Archivo | abril 2011

¡FELICITACIONES A TODAS LAS MADRES!

MI SALUDO A TODAS LAS MADRES

 

Queridos amigos, hola buenos días, ante todo mis felicitaciones a todas las madres. Hoy aquí en España celebramos el día de la Madre, es por eso que aunque no suelo mandar mensajes los domingos, este  me he tomado  un tiempecito, para felicitar a todas mis amigas, que ya son madre, que han sentido dentro de su seno, esa experiencia tan maravillosa.

Dios al instituir la familia quiso en Su infinita sabiduría, confiar a la madre la sublime misión de ser dispensadora de afecto, infundiendo  en su corazón reservas inexorables de abnegación, de cariño y de paciencia, con las que cubre a los hijitos, el amor que dispensa al esposo y el cariño que siempre siente especial, por los mayores, si estos se encuentran bajo su amparo.

El amor de una madre es tan necesario como la luz del Sol, si una madre está exenta de ese cariño, abrigando su hogar y a todos sus miembros,  todos se resentirán de la carencia de ese afecto. La carencia e insuficiencia del amor  materno es responsable, igualmente, de innumerable disturbios sicológicos en el  adulto, que encuentra dificultad en adaptarse  a la sociedad.

“En el ambiente doméstico, el corazón maternal  debe ser el exponente  divino  de toda  la comprensión espiritual y de todos los sacrificios por la paz de la familia.  Dentro de esta esfera de trabajo, en la más santificada tarea de renuncia personal, la mujer cristiana  enciende la verdadera luz para el camino de los hijos a través de la vida.

El trabajo de la mujer  es siempre  la misión de amor, extendiéndose al infinito. La maternidad es la plenitud del corazón femenino que dirige el progreso.

La maternidad siendo un Galardón celeste en la mujer de todas las condiciones, define el interrogable recurso a la existencia humana, reclamando paciencia  y cariño, renuncia y entendimiento.

Una misión de jubilo y sufrimiento, misión y prueba, maternidad, en cualquier parte, se traduce como intercambio de amor inconmensurable, en el que despunta, sublime y siempre nuevo, el deseo de  del mejoramiento de las almas en la ascensión de los destinos.

Las madres somos las principales responsables  por esa concesión de la Bondad Infinita, las madres guardan las llaves del control del mundo.

Madres de sabios….

Madres de idiotas…

Madres felices…

Madres desdichadas…

Madres jóvenes…

Madres experimentadas…

Madres sanas…

Madres enfermas…

Al filtro de amor que les vierte del seno, debe el Plano Terrestre el despoblamiento de los círculos inferiores de la Vida Espiritual, para que el Reino de Dios se yerga entre las criaturas.

¡Madres de la Tierra! ¡Madres anónimas!

Sois vasos elegidos para la luz de la reencarnación.

Por mayores que sean los suplicios a vuestro frente, no rechacéis vuestro augusto deber, ni interrumpáis el halito del hijito que va nacer – esperanza del Cielo recalcitrante del pecho.

No surge la cuna  de vuestro corazón por acaso.

Manteneos, así, vigilantes y abnegadas, con la certeza  de que si muchas veces  golpes y espinos son vuestra herencia transitoria entre los hombres, todas las madres  serán amparadas y sustentadas por la Bendición del Amor Eterno, siempre que marchen fieles a la Excelsa Paternidad de la Providencia Divina.

No olviden las madres, que asumir el compromiso de  la maternidad  constituye  engrandecimiento de su espíritu, siempre  que comprendan el carácter divino.

BENDICIONES A TODAS LAS MADRES, INSTITUYAN EL AMOR Y TODA SU DEVOCIÓN EN SU MISIÓN MATERNAL, PARA QUE SUS EVENTOS COMPRENDAN CADA VZ CON MÁS CLARIDAD QUE ESE ES EL FIN DE LA FAMILIA, HACER HOMBRES DE BIEN, PARA EL FUTURO DE LA HUMANIDAD.

AMIGAS UN BESO MUY FUERTE DE VUESTRA AMIGA Merchita

De Chico Xavier por el espíritu Emmanuel del libro “La vida en Familia”

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ASISTENCIA ESPIRITUAL

Asistencia espiritual

La  modificación del plano mental de las criaturas nadie la impone jamás, esta es fruto del tiempo, del esfuerzo, de la evolución. La sociedad humana, en la actualidad, viene siendo sacudida en sus propias bases, compeliendo a muchas personas  a improvistas renovaciones.

Para que el hombre físico se convierta en hombre espiritual, el milagro exige  mucha colaboración de las entidades espirituales. Las alas sublimes del alma  eterna no se expanden en estrechos escondrijos  de una incubadora, hay que trabajar, bruñir y sufrir.

Hastiados de las sensaciones en el plano grosero de la existencia, el alma intenta otros dominios. Se busca la novedad, el consuelo desconocido, la solución a la tortura de los enigmas.

La llama del propio corazón, convertida en un santuario de claridad  divina,  es la única lámpara  capaz de iluminar el misterio espiritual, en la marcha  redentora  y evolutiva. Al lado de cada hombre  y de  cada mujer,  en el mundo, permanece  viva la Voluntad de Dios,  en lo relativo a los deberes  que le corresponden. Cada cual tiene a su frente el servicio que le compete, como cada día trae consigo especiales de realización en el bien. El Universo se encuentra en el orden absoluto, como aves libres en los limitados cielos, interferimos en el plano divino, creando para nosotros prisiones y ataduras, o liberación y enriquecimiento.

Somos, en el palco de la Corteza Planetaria, los mismos actores del drama evolutivo. Cada milenio es un acto breve, cada siglo es un escenario veloz. Utilizando cuerpos sagrados perdemos la oportunidad santificante de la existencia, haciéndonos réprobos de las leyes soberanas, que nos enredan a los escombros de la muerte, como náufragos  piratas por mucho tiempo indignos del retorno a las lides del mar.

Son muchas las almas  indecisas, presas de la ingratitud y de la duda, de la flaqueza y de la disposición, esclavizadas en la tiranía del instinto, las que viajan divagando en el desierto de la propia  negación;  como pájaros de alas partidas, intentan volar al nido de la libertad  y de la paz, y que, no obstante, aun se debaten en el lodazal  de los placeres  de ínfima condición.

“Es por esta razón que los graneros de luz permanecen  vacíos. El vendaval  de las pasiones fulminantes de los hombres y de los pueblos  pasa pululando, de uno a otro polo, sembrando malos presagios. Es la época moderna, la locura se generaliza y la armonía mental del hombre  está a punto de zozobrar. Con el cerebro, envuelto  y el corazón inmaduro, el hombre actualmente, se requinta, en el arte de estragar el progreso espiritual.

Existe en la actualidad una nueva amenaza en el domicilio terrestre, el profundo desequilibrio, la desarmonía generalizada, las molestias del alma que se ingieren, sutiles, solapando  la  estabilidad, convirtiendo la Tierra en un campo de interminables hostilidades.

Casi todos los cuadros de la civilización moderna se hayan comprometidos en la estructura fundamental, necesitando movilizar todas las fuerzas a su alcance, para su propia causa.

El trabajo salvacionista no es exclusividad de la religión, constituye  un ministerio común a todos, es una obra genérica para la colectividad, un esfuerzo del servidor honesto  y sincero, interesado en el bien de todos.

No hay que olvidar la propia luz, no contar con antorchas  ajenas para la jornada, es indispensable considerar el propio deber de integridad cada día. Es imposible progresar en un siglo, sin atender las obligaciones  de la hora,  es imprescindible, recomponer  las energías, reajustar las aspiraciones y santificar  los deseos.

No basta creer en la inmortalidad del alma. Es inaplazable la iluminación de uno mismo, con el fin de ser claridad sublime. Importa elevar el corazón, romper las murallas que nos encarcelan en las sombras, olvidar las ilusiones de la posesión, dilacerar los velos espesos  de la vanidad, abstenerse  del personalismo envilecido, para que la claridad resplandezca en el corazón y Dios disipe las transitorias tinieblas.

La Puerta Divina no se abre a espíritus  que no se divinizaron por el trabajo incesante  de cooperación con el Padre. Como obreros decididos y valerosos, hemos de alimentar la esperanza renovadora. Siendo el ministerio de iluminación y de eternidad.

Se hace necesario, que encendamos en el corazón el amor fraternal, al frente del servicio. No bastará, en nuestras realizaciones, la creencia que espera, es indispensable el amor que confía y atiende, transforma y eleva, como vaso legitimo de la Sabiduría Divina.

Seamos instrumentos del bien, la tarea demanda coraje y una suprema devoción a Dios. Sin que convirtamos  el círculo en que estamos, en luz en vano acometeremos  las sombras a nuestros propios pies.

La evangelización de las realizaciones en los dos planos de la vida es un deber tan natural y tan inaplazable como lo es la evangelización de las personas.

La espiritualidad Superior, a través de la oración y el trabajo constructivo se vincula al hombre proporcionándole el contacto con los Almacenes Divinos, supliéndolo según su justa necesidad. Las facilidades que gozan los espíritus elevados que tanto admiramos, son prodigadas al hombre por Dios, en todos los lugares. El aprovecharlas  es opción de el. Las maquinas  terrestres pueden alzarle  a considerables alturas, pero el vuelo espiritual, con el que se libera de la animalidad, jamás el hombre lo realizará sin alas propias.

Solo los siervos que trabajan, graban en el tiempo las marcas de la liberación; solo los que se bañan en el sudor de la responsabilidad consiguen acuñar nuevas formas de vida  y de ideal renovador.

El desequilibrio generalizado y creciente invade la mente humana. Se combaten, desesperadamente las naciones y las ideologías, los sistemas  y los principios. Se necesita asistencia espiritual en todas partes, reclamando cooperadores abnegados y fieles.

Merchita

Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Chico Xavier

COMO ACTUAR DE ACUERDO CON LOS CONOCIMIENTOS ESPIRITAS

COMO ACTUAR DE ACUERDO CON LOS CONOCIMIENTOS ESPIRITAS

La instalación de los ideales superiores en el mundo físico encuentra diversos obstáculos comprensibles, en razón de su estructura  densa y conveniente para la preservación de la ignorancia y del parasitismo. Delante de nuevos emprendimientos  que alteraran la naturaleza del comportamiento, las resistencias de lo convencional, de lo aceptado, se levanta en forma de barreras impeditivas.

Son muchísimas las dificultades  para el bien, impidiendo  que haya alteración en aquello que hacemos conforme el placer general, concediendo comodidad para algunos en detrimento de los demás que lloran y que sufren , cuyas voces no son oídas, ahogadas por el ruido de aquellos que están alucinados e intoxicados por las fiestas vanas, en las cuales asfixian sus propias debilidades…..

Mientras tanto, nadie puede impedir la fuerza ciclópea  del progreso, ni frenar la marcha de la evolución, que siempre irrumpe cuando menos se espera y produce fisuras en el organismo del poder mentiroso, llevando a malograr su dominación.

Piedra a piedra en acción continúa, se levantan las obras  de la dignificación humana  y social, alterando el comportamiento ocioso y cómplice  de la indiferencia, que cede lugar a nuevos impulsos de las realizaciones incomparables, que tornan la vida más apetecible y el espíritu humano invencible por la fuerza de su idealismo.

El ser humano avanza hacia la Realidad, en la cual, lo quiera o no, se encuentra inmerso, por ser una centella viva e inextinguible. Lentamente, porque el progreso no se estanca, pasa la ola que lo avasalla por un momento, sucediendo a la otra, que también desaparecerá, la evolución se impone inevitable, y la búsqueda  del Si propiciará una conducta diferente, dando lugar a la autenticidad, para la interiorización, para el auto descubrimiento.

 Por mucho tiempo el predominio del mito en el inconsciente humano regirá su comportamiento, no obstante esa presencia, se diseñaran los programas de ascensión, mediante los sueños de belleza, de paz y libertad plena, que harán surgir los futuros arquetipos  que se inculparan en el inconsciente, procediendo  de las experiencias en el mundo espiritual, y revelándose en la Tierra, donde se desarrollan los programas de la evolución. 

Soñar con los ideales de engrandecimiento humano, empeñarse en su edificación y habitar los resultados  con cariño  y gratitud a Dios, constituyen los pasos gigantes que todos los individuos deben promover a favor de sí mismos y de la sociedad.

La religión debe poseer un contenido espiritual que libere al hombre de sus pasiones, en vez de estimularlas; que le ayude al esfuerzo de las transformaciones morales, antes que perjudicarlo; que sea una enseñanza filosofita que contribuya  al progreso moral y espiritual, impulsando a la vivencia del amor y del bien, demostrados en la vida cotidiana.

Cuando escasean los ejemplos de conducta, las propuestas teóricas pierden fuerza y vigencia.

Ante los resultados fallidos de los religiosos y creyentes, la fe dejó de ocupar lugar en el corazón y en la mente de las criaturas, que pasaron a considerarla  como inercia.

Por eso se dice que la fe religiosa es muy buena para los niños y los ancianos.

Para los niños, porque les atemoriza con relación a Dios y les ayuda en su educación; para los viejos, porque ya no teniendo nada más que hacer, pueden dedicarse a la meditación, a los cultos, para  arrepentirse de sus errores y quizás ganar el reino de los cielos, si tal existe…

Esta es una postura irónica e inoportuna.

La fe espiritual tiene por base el hecho de la inmortalidad del alma, que le sustenta el contenido de religiosidad. Esta fe no es impuesta, y se consigue a través del estudio, de la razón y de la meditación, dignifica al hombre y le impulsa a crecer, llenándole el intelecto de luces y el sentimiento de amor, gracias  a cuyos valores da sentido a su existencia terrena.

El hombre necesita de la fe espiritual para vivir con nobleza y no decaer ante situación alguna, por más terrible que se le presente.

El Espiritismo es una doctrina que reúne las condiciones propias para ello, puesto que no se envuelve en las cuestiones fútiles del mundo; estructuradas en realidades demostrables, conteniendo un contenido filosófico y de fácil asimilación, claro y optimista, que enfrentará a la razón en cualquier momento, sin desfallecimientos, manteniéndose al margen de los juegos e intereses materiales, consolando sin mecanismos de evasión de la realidad o haciendo promesas vanas, transfiriendo las cuitas de una  a otra posición, invitando al hombre al trabajo de su moralización, única forma de adquirir la paz.

 

Allan Kardec, orientado por los Espíritus Superiores, comprendió el problema y puso como primera  parte del programa filosófico del espiritismo a Dios, para el estudio y apreciación  en su condición de causa primera; para establecer en las leyes morales todo el conjunto de normas  y reglas que constituyen la base esencial para la vida digna.

El Espiritismo enseña un comportamiento saludable para el ser en relación consigo mismo, a su prójimo y a Dios.

Edifiquemos el reino de Dios dentro de nosotros, hagamos en la gran obra, la parte que nos corresponde, hace falta aroma evangélica en las realizaciones llamadas cristianas de la actualidad haciendo pensar en un Cristianismo al cual falta el espíritu enérgico y manso, suave y noble de Cristo.

Hacer hombres fuertes y puros,  “como las criaturas” es la meta del Espiritismo, tornándolos “Hoy mejores que ayer  y mañana mejores que hoy”.

Se hace necesario que repunten como primavera de bendiciones las simientes de la esperanza y surjan como antes, nuevos “hombres del camino”.

Con mucho amor y cariño de Merchita

CASTRACIÓN QUÍMICA (JORGE HESSEN)

CASTRACIÓN QUÍMICA

UN DEBATE ESPIRITA SOBRE  EL CRIMEN SEXUAL

25 /04/11

Violencia sexual, aunque sea un tema potencialmente complejo, polémico y nefasto, no hay como ignorarlo en el contexto de nuestra situación en la tierra. Desde 2007,  transmitía en el Congreso Nacional un proyecto de ley para acrecentar el Código Penal Brasileño  la pena de “castración química” a los  reos condenados que cometieran  crímenes de estupro  c y corrupción de menores. Algunos especialistas del área de la psiquiatría esposan la tesis de que los impulsos sexuales anormales (estupro  y pedofilia) son debidos a problemas en la formación de carácter del ofensor, traumas de la infancia, formas de educación. Otros defienden  la tesis de ser la causa  enfermedades mentales o psicopatías, llamadas de parafilias.  Sea cual sea la causa, de tiempo en tiempo la prensa proporciona gran espacio a los defensores  de la punición, sea a través de la extracción de los órganos sexuales del individuo, de la mutilación o la castración química.

Sediscute la búsqueda de una formula penal para aquellos que cometen crímenes contra la libertad sexual,  especialmente los practicados contras niños  y los que envuelven motivaciones de orden sexual contra ellos. En Brasil, el pilar del derecho penal tiene matrices  en el derecho canónico,  de esta manera  el crimen se confunde  con la noción de “pecado”.

Para algunos juristas, nuestro sistema represivo es inspirado en el modelo  impuesto por la Santa Inquisición, en el cual los castigos corporales  y la tortura eran utilizados diariamente. (1) Verdad o no, es lo que afirman esos juristas. ¿Considerando que violencia y abuso sexual,  principalmente contra niños y adolescentes, atienden proporciones alarmantes en nuestro país, seria la castración química una posible solución para el problema?

La castración para los ex delincuentes (2), especialmente para los abusadores de niños, es tema controvertido que ha estado en boga en la prensa mundial con mucha frecuencia y larga repercusión.  El debate existe  a causa del estupro y, principalmente, de la pedofilia (que ha ganado proporciones gigantescas después del año 2000, con el escándalo causado por la noticia del envolvimiento  de clérigos pertenecientes a la Iglesia de Roma y, más recientemente, diversos casos en Italia, también envolviendo a miembros de la Iglesia). Como si no bastase, se suma a eso el hecho de que Internet (3) se transformó  en vehículo para la difusión de filmes y fotos conteniendo material que registra  conductas que son tenidas como perjudiciales para los niños.

Más  allá del discurso sobre tan propagada pérdida del control sobre la violencia urbana, observamos que está tomando cuerpo el grito de aquellos que defienden la represión de determinados crímenes de forma considerada brutal en el clamor de que “algo precisa ser hecho” y que “los fines justifican los medios”. (4)

Existen profesionales ligados al área de la neuroquímica que defienden la tesis de que el problema [crimen sexual] es químico debido a la cantidad de hormonas masculinas por encima de lo normal en el organismo de esos ofensores, en especial la testosterona. Hay juristas que pregonan el tratamiento con una alternativa voluntaria para el condenado. (5) La  castración química es un tratamiento reversible y utilizado en los Estados Unidos (Texas, California; Montana), Italia, Portugal, Dinamarca, Suecia, Alemania, Gran Bretaña y Polonia. 

El Ambulatorio de Trastornos de Sexualidad  de la Facultad de Medicina de ABC, en San André, aplica  hace años la contestada inyección de hormonas femeninas que disminuye el deseo sexual de pedófilos  y solo es usada  cuando el paciente solicita  y asigna un termino de consentimiento. (6) El servicio surgió en el 2003 y atiende pacientes con diagnostico de pedofilia – considerado un disturbio psiquiátrico. El procedimiento envuelve la administración de hormonas supresoras de la testosterona, cuyo objetivo es frenar el deseo sexual.

La primera propuesta de la castración química surgió en los EUA y seria realizada con la inyección de una sustancia que destruiría las válvulas que controlan la entrada  y salida de la sangre en los cuerpos cavernosos del órgano sexual masculino, bloqueando su función eréctil. Actualmente, la castración química, “mejor aceptada” es la realizada con la aplicación del medicamento  Depo-Provera (acetato de medroxyprogesterona) que inhibe la producción de testosterona.

Investigadores y otros defensores de la castración exhiben estadísticas que apuntan: reducción de la reincidencia del crimen del 75% para  el 2% de entre aquellos que fueron sometidos al “tratamiento”. En Brasil solo es permitida la castración química, hecha por medio del medicamento acetato de ciproterona, también usado  para el tratamiento del cáncer de próstata. La discusión gira en torno de definirse la castración química es una pena cruel  o si es solamente un tratamiento médico, sin mayores gravedades físicas para los pedófilos, que con la medida perdieron apenas el libido, con gran posibilidad de no volver más  a delinquir, pues sin el deseo sexual no hay porque la realización del  repugnante acto.

Es evidente que la castración química no resuelve el problema del crimen  ni del criminal, pues existen otros medios para el delincuente practicar el hecho, el  usa de otras fuerzas porque el desequilibrio para el mal está en la mente  y no en los órganos sexuales. La aplicación de la pena de [castración] pune al criminal, más no mejora al hombre espiritual y puede hasta conducirlo al estado de rebeldía  y del deseo de la venganza. Abusadores de niños se han comprometido más allá de sus rasgos psicológicos de la perversidad; el deseo erótico sale de la fantasía y parte para la práctica violenta. El criminal sexual precisa de tratamiento para su mente atolondrada a través de una reeducación socio-educativa en el sistema de la prisión a fin de que pueda ser conducido de vuelta al equilibrio y a la normalidad con el pasar del tiempo, después del cumplimiento de la pena por el crimen cometido.

Siendo un alma descontrolada, y al mismo tiempo un criminal, no puede quedar impune. Con todo, precisa de tratamiento psíquico  y espiritual. No defendemos la castración química, porque según creemos, no pasa de un paliativo, aunque sea para algunos peor que la pena de muerte. Por esas razones, somos favorables a un tratamiento psiquiátrico asociado a un tratamiento espiritual.

¡Si! Cabe reflexionar, a la luz de la Doctrina Espirita, sobre los crimines y sobre la ley. El mandamiento mayor de la ley divina incluye la caridad para con los criminales, por más difícil que pueda parecer  tener este sentimiento ante la barbarie. Ante la Ley de Dios somos todos hermanos, por más que repugne a algunos la idea. El criminal es alguien que aun no se conciencio  de esa Ley, que no reconoce la paternidad  divina y por tanto no ve en el otro a un hermano. Nosotros, que  ya tenemos esos valores, sabemos que el es, también, un hijo de Dios, aunque extraviado del bien, que precisa de nuestro apoyo, de nuestro amor.

¿Más como amar a un criminal, a un enemigo de la sociedad? Teniendo por él,  el sentimiento descrito por Kardec cuando habla del amor a los enemigos: amar a los enemigos no es, por tanto, tenerles  un afecto que no está en la naturaleza, visto que el contacto de un enemigo nos hace latir el corazón de modo  muy diferente  de su latir, al contactar  con un amigo. Amar a los enemigos es no guardarles odio, ni rencor, ni deseos de venganza; es perdonarles, sin pensamiento oculto y sin condiciones, el mal que nos causen; es no oponer  ningún obstáculo a la reconciliación  con ellos; es desearles el bien y no el mal; es experimentar jubilo, en vez de pesar, con el bien que les advenga; es socorrerlos; si se presenta la ocasión; es abstenerse, quiera sea por palabras, quiera sea por actos de todo lo que pueda perjudicarlos; es finalmente, retribuirles siempre el mal con el bien, sin la intención de humillarlos. Quien así procede, se prende a las condiciones del mandamiento: Amad a vuestros enemigos. (7)

Jorge Hessen

http://jorgehessen.net

DOCTRINA ESPIRITA UN TESORO DE LUZ, CONOCIMIENTOS, Y DADIVAS CELESTES.

DOCTRINA ESPIRITA UN TESORO DE LUZ, CONOCIMIENTOS, Y DADIVAS CELESTES.

Es preciso que aprendamos a respetar la doctrina espírita como una dádiva celeste que Jesús nos prometió y nos envió en la hora justa, en el momento en que nuestro pobre mundo se preparaba para un avance decisivo en la superación de sus condiciones de indigente del Cosmos. ¿Quien tiene autoridad para corregir a Jesús, Kardec y al Espíritu de la Verdad entre nosotros? ¿Cuál es el misionero de sabiduría infusa que apareció en la tierra para probarnos que las enseñanzas del Evangelio proclamadas por el Espiritismo deben ser sustituidas por fábulas (como dice el Apóstol Pablo) forjadas por éste o aquel individuo fantoche o pretencioso?

El avance de las ciencias y de la cultura general en nuestro siglo nada más hicieron hasta ahora que confirmar, sin saberlo, los principios fundamentales de la Doctrina Espírita. ¿Donde está el punto en que la Doctrina fue superada por las concepciones contemporáneas? Si tuviésemos hoy en la Tierra un misionero divino capaz de abrir nuevas perspectivas en el campo doctrinario, la primera cosa que haría, y que le legitimaría a los ojos de las personas de sentido común, sería empuñar de nuevo el látigo del Mesías para expulsar a los vendedores del Templo.

Precisamos estudiar a Kardec intensamente, asimilar las enseñanzas de las obras básicas, de sumergirnos en las páginas de oro de “La Revista Espírita“, no tan sólo leerlas, pero si meditarlas, profundizando en ellas, redescubrir todo el tesoro de experiencias, ejemplos, enseñanzas y moralidad que Kardec nos dejó. Pero antes de nada precisamos de humildad para entrar en el templo de la Verdad sin la fatua arrogancia de pigmeos que se juzgan gigantes. Precisamos respeto por el trabajo de un hombre que vivió en la Tierra atento a la cultura humana, sirviéndose de ella para después entregarse a la más pesada misión de librarnos de la ignorancia vanidosa y de las tinieblas de las falsas doctrinas de hombres ignorantes y orgullosos.

Al extender las manos para reformar un libro doctrinario debemos preguntarnos a nosotros mismos cual es nuestra intención, nuestro estado íntimo. Porque, si no hacemos eso con respeto y humildad, podremos caer en la trampa de las adulteraciones, que está siempre abierta a nuestros pies inseguros. Y no tengamos dudas de que la omisión, en asuntos de tan profunda gravedad, que se refiere a nuestro propio destino y al destino del mundo, es un crimen de complicidad. Las personas, las instituciones, las publicaciones que no se pronunciaron en la hora crucial de la adulteración incurrieron irremediablemente en la participación del crimen, inscribieron sus nombres en la lista de los que participaron por omisión. Quien asume responsabilidades de divulgación y orientación en el campo doctrinario no puede esconder la cabeza en la arena cuando la tempestad ruge. Esa imperdonable cobardía es siempre señalada con la marca inolvidable de Caín. En cualquier sector de las actividades humanas la fidelidad a las normas y principios es un deber indeclinable de todos. ¿Qué extraño motivo eludiría a los espíritas, integrados en el más alto sector de esas actividades, el de la propagación y sostenimiento de la Verdad, de la pesada responsabilidad que hablaba León Denis?

Seríamos locos e ingenuos si pensásemos que en el Espiritismo estamos con las manos libres, sin la obligación explícita y el deber inalienable de respetarlo y defenderlo.

Aunque no tenemos la intención de herir a nadie, sabemos que son duras estas explicaciones que no son nuestras, pero sí del propio Cristo, cuando recordó a los fariseos que el hecho de saber la verdad les condenaba, porque en su lugar enseñaban y sostenían la mentira.

Porque la Doctrina Espírita es un código del futuro, elaborada para mejorar al hombre y al mundo. No nació del cerebro de un hombre, de una corporación científica o de una escala filosófica, y mucho menos de un colegio de teólogos, pero sí de la realidad natural de los hechos, de los fenómenos rechazados por los materialistas pero hoy aceptados e integrados por ellos mismos en la realidad científica mas avanzada.

No está constituida por preceptos, normas, dogmas, axiomas, sino por principios o leyes que se sometieron a las investigaciones científicas más rigurosas de laboratorio y en el ámbito del campo científico. Estas investigaciones no son sólo las de Kardec, sino las realizadas por científicos eminentes en los medios universitarios de todo el mundo, en general iniciadas con el propósito de negar las conclusiones de Kardec, pero siempre confirmadas.

Se trata, pues, de un patrimonio cultural que se formó en la secuencia del desarrollo de la cultura, bien encuadrada en la Historia y en la Teoría del Conocimiento. Pode-mos incluso decir que las conclusiones de la Doctrina Espírita no son postulados, son hechos. Son los hechos, siempre a disposición de los que pretendan revisarlos, negarlos o incluso contradecirlos, los que constituyen la base del Espiritismo.

Delante de un patrimonio cultural tan sólido y hasta hoy invaluable en todas sus dimensiones, ¿cómo podemos admitir que personas o grupos desinformados se atrevan a alterar, modificar, corregir pretenciosamente aquello que no están ni siquiera a la altura de comprender?

El amor no es una capa de ilusiones, no debe ocultar el error si no defender y sostener la Verdad, cueste lo que cueste, para el bien de todos, adversarios y compañeros.

 

Amor y verdad son las dos caras de Dios, que conforman el rostro divino a los ojos de los que saben y pueden encararlo.

 

 

Del libro “Hora de testimoniar” Herculano Pires

LAS CARACTERISITICAS DEL VERDADERO PROFETA

LAS CARACTERISITICAS DEL VERDADERO PROFETA

El espiritismo nos dice algo muy significativo:”Guardaos de los Falsos profetas” que vienen vestidos de ovejas y por dentro son lobos ladrones; Jesús dijo “Guardaos que no os engañe alguno – Porque vendrán muchos en mi nombre, y dirán: Yo soy el Cristo: y a muchos engañaran.

Profeta se llama a todo enviado de Dios con la misión de instruir a los hombres y revelarles las cosas ocultas y los misterios de la vida espiritual.

Desgraciadamente en todas la épocas han existido hombres que guiados por ambiciones han intentado  ser para el mundo mesías,   enviados por Dios, respaldándose en sus títulos y experiencia han explotado la credulidad de muchas personas  saciando su orgullo, su vanidad, viviendo a expensas de su superchería.

Es por eso que todo seguidor de Dios, debe procurar conocer muy bien, las características del verdadero profeta, enviado de Dios, para no ser presa del engaño.

Son las obras las que se deben examinar. Si los que son sinceros están acompañados de todas las señales de la misión que dicen desempeñar, si poseen las virtudes cristianas y eternas; si son caritativos, si son amorosos, indulgentes, bondadosos, si en apoyo a sus palabras, unen los actos; entonces se puede decir: verdaderamente son enviados de Dios.

Se debe desconfiar de los escribas y fariseos que hablan en las plazas públicas vestidos con largos ropajes ¡desconfiemos de todos aquellos que dicen tener el solo y único monopolio de la verdad! Todo lo que revela un átomo de orgullo, debemos separarlo de nosotros como una lepra contagiosa que corrompe todo lo que toca. Recordando, que cada criatura lleva en su frente, sobre todo en sus actos, el sello de su grandeza o decadencia.”

 

El verdadero misionero de Dios debe justificar su misión por su superioridad, por sus virtudes, por su grandeza por el resultado y la influencia moralizadora de sus obras. Mirando si por su carácter, por sus virtudes, por su inteligencia, está fuera del papel que quiere representar, o del personaje cuyo nombre tome, no sabiendo copiar ni siquiera al modelo.

Los profetas de Dios, jamás recurrirán a hechicería, adivinación, astrología, o cualquier arte ocultista de la ciencia del mal. Ellos recurrirán siempre directamente de lo que Dios, quería que le comunicaran al pueblo de Dios. Nunca servían los deseos de la gente y siempre obedecían la palabra de Dios.

Los verdaderos profetas no son innovadores sino restauradores. Ellos presentan las verdades antiguas y las aplican en nuevos contextos. Ellos no cambian o revocan revelaciones previas dadas por Dios.

No fiarnos de los falsos profetas, sobretodo en un tiempo de renovación, porque muchos impostores se llamaran enviados de Dios; se procuran una vana satisfacción en la tierra, pero una terrible justicia les espera. Erasto, Paris 1862.

Busquemos, pues al Maestro de los maestros como luz para nuestro camino. Si cotejamos los avisos, las novedades, los mensajes y las advertencias que recibimos, desde tal o cual sector de información, aprenderemos sin sombras que la humildad y el servicio son nuestros deberes de cada hora, para que la verdad nos ilumine y el amor puro nos regenere, para estar definitivamente preservados del asedio del mal.

El mundo distingue ruidosamente a los hipócritas, a los expositores de fantasías.

En todas partes, es común observar la victoria de los hombres con labia, que prometen milagros y maravillas. Esos merecen de las criaturas gran crédito. Basta encubrir la enfermedad, la debilidad, la ignorancia o el defecto de los hombres, para que reciban acatamiento. No acontece lo mismo a los cultivadores de la verdad, por más simple que esta sea. A través de todos los tiempos, para esos últimos, la sociedad reservó la hoguera, el veneno, la cruz implacable.

Intentando huir a la angustiosa situación espiritual que le es propia, invento el hombre la “buena dicha”, imponiendo, con todo, a los adivinadores el disfraz dorado de las realidades negras y duras. El charlatán más hábil en la fabricación de mentiras brillantes será el señor de la clientela más numerosa y brillante.

En el intercambio con la esfera invisible, urge que los nuevos discípulos se percaten contra los peligros de esa índole.

La técnica del elogio, la disposición de parecer mejor, el prurito de caminar al frente de los demás, la presunción de convertir conciencias ajenas, son grandes fantasías. Es necesario no creer en eso. Más razonable es comprender que el servicio de iluminación es difícil, comenzando del esfuerzo de regeneración de nosotros mismos.

Es indispensable que no nos perdamos en conclusiones ilusorias. Agucemos los oídos, guardando la palabra del apóstol a los gentiles. Es imprescindible que nos esclarezcamos, individualmente, sobre nuestra realidad, pues hay mucha gente esperando las alas de ángel que no le pertenecen.

Si te encuentra en servicio edificante, si tu conciencia está limpia ¿Qué e importan las opiniones livianas o hipócritas?

Cumple tu deber y camina.

Examina el material de los ignorantes y calumniadores como provechosa advertencia y acuérdate de que no es posible conciliar el deber con la liviandad, ni la verdad con la mentira.

Merchita