PREGUNTAS FRECUENTES EN LA DOCTRINA ESPIRITA

 

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  1. A menudo a algunos individuos les faltan recursos para subsistir, aun en medio de la abundancia que les rodea. ¿A quién deben ellos echar la culpa de esta situación?

 

 – Al egoísmo de los hombres, que no hacen siempre lo que debieran. En segundo lugar, y casi siempre, a sí mismos. Buscad y encontraréis. Estas palabras no quieren significar que base con mirar el suelo para hallar lo que se desea, sino que precisa buscarlo con ardor y perseverancia y no con molicie; sin dejarse desalentar por los obstáculos que con sobrada frecuencia no son otra cosa que medios para poner a prueba vuestra constancia, paciencia y firmeza. (Véase parágrafo 534). 

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  1. ¿Reunirá algún día el progreso a todos los pueblos de la Tierra en una sola nación?

 – No, no en una sola nación, pues resulta imposible. Porque de la diversidad de los climas nacen costumbres y necesidades diferentes, que constituyen las nacionalidades. De ahí que requieran siempre leyes apropiadas a tales necesidades y costumbres. Pero la caridad no conoce latitudes y no hace distinción entre los hombres por el color de su piel. Cuando la ley de Dios sea en todas partes la base de la ley humana, los pueblos practicarán la caridad recíproca, así como los individuos lo hacen de hombre a hombre. Entonces vivirán dichosos y en paz, porque

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266. ¿No parece natural que se
elijan las pruebas menos penosas?

A vosotros sí os parece, pero no al Espíritu. Cuando está despojado
de la materia cesa la ilusión y piensa de otro modo.
El hombre en la Tierra, colocado bajo el influjo de las ideas
carnales, no ve en esas pruebas más que su lado penoso. De ahí que
se le ocurra natural optar por aquellas que desde su punto de vista
pueden conjugarse con los placeres materiales. Pero en la vida
espiritual compara los goces efímeros y groseros con la felicidad
inalterable que entrevé, y por tanto, ¿qué significan para él algunos
sufrimientos pasajeros? Puede el Espíritu, pues, decidirse por la
más ruda de las pruebas y, consecuentemente, por la vida más
angustiosa, con la esperanza de alcanzar más pronto un estado
mejor, como el enfermo elige muchas veces el remedio más
desagradable para curarse en más breve plazo. Aquel que desea
asociar su nombre con el descubrimiento de un país desconocido no

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A menudo a algunos individuos les faltan recursos para subsistir, aun en medio de la abundancia que les rodea. ¿A quién deben ellos echar la culpa de esta situación?

 

 – Al egoísmo de los hombres, que no hacen siempre lo que debieran. En segundo lugar, y casi siempre, a sí mismos. Buscad y encontraréis. Estas palabras no quieren significar que base con mirar el suelo para hallar lo que se desea, sino que precisa buscarlo con ardor y perseverancia y no con molicie; sin dejarse desalentar por los obstáculos que con sobrada frecuencia no son otra cosa que medios para poner a prueba vuestra constancia, paciencia y firmeza. (Véase parágrafo 534). 

Si la civilización multiplica las necesidades, también multiplica las fuentes de trabajo y los medios de subsistencia. Pero hay que convenir en que a este respecto le queda todavía mucho por hacer.

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PREGUNTA LE 668

pREGUNTA 668 LE: Puesto que los fenómenos espíritas se han producido en todas las épocas y son conocidos desde las primeras edades del mundo ¿no han podido inducir a creer en la existencia de muchos dioses?

 – Sin duda alguna, porque como los hombres llamaban dios a todo aquello que era supe humano, los Espíritus eran dioses para ellos, y por eso, cuando un hombre se distinguía entre todos los demás por sus hechos, por su genio o por poseer un poder oculto que el vulgo no comprendía, hacían de él un dios, rindiéndole culto después de su muerte. (Ver párrafo 603). 

La palabra dios tenía entre los antiguos una significación muy amplia. No era, como en nuestros días, una designación del Señor

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  1. El Espíritu protector ¿abandona a veces a su protegido, cuando éste se muestra rebelde a sus consejos?

 – Se aleja de él si comprueba que sus consejos son inútiles y que la voluntad del individuo es proclive a someterse al influjo de los Espíritus inferiores. Pero de ningún modo lo abandona por entero, sino que siempre se hace escuchar. Entonces es el hombre quien cierra sus oídos. Y el Espíritu vuelve tan pronto como se le llama. 

Una doctrina hay que debiera convertir a los más incrédulos, por su encanto y dulzura: es la del ángel de la guarda. Pensar que tenéis junto

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¿EL ESPIRITISMO TIENE ALGÚN TIPO DE JERARQUÍAS O LÍDERES?

 

No, el Espiritismo no tiene jefes, líderes, ni sacerdotes, ni ningún tipo de jerarquía.

 

Para profundizar en el conocimiento espírita puede bastar el estudio en solitario y de forma individual. Pero como en todas las cuestiones de la vida y como “animales sociales” que somos necesitamos el intercambio de ideas, compartir nuestros conocimientos, e incluso, en algunos casos, divulgarlos. Es por lo que desde el origen del movimiento espírita surgieron asociaciones. Desde el momento que hay un grupo de personas que se reúnen y llevan a cabo actividades, de acuerdo a la legislación de cada país es necesaria cierta organización, generalmente establecida y definida en las leyes de asociaciones. Así podremos encontrarnos cargos directivos en las asociaciones espíritas, como puede haberlos administrativamente en cualquier otro tipo de asociación. En el caso particular del movimiento espírita serán necesariamente cargos gratuitos y exentos de cualquier ánimo de lucro.

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¿ES DOLOROSA LA SEPARACIÓN DEL ALMA Y EL CUERPO?

No hay dolor físico como mucho moral, por lo que dejamos, pero que pasa pronto cuando descubrimos “el nuevo mundo”.

Dice El Libro de los Espíritus en la pregunta nº154:

No, a menudo el cuerpo sufre más durante la vida que en el momento de la muerte.

Tanto por las experiencias cercanas a la muerte, en realidad una muerte física y cerebral de la que se regresa, como por las manifestaciones mediúmnicas de los que ya están en el otro lado, sabemos que la muerte no duele, solamente la enfermedad previa que ha podido llevar a ella.

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