentarios innecesarios.

 

Permanecen, en silencio, absoluto, ante estos acontecimientos, hablando sobre ello  lo estrictamente necesario, a fin de poner en acción la caridad. El hecho de asumir la función de dirección en un Centro Espírita, no coloca al elegido por encima de los demás compañeros y no ha de esperar privilegios, todo lo contrario, se le exigirá más pues por estar al frente de una tarea importante, es natural que esté más empeñado que los otros en la búsqueda de la propia reforma intima. Está en este cargo para recomponer con el bien y la fraternidad los desvíos materiales y espirituales que proporcionó a los hermanos en humanidad, todos traen debitos para saldar junto a las leyes Divinas.

 

El Director de la Casa ESPIRITA ha de cumplir las labores esenciales para el buen camino de la Institución. Eso no le librará de las envestidas de las tinieblas. Por eso debe evitar las irritaciones y los aborrecimientos cuanto sea posible, cultivando la tolerancia y vigilancia siempre, y cuando hubiera de orientar, procurará conciliar autoridad con fraternidad. Hay muchos casos, que requieren discusiones rápidas, reclamaciones pidiendo corrección, trabajadores rompiendo normas, celos, envidias etc, es natural en una Casa Espírita, pero hay que tener sobre todo paciencia. El ejemplo tiene que ser de arriba a bajo. El dirigente ha de ser el espejo que refleje la comprensión tolerancia y fraternidad. El deberá vencer con el propio esfuerzo, conduciendo con el propio ejemplo a los trabajadores del bien, evitando siempre la proliferación de las intrigas, que son fatales en caso de ataques espirituales.

 

Es de extrema importancia, continuar velando por la pureza doctrinaria, y permanecer con la divulgación del Espiritismo a través de los cursos sistematizados, preparando doctrinariamente a cuantos deseen servir en la siembra de Jesús.

 

Con el estudio doctrinario constante los trabajadores del espiritismo tienen las actividades disciplinarias. Gracias a la posibilidad de trabajo es que los centros espiritas ofrecen,  muchas personas dejan de perderse en el mundo, muchos encarnados encuentran el sustento, para vencer la jornada terrestre. Fuente de actividades nobles y valiosas, es preciso estar atentos, pues los obsesores crueles tendrán en el ámbito doctrinario su mayor actuación. Pero hay que olvidarse de si mismo, dejando de lado las conversaciones improductivas, que naturalmente surgen, empeñándose exclusivamente en el trabajo.

 

Una de las armas que utilizan los espíritus tenebrosos, son las formas de hablar. Otros intentaran fascinar, en las comunicaciones, utilizando mil sistemas vulgares, envolventes, intrigando con el ego de las personas. No faltaran los deseos de imprimir, cambios en la estructura de la doctrina, trayendo nuevos conceptos, nomenclaturas exageradas para definir lo definido. Los estudiantes del Espiritismo, han de tener firmeza en Kardec, buen sentido, y rigor, lógica y razón en analizar todo lo que viene de los espíritus.

 

Muchos consideran absoluto los cursos sistematizados, voces eruditas gritan que la modernidad exige consideraciones científicas profundas, actualización del pensamiento Kardeciano, que las directrices, en el campo de las clases, no suplen las expectativas de los alumnos.

 

Ante esto, la postura deberá ser la del compañero, que se presta a la revisión del trabajo, del método, de la técnica, sin, con todo, cambiar, los objetivos, aceptando solamente lo que sea razonable y lógico y lo que esté en condiciones de ser implantado y asimilado por la mayoría (en la administración de las Casas Espiritas es preciso pensar en todo)

Deberán ser evitadas las vulgaridades, continuando el trabajo discreto, sin grandes pretensiones. Y si los “doctores” por ventura en Espiritismo te solicitan alteraciones drásticas, proponiendo implantaciones de nuevas ideas, se acogerán con simpatía, respetando el modo de pensar, esclareciéndoles cuanto sea posible, con todo, sin incorporar, en las actividades de la Casa Espirita, lo que no esté de acuerdo con las obras básicas.

 

El estudio Doctrinario, en el Centro Espírita, debe alcanzar todos los niveles de comprensión humana, evitándose la exaltación de los que disponen de mayores recursos intelectuales. Estos deben utilizar su bagaje para ayudar a los menos favorecidos y sobre toda la enseñanza de Jesús ha de brillar en la casa Espírita. Sacrificándonos cuanto sea posible, por los que son atendidos de ambos planos, colocándonos a disposición del Bien, incesantemente, disciplinando los pensamientos para poder sintonizar con las esferas mayores. Evitar colocar la organización por encima de la bondad y de la fraternidad; en la relación humana, disciplina y amor deben andar juntas. El resto hay que dejarlo en manos de Dios y continuar fieles nuestro camino.

 

Aun cuando en el camino se presenten barreras de fuego, purificar el pensamiento es lo ideal para reflejar fielmente los mensajes celestes en el mundo.

 

Todas las realizaciones respetables de la Tierra nacen en el trabajo de los que se humillan para servir. Si se piden maravillas deben ofrecer el prodigio de su corazón renovado y humilde, en el que se manifiesta el amparo de la Divinidad.

 

Si los deberes están cumplidos en los centros Espiritas, la luz irradiara la lámpara que tiene por misión alejar las tinieblas. Pues puestos en el mundo, para sustentar las verdades de los Espíritus, tienen el hermoso y anónimo destino de los árboles, que producen bienes en abundancia y soportan los malos tratos de quien arrebatan sus frutos; Más los cuidadores espirituales de los centros no poseen campos en la tierra… Moran en las galaxias estrelladas del infinito, de donde regresan, abnegados a las Casas Espiritas, para poner los espíritus de los que trabajan en ella, en la posesión de la herencia inmarcesible de la inmortalidad, a la cual los destinó el Padre Supremo, otorgándoles el más grande tesoro del Universo…

 

Los Mensajeros de la Eterna Alegría aceptan las migajas de sufrimientos por extender la luz en la construcción divina. Ellos estuvieron con todos los apóstoles del pasado, alimentan las energías para que los centros del futuro sean mejores. Inspiran la palabra para que los desalentados se reanimen y balsamizan  las manos para sanar enfermos… son ellos la inspiración que quita un pesar, su oración tonifica… se debe curar, atribuyéndoles la virtud, extender el bien, reconociendo su poder, consolar, confiándoles el merito, esclarecer, aceptándoles la lección…

 

Confiar y auxiliar, en las casas espiritas porque los Grandes Hermanos, están con los trabajadores del Bien y para estar unidos a ellos basta seguirlos en el servicio al prójimo olvidándonos de uno mismo, trabajando con la conciencia tranquila y la sinceridad en el corazón.

 

Cuando el huracán de la adversidad estimule el desaliento y cuando las tinieblas de la prueba sumerjan en tristeza a los componentes de un Centro Espírita, se debe recurrir a los Embajadores Divinos del Amor Eterno y sentirán de inmediato el calor de la fe alimentando y fortaleciendo el recinto y sus componentes.

 

Para ello basta que se recojan en la paz del silencio, encendiendo en su interior la llama viva y vigilante con el acto sublime de la Oración.

 

El desanimo y la Tristeza tanto como la insatisfacción y la rebeldía son síndromes de enfermedad en el alma y ocasionan desequilibrios favoreciendo las molestias del cuerpo. El pase magnético en los centros es una transfusión de energías anímicas equilibrantes de las mentes y apoyo eficaz para todos los tratamientos. El pase magnético es un agente eficaz para impedir las alucinaciones depresivas en el alma. Su aplicación proporciona fuerzas magnéticas curativas es una efluvio terapia, que unido al vehículo eficaz de la oración es un legitimo complemento terapéutico.

 

El pase magnético, con la autoridad moral de la oración es un auxilio divino para las necesidades humanas. Basta recordar en los centros el Evangelio donde Jesús atendiendo a los enfermos extendiéndoles sus manos luminosas. En los centros debe existir la confianza en Dios y estar lo suficientemente esclarecidos para comprender los preparativos de la nueva vida que Jesús nos destina”.

 

Trabajo realizado por Mercedes Cruz Reyes, miembro fundador  del Centro Espirita, “Amor Fraterno” de Alcázar de San Juan, Ciudad Real España, extraído de diversos libros espiritas. 

MADUREZ PSICOLÓGICA

MADUREZ PSICOLÓGICA

 

La infancia se caracteriza, según la psicología tradicional, por el egocentrismo, el niño, todavía, amoral  y, a veces cruel, exige ser amado, protegido, pasando posteriormente,  a una posición oblativa, cuando le surgen los deseos y las aptitudes para amar, para ofrecer, para servir, iniciándose  el periodo de la madurez del área de la afectividad. En consecuencia, el niño por falta de raciocinio y de reflexión,  vive el presente,  no teniendo una visión, sino muy incompleta  e incluso fragmentada, de las realidades, del tiempo y espacio. El adulto, en razón de las necesidades que identifica,  de la escala de valores de la vida que pasa a nortearle  la existencia y del instinto de preservación de si mismo, se dispone a vivir el futuro.

 

Organiza tareas, programa actividades teniendo en cuenta el mañana, cuando espera proseguir  disfrutando los bienes  y las realizaciones logrados. La persona de edad avanzada, cree que el futuro perdió todo sentido, por la falta de tiempo que la vida tal vez no le faculte, se apega al pasado, viviendo recuerdos y remonta a los mismos con cualquier pretexto.

 

Muchas veces el niño, no pudiendo superar algún hecho que lo asusta y no encontrando apoyo emocional para hacer  desaparecer el incidente, genera un bloqueo como trauma que le impide el desarrollo y la transposición de una fase para otra, llegando al periodo adulto, retenido en una etapa de infantilismo. Esto explica las reacciones de la falta de madurez de muchas personas ante las coyunturas  y las circunstancias más variadas de la vida. En razón de tal estado, se revelan inseguras y egocéntricas,  poseen frágil estructura moral y no demuestran sentido del equilibrio, difícilmente asumiendo e incumbiéndose  de responsabilidades, presentando gran inestabilidad en las decisiones y una terrible  incapacidad de donar sin recibir;  de auxiliar sin obtener gratificación de cualquier naturaleza, sus actitudes son ilógicas, destituidas de crítico discernimiento. Como consecuencia tienen la forma  y las fuerzas de adultos, y ejercen funciones  y desarrollan programas pertinentes  a la edad de la infancia. Porque  son  dicotómicos- una apariencia física adulta y  una psiquis  infantil – se vuelven peligrosos a causa de sus imprevisibles reacciones ante los hechos que les sorprenden o promueven.

 

Desde el punto de vista espiritual, se trata de criaturas jóvenes en la responsabilidad, desacostumbradas a los compromisos  superiores, cuyas experiencias se desarrollan  en el campo  de superficialidad e intereses personales, sin mayores adquisiciones morales. A ello se suma  la interferencia psíquica de los Espíritus afines,  la de los adversarios de la retaguardia que les llevan a estados de grave apatía, al desinterés por los valores  ennoblecedores y, por ser maleables a las inducciones perniciosas se transforman  en instrumentos de perturbación y delincuencia.

 

Para el bien de la comunidad y de  ellos mismos, compete a los adultos hacer un examen de si mismos, un auto análisis de sus actitudes, una evaluación  periódica del comportamiento empeñando  esfuerzos para educarse o reeducarse en el campo emocional o en el sector  del comportamiento, en el cual sea necesario. De esta forma, mediante la disciplina  de la voluntad, ejercicio mental correcto en torno a los ideales relevantes y de los pensamientos ennoblecidos,  se les tornan más duraderos los impulsos para el equilibrio que se estructurará a lo largo del tiempo en actividades constructivas; evitándose perjuicios sociales expresivos, numerosos disturbios  psicológicos  y de comportamiento  y serán interrumpidos graves connubios obsesivos de largo curso…

 

La madurez psicológica del hombre lo lleva a una actitud dinámica, en la que busca desarrollarse cada vez más, ofreciendo posibilidades de realizar una situación armónica entre el, la sociedad y el ambiente en el cual se encuentra situado. Esta conducta es obtenida a través de las reencarnaciones, como resultado  de las vivencias y aprendizajes  que despiertan la conciencia en el ser, que abre las posibilidades hacia más allá del pensamiento – la franja de la intuición.

 

Todo  factor, oculto  u olvidado, de un  trauma, mientras no sea liberado prosigue como bloqueo, impidiendo la renovación del campo en el que se instala. La concienciación de cualquier hecho es indispensable para una legítima   evaluación  de resultados con el competente interés por perfeccionar la realización, corrigiendo el acto, por la reeducación y nuevos intentos de reparación.

 

Las personas cuando caen en errores y cuando son descubiertas, acostumbran a justificarse con el desconocimiento de los factores que las llevaron  a los engaños, produciéndose  el recuerdo de los fracasos, al otro lado; y contentándose igualmente  con el parcial olvido cuando al volver  al cuerpo, siempre quedan reminiscencias que afloran, en los momentos propios;  luces rojas en la mente como advertencias inconscientes ante nuevas decisiones  como advertencias inconscientes ante nuevas decisiones precipitadas que  llevan al caos; recelos de perjudicar a los otros, dando surgimiento a responsabilidades y conciencia de justicia…

 

Las reacciones de enfado y resentimiento, de amargura y de cólera dimanan del temperamento apasionado y caprichoso de quien se acostumbró a la usurpación  sin admitir reproches, al abuso de la posición sin dar lugar  a advertencias y de la arrogancia  que no permite amonestación. El dolor, se encargará de cincelar las aristas y someterle  la cerviz mediante los limites orgánicos y las resistencias debilitadas, junto a los continuos  conflictos en la afectividad y en las relaciones de emulación, resucitando las viejas pasiones.

 

Todos conducimos, inevitablemente, las propias experiencias. Ignorarlas, no significa haberlas superado. La deuda olvidada, por mejor que sea la intención del comprometido, permanece aguardando liquidación. Las muestras, como las de nuestros afectos, resurgen  por el camino con las disposiciones que les establecemos o motivamos.

 

Nadie camina desacompañado de compañeros, amores o enemigos…

 

Renacimiento en el cuerpo es dieta para la evolución con los ingredientes necesarios para la salud moral y espiritual de cada cual.

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro “Cuadros de la Obsesión” de Divaldo Pereira Franco

EL ESPIRITISMO Y LA MUJER

ESPIRITISMO Y LA MUJER

Tanto en uno como en otro sexo, se encuentran excelentes médium; sin embargo, las más bellas facultades psíquicas, parecen ser privilegio de la mujer. De aquí, la gran tarea que le incumbe en la difusión del nuevo espiritualismo.

 

A pesar de las imperfecciones inherentes á todo ser humano, la mujer, para el que la estudia imparcialmente, no puede menos de ser un motivo de asombro y á veces de admiración. No es solamente en su rostro donde se realizan en la naturaleza y en el arte los tipos de la belleza, de la piedad, de la caridad, sino que en lo relacionado con los poderes íntimos de la intuición y de la adivinación, ha sido siempre superior al hombre. Entre las hijas de Eva, fue donde la antigüedad encontró sus célebres videntes y sibilas. Estos poderes maravillosos, estos dones de lo alto, la Iglesia creyó deber denigrarlos y suprimirlos en la edad media, valiéndose de los procesos de brujería. Hoy vuelven á encontrar su aplicación, porque es especialmente por medio de la mujer que se afirma la comunión con la vida invisible.

 

Nuevamente vuelve la mujer á revelarse en su misión sublime de mediador. Mediador es en toda la naturaleza. De ella viene la vida, ella es su fuente misma, el regenerador de la raza humana que no subsiste ni se renueva, sino por su amor y sus tiernos cuidados. Y este cargo, preponderante, que desempeña en el dominio de la vida, lo cumple también en el dominio de la muerte; pero sabemos que la vida y la muerte son una, esto es, las dos formas alternantes, los dos aspectos continuos de la existencia.

 

Mediador, la mujer lo es también en el dominio de las creencias. Siempre ha servido de intermediario entre la fe nueva que avanza y la fe antigua que decae y se empobrece. Tal fue su misión en el pasado, en los primeros tiempos del cristianismo, tal es su misión en el presente.

 

El catolicismo, que tanto debía á la mujer, no ha sabido comprenderla. Sus monjes, sus sacerdotes, viviendo en el celibato, lejos de la familia, no podían apreciar el encanto y la energía de este ser delicado, al cual consideraban más bien como un peligro.

 

La antigüedad pagana tuvo esta superioridad sobre nosotros; ella conoció y cultivó el alma femenina. Sus facultades florecían libremente en los misterios. Sacerdotisa en los tiempos védicos, en el altar doméstico, tomando parte íntima, en Egipto, en Grecia, en la Galia, en las ceremonias del culto, en todas partes, la mujer era el objeto de una iniciación, de una enseñanza especial, que hacían de ella un ser casi divino, el hada protectora, el genio del hogar, la guardería de las cargo de la mujer, personificando en ella.

 

A esta comprensión del cargo de la mujer, personificando en ella á la naturaleza, con sus intuiciones profundas, sus sensaciones sutiles, sus adivinaciones misteriosas, fue debida la hermosura, la fuerza la grandeza épica de las razas griega y céltica.

 

Porque tal como sea la mujer, así será el niño, así será el hombre. La mujer es, quien desde la cuna, forma el alma de las generaciones. Ella fue la que hizo aquellos héroes, aquellos poetas, aquellos artistas cuyas acciones, cuyas obras irradian a través de los siglos. Hasta los siete años, el niño permanecía en el gineceo bajo la dirección de la madre. Y sabido es lo que fueron las madres griegas, romanas, galas. Mas para cumplir la sagrada tarea de la educación, era necesaria la iniciación al gran misterio de la vida y del destino, el conocimiento de la ley de las preexistencias y de las reencarnaciones, porque esta ley, y solamente esta ley, da á la venida del ser que va á florecer bajo el ala maternal, un sentido tan conmovedor y tan bello.

 

Esta influencia bienhechora de la mujer iniciada que irradiaba sobre el mundo antiguo, como una suave claridad, fue destruida por la leyenda bíblica de la caída original.

 

Según las Escrituras, la mujer es responsable de la caída del hombre; ella pierde á Adán y, con el á todo la humanidad; ella traiciona. Á Sansón. Un pasaje del Eclesiastés la declara una cosa más amarga que la muerte. El matrimonio mismo parece un mal: Que los que tengan esposa sean como si no las tuvieran, exclama Pablo.

 

Sobre este punto, como sobre tantos otros, la tradición y el espíritu judaicos, han predominado en la Iglesia sobre las miras de Cristo, que fue siempre benévolo, compasivo, afectuoso para con la mujer. En todas las circunstancias la cubre con su protección; le dirige sus más conmovedoras parábolas. Siempre le tiende la mano, aún cuando esté mancillada, aún cuando esté caída. Por esto, las mujeres, agradecidas, le forman una especie de séquito; muchas le acompañan hasta á la muerte.

 

Por espacio de largos siglos, la mujer ha sido relegada al segundo término, rebajada, excluida del sacerdocio. Por una educación pueril, mezquina, supersticiosa, se la ha rodeado de trabas, se han comprimido sus más bellas aptitudes, obscurecido y sofocado su genio.

 

La situación de la mujer en nuestra civilización es difícil, dolorosa á veces. Las leyes y los usos no siempre favorecen á la mujer, la rodean mil acechanzas, y si desfallece, si sucumbe, raras veces se le tiende una mano piadosa. La relajación de las costumbres ha hecho de la mujer la víctima del siglo. La miseria, las lágrimas, la prostitucion, el suicidio, tal es la suerte de un gran número de pobres criaturas en nuestras sociedades opulentas.

 

Actualmente se produce una reacción. Bajo el nombre de feminismo, se acentúa un movimiento, legítimo en su principio, exagerado en su objeto, pues á la par de justas reivindicaciones, afirma miras que harían de la mujer, no ya una mujer, sino una copia, una parodia del hombre. El movimiento feminista desconoce el verdadero oficio de la mujer y tiende á rechazarla lejos de su vía normal y natural. El hombre y la mujer han nacido para des empeñar deberes distintos, pero complementarios bajo el punto de vista de la acción social, son aquí valientes é inseparables.

 

El espiritualismo moderno, con sus prácticas y sus doctrinas, todas de ideal, de amor, de equidad juzga de otra manera la cuestión y la resuelve sin esfuerzo y sin ruido. Devuelve á la mujer su verdadero lugar en la familia y en la obra social, mostrándole el sublime cargo que le corresponde en educación y en el adelanto de la humanidad. Hace más aún. Por el espiritualismo vuelve ella á ser e mediador predestinado, el lazo de unión entre las sociedades de la tierra y las del espacio.

 

La gran sensibilidad de la mujer hace de ella e médium por excelencia, capaz de expresar, de traducir, los pensamientos, las emociones los padecimientos de las almas, las divinas enseñanzas de los espíritus celestes. En la aplicación de sus facultades encuentra goces profundos, una fuente viva de consuelos. La parte religiosa del Espiritismo la atrae y satisface las aspiraciones de su corazón, su necesidad de ternura que se extiende más allá de la tumba sobre los seres desaparecidos. El escollo para ella, lo mismo que para el hombre, es el orgullo de los poderes adquiridos, es la excesiva susceptibilidad. Los celos, al suscitar rivalidades entre los médium, son á menudo una causa de desagregación en los grupos.

 

De ahí la necesidad de desenvolver en la mujer, al mismo tiempo que sus poderes intuitivos, sus admirables cualidades morales, el olvido de sí misma el goce del sacrificio, y en una palabra, el sentimiento de los deberes y de las responsabilidades unidas á su misión mediadora.

 

El materialismo, al no considerar en nosotros más que el organismo físico, hace de la mujer un ser inferior por su debilidad y la arrastra hacia el sensualismo. Por él, esta flor de poesía se doblega bajo el peso de las influencias degradantes, se deprime y se envilece. Privada de su cargo mediador de su pura aureola, esclava de los sentidos, ya no es más que un ser instintivo, impulsivo, apropiado para las sugestiones del amor malsano. El respeto mutuo, las fuertes virtudes domésticas desaparecen; la discordia, el adulterio, penetran en el hogar, la familia se disuelve, la felicidad se desvanece. Una joven generación escéptica, desilusionada, surge del seno de una sociedad decadente.

 

Pero con el espiritualismo, la mujer levanta de nuevo su frente inspirada. Se asocia estrechamente á la obra de armonía social, al movimiento general de las ideas. El cuerpo no es más que una forma prestada, la esencia de la vida es el espíritu, y bajo este respeto, el hombre y la mujer son iguales. De esta manera, el espiritualismo moderno vuelve á las ideas de nuestro Padre, los celtas, establecen la igualdad de los sexos sobre la identidad de la naturaleza psíquica y el carácter imperecedero del ser humano. Les señala un puesto igual en los grupos de estudios.

 

Por el espiritualismo, la mujer se desprende del abismo de los sentidos y se remonta hacia la vida superior. Una luz más pura ilumina su alma, su corazón es un foco de tiernos sentimientos y de nobles pasiones. Recobra en el hogar su misión toda de gracia, de piedad, de abnegación, su grande y divino cargo de madre, de hermana, de educadora, de tierna consejera.

 

Desde entonces termina la lucha entre los dos sexos. Las dos mitades de la humanidad se unen, se equilibran en el amor para cooperar, reunidas, al plan providencial, á las obras de la inteligencia divina.

 

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La sensibilidad de la mujer, su ternura, feminidad, y su gran sentimentalismo, la permiten siempre adentrarse en los dramas de la vida, donde ella siempre elabora trabajos, ensaya métodos, y derrama esplendor, cuando la experiencia la hace ganadora de galardones imperecederos. Con el amor, todas las puertas le son accesibles, porque ella sabe muy bien habilitarse para toda ocasión, como femenina y delicada, ella se adorna según las circunstancias, con el fin, de procurar siempre ejecutar  bien su papel. Instalemos el amor en nuestros corazones,  y tendremos en el futuro un gran tesoro, de donde sacaremos el material necesario, para elaborar un trabajo digno en nuestro cometido, en el área de servicio que nos toca elaborar en esta vida.  Comentario, elaborado, con mucho amor y cariño de (Merchita).

CONFLICTOS FAMILIARES

CONFLICTOS FAMILIARES

“Mejorar, sin desanimo, los contactos directos o indirectos con los padres, hermanos, tíos, primos y demás parientes, en los combates del mundo, para que la Ley no venga a cobrarle nuevas y más enérgicas experiencias en próximas encarnaciones. (André Luiz, libro, Conducta Espirita”, psicografia de Waldo Vieira)

 

La reencarnación es la abertura que la providencia divina concede a la criatura, para que emprenda nuevas experiencias y cuente con otras oportunidades de aprendizaje y lecciones, que puedan atestar, en el tiempo, mayor avance en la escala evolutiva, rumbo a la felicidad a que todos estamos destinados.

 

Nuestro nacimiento en la Tierra solo es posible mediante la participación de un hombre y de una mujer. No en tanto, para mayor seguridad en el proceso reencarnatorio, mirando crear todas las posibilidades necesarias al progreso del Espíritu reencarnante, decidió el Código Divino por el establecimiento de la familia, la célula primera de la sociedad.

 

Entonces, padres, hijos, hermanos, tíos, abuelos, primos y otros forman los lazos de la consanguinidad, creando estrictos hilos de compromisos unos para los otros. La familia, por tanto, precisa ser el nido acogedor donde podamos reposar nuestras esperanzas, sueños, propuestas, objetivos, buscando la concretización de las metas de crecimiento y prosperidad espiritual.

 

 

   Por tanto el deber urgente de cada uno de nosotros, mirar la forma de contribuir decisivamente, para que nuestra familia consiga cumplir con sus responsabilidades, ósea, la de ofrecer recursos y mecanismos para la estabilidad de todos sus miembros.

 

¿Si Jesús, con su notable sabiduría, nos enseñó que es preciso amar asta aun misma a los enemigos, como entonces, no debe ser nuestro amor para con nuestros familiares?

 

 

Moisés, en el Decálogo, anotó que es indispensable honrar padre y madre, informó que no debemos cometer adulterio y aun nos advirtió para que no deseemos ala mujer de nuestro prójimo. Tres observaciones preciosas contenidas en los diez mandamientos que recibió del Creador, por vía mediumnica, hablando exactamente de los compromisos y responsabilidades familiares.

 

  De esa forma, menospreciar los lazos familiares, actuar de manera que comprometamos el reducto doméstico son comportamientos y actitudes extremadamente infelices, que más tarde o más temprano, responderán con las naturales consecuencias desagradables, generando desequilibrios y aflicciones.

 

Sabiendo eso y conociendo las orientaciones y las advertencias  advenidas de la Providencia Divina seamos entonces en el contexto de nuestra familia el miembro participativo, fraterno, cariñoso, amigo y conciliador.

 

No esperemos que nuestros parientes piensen como nosotros, hagamos como nos gustaría que nos hiciesen, seamos como desearíamos que fuesen, pues a  medida que consigamos convivir con las diferencias, respetando a cada familiar como el es, sin duda, sin duda, nuestros seres queridos sabrán, también, entender como somos nosotros.

 

Hagamos uso de la paciencia con aquellos que son intrigantes y obstinaciones, utilicemos el perdón con aquellos que nos ofenden y dañan, descubramos la fraternidad a favor de aquellos que saben y pueden menos que nosotros, extendamos las manos  a los que no consiguen acompañarnos en el camino del progreso, aprendamos a respetar los puntos de vista y opiniones de aquellos que diverjan  de nuestra manera de interpretar la vida y las situaciones, y, en todos los momentos y ocasiones, permitamos que el amor pueda nortear todos nuestros comportamientos y acciones, objetivando fortalecer, cada vez más, los lazos de cariño y ternura que precisan existir en el contexto de todas las familias.

 

Si las sabias leyes de Dios decidieron que nadie deba nacer solo es porque en el aislamiento, las oportunidades de victoria son menores, mientras tanto en el abrigo confortador de la familia, dentro de las funciones reales del grupo consanguíneo, tiene la criatura humana  mayores y mejores condiciones de vencer todos los desafíos y obstáculos que surgen en el camino.

 

En la familia Dios unió a aquellos que por varios motivos precisan estar juntos. Contribuyamos, entonces, para la paz en el ámbito del hogar.

 

Todos en nuestra familia, tenemos serios compromisos, que atender, el núcleo familiar es nuestro lugar principal de trabajo, si este queda sin atención, los otros trabajos no nos eximirán del deber incumplido. Con mucho cariño de Merchita.

 

OBSESIÓN ESPIRITUAL (PREGUNTAS FRECUENTES)

OBSESIÓN ESPIRITUAL

PREGUNTASFRECUENTES

 

En las últimas décadas la obsesión se viene propagando en la Tierra, cada vez más y  más, causando perturbaciones y  sufrimientos de los más variados.

 Ella es, ciertamente, una enfermedad, sólo que es enfermedad del alma, o mejor,  nuestra alma es la que favorece las condiciones necesarias para que las obsesiones se  puedan instalar.

 Mas, que es una obsesión? Es el dominio que un espíritu ejerce sobre alguien. Ese dominio ocurre en grados variados, desde los más leves hasta aquellos que van de la fascinación a la  subyugación, pudiendo llegar a la  posesión.

 Conforme explica Allan Kardec, el codificador del Espiritismo, “La  obsesión es una acción permanente que un espíritu malo ejerce sobre un individuo”.

 Es usa acción permanente y  no esporádica, en que el espíritu perseguidor permanece junto al obsesado, usando todos los recursos que conoce y  de los cuales consigue echar mano, para alcanzar lo que pretende.

 La acción obsesiva es ejercida por un espíritu que, en esa acción, está siendo malo; no es ejercida por un espíritu bueno, o así mismo por un “sufridor”, porque es una acción maléfica, orientada generalmente venganza.

 PREGUNTA FRECÜENTE

 ¿Un espíritu puede ser eternamente malo?

 Cuando se habla de espíritus malos no se quiere decir que ellos lo sean eternamente, o que hayan sido creados así. Ellos no son diferentes de nosotros, apenas siguieron por caminos e desacuerdo con las leyes cósmicas descendiendo moralmente a los más diversos niveles. Hay obsesores que actúan con maldad solamente en relación a los objetos de su odio. Otros sienten verdadero placer en ser malos y  hay así mismo aquellos terriblemente perversos, crueles, verdaderos monstruos de maldad y perversiones de toda naturaleza. Son los que muchos clasifican como Demonios, Satanás, Diablo etc.

 Mas el espíritu nunca retrocede en su evolución. Los valores adquiridos permanecen latentes en su inconsciente, y  sus caídas morales son temporales, así mismo duren milenios.

 

Muchos espíritus, al alcanzar un mediano grado de evolución a través de las experiencias reencarnatorias en el  bojo do tiempo, cuando se les comienza a despertar la conciencia divina, llamándolos para lo Alto, prefieren las atracciones inferiores, sumergiéndose en el fondo de las pasiones. Y, en ese hipase entre los dictámenes de la conciencia y  sus escogencias, tratan de apartarse de los llamados superiores, aislándose de la esencia de sus propios espíritus, que es luz de Dios. Es como si envolviesen la conciencia en una energía de negación, sofocándola. Más todos ellos, de los malos a los peores, un día se cansaran de su  propia maldad, retomando el camino de la evolución. Dios no iría a crear seres que pudiesen, para siempre, dedicarse al mal.

 En los centros espiritas, en los trabajos de desobsesión, acontecen innumerables episodios en que alguno de esos terribles “espirilos del mal” acaba abandonando las regiones inferiores, decidido a cambiar de vida, pasando a preparar-se para una nueva reencarnación que, ciertamente, será muy sufrida, mas representa el paso inicial en su reconquista evolutiva. En esos casos generalmente hay la actuación de alguien que le es muy querido, como por ejemplo, alguien que fuera su madre en la Tierra, y que desciende de regiones de luz y armonía para convencer aquel ser amado de cambiar de rumbo.

 Ya los espíritus que alcanzaron mayor grado de evolución, cuyas conciencias ya se encuentran armonizadas con el esplendor de las leyes divinas, esos no se sienten más atraídos por los llamados inferiores, porque ya eliminaros de si mismos todos los residuos de la naturaleza animalizada. Aquella leyenda sobre el Ángel que sentía envidia y  tenía la ambición de asemejarse a Dios y  por eso fue lanzado al infierno, tiene simbolismos diferentes, porque un ser espiritual tan elevado no cae. La ambición, la  envidia, el odio, el egoísmo y semejantes, son valores negativos que solamente se vigorizan en las fajas primarias de la evolución.

 PERGUNTA FREQÜENTE

 ¿Por qué algún espíritu obsesiona a una persona reencarnada?

 Las obsesiones casi siempre acontecen por cuestiones de venganza y  podemos así mismo decir que los obsesores son nuestros cobradores. Ellos nos están cobrando algún mal que les hicimos, generalmente, en vidas pasadas.

 También existen casos de obsesión por espíritus que fueron abortados. Viendo frustrados sus ideales de retornar a la  Tierra, a través de la reencarnación, procuran vengarse de las mujeres que les dieron acogida, más enseguida los expulsaron de sus vientres.

 Innumerables procesos obsesivos también tienen inicio en conductas viciosas, o que estén en conflicto con valores morales, porque en estos casos los semejantes se atraen.

 Hay todavía los casos de obsesión encomendados en trabajos de magia negra, orientados a  perjudicar a  alguien.

 PREGUNTA FRECÜENTE

 ¿Cómo puede alguien contraer una obsesión a través de su conducta?

  En las actividades mediúmnicas y  también en la  bibliografía psicografiado, se encuentran innumerables narrativas sobre personas que frecuentaban ambientes de bajo nivel moral-espiritual, como por ejemplo, lupanares, donde atraían espíritus viciados en el sexo que pasaban a acompañarlos, induciéndolos a la  lujuria y a la corrupción, a fin de poder saciarse con las energías sexuales degeneradas que eran generadas en esos actos.

 De la misma forma con relación a los más diversos vicios, y  hasta así mismo a conductas deshonestas o otras que hieren a ética cósmica.

 Todos nosotros tenemos las compañías espirituales que atraemos a través de nuestras actitudes y  acciones.

 PREGUNTA FRECÜENTE

 ¿Qué es posible hacerse para “curar” una obsesión?

  En cualquier proceso de obsesión el remedio está en una conducta asentada en la ética cósmica; está en la reforma interior. También es importante procurar un centro espirita (cuando esto fuera posible) para recibir pases* y orientaciones, y para que el espíritu obsesor pueda ser debidamente asistido en trabajos específicos. Los centros espiritas, de orientación kardecista, son instituciones donde mejor se conoce esos asuntas y donde se trabaja sistemáticamente para ayudar en situaciones como esas.

 Mas la cura depende principalmente del obsesado, del esfuerzo que haga por su propio crecimiento e iluminación. Cuando consiga desenvolver el amor en sus sentimientos, transformándolo en una constante en sus actitudes, con eso estará elevando la propia frecuencia vibratoria, huyendo a la  sintonía que tenía con el espíritu obsesor. Esto es muy importante porque esas persecuciones espirituales movidas por sentimientos de venganza muestran que el perseguido de hoy es el verdugo de ayer, o sea, tiene una deuda kármica que precisa rescatar. En estos casos la mejor forma de rescate está en conseguir el perdón del obsesor y  ayudarlo a encontrar el camino para su propio crecimiento espiritual.

 Cuando algún espíritu perseguidor, o así mismo alguna entidad de bajísima condición espiritual es envuelto en las vibraciones de amor del grupo, se observa en el gran cambio.

 Un médium vidente presente a los trabajos puede observar como esos cambios son radicales. Un espíritu de baja vibración generalmente es visto por los videntes con apariencia fea y hasta así  mismo horrible, y vestido o envuelto en ropajes oscuros, mal olorosas y  de desagradable aspecto. Mas, cuando recibe la vibración de amor del grupo y del médium que lo incorpora, algo en el comienza a desintegrarse. Entonces, el adoctrinador conversa con el, llevándolo a ver que así se está perjudicando a si mismo, atrasando su propia evolución. Procura llevarlo a perdonar y apartarse de quien está persiguiendo. Los espíritus benefactores, responsables por el trabajo, también usan innumerables otros recursos, tales como traer algún espíritu que fue muy querido al obsesor, para intentar convencerlo de perdonar y abandonar la persecución. Así, con el desarrollo de los trabajos hasta su apariencia se va modificando hacia lo mejor.

 El pase es una transfusión energética y  limpieza del campo magnético de la persona necesitada. Es administrado en los centros espiritas por personas preparadas para ese menester, que  utilizan  las manos para esa transfusión energética, que representa un gesto de amor. En esos casos hay siempre la asistencia de espíritus competentes en la manipulación de energías.

 * El  pase es una transfusión energética y limpieza del campo magnético de la persona necesitada.

 Es administrado en los centros espiritas por personas preparadas para ese menester, que utilizan las manos para esa transfusión energética, que representa un gesto de amor.

 

Con mucho amor y cariño de

Merchita

 

 

 

E 

CONCIENCIA

CONCIENCIA

Cuando las noticias tratan de accidentes con aeronaves, es común oigamos hablar de la “caja negra”, que a pesar  de la destrucción del avión, es preservada, porque está estructurada con el fin de registrar las causas del desastre.

 

Haciendo un paralelo, podemos decir  que nuestra conciencia es la “caja negra” en la cual quedan registrados nuestros pensamientos y actos, sin que la muerte logre apagar, una  coma  siquiera, de todo cuanto hicimos.

 

Así, aquellos que no conseguimos concebir el mecanismo  del que se sirven las leyes divinas para contabilizar  los equívocos y aciertos cometidos, podemos imaginar, de qué forma eso acontece.

 

¿Ahora, si los hombres, creados por Dios, tienen medios de construir  un compartimiento en la aeronave, capaz de registrar las ocurrencias para su posterior análisis, porque es que Dios, inteligencia suprema del universo, no tendrá mejores condiciones de preservar, en nuestra conciencia, los registros necesarios?

 

Aquellos que pensamos que la muerte del cuerpo físico apagará nuestros hechos, estamos en verdad muy equivocados.

 

¿Si así fuese, como entender o decir Jesús, que “a cada uno será dado según sus obras”?

 

¿Más como es que responderemos ante las leyes, si no las conocemos?

 

Los Espíritus superiores dicen que las leyes divinas están inscritas en nuestra conciencia, de esa forma, no podemos alegar ignorancia.

 

La afirmativa evangélica de que todos los pecados serán perdonados, excepto los que fueran cometidos contra el espíritu, habla esa realidad.

 

Los pecados contra el espíritu, son las infracciones cometidas contra la conciencia, esto es, los equívocos conscientes.

 

Podemos afirmar, sin miedo a errar, que muchas actitudes equivocadas, no tienen el aval de nuestra conciencia, pues sabemos que estamos haciendo mal.

 

Esa voz interior, que nos acude a la mente cuando planeamos una acción mala, es la voz de la conciencia para advertirnos que no concreticemos. Lo que ocurre, la mayoría de las veces, es que no le prestamos oído.

Si aun mismo en la   justicia humana, hay  distinción  entre el crimen engañoso  y el doloroso, no podría ser diferente cuando la justicia divina, que juzga siempre por la intención, y nunca por las apariencias.

 

No es otro el motivo por el cual Jesús asevera que más le será cobrado a quien más tuviera. Quien más sabe, es más responsable por sus actos.

 

Es de esa forma que cada uno responderá, ante las leyes divinas, delante del tribunal  implacable de la propia conciencia, por todos los actos practicados.

 

Así, es importante que consultemos periódicamente los registros de nuestra “caja negra”, para que en la hora de la averiguación no nos decepcionemos con  nosotros mismos.

 

¡Y no tengamos dudas! Todos tendremos nuestro memento de prestación de cuentas a la divinidad a través de nuestra conciencia.

 

Y tengamos la certeza de que solamente responderemos por nuestros actos, jamás por los actos de los otros, porque “a cada uno según sus obras”.

 

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¿Usted sabia que las leyes divinas son de justicia y amor?

 

¿Y  que esas leyes no quiere la muerte del equivocado, más si la eliminación del equívoco?

 

Son también leyes de misericordia, pues nos permiten oportunidades siempre renovadas para el aprendizaje de las lecciones de la vida, sin embargo las circunstancias no sean las mismas, principalmente para los recalcitrantes, que no quieren aprovecharlas debidamente.

 

Por esa razón, no debemos odiar a la hora de hacer el bien en la medida de nuestras fuerzas, para que nos liberemos de una vez por todas, de los grilletes que nos mantienen presos al sufrimiento, y alcemos vuelos más altos, en la dirección de la felicidad que nos espera.

 

 

Trabajo realizado por Merchita

 

TAREAS CONSTRUCTIVAS

TAREAS CONSTRUCTIVAS

 

El llamado salvaje permite al hijo el desenvolvimiento pleno permitiendo que el realice las tareas de lo cotidiano.

 

La sociedad, de lo llamado civilizado, muchas veces perjudica el desenvolvimiento del ser olvidando que aprendemos haciendo. Exceso de teoría, poca utilización de las manos en la construcción de tareas útiles, falta de participación de los padres en la vida del hijo, falta de paciencia para permitir que la criatura consiga su desenvolvimiento participando integralmente de la vida en el hogar; aprendiendo a través  de la experiencia error, causan los grandes problemas de nuestra sociedad actual. El siglo XX es difícil; James Colleman, en su libro “Comportamiento anormal” dice que podríamos llamarlo  el “siglo de la angustia”. Falta exactamente  la familia actuante auxiliando al individuo en la manipulación y dominio de la energía condensada a la que pactamos llamar de materia densa.

 

La vida sedentaria de las criaturas frente al computador o de la televisión; la vida inexpresiva y monótona en la repetición de ejercicios físicos que no permiten la creatividad; la vida en apartamentos que impiden plantar, regar, lidiar con la Tierra, como que limita la capacidad del raciocinio. Las tareas son dadas “masticadas” a los hijos.

 

Partiendo de ese raciocinio deducimos cuales tareas son las que pueden desenvolver la creatividad, construir el raciocinio infantil. Son las dinámicas y participativas.

 

Un aniversario en el hogar es posibilidad constructiva si los padres permiten a la criatura participar intensamente.

 

La criatura puede pintar o diseñar las invitaciones; aun mismo que no queden uniformes con los comprados, el valor es mucho mayor porque el producto de la utilización de los recursos mentales  del educador. Los que saben escribir pueden construir un pequeño mensaje.

 

Las criaturas pueden ayudar a pensar como  será el pastel, los dulces,  a planearlos y hacerlos.  Noción de tiempo, espacio, cantidad, nutrición, economía, planeamiento con inicio, medio y fin de las tareas, permitiendo a  los educados  la dilatación mental.

 

La lista de los invitados, la manufactura de pequeños recuerdos, el arreglo de la casa, mostraran también que solo nos desenvolvemos en equipo; la unión hace la fuerza.

 

Una merienda para recibir  a los amiguitos también es posibilidad de desenvolvimiento del hombre integral. Hacer un dulce, auxiliar a la madre batiendo las claras, poner la mantequilla en los sanguis, inventar sanguis, crear menús, tirar  fotografías y después organizarlas en el álbum, permiten la organización del pensamiento y la valoración de la familia y de los amigos.

 

Organizar teatrillos, inventar diálogos, inventar historias, hacer un periodiquillo en el barrio o  en el edificio  de apartamentos; tomar el autobús con un grupo de amigos e ir a un museo o a un Doping, son actividades productivas en la formación del individuo.

 

Los padres precisan conversar mucho y mucho con los hijos, conversaciones alegres, esclarecedoras, de amigos y hermanos, los lazos del amor se solidifican.

 

Si la realización de las tareas es producto de la madurez, ellas auxilian al individuo a un desenvolvimiento mayor.

 

Arreglar la maleta para un viaje; saber que ropa llevar; ayudar a escoger el lugar donde va a pasar las ferias, entender la posibilidad de ir o no a un determinado lugar, comprender las posibilidades económicas de la familia, hacen parte de la madurez del individuo.

 

Hoy la educación es a veces des educación, infracción, impedimento para el desenvolvimiento.

La escuela, que es un capitulo a parte, es considerada la única responsable por la educación de los hijos. Los padres cansados, apenas preocupados con la sobrevivencia, olvidan que somos mucho más que los vegetales y animales irracionales y de que nuestras criaturas precisan de amor y no apenas de alimento y de la información  conseguida en las escuelas. Precisan de formación, de ejemplificación, de la familia, de tiempo para jugar, del descanso.

 

 

Algunos padres piensan que van a hacer de sus hijos súper profesionales y los masacran con cursos y cursos. No les sobra tiempo para pensar, crear, organizar el pensamiento. Es un maratón que va a crear cansados, desanimados, estresados.

 

El camino del medio es correcto. Todo exceso es perjudicial. Es necesario respetar la infancia de la criatura, como la fase importante para la adaptación al mundo  y a la sociedad.

 

Criatura amada, respetada, creativa, probablemente  será un individuo que ama, que auxilia a la sociedad, que produce, que crece y que hace crecer.

 

Tareas constructivas son aquellas que desenvuelven al ser en la capacidad de hacer, comprender lo que hace  y usa los recursos utilizados en una tarea para facilitar la realización de otras. (Tareas)

 

Apenas preocupándonos con la creación de individuos relativamente informados, instruidos, más no formados, no plenamente desenvueltos en la comprensión de la finalidad de la existencia, continuaremos construyendo una sociedad carente, desajustada, en la cual cada elemento intenta vivir para si mismo; el egoísmo, el orgullo, la incomprensión de nuestra dignidad, indestructible, continuaran con la violencia, el crimen, de las criaturas de la calle, el desempleo, etc.

 

La comodidad de los padres han dado pésimo resultados. Es preciso cambiar, entender que la tarea más importante de los padres es  crear hombres de bien, capaces de amar al prójimo como a sí mismo; precisan entonces extender ese amor a si mismos, en la comprensión de nuestro futuro luminoso…

 

Eloísa Pires – fuente: Correo Fraterno do ABC – noviembre de 1997.

Con mucho amor y cariño de Merchita

RELIGIONES

RELIGIONES

 

Religión es un sentimiento divino que aclara la senda de las almas y que cada Espíritu comprenderá, conforme a la pauta de su nivel evolutivo.

 

Los hombres se han dividido en muchas religiones, como si la Fe pudiera tener también fronteras,  al modo de las patrias materiales, tantas veces sumergida en el egoísmo y la ambición de sus hijos.

 

De esa falsa interpretación nacieron en el mundo las luchas anti fraternales y las divergencias religiosas de todos los tiempos.

 

Todas las ideas religiosas han servido para preparar al hombre para recibir y aceptar el Cordero de Dios, con su mensaje permanente de amor y de reforma espiritual definitiva.

 

El Cristianismo  es la síntesis, en sencillez y  luz, de todos los sistemas religiosos más antiguos, los cuales eran expresiones fragmentarias de las verdades sublimes entregadas al mundo mediante la palabra imperecedera de Jesús.

 

Los hombres, a pesar de contar con esos elementos preparatorios continuaron divididos y por rebeldía, demoró su edificación moral aun en las lecciones renovadoras del Evangelio.

 

Todas las expresiones religiosas nacidas del cristianismo se identifican por la savia de amor del tronco que las reúne, pese a los errores humanos de sus expositores. Ningún esfuerzo humano logró empañar la divina enseñanza básica de Jesucristo del “amaos los unos a los otros”.

 

Al reencarnar en el planeta los Espíritus traen consigo la idea de Dios, identificándose  de una manera general con ese sagrado principio.

 

La Verdad es una sola y las sectas de la Tierra son materiales de experiencia y evolución. La preferencia de cada uno depende del  estado evolutivo en que se halle, su elección está siempre plenamente de acuerdo con su estado intimo,  inclinándose por el culto externo, o bien por el esfuerzo sincero de evolucionar.

 

Los discípulos sinceros y leales deben mantenerse en un plano superior, al de los convencionalismos terrestres, obrando de acuerdo con su propia conciencia y con la mejor comprensión de su responsabilidad, sea cual sea la parte del mundo  donde se encuentre, en cuanto desarrollen el bien por el bien y para el bien, en nombre del Señor, sus actos evangélicos serán tocados por la sacrosanta  luz de las sanciones divinas.

 

Los espiritas sinceros han de comprender que el bautismo a que se elude en el Evangelio es el de la invocación de las bendiciones divinas para cuantos se reúnen con ellos, en la santificada institución de la familia. Apartarse de toda ceremonia de índole religiosa que pueda implicar una continuación de los fetichismos de la Iglesia Romana, entendiendo el espirita que el bautismo es como un llamado de su corazón al Padre  de Misericordia, a fin de que sean santificados los esfuerzos que realiza en la tarea de conducir a las almas que le han sido confiadas en la institución familiar. Ha de comprender, sobre todo, que ese acto de  amor y de compromiso divino debe ser proseguido durante la vida entera, mediante el renunciamiento y el sacrificio, en bien de la perfecta cristianización de los hijos y dentro de un apostolado de trabajo   y comprensión.

 

Todos los cultos religiosos, en su aspecto dogmático son transitorios, como lo son también todas las formulas de los convencionalismos sociales.

 

El espirita sincero y cristiano, ha de formalizar su compromiso conyugal de acuerdo con las leyes  de los hombres, honrar su promesa y su decisión santificando el matrimonio con el estricto cumplimiento de todos sus deberes evangélicos, de conformidad con los preceptos terrestres y ante la inmutable ley divina que vibra en su conciencia cristianizada.

 

El concepto que merece la misa, en el culto externo de la Iglesia Católica, y teniéndose en cuenta el corazón sincero y fraternal de los creyentes, es un acto exterior que debe ser respetado por el espirita, como lo es cualquier otra ceremonia convencional del mundo que exija la mutua consideración social dentro del mecanismo de las relaciones humanas de la Tierra.

 

La Iglesia de Roma pretende con memorizar con ella el sacrificio del Maestro por la humanidad. Sin embargo, esa ceremonia se lleva a cabo de acuerdo con la posición social y financiera del creyente.

 

En las apariciones  y los llamados milagros, clasificados en el dominio de lo sobrenatural, son fenómenos psíquicos sobre los cuales se crearon las iglesias  conocidas. Se trata de hechos que el Espiritismo, en su misión divina de Consolador, ha venido a catalogar y esclarecer.

 

Cuando Jesús dijo a los judíos “Sois Dioses” les quiso decir que en todo hombre existe una partícula de la divinidad del Creador, con la cual el ser terrestre puede participar de los sagrados poderes de la Creación.

 

El Espíritu encarnado no valoro aun debidamente el conjunto de posibilidades divinas que tiene en sus manos, esos sagrados dones que tantas veces ha convertido en elementos de ruina y destrucción.

 

Los que la han sabido valorar y practicar el bien creciendo para la divinidad, por medio del ejemplo y la enseñanza, son llamados santos  y héroes en la Tierra, por afirmar su condición espiritual y es justo que todos los seres humanos traten de obtener esos valores, desarrollando su naturaleza divina para el bien y para la luz.

 

Mientras se desvía, por su falta de conocimientos e iluminación, su error se justifica, en cierto modo, por su ceguera o ignorancia. Pero la falta que se comete cuando ya se ha adquirido conciencia plena del deber, esa significa un “pecado” contra el Espíritu Santo, pues el conocimiento interior que se guarda en el corazón y en la mente es una gran responsabilidad ante Dios.

 

Todas las expresiones del Evangelio poseen un significado divino, el hombre debe vivir su existencia en el mundo sabiendo que pertenece al Cielo, debido a su origen sagrado. Por eso es importante  que se desmaterialice en todo instante para desarrollarse en el amor y sabiduría, en la sacra exteriorización de la virtud celestial cuyos gérmenes dormitan en su corazón.

 

La negación de Pedro exhibe la fragilidad de las almas humanas, extraviadas por la falta de vigilancia por su despreocupación respecto a la realidad espiritual y la indiferencia  con que se dejan arrastrar a los más tenebrosos torbellinos del sufrimiento, sin pensar en hacer un esfuerzo autentico y sincero en bien de las edificaciones definitivas de si mismas.

 

El Evangelio es una carta de ruta para las almas y debe ser leído con visión espiritual, porque, constituyendo la cátedra de Jesús, el discípulo  que a el se acerque con la intención sincera de aprender encontrará, todos los simbolismos de la letra, la palabra suave  y persuasiva, simple y enérgica de la inspiración de su inmortal Maestro.

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Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro el Consolador que prometió  Jesús, Chico Xavier

CONSIDERACIONES ESPIRITAS SOBRE LA EPIDEMICA PRACTICA PSICO-SOCIAL DEL BULLYING

CONSIDERACIONES ESPIRITAS SOBRE LA EPIDEMICA PRACTICA PSICO-SOCIAL DEL BULLYING

03/05/2011

En la chacina de Realengo, en la ciudad de Rio de Janeiro, niños y niñas quedaron hermanados en un trágico destino. Sus vidas fueron prematuramente cortadas en un episodio de inimaginable brutalidad. Periódicos, red de TV, revistas, radios e Internet noticiaron el crimen horroroso ocurrido en la Escuela Municipal Tasso de Silveira. Es un episodio para cuyas causas no hay como permanecer estáticos en la búsqueda de entendimiento

Wellington, sin embargo con la mente arruinada y la razón obnubilada, hizo su elección para disparar a los jóvenes estudiantes. En la ficha gravada, alego haber sufrido intimidación, años antes, en la misma escuela; aunque, pudo haber superado el trauma de antaño. Aunque admitamos su probable subyugación por seres espirituales perversos, la responsabilidad de la decisión recae integralmente sobre el.

Sin embargo, no es sencillo exponer el hecho, y para ese menester, recurrimos a los dictámenes de la Justicia de Dios, visando minimizar lo máximo el dolor de los familiares que aun lloran la ausencia brutal de los hijitos. Cabe reflejar  que no hay como concebir injustica en los Estatutos del Creador. Dirigida a los estudiantes es muy posible que las causas para  un resultado sean tan impresionantes que estén conectadas al resarcimiento de la deuda del pretérito, o decisión voluntaria del espíritu de sacrificio personal, visando auxiliar en la construcción de un proyecto social más profundo sobre la violencia urbana.

Creemos que tanto la psicología como las otras áreas del saber académico  no conseguirán aclarar las razones  para el trágico hecho. Ni es de buen parecer acomodarnos con anotaciones razonadas  de las ciencias sociales. Entre tanto, podemos valernos de los conceptos espiritas que nos inducen a la certeza de que fatalidad  y acaso inexistente en las experiencias humanas.

Un hecho es indiscutible: Wellington protagonizó una de las mayores barbaridades de la Historia. ¿Será que la crueldad humana deriva de la carencia del sentido moral? Dicen los Espíritus que “el sentido moral puede no estar desenvuelto en el hombre cruel, más no está ausente; porque el existe, en principio, en todos los hombres; es ese sentido  moral que los transforma más tarde en seres buenos y humanos. El existe en el salvaje como el principio del aroma en el capullo de una flor que aun no se abrió.”(1)

El macabro asunto ha provocado algunos debates sobre la cuestión de la seguridad  en las escuelas. En cada discusión un tema es citado con insistencia: el acoso, que ha sido discutido con pujantes colores por especialistas de las áreas del derecho, de la psicología, de la medicina, de la sociología, de la pedagogía y otras. La práctica del acoso comenzó a ser investigada hace cerca de 10 años en Europa, cuando descubrieron que  esa forma de violencia estaba  tras de muchas tentativas de homicidio y suicidio de adolescentes.

El termino acoso es derivado del verbo ingles bully, que significa usar la superioridad física para intimidar a alguien. También adopta el aspecto de adjetivo, refiriéndose a la “voluntad” y “pit bull”. Las víctimas son los individuos considerados más débiles  y frágiles  de esa relación, transformados en objeto de diversión y placer por medio de “burlas”  desagradables e intimidadoras. Es considerada  una cuestión de salud pública  y de seguridad social.

El fenómeno es una epidemia psico-social y puede tener consecuencias graves. Lo que hay a primera vista, puede parecer un simple apellido inofensivo, puede afectar emocionalmente  y físicamente  el objetivo del delito.  Criaturas y adolescente que sufren humillaciones racistas, difamatorias o separatistas puedes tener caídas en el rendimiento escolar, somatizar el sufrimiento  en dolencias psicosomáticas  y sufrir de algún tipo de trauma que influencie vestigios de la personalidad. Han sido responsables por los altos índices de evasión y repetición escolar una vez que el alumno no ve la escuela como local de aprendizaje, y si como un ambiente hostil.

En la panorámica del mundo actual, observamos  jóvenes  que no tienen compostura, son violentos y hacen de todo para conquistar sus objetivos, tripudiando  y pasando  por encima de todo y de todos, hallando que los fines justifican los medios. En el siglo XIX, Allan Kardec levanto  la cuestión de la violencia  urbana  e indagó a los Espíritus “como puede darse que en el seno de ma más adelantada civilización se encuentren a veces  tan crueles como los salvajes? Los Benefactores respondieron: “del mismo modo que en un árbol  cargado de buenos frutos se encuentran frutos  estragados. Son, si quieres, salvajes que de la civilización solo tiene la apariencia, lobos extraviados  en medio de corderos. Espíritus de orden inferior  y muy atrasados pueden encarnar entre hombres adelantados, en la expectativa de también adelantar; con todo, si la prueba fuera muy pesada, va a predominar la naturaleza primitiva.” (2) 

Los hijos, cuando niños, registran en su psiquismo todas las actitudes de los padres, tanto las buenas como las malas, manifestadas en la intimidad del hogar. Por esa razón, los padres deben estar siempre atentos y, incansablemente, buscando un dialogo franco con los hijos, sobretodo amándolos, independientemente de cómo se sitúen en la escala evolutiva.

No hay duda que hay muchos espíritus primarios reencarnados en la Tierra. Por eso los padres deben tener cuidado  redoblado en la disciplina de los mismos, reforzando en la intimidad doméstica los ejemplos de moralidad. Padres, abuelos y profesores forman los grupos encargados de la educación. No se puede permitir  que esos Espíritus reencarnados sean entregados simplemente a las manos de funcionarios, o bajo la extraña tutela de la televisión, de las redes sociales de Internet y de violentos juegos electrónicos.

Criaturas las cuales son criadas dentro de padrones de libertad excesiva, sin límites, sin nociones de responsabilidad, sin disciplina, sin religión y muchas veces sin amor, serán aquellas con mayor tendencia a los comportamientos agresivos, tales como el acoso, pues fueron mal acostumbradas y por eso esperan que todos hagan su voluntad y atiendan siempre sus órdenes. “La criatura libre es la simiente del villano. La propia reencarnación constituye, en sí misma, restricción considerable a la independencia absoluta del alma necesitada de expiación y correctivo.(3)

El Espiritismo no nombra soluciones peculiares, refrenando  o regulando cada actitud, ni dicta formulas  ilusionistas del buen comportamiento a los jóvenes. Elige consentir, en toda su amplitud, los dispositivos de la ley divina, que aseguran a todos el derecho de elegir (el libre albedrio) y la responsabilidad consecuente de sus actos.

Desde los primeros años, debemos enseñar al niño a huir del abismo de la libertad, controlándole las actitudes  y concentrándole las posiciones mentales, pues esa es la ocasión más propicia para la edificación de las bases de una vida. Es urgente hacer hincapié cuando los hijos son rebeldes e incorregibles, impermeables  a todos los procesos educativos “los padres, después de  accionar los procesos de amor y de energía en el trabajo de orientación educativa de ellos, que sin discontinuidad de la dedicación y del sacrificio, esperen la manifestación de la Providencia Divina para  el esclarecimiento de los hijos incorregibles, comprendiendo que esa manifestación debe llegar a través de dolores y pruebas acerbas, de modo a inculcarles, con éxito, el campo de la comprensión y del sentimiento.”(4)

 Jorge Hessen

http://jorgehessen.net

EN LAS MANOS DE DIOS

EN LAS MANOS DE DIOS

Los servidores de Jesús hemos de seguir firmes en la lucha  por la iluminación interior, esparciendo la doctrina espirita en todas partes por medio del pensamiento, de las palabras y de las obras.

Los que son  verdaderamente ejemplos  sinceros vivos, son aquellos que  siguen en la retaguardia, confiados en su superación moral  y en la conquista de la paz interior.

En cambio muchos hermanos están afectados por la búsqueda entorpecedora del placer arrojándose a los despeñaderos de las aflicciones.

La actualidad está caracterizada por gloriosas conquistas del  conocimiento y de la razón, en cambio existen pocas victorias sobre las pasiones primitivas, que  atormentan a los que caen  en sus trampas, predominando en ellos ataduras vigorosas por los vicios  y los instintos agresivos que predominan en ellos hasta la saciedad, el ser siendo un conquistador  de los espacios siderales  aun no logró auto conquistarse.

Perdido en las mezquindades de lo cotidiano por valorizar excesivamente los tesoros materiales se pierde  y aturde en las bajezas siendo su comportamiento grandioso y pequeño sus aspiraciones, superando raramente los límites del inmediatismo superior.

Con recelos injustificables,  y fugas espectaculares, direccionamdas al consumismo y a las angustias que no han sabido diluir, el vagabundo de las estrellas se pierde en el mitigar sombrío de la convivencia familiar, en el trabajo, en la sociedad, acumulando amarguras y ansiedades que resuman continuamente.

Deseando la saciedad y ambicionando siempre la adquisición de la prosperidad y de la fortuna material para atender las ansiedades que lo atormentan, no se conforma con lo que obtiene  sino que por lo contrario ansia más, no es capaz de conseguir la armonía, pues careciendo de los superfluo, que lo libera de la carga aflictiva de los valores sin valor, a los cuales atribuye significados.

Un lamentable historial de fracasos  espirituales  y de tragedias que proviene   del poder económico  caracterizan a  los dos mil años  de cristianismo, infelizmente pervertido en su esencia.

Los ejemplos de Francisco de Asís, de Teresa  de Ávila, de Juan de la Cruz, o más recientes como la Madre Teresa de Calcuta y de Francisco Cándido Xavier, de entre otros admirables  misioneros de Jesús, iluminan la historia de la fe, más no se transforman en motivos para que sean repetidos con el mismo sentido  de dedicación  y de renuncia por las cosas  y opten por la verdad.

La onda de materialismo sin disfraz, expresándose por el erotismo  y por el derroche, por la desnudez que pasó  a ser recurso para llamar la atención y exaltar  la degradación de la criatura,  se contrapone a la ética del buen proceder y de la dignidad,  que pierden el significado ante el volumen de perversión que ha tomado cuenta la sociedad.

Cuanto mayor y más comentado el escándalo, más promovido se torna aquel que lo promueve,  atendiendo alturas  entre los coetáneos, siendo, luego después, aplaudidos  y reconducidos   a los puestos,  de los cuales  es expulsado por  corrupción y vulgaridad. No obstante,  todos esos que así se comportan no consiguen  evadirse de los conflictos  internos que los atormentan  y los disfrazan, consumiéndoles  las energías y empujándolos  para los anestésicos  del alcoholismo, de la drogadicción, del sexo sin significado…

… Y caen en las depresiones profundas, en los suicidios discretos o espectaculares, en la transferencia psicológica  para los demás, dando lugar a la violencia, al terrorismo, al crimen,  a las guerras  en el hogar, en las calles, en el trabajo, en todas partes…

Se habla mucho sobre Jesús, que permanece siendo el gran desconocido de la cultura  y de las civilizaciones modernas.

Mito para unos, Dios para otros, hombre común y depravado como algunos lo biografían auto retratándose, y usado para debates y comentarios,  auto promociones y agresiones fanáticas, sin que su mensaje tome lugar en los montes o en los corazones.

Para disminuir la situación desastrosa en la que se encuentran las criaturas terrestres, el espiritismo vino a iluminar el camino a recorrer, penetrar el fondo  de los sentimientos y liberar la razón  de las herencias perversas  del pasado,  no encontrando aun el suelo fértil para alcanzar la meta a que se destina.

Gran numero de aquello que lo abrazan, vinculados   a las amarras ascentrales  de las experiencias vivenciados, en vez de vivir  la humildad y el servicio, se lanzan  en la arena  de las competiciones mentirosas del mundo, generando celos y exhibiendo falsa cultura  de la que se dicen portadores, apuntando errores,  imponiendo sus puntos de vista, distantes del compromiso con la conciencia del deber de amar y servir, de edificar el bien en todas partes mediante los recursos disponibles.

Es comprensible que esa conducta se exprese, porque la evolución es muy lenta, y nadie consigue de un salto abandonar la etapa del primitivismo en la que se estanco por largo periodo,  a fin de alcanzar  los niveles de la razón   y del sentimiento noble.

Nada, sin embargo, impedirá la victoria de Él Consolador, y todos aquellos que se opongan padecerán el efecto dañino de su conducta insensata,  lo que es inevitable.

Es necesario amar y comprender a todos, procurando modificar las estructuras del pensamiento y del comportamiento enfermos  vigente  en la sociedad afligida, ofreciendo  Jesús su doctrina  con la pulcritud y belleza  con la que Él  los sus primeros discípulos  y seguidores nos ofrecieron, y de la que Allan Kardec se hizo  el impar mensajero de los nuevos tiempos.

El retorno a la sencillez del corazón, a la convivencia  con los infelices que enjambran en todos los segmentos de la sociedad, a la bondad fraternal y gentileza amorosa para con el prójimo, en el hogar,  en el trabajo,  en la calle, se hace urgente, y nadie impedirá que tal cosa acontezca.

Se reencarnan en masa los misioneros de la Nueva Era, totalmente entregados a Dios, con el fin de romper la oscuridad que domina el mundo y se tornan estrellas luminosas señalando el rumbo a la plenitud.

Conocer el Espiritismo es una honra que no todos valorizan, porque, algunos, apresados  en transformar el mundo sin el correspondiente  cambio interior, lo vilipendian, luchan contra él por medio de los actos, aunque  diciéndose vinculados  a la doctrina, lo que lamentaran más tarde, cuando realmente despierten  para la inmortalidad en la cual se encuentran situados.

Si pensamos que somos instrumentos de Dios, podremos hacer muchas cosas, hagamos la misión que El nos ha encomendado, si nos sentimos halagados con esta responsabilidad espiritual, Él nos dará la sabiduría y las fuerzas necesarias para hacer Su voluntad.

Trabajo extraído del libro de Divaldo Franco “Entrégate a Dios” realizado por Merchita Cruz.