AUXILIO ESPIRITUAL
Para transformas en un legitimo elemento de auxilio a los Espíritus sufridores, encarnados o no, no es imprescindible comprender la perversidad como locura, la rebeldía como ignorancia y el desespero como enfermedad
La ceguera del Espíritu es fruto de la espesa ignorancia en manifestaciones primarias o de la obnubilación de la razón en los estados de envilecimiento del ser.
El verbo gastado en el servicio del bien es cimiento divino para realizaciones inmortales. Conversar, sirviendo a nuestros semejantes de modo sustancial, aumentará nuestro lucro. Después de la muerte, lo que hay de más sorprendente es el encuentro de la vida. El organismo periespiritual que condiciona al espíritu en materia más suave y más plástica, después del sepulcro, es fruto igualmente del proceso evolutivo. Como hijos de Dios y herederos de los siglos, conquistamos valores, de experiencia en experiencia, de milenio a milenio. No hay favoritismos en el templo Universal de Dios, y todas las fuerzas de la Creación se perfeccionan en el infinito. Somos creación del Autor Divino y debemos perfeccionarnos integralmente. Dios estableció como ley Universal que sea la perfección, obra del cooperativismo entre El y nosotros, sus hijos.
Desde la amiba en la fría agua del mar, hasta el hombre, venimos luchando, aprendiendo y seleccionando invariablemente. Las páginas de la sabiduría hinduista son escritos de ayer y la Buena Nueva de Jesucristo es materia de hoy, comparados a los milenios vividos por nosotros, en la jornada progresiva.
El hombre posee un cerebro que se divide en tres regiones distintas. En la primera, están los impulsos automáticos, simbolizando el sumario vivo de los servicios realizados; en la segunda situamos las conquistas actuales, donde se yerguen y se consolidan las cualidades nobles que se edifican; la tercera está las nociones superiores, indicando las culminaciones que tiene que alcanzar. En la primera mora el habito y el automatismo, en la segunda el esfuerzo y la voluntad y en la ultima demoran el ideal y la meta superior a ser alcanzada.
Estos departamentos son, el subconsciente el consciente y el súper consciente. Como vemos, poseemos en nosotros mismos, el pasado, el presente y el futuro. Todo el campo nervioso de la criatura constituye la representación de las potencias periespirituales, lentamente conquistadas por el ser, a través de milenios y milenios
El cerebro es el órgano sagrado de manifestación de la mente, en transito de la animalidad primitiva hacia la espiritualidad humana.
El hombre actual representa la humanidad victoriosa, emergiendo de la bestialidad primaria.
El hombre en su estado actual no tiene la suficiente luz para descender con provecho a todos los ángulos del abismo de los orígenes, tal facultad la adquirirá más tarde, cuando su alma esté limpia de todo resquicio de sombra. No hay total olvido en la Corteza Terrestre, ni restauración inmediata de la memoria en las zonas de la existencia, que siguen , naturales, al campo de la actividad física, todos los hombres conservan tendencias y facultades que casi equivalen a efectivo recuerdo del pasado; y no todos, al atravesar el sepulcro, pueden readquirir , repentinamente, el patrimonio de sus reminiscencias. Quien se materializa, en el campo, de la materia densa, no puede volver a encender, de pronto, la luz de la memoria.
Interpretando de una manera simple las tres regiones de vida cerebral nervios, zona motora y lóbulos frontales, en el cuerpo carnal, traduciendo impulsividad, experiencia y nociones superiores del alma, constituyen campos de fijación de la mente encarnada o desencarnada. La demora excesiva en uno de esos planos, con las acciones que le son consecuentes, determina el destino del cosmos individual. La criatura estacionada en la región de los impulsos se pierde en un laberinto de causas y efectos, desperdiciando tiempo y energía; quien se entrega de modo absoluto, al esfuerzo maquinal, sin consultar el pasado y sin organización de bases para el futuro, mecaniza la existencia, destituyéndola de luz edificante. Para que la mente prosiga en dirección de lo alto, es necesario que se equilibre, valiéndose de las conquistas pasadas, para orientar los servicios presentes, y amparándose, al mismo tiempo, en la esperanza que fluye, cristalina y bella, de la fuente superior de idealismo elevado; a través de esa fuente ella puede captar del plano divino las energías restauradoras, construyendo así el futuro edificante.
Jesús nos recomendó el amor a los enemigos y la oración por los que nos persiguen y calumnian. Llegará el día, en que el amor, la fraternidad y la comprensión, definiendo estados del espíritu serán tan importantes para la mente encarnada como el pan, el agua, el remedio; es cuestión de tiempo. Aunque a veces parezca lo contrario, la mente humana de manera general, asciende para el conocimiento superior, a pesar que, a veces, parezca lo contrario.
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Francisco Cándido Xavier
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EL DESCENSO Y LA CAÍDA ANGÉLICA
LA GRAN PLANIFICACIÓN Y EL CALENDARIO SIDERAL
El descenso angélico se da cuando el Espíritu de Dios desciende vibratoriamente hasta el extremo convencional de la Materia cuyo acontecimiento es conocido, por los hindúes como el “Día del Brama. Es una operación que abarca todo el Cosmos, pero incomprensible para el hombre finito y esclavo a las formas transitorias.
La caída angélica, se refiere específicamente a la precipitación o exilio de los espíritus rebeldes, que una vez reprobados en la tradicional selección espiritual del “fin de los tiempos” o “Juicios Finales” se trasladan de su morada hacia otros mundos inferiores. Los réprobos se colocan simbólicamente a la izquierda de Cristo – que es Amor - y emigran hacia otros planetas afines a su índole revoltosa y mala, con el fin de repetir las lecciones espirituales que no eximió en su antigua morada y así recuperan el tiempo perdido mediante el trabajo educativo pero de orden más riguroso.
Maquiavélicos, crueles o astutos, renegaron contra la rectificación espiritual espontánea y se opusieron con vehemencia a cualquier directriz redentora que les hiciera sufrir o exigiera renuncia absoluta, como puede ser perdonar o practicar el Amor enseñado por Jesús.
Los “ángeles caídos” son espíritus rebeldes a cualquier insinuación redentora que les hiera el orgullo y les debilite la personalidad humana. Cuando están encarnados utilizan su apreciado talento para demoler las instituciones y los movimientos que exaltan las virtudes del alma y que fortalezcan la directriz angélica; cuando están desencarnados, se afilian a cualquier empresa satánica del mundo astral inferior, siempre que tengan por objetivo, combatir a los seguidores de Cristo. Todo se debe únicamente a que no quieren adherirse incondicionalmente a la ternura, tolerancia y al amor pregonado por Cristo.
Después de exiliados hacia mundos inferiores, y sometidos al tradicional proceso selectivo del “Fin de los tiempos” esos “ángeles caídos” terminan cediendo en su estructura personal y orgullosa ya sea destrozado por las pasiones devoradoras o por los vicios incontrolables. Destruido el perdón granítico de su vanidad y orgullo, comienza a surgirle la luz angélica que palpitaba en el interior de su alma. Esa emigración de ángeles caídos, de un orbe superior a otro inferior, evita el peligro de la saturación satánica en el ambiente astralito de las humanidades porque en vez de ser eliminada la carga nociva vuelve asumir posiciones la vida espiritual superior, tal como reviven las flores de los jardines cuando se les quita los parásitos malignos.
El Espíritu Superior cuando desciende se doblega a la carne por la reducción de su energía periespiritual y cuando desencarna, retorna a sus paramos de luz en un proceso totalmente inverso que es la ulceración de las energías. En el primer caso, es el aprisionamiento opresivo en la forma, y en el segundo, la liberación para reasumir su condición natural superior. Jamás se puede comparar la ascensión o el retorno espontáneo de Jesús a su mundo angélico, operación sumamente fácil y liberador, con el descenso vibratorio, tan difícil y tormentoso.
Como la Técnica Sideral no podía elevar la frecuencia vibratoria de los planos inferiores hasta el nivel energético que poseía el Espíritu de Jesús, lógicamente, que debería producirse gradualmente la reducción periespiritual del plano Superior hacia el plano inferior, hasta dejarlo ajustado al capullo de carne.
Jesús una vez que retornó a la patria espiritual dejó de sufrir el impacto de las fuerzas inferiores pues estas solo tuvieron acción coercitiva cuando vivía en la materia. Su padrón angélico lo hace inmune a las frecuencias vibratorias groseras. Los seres como Jesús cuando se encuentran en libertad espiritual, son un inmenso campo aurico de luz y de efluvios crípticos que alientan y purifican a los seres inferiores que toman contacto con ellos.
Sin embargo en su descenso espiritual hasta la materia, tuvo que nivelarse a las vibraciones contundentes de los planos inferiores que iba alcanzando. “Una gran Planificación” o “Manvantara” significa “pulsación” o “respiración” de Dios, siendo considerado el “tiempo exacto” que el Espíritu Divino “desciende” hasta formar la materia, para después devolverla nuevamente y volverla a su expresión anterior. Una de esas Grandes Planificaciones abarca el génesis y la desaparición del Universo exterior, comprendido en el termino 4.320.000.000 años terrenos y se subdivide en dos periodos de 2.160.000.000. Años denominados: el “Día Brama” que es cuando Dios aspira o disuelve el Cosmos exterior constituido por las formas.
Lo que para Dios sucede en el tiempo simbólico de un segundo terrestre, para nosotros sus criaturas, abarca 4.320.000.000 años terrestres. El Cosmos eliminando la idea del tiempo es una especie de noche eterna y “mágica” de infinita y policrómica belleza, que transcurre bajo la visión de los Espíritus Reveladores de la Voluntad de la mente Creadora de los Mundos.
La conciencia espiritual del hombre a medida que crece esfericamente, diluye los límites del tiempo y el espacio para actuar en otras dimensiones indescriptibles, abarca cada vez más la magnificencia real del Universo en si misma y se transforma en Creador de otras conciencias menores en la propia Conciencia Sideral.
Aunque la vida angélica transcurra por encima de la idea o el simbolismo del “tiempo” y el “espacio” de las convenciones humanas, lo Alto precisa ajustarse a un esquema de control sideral, respecto a sus relaciones y determinaciones Karmicas o evolutivas, basadas en la rotación o traslación del planeta tierra alrededor del Sol, no es más que una consecuencia del “calendario Sideral” fijado por lo Alto para controlar los fenómenos del Cosmos.
La Administración Sideral disciplina los eventos cósmicos proveyendo, marcando y controlando los acontecimientos generales que deben transcurrir en el tiempo provisto por un “Gran Plano”.
Los directores del Sistema Solar, o de la Tierra, también deben situarse en la idea del “tiempo” y “espacio” para interferir a su debido momento en las necesidades de reajustes planetarios y para la intensificación espiritual de las humanidades de los mundos bajo su dirección.
Realmente, no es necesario mucho conocimiento para los estudiosos de Astrología para verificar, que bajo la conjunción e influencia de los astros favorables solo ocurren hechos loables para la humanidad, como el nacimiento de Jesús, el comienzo de la Era Cristiana el renacimiento de las artes y de las ciencias o los prolongados periodos de paz. Mientras tanto, las situaciones astrológicas entre los orbes de fluidos discordantes o de mala combinación magnética, señalan acontecimientos indeseables que modifican el panorama del mundo y son llamados eventos trágicos, como son las revoluciones y guerras donde se matan hombres, mujeres y niños.
Las influencias astrológicas “predisponen” el temperamento o las iniciativas de las personas, pero no determinan ni “imponen” destinos, pues estos están trazados hace mucho tiempo. Ellos suceden con la aparición de tal o cual astro o bajo determinado signo astrológico, porque así fueron previstos.
Los espiritas y los ocultistas saben que la Vida es el resultado o potencial de las fuerzas, que se manifiestan desde el mundo oculto hacia el exterior. Cuando los planetas toman determinada posiciones en los signos astrológicos, son verdaderos condensadores de las fuerzas ocultas que se convulsionan, se incorporan, se elevan y vuelven a arremeter con todo su potencial en todas las direcciones.
Por consecuencia, si el planeta Júpiter durante su aproximación astronómica proyecta buena influencia magnética sobre la tierra, se debe a que su humanidad vibra con emociones y pensamientos de elevado tenor moral, pero también es evidente que los de Júpiter en sentido contrario, han de sufrir el impacto violento de la carga desagradable emitida por las imperfecciones mentales de los tres billones de ciudadanos terrestres.
La onjunción Saturno, Marte y Júpiter cuyo trío planetario transporta una carga humana, moralmente superior a la de la tierra, entonces produjo la unificación de fluidos sedativos que embebieron al mundo terrenal de influencias saludables y predispuso a los humanos a mejores sentimientos.
Así los hombres buenos, amorosos y pacíficos, se volvieron más predispuestos a la bondad, a la paz del espíritu a la ternura y mansedumbre, transformando la atmósfera de Galilea en un campo psíquico favorabilísimo para el advenimiento de la Era Cristiana. También es evidente, que los malos, belicosos e irascibles bajo tan buenas influencias se sintieron estimulados para mejorar sus impulsos animalizados.
El mes de Diciembre, por ejemplo, y particularmente el día 25 que se festeja el nacimiento de Jesús, los sentimientos de los hombres y sus pensamientos son más enternecidos y menos instintivos. Es un día de buena influencia “espiritual”, puesto que impacta has en los temperamentos más bruscos y renace un jubilo grandioso en el alma de todas las criaturas.
Todo lo contrario ocurre con la fiesta animalesca del carnaval. Allí el aire se infesta, las personas se vuelven belicosas, los tímidos y serviciales se ponen a voluntad de la turba y protegido por las mascaras y disfraces, abusan del cinismo y lanzan al exterior sus complejos recalcados durante los 365 días del año. El alcohol servido a granel, activa el instinto inferior del ser y lo ayuda a manifestar en el escenario del mundo, la torpeza, la malicia y la liviandad acumulada por las convicciones sociales.
Para Dios el hombre en la creación es lo más importante, ya que el hombre “piensa” y los planetas son sustancias que apenas les sirve de morada.
Es incuestionable que la vibración de Jesús es muy superior al magnetismo cósmico, o terrenal “impuro” y jamás necesitará depender de las situaciones planetarias favorables para ejercer su misión redentora. El hecho de que los Directores Siderales escogieran circunstancias y condiciones magnéticas favorables para su advenimiento en la materia, no implica considerar que para encarnar debía estar sujeto a esa manifestación, pues Jesús ya había realizado lo peor, es decir, había transpuesto la fabulosa distancia vibratoria, que separaba su mundo espiritual con la población terrícola de la materia.
Jesús no era un pecador en busca de su redención espiritual en el mundo tierra, sino un sublime Instructor en misión de esclarecer a los hombres, es obvio que merecía la mejor asistencia posible para la consecución de su obra.
La influencia de Piscis sobre Jesús y sus apóstoles duro 2.160 años; la humanidad del tercer milenio ha de vivir bajo la influencia de otro signo, que a de ser Acuario. Bajo este signo los hombres tienden a desenvolver la mente y a consolidar definitivamente las cualidades cultivadas bajo el signo de Piscis. Los que nacieron bajo el signo de Piscis la astrología dice que son emotivos, irradian simpatía, aunque son rudos o débiles; inquietos, se interesan por la vida psíquica; son receptivos a los mensajes elevados, hospitalarios y desinteresados; son románticos soñadores y reconocidos como sufren y se amargan cuando ofenden o perjudican a alguien, pueden hablar de la primera intención sobre el ideal superior, pero corrigen sus indecisiones, y a veces lo hacen a costa de su propia vida. El signo de Piscis o de los peces, dejo su marca en los acontecimientos vividos por Jesús. Jesús fue reconocido como el “Pescador de las Almas”. Ante Pedro, Jesús lo invito a ser un pescador de hombres”….
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del Libro “El Sublime Peregrino” de Ramatis.
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DIALOGANDO CON LOS ESPÍRITUS
Cada manifestación es diferente. Nunca sabemos, con seguridad, las intenciones del Espíritu que se aproxima, que problemas nos trae, cuáles son sus características, cual es la razón de su presencia entre nosotros.
La propia mediúmnidad no es un instrumento de precisión, como un microscopio o un reloj, que funcione, repetidamente, de manera previsible y controlable. El médium es un ser humano ultrasensible, de psicología compleja, encargado en transmitir el pensamiento de un desencarnado, pero está muy lejos de ser mero aparato mecánico de comunicación, como un teléfono o una radio, aunque no obstante se hable en sintonía y en vibraciones, cuando a el nos referimos. Sus facultades sufren influencias variadas, del ambiente, de su estado de salud, de su problemática intima, de su fe o ausencia de ella, de su interés en el trabajo, que puede fluctuar, de su capacidad de concentración, de su confianza en los compañeros que le rodean y, especialmente, en el dirigente del grupo y, obviamente, de los Espíritus manifestantes. Y hasta estos, que son también seres humanos – no nos olvidemos de esto – varían sus presentaciones, de una para otra manifestación, según sus propias disposiciones.
Por otro lado, es necesario considerar, también, que hay diferentes formas de mediúmnidad: de incorporación, o psicofónica, de videncia, clariaudiencia, psicografia, así como existen médium que conservan su conciencia durante la manifestación, y médium que pasan a lo que se convino llamar estado “inconsciente”.
Es inadecuada la expresión “mediúmnidad inconsciente”. El Espíritu del médium no está en estado de inconsciencia, simplemente se aparto de su cuerpo físico, para cederlo al manifestante. Lo máximo que se puede decir es que la conciencia no está presente en el cuerpo físico, o mejor dicho, no se manifiesta a través del cuerpo material, temporalmente ocupado o manipulado por una entidad extraña a su economía. Si el médium se sumergiese, en Espíritu, en el estado de inconsciencia, el manifestante asumiría posesión total de su organismo y haría con el lo que le pareciese bien.
Existen manifestaciones violentas, y muy libres, durante las cuales los Espíritus incorporados mueven el instrumento mediúmnico aparentemente a su voluntad, haciéndole gritar, dar puñetazos, levantarse, derrumbar muebles, rasgar libros y cuadernos, y promover disturbios semejantes
La mediúmnidad sonambúlica se asemeja al estado de posesión; pero, basta invocar esta, para sentir la diferencia entre una y otra manifestación. El poseso es realmente un médium, pues ofrece condiciones para que otro Espíritu se incorpore en el, pero el médium no es un poseso, en el sentido de que el manifestante pueda hacer, con el, todo cuanto le parezca, en cualquier momento y sin límite de tiempo, o totalmente sin disciplina.
En un grupo mediúmnico en que la supervisión espiritual sea firme y segura, la mediúmnidad sonambúlica puede y debe funcionar perfectamente, pues muchos Espíritus necesitan estar unidos a tales médium. Ellos provocaran disturbios y se agitaran bastante, según los recursos y censuras que encontraran en sus médiums, pero no nos olvidemos de que, los guías espirituales del grupo estarán atentos, para que ellos no cometan desatinos, como el propio médium estará presente y consciente, acompañando atentamente la manifestación, y puede, con certeza, interferir, para que el Espíritu manifestante no se exceda, aunque se le permita una considerable libertad. En casos extremos los orientadores espirituales del grupo también adoptaran medidas de excepción, para contener las manifestaciones más violentas. Ya tuvimos oportunidad de presenciar algunos de esos casos, en que el Espíritu es virtualmente “maniatado”, por lazos fluidicos invisibles a nuestros ojos, pero de una realidad indiscutible para el, porque lo inmoviliza instantáneamente.
El grupo debe estar, así, perfectamente preparado para innumerables formas de manifestación. Ellas son imprevisibles e inesperadas. El adoctrinador experimentado sabrá identificar prontamente las primeras señales de la incorporación, cuando el Espíritu comienza a acomodarse a la organización mediúmnica. Es necesario recordar que, frecuentemente, el Espíritu manifestante esta parcialmente unido al médium, horas, y hasta días enteros, antes de la _ sesión. En estos casos, cuando se trata de un Espíritu desarmonizado, aunque la manifestación no sea ostensiva, porque esto implicaría admitir mediúmnidad totalmente descontrolada, el médium sufre inevitable malestar físico, dolor de cabeza, presi6n sobre la nuca, sobre los plexos, sensación de angustia indefinible y, hasta incluso, estado febril, postración, irritabilidad, agresividad y varios otros síntomas de desorganización psicosomática.
El médium experimentado y responsable debe estar preparado para eso. No se asuste, no se aterrorice, no tema y, sobre todo, no deje de comparecer al trabajo, por causa de esas disonancias psicofísicas, pues es eso mismo lo que desean los compañeros desequilibrados, es decir, apartarlo del trabajo.
Ese envolvimiento puede darse también con los demás participantes del grupo que, aunque no estén dotados de mediúmnidad ostensiva, sufren también terribles presiones de los hermanos perturbados. Uno de los blancos predilectos de esas penosas aproximaciones es el adoctrinador, tenga o no mediúmnidad ostensiva. El cerco en torno de el es permanente, tenaz, implacable, impiadoso, porque los compañeros desencarnados enfermos, creen que neutralizándolo, acaban con el grupo, lo que muchas veces, infelizmente, es verdad.
Este o no este el Espíritu unido al médium antes de la sesión, es cierto que el planeamiento espiritual ya tiene las tareas de la noche distribuidas por anticipación, y en la secuencia que creen mas conveniente a la buena marcha de los trabajos. Generalmente, cada médium tiene su propio “estilo”, para indicar el inicio de la comunicación: colocar las manos sobre la mesa, respirar con mayor profundidad, dos o tres veces, agitar ligeramente la cabeza o el cuerpo, gemir, levantar los brazos, en una somatología que el adoctrinador, habituado a trabajar con el, sabrá identificar, a fin de iniciar el tratamiento del hermano que se presenta.
A veces, el Espíritu comienza luego a hablar, o a vociferar, pero, usualmente, el necesita de algunos segundos ‘ para apoderarse de los controles psíquicos del médium, y no consigue hablar sino después de haberse acomodado bien a la organización de su instrumento. El adoctrinador debe aprovechar esos momentos para dar una palabra de , bienvenida, saludándolo con atención, cariño y respeto. En algunos casos el Espíritu solamente consigue expresarse con mucho trabajo, en virtud de su estado de perturbación, de indignación, o por estar con deformaciones periespirituales que se lo impiden. Otras veces, valiéndose de astucia, o , preparando celadas, se mantiene en silencio, para que el adoctrinador se canse, en la tentativa de descubrir sus motivaciones, a fin de intentar ayudarlo, con lo que el se divierte bastante.
En ciertas ocasiones, el viene revestido de un manto de mansedumbre y tranquila seguridad. Dice palabras dulces, nos asegura sus buenas intenciones, nos da consejos. Uno de ellos, cierta vez, comenzó serenamente, con un llamamiento “a los corazones bien formados”, en un lenguaje de pacificación y entendimiento. Le digo que estamos dispuestos a la pacificación y al entendimiento, siempre que el venga en nombre de Dios: pero, por mas que se esfuerce – cosa extraña! – no consigue pronunciar el nombre de Dios, como yo le pidiera. Por fin, explota en irritación y “abre el fuego”, gritando que acabo la farsa. Y derrama un arsenal de amenazas e intimidaciones.
Existen los que fingen dolores que no sienten, o mutilaciones que no poseen, como ceguera o falta de la lengua. Miran, con esos artificios, distraer nuestra atención del punto principal de su problemática, o simplemente se entregan al placer irresponsable de engañar, mistificar, defraudar, o también, como algunos me dicen, a veces, de cansar al médium encargado de darles pases.
De cualquier forma que sea la apertura de la comunicación, el adoctrinador debe esperar, con paciencia, después de recibir al compañero con un saludo sinceramente cortes y respetuoso. Sea quien fuere el que comparezca ante nosotros, es un Espíritu desajustado, que necesita socorro. Algunos vienen mas desarmonizados que otros, pero todos necesitados – y deseosos – de una palabra de comprensión y cariño, por más que reaccionen a nuestra aproximación. Los primeros momentos de un contacto mediúmnico son muy críticos. Aun no sabemos a que viene el Espíritu, que angustias trae en el corazón, que intenciones, que esperanzas y recursos, que posibilidades y conocimientos. ¿Estará unido a alguien que estamos intentando ayudar? ¿Tiene problemas personales con algún miembro del grupo? ¿Lucha por una causa? ¿Ignora su estado, o tiene conciencia de lo que pasa con el? ¿Es culto, inteligente, o se presenta inexperto e incapaz de sostener un dialogo más sofisticado?
Una cosa es cierta: no debemos subestimarlo. Puede, al principio, revelar una clamorosa ignorancia, y entrar, después, en la posesión de todo el acervo cultural de que dispone. Difícilmente el Espíritu es bastante primario para ser clasificado, sumariamente, como ignorante. Nuestra experiencia acumulada es mucho más amplia de lo que sospechamos.
EXTRAÍDO DEL LIBRO “DIALOGO CON LAS SOMBRAS” DE HERMINIO. C. MIRANDA.
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JESÚS EL LIBERTADOR DE LA MUJER
En sus pasos y ministerios siempre estaban presentes las mujeres abnegadas, que constituían apoyo y nobleza caracterizando la seguridad superior de Sus enseñanzas.
Subyugada por la tradición y relegada a un plano secundario, las mujeres eran objeto de desdén de los hombres, que apenas las utilizaban para reproducción del abuso.
Sin derechos religiosos, en cualquier tipo de participación en el culto, las doctrinas dominantes las tenían en condiciones subversivas, desde las remotas anotaciones del Pentateuco y de las profecías.
Jesús, el Gran Libertador, jamás las discriminó, enseñándoles y renovándoles los sentimientos ultrajados.
En todas las situaciones las engrandeció, generando ceniza entre aquellos que ya se constituían adversarios.
Emulándolas a la permanencia en los deberes domésticos, las convocaba a la construcción del nuevo futuro, por ser las primeras educadoras, responsables por los alicientes del porvenir en la intimidad de los hogares.
Cuando se le acercaban, portadoras de enfermedades de variado orden, o perturbadas por los Espíritus inferiores, las liberaba con inmenso cariño, clamándolas a la perseverancia en los propósitos superiores, manera eficaz de mantener indemnes a las influencias perniciosas de las fuerzas del mal y de la perversión.
Utilizadas sin la menor consideración por su feminidad, cuando sorprendidas en el error, siempre eran acusadas y punidas, más nunca sucedía lo mismo con aquellos que la inducen al delito o las obligaron a la condición servil.
El preconcepto contra las mujeres se hiciera abominable, hediondo.
Siempre hacía referencia a la adultera, a la obsesada y pervertida de Magdala, no en tanto, hay un silencio sobre los adúlteros, los obsesados que buscaban a la enferma vencedora de ilusiones.
Jesús, que penetraba el socavón de los sentimientos, levantó su voz ofreció su comprensión a las mayores víctimas de los errores, en el caso, las mujeres infelices, a las cuales orientó, procurando liberarlas del yugo subalterno a que se sometían.
No era, pues, de causar sorpresa que las mujeres Lo siguiesen, que le ofreciesen recursos a favor del ministerio espiritual y fraternal que El inaugurara, agradecidas y conmovidos ante Su amor.
Como consecuencia, a El se deben los primeros gestos a favor de la liberación femenina las trabas que se presentaron a través de los milenios.
…Y fueron las mujeres que no temieron a las circunstancias desdichadas de la via dolorosa siguiendo-Lo y compungidas, y quedando a Su lado y al lado de Su madre en la tragedia de la Cruz.
Como respuesta de amor, fue a la arrepentida Magdalena, a la que El se apareció por primera vez después de la muerte, entonando el himno incomparable de alabanza a la Vida aunque Juan Y Pedro también hubiesen visitado la sepultura donde fue inhumado.
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Narra el Evangelista Lucas (*), que algunas mujeres que habían sido curadas de Espíritus malignos y de enfermedades, le acompaño y a los doce, de entre los cuales, María llamada Magdalena , de la cual habían salido siete demonios, Joanna, la mujer de Cusa, el administrador de Herodes, Susana y muchas otras que los servían con sus bienes.
No fueron pocos aquellos q quien El liberara de Espíritus perversos, a quien restituiría los movimientos, abriera los ojos a la luz, devolviera el sonido, limpiara el cuerpo de las más variadas enfermedades, y todo Lo abandonaron.
Ninguna voz se irguió para defender-Lo o siquiera para justificar-Lo.
Las mujeres, no en tanto, sin cualquier recelo, estuvieron en la entrada triunfal de Jerusalén como en medio de los soldados desvariados y del pueblo ingrato, siguiendo-Lo con fidelidad.
Jesús sabia que el sentimiento femenino, preparado para la maternidad, no teme a los sacrificios ni recela situaciones penosas, porque está constituida para la renuncia de sí misma y para la abnegación hasta el holocausto, habiéndole sido confiada el ministerio de amar a las criaturas desde el momento de su formación en el seno.
De ese modo, invistió en su sensibilidad y nobleza, confiriéndole confianza y confiándole la dignidad que le había sido retirada por las pasiones subalternas de los antiguos legisladores y de los profetas fanáticos.
Dios a todos nos hizo iguales, estableciendo polaridades para el elevado principio de la reproducción, sin cualquier inferioridad, como parte de otro.
El Creador, que concibió y genero el Universo jamás necesitaría de adormecer al hombre para extirparle la costilla elaborando a la mujer. El proceso de la vida es el mismo, organizando molécula por molécula bajo la Ley de transformaciones incesantes y renovación interminables.
En Su código de amor, no hay lugar para el mal, para la discriminación para las tinieblas… Todo son bendiciones edificantes en situaciones específicas para la finalidad general de la perfección que está destinada a todo y a todos.
Las mujeres, al lado de Jesús, eran las manos del socorro, atendiendo a los enfermos, a los niños aturdidos y rebeldes que le eran llevados, providenciando alimentos y ropas, auxilio de todo jaez entre las aldeas y ciudades, pueblos y ayuntamientos.
La multitud siempre Lo seguía; la masa informe y sufrida, que se conmueve y se irrita, que sigue el rumbo y se extravía, que aplaude y apedrea conforme la situación, necesitando siempre de ayuda en la retaguardia, colocando equilibrio y esclarecimiento , a fin de calmar los ánimos y refundir coraje en los desalientos.
Eran sus voces suaves y compasivas las que tranquilizaban a los exasperados antes de llegar hasta el Maestro; su paciencia y gentileza que amainaba la ira y la rebeldía procedentes al contacto con El constituyendo seguridad y alivio para las pruebas que los desesperados cargaban en un clima de reparaciones dolorosas.
Conocidas ya, recurrían a sus caricias muchas otras mujeres amargadas, que experimentaban el oprobio y la humillación doméstica, y las cuales confortaban con su propio ejemplo de fe.
Jesús las necesitaba, depositando en ellas esperanzas a favor de un mundo nuevo donde no existiesen las discriminaciones, ni los preconceptos de cualquier naturaleza.
¡Jesús y las mujeres! …
…¡Y los niños, y los hombres de todos los tiempos!
Por eso, Su mensaje nunca más desaparecerá de la humanidad y jamás se apagará de la memoria de los tiempos, hasta el momento del gran encuentro con El, más allá de las formas y de la transitoriedad del mundo material.
Divaldo Pereira Franco
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EL BIEN FUERZA SUPREMA
Jesús nos recomienda amar a los enemigos y nos advierte de que la única energía susceptible de remover el mal y extinguirlo es y será siempre la fuerza suprema del bien.
La naturaleza humana es un conjunto de acciones y reacciones espirituales y materiales. Interpretarla apenas a través de uno de sus aspectos es caer faltamente en el error. De un lado, tenemos el alma, el espíritu encarnado, que es el señor el director del cuerpo. Por otro lado, el organismo físico, en la plenitud de su vitalidad animal. En la antigüedad, y particularmente en la Edad Media, la mentalidad popular, apegada al sentimiento de lo maravilloso, atribuía todo al espíritu, subestimando la acción del cuerpo. Vinieron de ahí las exageraciones de toda especie, creando supersticiones y temores, de las que se originaron muchas creencias, rituales y dogmas religiosos.
Con el Renacimiento creo nuevas formas de interpretar la vida. La filosofía dejó de ser antigua sierva de la teología, y la revuelta intelectual contra la tradición y la autoridad abalo profundamente a la mentalidad popular. Los hombres pasaron a desconfiar de las explicaciones místicas, a repeler las supersticiones, y llegaron, en el mundo moderno, a la exageración opuesta, dando supremacía al cuerpo y negando o subestimando la acción del espíritu.
Fue exactamente cuando más se acentuaba esa nueva forma de exageración, de parcialidad, que el Espiritismo surgió en el mundo, dando pleno cumplimiento a la promesa del Consolador, formulada por Jesús. La función del Espiritismo es restablecer el equilibrio conduciendo al hombre a la verdad.
El verdadero espirita, conocedor de los principios sublimes de su doctrina, es un jardinero del amor, según el poema inmortal de Tagore. Día a día, el trabaja los semilleros del corazón, de la sensibilidad y de la inteligencia, removiendo la tierra, extrayendo las hiervas dañinas y sembrando la buena simiente de las flores evangélicas. No basta creer en la sobrevivencia y participar de sesiones u oír palestras. Kardec señalo que se conoce al verdadero espirita por su transformación moral. Y esa transformación no se verifica sin trabajo incesante del hombre en la modelación de si mismo. Los Espíritus del Señor pueden auxiliarnos más el trabajo de nuestra transformación es principalmente nuestro, y debe ser realizado por nosotros mismos.
Algunas religiones nos condenan por esa teoria del esfuerzo propio, alegando la existencia de la gracia, más Kardec definió la gracia como la fuerza que Dios concede al hombre de buena voluntad, para que venza sus imperfecciones. Sabemos que existe la gracia. Más sabemos, también, que debemos colocarnos en condiciones de merecerla, y que eso depende de nosotros mismos. Trabajemos, pues, diariamente, nuestro jardín interno, para ser espiritas.
La principal característica del Espiritismo es crear, en la tierra, un hombre nuevo. Ese hombre nuevo será muy diferente del que conocemos en la civilización actual. Su interés mayor no será el dinero, la conquista de las riquezas y poder, más si el mejoramiento espiritual. En vez de mandar, el querrá obedecer. Su gran virtud estará en la obediencia a las leyes supremas de la vida, que le permitirá establecer, en la Tierra, la concordia general.
El hombre de hoy es esencialmente ambicioso. Todas sus luchas solo tienen un objetivo: su enriquecimiento y aumento de poder. El hombre de mañana, creado en los principios renovadores del Espiritismo, será esencialmente fraterno. Todas sus acciones objetivaran el amor entre las criaturas, en la gran fraternidad universal del Reino de Dios.
Cuando el Cristianismo surgía en la tierra, su finalidad también era esa. Y el Cristianismo, como el fermento de la parábola evangélica. Trabajo el mundo durante dos mil años, llevando la pesada harina humana. Ahora la harina se presenta en condiciones de recibir los últimos impulsos, que nos llega de lo Alto, en el cumplimiento de la promesa evangélica del Consolador.
Los espíritus nos ayudan constantemente. Los malos nos ayudan en la manutención de nuestros vicios, o en la creación de otros, nuestros pensamientos negativos y en la maledicencia. Los buenos nos ayudan en el mejoramiento de nuestras virtudes o en la adquisición de otras, en los pensamientos positivos y en la comprensión y tolerancia para con el prójimo. Todos, buenos y malos, somos siempre ayudados por los espíritus, que están constantemente a nuestro alrededor. De esa manera, cada cual puede elegir libremente a sus auxiliares. Los que se complacen en la rutina del error y de la maldad tendrán los ayudantes que más les conviene. Los que procuran corregirse, mejorarse, haciendo de la vida un aprendizaje moral, tendrán los ayudantes que necesitan. Mientras tanto, conviene no olvidar que para dejar viejas compañías y adquirir nuevas, será siempre necesario enfrentar la reacción de aquellas que no nos abandonan con facilidad.
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LA LEY DE JUSTICIA.
PIETRO UBALDI
Contra el método de ataque y defensa, del mundo, solo el de la no resistencia, el del Evangelio, lo resuelve. Nuestro ofensor, es el instrumento de la Ley de Justicia.
La sabiduría del mundo consiste en gran parte en el arte que practican los astutos, seguidores del camino más corto, con la intención de escapar de la Ley. La lucha nace de esa forma de encarar la vida, y la finalidad que explica esa lucha es la de desenvolver la inteligencia en sus niveles más bajos.
Nuestra vida actual está regida por la ley de la lucha, en donde el más fuerte vence y domina. Esto significa que en todo momento estamos sujetos a recibir ataques. De ahí la necesidad de una defensa. ¿Qué nos dice la ley al respecto? ¿Cómo resuelve ella el problema? ¿Cuáles son nuestros derechos y deberes? ¿Cuál es la conducta que nos conduce a resultados mejores? ¿Cuál debe ser nuestra reacción y ataque? ¿Cuál es el medio más sabio y ventajoso para resolver el caso?
Este es un punto donde más resalta la oposición entre el sistema del Evangelio y el del mundo. El primero sustenta la regla de la no resistencia, el segundo el uso de la reacción violenta. Se trata de leyes que pertenecen a dos niveles evolutivos diferentes, leyes verdaderas, cada una en su respectivo plano de la vida, al cual están adaptadas. Se trata de dos maneras de concebir, en función de puntos de referencia diferentes.
¿Cuándo recibimos un golpe, Sabemos de donde viene? Su origen puede, al principio, encontrarse en una de estas tres causas: 1ª) El acaso, 2ª) la voluntad del agresor, 3ª) La voluntad de Dios. Observémoslas:
1ª) la teoría del acaso es inaceptable para quien sabe que el universo es un organismo cuyo funcionamiento es regulado por la Ley. Ningún sistema de esta naturaleza no puede haber dado lugar para el acaso, sobretodo en lo que respecta al dolor, cosa tan importante, por sus causas y sus efectos, en el destino del hombre.
2ª) hemos visto que la voluntad del hombre cerrada entre limites, es como la libertad del pez en el rió o el de un coche en una camino del cual no puede salir.
3ª) Quien establece esos limites in transponibles es la regla cierta de todo movimiento dentro de ellos, es la voluntad de Dios, por El mismo escrita en Su Ley. Traspasar esos limites da origen al dolor.
Es posible, de ese modo, establecer la causa de lo que acontece y también de los ataques recibidos.
¡) Ella no está en el acaso.
2) Dentro de los límites marcados por la Ley o voluntad de Dios, la causa está en la voluntad del hombre. Esto le es permitido escoger entre lo cierto, permaneciendo en el orden de la Ley, y el errado saliendo de ese orden con la desobediencia. Todo lo que es debido a la voluntad del hombre, se podría llamar de causa próxima. En este punto su vista miope se detiene, y no ve más allá, asegura haber atendido el punto final del problema.
3) Más, allá de las causas encargadas de dirigir el caso particular, dejando al hombre en libertad de manera que aprenda, para más allá de esas causas secundarias y periféricas, existe una causa mayor, principal y central, una causa de todas las otras causas menores, que las dirige y domina, entonces, aquella que se juzga ser la única es la primera fuente de los acontecimientos de la vida, no es sino una causa relativa, momentánea y aparente, un medio en que se realiza una causa mucho más distante verdadera, fundamental, absoluta y definitiva. Es lógico que esta otra causa tan diferente solo se pueda encontrar en el seno del último término, esto es, en Dios y en su voluntad, por encima de todas las cosas.
Acontece que esa causa mayor abraza y coordina todas las causas menores movidas por el hombre, inclusive su libertad de oscilación entre la verdad y el error, el bien y el mal etc.…que tiene que obedecer y están sujetas a aquella causa mayor, que es la justicia de Dios. De ese modo, el hombre está libre para actuar cierta o erradamente, sin embargo, más allá de eso su libertad no alcanza, pues actúa otra causa que es la Ley, esto es, la justicia de Dios con sus fatales reacciones contra la desobediencia.
No hay duda, el ataque que nos golpea es movido por un ser, llamado, por eso, nuestro enemigo. Más, el es solo la causa próxima y es contra esta que, en nuestra miopía, comenzamos a luchar. ¿Más, como se puede corregir el hecho hasta que atendamos sus causas profundas, practicando en ellas la actividad correcta? Se explica así, el motivo por el cual el mundo, operando en la superficie, no recoge sino los resultados superficiales. En verdad, a pesar de las armas pará la defensa estar siempre en acción, los ataques vuelven a surgir continuamente de todos lados, quedando el problema sin solución. Y lo que siempre continua permaneciendo en pie es la lucha continua de todos contra todos. Más, es lógico, no se puede curar una dolencia solo con el tratamiento de sus síntomas exteriores.
Así, el mundo queda en la superficie del problema. Cada uno procura destruir sus enemigos, más no la causa que genera enemigos: procura apartar los golpes más no acusa lo que los produce. Para que el problema sea resuelto, eliminando en definitiva los efectos, lógicamente es necesario que sea removida no solamente la causa próxima de ellos, más también su causa primera, de la que todo deriva. Sin embargo, el mundo de los hombres prácticos, que quedan apegados a la realidad, prefiere cuidar de las cosas próximas, porque estas son consideradas positivas, se tocan con las manos, mientras se desconocen las causas primeras, juzgadas teóricas, fuera de la realidad, no percibidas por los sentidos. Más, la causa del problema, que nació con el hombre y fue siempre encarado con este criterio, aun no está resuelto, después de tantos milenios, y aun subsiste, nos prueba que en estos casos esos hombres están herrados.
Ningún sistema centro periférico como el de nuestro universo, no puede haber camino que no lleve para Dios. ¿Solo en El, se puede encontrar la causa de todo?. ¿Más, como puede Dios ser la causa de los golpes que recibimos? No hay duda, ellas salen de las manos de nuestros enemigos. ¿Más, si existe una Ley general del orden, como nos parece claramente demostrado, quien fue quien los dejo revelarse contra nosotros y por qué de una determinada forma y no de otra? ¿Como puede Dios dejar que una función tan importante como la de Su justicia , quede abandonada en las manos de nuestros agresores, dejando a ellos el poder de juzgar y punir, lo que solo a El puede pertenecer, porque es el único que sabe lo que hace? La reacción de la Ley ha de ser conforme a la justicia, proporcionada a la calidad y extensión de nuestro error. ¿En un trabajo tan importante, que exige tanto conocimiento, puede Dios, que todo lo dirige, ser dirigido por nuestros ofensores y tener que obedecer a la voluntad e ignorancia de ellos? ¿Qué pueden ellos saber de nuestros merecimientos? Desmoronaría todo el edificio de la Ley, basado en el orden y la justicia. Seria el caos en el seno de Dios. De todo eso se sigue que no puede surgir un ataque contra nosotros si no lo hubiéramos merecido. El hombre que lo ejecuta, sea quien sea, es solo una cosa secundaria. Cualquier individuo, funcionando como instrumento, puede realizar eso cuando, por las cualidades que posee, se encuentra en las condiciones apropiadas. Entonces, aparecerá en nuestra vida un ofensor. Si esto no fuera posible de un modo, acontecerá con otro. Cualquiera que sean nuestros poderes humanos, nadie podrá paralizar el funcionamiento de la Ley en su punto fundamental “la justicia de Dios. Conforme esta justicia, nadie podrá llegar hasta nosotros, si no hubiésemos, por nuestros errores, dejado las puertas abiertas. Quedaremos. así, a merced de todos los atacantes, cualquiera que ellos sean, si lo hubiéramos merecido por la reacción de la Ley, que los hizo sus instrumentos.
Cuando el problema está encuadrado en esos términos, parece claro que la defensa que el mundo practica, limitada solo contra el ofensor, no solamente es inútil, más representa un nuevo error que se junta al viejo, aumentándolo. El remedio, entonces, es solo uno: no merecer, esto es, tener cuidado en preparar nuestro futuro no errando en ir contra la Ley y no mereciendo, así su reacción. Y si lo hubiéramos merecido, no hay que huir: es necesario pagar. Podremos destruir con la fuerza todos los enemigos. Otros surgirán para perseguirnos, mientras no hayamos pagado todo. Si construimos la casa de nuestro destino sobre las arenas movedizas de la prepotencia y de la injusticia, es lógico que ella caiga sobre las rígidas piedras de la justicia. Mientras tanto, todo depende de nosotros mismos y no de los otros. El enemigo que nos agrede somos nosotros mismos, que con error provocamos la reacción de la Ley que, por su vez, moviliza los elementos apropiados para ejecutar esa reacción. Ahora se puede comprender mejor lo que tantas veces dijimos: quien hace el bien, como quien hace el mal, lo hace para si mismo. Por la justicia de Dios no puede haber un mal que no haya sido merecido. Esto no quiere decir que la justicia de Dios, sola, por si misma, quiere ejecutar el ataque contra nosotros. La divina justicia representa apenas la norma que regulariza y el poder que impone el desencadenamiento del ataque conforme la Ley, cuando lo hubiéramos merecido.
Por eso, nuestro enemigo, contra el cual apuntamos nuestras armas, no tiene poder alguno contra nosotros, más allá de aquel que nosotros mismos le conferimos con nuestras obras contra la Ley de Dios. Si nosotros destruyéramos con la fuerza ese enemigo, crecerá nuestra deuda ante la justicia de la Ley y con eso concederemos, a un número mayor de enemigos, poderes mayores contra nosotros. ¿Qué se gana entonces utilizando el método del mundo? Aparece aquí la necesidad lógica de practicar el método de la no resistencia, porque el es el único que representa un verdadero sistema de defensa; paralizar al enemigo no paraliza el ataque, más si empeora nuestra posición, porque el: verdadero enemigo no es aquel que vemos. Se trata de una ilusión de nuestros sentidos, ilusión que cabe a la inteligencia deshacer.
Quien comprendió como funciona el juego de la vida que estamos explicando, cuando recibiera una ofensa, no reacciona contra su ofensor, porque sabe esto: el no tiene valor alguno, a no ser el de representar un instrumento ciego en las manos de Dios. Por eso, no merece ni odio, ni venganza. Quien comprendió esto, al recibir el ataque, lo acepta como lección de las manos de Dios, que con eso no quiere vengarse, ni punir, más si dirigirnos, para que salgamos, así del error y del sufrimiento. Que volvamos de ese modo, al orden de la Ley; mientras que usando el método del mundo, nos salimos más aun fuera de la dirección, aumentando deudas y sufrimientos. . y si alguien nos ofende sin haberlo merecido, el ataque no nos alcance, no nos penetre, y quien nos hiciera mal, no lo hace a nosotros, más si a si mismo. Todo vuelve a su origen. Quien es verdaderamente inocente es invulnerable a todos los asaltos. ¿Más, se encuentra por ventura, en nuestro mundo, alguien que sea completamente inocente?
Entonces, cuando alguien nos ataca, eso acontece conforme la justicia de Dios. Nuestras cuentas son con Dios y no con nuestro enemigo. Si el nos hace mal, en rendirá también cuentas a Dios, y tendrá que pagarlas; más, eso no nos pertenece. Surgirán para él otros enemigos y ataques, para que siempre se cumpla, en relación a todos, la justicia de Dios. Quien practique el mal, solo por eso, cualquiera que sea a pesar de funcionar como instrumento de Dios para corregir a su hermano y haberse aprovechado de la flaqueza de este, que dejo sus puertas abiertas, haciéndole mal, abre a su vez sus propias puertas, por las cuales otros enemigos están prestos a entrar, empleados por Dios como instrumentos de Su justicia. Así, también los malos son utilizados por Dios para generar el sufrimiento, cuya tarea es la de purificar a los buenos. La conclusión es que nadie puede recibir ofensa que no tenga merecida. En este caso, no nos resta sino henchir el pecho, procurando, antes de todo, pagar nuestra deuda, dejando a nuestros enemigos, cuando llegue su vez, pagar igualmente sus cuentas por el mal que nos hubieran hecho, porque la Ley es igual para todos. Hay una Divina Providencia para cada uno. Mas para ser justa, ella providencia el bien para los buenos y el mal para los malos.
Traducido por Merchita, con mucho amor y cariño.
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EL CENTRO ESPIRITA Y EL CARNAVAL
Bruno Tavares.
Mis queridos hermanos, en este articulo respondo a una pregunta que me fue hecha en todas las instituciones espiritas por las cuales pase durante el mes de enero.
¿Debe haber reunión espirita en los días de carnaval?
¿Será que hice mal en realizar una reunión mediúmnica durante el carnaval?
¿En los días de carnaval, con el ambiente tan pesado, no sería mejor cerrar el Centro Espirita?
Las preguntas se suceden. Ante la respuesta afirmativa de que el Centro Espirita no debe cerrar, de que las reuniones deben realizarse normalmente, sea el día que sea, durante todo el año, algunos se espantan.
Y opinan que en ciertas fechas es mejor que el Centro Espirita cierre sus puertas, bien sea para dar descanso a los que dirigen las reuniones, sea por prudencia ante el ambiente conturbado.
Algunos creen que los días de carnaval, no son propicios para la realización de las reuniones mediúmnicas. De hecho, en estos días, el ambiente espiritual se presenta perturbado. El aire está contaminado, y es fácil sentir, un frenesí, esa excitación casi general que envuelve a las personas, contagiando a adultos y niños.
Realmente, la psicosfera se torna densa, impregnada de vibraciones de bajo tenor. Más, no todos se adhieren a esos pensamientos. Millones de personas escapan del bullicio y del ruido. Otros religiosos permanecen en retiros donde se cultiva la oración y la meditación.
El Centro Espirita, de amor y caridad, donde se trabaja con seriedad y abnegación, buscándose la vivencia de los postulados de la Codificación Kardeciana, tiene defensas magnéticas que lo preserva, garantizando el ambiente espiritual.
Estas defensas son permanentes, desde que, es evidente, sean mantenidas, por los dirigentes y responsables encarnados, las directrices de amor y caridad, el desinterés y la seriedad en todos los trabajos.
Juzgar que la psicosfera de la ciudad, por estar conturbada, va afectar el ambiente del Centro Espirita es dudar de la capacidad de los Mentores que ahí trabajan y de los cuidados del Plano Espiritual Superior.
Veamos lo que nos dice Manuel Filomeno de Miranda en su libro EN LAS FRONTERAS DE LA LOCURA:
“En estos días, en los cuales son mayores y más frecuentes los infortunios, los accidentes, los sufrimientos, es que se debe estar en los puestos en el Hogar de la Caridad, con el fin de poder administrar socorro.
Para terminar, no hay duda de que las vibraciones son más perniciosas en los días de este porte. La providencia a ser tomada debe constituirse de esfuerzo, de valor y de energías saludables para enfrentarse a la situación.
El médico no teme al contagio del enfermo porque sabe defenderse; el sabio no recela al ignorante, porque sabe esclarecerlo.
Ahora, el Espirita realmente consciente, que no se apoya en los mecanismos de disculpas, enfrenta las vibraciones de tenor bajo, armado con el escudo de la caridad y protegido por la inspiración superior que se basa en la oración, partiendo para el servicio en el lugar en el que se hace necesario, donde precisan de el”.
Es natural que los trabajadores encarnados necesiten de un periodo de fiestas para la recuperación de sus energías. Entretanto, la idea de fiestas colectivas y consecuentemente el cierre del Centro Espirita por algún tiempo es inadmisible.
No se debe cerrar un Templo o un Hospital. Y mucho menos una Casa Espirita. Esto si queremos que ella se torne un faro para esclarecer las tinieblas, un puesto de socorro para encarnados y desencarnados.
El Centro Espirita es Templo y Hogar, Hospital y Escuela. Sus trabajos, bien sabemos, transcienden más allá de los que son efectuados en la esfera física.
Cualquier interrupción de estas tareas en el plano de los desencarnados acarrea prejuicios y evidencia la poca preparación del equipo terrenal para mayores responsabilidades.
Es también la palabra de Manuel Filomeno de Miranda, en la obra ya citada, que transcribimos, a respecto del asunto:
“Algunos afirman la necesidad de cerrar las puertas de las Sociedades Espiritas en los primeros meses del año, bajo la alegación de fiestas colectivas, palabra que aquí no tiene cualquier sentido positivo o útil, ya que el trabajo para nosotros tiene primacía , en el propio concepto del Maestro Jesús, cuando afirma: “Mi Padre hasta hoy trabaja y yo también trabajo.”
Siempre habrá, no en tanto, aquellos que permanecen y pueden proseguir sustentando, por lo menos, algunas actividades en la Casa Espirita, que debe permanecer ofreciendo ayuda y esclarecimientos, educando a las almas por la divulgación de los principios y conceptos doctrinarios.
Mis queridos amigos, en la época actual, cuando hay tanta violencia, cuando más extremadas se tornan las necesidades humanas, lo ideal sería encargarnos de abrir las puertas de nuestras Casas espiritas por más tiempo, más horas, creándose planteamiento diarios para el atendimiento espiritual, aumentando el número de reuniones de estudio doctrinario, de desobsesión, etc.…
Que los Centros Espiritas esparcidos por Brasil prosigan en su bendecida tarea de difundir la Doctrina Espirita, esclareciendo y liberando conciencias, preparando la abundante mieses del futuro, sin solución de continuidad…
Porque como decía Jesús: “No se puede servir a Dios y a Mamon!”.
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FUNCIONES DE LOS GUÍAS ESPIRITUALES
(12 – 03 -08)
Para favorecer el trabajo de los guías el hombre ha de elevarse espiritualmente, expurgando sus pecados, abandonando sus vicios, dominando las pasiones peligrosas y despreciando los placeres lascivos de la carne. De esa forma, se sintoniza con los planos espirituales superiores y puede recibir de los espíritus benefactores la orientación segura y provechosa, para cumplir con su destino educativo en el mundo material.
Aunque nunca le faltan las enseñanzas adecuadas a cada pueblo de la tierra, pues por toda ella, han encarnado entidades excepcionales que se dedican heroicamente a orientar al hombre terrenal para que alcance su definitiva Ventura Espiritual.
Buda instruyó a los asiáticos, Hermes a los egipcios, Pitágoras a los griegos, Zoroastro a los persas, mientras Jesús resumió todas sus enseñanzas en el Evangelio y Allan Kardec las popularizó por medio de la Codificación Espírita.
El habito del Bien y la integración definitiva del Hombre a los preconceptos evangélicos de Jesús, despiertan las fuerzas creadoras del alma y la inmunizan contra los ataques perversos y capciosos de las entidades de las tinieblas. Solo la vida espiritual superior permite al hombre oír la voz de su guía vibrando en la intimidad de su alma, evitando los recursos drásticos y dolorosos que lo Alto, a veces, necesita movilizar para reprimir las actividades ilícitas y peligrosas.
Los guías, muchas veces se sirven de espíritus inferiores para perturbar a sus tutelados encarnados, para apartarlos de actividades que puedan perjudicarles, para conseguir su integridad espiritual. Ellos actúan sin sentimentalismo, con severidad, como el padre con el hijo indisciplinado, que está entregado a hábitos nocivos.
Los mentores espirituales recurren a los fluidos agresivos y algunas veces, hasta enfermizos, de los espíritus inferiores, a fin de retener en el lecho de sufrimiento a los tutelados imprudentes que no prestan atención a sus intuiciones benefactoras. A veces, cuando la necesidad lo impone, recurre hasta el accidente correctivo, como una medida de urgencia para interrumpir las actividades nocivas a terceros y así mismo.
Aunque nos parezcan estas providencias de los guías violentas y crueles, su objetivo es el de obligar a los imprudentes a apartarse de los focos del mal, evitándoles mayores prejuicios para el espíritu, comprometido ya en el pasado.
LOs guías, echan mano de los medios enérgicos, debilitando la integridad fisica de los pupilos, cuando estos son refractarios a las sugestiones para liberarlos de los vicios y pasiones destructivas. De esa forma, los movilizan a través del sufrimiento, en el lecho del dolor, con el fin de desviarlos de los pecados y para que no le sucedan cosas peores.
Muchas personas van a los centros espiritas para que los espíritus inferiores que les perturban se alejen, quejándose de su influencia, ignorando muchos de ellos que es bueno pues su guías se valen de ello para preservarlos de mayores prejuicios.
Es solo apenas una interferencia compulsiva sobre los hombres imprudentes, y cuyo objetivo, es reducir sus actividades nocivas.
Subyugados por la carga de fluidos molestos de esos espíritus colaboradores, las personas dejan las aventuras extra conyugales censurables, se alejan de los vicios del juego y evitan los ambientes corrompidos donde domina el toxico del alcohol. Se sienten desanimados, febriles y buscan un lecho para descansar, completamente indispuestos, o imposibilitados para seguir en los deslices de sus compañeros. No siempre esto es así, a veces se trata de un proceso obsesivo dirigido por espíritus de las sombras. En ambos casos, los fluidos perniciosos o agresivos desaparecen en sus acciones indeseables; en cuanto las victimas ejecutan objetivos constructivos.
Es como el padre severo, ante el hijo rebelde, que no hace caso de sus consejos, resolviendo adoptar métodos más rigurosos y eficaces. Esos recursos drásticos, aunque criticables en apariencia, muchas veces evitan que los encarnados ingresen en la senda criminal, que podría llevarlos a la cárcel, o impedirles las aventuras que machacarían el buen nombre y prestigio de la familia, evitándoles la unión ilícita con la mujer adultera, o apartándole de negocios sucios.
El saneamiento, no se refiere propiamente al cuerpo transitorio, sino al espíritu eterno. Alcanza al rico y al pobre, a la criatura culta y al ignorante.
Este mal no desaparecerá mientras el espíritu rebelde no modifique su conducta beneficiosamente. Si la cura la disponen los guías, hasta parecerá fácil y en algunos casos milagrosa.
Los guías utilizan este método cuando fallan todos los recursos suaves, entonces convocan a ciertos espíritus de graduación primaria, obedientes, aunque de graduación primaria, para que, con sus fluidos mortificantes actúen sobre sus negligentes pupilos encarnados.
Son muy pocos los hombres cuya conducta espiritual elevada les permite la sintonía constante con las fajas vibratorias espirituales de la intuición pura. La inestabilidad mental y emotiva, muy común entre los encarnados, los aísla de las intuiciones saludables de sus guías; por eso se hace necesaria la disciplina correctiva y drástica, capaz de anularles los impulsos pecaminosos.
La chispa Divina, cuando surge en el alma humana, en un momento de gran ternura o sensibilidad espiritual, atiza el fuego renovador del espíritu y transforma al “Harapo humano” en un héroe, o al tirano en santo
Múltiples ejemplos hay de ello, Maria de Magdalena se despojó de sus joyas y abandono su palacio, Pedro le bastó una simple invitación para seguir al Maestro. No importan los siglos y los milenios que hayamos vivido en la materia en contacto con la animalidad, en el sentido de desenvolver nuestra conciencia, si en el momento oportuno, de madurez y progreso espiritual, el ángel que vive en nosotros asume definitivamente la dirección de nuestro ser.
Los credos, las religiones, los cursos iniciáticos y las doctrinas espiritualistas ayudan al hombre a distinguir el verdadero camino. Solamente la autorrealización el vivir en si mismo las enseñanzas evangélicas, es lo que nos eleva y permite divisar las alturas.
El hombre cuando está encarnado desaprovechar el tiempo, para su autorrealización superior, dado que ya conoce el programa que lo conduce a la felicidad.
Todo espíritu tiene el derecho de buscar el clima que le es más propicio, pero es obvio que ha de sufrir, en sí mismo, los buenas o malos efectos del ambiente que su libre albedrío elige para vivir.
realizado por Merchita
FUNCIONES DE LOS GUÍAS ESPIRITUALES
(12 – 03 -08)
Para favorecer el trabajo de los guías el hombre ha de elevarse espiritualmente, expurgando sus pecados, abandonando sus vicios, dominando las pasiones peligrosas y despreciando los placeres lascivos de la carne. De esa forma, se sintoniza con los planos espirituales superiores y puede recibir de los espíritus benefactores la orientación segura y provechosa, para cumplir con su destino educativo en el mundo material.
Aunque nunca le faltan las enseñanzas adecuadas a cada pueblo de la tierra, pues por toda ella, han encarnado entidades excepcionales que se dedican heroicamente a orientar al hombre terrenal para que alcance su definitiva Ventura Espiritual.
Buda instruyó a los asiáticos, Hermes a los egipcios, Pitágoras a los griegos, Zoroastro a los persas, mientras Jesús resumió todas sus enseñanzas en el Evangelio y Allan Kardec las popularizó por medio de la Codificación Espírita
El habito del Bien y la integración definitiva del Hombre a los preconceptos evangélicos de Jesús, despiertan las fuerzas creadoras del alma y la inmunizan contra los ataques perversos y capciosos de las entidades de las tinieblas. Solo la vida espiritual superior permite al hombre oír la voz de su guía vibrando en la intimidad de su alma, evitando los recursos drásticos y dolorosos que lo Alto, a veces, necesita movilizar para reprimir las actividades ilícitas y peligrosas.
Los guías, muchas veces se sirven de espíritus inferiores para perturbar a sus tutelados encarnados, para apartarlos de actividades que puedan perjudicarles, para conseguir su integridad espiritual. Ellos actúan sin sentimentalismo, con severidad, como el padre con el hijo indisciplinado, que está entregado a hábitos nocivos.
Los mentores espirituales recurren a los fluidos agresivos y algunas veces, hasta enfermizos, de los espíritus inferiores, a fin de retener en el lecho de sufrimiento a los tutelados imprudentes que no prestan atención a sus intuiciones benefactoras. A veces, cuando la necesidad lo impone, recurre hasta el accidente correctivo, como una medida de urgencia para interrumpir las actividades nocivas a terceros y así mismo.
Aunque nos parezcan estas providencias de los guías violentas y crueles, su objetivo es el de obligar a los imprudentes a apartarse de los focos del mal, evitándoles mayores prejuicios para el espíritu, comprometido ya en el pasado.
Los guías, echan mano de los medios enérgicos, debilitando la integridad fisica de los pupilos, cuando estos son refractarios a las sugestiones para liberarlos de los vicios y pasiones destructivas. De esa forma, los movilizan a través del sufrimiento, en el lecho del dolor, con el fin de desviarlos de los pecados y para que no le sucedan cosas peores.
Muchas personas van a los centros espiritas para que los espíritus inferiores que les perturban se alejen, quejándose de su influencia, ignorando muchos de ellos que es bueno pues su guías se valen de ello para preservarlos de mayores prejuicios.
Es solo apenas una interferencia compulsiva sobre los hombres imprudentes, y cuyo objetivo, es reducir sus actividades nocivas.
Subyugados por la carga de fluidos molestos de esos espíritus colaboradores, las personas dejan las aventuras extra conyugales censurables, se alejan de los vicios del juego y evitan los ambientes corrompidos donde domina el toxico del alcohol. Se sienten desanimados, febriles y buscan un lecho para descansar, completamente indispuestos, o imposibilitados para seguir en los deslices de sus compañeros. No siempre esto es así, a veces se trata de un proceso obsesivo dirigido por espíritus de las sombras. En ambos casos, los fluidos perniciosos o agresivos desaparecen en sus acciones indeseables; en cuanto las victimas ejecutan objetivos constructivos.
Es como el padre severo, ante el hijo rebelde, que no hace caso de sus consejos, resolviendo adoptar métodos más rigurosos y eficaces. Esos recursos drásticos, aunque criticables en apariencia, muchas veces evitan que los encarnados ingresen en la senda criminal, que podría llevarlos a la cárcel, o impedirles las aventuras que machacarían el buen nombre y prestigio de la familia, evitándoles la unión ilícita con la mujer adultera, o apartándole de negocios sucios.
El saneamiento, no se refiere propiamente al cuerpo transitorio, sino al espíritu eterno. Alcanza al rico y al pobre, a la criatura culta y al ignorante.
Este mal no desaparecerá mientras el espíritu rebelde no modifique su conducta beneficiosamente. Si la cura la disponen los guías, hasta parecerá fácil y en algunos casos milagrosa
Los guías utilizan este método cuando fallan todos los recursos suaves, entonces convocan a ciertos espíritus de graduación primaria, obedientes, aunque de graduación primaria, para que, con sus fluidos mortificantes actúen sobre sus negligentes pupilos encarnados.
Son muy pocos los hombres cuya conducta espiritual elevada les permite la sintonía constante con las fajas vibratorias espirituales de la intuición pura. La inestabilidad mental y emotiva, muy común entre los encarnados, los aísla de las intuiciones saludables de sus guías; por eso se hace necesaria la disciplina correctiva y drástica, capaz de anularles los impulsos pecaminosos.
La chispa Divina, cuando surge en el alma humana, en un momento de gran ternura o sensibilidad espiritual, atiza el fuego renovador del espíritu y transforma al “Harapo humano” en un héroe, o al tirano en santo.
Múltiples ejemplos hay de ello, Maria de Magdalena se despojó de sus joyas y abandono su palacio, Pedro le bastó una simple invitación para seguir al Maestro. No importan los siglos y los milenios que hayamos vivido en la materia en contacto con la animalidad, en el sentido de desenvolver nuestra conciencia, si en el momento oportuno, de madurez y progreso espiritual, el ángel que vive en nosotros asume definitivamente la dirección de nuestro ser.
Los credos, las religiones, los cursos iniciáticos y las doctrinas espiritualistas ayudan al hombre a distinguir el verdadero camino. Solamente la autorrealización el vivir en si mismo las enseñanzas evangélicas, es lo que nos eleva y permite divisar las alturas.
El hombre cuando está encarnado desaprovechar el tiempo, para su autorrealización superior, dado que ya conoce el programa que lo conduce a la felicidad.
Todo espíritu tiene el derecho de buscar el clima que le es más propicio, pero es obvio que ha de sufrir, en sí mismo, los buenas o malos efectos del ambiente que su libre albedrío elige para vivir.
Trabajo realizado por Merchita
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EL DESPERTAR DE LA MARIPOSA
“Reflexiones sobre el paso de la vida terrenal para la espiritual”
Rubens Santini de Oliveira
. Nada nos podemos llevar.
. Adaptación en el Plano Espiritual
. Sintonía entre los dos Planos.
. Un apelo de los desencarnados a los que quedan
Nada nos podemos llevar.
Los Espíritus Superiores respondieron a Allan Kardec que el alma nada lleva de este mundo a no ser el recuerdo y el deseo de ir para un mundo mejor, recuerdo lleno de dulzura o de amargura, conforme el uso que hizo de la vida. Cuanto más pura fuera, mejor comprenderá la futilidad de lo que deja en la Tierra
En el Evangelio Según el Espiritismo, Blaise Pascal dicto un mensaje que resume bien este aspecto
“El hombre no posee en si sino lo que puede llevar de este mundo. Lo que encuentra al llegar, y que lo deja al partir, goza de ello durante su permanencia en la Tierra; más, una vez que es forzado a abandonarla, de ello no tiene sino el gozo y no la posesión real. ¿Qué posee en fin? Nada de aquello que es para el uso del cuerpo, y si todo lo que es de uso del alma: la inteligencia, los conocimientos, las cualidades morales; es lo que trae y es lo que se lleva, y que no esta en el poder de nadie arrebatarle, lo que le servirá más aun en el otro mundo que en este; de el depende ser más rico a su partida que a su llegada, porque de aquello que hubiera adquirido en bien depende su posición futura.”
Por tanto comprendemos que el Espíritu sufre las consecuencias de todas las imperfecciones que no consiguió corregir en la vida terrena. El alma lleva dentro de si el infierno o el paraíso, no importa donde se encuentre.
“A cada uno según sus obras, en el Cielo como en la Tierra: tal es la Ley de la Justicia Divina”, Ya lo decía Allan Kardec.
Si durante la vida terrena, la Entidad Espiritual la paso solamente preocupada en satisfacer su propio egoísmo, después en la muerte no puede ultrapasar los planos groseros, las zonas de las tinieblas, las regiones más densas del mundo espiritual
Adaptación en el Plano Espiritual
Marlene Nobre, en su excelente libro “Nuestra Vida en el Más Allá” nos relata que “la adaptación “al otro lado” de la vida varía de acuerdo con el grado evolutivo del Espíritu.
Para la inmensa mayoría de desencarnados de evolución espiritual mediana, ella no se hace sino lentamente, influenciada por innumerables factores.
Para los de condición inferior, la permanencia en los planos de sombra representa sufrimiento en diversos grados, vida desorganizada, actos crueles o profundización en los caminos improductivos de la ignorancia, con excesos de maldad.
Los asuntos pendientes de todo orden – financieros, emocionales, afectivos y, principalmente, el complejo de culpa – traídos de la costra, van a ejercer el papel preponderante en el estado de animo de los convalecientes espirituales, influyendo directamente, en la adaptación de ellos a la Vida Nueva.
Otros factores que dificultan la adaptación del espíritu en esta fase de transición en el Nuevo plano, son la salud de los entes queridos que quedaron, y su formación religiosa.
La gran deficiencia de la mayoría de las religiones es que ellas preparan a sus fieles para la muerte.
Como ilustración, vamos a relatar un trecho, extraído del libro “Cartas de una Muerta” dictadas por D, Maria Juana de Dios, madre de Chico Xavier, a través del propio médium, donde relata las impresiones iniciales de sus vida en el más Allá:
“Para mí, mi querido hijo, las ultimas impresiones de la existencia terrena y los primeros días transcurridos después de la muerte fueron muy amargos y dolorosos. Quiero creer que la angustia, que en aquel momento avasallo a mi alma, se originó de la profunda amargura que me ocasionaba la separación del hogar y de los afectos familiares, pues, a pesar de creer en la inmortalidad, siempre me llenaba de pavor los aparatos de la muerte; y dentro del catolicismo, que yo profesaba fervorosamente, me atemorizaba la perspectiva de una eterna ausencia. Luche, en cuanto me lo permitieron las fuerzas físicas, contra la influencia aniquiladora de mi cuerpo; más fue una lucha singular la que sustente, como suele acontecer en los corazones maternos, cuando peligra la tranquilidad de sus hijos. Únicamente ese amor me obligaba al apego a la vida, porque los sufrimientos, que ya había experimentado, me desprendían de todo el placer que aun pudiese advenirme de las cosas terrestres.
Sintonía de los dos Planos
En el periodo que se sigue a la muerte física, los habitantes de los dos planos de la vida continuaran ejerciendo influencia reciproca acentuada, en general insospechada por los encarnados. Es claro que esta influencia perdurará siempre, más no tendrá el grado de intensidad de los primeros tiempos de la separación. Es natural que sea así porque nosotros nos alimentamos del magnetismo de las personas amadas. Cuando la muerte nos impone la separación provisoria, nos sentimos lesionados en el amago del ser, necesitado de recomponer las energías básicas, de reparar el circuito de fuerzas magnéticas en el cual nos equilibramos. Este raciocinio es valido para los que se encuentran en los dos planos de la vida.
La influencia de los pensamientos y acciones de los que permanecen en la costra es tan significativa que, muchas veces, los desencarnados no consiguen adaptarse a la nueva vida, vagando sin rumbo, perturbados, sin condiciones de asumir sus funciones en la verdadera patria.
Eso acontece porque hay una falta de preparación generalizada ante la crisis de la muerte. Encarnados y desencarnados sufren profundos desequilibrios psicológicos y espirituales, ante la separación que juzgan definitiva, porque para la inmensa mayoría, sin “ojos para ver”, solamente el silencio dolorido responde a las llamadas de parte a parte.
Todo pasa como si los primeros llorasen desesperadamente en un compartimiento de la casa, y los últimos en el otro, más incapaces de entenderse, a pesar de la proximidad, por la absoluta falta de preparación en lidiar con ese tipo de comunicación. Todos gritan, más nadie se entiende.
Un apelo de los desencarnados a los que quedan.
Muchos encarnados claman desesperadamente por los que partieron, vertiendo lagrimas de hiel, cuando no alentando ideas de suicidio e la engañosa ilusión de reencontrarlos.
Hay mucho desasosiego en la vida psíquica de los desencarnados, toda vez que los familiares no aceptan la separación o procuran la venganza, en los casos de desencarnación por asesinato, alimentando los sentimientos inferiores muchas veces envueltos en ese proceso.
Innumerables otros comunicantes hablan de la dificultad de adaptación al mundo espiritual por causa de la perturbación de los familiares. Ese desequilibrio, muchas veces intenso, no les permite la propia renovación en el plano en que se encuentran
Vamos a destacar algunos trechos de las cartas de los desencarnados en los cuales solicitan la comprensión de los familiares ante la separación. Son puntos muy útiles para nuestro propio preparación ante la muerte:
1) “Veo su rostro sin parar, todo bañado en lágrimas sobre el mi y su voz le alcanza de manera tan clara que parece colocar los oídos en el corazón. ¡Ha, Mama! Yo no tengo derecho de pedir su cariño más siempre lo recibí, más si soy su hijo puedo pedir alguna cosa más a su dedicación, no llore más.” (Alberto Texeira a través de Chico Xavier)
“Evidentemente que no vamos a cultivar falsa tranquilidad, considerando natural que alguien muy querido parta al plano espiritual. Por muy grande que sea nuestra comprensión, con seguridad sufriremos mucho. No en tanto, debemos mantener la serenidad, la confianza en Dios, no por nosotros mismos, más sobretodo en beneficio de aquel que partió. Más que nunca el precisa de nuestra ayuda, y principalmente de nuestras oraciones.
Con mucho amor y cariño de Merchita
([1]e2) Texto extraído de “Nossa Vida no Além” – Marlene Nobre – Ed FE
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MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS
EN UNA REFLEXIÓN ESPIRITA
Al realizar la vasectomía en común acuerdo con la esposa, teniendo dos hijos y sin proyecto para otros y considerando que el consorte, por recomendaciones médicas, no puede tomar píldoras anticonceptivas, nos preguntó cierto lector, si el lesionaría el periespiritu? Dijimos que la situación es compleja y debe ser analizada conforme cada caso. Le explicamos que no se puede tener una visión simplista del asunto, hasta porque, las situaciones y casos deben ser abordados en particular e individualmente, por personas preparadas y con el conocimiento de esos tópicos para mejor orientar a los envueltos en el caso.
Todavía, cara a la insistencia del noble lector para que opinásemos, le afirmamos que tenemos el derecho de hacer nuestro planeamiento familiar y esa decisión está vinculada al libre albedrio de la pareja. Sin chocar con la coherencia doctrinaria, explicamos que la prole es programada en el mundo de los Espíritus, considerándolas determinaciones de crédito y de debito, oriundas de las vidas progresivas, antes de la incursión en el cuerpo físico. Por tanto, “planificamos la formación de la familia, antes de, renacimiento terrestre, con el amparo y supervisión de beneméritos instructores.”(1)
Hay elecciones que antecedieron al planeamiento reencarnatorio, bien como aquellas durante la encarnación – son conocidas como momentos de decisión. ¿Será entonces que “podemos proceder a la elección de nuestras pruebas, para cuando estemos encarnados? Si, es posible. Aun mismo en la vida material, hay siempre momentos en el que nos tornamos independientes de la materia que nos sirve de habitación.” (2)
Los hijos derivan de pactos aislados antes del proceso reencarnatorio por los futuros padres, visando erguir a la familia de que carecen para la inevitable evolución. Más, es bueno recordar, no dejar las cosas por cuenta de la Naturaleza, ya que puede ser insensatez e imprudencia. El Creador nos dio el uso del raciocinio en el buen empleo de las leyes naturales. Si no fuese así, y pese a los previos compromisos pactados en el “Más Allá” tendríamos que procrear indefinidamente, durante toda la existencia física, lo que no sería una actitud racional.
En la literatura básica del Espiritismo no hay herencia específica sobre los métodos contraceptivos de la vasectomía y de la ligadura de trompas. No obstante, analizando el Libro de los Espíritus, en el capítulo sobre la “Ley de la Reproducción”, encontramos algunos subsidios importantes para discutir el tema. Aprendemos con los Espíritus que se puede controlar la natalidad, sin abusos. Sin embargo, nos advierten los Benefactores que si el objetivo fuera la sensualidad, donde la predominancia del lado animal apague las ansias del espíritu, acarreará gravísimas consecuencias morales. Y, cuanto más nos sentimos culpables por alguna cosa, igualmente esto nos afecta en el campo emocional.
Hay los que se hacen la vasectomía o la ligadura de trompas para evitar las complicaciones oriundas de un embarazo no deseado, todavía, permanecen abusando de la sensualidad. Estos, naturalmente, tendrán en la mente culpable los reflejos perversos, acicateando la conciencia. La culpabilidad es de continuo una nesga de sombra eclipsándonos la visión. El sentimiento de Culpa es siempre un colapso de la conciencia y, a través de el, las sombrias fuerzas del mal se insinúan.
El control de la natalidad precisa ser verificado a la luz de la finalidad de quien lo practique. Si la intención fuera llevar a cabo un planteamiento familiar que se ajuste a las realidades de la pareja, sobretodo de orden financiero, no encontramos nada en las orientaciones kardecianas que lo desapruebe. Si, con todo, la finalidad es puramente física, de nutrir la sensualidad, de tener una actividad sexual volcada principalmente para el placer, ahí las circunstancias cambia de silueta. En este caso, estará siendo contrariada la Ley Natural y la implicación será la obligatoria rectificación en una reencarnación sub consecuente, de forma bastante dolorosa.
Existiendo un motivo genuinamente justo, podemos limitar nuestra prole, principalmente si ya poseemos hijos y no deseamos tener otros. Percibimos, en esa posición, correctamente admisible que podemos evitar la concepción. Si alguien decide hacer la vasectomía o la ligadura de trompas apenas como forma preventiva de librarse de hijos y despreocuparse y poder tener una vida sexual intensa e inconsecuente, la connotación y la implicación será una. Si, al contrario, en razón de una patología grave por la cual sería arriesgado generar hijos bajo la pena de la madre desencarnar, la consecuencia será otra. A titulo de rigor lo que va a definir si habrá o no transgresión a las Leyes Naturales será la intención que motivó la decisión de hacer cirugía.
Chico Xavier, que no era contrario a los anticonceptivos, dijo: “Creemos que la píldora es una característica que nos fue dado en la Tierra por la Divina Providencia para que la delincuencia del aborto sea aminorada, una vez que la criatura humana, por necesidad de revitalización de sus propias fuerzas orgánicas, naturalmente precisa del relacionamiento sexual, entre en los socios que están comprometidos en el asunto, más usaran ese agente anti concepción para que el crimen del aborto sea debidamente evitado en cualquier parte del mundo.” (3) El “Minero del Siglo” afirmó que “los anticonceptivos no estarán invadiendo la Tierra sin una finalidad justa. Personalmente, creemos que la pareja tiene derecho de pedir a Dios inspiración para no caer en compromisos a través de los cuales los cónyuges puedan permanecen frustrados.” (4)
Sabemos que hay métodos y métodos anticonceptivos. Sobre la vasectomía o la ligadura de trompas, creemos que la actual tecnología tiene otras maneras menos traumáticas para evitar la procreación, que no precisan de procedimientos invasivos (quirúrgicos) no ocasionan lesiones físicas. Tales métodos de contra concepción, por ser menos hostiles, pueden ser utilizados. Los procedimientos quirúrgicos precisan ser meditados, rechazados, o impedidos por ser medidas extremas, definitivas y con altos índices de irreversibilidad.
La orientación espirita nos permite contemplar la gestación como una serie de episodios que van mucho más allá de lo físico. De esta forma, la elección de métodos contra conceptivos abarca encargos morales superiores a los que podamos imaginar. Y nada más prudente que la información para auxiliarnos en nuestras deliberaciones. La posibilidad de recurrir a métodos eficaces para planear adecuadamente el nacimiento de los hijos es una de las mejores contribuciones de la ciencia. Por esa razón, los métodos contraconceptivos precisan tener la restricción y la recomendación apropiada por la medicina terrenal a fin de evitarse la esterilidad irreversible.
En razón de la procreación definitiva de una reencarnación pre-programada, ocurrirá sin acicates conciénciales, hiriendo al periespiritu. Es importante considerar el grado de conciencia del acto deliberado y de su intención, pues son esos vectores importantes que pueden amenizar o ampliar patologías emocionales, neurosis, psicosis, infertilidad, dolencias sexuales diversas, compresión mental a través de persecución espiritual producidas por los “hijos” rechazados de “allá”
Por esos motivos, se puede recurrir a diversos otros métodos menos traumáticos para el cuerpo psicosomático. Creemos que lo ideal es el empleo de métodos anti convencionales capaces de apenas impedir la fecundación. O sea, controle el efecto a través de métodos naturales como la el método del ritmo, la ovulación, el moco cervical, apareamiento discontinua y la temperatura, o métodos como preservativo de látex artificial.
En suma, sobre el asunto, cada caso es un caso, todavía, desaconsejamos la utilización rutinaria e indiscriminada de medidas anticonceptivas, excepto que haya un pretexto licito y doctrinariamente aceptable, recordando, en ese contexto, que los dictámenes de la ley de Dios se encuentran en el fondo de la conciencia de cada uno.
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
Referência Bibliográficas:
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OBSESIONES SUTILES Y PELIGROSAS
Cuando el hombre se hace dócil a la inspiración superior, sintoniza, con el programa que ha de desarrollar, recibiendo la ayuda que fluye de lo Alto y gracias a ello, logra disminuir las dificultades que son pruebas de resistencia en las luchas y desafíos para sus valores morales.
Los Buenos Espíritus no pueden cambiar el Karma de sus pupilos y devotos, porque les tornarían inoperantes, les atrasaría. Sin embargo, cuando los ven luchar en pruebas muy severas, interfieren, auxiliándolos a través de fuerzas edificantes con las cuales aumentan sus resistencias, con el fin de que logren las metas que constituyen su victoria. Igualmente encaminan cooperadores y amigos que se transforman en palancas propulsoras del progreso, extendiéndoles manos generosas dispuestas a contribuir a favor de su éxito.
De la misma forma que las interferencias perniciosas encuentran resonancia en ellos, en razón de las afinidades que existen por sus pasiones inferiores que caracteriza su estado evolutivo. Tan pronto cambien de objetivos, y aspiren a ideales de ennoblecimiento y actúen de acuerdo con la ética del bien, se asocian a ellos los laboriosos Mensajeros del Amor que los estimulan para que prosigan, renovando su entusiasmo, amparándolos ante las naturales desfallecimientos e inspirándoles en la correcta elección del camino a seguir.
Las imperfecciones permiten a los adversarios del ayer los medios para inducir a la obsesión y problemas, ya que los Espíritus perversos e infelices siempre se sirven de las tendencias negativas de aquellos a quienes odian, para estimularlos, llevándolos de ese modo a perturbaciones y a penosas situaciones. Si el hombre se apoya en los recursos de elevación, se vuelve difícil para sus malvados verdugos espirituales encontrar las brechas por las cuales infiltran sus torpes sentimientos, en la saña de la persecución en que se complacen.
Toda obsesión es siempre el resultado de la anuencia consciente o no de quien la sufre, por debilidad moral del espíritu encarnado, que no le interpone defensas o por deficiencias del comportamiento que propician el intercambio, en razón de la preferencia psíquica que le place al mismo mantener.
Cuando el hombre se candidata a una acción meritoria nunca debe esperar de los otros los ejemplos de virtudes ni las lecciones de elevación continuada, más si examinar las propias disposiciones para verificar lo que tiene, de lo que puede disponer en nombre de Jesús para ofrecer.
Mediante este comportamiento, no verá en los otros los deberes de ser siempre Buenos y optimistas, misioneros de la renuncia y de la santificación, y si hermanos tal vez más experimentados y dedicados, con las mismas posibilidades de errores y flaquezas, requiriendo, en silencio, apoyo y tolerancia.
El candidatarse al bien no hace bueno al individuo, y la incursión en el compromiso de la fe, a nadie renueva de inmediato.
El adquirir cincelar la moral es de un esfuerzo continuado, un largo trabajo, que merece respeto, no solo a los que triunfan, tan bien a los que persisten y actúan sin descanso, aunque no consigan con prontitud los resultados felices.
En las experiencias de elevación, entre otros impedimentos que surgen, la rutina de los acontecimientos es test grave para ser superado.
Cuando las realizaciones se presentan nuevas, hay motivaciones y entusiasmos para realizarlas. Después a medida que se hacen repetitivas, con las mismas manifestaciones, tienden a cansar, disminuyendo el ardor de los candidatos a la laboriosidad, llevándolos a la saturación, a la desistencia. Sucede que no se pueden innovar métodos para los mismos problemas, cada día, ni modificar el paisaje aflictivo de los necesitados diversificándoles los cuadros de dolor y de sombra. Variando en la apariencia, sus causas matrices son las mismas, que se enredan en el espíritu endeudado, aturdido o atrasado, en viaje expurgador… En esos momentos de cansancio, surgen las tentaciones del reposo exagerado, de la acomodación, del excesivo tiempo mal utilizado; abriéndose campo a la censura indebida, que medra, que alarga, en forma de maledicencia que esparce agrura y reproche, destruyendo, como plaga infeliz, los surcos donde la esperanza siembra el amor y la ternura que deberán florecer como caridad y bendiciones.
Muchas obras del bien no resisten a este periodo, cuando las intenciones superiores ceden lugar al enfado y a la comodidad, que propician la invasión de las fuerzas destructivas y la penetración de los vigilantes adversarios de la luz…
Una forma de obsesión peligrosa es aquella que pasa casi desapercibida y se instala lenta y firmemente en los cuadros mentales, estableciendo comportamientos equivocados con apariencia respetable.
Se suele presentar en personas que denotan grave postura y saben conquistar a otras por la facilidad de comunicación verbal, tornándolas afables y gentiles, desde que no tengan sus caprichos e intereses contrariados. Dan impresiones sociales que no corresponden a su estado real, por cuanto adoptan comportamientos parásitos que les acreditan a presumir de meritos que no poseen.
Interiormente, viven bajo conflictos que disimulan con habilidad, naciendo ahí, esa doble actitud hacia la vida, situaciones que inducen a la neurosis y desarticulan el equilibrio emocional, igualmente bajo el bombardeo de los arpones mentales destructivos de sus enemigos espirituales.
En ese clima psíquico, que rezuma de las experiencias de vidas pasadas, se hospeda el agresor desencarnado que insufla mayor dosis de interferencia por los problemas ajenos, desbordando el egocentrismo que termina por alienarlos en cuanto cobijan y vitalizan las pasiones disolventes.
Este tipo de perturbación espiritual es la más difícil de ser erradicada, en razón de que el paciente niega su situación de enfermo, antes complaciéndose en ella, porque el narcisismo a que se entrega, se convierte en auto fascinación por valores que se atribuye y está lejos de poseer, anulando cualquier contribución que le es ofrecida
Solamente la humildad, que da la dimensión de la pequeñez y flaqueza humana ante la grandiosidad de la vida, faculta una visión legitima, a través de la cual se puede hacer una justa evaluación de recursos, recurriéndose a la Divinidad por la oración ungida de amor, antídoto eficaz para los disturbios obsesivos.
La oración libera la mente bichada de sus clichés perniciosos, abriéndola para la captación de las energías inspiradoras, que fomentan el entusiasmo por el bien y la conquista de la paz a través del amor. Para que esa oración se revista de fuerza desalienante, ella necesita combustible de la fe, sin la cual no pasa de ser palabras destituidas de compromiso emocional entre aquel que la dice y a quien son dirigidas. También son necesarios el recogimiento y concentración para que se exteriorice la potencialidad por la voluntad del que anhela, dirigida con la certeza de que alcanzará el destino.
Este tipo de obseso se caracteriza por el desden a la oración por creer que no la necesita, dudando igualmente de su eficacia o menospreciando su utilidad.
Exacerbado en sus sentimientos infelices, el obseso se auto realiza, adoptando una actitud de falsa superioridad con la cual anestesia los centros de la razón y se deleita en el estado en que se encuentra. A largo plazo, sin embargo, pierde el control de la voluntad, que deja de dirigir, bajo la pertinaz imposición, volviéndose ostensivamente agresivo y deshaciendo la apariencia, que cede lugar al desequilibrio que se le instala con fuerte penetración en los mecanismos nerviosos.
En ese cuadro de obsesión constrictiva, se encuentran innumerables individuos hospedando adversarios que los vampirizan por largo tiempo, hasta culminar la venganza con los golpes largos de las caídas en la locura, en el crimen o en el suicidio.
¿Muchas veces se preguntamos que porque, determinados pacientes portadores de la obsesión, y que frecuentan la Casa Espirita donde se viven los postulados de Allan Kardec, y que se especializan en ese menester, al tratar a tales alineados, estos no se recuperan? Muchos inquieren, también, a respecto de la razón por la que los Mentores Espirituales no liberan a los obsesos y subyugados, en nombre de la caridad.
Nunca será de mas repetirse que, en todo proceso obsesivo, la aparente victima es el legitimo verdugo apenas transferido en el tiempo, siéndole la deuda la razón del mecanismo perturbador. Vencido por la insania del odio, aquel que fue cincelado se imanta al infractor que le torno desdichado y asume la igualmente indebida posición de cobrador o justiciero, incidiendo, por su parte, en error no menos importante. En cuanto el amor no luzca en el defraudado, ante la mudanza de comportamiento de su adversario, cierto es que el problema permanece. De igual modo, debidamente esclarecido sobre el equivoco en que permanece, el actual sayón, mediante adoctrinamiento por alguien que tenga sobre el autoridad moral y lo sensibilice, puede cambiar de actitud, decidiéndose por abandonar la pugna, lo que no exenta al incurso en la deuda de rescatarla por otro proceso de que se utilizan los códigos de la Soberana Justicia.
En la terapia desobsesiva, los cuidados para con el encarnado no pueden ser menores que los aplicados con relación al enfermo psíquico que le aflige, en desarreglo e infortunio cual se encuentra en la otra dimensión de la vida.
Debe tenerse en mente que el hecho de no ser visto siempre el perseguidor desencarnado, por los hombres, no significa que la tarea de estos, aliada a la de los Guías Espirituales, deba ser la de apartarlos, pura y simplemente. Seres vivos e inteligentes, apenas desnudados de la materia, sufren y aman, odian y luchan, esperando la ayuda que no supieran o no quisieran ofrecerse. Por tanto, el amor debe alcanzar la victima de ayer, que sufre hace más tiempo, amparándola, de modo a que despierte para no sufrir mas ni provocar sufrimiento.
Y como la función del dolor se reviste de un poder terapéutico de liberación para quien lo sabe aprovechar, justo es que el encarnado se modifique para mejor, mediante cuyo comportamiento también sensibiliza a su opositor, a su vez adquiriendo recursos de paz y títulos de trabajo para su crecimiento espiritual.
Sin embargo, hay pacientes, obsesos o no, para los cuales, gracias a su rebeldía sistemática y tozuda acomodación en las disposiciones inferiores, la mejor terapia es la permanencia de la enfermedad, ahorrándoles males mayores.
Hay paralíticos que recuperan los movimientos y marchan para desastres que podrían evitar, si lo quisiesen; portadores de micosis, llagas y pústulas, rehacen la apariencia física, curándose de las dermatosis e infectan la mente y el alma con los contagios de los actos deprimentes y viciosos; ciegos que recobran la visión y la utilizan erróneamente en la observación de los hechos; enfermos por virosis y portadores de limitaciones que se restablecen, arrojándose de inmediato, lúbricos y desesperados, en los laberintos de la insatisfacci6n, de la agresividad, causándose mayor infelicidad…
En el campo de las obsesiones, no son pocos aquellos que, una vez que se mejoran, abandonan las disposiciones de trabajo y progreso, para correr precipitados, de vuelta a los hábitos vulgares en los que antes se complacías…
Aun delante de Jesús, este fenómeno era habitual. En principio, porque conociese la procedencia de los males que afligían a los enfermos e infelices que Le buscaban, como es comprensible, el Señor no curo a todos… Y de entre los muchos curados, quedo memorable la interrogación que El dirigió al ex enfermo del mal de Hansen que le fue expresar la gratitud por el beneficio recibido. “- ¿No fueran diez los curados, por que solo este vino a agradecer?” (*)
Es común hacerse compromiso intimo de renovación y trabajo, en cuanto permanece la enfermedad, negociándose con Dios la salud que se desea por lo que se promete realizar, como si la practica de las virtudes del bien fuese útil al Padre y no un deber de todos nosotros, que nos beneficia y da felicidad
Tan pronto pasa la agudeza del sufrimiento y el tiempo distancia la mente ex enferma del momento de la dolencia, la ilusión sustituye a la realidad; la voluptuosidad del placer enflaquece los deseos de servir y el cae en la indiferencia, cuando no sucede ocurrir males peores.
Cuanto a aquellos que frecuentan las Instituciones Espiritas, portando obsesiones y no se recuperan, merece que se tenga en mente el hecho de que la visión del medicamento no propicia la salud, si no la ingestión de el y la posterior dieta conforme convenga, al lado de otros factores que permiten el retorno del bienestar. Además, ni todos los males deben ser solucionados conforme a la óptica de quien los padece, mas de acuerdo con programas superiores que establecen lo que es mejor para la criatura. La función del Espiritismo es esencialmente la de iluminación de la conciencia con la consecuente orientación del comportamiento, armando a su aprendiz con los recursos que lo capaciten a vencerse, superando las pasiones salvajes y sublimando las tendencias inferiores mediante cuyo procedimiento se eleva.
En la terapia desobsesiva, el tributo del enfermo, tan pronto razone y entienda la asistencia que se le administra, es de vital importancia; por cuanto, serán sus pensamientos y actos los que responderán por su transformación moral para mejor, con la real disposición y posterior acción para recuperarse de los males practicados, ahora beneficiando a aquellos que le sufrieran los perjuicios y por cuya regularización los mismos se empeñan, a pesar de los métodos equivocados e ilícitos de que se sirven.
La evangelización del Espíritu desencarnado es de suma importancia mas, igualmente, la de la criatura humana que se enzarzo en la delincuencia y todavía no se recupero del delito practicado.
Con frecuencia, es mas fácil de objetivarse resultados en la terapia desobsesiva con pacientes de mente obnubilada, de que con aquellos que razonan y no se disponen a la tarea de mudanza interior, de la acción dignificante, ahogados en dudas que cultivan e indisposiciones que les agradan.
En la actualidad, gran número de pacientes portadores de alineación por obsesión, transita por gabinetes de respetables psiquiatras que les prescriben drogas adictivas de que se encharcan, viciando la voluntad, que pierde los comandos, permaneciendo abúlicos y sufriendo dependencias de demorada erradicación. Sin el control de la voluntad, que sufre la acción barbitúrico de la droga y la perniciosa interferencia de la mente perturbadora, el enfermo tiene dificultad de luchar, utilizándose de los recursos desobsesivas cuyos efectos del dependen.
Es claro que no censuramos este procedimiento psiquiátrico, teniendo en vista que, en determinados cuadros de la locura, la providencia es saludable, especialmente en los que presentan gran agitación, en los catatónicos, en los sicótico-maniaco-depresivos – aun cuando se encuentren bajo la inducción de adversarios desencarnados, evitándose, de esta forma, la consumación del suicidio provocado -, pero no su uso genérico.
El futuro próximo contribuirá con criterios más rigurosos y seleccionados en la aplicación de tales terapéuticas, especialmente cuando el prejuicio científico ceda lugar al discernimiento cultural, que verá en el paciente, no apenas el soma, sino, y principalmente, el Espíritu con sus equipamientos de periespiritu y materia…
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del Libro “Cuadros de la Obsesión” de Divaldo Pereira Franco
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SUICIDIO
UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA
Bruno Tavares
Mis queridos hermanos:
En el artículo de hoy, hablaremos sobre un problema extremadamente grave, una cuestión de salud publica en este país y en todo el mundo. Hablaremos sobre el suicidio.
El suicidio es un problema de salud pública que puede ser evitado, responsable por casi la mitad de todas las muertes violentas del mundo, provocando cerca de un millón de óbitos por año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estimativas sugieren que ese tipo de muerte puede llegar a un millón y medio en el 2020.
En razón de esos datos alarmantes, la OMS, en colaboración con la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio (IASP), estableció el dato de 10 de septiembre como el Día Mundial del Suicidio, con el objetivo de llamar la atención para el problema y solicitar una acción global.
Un paso decisivo dado por Brasil, para esa problemática, fue la realización del I Seminario Nacional de Prevención del Suicidio, en la ciudad de Puerto Alegre (RS), lo que tornaría a nuestro país, en 2014, el primero de América Latina a tener una propuesta de acción nacional con el objetivo de reducir la práctica del suicidio, sus tentativas y los daños sociales causados con la práctica de la autodestrucción. El Ministerio de la Salud, a través del Área Técnica de la Salud Mental, lanzó en ese evento diversas directrices nacionales para evitar la práctica del suicidio, en razón de preocupantes datos levantados por un estudio inédito.
A bien verdad, en la raíz del problema, faltaba una política nacional de prevención; se espera que ella venga a establecer, principalmente, un sistema de atendimiento público eficaz a costo cero para los depresivos, con la creación de una línea de atendimiento definida sobre el asunto en los ambulatorios públicos o en los planos de salud. Entre las muchas causas que están llevando a las personas a cometer el suicidio, la depresión es apuntada como la principal, según la evaluación de la OMS. ¿El portador de un dolor físico tiene un profesional para atenderlo, más si es el de trastornos psicológicos, a quien preocupara? ¿Dónde buscar ayuda?
La depresión es, ciertamente, el diagnostico psiquiátrico más observado en personas que intentan el suicidio. Desesperanza, trastornos de conducta, consumo de drogas, disfunción familiar, eventos estresantes, abusos (físicos, sexuales o psicológicos) y factores biológicos que pueden ser considerados los principales agentes causadores de este disturbio.
Por otro lado, muchas veces los medios de comunicación se omiten de tratar de la prevención del suicidio, por existir erróneamente el pensamiento común de que un suicidio incentiva otro cuando es divulgado. Con todo, es preciso recordar que la prensa puede también desempeñar un papel relevante en la reducción del estigma y de la discriminación a la que están asociados los comportamientos suicidas y disturbios mentales.
Sin embargo, no podemos olvidar, cuando se habla de prevención del suicidio, del trabajo que realiza el Centro de Valorización de la Vida (CVV) en nuestro país, hace muchos años, a través del atendimiento telefónico y personal. Ahora, también, los Municipios que se interesaran en implementar un servicio de prevención semejante al coordinado por la OSM en 10 países, pueden buscar orientación en el Ministerio de la Salud por email: amigosdavida@saude.gov.br.
En la visión espirita sabemos que el hombre no tiene derecho a disponer de la propia vida, Dios solamente tiene ese derecho. Por eso, el suicidio es una trasgresión de la ley natural. Por tanto, es importante que sepamos que disponer de la propia vida es siempre un acto condenable. El suicida que tiene por fin escapar a las miserias y a las decepciones de este mundo es un pobre espíritu que no tuvo coraje de soportarlas.
Las tribulaciones de la vida son pruebas o expiaciones. Felices serán los que soportan sin quejarse, porque serán recompensados y, en estos casos, infelices serán aquellos que, en su sufrimiento, esperan para ellos una salida por la puerta falsa del suicidio. Es necesario, que entendamos que hay mucha grandeza y dignidad en luchar contra la adversidad, en enfrentarse a la crítica de un mundo fútil y egoísta, que solo tiene buena voluntad para aquellos a quienes nada falta, los cuales nos dan de lado cuando de ellos precisamos.
Dios no puede recompensar un acto de cobardía y ni el insulto que le es lanzado por no confiar en la providencia. Esas personas pagaran ese instante de locura con aflicciones mayores de las que pensaron abreviar matándose, y no tendrán, para compensarlas, la satisfacción que esperaban de rever a sus entes queridos.
La afinidad que permanece entre el espíritu y el cuerpo produce, en algunos suicidas, una especie de repercusión del estado del cuerpo sobre el espíritu, el cual, contra su voluntad, pasa a sentir los efectos de la descomposición, proporcionándole una sensación plena de angustia y horror. Este estado puede persistir por el tiempo que aun debía durar la vida que fue interrumpida.
Mis queridos amigos, la religión, la moral, todas las filosofías condenan el suicidio como una cosa contraria a la ley natural. Todos nos dicen, en principio, que no tenemos el derecho de abreviar voluntariamente nuestras vidas. ¿Más porque no nos es dado este derecho? ¿Por qué no somos libres de poner un fin nuestros sufrimientos?
El Espiritismo puede darnos la respuesta, pues demuestra por el testimonio de los que sucumbieron por el suicidio que este acto no constituye apenas una infracción de una ley moral, más si un acto estúpido, pues nada consigue el que lo practica, todo lo contrario. Siendo así, no es a través de la teoría que esto nos es enseñado, más si por los propios hechos que los espíritus de suicidas exponen bajo nuestra vista.
En fin, observamos, con todo, que hay una consecuencia inevitable para todos los casos de suicido: ¡Una gran decepción!
Traducido al idioma español por: M. C.
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REFLEXIONES Y DESERCIONES HISTÓRICAS DEL CRISTIANISMO SIN JESÚS
Con base en las declaraciones del Espíritu Emmanuel, decidimos formatear y publicar en nuestras páginas las enjuiciadas reflexiones históricas sobre el Cristianismo sin Jesús, conforme fueron publicadas en el libro A Camino de la Luz. Haciendo eso, estamos dando la oportunidad a los lectores el conocer un poco mejor a Emmanuel y la famosa Carta del Bispo Strossmayer, leída en el Vaticano en 1870, cuando el decreto de la infalibilidad papal.
Según escribe el mentor de Chico Xavier, en el capítulo titulado IDENTIFICACIÓN DE LA BESTIA APOCALIPTICA, sobre las narrativas del Apocalipsis, leímos que “la bestia podría decir grandezas y blasfemias por 42 meses, acrecentando que su número era 666 (Apoc: XIII, 5 y 18). Examinándose la importancia de los símbolos en aquella época y siguiendo el rumbo cierto de las interpretaciones, podemos tomar cada més como siendo de 30 años, en vez de 30 días, obteniendo de ese modo, un periodo de 1260, años comunes, justamente el periodo comprendido entre 610 y 1870, de nuestra era, cuando el Papado se consolidaba, después del surgimiento, con el emperador Focas, en 607, y el decreto de la inefabilidad papal con Pio IX, en 1870, que señaló la decadencia y la ausencia de autoridad del Vaticano cara a la evolución científica, filosófica y religiosa de la Humanidad.” (1) Con referencia al fantasmagórico numero 666, Emmanuel pronuncia: “ sin referirnos a las interpretaciones con los números griegos, en sus valores, debemos recurrir a los dígitos romanos , en su significación, por ser más divulgados y conocidos explicando que es el Sumo-Pontífice de la iglesia romana quien usa los títulos de “VICARIVS GENERALIS DEI IN TERRIS”, “VICARIVS FILII DEI” e “DVX CLERI “, que significan “Vicario general de Dios en la Tierra”, “Vicario del Hijo de Dios” y “Príncipe de los clérigos”. Bastará al estudioso un pequeño juego de paciencia, sumando los dígitos romanos encontrados en cada título papal a fin de encontrar la misma ecuación de 666, en cada uno de ellos. Véase pues, que el Apocalipsis de Juan tiene singular importancia para los destinos de la Humanidad terrestre.”(2)
Emmanuel aun teje comentarios sobre las PRUEBAS DE LA IGLESIA, recordando que “aproximándose al año de 1870, que señalaría el fracaso de la Iglesia con la declaración de la infalibilidad papal, el Catolicismo experimenta pruebas amargas y dolorosas. Exhaustos de sus imposiciones, todos los pueblos cultos de Europa no vieron en sus instituciones sino escuelas religiosas, limitándoseles las finalidades educativas y controlándoseles el mecanismo de actividades. “(3)
Recuerda los actos espirituales de la “Hace dos mil años” que “comprendiendo que Cristo no tratara tomar posesión de ningún territorio del Globo, los italianos, naturalmente, reclamaran sus derechos en el capítulo de las reivindicaciones, procurando organizar la unidad de Italia sin la tutela del Vaticano. Desde 1859 se estableciera la lucha, que fue por mucho tiempo prolongada en vista de la decisión de Francia, que mantuvo a todo un ejército en roma para garantía del pontífice de la Iglesia. Más la situación de 1870 obligara al pueblo francés a reclamar la presencia de los guardias dcel Vaticano, triunfando las ideas de Cavour y privándose el papa de todos los poderes temporales, restringiéndose su posesión material. Comienza, con Pio IX, la gran lección de la Iglesia. El periodo de las grandes transformaciones estaba iniciado, y ella, que siempre dictara ordenes a los príncipes del mundo, en su sed de dominio, se iría a tornar un instrumento de opresión en las manos de los poderosos. Se observaba un fenómeno interesante: la Iglesia, que nunca se acordara de dar un titulo real a la figura de Cristo, así que vio desmoronarse los tronos del absolutismo con las victorias de la republica y del derecho, construía la imagen de Cristo-Rey para el superior de sus altares.” (4) Emmanuel cita aun que después de las “afirmativas del Silabo y después del famoso discurso del obispo Strossmayer (*) (vean el discurso abajo). En 1870, en el Vaticano, cuando Pio IX decretaba la infalibilidad pontificia”(5), el Clero intenta rehabilitarse a través de encíclicas de cuño social.
Jorge Hessen
(*) (Discurso pronunciado en el célebre Concilio de 1870, por el Obispo Strossmayer) (6)
Venerables padres y hermanos:
No sin temor, aunque con una conciencia libre y tranquila, ante Dios que nos juzga, tomo la palabra en esta augusta asamblea.
Preste toda mi atención a los discursos que se pronunciaron en esta sala, y ansió por un rayo de luz que, descendiendo de la cima, ilumine mi inteligencia y me permita votar a los cánones de este Concilio Ecuménico con perfecto conocimiento de causa.
Compenetrado de mi responsabilidad, por la cual Dios me pedirá cuentas, estudié con la más escrupulosa atención a los escritos del Antiguo y Nuevo Testamento, e interrogué esos venerables monumentos de la Verdad: si el pontífice que preside aquí es verdaderamente el sucesor de San Pedro, Infalible Vicario de Cristo y Doctor de la Iglesia.
Me transporte a los tiempos en que aun no existían el Ultramontanismo y el Galicanismo, en el que la Iglesia tenia por doctores: Pablo, Tiago, y Juan, a los cuales no se les puede negar la autoridad divina, sin poner en dudas lo que la santa Biblia nos enseña, santa Biblia que el Concilio de Trento proclamó con la Regla de la Fe y de la Moral. Abrí esas sagradas paginas y estoy obligado a deciros: nada encontré que sanciones, próxima o remotamente, la opinión de los ultramontanos? Y mayor es mi sorpresa cuando, en aquellos tiempos apostólicos, ¡nada hay que hable del papa sucesor de San Pedro y Vicario de Jesucristo!
¡Vos, Monseñor Manning, diréis que blasfemo, vos, Monseñor Pio, diréis que estoy demente! ¡No, monseñores; no blasfemo, ni he perdido el juicio! He leído todo el Nuevo testamento, declaro, ante Dios y con la mano sobre el crucifijo, que ningún vestigio encontré del papado.
¡No me rechacéis vuestra atención, mis venerables hermanos! con vuestros murmullos e interrupciones, justificáis a los que dicen, como el Padre Jacinto, que este concilio no es libre si así fuera, tened en vista que esta augusta asamblea, que prende la atención de todo el mundo, caerá en el más terrible descredito.
Agradezco a su Excelencia. El Monseñor Dupanloup, la señal de aprobación que me hace con la cabeza; eso me ayuda y me hace proseguir.
Leyendo, pues, los santos libros, no encontré en ellos un solo capitulo, un solo versículo que dé a Pedro el liderazgo sobre los apóstoles.
¡No solo Cristo no dijo nada sobre ese punto, más, al contrario, prometió tronos a todos los apóstoles (Mateo, XIX, 28), sin decir que Pedro seria más elevado que los otros!
¿Qué diremos de su silencio?
La lógica nos enseña a concluir que Cristo nunca pensó, en elevar a Pedro a ser líder del Colegio Apostólico.
Cuando Cristo envió a sus discípulos a conquistar el mundo, a todos – igualmente – dio el poder de ligar y desligar, a todos – igualmente – hizo la promesa del Espíritu Santo.
Dicen las Santas Escrituraras que hasta prohibió a Pedro y a sus colegas el reinar o ejercer señoría (Lucas, XXII, 25 y 26)
Si Pedro fuese elegido Papa Jesús – no diría eso, porque según nuestra tradición, el papado tiene una espada en cada mano, simbolizando los poderes espiritual y temporal.
Aun más: ¿si Pedro fuese papa p jefe de los apóstoles, permitiría que esos sus subordinados lo enviasen, con Juan, a samaria, para anunciar el Evangelio del Hijo de Dios? (Actos, VIII, 14).
¿Qué diríais vosotros, venerables hermanos, si nos permitiésemos, ahora mismo, mandar a Su Santidad Pio IX, que preside aquí, y a Su Eminencia Monseñor Plantier, al patriarca de Constantinopla, para convencerlo de que debe acabar con el Cisma de Oriente?
¡El símil es perfecto, habéis de concordar!
Más tenemos aun una cosa mejor:
Se reunió en Jerusalén un concilio ecuménico para reincidir cuestiones que dividían a los fieles.
¿Quién debía convocarlo? Sin duda Pedro, si fuese papa. ¿Quién debía presidirlo? Por cierto Pedro. ¿Quién debía formular y promulgar a los cánones? ¿Aun Pedro, Pedro no es verdad? Pues bien: ¡Nada de eso sucedió! Pedro asistió al concilio con los demás Apóstoles, bajo la dirección de Tiago! (Actos, XV).
Así me parece que el hijo de Jonas no era el primero, como sustentáis.
Encarando ahora por otro lado, tenemos: en cuanto enseñamos que la iglesia está edificada sobre Pedro, Pablo <8<<<cuya autoridad debemos todos acatar) nos dice ella está edificada – sobre el fundamento de la fe de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo, Jesucristo (Efesios, II, 20).
¿ Ese mismo Pablo, al enumerar los oficios de la Iglesia, menciona a los apostales, profetas, evangelistas y pastores, y será creíble que el gran Apóstol de los Gentíos se olvidase del papado, si el papado existiese? Ese olvido me parece tan imposible como el de un historiador de este concilio que no hiciese mención de Su santidad Pio IX.
(Apartes: Silencio, hereje! ¡Silencio!
Calmaos, venerables hermanos, porque aun no concluí. Impidiéndome el seguir, probareis al mundo que sabéis ser injustos, tapando la boca del más pequeño miembro de esta asamblea. Continuare:
¿El Apóstol Pablo no hizo mención, en ninguna de sus Epístolas, las diferentes Iglesias, de la primacía de Pedro; si esa existiese y si el fuese infalible como queréis, podría Pablo dejar de mencionarla, en longa Es pistola sobre tan importante punto?
Concordad conmigo: La Iglesia nunca fue más bella, más pura y más santa que en aquellos tiempos en que no tenía papa.
(Apartes: ¡no es exacto! ¡No es exacto!)
¡Por qué negáis, Monseñor de Laval? Si alguno de vosotros, mis venerables hermanos, se atreve a pensar que la Iglesia, que hoy tiene un papa (que va a quedar infalible), es más firme en la fe y más pura en la moralidad que la Iglesia Apostólica, dígalo abiertamente ante el Universo, visto como este recinto es un centro del cual nuestras palabras vuelan de polo a polo!
¿Os calláis? Entonces continuare:
¡También en los escritos de Pablo, de Juan, o de Tiago, no descubro trazo alguno del poder papal! Lucas, el historiador de los trabajos misioneros de los apostales guarda silencio sobre el asunto!
¡No me juzguéis un cismático!
Entre por la misma puerta que vosotros; y mi titulo de obispo me dio derecho a comparecer aquí, y a mi conciencia, inspirada en el verdadero cristianismo, me obliga a deciros lo que juzgo ser verdad.
Pienso que, si Pedro fuese vicario de Jesucristo, el no lo sabía, pues nunca procedió como papa: ni en el día de Pentecostés, cuando predico su primer sermón, ni en el Concilio de Jerusalén, presidido por Tiago, ni en Antioquia, ni en las Epístolas que dirigió a las Iglesias. ¿Será posible que el fuese papa sin saberlo?
Me parece escuchar de todos los lados: ¿Pues Pedro no estuvo en Roma? ¿No fue crucificado con la cabeza para abajo? ¿No existen los lugares donde enseño y los altares donde dijo misa en esa ciudad?
Y yo responderé: ¿Solo la tradición, venerables hermanos, es la que nos dice haber estado Pedro en Roma; y como la tradición es tan solamente la tradición de su estancia en Roma, es con ella con la que me probareis su episcopado y su supremacía?
Scalígero, uno de los más eruditos historiadores, no vacila en decir que el episcopado de Pedro y su residencia en Roma se deben clasificar en el numero de las leyendas más ridículas! (Repetidos gritos y apartes: le tapa la boca, lo hacen descender de esa silla!)
Mis venerables hermanos, no hago cuestión de callarme como queréis, ¿más no será mejor probar todas las cosas como manda el apóstol y creer solo en lo que fuera bueno? Recordad de que tenemos un dictador ante el cual todos nosotros, aun mismo Su Santidad Pio IX, debemos doblar la cabeza: ¡Ese dictador, vosotros bien lo sabéis, es la Historia!
Permitid que repita: hojeando los sagrados escritos, no encontré el más leve vestigio del papado en los tiempos apostólicos.
Y, recorriendo los Anales de la Iglesia, sucedió lo mismo, en los cuatro primeros siglos.
Os confieso que encontré lo siguiente:
Que el gran San Agustín, Obispo de Hipona, honra y gloria del Cristianismo y secretario en el Concilio de Melive, niega la supremacía al obispo de Roma.
Que los obispos de África, en el Sexto Concilio de Cartago, sobre la presidencia de Aurelio, obispo de esa ciudad, amonestaban a Celestino, Obispo de Roma, por suponerse superior a los demás obispos, enviándoles comisionados e introduciendo el orgullo en la Iglesia.
Que por tanto, el papado no es institución divina.
Debeis saber, mis venerables hermanos, que los padres del Concilio de Calcedonia colocaron a los obispos de la antigua y de la nueva Roma, en la misma categoría de los demás obispos.
Que aquel Sexto Concilio de Cartago prohibió el título de Príncipe de los Obispos, por no haber soberanía entre ellos.
Y que san Gregorio I escribió estas palabras, que mucho sacan provecho de la tesis: “Cuando un patriarca se nombre Obispo Universal, o patriarca sufre incontestablemente descredito. ¿Cuantas desgracias no debemos nosotros esperar, si entre los sacerdotes se suscitaran tales ambiciones?
¡Ese obispo será rey de los orgullosos! (Pelágio II, Cett. 15).
Con tales autoridades y muchas otras que podría citaros, juzgo ser probado que los primeros obispos de Roma no fueron reconocidos como obispos universales o papas, en los primeros siglos del Cristianismo.
Y para más reforzar mis argumentos, recordaré a mis venerables hermanos que fue Osio, obispo de Córdoba, quien presidió el Primer Concilio de Nicea, rediciendo a sus cánones; y que fue aun ese obispo que, presidiendo el Concilio de Sárdica, excluyó al enviado de Julio, Obispo de Roma!
Más directo me citaron estas palabras de Cristo “Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.
Sois, por tanto, llamados para este terreno.
Juzgáis, venerables hermanos, que la roca o piedra sobre la que la santa Iglesia está edificada es Pedro; más permitid que yo discorde de vuestro modo de pensar.
Dice Cirilo, en su cuarto libro sobre la trinidad: “La roca o piedra de que nos habla Mateos es la fe inmutable de los Apóstoles”.
Olegario, Obispo de Poitiers, en su segundo libro sobre la Trinidad, repite: “aquella piedra es la roca de la fe confesada por la boca de Pedro. Es en su sexto libro nos ofrece más luz diciendo: “y sobre esta roca de la confesión de la fe que la Iglesia está edificada”.
Jerónimo en el sexto libro sobre Mateo es de opinión de que Dios fundó su Iglesia, sobre la roca, o piedra, que dio nombre a Pedro.
En las mismas aguas navega Crisóstomo, cuando, en su homilía 56 a respecto de Mateo, escribe: “Sobre esta roca edificare mi Iglesia: y esta roca es la confesión de Pedro:”
¿Y yo os preguntare, venerables hermanos, cual fue la confesión de Pedro?
Ya que no me respondéis, yo os la daré: “Tu eres el Cristo, el hijo de Dios.”
Ambrosio, Arzobispo de Milán; Basilio de Selencia y los padres del Concilio de Calcedonia, enseñan precisamente la misma cosa.
Entre los doctores de la Antigüedad Cristiana, Agustín ocupa uno de los primeros lugares, por su sabiduría, y por su santidad. Escuchad como el se expresa sobre la Primera Epístola de Juan: “Edificare mi Iglesia sobre esta roca, significa claramente que es sobre la fe de Pedro.”
En su tratado 124, sobre el mismo Juan, se encuentra esta frase significativa: ·Sobre esta roca, que acabáis de confesar, edificaré mi Iglesia; y la roca era el propio Cristo, hijo de Dios.”
Tanto ese gran y santo obispo no acreditaba que la Iglesia fuese edificada sobre Pedro, que dijo en su sermón n. 13: “Tu eres Pedro, y sobre esta roca o piedra, que me confesaste, que reconociste, diciendo: Tu eres el Cristo, el hijo de Dios vivo, edificare mi Iglesia; sobre mi mismo: pues soy el Hijo de Dios vivo, edificare sobre mí mismo, y no sobre ti.”
¿Habrá cosa más clara y positiva?
Debéis saber que esa comprensión de Agustín; sobre tan importante punto del Evangelio, era la opinión corriente del mundo cristiano en aquellos tiempos. Estoy seguro de que no me contestareis.
Así que os diré, resumiendo:
1º Que Jesús dio a los otros apóstoles el mismo poder que dio a Pedro.
2º Que los apóstoles nunca reconocieron en Pedro la calidad de vicario de Cristo e infalible Doctor de la Iglesia.
3º Que el mismo Pedro nunca pensó ser papa, ni hizo cosa alguna como papa.
4º Que los Concilios de los cuatro primeros siglos nunca dieron, ni reconocieron el poder y la jurisdicción que los obispos de Roma querían tener.
5º Que los Padres de la Iglesia, en el famoso pasaje: “Tu eres Pedro y sobre esa piedra (la confesión de Pedro) edificaré mi Iglesia” nunca entendieron que la Iglesia estaba edificada sobre Pedro (súper petrun), esto es: sobre la confesión de fe del Apóstol.
Concluyo, pues, como la Historia, la razón, la lógica, el buen sentido y la conciencia del verdadero cristiano, que Jesús no dio supremacía alguna a Pedro, y que los Obispos de Roma solo se constituirán soberanos de la Iglesia confiscando uno por uno, todos los derechos del episcopado! (¡voces de todas las direcciones del episcopado! Voces de todos lados:
¡Silencio, Insolente! ¡Silencio! ¡Silencio!)
¡No soy insolente! ¡No, mil veces no!
¡Contestad a la Historia, si osáis hacerlo; más estar ciertos de que no la destruiréis!
Si yo en alguna mentira, me aclaro con la Historia, de la cual prometo hacer la más morosa apología! ¡Más comprendí que no dije aun todo cuanto quiero y puedo decir! ¡Aunque la hoguera me aguardase allá fuera, yo no me callaría!
Sed pacientes como manda Jesús. ¡No añadáis la cólera al orgullo que os domina!
Dijo Monseñor Dupanloup, en sus celebres Observaciones sobre el Concilio del Vaticano, y con razón, que si declaráramos infalible a Pio IX, necesariamente precisamos sustentar que infalibles también eran todos sus antecesores. Sin embargo, venerables hermanos, con la Historia en la mano, os probaré que algunos papas fallaron.
Paso a probaros, mis venerables hermanos, con los propios libros existentes en la Biblioteca de este Vaticano, como fallaron algunos de los papas que nos han gobernado:
El papa Marcelino entro en el templo de Vesta y ofreció incienso a la diosa del Paganismo.
Fue, por tanto, idolatra; o pero aun fue apostata.
Liborio consintió en la condenación de Atanasio; después se paso para el Arrianismo.
Honorio se adhirió al monoteísmo.
Gregorio I llamaba Anticristo al que se le imponía como Obispo Universal; entretanto, Bonifacio III consiguió obtener del parricida emperador Focas este título en 607.
Pascual II y Eugenio III autorizaban los duelos, condenados por Cristo: mientras que Julio II y Pio IV los prohibieron. Adriano II, en 872, declaró válido el casamiento civil; entretanto, Pio VII excomulgó la edición!
Xisto V publicó una edición de la Biblia, y con una bula recomendó su lectura; y aquel Pio VII excomulgó la edición!
¡Clemente XIV abolió la Compañía de Jesús, permitida por Paulo II; y Pio VII la restableció!
¿Sin embargo, para que más pruebas? ¿Pues nuestro Santo Padre Pio IX no acaba de hacer la misma cosa cuando, en su bula para los trabajos de este Concilio, da como revocado todo cuanto se ha hecho al contrario a lo que aquí fue determinado, aun mismo tratándose de decisiones de sus antecesores?
¿Hasta eso negareis?
Nunca yo acabaría, mis venerables hermanos, si me propusiese presentaros todas las contradicciones de los papas, en sus enseñanzas!
¿Cómo entonces se podrá darles infalibilidad? No sabéis que, haciendo infalible Su Santidad, que se halla presente y me oye, habréis de negar u falibilidad y la de sus antecesores.
¿Y se atreven a mantener que el Espíritu Santo os revelo que la infalibilidad de los papas data apena de este año de 1870?
No o engañéis a vosotros mismos: Si decretáis el dogma de la infalibilidad papal, veréis a los protestantes, nuestros rencorosos adversarios, penetraron por larga brecha con la bravura que les da la Historia.
¿Y qué tendréis vosotros para oponerles? El silencio, si no quisieseis desmoralizaros. (Gritos: Es demás; ¡Basta! ¡Basta!)
¡No gritéis, monseñores! ¡Temer a la Historia, es confesaros derrotados! Aunque pudieseis hacer correr toda el agua del Tibre sobre ella, no borrareis ni una sola de sus páginas! Dejadme hablar y seré breve.
Virgilio compro el papado de Belizario, teniente del Emperador Justiniano. Por eso fue condenado en el Segundo Concilio de Calcedonia, que estableció este canon: “El obispo que se eleve por dinero será degradado”.
Sin respeto aquel canone, Eugenio III, seis siglos después, hizo lo mismo con Virgilio, y fue reprendido por Bernardo, que era la estrella brillante de su tiempo.
Debéis conocer la historia del Papa hermoso: Esteban XI hizo exhumar su cuerpo, con los vestidos pontificales: mandó cortarle los dedos, y lo arrojo en el Tibre. Esteban fue envenenado; y tanto Romano como Juan, sus sucesores, rehabilitaron la memoria de Formoso.
¡Lede Plotino, lede Barônio, Barônio, el Cardenal! ¡Es de ellos de quienes me sirvo!
¡Barônio llega a decir que las poderosas cortesanas vendían, intercambiaban y hasta se apoderaban de los obispados; y, es horrible decirlo, hacían ser sus amantes a los papas!
¡Genebrado sustenta que, durante 150 alos, los papas, en vez de apóstoles, fueron apostatas!
¡Debéis saber que el Papa Juan XII fue elegido con la edad de apenas dieciocho años; y que su antecesor era hijo del Papa Sergio con Marozzia!
¡Qué Alexandre XI era… ni me atrevo a decir lo que el era de Lucrecia! Y que Juan XXII negó la inmortalidad del alma, siendo depuesto por el Concilio de Constanza.
Ya no hablo de los cismas que tanto han deshonrado a la Iglesia. Vuelvo, sin embargo, a deciros que si decretáis a la infalibilidad del actual Obispo de Roma, deberéis decretar también a la de todos sus antecesores: ¿más, os atreveréis a tanto? ¿Seréis capaces de igualar, a Dios todos los incestuosos, avaros, homicidas e simoniacos Obispos de Roma? ¡(Gritos: Descended de la silla, descienda ahora! Tapemos la boca de ese hereje).
No gritéis más venerables hermanos. ¡Con los gritos nunca me convenceréis! ¡La Historia protestará eternamente sobre el monstruoso dogma de la infalibilidad papal; y, aun mismo cuando todos os aprobéis, faltará un boto, y ese boto es el mío!
Más, volvamos a la doctrina de los Apóstoles:
Fuera de ella solo hay errores, tinieblas y falsas tradiciones. Tomemos a ellas y a los profetas por nuestros únicos maestros, bajo liderazgo a Jesús.
Firmes e inmovibles como la roca, constantes e incorruptibles inspirados en las Escrituras digamos al mundo: Así como los sabios de Grecia fueron vencidos por Pablo, así la Iglesia de Roma será vencida por su 98 (Gritos clamorosos: ¡Abajo el protestante! ¡Abajo el calvinista!¡Abajo el traidor de la Iglesia!)
Vuestros gritos, monseñores, no me atemorizan, y solo os comprometen. Mis palabras tiene calor, más mi cabeza está perenne. No soy de Lutero, ni de Calvino, ni de Pablo, y, si, y solamente, de Cristo! (Nuevos gritos: ¡Anatema! ¡Anatema os lanzamos!)
¡Anatema! ¡Anatema! Para los que contrarían la Doctrina de Jesús! Quedad ciertos de que los apóstoles, si aquí compareciesen, os dirían la mismas cosas que os acabo de declarar.
¿Qué les diríais vosotros, si ellos, que predicaron y confirmaron con su sangre, recordándoos lo que escribieron, os mostrasen todo lo que habeis deturpado del Evangelio del Amado Hijo de Dios? ¿Acaso les diríais: Preferimos la doctrina de los Loiolas a la del Divino Maestro?
¡No! ¡mil veces no! A no ser que hayáis tapado los oídos, cerrados los ojos y embotado vuestra inteligencia, lo que no creo.
¡Oh! Si Dios nos quiere castigar haciendo caer pesadamente su mano sobre nosotros, como hizo con el faraón, no precisa permitir que los soldados de Garibaldi nos expulsen de aquí; basta dejar que hagáis de Pio IX un Dios, como ya hicisteis una diosa a Maria!
¡Evitad, si, evitad, mis venerables hermanos, el terrible precipicio a cuya borde estáis colocados! ¡Salvad la Iglesia del naufragio, que la amenaza, y busquemos todos, en las sagradas Escrituras, la regla de la Fe que debemos tener y profesar! ¡Dígnese de asistirme! ¡He concluido!
(Todos los padres se levantaron, muchos salieron de la sala; sin embargo, algunos prelados Italianos, americanos, franceses e Ingleses rodearon al inspirado orador y, con fraternales apretones de mano, demostraron concordar con su modo de pensar.)”
Cosa singular: ¡desde la tal infalibilidad de los papas, viene la Iglesia como deslizándose hacia un despeñadero, de cabeza para abajo!”
¡Cuán inspirado estaba el obispo Strossmaye !
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TATUAJES PIERCINGS Y OTROS ACCESORIOS BAJO EL PUNTO DE VISTA ESPÍRITA
JORGE HESSEN
Alguien nos pregunto si usar un tatuaje en la piel ejercería influencia sobre el periespiritu. Hay dirigentes de casas espiritas advirtiendo que todas las personas que han tatuado o piensan tatuar o usar piercings, automáticamente estarán en proceso de obsesión. Algunos cristianos se basan en las Antiguas Escrituras, donde encontramos la advertencia a los israelitas, “que no deberían marcar el cuerpo, hacer cicatrices con azotes o flagelos, por ningún motivo.” (1)
Conocemos lideres espiritas convictos de que personas que tatúan el cuerpo entero o se llenan de Piercings, son espíritus primarios que aun cargan recuerdos intensos de experiencias pretéritas, sobretodo de los tiempos de los barbaros, cuando belicosos y crueles se servían de esas marcas en la piel para imponerse ante los adversarios.
Positivamente no identificamos puntos de carácter práctico el uso de tatuajes, especialmente si la lesión impuesta al propio cuerpo fuera por mero capricho, ¡eso sí! Reflejará invariablemente en el periespiritu, ya que siendo el cuerpo físico (templo del alma) un consentimiento divino para nuestras pruebas y expiaciones, debemos mantenerlo dignamente protegido y saludable. ¿Entretanto, será que el huso de piercings y tatuajes sobrepujan las cualidades morales? ¿Quién puede penetrar en la intimidad del semejante y saber lo que allí ocurre?
Bajo la percepción histórica, el tatuaje es una técnica ascentral que se desvanece en la memoria cultural de las civilizaciones. Antiguamente eran aplicadas para marcar el cuerpo de un esclavo con el símbolo del propietario. Se gravaban los cuerpos de las prostitutas con el emblema de un reino, gobierno o estado. Servía para estigmatizar el cuerpo de la mujer adultera. Aun hoy es tradición su uso en el cuerpo de príncipes de tribus beduinas, africanas y de las islas del pacifico.
Actualmente sirven para marcar el cuerpo de miembros de pandillas, grupos de atletas deportistas (surfee, motociclismo),”beatniks” (movimiento socio cultural en los años 50 y principio de los años 60 que subscribieron un estilo de vida antimaterialista, en la secuencia de la 2ª Guerra Mundial), hippies, roqueros y alastrados principalmente entre jóvenes comunes de los de hoy en día.
Los que se tatúan deben procurar identificar sus motivos íntimos. Recordemos que el cuerpo es el templo del Espíritu y no nos pertenece, por tanto, es importante preservarlo contra agresiones que puedan mutilar su composición natural. Hay los que usan varios brincos, piercings y otros aderezos. ¿Habrá la mutilación por esos aderezos? ¡Tal vez si, posiblemente no! Lo cierto es que el periespiritu es efectivamente lesionado por la defección moral, desequilibrio emocional que lleva a suicidios directos e indirectos, vicios físicos y mentales, rencores, pesimismos, ambiciones, vanidad desmesurada, lujuria.
Se desolla el cuerpo espiritual todas las veces que se perjudica al semejante a través de la maledicencia, de la agresividad, de la violencia de todos los niveles, de la perfidia, por lo tanto, analizado por ese prisma, los aderezos afectan al cuerpo periespiritual. Principalmente porque actualmente muchos de esos adornos que hieren el cuerpo físico pueden revertirse, ya en la actual encarnación, y naturalmente repercutieran en el tejido periespiritual.
André Luiz elucida que el periespiritu es un reflejo del cuerpo físico; esto es que interfiere en el otro. “Las lesiones del cuerpo físico solo tendrán, pues, repercusión en el cuerpo espiritual si hubiera fijación mental del individuo ante lo acontecido, o si el acto practicado estuviera en desacuerdo con las leyes que rigen la vida. “ (2) Los tatuajes y las pequeñas mutilaciones que algunos individuos elaboran como forma de demostrar amor a ejemplo de alguien que grava el nombre del padre o de la madre en el cuerpo de modo discreto no tendrán, lógicamente, los mismos efectos que ocurrirán con aquellos que se tatúan de modo resoluto, movidos por deseos más groseros.
Curiosamente, muchas personas, retornando al plano espiritual, pueden optar por el uso de los adornos aquí discutidos. Según el autor del libro Nuestro Hogar, “los desencarnados pueden, bajo el punto de vista fluídico, moldear mentalmente y de manera automática, en el mundo de los Espíritus, ropas y objetos de uso y gusto personal. Por esto, es perfectamente posible, aunque lo lamentemos, que un ser en el más allá del túmulo permanezca condicionado a los vicios, modas y tantas otras cosas frívolas de la sociedad terrena.”(3)
En lo que concierne a los tatuajes, específicamente, por ser un tipo de insignia permanente, puede, sin duda, ocasionar conflictos mentales. Al comenzar en la actual encarnación cuando llega la ocasión en que el tatuado se arrepiente, después de haber cambiado de idea, en relación a la finalidad del tatuaje. Concebimos que sea el apellido, sobrenombre, o el diseño de algún emblema de alguna persona que ya no estima, que no ama, o cualquier otra silueta que ya no acepta en su cuerpo. Entonces, lo que era un mero adorno, culmina cansando la estética y se torna un problema particular de compleja solución.
¿Entonces, porqué la persona se permite tatuar? En las culturas primitivas se usaba con finalidad mágicas, para evocar la interferencia de divinidades, para el bien o el mal. Hoy es, por muchos individuos, una especie de ritual de pasaje, envolviendo la integración en un grupo. Pude ser también por identificación. Por el tatuaje la persona está diciendo algo de sí misma.
En las estructuras de los códigos espiritas no hay espacios para prohibiciones. No obstante, la Doctrina de los Espíritus nos ofrece subsidios para ponderación a fin de que decidamos racionalmente sobre lo que, como, cuando, donde hacer o dejar de hacer (libre – albedrio). Evidentemente que no es el uso de tatuajes lo que retratará la índole y el carácter de alguien. Todavía, no podemos perder de vista que algunos modelos de tatuajes, con pretextos siniestros, pueden ser clasificados (sin anatemas) como censurables e inadecuados para un cristiano de cualquier linaje.
En ese contexto, es importante comprender a la persona de forma integral. Las características anunciadas en el cuerpo son resultados de sus estados mentales, reflejos de las experiencias culturales, aprendizajes e interpretación del mundo. Como dijimos el espiritismo no prohíbe nada y nos ofrece las explicaciones para los fenómenos psíquicos. Siendo así, las recomendaciones doctrinarias no combaten, sin embargo concientizan! no son indiferentes a los dramas existenciales y demuestra como edificar y marchar en el más acautelado camino.
Dijimos que el uso de piercings y otros adornos y del propio tatuaje por si solo no caracteriza a alguien con o sin moralidad. Sin embargo, investiguemos las causas de esas actitudes. ¿Cuáles son las ansias, los sueños, las creencias de los que cubren sus cuerpos con tales marcas? Tatuajes, piercings, son estados transitorios. Importa alcanzar, sin embargo, si tales individuos están mutilados psíquicos, emocional y espiritualmente. Lo que los conduce muchas veces a desperdiciar la barrera de la ponderación y del juicio? ¿Por que atentan contra si sometiéndose a dolores y sufrimientos incomprensibles? Para unos el motivo es modismo. Para otros, todavía, aun se hallan atrapados en costumbres de otras existencias físicas y viajan en el mundo inconsciente para el consciente, derivando en la transfiguración del cuerpo biológico.
Ante cuestiones controvertidas, los mensajes Kardecianos buscan en la intimidad del ser su real problema. Nos convidan al auto -conocimiento y al estado de auto- mejoramiento. Nos sugieren sensatez, autoestima, altivez, comedimiento y la búsqueda incesante de Dios, el Exclusivo ente, que nos facultará completar de contentamiento y paz en la conciencia.
Jorge Hessen
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MADRES FUENTE PERENNE DE AFECTIVIDAD
“El trabajo de la mujer es siempre la misión de amor, extendiéndose al infinito.”
El amor reciproco entre los miembros de la familia es esencial para que una madre pueda cumplir las nobles finalidades que le están encomendadas.
Como criaturas imperfectas que somos, estamos aun muy lejos de poseer el amor puro e incondicional, propio de los espíritus elevados.
El amor que casi todos conocemos, se resiente, aun todavía, de fuertes dosis de egocentrismo, y porque es así, exige más de lo que da. Por consiguiente, si no es satisfecho en sus deseos, ni correspondido en sus efusiones, se desilusiona y desaparece, cuando no se transforma el malquerer.
Dios al instituir la familia, quiso en su infinita Sabiduría, confiar a la madre la sublime misión de ser la dispensadora de afecto, infundiendo en su corazón reservas inexorables de abnegación, de cariño y de paciencia, para asi atender las necesidades del hijo sin desatender las reclamaciones del padre, asegurando, de ese modo, la condición básica de la sobrevivencia familiar.
Cuando la mujer es madre, no disminuye su afecto hacia el cónyuge, necesita eso si tornarse más solicito, para que el padre no rechace al hijo y se encele del amor de su esposa para con el. .
El amor de la madre para el hijo es indispensable como lo es el sol para la vida de las plantas, , si le faltase ese cariño, su desenvolvimiento físico, mental, afectivo y espiritual estará comprometido por toda la existencia de forma insanable, ya que nada, absolutamente nada, podrá compensarlo.
¿Verdad que es muy difícil ser buenos padres?
Son muchas las madres, desesperadas, dolidas duramente, por la incomprensión de sus hijos, por su negligencia, por su perversidad, por su adicción a las malas inclinaciones, vicios, mala educación, en fin, es una misión muy importante para la mujer pero muy difícil en los tiempos que corren llevarla a cabo.
De hay que aya tantas madres, que ante la montaña que se les crea, abandonan a sus hijos, en busca de desarrollo intelectual, olvidando los compromisos asumidos, ante Dios, al aceptar a un hermano suyo, para custodiarlo en la vida, hasta que pueda valerse por si mismo.
¡Si es verdad, que hay casos de muy difícil solución, que les llevaría toda una vida, porque en el caso de un hijo deficiente, es una misión muy larga, pero también es un merito muy grande el de esos padres que aceptan esa misión y las llevan hasta el fin, con amor, renuncia y paciencia.
Todo tiene su razón de ser, y por la ley de causa y efecto, sabemos que cada uno portamos una deudas del ayer que hemos de rescatar, y que la mano que nos hiere es la que nos ofrece esa oportunidad, un hijo conflictivo es una hermosa oportunidad para aquel que en otra existencia, abandono a sus hijos, no les hizo caso, y que ahora importunado por los efectos actuales, el puede redimir y rectificar, tal acción.
Son muchas las causas que pueden explicar los infortunios en la familia, no podríamos detallar, nada exactamente, pero si sabemos que todo tiene su razón de ser, y que si la explicación no la encontramos en la vida presente, hemos de remontarnos al pasado, para comprender tales cosas.
A veces nuestra actuación cuando éramos niños, no fue muy grata, guardamos de ello malos recuerdos, nuestros padres lo pasaron mal con nosotros, veían muy difícil nuestro desarrollo en la vida, no sabían ni como ayudarnos, soñaban eso si, miraban cosas que nos harían bien, y al cabo del tiempo ven y nosotros observamos que nada fue como ellos pensaron, ni lo que soñaban mejor para nosotros, llego a ser ni en sueños.
Eso es porque la vida nos va llevando sin apenas nosotros darnos cuenta, al camino que nos ofrecerá la oportunidad de desarrollar nuestros deberes y rescatar las deudas del ayer.
Debemos tener siempre presente, una cosa, que la felicidad completa, en la tierra, no existe, y que como dijo la Madre teresa de Calcuta, “no vinimos a la tierra a bañarnos en agua de rosas.”
“En el ámbito doméstico, el corazón maternal debe ser el exponente divino de toda comprensión espiritual y de todos los sacrificios por la paz de la familia. Dentro de esa esfera de trabajo, en la más santificada tarea de renuncia personal, la mujer cristiana enciende la verdadera luz para el camino de los hijos a través de la vida.”
Trabajo realizado por Merchita
“Extraído del libro La Vida en Familia
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LA VIDA ESPIRITA O ESPIRITUAL
VIDA FUERA DE LA MATERIA
Siendo la vida en la Tierra, sus edificaciones y paisajes un símil más condensado y algo más grosero del que existe en el mundo espirita o espiritual, se comprenderá fácilmente que el progreso en la región de las causas trasciende en belleza y realizaciones, superando en emociones y efectos todo cuanto la imaginación puede concebir
Desde los sitios más grotescos y sombríos donde se fijan los núcleos de depuración compulsiva para los que dilapidan, irresponsables, los preciosos dones de la existencia, hasta los elevados círculos de felicidad en las vibraciones circunvecinas de la Tierra, hay una infinita variedad de villas y ciudades, círculos espirituales y puestos de socorro donde viven los que se vinculan al planeta generoso que nos sirve de cuna y escuela de progreso, en intervalos de una hacia otra reencarnación. Plasmados por mentes que las moldean en el fluido universal, son populosos centros de vida donde el amor se agita, verdaderos cielos para los que actúan en los ideales de ennoblecimiento, posadas de los Espíritus dichosos que promueven en el Orbe cuando están reencarnados, el crecimiento de la cultura, de las artes y de las ciencias. Esos verdaderos misioneros de la abnegación y de la caridad son los artífices de la belleza en el mundo, en nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
No se trata de lugares hipotéticos, o de centros donde predomina la ociosidad en demorada inercia, o de un paisaje fantasioso para el reposo de la inutilidad. Hay actividades febriles, donde el culto al trabajo fomenta el progreso de las mentes y perfecciona los sentimientos del corazón. De ninguna manera son mundos quiméricos, inmateriales, sobrenaturales, sino campos de acción objetiva, organizaciones promovidas por el espíritu humano, distantes aún de los mundos de la divina bendición. Fajas inmediatas a las realizaciones terrenas en escalas ascendentes y descendentes, donde rigen las leyes de la misericordia de Nuestro Padre en una programación superior que tiene por objetivo la elevación del Espíritu. En contrapartida, se adensan las regiones purgatoriales, legítimos infiernos donde pugnan incansables y se depuran aquellos a quienes la muerte arrebató en situaciones arbitrarias y que no los consumió.
Dichas comunidades de sufrientes en martirio salvador, resultan de la aglutinación de las afinidades a las que se ajustan los réprobos, en consorcios de desesperación, donde las pesadas cargas vibratorias que aspiran y exteriorizan, generan paisajes tristes y torpes a los que se imantan como resultado de las densas emanaciones venenosas de las que son responsables. Hay que comprender que, siendo la vida espiritual la verdadera, en ella se elaboran los proyectos de la acción a ejecutar en los emprendimientos futuros, en las reencarnaciones posteriores.
Si los genios de las artes reflejan la belleza en imperecederos poemas, sinfonías, composiciones épicas y estéticas en la pintura y en la escultura, de las regiones de donde vinieron traen registrados en la memoria los temas y las técnicas que resurgen en el campo de las formas humanas, a instancias de la inspiración, de la concentración profunda en que se sumergen buscando encontrarlas, de la oración que los eleva a los centros superiores donde permanecen los originales que repiten con los recursos que se les tornan accesibles.
Igualmente, los mensajeros de la perturbación y del crimen, los perversos y sórdidos pregoneros de la vulgaridad, tanto cuanto los promotores de la inmoralidad, de la pornografía y de la exacerbación de la lujuria, de la corrupción de las costumbres, de las alucinaciones peligrosas, expresan en el mundo de los contornes físicos, las imágenes impresas en la memoria que traen de las estaciones insalubres donde permanecieron cuando se encontraban en reparación de los innobles gravámenes perpetrados en el mundo.
Otras veces, de acuerdo con las ideas cultivadas, mantienen una sintonía natural de gustos y aspiraciones con esas ciudades dispersas en las inmediaciones del planeta, volviendo allí oyendo por vez primera en parciales desprendimientos producidos por el sueño, conducidos por los arquitectos de la armonía o por los secuaces de la anarquía terrestre.
Los que pueden alzar vuelo a solas y permanecen vinculados a las Escuelas de la sabiduría y de la belleza de donde proceden, fácilmente fortifican el ánimo y comprenden las tareas y sacerdocios que deben preservar entre los hombres, sostenidos por la fuerza vital que se exterioriza de tales urbes.
En ninguna parte del Universo existe el vacío absoluto, la nada, la experiencia estática. Un dinamismo progresista se impone como consecuencia natural de la incesante creación divina que sustenta las galaxias y comanda los sistemas planetarios.
La vida es el hálito del Padre Creador, en Su soberana manifestación de amor. A los menos adiestrados en la meditación en torno de la vida espiritual y a los que se anestesian en el lodazal de las sensaciones más groseras, las revelaciones referidas al mundo estrafísico les parecen fantasías bien urdidas, prefiriendo ellos que todo se consuma en el aniquilamiento tras la muerte del cuerpo somático, o que se asiente en los compartimentos estancos que la necesidad de venganzas y recompensas apasionadas de algunos visionarios del pasado y del presente establecieron como puntos finales inamovibles.
Es perfectamente lógico el hecho de la multiplicidad de Ciudades y Colonias Espirituales en el mundo de las causas. El Apóstol Pablo, en desdoblamiento mediúmnico significativo, fue arrebatado “hasta el tercer cielo”, al paraíso, y escuchó palabras indecibles, conforme anotó en la importante copia de enseñanzas que insertó en su oportuna 2da. Epístola a los Corintios (Cap. 12, versículo 2 y siguientes), rica en advertencias, espiritualidad y edificaciones morales.
Los grandes místicos de la Humanidad, en procesos luminosos de viajes astrales, fueron a muchas de ellas, de donde vinieron guardando el recuerdo de detalles y acontecimientos que narraron a sus contemporáneos…
Dante Alighieri, en el incomparable poema de La Divina Comedia, intentó ser lo más fiel posible a las múltiples reminiscencias que guardaba de sus paseos espirituales, amparado por Virgilio y por Beatriz, en los cuales su espíritu encontró a enemigos y adversarios políticos, a los que situó conforme a su imaginación.
Teresa de Ávila, en reiteradas oportunidades, durante trances sonambúlicos y en estados catalépticos sucesivos, viajó en cuerpo espiritual rumbo a esas organizaciones, recogiendo y trayendo de allí informaciones superiores con las que sustentó a sus hermanas del Carmelo y se fortaleció a sí misma, a fin de superar las terribles condiciones morales de la época, estableciendo las nobles y austeras líneas del deber a las que se entregó en culto de elevación y gloria.
Los Apóstoles y misioneros de todos los tiempos, conocieron de cerca esas experiencias superiores, de cuyos viajes retornaron reconfortados y ágiles para proseguir las luchas con las cuales ascendieron a las más altas culminaciones del bien. Si no bastasen tales recuerdos, los Espíritus del Señor, incesantemente, se refieren a esas mansiones de luz perenne y a aquellas cavernas de continuas luchas purificadoras, emulando a los hombres en la preferencia de la victoria sobre las vanidades terrenas, en permanentes menesteres de elevación.
Al imperio del pensamiento, se construyen las cadenas de la esclavitud y las alas de la sublimación en los más variados rincones del universo. Metrópolis elaboradas en una sustancia sutil, plástica y de fácil moldeaje a las mentes dichosas, constituyen los paneles de incomparable dicha donde reinan la paz, la ventura y la felicidad sin mancha.
En el más allá de la tumba, hay incontables instituciones de beneficencia y de socorro, que se dedicaron al auxilio de los que transitan por la Tierra y parten del cuerpo luego de la desencarnación, permaneciendo embrutecidos, inconscientes, muertos-vivos en las Necrópolis y en los reductos de los hogares donde ya no les es lícito permanecer.
Legiones de abnegados y caritativos mensajeros del Señor, recogen en Institutos de recuperación y perfeccionamiento a los desencarnados que sufren y que están fuertemente imantados a las sensaciones del cuerpo en descomposición, en un sagrado ministerio de amor y misericordia con lo que dan lecciones de fraternidad y de santificación
Escuelas y hospitales de rectificación, a semejanza de los que existen en la Tierra, mejor organizados y más perfeccionados, se abren, acogedores, como santuarios de recogimiento y corrección para la elevación de los caídos y recuperación de los desdichados que no están totalmente dominados por las fuerzas soeces de la naturaleza animal bajo cuyo predominio se encontraban.
Ta como existen en la Tierra conglomerados y organizaciones humanas para albergar a una inmensa legión de criaturas, los hay también aquí, múltiples y acogedores como nidos de ventura que aguardan a sus habitantes que momentáneamente se encuentran incursionando en aprendizajes variados en los débilmente coloridos paisajes terrenos
Nadie se sorprenda, por lo tanto, que la vida espiritual sea reflejada en las comunidades terrenas, que son copias imperfectas de las sociedades vigentes en los círculos superiores del Orbe y en los planetas donde la vida se agita sin sombras, sin dolor, sin muerte, sin adiós.
El olvido temporal de ninguna manera constituye una justificación para que se argumente contra la existencia del mundo de las causas. El de los efectos, es la respuesta de esta afirmación. El olvido, que es una concesión divina, no impide que surjan y resurjan recuerdos en forma de insostenible melancolía, que de vez en cuando, visita la mente y el corazón de los hombres, nublándoles los ojos de lágrimas y de dulces reminiscencias cuando se encuentran en el calabozo carnal…
Elevémonos por medio de la acción ennoblecida y por el ejercicio de la meditación profunda, por encima de las conjeturas inmediatitas, y conseguiremos vincularnos con esos centros de comando y vitalización de los ideales humanos, pudiendo extraer de allí fuerzas para las victorias sobre nosotros mismos, al mismo tiempo que conseguimos liberarnos de las ligaduras carnales, por el desprendimiento parcial a través del sueño, para usufructuar las bendiciones de la excelsa misericordia que el Señor confiere a los que Lo aman y procuran serle fieles.
Ante los paneles del Sol o de las estrellas, frente a los jardines y arboledas, ante las construcciones del arte, de la belleza y de la ciencia, ampliemos el pensamiento y procuremos registrar las nobles señales de la elevada estética de esos parajes felices, anticipándonos al gozo futuro, y considerando que, si el hombre imperfecto y endeudado puede edificar y gozar desde ya tanta armonía, ¿qué le esperará a aquel que tras la tarea cumplida en el mundo, retorna al país de la misericordia y del amor de donde vino?
lentados por esa expectativa, prosigamos fieles y humANOS.
Juana de Angelis
Mensaje psicografiado por Divaldo Pereira Franco
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EL CONSOLADOR, ESPIRITISMO Y EVANGELIO
El Espiritismo evangélico es el Consolador prometido por Jesús, que, mediante la voz de los seres redimidos, difunde las luces divinas por la Tierra entera, restableciendo la verdad y alzando el velo que cubre las enseñanzas, en cuanto Cristianismo redivivo, con el objeto de que los hombres despierten a la era grandiosa de la comprensión espiritual con Cristo.
Igual que Jesús, el Consolador tendrá que afirmar también: “No penséis que he venido para abrogar la Ley…”
No puede el Espiritismo abrigar la pretensión de eliminar a las demás creencias, parcelas de la verdad que su doctrina representa, pero si trabajar por transformarlas, elevando sus antiguas concepciones hacia el resplandor de la verdad inmortal.
La misión del Consolador tiene que realizarse en las almas y no con las minúsculas y efímeras glorias de los triunfos materiales. Al poner en claro el error religioso, donde quiera que este se encuentre, y revelar la verdadera luz, por medio de actos y enseñanzas, el espirita sincero enriquece los valores de la fe y representa al obrero de la regeneración del templo del Señor, donde los hombres se agrupan en diversos sectores y ante diferentes altares, pero en el cual un solo Maestro existe, que es Jesucristo.
La fe significa tener en el corazón la luminosa certidumbre de Dios, certeza esta que ha excedido ya el ámbito de la creencia religiosa, haciendo que el corazón se apoye en una energía constante de realización divina de la personalidad
Obtener la fe es haber alcanzado la posibilidad de no decir “yo creo”, sino afirmar “yo se”, con todos los valores de la razón iluminados por luz del sentimiento. Esa fe no puede paralizar en ninguna circunstancia de la vida y sabe trabajar siempre, intensificando la amplitud de su iluminación por el dolor o la responsabilidad, por el esfuerzo o el deber cumplido.
Traduciendo la certidumbre de la ayuda de Dios, expresa la confianza que sabe afrontar todas las luchas y problemas con la luz divina en el corazón y significa la humildad redentora que edifica en lo intimo del espíritu la disposición sincera del discípulo en los que respecta a aquello de “Hágase en el esclavo la voluntad del Señor”.
Creer es una expresión de creencia de la cual los auténticos valores de la fe se encuentran en estado embrionario.
El acto de creer en algo requiere la necesidad del sentimiento y de la razón, para que el alma edifique en si misma la fe. Admitir afirmaciones más extrañas sin someterlas primero a un examen minucioso equivale a marchar hacia el desfiladero del absurdo, donde los fantasmas dogmáticos conducen a los seres a todos los disparates. Interferir en problemas esenciales de la vida sin que la razón sea iluminada por el sentimiento es buscar el mismo declive donde los espectros despiadados de la negación llevan a las almas a perpetrar muchos crímenes.
Toda duda que se manifieste en un alma llena de buena voluntad, y que en su sinceridad no se precipite a formular definiciones apriorísticas, o que no acuda a la malicia para obtener apoyo a sus cogitaciones, es un elemento beneficioso para esa alma que marcha, con la inteligencia y el corazón rumbo a la sublimada luz de la fe.
Toda sana curiosidad es normal. Entre tanto, el hombre debe comprender que la solución de esos problemas la obtendrá en forma natural, una vez que haya resuelto su situación de deudor con respecto a sus semejantes, haciéndose entonces acreedor a las revelaciones divinas.
La existencia del hombre, con sus características de trabajo por la redención espiritual, presenta muchos bienes que a sus ojos son valiosos, en la serie de luchas, esfuerzos y sacrificios que cada espíritu realiza. Para Los espíritus luminosos, en cambio, el mayor tesoro de la vida terrestre estriba en la recta y pura conciencia, iluminada por la fe y formada en el cumplimiento de los más altos deberes.
El espíritu en la tierra es correcto que solo reflexione, sobre los temas que van más allá de su ambiente, después de haber llevado a cabo todo el esfuerzo de iluminación que puede el mundo proporcionarle, en sus procesos de depuración y perfeccionamiento.
Los nuevos discípulos del Evangelio tienen que comprender que los dogmas han pasado. Y las religiones literalitas que los crearon lo han hecho siempre obedeciendo a disposiciones para el gobiernos de las masas.
Con arreglo a las nuevas expresiones evolutivas, sin embargo, los espiritistas han de evitar las manifestaciones dogmáticas, comprender que la Doctrina es progresiva y abstenerse de toda pretensión de inhabilidad, vista la grandeza, insuperable del evangelio.
Los espiritistas cristianos deben pensar mucho en la iluminación de si mismos antes de abrigar la retensión de convertir a otros.
Tratándose de hombres de nota, según los convencionalismos terrestres, el cuidado de los espiritas debe ser aun mayor, por haber en el mundo un concepto soberano de “fuerza” para todos los seres que están luchando espiritualmente por la obtención de los títulos del progreso. Esa “fuerza” seguirá existiendo entre los humanos hasta que sus almas se hayan compenetrado de la necesidad de instituir en su corazón el reino de Jesús, y trabajen por su realización plena.
Los individuos que poseen el poder temporal, (Hay excepciones) aceptan muchas veces solo los postulados que la “fuerza” sanciona o los principios con los que ella concuerda. Enceguecidos temporalmente por los velos de la vanidad y la fantasía, que la “fuerza” les proporciona, es menester los dejemos en libertad para llevar a efecto sus experiencias. Día vendrá en que han de brillar en la Tierra los eternos derechos de la verdad y del bien, anulando esa “fuerza” transitoria. El divino Maestro, que al traer al mundo el mayor mensaje de amor y de vida para todos los tiempos, no se preocupo por convertir al evangelio, a los Pilatos, a los Antipas de su época.
El Espiritismo, en cuanto al Cristianismo redivivo, no debe pretender disputar un asiento para el banquete de los Estados del mundo, cuando bien se le alcanza que su misión divina ha de cumplirse junto a las almas, de acuerdo con los auténticos fundamentos del reino de Jesús.
Trabajo extraído del libro “El Consolador” de Chico Xavier
Con mucho amor y cariño de Merchita
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SOBRE LA LEY DE CAUSA Y EFECTO
Mercedes Cruz Reyes
Cotidianamente en todas partes, observamos situaciones y ocurrencias que nos parecen profundamente injustas.
Al lado del rancho donde hay tanto sufrimiento y miseria encontramos la suntuosa mansión, cuyos moradores lo completan con todo lo que el dinero y el prestigio pueden proporcionarles. A cada instante, en los más diversos puntos de la Tierra nacen niños saludables y otros enfermos, deformes, excepcionales y limitados; en cuanto una parte de la humanidad ya nace con inclinaciones buenas, dignas y honestas, otra demuestra desde la más tierna infancia tendencias hacia el hurto, la mentira, la hipocresía, la crueldad, la perversidad etc.
Lo mismo ocurre con la inteligencia, que no es hereditaria, porque muchas luminarias de la ciencia y del intelecto eran y son hijos de padres comunes y hasta así mismo poco inteligentes, en cuanto padres de gran capacidad mental han generado hijos limitados.
¿Y nos preguntamos entonces a nosotros mismos por qué tantas y tan dolorosas diferencias entre los hijos de un mismo Padre? Si nosotros, humanos y falibles, no seríamos capaces de actos tan injustos o malos para con nuestros hijos, como podría Dios, siendo omnipotente, justo, sabio y perfecto, demostrar tanta incompetencia, injusticia y perversidad?
Mas nuestra razón nos dice que no puede ser… tiene que haber otras explicaciones, caso contrario, dejaríamos de cree en El y en esa descreencia sufrimos el gran vacío que, la fuga de la fe deja dentro de nosotros. La criatura sin fe es como la lámpara apagada, en medio de la oscuridad nocturna.
Mas, felizmente, siempre llega el día en que tomamos conocimiento de la reencarnación y de las leyes de causa y efecto o acción y reacción, que los orientales llaman karma.
Ese conocimiento entonces nos coloca de bien con la existencia y comenzamos a ver a Dios, el universo y los mecanismos de la vida bajo nueva luz.
Comprendemos, así, que ya vivimos muchas y muchas existencias en la materia, que somos el resultado de lo que fuimos e hicimos en nuestras vidas pasadas. Entendemos también que Dios no es el responsable por nuestras buenas o malas inclinaciones, por nuestra inteligencia y aptitudes, enfermedades o sufrimientos. Los responsables somos nosotros mismos, por la manera cómo viven ciamos nuestras existencias pasadas, así como también la presente.
Todo lo que fuimos se refleja en nuestra vida actual. Es la ley del retorno que nos devuelve por las manos de la justicia divina, todo lo que hicimos en el pasado distante o próximo. La siembra es libre, más la cosecha es obligatoria.
Es preciso, entre tanto, observar que el karma no es sólo negativo, es también positivo. El representa nuestra cuenta corriente con la vida, el retorno de los actos buenos y malos, de las acciones y omisiones que practicamos a lo largo de las encarnaciones y puede así mismo ser atenuado por la práctica del bien, por el amor puesto en acción. Siempre es oportuno recordar lo que dice el apóstol: “El amor cubre una multitud de pecados”. Esto significa que si dedicáramos parte de nuestro tiempo y posibilidades, tales como el amor, el trabajo, la palabra o dádivas materiales, orientando disminuir el sufrimiento del próximo o el mostrarle un nuevo camino con más luz y esperanza, nuestra propia vida, siendo más útil a los otros, será también menos sufrida para nosotros. Esa orientaron más allá fue dada por Jesús cuando dice: “A cada uno le será dado de acuerdo con sus obras”.
También es importante entender que no todos los sufrimientos son cármicos, porque muchas veces reflejan apenas nuestras propias necesidades evolutivas. El dolor es el mensajero divino que despierta en nosotros los valores inmortales del espíritu. Es el quien nos acuerda y nos hace salir del marasmo o de la comodidad espiritual. También es a través del sufrimiento que más nos aproximamos a Dios.
Acontece, igualmente, que muchos espíritus, al planear sus futuras encarnaciones, piden a los mentores para nacer con defectos físicos u otros problemas, orientado a evitarles mayores caídas espirituales.
Cuenta el espíritu de André Luis, a través de la psicografia de Francisco Cándido Xavier (Chico Xavier) que cierta mujer pidió para reencarnar con determinado defecto físico, porque quería preservarse de las tentaciones y caídas, ya que en su última encarnación fuera muy bonita y cayera espiritualmente por las vías del sexo.
Otros espíritus programan sus encarnaciones de forma tal que precisen enfrentar dificultades diversas, a fin de no tener tiempo ni energía para nutrirse de los vicios o liviandades prejudiciales, que les obstaculizaron el progreso en anteriores encarnaciones.
Nuestras faltas, en la verdad y todo el mal que hacemos, quedan con una marcada presencia en nuestra conciencia profunda y cuando estamos en el mundo espiritual, con mayor acceso a esas recordaciones, llega siempre el momento en que sentimos la necesidad de liberarnos de ese peso. Trabajamos entonces para merecer nueva encarnación en la Tierra, orientando esos rescates, así como también nuevos avances o ganancias en nuestra evolución.
Como se ve, la ley de causa y efecto refleja la perfecta justicia y sabiduría del Creador para con sus criaturas.
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MENDACIDADE
Costumbre arraigada en el inconsciente humano, es el resultado de los hábitos enfermos del pasado, la mendacidad también resulta de los procesos insalubres de la educación doméstica, especialmente en las familias atrabiliarias, caracterizadas por desajustes de variado orden.
La familia es el laboratorio en el cual se forjan los valores morales edificantes, mediante las contribuciones valiosas del amor y de la disciplina, corrigiéndose conductas enfermizas y trabajándose valores espirituales que deben predominar en la naturaleza de cada uno de sus miembros.
Lo que no se consiga en la formación de la personalidad en los años infantojuveniles, en el seno domestico, mucho más difícil se presentará a lo largo de los otros periodos, en impositivos de reeducación.
Por esa razón, es más fácil y provechoso crear hábitos morigerados y saludables en la infancia, cuando se inculpe el aprendizaje en el cerne del ser, que más tarde, cuando el comportamiento ya conduce fijaciones destituidas de equilibrio y de ética.
Entre los vicios que florecen en el clan desajustado, la mendacidad ocupa un papel de relevo, en razón de la falta de compostura de sus miembros en relación a la verdad.
El poco respeto a lo correcto y veraz, la desconsideración por la manera como los hechos suceden, desbordan en referencias adulteradas, en comentarios despectivos, que priman por el cinismo de las conclusiones.
Perdiéndose los parámetros en torno de los acontecimientos, se miente con mucha naturalidad, invirtiéndose en la imaginación exacerbada y tornándose imposibilitado de proceder en cualquier narrativa conforme a lo sucedido.
De la mentira pura y simple a la perfidia, en esos casos, es solamente un paso, así como de la permanente mascara de hipocresía ajustada a la cara al fingimiento sistemático, se torna una costumbre habitual.
Prolongándose ese comportamiento, sus víctimas se desajustan y se atormentan en razon de la falta de dimensión de la verdad descuidada.
Tanto se acostumbran a la manera incorrecta de actuar, que se hacen incpaces de mantener la serenidad, el equilibrio, cuando están en el grupo social en el que se desenvuelven.
En su interior, saben discernir lo cierto de lo errado, comprender que elaboran en campo de alto riesgo, como es el de la mentira, en razón de ser fácilmente descubiertos, no en tanto, la astucia, que también es un resto ascentral de la evolución, los elude, estimulando nuevos argumentos totalmente injustificables.
De esa forma, viven conflictos emocionales que se agravan con la sucesión del tiempo, en razón del miedo constante de ser desvelados sus malezas, siendo llevados al ridículo que merecen, más que se niegan a reconocer.
Se vive, en consecuencia, en una sociedad que se deslumbra con el Fausto, la ilusión la mendacidad, como fenómenos perfectamente naturales, más infelizmente insustentables y decepcionantes.
El ser humano es veraz en todos los momentos, asumiendo las responsabilidades de su conducta, aun mismo cuando experimentando sinsabores y angustias.
El compromiso con la verdad no le permite negociarla, aceptando el soborno de la fantasía que se diluye como la niebla con el sol de la realidad.
La inestabilidad de la conducta, no en tanto, en relación a los acontecimientos de lo cotidiano, la falta de ponderación y recato en referencia a los hechos, le da lugar a la perdida de la autoestima y, consecuentemente, de la salud emocional.
Algunos cuadros de depresión psicológica tienen inicio en la ausencia del auto amor en el paciente, que, no amándose, se considera indigno de ser también amado, porque reconoce la objeción interior en la que se encuentra.
No queriéndose enfrentar a los desafíos existenciales que se le acumulan en lo íntimo como efecto de la mendicidad, disfraza el conflicto que sufre con nuevas arremetidas en la imaginación.
El desenvolvimiento intelecto-moral saludable es estructurado en los alicientes de la realidad, en la convivencia con los pensamientos elevados y las programaciones edificantes de continua vigilancia moral, propiciándose renovación de actitudes, que facultan estímulos saludables para la evolución.
Descubriendo de cuanto es capaz, el individuo sale de la niebla del desequilibrio y enfrenta la claridad de los acontecimientos, esforzándose para acompañar la marcha del progreso, mediante el encajamiento seguro en sus filas.
Ser veraz se le diseña en la mente como adecuada condición de persona inteligente que opta por lo que es licito y real, en vez de las tumultuadas fugas para la mentira y la hipocresía.
Es buena medida el reconocimiento de las posibilidades que se encuentran al alcance de todos los individuos, cada cual estableciendo sus metas y campos de trabajo, sin apego al pasado ni ansiedad por el futuro.
Delineando una programación existencia, su inicio debe expresarse desde dentro, de lo íntimo del ser al exterior, alterando los hábitos mentales perniciosos en los que se complacía y fluyendo el bienestar de las nuevas conquistas poco a poco logradas.
En ese emprendimiento muy personal y profundamente psicoterapéutico, se modifican los paisajes interiores de su realidad, favoreciéndolo con alegría espontanea, que es resultado del des-temor a cualquier tipo de acontecimiento, pudiendo seguir adelante en perfecta identificación con la vida.
Nadie se substrae a la verdad, permaneciendo indefinidamente sumergido en los densas nieblas de la mentira y despautério.
La marcha del progreso es inestancable, no permitiendo a persona alguna permanecer por tiempo indefinido en la retaguardia.
Cuando al viandante le faltan las fuerzas y suya es la opción del estancamiento, las irrefutables Leyes de la vida se le imponen, arrastrándolo al principio, a fin de que prosiga con el propio esfuerzo después.
En los trastornos de comportamiento, más allá de los factores endógenos y exógenos, identificados por los estudiosos de las doctrinas psicológicas, predominan los de naturaleza espiritual, obsesivos, que fluyen después de los comportamientos indignos del ahora encarnado en relación a aquellos que quedaron en el Más Allá y vienen a cobrarle la necesaria reparación.
Manteniendo los comportamientos livianos y mendaces de entonces, ofrecen campo psíquico para que se instalen las enfermedades espirituales que requieren cuidadosos procedimientos específicos, con el fin de auxiliar al perseguidor y amparar al perseguido.
Esos hechos tiene lugar en los campos mentales y morales de los pacientes que se facultan al proseguimiento de la insensatez, cuando disponen del valioso arsenal del amor y de la oración, de la paciencia y de la corrección de conducta, de la caridad y de la abnegación…
Enfermos del alma, por tanto, son todos aquellos que optan por la mendicidad que los conduce a los abismos, pudiendo liberarse del vicio perverso, sirviéndose de las contribuciones insustituibles del Evangelio de Jesús.
Joanna de Ángelis – Página psicografiado pelo médium Divaldo Pereira Franco
Traducido al español por: M. C. R.
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EL CENTRO ESPIRITA NO COMPORTA VICIOS DE CUALQUIER NATURALEZA
La adicción al juego compulsivo atiende a más del 10% de la población mundial. Mark Griffiths, psicólogo británico, profesor de Nottingham Trent University, asegura que el hábito de jugar y apostar, es llevado al extremo, es un hábito tan vicioso como la droga. Investigaciones sobre jugadores crónicos garantizan que tales viciosos padecen por lo menos un afecto colateral cuando sufren por ocasión de abstinencia, como insomnio, cefaleas, bulimia, debilidad física, diritmías cardiacas, consternaciones musculares, dificultades de respiración y escalofríos.
A titulo de rigor, todos los vicios son, invariablemente, dañinos para el crecimiento espiritual del ser humano. Infelizmente hoy en día, se torno “de moda” el habito del juego. El Gobierno estimula inclusive los sorteos de lotería. En realidad, para los investigadores, los vicios se alargan a partir de una combinación biológica y genética de una persona, más allá del ambiente sociocultural en el que creció y su tez y psicológica, como trazos de personalidad, actitudes experiencias y creencias y a la propia actividad. Para algunos que no creen el comportamiento exagerado, por si solo no significa que alguien sea vicioso. La diferencia fundamental entre el exagero del entusiasmo y el vicio es que los entusiastas saludables adicionan alegría de vivir a las actividades aunque desprovistos de los objetos de deseo.
No afirmaremos jamás que el vicio, especialmente lo que nos proponemos analizar, sea un problema de criminalidad, más si como un problema de desequilibrio intimo, ante las leyes de la vida. Y esto no apenas en el terreno en el que el vicio es más claramente examinado. Sobre la temática (vicio), Chico Xavier dice: “si hablamos demasiadamente, estamos viciados en el verbalismo destruyendo también la posibilidad de servirnos de nuestro cuerpo.” (1) Cuando ponderamos la palabra vicio, podemos también citar a los corrompidos por el alcohol, cigarro, dinero, comida y recordemos sexo.
Sobre este último tópico, Chico Xavier instruye: “del sexo heredamos nuestra madre, nuestro padre, el hogar, los hermanos, la bendición de la familia. Todo eso lo recibimos a través del sexo. No en tanto, cuando hablamos del vicio, nos acordamos del fuego, del sexo, y la droga… Más la droga es otro problema para nuestros hermanos que se debilitaron ante la vida, que procuran una fuga. No son criminales. Son criaturas carentes de más protección, de más amor. Porque si nuestros compañeros se encaminan por el camino de la droga, ellos procuran olvidar algo. Y ese algo es ellos mismos. Entonces, precisamos, tal vez, reformular nuestras concepciones sobre el vicio.”(2)
Pablo confesó: “no hago el bien que quiero, más si el mal que no quiero, ese si lo práctico. Ahora, si yo hago lo que no quiero, yo no lo hago, más si la iniquidad que habita en mí. “(3) Bajo el punto de vista espirita, el vicio de jugar, se puede tornar en grave barrera moral para el vicioso que se dice adepto al Espiritismo, colocando bajo sospecha su credibilidad.
No es recomendable un Centro espirita recaudar recursos oriundos de los juegos, pues eso provocará un ambiente desfavorable para la tranquilidad de los frecuentadores. Las Instituciones Espiritas, volcadas a esa práctica, hospedan inevitablemente hermanos del más allá poco preparados para el servicio de socorro espiritual que la casa puede ofrecer. Aunque procuremos amenizar los argumentos, en realidad, el vicio afecta a las bases de la conciencia cristiana y desarmoniza la estructura psicológica. Algunos cofrades son aficionados a los juegos de azar, sin embargo, es importante recordarles de que el hábito persistente de jugar los enlazará invariablemente en la ardua obsesión. Tales hermanos podrán quedar encarcelados en las garras insaciables del parasitismo o del vampirismo y vidas que podrían ser nobles, dignas, provechosas, se tornan vacías, estimulante de sujeción calamitosa, en la que muchas veces familias enteras son afectadas por esas defecciones morales.
En Brasil, hace 60 años, desde el Gobierno Eurico Gaspar Dutra, los juegos de azar son prohibidos. Explotarlos es un delito penal. Todavía, como indico por encima, el Gobierno ha estimulado el juego de Azar (legal) Se evoca para tal concesión Senna, megasena la máquina, etc. Recordemos que no todo lo que es legal es moral, muy sin embargo esa diversidad de juegos sea perfectamente aceptada por la sociedad.
Cualquier tipo de juego, en los centros espiritas, contrarían los principios cristianos, por los efectos nefastos que provocan a sus practicantes. No hay que como compactar con tales prácticas, que estimula el ánimo de los dirigentes en las instituciones, promover, rifas, bingos y sorteos viciosos, en una inquietante justificativa de que las finalidades son “justas”. Todavía, aunque para “fines beneficiosos”, no se justifican los medios comprometedores, conforme amonesta André Luiz, en “Conducta Espirita”, publicado por la FEB:
Es cierto que la Doctrina Espirita no es condescendiente con cualquier prohibición en sus huestes, desde que son observadas las advertencias de los Benefactores, en cuanto a los maleficios que los vicios (en el caso, los juegos) causan a los que a ellos se afiniza y se entregan. Creemos ser de buen arbitrio la consignación en los dispositivos estatutarios y Regimientos Internos de la casa espirita, el término “queda vedado” tal o cual cosa, pues, no faltará quien sugiera la división de la doctrina en : Espiritismo Conservador y Espiritismo Liberal, tal como viene aconteciendo – sabemos – con otras religiones, que cada día pierden adeptos y, consecuentemente fuerza.
Obviamente si personalmente alguien quisiera entrar en una casa de lotería y tentar la “suerte”, el problema es personal, eso es claro, más si quisiera arrastrar esa maleza para la comunidad espirita, la cuestión cambia de postura. A respecto de cualquier pretexto, una institución espirita no comporta, en sus instalaciones, rifas y juegos de azar.
Para levantar recursos, visando obras transitorias en las edificaciones materiales, la experiencia ha demostrado que podemos recoger en el arado y el mayor esfuerzo y promover los tradicionales almuerzos fraternos, exhibiciones de cintas cinematográficas, bazares, festivales de la empanada, el festival de helados, etc.… Si alguien se dispusiera donar para la institución un bien de expresivo valor (terreno, casa, coche, joyas) a fin de ser convertido en recursos para obras asistenciales, nos esforzaremos por comercializarlos a precio de mercado, recordando siempre lo que la sabiduría popular proclama: “lo “poco” con Dios es “mucho”!
Jorge Hessen
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ES A TRAVÉS DEL AMOR QUE NOS SALVAREMOS
Mercedes Cruz Reyes
Jesús recomendó que el amor debiera ser la piedra angular de todas las construcciones. Lo consideró el mandamiento mayor y sintetizó toda la ley a los profetas en el amor a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.
En esa instrucción de aspecto triple está presente la totalidad de las realizaciones humanas, las ambiciones y las metas
El amor a Dios significa el respeto y la acción preservadora de la vida en sus más variadas expresiones, del cual el ser llega a formar parte, integrante del conjunto cósmico.
La responsabilidad ante la Naturaleza sin agredirla ni despreciarla, antes bien, colaborando por su desarrollo y armonía, expresa el amor que contribuye a la obra divina y rinde homenaje a su Autor
El amor al prójimo es consecuencia de aquel que se profesa a su Progenitor; muestra la fraternidad que nos debe unir a todos, por ser Sus hijos predilectos que marchamos de regreso a Su seno.
Sin este sentimiento hacia nuestros hermanos, nos desorientamos en la soledad y nos debilitamos, perdiendo el entusiasmo por las actividades esclarecedoras.
Cuando le preguntaron a Jesús cual era el mayor mandamiento, Jesús respondió que Amar a Dios sobre todas las cosas y el segundo tan importante como el primero Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
En estos dos mandamientos se encierra la Ley de Dios y el ejemplo que Jesús puso a sus discípulos lo define con mucha claridad:
Se trataba de un rey que decidió ajustar cuentas con sus siervos, uno de ellos, fue llamado y este le debía diez mil talentos, y no teniendo este con que pagarle, mando apresarlo a el y a su familia, tomar sus posesiones y todo venderlo para pagar su gran deuda.
El siervo poniéndose de rodillas, lloro y suplico pidiendo piedad, y el Rey se compadeció de aquel siervo deudor, perdonándole la deuda. Al salir para fuera, se cruzo con un compañero de el, que le debía cien denarios, sin pensarlo, lo tomo por el cuello, profiriendo las siguientes palabras, ¡págame lo que me debes! Este se arrodillo y le suplico tuviese piedad y que tuviera paciencia, que le pagaría lo que le debía, el sin embargo ni lo escucho, lo mando hacer preso, hasta que le pagase la deuda.
Los siervos viendo esto fueron al rey y se lo contaron. El rey lo llamo de nuevo y le dijo: Siervo malo e infiel, yo te perdone la deuda, porque me lo pediste, ¿no deberías tu haber hecho lo mismo? ¿Haber tenido piedad de tu compañero, como yo la tuve de ti? Herido el rey por su mala conducta, lo mando apresar hasta que le pagase la deuda.
“Así sin duda ara Dios con todo aquellos que no perdonen a sus hermanos”
(Mateo, XVIII, 21 – 35)
Esta parábola explica muy claramente la concesión que debemos hacer a nuestro prójimo, para que nosotros podamos recibir de Dios la recompensa en la misma moneda.
Jesús escogió esta parábola, con el fin de demostrar al hombre la bondad de Dios, y la naturaleza de la Doctrina que en nombre del El estaba transmitiendo a todos.
No fue necesario escoger a otro deudor para explicar el significado de la parábola, uno bastaba para completar totalmente la lección.
Amar a nuestro prójimo, como a nosotros mismos, es hacer a los otros lo que nos gustaría que se nos hiciese a nosotros, es la expresión más completa de la caridad, porque resume todos los deberes para con el prójimo.
Cumpliendo esta máxima, eliminamos el egoísmo que hay dentro de nosotros, cuando la tomemos como regla de conducta, comprenderemos la verdadera fraternidad, no tendremos odios ni disensiones, porque siempre haremos brillar la paz a nuestro alrededor y la justicia, porque no abra odios ni disensiones, sino unión, concordia y benevolencia mutua.
Debemos procurar no causar prejuicios materiales o morales a nuestros hermanos, no debemos violar sus intereses, y si respetar los derechos de cada uno, como nos gustaría que se respetasen los nuestros, este cumplimiento se extiende a la familia, a la sociedad, a la autoridad, lo mismo con los individuos.
Todos tenemos unos deberes que cumplir, y no debemos faltar a ellos, debemos procurar ejercer sobre ellos una acción correcta, para que la vida no nos pida el pago por el incumplimiento de ellos.
Jesús al decirnos que demos al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, nos lo dio a entender claramente.
El amor es el sentimiento por excelencia, y los sentimientos son los instintos elevados a la altura del progreso realizado. El hombre en su origen solo tiene instintos; más adelantado y corrompido, solo tiene sensaciones, pero instruido y purificado, tiene sentimientos y el punto exquisito del sentimiento es el amor, no el amor en el sentido vulgar de la palabra, sino esa luz interior que condensa y reúne en su ardiente foco todas las aspiraciones y todas las revelaciones sobrehumanas.
Jesús nos trajo el amor, una palabra que hizo estremecer a los pueblos y a los mártires, es la virtud por excelencia, ya que el amor lo puede todo, solo por el amor será salvado el hombre
El Espiritismo, a su vez viene a pronunciar la segunda palabra del alfabeto divino, “reencarnación” sabiendo que no morimos , nos revela a los hombres nuestro patrimonio espiritual, el cual no se pierde, y nos da la esperanza de donde hicimos mal, poder hacer el bien, edificando nuevas construcciones. Tratando de limar las malas inclinaciones, de hacer el bien, para poder elevarnos, y así comprender la ley de amor, que nos ha de unir a todos, como hermanos, a través de ese amor gozar aquí en la tierra de los suaves goces del alma, que solo son preludios de lo que será allí en el cielo.
Todos poseemos en el fondo de nuestro corazón la chispa del amor, y lo podemos observar muchas veces, en los seres más perversos, en los criminales, donde siempre existe un punto, por el cual se hace más vulnerable, más débil, puede ser un objeto, una persona, ante el cual se siente debilitado, y ante el cual se rinde.
Moralizándonos y con el desarrollo de la inteligencia, todos, un día lo habremos hecho germinar dentro de nosotros, pues muchas veces está comprimido por el egoísmo, desmedido con el que contrajimos grandes deudas y que estamos a tiempo de rectificar, a través de la pluralidad de las existencias, que es la única que nos facilita esa oportunidad.
El amor que es de origen divino, es el arma más eficaz para matar el egoísmo, bajo cualquier forma que se presente, pues no debemos olvidar, que además del egoísmo personal, lo hay de familia de casta, de nacionalidad. Jesús nos dijo que amasemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y no debemos olvidar que nuestro prójimo no es la familia, la nación, el pueblo donde vivimos, es la Humanidad entera.
Solo cuando seamos capaces de amarnos como hermanos, podremos llamarnos discípulos de Cristo. Solo entonces habremos mejorado nuestras tendencias inferiores, y procuraremos el bien en todas partes, nuestro ejemplo dará sus frutos, cuando en la Tierra se practique la caridad, la paciencia, la humildad, el perdón, la resignación en una palabra todas las virtudes estará purificada. Mientras tanto es un planeta de expiación y de pruebas, y el hombre estará aprendiendo la gran lección de amar a su prójimo como así mismo.
Nada podemos hacer de cara a engañar a los hombres, porque los primeros engañados seremos nosotros, no fructificara la planta del amor, en aquellos que solo sean de apariencia, Dios ve nuestro fondo, y por eso es a El a quien hay que rendir testimonio, cuanto antes terminemos la gran obra de nuestra redención, antes gozaremos del bienestar que da el bien, antes podremos ayudar y formar parte del cortejo de las almas sublimadas a través de las cuales, reciben ayuda aquellos que aun no se decidieron, que no se decidieron a amar para merecer ser amados.
Aquellos en que el egoísmo aun es la nota predominante, debemos tratar de destruir esa hierva dañina, es un monstruo devorador que domina a las inteligencias, las doblega a sus mezquinos intereses, y no les deja ver, que es el causante de las miserias por las que pasa, y que hacen que no pueda sentir en si la felicidad, si todos nos amasemos, la caridad se practicaría mejor, sentiríamos más el dolor ajeno.
No debemos olvidar, que no solo son enfermos los que piden ayuda para sanar sus llagas, también son los ladrones y los perversos, que hacen un gran mal a sus semejantes, todos son enfermos, con distintas dolencias, por eso Jesús nos lo demostró no rechazando a la mujer adultera, el criminal todos eran atendidos por el, y así debemos hacerlo también nosotros, pues todos necesitamos a veces de auxilio, y de perdón, y cuando seamos contrariados, cuando la ingratitud sea la moneda que recibamos del hombre, por un bien realizado, dejemos siempre la justicia a Dios, nunca demos el odio, la indiferencia, el desden como respuesta a esa dadiva ,siempre acordémonos de que el amor cubre la multitud de los pecados, todos los disfraza , los oculta, para hacer crecer en ellos el amor que es el bálsamo reparador y que elimina todo el mal producido.
El orgullo y el egoísmo son la plaga de la Humanidad, ellos hacen que el hombre este siempre guiados por intereses y sean pisoteados los afectos mas sanos, y que los lazos de la familia sean destruidos que son sagrados
Es imposible la caridad sin la fe. Podemos tener gestos generosos, pero estos siempre serian austeros, no es lo mismo la caridad ejercida por un hombre guiado por su fe, ella es la única que nos facilita el llevar con resignación la cruz que cada uno cargamos
El hombre que goza de todo en la Tierra, piensa que solo debe ocuparse de procurar su felicidad, aquí en la tierra, en cambio aquel que tiene fe en Dios, procura edificar aquí el reino dentro de si mismo, venciendo sus pruebas, ejerciendo la caridad, luchando para mantener su armonía dentro de los diversos ámbitos que le toca vivir, venciendo su egoísmo, su vanidad y orgullo, sabe que triunfará, y la felicidad verdadera será en el por haber vencido los impedimentos para serlo. Que son los defectos morales que lo entorpecen y no lo dejan ver la realidad de las cosas.
Sin la caridad no hay salvación, siempre hay alguien que nos perturba, que nos inspira, resquemor, que nos pone la zancadilla, que no nos comprende, que nos hace mal, y si no ejercemos la caridad con ellos, perdonándolos y devolviéndoles bien por mal, seremos juguetes en sus manos, dejándonos llevar por las sensaciones que ellos nos inspiran, por eso Jesús nos dijo que debíamos a esos amarlos, como a criaturas de Dios, perdonándolos y tratándolos como enfermos especiales que necesitan de nuestro mayor comprensión, pensando siempre que a nosotros se nos pedirá más porque hemos recibido más, ellos son ciegos que no ven y sordos que no oyen, por eso a través de nuestro auxilio y comprensión sincera, es que despertaran
No defraudemos nunca a los débiles, para ellos somos el espejo a través del cual se miran para ver sus defectos, procuremos siempre ejercer la caridad con ellos, despertando a través de nuestro ejemplo y neutro cariño, en ellos el sentimiento de la fe, que vean nuestro esmero en alcanzar la plenitud de la luz de Dios, trabajando para El, sin intereses de ninguna clase, solo ejerciendo el bien, por el bien mismo
Imaginemos que somos hijos todos de un mismo Padre, y que en el seno de la familia, nadie somos iguales, Dios siempre permite que los fortalecidos con conocimientos, sean un auxilio para los débiles, e ignorantes, pues de hay que a nuestro alrededor haya hermanos tan diferentes a nosotros, sin ninguna fe en Dios, todos nos abastecemos en la gran viña. Todos somos necesarios y útiles en algún sector de la vida, lo realmente importante es que la espiga, alimente con su fruto y el ser también con su trabajo. Seamos buenas semillas, creciendo para Dios, tratemos con total desinterés a la planta enferma, ella también dará un día sus frutos, pero mientras tanto, en todo lugar podemos ejercer la caridad, siendo siempre tolerantes y solidarios con aquellos que no son como nosotros, y que crecen para Dios igual que nosotros aunque a distinto nivel.
No debemos juzgar a nadie, eso es cosa de Dios que nos dio la vida, por eso cuando veamos a un malhechor no evitemos el ayudarle si nos es permitido, pues el juzgarle es cosa de Dios, y el de nosotros el hacer el bien en todas partes, sin mirar a quien, sin ver el color de la piel, sin interés, porque solo así, es como el Padre devolverá ciento por uno, el más mínimo interés, puede hacer perder esa buena acción todo merito, pues solo el bien es las miras que deben regir nuestros actos.
Cuando Jesús nos hablo de la “pureza de corazón” nos enseño a adquirir los tesoros inalienables del espíritu, con los cuales el hombre es feliz.
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LA PARASITOSIS MENTAL
En la reunión de la noche del 28 de Octubre de 1954, fuimos nuevamente felicitados con la palabra de nuestro Instructor Espiritual Doctor Francisco de Meneses Díaz de la Cruz, que nos enriqueció con los estudios, hablando en torno al tema que el mismo definió como “parasitosis mental”.
Observaciones claras y precisas, estableciendo un paralelo entre el parasitismo en el campo físico y el vampirismo en el campo espiritual, el Doctor Díaz de la Cruz, en la condición de médico que es, nos la ofrece, aconsejándonos los elementos curativos del Divino Médico, a través del Evangelio, a fin de que estemos en guardia contra la exploración de la sombra.
Avanzando en nuestros ligeros apuntamientos sobre la obsesión, creemos sea de nuestro interés apreciar el vampirismo, aun mismo superficialmente, para figurarlo como siendo inquietante fenómeno de parasitosis mental.
Sabemos que la parasitogenia abarca en si todas las ocurrencias fisiopatológicas, dentro de las cuales los organismos vivos, cuando negligenciados o desnutridos, se habilitan para el hospedaje y la reproducción de los helmintos y de los ácaros que esclavizan a hombres y animales.
No ignoramos también que el parasitismo puede ser externo o interno.
En las manifestaciones del primero, tenemos el asalto de elementos carnívoros, como por ejemplo las variadas especies de arácnidos acarino sobre el campo epidérmico y, en las expresiones del segundo, encontramos las infecciones de elementos saprófagos, como, por ejemplo, las diversas clases de gestaciones, en donde se destacan los cetoides en el equipamiento intestinal.
Y, para evitar las múltiples formas de degradación orgánica, que el parasitismo impone a sus víctimas, moviliza al hombre largamente los vermicidas, las pastas sulfuradas, las lociones mercuriales, el polvo de estafisagria y otros recursos, susceptibles de atenuarles los efectos y extinguir las causas.
En el vampirismo, debemos considerar igualmente los factores externos e internos, comprendiendo, sin embargo, que, en la esfera del alma, los primeros dependen de los segundos, por cuanto no hay influenciación deprimente para la criatura, cuando la propia criatura nos e deprime.
Es por la atracción el pensamiento enfermo y descontrolado, el hombre provoca sobre si la contaminación fluídica de entidades en desequilibrio, capaces de conducirlo a la escabiosis y a la ulceración, a la dipsomanía y a la locura, a la cirrosis y a los tumores benignos o malignos de variada procedencia, tanto como los vicios que corroen la vida moral, y, a través del propio pensamiento desgobernado, puede fabricar para si mismo las más graves eclosiones de la alineación mental, como son las psicosis de angustia y odio, vanidad y orgullo, usura y delincuencia, desanimo y egocentrismo, imponiendo al vehículo orgánico procesos patogénicos indefinibles, que favorecen la derrotada muerte.
Es imprescindible, así, vivir en guardia contra las ideas fijas, opresivas o envilecedoras, que establecen, alrededor nuestro, mayores o menores perturbaciones, sentenciándonos a la valla común de la frustración.
Toda forma de vampirismo está vinculada a la mente deficitaria, ociosa e inerte, que se rinde, desequilibrada, a las sugestiones inferiores que la exploran sin defensiva.
Usemos de ese modo, en garantía de nuestra higiene mente psíquica los antisépticos del Evangelio.
Bondad para con todos, trabajo incansable en el bien, optimismo operante, deber irreprensiblemente cumplido, sinceridad, buena voluntad, olvido integral de las ofensas recibidas y fraternidad simple y pura, constituyen sustentáculo de nuestra salud espiritual.
-“Amaos los unos a los otros como yo os ame” recomendó el Divino Maestro.
- “Caminar como hijos de la luz” – enseño el apóstol de los gentiles.
- Procurando, pues, al Señor y a aquellos que lo siguen valerosamente, por la recta conducta de cristianos leales a Cristo, vacunemos nuestras almas contra las flagelaciones externas o internas de la parasitosis mental. (Instrucciones Psicofonías de F. C. Xavier- 28 de Octubre de 1954- por el Doctor Francisco de Meneses Díaz de la Cruz, médico y trabajador espirita, desencarnado en 1937, Presidente de la Federación Espirita Brasileña en el periodo de 1889 a 1895.
Trabajo realizado y traducido por (Merchita)
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TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO
¿TIENE USTED TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO?
La siguiente prueba no sustituye a una consulta especializada. Las preguntas sirven para auxilio en el diagnostico de Trastorno Obsesivo Compulsivo. En el caso de que usted responda positivamente a algunas de las cuestiones siguientes es importante que procure un atendimiento psiquiátrico especializado para mejor evaluación.
¿Su mente es invadida por pensamientos, impulsos, palabras, frases, música, o imágenes que no desea, que lo incomodan y no consigue apartar?
¿Le preocupa demasiado los gérmenes, la contaminación, la suciedad o la enfermedad?
¿Se preocupa demasiado por tener la certeza o hacer las cosas de forma absolutamente perfectas, teniendo por eso siempre muchas dudas, y la necesidad de repetirlas?
¿Necesita lavarse las manos, repetidamente o de forma excesiva?
¿Tiene la necesidad de tomar varios baños al día por sentirse sucio, contaminado o por sentir culpa por algo que considera haber hecho de errado o inmoral?
¿Verifica si están cerrados las puertas, el fuego, las ventanas, el gas, los electrodomésticos u otras cosas de forma excesiva?
¿Necesita hacer cosas de forma repetida y sin sentido (tocar, contar, repetir números, palabras o frases)?
¿Se preocupa demasiado en que las cosas estén simétricas, perfectas, organizadas o alineadas?
Inicialmente nos cabe comprender lo que es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Pongamos algunos ejemplos ilustrativos : Históricamente, Pilatos, por ejemplo, después de dejar asesinar a Jesús, en quien conocía la ausencia de culpas, hizo un cuadro obsesivo-compulsivo, que lo hizo célebre, cara a la situación aflictiva de siempre lavarse las manos, que le parecían sucias por la sangre del inocente. Su desgracia habría terminado sólo cuando se suicidó arrojándose al cráter de un volcán extinto en Suiza.
En la literatura de Shakespeare, Macbeth, después de asesinar al rey, ayudada por el marido pasó a sufrir el mismo conflicto de las manos sucias de sangre, que debía lavar siempre, en estado sonambúlica o no, arrojándose en los resbaladeros de la locura…
A semejanza de esos personajes, el conflicto adquiere robustez y se presenta en innumerables pacientes, como la necesidad de bañarse continuamente, usando alcohol y otras sustancias desinfectantes, a fin de con el fin de eximir a éstos de la inmunidad que parece cubrir todo el cuerpo. Otras veces, son los impulsos irresistibles para la asepsia, evitando contraer enfermedades infecciosas, o suponiéndose portadoras de ellas, por medio de la eliminación de bacterias y otros microbios alojados en el cuerpo, como si eso fuese posible, ya que la propia condición celular impide que haya una ausencia absoluta de esas vidas microscópicas.
Los dolores pútridos, como el de los cadáveres en descomposición, atormentan a no pequeño número de enfermos, exigiendo de ellos el uso de substancias fuertes y aromatizadas, que aspiran o mascan en desesperada tentativa de liberarse de esas desagradables manifestaciones que, sin embargo, se encuentran en el inconsciente y son somatizadas, generando desespero y alucinación.
EL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO EN LA VISIÓN DE LAS CIENCIAS
El Trastorno Obsesivo – Compulsivo es clasificado como un trastorno de ansiedad por la cuarte edición de Manual Diagnostico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV), de la Asociación Psiquiátrica Americana, y como un trastorno neurótico por la Clasificación de Trastornos Mentales de Comportamiento (CID_10) de la Organización Mundial de la salud.
Las obsesiones son ideas intrusas, sin sentido, provenientes y persistentes que parecen venir “desde dentro”. Dado que las compulsiones son comportamientos repetitivos y sin propósito, de aspecto ritualistico y caracterizado por urgencias irresistibles. Algunos autores afirman que las obsesiones pueden ser definidas como ideas, imágenes o acciones que aumentan la ansiedad/ el malestar por la referencia que hacen a eventos catastróficos, anticipados y las compulsiones como ideas, imágenes o acciones que reducen la ansiedad/ o malestar por la fuga o neutralización de aquellos eventos.
Ambas ocupan gran tiempo del día de un paciente (por lo menos más de una hora por día) y, consecuentemente, interfieren en el funcionamiento adecuado de su vida.
Hay cuatro grandes categorías principales: las compulsiones de limpieza (por ejemplo lavar las manos repetidas veces, usar mascaras o guantes para tocar los objetos / personas), las convulsiones de verificación (retornar innumerables veces para verificar si una puerta está cerrada), las obsesiones puras (pensamientos repetitivos, generalmente de contenido sexual agresivo) y la lentitud obsesiva primaria (necesidad de expresar con precisión todo lo que se hace, se toma un tiempo considerable).
ESTUDIOS ESPIRITAS SOBRE EL TOC
La salud, considerada bajo cualquier aspecto-físico, mental, emocional, moral – es patrimonio de la vida, que constituye una meta a ser conquistada por el hombre y por la mujer en el proceso de su evolución. Engrandeciéndose el ser por medio de los esfuerzos que emprende en la conquista de los múltiples valores en él adormecidos, los penetra, en el mundo interior, a fin de exteriorizarlos en himnos de alegría y de bienestar.
Porque desperdicia las oportunidades que deberían ser utilizadas a favor de la auto-iluminación, de la concienciación de su realidad, infelizmente dirige por la trilla de los placeres exorbitantes y se deja arrastrar por los vicios perniciosos, estacionando en la marcha ascensional y sufriendo las secuelas que la insensatez le brinda, en forma de consecuencia dolorosa casi inmediata.
En ese mundo intimo, en el inconsciente personal, que se encuentran las fijaciones perversas y desvariadas del primitivismo del ser, que permanecen durante el periodo de la razón, generando disturbios que reaparecen en la conciencia actual, desestructurando los equipamientos de la salud física, psíquica y, especialmente, de la emocional.
Entre otros, por su gravedad, el Trastorno Obsesivo Compulsivo se destaca, por quitar la felicidad a no pequeño número de víctimas en toda la Tierra.
En ese capítulo, podemos anotar tres diferentes ítems, que son el pensamiento compulsivo, la actividad compulsiva y la personalidad o carácter obsesivo.
Cuando se es portador de pensamiento compulsivo, la conciencia se torna invadida por representaciones involuntarias, repetitivas e incontrolables, variando de paciente a paciente. Se trata de ideas desagradables unas repugnantes otras, que amargan, y el enfermo no dispone de medios lucidos para enfrentarlas, superándolas. Se trata de un objetivo defensivo del inconsciente personal, impidiendo que el enfermo tome conocimiento de su realidad interior, de sus legítimos impulsos y emociones. Se fijan en él pensamientos repetitivos, algunos ridículos, más de los cuales el enfermo no consigue liberarse. Otras veces, se manifiestan en forma de dudas inquietantes, que desequilibran el comportamiento.
La actividad compulsiva se presenta como incoercible necesidad de acciones repetidas. Desde un simple acto de trazar líneas y diseños en papel al de contar lámparas o sillas en un auditorio, que parecen sin sentido, más no se consigue evitar, incidiéndose siempre en la misma actividad. De alguna suerte, es un mecanismo para hacer una liberación de la ansiedad de que se es víctima. En las tentativas para evitar la actividad compulsiva, en razón de circunstancias poderosas, el paciente sufre, trastornarse, terminando por entregarse a la acción tormentosa de manera discreta, por simulada que sea…
Por fin los individuos portadores de la personalidad o carácter obsesivo se presentan sistemáticos, impresionando por la rigidez del comportamiento, inclusive para con ellos mismos. Son portadores de sentimientos nobles, confiables y dedicados al trabajo, que ejercen hasta el exceso. Sin embargo, fueron víctimas de ambiente emocional duramente severo desde la infancia, cuando sufrieron imposiciones irracionales y tuvieron que obedecer sin pensar, pues esa era la única manera de liberarse de las imposiciones y castigos de los adultos. Sintiéndose obligados, desde temprano, a reprimir emociones, se tornan ambientales, escapándoles del control los sentimientos que se constituyen de naturaleza hostil, presentándose más con intelectuales que con sentimentales.
Cumple destacar aun las herencias de los actos de otras encarnaciones, que se encuentran inscritos en el inconsciente personal, como desencadenadores de los trastornos psicóticos. Estos ecos del pasado acaban atrayendo entidades desencarnadas que vinculándose a las mentes de los portadores de trastornos obsesivos, impone el derecho de cobro, mediante procesos espirituales desbastadores.
Se trata de Espíritus que fueron víctimas por crímenes perversos contra ellos cometidos, y que no consiguieron superar los traumas y los resentimientos. Ahora, en la condición de vengadores que vienen a prestar cuentas con el pasado, promueven obsesiones vigorosas contra aquellos que fueron sus adversarios en el pasado.
Porque la deuda moral permanece impresa en los paneles del inconsciente personal, los pacientes asimilan las ondas mentales de sus antiguas victimas, que son convertidas en sensaciones penosas, en forma de conciencia de culpa. Bajo otro aspecto, esos endeudados espirituales reencarnan con los factores neurológicos y orgánicos, en general impresos en el cuerpo periespiritual, cara a los trastornos morales que se permitieron anteriormente, de forma a experimentar la recuperación moral mediante el proceso depurador a que ahora hacen justicia.
La psicoterapia cognitiva-comportamental ameniza o hasta aun mismo produce la cura de los efectos dañosos del trastorno obsesivo-compulsivo. Evidentemente, la contribución de algunos fármacos apropiados, bajo cuidados orientación psiquiátrica, se torna de inestimable significado para el reequilibrio del paciente.
Por otro lado, la terapéutica espirita puede ayudar en estos procesos, orientando y confortando a los agentes espirituales, que terminan por abandonar sus propósitos de venganza, liberando a sus enemigos. Compete aun a la Doctrina Espirita orientar al enfermo, auxiliándolo en el cambio de actitud ante la vida, de comportamiento mental, de sentimiento rencoroso y agresivo en relación a su prójimo.
Es ideal, por tanto, que sean tomadas providencias para que las heridas terapéuticas –psicológica, espiritual y psiquiátrica – sean utilizadas, a fin de facultar al paciente su recuperación.
(Articulo elaborado con base en el texto “Trastorno Obsesivo Compulsivo”, de Joanna de Angelis, capítulo 6 del libro “Aspectos Psiquiátricos y Espirituales en los Trastornos Emocionales”, Divaldo Franco).
Traducido por: M. C. R
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UNA TOMA DE CONCIENCIA
J. Herculano Pires
El apego al contingente, a lo inmediato, apaga en la conciencia de nuestros días el sentido de responsabilidad espiritual. Ni siquiera la ronda constante de la muerte consigue arrancar al hombre de la embriaguez del presente. El problema del espíritu y de la inmortalidad solo se aviva cuando está ligado directamente a la cuestión del interés personal. El católico, el protestante, el espirita se equivalen en ese sentido. Todos buscan los caminos del espíritu para la solución de cuestiones inmediatistas o para garantizar a sí mismos en una situación mejor despues de la muerte.
La mayoría absoluta de los espiritualistas está siempre dispuesta a invertir (este es el termino exacto) en obras asistenciales, más revela el mayor desinterés por las obras culturales. Los religiosos de todos los matices se apegan a la tabla de salvación de la caridad material, aplicando grandes donaciones en hospitales, orfanatos y viveros, más olvidándose de los intereses básicos de la cultura. Aseguran los juros de la caridad para después de la muerte, más contraen pesadas deudas en lo tocante a la divulgación, sustentación y defensa de los principios fundamentales de la renovación de la cultura planetaria.
La prensa, la literatura, la enseñanza, el estudio, la fijación de líneas maestras de la nueva cultura terrena quedan en el dios dirá. Falta una toma de conciencia, particularmente en el medio espirita, de la responsabilidad de todos en la construcción y en la elaboración de la Nueva Era, que es trabajo de los hombres en la Tierra. Nadie o casi nadie comprende que sin una estructuración cultural elevada, sin estudios profundizados en el plano cultural, que revelen las nuevas dimensiones del mundo y del hombre en la perspectiva espirita, el espiritismo no pasara de una secta religiosa de fondo egoísta, buscando la salvación de sus adeptos, precisamente aquello que Kardec lucho por evitar.
La finalidad del espiritismo, como Kardec acentuó, no es la salvación individual, más si la transformación total del mundo, en un vasto proceso de redención colectiva. Proporcionar a los jóvenes una formación cultural apoyada en la más positiva y completa base espiritual, que muestre la insensatez de las concepciones materialistas y pragmáticas, dándoles la firmeza necesaria en la sustentación y defensa de los principios doctrinarios, no es solo caridad, más también realización efectiva de los objetivos superiores del espiritismo en esta fase de transición. Sin ese trabajo no podremos avanzar con seguridad y eficacia en dirección de la Era del espíritu. Hemos de dar a las nuevas generaciones la posibilidad de afirmar, ante el desenvolvimiento de las ciencias y del avance general de la cultura, como dijo Denis Bradley: “ ¡Yo no creo, yo sé!” Porque es por el saber, y no por la creencia , por la fe racional y no por la fe ciega, por el conocimiento y no por las teorias indemostrables, que el espiritismo, como revelación espiritual, habrá de modelar la nueva realidad terrena, apoyado en la en la confirmación científica, por la investigación, de sus postulados fundamentales. La revelación humana confirma y comprueba la revelación divina.
Ese es el problema que nadie parece comprender. Todos sueñan con el momento en el que la ciencia deberá proclamar la realidad del espíritu. Más esa proclamación jamás será hecha, si la ciencia espiritas no atendiera la mayoridad, no se confirma por si misma, pudiendo enfrentar virilmente, en el plano de la inteligencia y de la cultura, la visión materialista del mundo y la concepción materialista del hombre. Por eso precisamos de universidades espiritas, de institutos de cultura espirita dotados de recursos para una producción cultural digna de respeto, de laboratorios de investigación psíquica estructurados con el material eficiente y orientados por metodología segura, planteada y testada por especialistas de verdad, capaces de dominar su campo de trabajo y de enfrentar con pruebas irrefutables los sofismas de los negadores sistemáticos. Es una batalla que se traba, el buen combate del que hablaba el apóstol Pablo, ahora desarrollado con todos los recursos de la tecnología.
Nada de sentimentalismo religioso, de palestras sin fin sobre la fraternidad imposible en medio de lobos vestidos de ovejas. Nada de caridad interesada, de prensa condicionada a la creencia simple, de relaciones emotivas que no pasan de formas de chantaje emocional. Precisamos de la Religión viril que remodela al hombre y al mundo en la base de la verdad comprobada. De la caridad real que nos se traduce en limosnas, más si en realización de la fraternidad humana oriunda del conocimiento de nuestra constitución orgánica y espiritual comunes, o sea, de la inevitable igualdad humana. De sabias exposiciones y profundas de los problemas del espíritu, nacidas de la reflexión madura y del estudio metódico y profundo. Hemos de despertar a los dormilones de la pereza mental y convocar a todos para las trincheras de la guerra incruenta de la sabiduría contra la ignorancia, de la realidad contra la ilusión, de la verdad contra la mentira. Sin esa revolución en nuestros procesos no llegaremos al mundo mejor que ya está llamando, impaciente, a nuestras puertas.
No hagamos del espiritismo una ciencia de gigantes en manos de pigmeos. El nos ofrece una concepción realista del mundo y una viril visión del hombre. Archivemos para siempre las predicaciones de sacristán, los cursillos de miniaturas de Anjeles, a semejanza de las miniaturas japonesas de arboles. Enfrentemos los problemas doctrinarios en la perspectiva exacta de la libertad y de la responsabilidad de seres inmortales. Reconozcamos la fragilidad humana, más no nos olvidemos de la fuerza y del poder del espíritu encerado en el cuerpo. No encaremos la vida cubiertos de cenizas medievales. No hagamos de la existencia un muro de lamentaciones. Somos artesanos, artistas, operarios, constructores del mundo y hemos de construirlo según el modelo de los mundos superiores que estallan en las constelaciones.
Estudiemos la doctrina profundizando en sus principios. Remontemos nuestro pensamiento a las lecciones vivas de Cristo, restableciendo en la Tierra las dimensiones perdidas de Su Evangelio. Esa es nuestra tarea.
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LA ORACIÓN PRÁCTICA RELIGIOSA RECOMENDADA POR TODOS LOS BUENOS ESPÍRITUS
Diversos estudios comprobaron la consecuencia favorable que la oración produce. El médico y pensador Alexis Carrel (1) decía frecuentemente que lo importante no es acrecentar años s su vida, más si vida a sus años. En 1942, Carrel escribió el artículo titulado La Oración es Fuerza, afirmando “que la oración es una fuerza tan real como la gravedad terrestre”. (2) Y añadió: “en mi carácter de médico, he visto enfermos que, después de intentar, sin resultado, los otros medios terapéuticos, consiguieron liberarse de la melancolía y de la enfermedad, por el sereno esfuerzo de la oración.” (3) En aquella tumultuada década de los años 40 del siglo XX (4), sobre todo para los médicos, era una gran osadía admitir las implicaciones de la “oración” sobre la salud. Todavía, el médico filósofo, contrariando a sus colegas, proclamó la fuerza de la oración.
Se sabe hoy que la oración realmente actúa sobre los enfermos, influenciando el sistema inmunológico, según estudio realizado en el año 1988, en el Hospital general de san Francisco, en California. “En ese hospital fue posible comprobar que los pacientes que fueron blanco de la oración presentaron significativas mejoras, necesitando inclusive de menos cantidad de medicamentos.”(5)
La oración es recomendada por todos los Espíritus. Renunciar a ella es ignorar la bondad de Dios, es rechazar para sí mismo su asistencia; y para los otros, el bien que se puede hacer. (6) El Espíritu André Luiz, que fue médico en su última reencarnación terrena, dijo: ¡Ah! Si los médicos orasen”. La exclamación consta en el capítulo titulado “En aprendizaje”, que revela el apoyo que los benefactores espirituales dan a los médicos que se dispongan a abrir sus canales de sensibilidad. Todos los médicos, aun mismo que sean materialistas con la mente impermeable a la fe religiosa, cuentan con amigos espirituales que los auxilian” (7).
Alexis Carrel, bajo la luz de la inspiración, certificó que “cuando oramos, nos ligamos, nosotros mismos, a la inexorable fuerza motriz que acciona el universo. Pedimos que una parcela de esta fuerza se aplique en la debida proporción de nuestras necesidades. Con el propio acto de pedir, nuestras deficiencias humanas son suplidas, y nos erguimos fortalecidos y restaurados”. (8)
Los médicos americanos William Reed (9) y Roger Youmanas, rompiendo los paradigmas y axiomas académicos, defienden la necesidad de la oración en la hora de la cirugía. Para Reed el poder de la oración puede garantizar el existo de una cirugía, en la atmosfera tensa de una sala de operación. Cuando una enfermera le pasa un instrumento, el médico dice que hace siempre una oración. Pide a Dios que lo guie, de acuerdo con sus designios. Para el cirujano, la oración crea el clima clamado, necesario para el trabajo.
William Reed y Youmanas citan el caso de hemorragias súbitamente controladas o paradas cardiacas prontamente resueltas. Y el propio Reed tuvo una prueba de eso con su hijo de dos años. La criatura estaba con pulmonía y de repente parecía que iba a morir. Lo salvó con respiración artificial, después que pidió a Dios para que no quitase la vida de su hijo, Roger Youmanas, cirujano de California, confirma que siempre reza durante 30 segundos cuando se ve ante un caso difícil. Acredita que la oración a favor de un enfermo lo puede ayudar. Y acredita que un cirujano puede hacer una operación mejor si tiene la inspiración divina.” (10)
Cristo dijo: “por eso os digo: todas las cosas que pidierais orando, creed que las habréis de tener, y que así os sucederán.” (11) Para nosotros, los espiritas, la oración se reviste de características especiales, pues a la par de la medicación ordinaria, elaborada por la Ciencia, el magnetismo nos da a conocer el poder de la acción fluídica y el espiritismo nos revela otra fuerza poderosa en la mediúmnidad curadora y la influencia de la oración. Allan Kardec, al emitir sus comentarios en la cuestión 662 de El Libro de los Espíritus, afirma que “el pensamiento y la voluntad representan en nosotros un poder de acción que alcanza mucho más allá de los limites de nuestra esfera corporal. A rigor, la electricidad es energía dinámica; el magnetismo es energía estática; el pensamiento es fuerza electromagnética.” (12)
Hay personas que niegan la Eficacia de la Oración con el argumento de que, si Dios conoce nuestras necesidades, es innecesario exponerlas. Añaden, tales increyente, que nuestras suplicas no pueden modificar los designios de la Providencia, porque todo el Universo está regido por leyes eternas. “Con todo el Espiritismo nos hace comprender que en la oración, siendo un canal de ligación con el Creador, podemos solicitar, enaltecer y agradecer. Las oraciones dirigidas a Dios son oídas por los espíritus encargados de la ejecución de Sus designios; las que son dirigidas a los Buenos Espíritus van también para Dios.”(13)
Cuando el pensamiento se dirige para algún ser, en la tierra o en el espacio, de encarnado para desencarnado, o viceversa, una corriente fluídica se establece de uno a otro, transmitiendo el pensamiento, como el aire transmite el sonido. La energía de la corriente está en razón directa de la energía del pensamiento y de la voluntad. “Es asi que la oración es oída por los Espíritus, donde quiera que ellos se encuentren. “Por la oración, el hombre atrae el concurso de los Buenos Espíritus que le ven sustentar en sus buenas resoluciones e inspirarle buenos pensamientos. (14)
El maestro de Lyon expone que “la oración del hombre de bien tiene más merecimiento a los ojos de Dios, y siempre mayor eficacia. Porque el hombre vicioso y malo no puede orar con el fervor y la confianza que solo el sentimiento de la verdadera piedad puede dar. Del corazón del egoísta, de aquel que solo ora con los labios, no podrán salir más que palabras, y nunca impulsos de caridad, que dan a la oración toda su fuerza. “(15) Sin embargo, quien no se juzga suficientemente bueno para ejercer una influencia saludable, no debe dejar de orar por otro, por pensar que no es digno de ser oído. “La conciencia de su inferioridad es una prueba de humildad, siempre agradable a Dios, que toma en cuenta su intención cariñosa. La oración que es repelida es la del orgulloso, que solo tiene fe en su poder y en sus meritos, y juzga poder substituir la voluntad de Dios.”(16)
Otra cuestión importante para el tema es la oración colectiva; ¿será que tiene una acción más poderosa? ¡Sí! Cuando todos los que la hacen se asocian de corazón en un mismo pensamiento y tiene una misma finalidad, porque entonces es como si muchos clamasen juntos y en unisonó. “¿Más que importaría estar reunidos en gran número, si cada cual actuase aisladamente y por su propia cuenta? Cien personas reunidas pueden orar como egoístas, mientras que dos o tres, unidas por una aspiración común, oraran como verdaderos hermanos en Dios, y su oración tendrá más fuerza que aquellas cien.”(17)
“Y cuando oréis, no habléis mucho, como los gentíos; pues creen que por mucho hablar serán oídos. Cuando oréis, no lo hagáis como los hipócritas, que les gustan orar de pie en las sinagogas, para ser vistos por los hombres”. (18) Por eso que las formas y las formulas utilizadas para la oración se hacen secundarias, siendo indispensable la intención del suplicante, cuyo propósito estimula la dinamo cerebral para liberar la onda psíquica vigorosa que conducirá la voluntad. El pensamiento, por tanto, ligado a Dios, al bien, al amor, al deseo sincero de ayudar, es la oración que todos pueden y deben utilizar, a fin de que la paz se instale definitivamente en los corazones.
Jorge Hessen
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ELUCIDACIONES SOBRE EL ESPÍRITU
Muchos son los que suponen que la muerte es un punto final a nuestros problemas, y otros muchos se creen privilegiados de la Infinita Bondad, por haber abrazado actitudes superficiales, en los templos religiosos.
El viaje a través del sepulcro, no obstante, nos enseño una lección grande y nueva: la de que nos hallamos indisolublemente ligados a nuestras propias obras.
Esto es el propósito de la vida, trabaja en nosotros y con nosotros, a través de todos los medios, con el fin de conducirnos a la perfección.
La prisión redentora de la carne, espera por nuestra vuelta.
Nuestros actos tejen alas de liberación o cadenas de cautiverio, para nuestra victoria o para nuestra derrota.
A nadie debemos nuestro destino, si no a nosotros mismos.
Aunque nos veamos en las ruinas de nuestras realizaciones deplorables, no debemos perder la esperanza, si Dios nuestro Padre no prescinde de la justicia para ponerse de manifiesto, esa misma justicia no se revela sin amor.
Si somos victimas de nosotros mismos, también somos beneficiarios de la Tolerancia Divina, que nos abre los santuarios de la vida física, para que sepamos expiar y resolver, restaurar y resarcir.
El pasado habla por nosotros con gritos de acreedor exigente, amontonando sobre nuestras cabezas los frutos amargos de las siembras que hicimos… De hay los desajustes y las enfermedades que nos asaltan la mente, desarticulando nuestros vehículos de manifestación.
Nadie avanza al frente sin pagar las deudas que contrajo.
¿Cómo trillar la ruta de los Ángeles, son los pies hundido en el camino de los hombres que nos acusan de nuestras faltas, obligando a nuestra memoria a sumergirse en las sombras?…
El Cielo representa una conquista, pero no una imposición.
La Ley Divina, cimentada en la justicia indefectible, funciona con absoluta igualdad para todos.
Por tal motivo, nuestra conciencia refleja las tinieblas o la luz de nuestras creaciones individuales.
La Luz, aclara nuestra vista, nos ilumina la estrada. Las tinieblas, cegándonos, nos encadenan en la cárcel de nuestros errores.
El Espíritu, en armonía con los Designios Superiores, vislumbra el horizonte próximo y camina, valeroso y sereno, con el fin de superarlo. No obstante, aquel que abusa de la voluntad y de la razón, rompiendo la corriente de las bendiciones divinas, crea la sombra en torno de si mismo, aislándose en pesadillas aflictivas, incapacitándose para continuar hacia el frente.
Aun sufriremos por mucho tiempo los efectos de las uniones con nuestros cómplices y asociados de intemperancia y desarreglo, pero, disponiendo de nuevas oportunidades de trabajo en el campo físico, nos es posible rehacer el destino, resolviendo oscuros compromisos, y sobre todo, promoviendo nuevas siembras de afecto y de dignidad, de esclarecimiento y de ascensión.
Ciñéndonos a las leyes que prevalecen en la esfera carnal, tendremos la felicidad de reencontrar viejos enemigos, que se hallan bajo el velo del temporal olvido, facilitándosenos, así, la valiosa reaproximación
Somos espíritus endeudados, con la obligación de darlo todo a favor de nuestra propia renovación. Comencemos a articular ideas redentoras y edificantes, des ahora, favoreciendo la reconstrucción de nuestro futuro.
Dispongámonos a disculpar a los que nos ofendieron, con el sincero propósito de rogar el perdón a nuestras victimas
Somos herederos de un pasado culpable, la esfera de las formas fisicas, simboliza la puerta de salida del infierno que hemos creado.
Pidamos y supliquemos al Señor nos conceda fuerzas para obtener la victoria. Victoria que nacerá en nosotros para lograr la comprensión. ¡Solamente, con el precio del sacrificio, en el reajuste, conseguiremos el pasaporte libertador!
Solo con el Amor que es la fuerza divina y que tomamos puro de la vida con el que el Señor nos creo, nos enredamos en pungentes laberintos, en lo tocante a la ley… Amor mal interpretado…. Mal conducido… con el inventamos el odio y el desequilibrio, la crueldad y el remordimiento, que nos sitúan indefinidamente en las sombras…
Cada uno de nosotros. Espíritus endeudados, al nacer en la carne, trasporta consigo un trozo de cielo que sueña conquistar, y un vasto manto de infierno que plasmó en si mismo. Cuando no tenemos fuerzas suficientes para continuar al encuentro del cielo que nos confiere oportunidades de ascensión, retornamos al infierno que nos fascina en la retaguardia…
Con Mucho amor y cariño de Merchita
del libro acción y reacción
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VAMPIRISMO Y DESENCARNACIÓN
La mente es dinamo generadora de energía cuyo potencial y finalidad están gobernados por el comportamiento moral, por el deseo de quien lo emite. Hay enfermedades de diferentes procedencias que se instalan bajo la contribución de la conducta mental de los propios pacientes, dando margen a fenómenos de auto destrucción a corto o largo plazo, de desarticulación de las defensas psíquicas y orgánicas; cuando irrumpen problemas graves en el área de la salud, con muchas dificultades para un diagnostico correcto, cuanto para una terapia segura.
El hombre, es intrínsecamente, lo que piensa, siendo ese su mecanismo mental el resultado de sus experiencias procedentes, de otras reencarnaciones lo que motiva las fijaciones, las preferencias, los ideales sustentados. De más alto valor es, por tanto, el cultivo sistemático de los pensamientos positivos, de las ideas ennoblecedoras, de la conversación edificante, por las aspiraciones optimistas que facultan la renovación de los paisajes íntimos y la sustitución de los clichés, infelices, propiciadores de enfermedades, de turbaciones del razonamiento, desajustes de todo tipo. Nadie huye de si mismo, por más extraña y dispersa que sea la siembra, la cosecha se hará de forma compulsoria en el mismo campo y mediante los mismos elementos esparcidos.
El tiempo, ese benefactor ignorado y paciente, se encargará de ajustar y poner en sus debidos lugares todo cuanto se encuentra en desconcierto y desequilibrio.
Cada vida es un libro abierto, rico de experiencias y lecciones de las cuales se pueden retirar provechosas enseñanzas para la realización interior. Aun de las existencias más oscuras fluye un manantial de alto valor, si sabemos evaluar las realizaciones y sufrimientos, las luchas y renuncias, los esfuerzos y los silencios vividos para la adquisición de la felicidad, según el parecer de cada criatura.
La alucinación cuando se apodera del hombre, lo aparta de Dios, de cualquier sentimiento religioso, siempre aturdido, cultita formar-pensamientos que nutre sus adversarios desencarnados, recibiendo, con incidencia poderosa, las respuestas de ellos transformada en energía deletérea, que arruina la vida física y mental ya muy aquejada.
Hay personas que se hacen odiar, por millones de criaturas y, aparentemente prosperan, gozan de salud, parecen vivir felices… En verdad, no escapan de si mismo, dominados por la trama cruel que movilizan, transformándose en instrumentos de la vida, que los hombres necesitan sufrir, con el fin de despertar para los valores más altos de la existencia. Son látigos que azotan con impiedad las espaldas de la sociedad desatenta, connivente, expiando sus arbitrariedades en manos más canibalescas en los rigurosos procesos de la evolución.
“Hitler se creía predestinado por la Providencia para reunir a los pueblos germánicos, recordando existencias precedentes, cuando desempeñó relevante papel histórico en la comunidad europea, y cuantos males se permitía o autorizaba practicar se suponía bajo divino designio para producirlo, enloquecido de soberbia y de maldad. Es cierto que la Divinidad no necesita de hombres arbitrarios para establecer en la Tierra, la justicia, el equilibrio y la paz. Desde que se levanten falsos árbitros del derecho y del orden, apoyados en postulados equivocas o falsos, se tornan, por si mismos, mecanismos de probación de expurgo, bajo cuyas prepósitos sucumben los que se encuentran incursos, como delincuentes, en los Soberanos Códigos, reparando de esta forma los gravámenes y crímenes perpetrados… En la furia que los domina, la sed de sangre y de destrucción los impide de absorber, por el momento, las ondas de la reacción del odio y del rencor, no imposibilitándoles, todavía, de intoxicarse con las propias emanaciones psíquicas y espirituales, así como las de aquellos que los siguen de la Erraticidad, llevándoles a suicidios salvajes o a la total alineación…
El estado mental y las acciones morales de cada criatura responden por sus legítimas conquistas, aquellas que se le incorporan ineludiblemente, a la realidad interior.
En consecuencia el hombre conforme vive, así desencarna, experimentando las presencias espirituales con las cuales se afina y atrae, de la misma forma que los sentimientos cultivados se les transforman en amarras constrictoras o alas de liberación. La desencarnación es momento grave para todos los Espíritu, que al desembarazarse de las ligaduras que le retienen en la tierra, para la prosecución de la vida en nuevas experiencias, continuación natural de las que nos permitíamos vivir.
Los vampirismos, generalmente, son una etapa avanzada de alineación y zoantropía de los desencarnados que caen en las garras de la propia insania, dejándose dominar por mentes impiadosas de la Erraticidad inferior, las cuales se atribuyen el gobierno de los destinos que les permiten sometimiento, en razón del comportamiento alucinado mantenidos durante su presencia en la Tierra… Sus victimas encarnadas, por otro lado, experimentan las punzantes angustias que se derivan de la coyuntura infausta, en subyugaciones crueles, de largo curso, que se prolongan más allá del túmulo. En otro aspecto, el vampirismo entre desencarnados que se odian, constituye un lamentable acontecimiento que sensibiliza y propone inmediata transformación en quien lo observa, sin que los implicados en la ruda lucha, consigan experimentar breve pausa, bien sea para reflexión o reposo.
Los vampiros absorben las ultimas energías del cadáver del recién desencarnado que permanecen en la sangre expelida, arrojándose sedientos de sangre sobre animales abatidos siendo el resultado de los desmanes de unos y otros, victimas y verdugos que se mancomunan, mediante infeliz vinculación, produciendo paisajes infinitamente constrictores y generando reductos colectivos de expiación inimaginables para los domiciliados en el cuerpo físico. Los Espíritus desencarnados, que se movieron en la línea de la dignidad y del equilibrio, esos reductos de sombra y purgación permanecen ignorados, hasta cuando se les hace necesario que dispensen socorro a aquellos que allí se detienen y les son queridos o conocidos que ruegan o aguardan ayuda…
Todo son lecciones que propician el crecimiento espiritual de quien anhela, realmente, por la propia espiritualización.
Cada día aumentan los fenómenos obsesivos y las desencarnaciones infelices se tornan más comunes en razón del esclarecimiento que fue desdeñado, cediendo lugar a la indiferencia y a la desgracia…
¡Se viven! Por eso panoramas de perturbación variada, en los campos terrenos, cada vez más lamentables, que el bendito dolor se encargará de modificar en la sucesión de los tiempos.
Felices aquellos que se dan cuenta de los deberes a ejecutar y se empeñan en los esfuerzos de la edificación de la responsabilidad activa sin mecanismos exculpatorios o justificaciones livianas, destituidos de cualquier legitimidad…
La muerte es solamente un cambio de traje, sin el descartar de los ropajes fluiditos que condensan la materia.
Los aparatos externos se rompen y se desgastan, aun cuando permanezcan las matrices fomentadoras de sus formas, manteniendo la capa envolvente del espíritu que, en el caso de vivir experiencias groseras, favorece la prolongada subyugación vampirizador.
En los casos de Espíritu equilibrados, las dinamos psíquicas que se encargan de elaborar las fuerzas fluídicas producen energiza de peso especifico, que alzan al ser a regiones de plenitud superior, embelleciéndolo y proporcionándole paz por ausencia de condicionamientos perniciosos y de intoxicación por venenos vibratorios.
La vida late en todas partes dentro de los patrones establecidos por el Padre, sin embargo, se exterioriza conforme el nivel evolutivo de los grupos sociales y de los individuos que en ella se mueven y agitan.
La rampa del abismo, tanto como el ascensor que lleva a los altos planos, son elaboradas por cada Espíritu, conforme aspire a la caída o a la elevación.
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “Cuadros de la Obsesión” de Divaldo Pereira Franco.
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TERAPIA DE REGRESIÓN
La cura a través de la Terapia de Vidas Pasadas es, bajo varios aspectos, una versión más profunda y consolidada de Muchas Vidas, Muchos Maestros y Solo el Amor es Real.
La terapia de regresión no se limita a buscar recuerdos de vidas pasadas. Al entrar en profundo estado hipnótico y de relajamiento, muchas personas describen experiencias místicas y espirituales. Esas vivencias tienen mucho poder y llega a transformar sus vidas. La visión del paciente sobre la vida y la muerte cambia esencialmente. Los valores se convierten.
Las personas que retornan de experiencias de casi la muerte nos dicen que, en los momentos del final de sus vidas terrenas, descubrieron que la cosa más importante que podemos hacer mientras estamos aquí es aprender a amar. Esto parece ser ahora el único medio de revolucionar el mundo y es bien posible que descubramos el desenvolver técnicas transformadoras de la conciencia es el mejor instrumento para conquistar este fin.
Tal vez sea más importante que la cura de síntomas físicos y emocionales específicos sea el conocimiento de que no morimos junto con nuestro cuerpo.
Somos inmortales.
Sobrevivimos a la muerte física.
La hipnosis es la técnica utilizada para tener acceso a los recuerdos de vidas pasadas. No es un misterio la hipnosis, es un estado de concentración focalizada, del mismo tipo que muchos experimentamos diariamente, cuando estamos relajados y estamos concentrados que no nos dejamos distraer por los ruidos externos y otros estimulos, es un estado superficial de hipnosis. Toda hipnosis es en verdad auto-hipnosis, pues el paciente controla el proceso.
El terapeuta es meramente un guía. Casi todos entramos frecuentemente en estado hipnotico – cuando estamos concentrados leyendo un libro o viendo una película, cuando no dirigimos a casa en los últimos pasos que lo hacemos sin poner atención.
Un objetivo de la hipnosis, también como en el de la meditación, es tener acceso al subconsciente. Esta es la parte de la mente que queda debajo de la conciencia común, bajo el constante bombardeo de pensamientos, sensaciones, estimulos externos y otros ataques a nuestra conciencia.
El subconsciente funciona en un nivel más profundo que nuestro nivel de conciencia usual. En el subconsciente los procesos mentales ocurren sin que lo notemos. Vivenciamos momentos de intuición, sabiduría y creatividad cuando estos procesos subconscientes centellean en nuestra percepción consciente.
El subconsciente no está limitado por nuestras fronteras impuestas por lógica, espacio y tiempo. Puede recordar de todo, de cualquier tiempo. Puede transmitir soluciones creativas para nuestros problemas.
Puede transcender a lo usual para conseguir una sabiduría mucho más allá de nuestra cpacidad cotidiana. La hipnosis accede a la sabiduría del subconsciente de un modo focalizado a fin de conquistar la cura. Estamos hipnotizados siempre que la relación habitual entre la mente consciente y la inconsciente es subvertida, de modo que el subconsciente asume un papel más dominante. Existe un amplio espectro de técnicas hipnóticas. Son destinadas a penetrar en una amplia gama de estados hipnoticos, de los más leves a los niveles más profundos.
En cierto modo, la hipnosis es una continuación en la cual estamos conscientes del consciente y del subconsciente en un grado mayor o menos. Muchas personas pueden ser hipnotizadas en un grado deseable para la terapia si reciben informaciones sobre la hipnosis y si sus miedos son discutidos y apaciguados. La mayoría de las personas tienen concepciones erróneas sobre la hipnosis por el modo como la televisión, el cine y el teatro la retratan.
Cuando estamos hipnotizados, no estamos adormecidos. El consciente está siempre participando de lo que se está vivenciando en este estado. A pesar del contacto subconsciente profundo, su mente puede comentar, criticar y censurar. Está siempre en el control de lo que dice. La hipnosis no es un “suero de la verdad”. El hipnotizado no entra en una máquina del tiempo y de repente se descubre transportado para otro tiempo y lugar sin percepción del presente. Algunos hipnotizados ven el pasado como si asistiesen a un filme. Otros quedan más intensamente envueltos, con mayores reacciones emocionales. Otros aun “sienten” más de lo que “ven” las cosas. algunas veces la reacción predominante es auditiva o hasta olfativa. más tarde, la persona recuerda todo que fue vivenciados durante la sesión de hipnosis.
Se puede pensar que hace falta una gran habilidad para alcanzar esos niveles más profundos de hipnosis. Con todo, cada uno de nosotros los vivencia fácilmente cada día, cuando atravesamos el estado entre la vigilia y el sueño, conocido como estado hipriagógico. Estamos en una especie de estado hipnagógico cuando acabamos de despertar y aun podemos recordar nuestros sueños vivamente, más sin estar plenamente despiertos. Es el periodo que antecede a la reentrada de los recuerdos y preocupaciones del día a día en nuestra mente. Cuando pasamos por el, la mente está completamente volcada para dentro y puede tener acceso a la inspiración del subconsciente. El estado hipnagógico es considerado por muchos como un estado de genialidad, sin cualquier frontera o limitaciones. En este estado tenemos acceso a nuestros recursos y a ninguna de las restricciones auto-impuestas.
El estado hipriagógico es muy parecido con la hipnosis y en verdad más profundo de lo que muchos niveles de la hipnosis. Al ayudar al paciente a alcanzar un nivel más profundo de su mente, un terapeuta especializado en las técnicas hipnoticas puede acelerar expresivamente el proceso de cura. Y cuando ideas y soluciones creativas se estienden más allá de la solución de problemas personales, amplios segmentos de la sociedad pueden beneficiarse, como todos nosotros nos beneficiamos del invento de la lámpara eléctrica por Thomas Edison.
La voz orientadora del terapeuta ayuda a focalizar la concentración y a alcanzar un nivel más profundo de hipnosis y relajamiento. No hay peligro en la hipnosis. Nadie queda preso en la hipnosis, ni los principios éticos y morales son violados. Nadie actua involuntariamente como una gallina o un pato. Nadie puede controlarlo. El control es todo suyo.
En la hipnosis su mente permanece alerta y observadora. Es por esto que las personas que están profundamente hipnotizadas y activamente envueltas en una secuencia de recuerdos de la infancia, o de vidas pasadas son capaces de responder a las preguntas del terapeuta, hablar con su gesto habitual, conocer los accidentes geográficos que está viendo y hasta aun mismo saber el año, que generalmente aparece delante de sus ojos interiores, o simplemente en sus mentes. La mente hipnotizada, al mismo tiempo que mantiene la conciencia y el conocimiento del presente, sitúa en el contexto la infancia o los recuerdos de la vida pasada.
Lamente actual está consciente, observadora, analítica. El paciente puede siempre comparar los detalles y eventos con los de su vida presente. El es simultáneamente el espectador de la película, su critico y generalmente su astro. Y puede, al mismo tiempo, permanecer relajado en el estado hipnótico.
La hipnosis coloca al paciente en un estado con gran potencial curativo por darle acceso al subconsciente. Metafóricamente, coloca al paciente en la floresta mágica que contiene el árbol que lo cura. Más si la hipnosis lo de ja en esta país de la cura, el proceso de regresión es el árbol del cual penden los frutos sagrados que el debe comer para curarse.
La terapia de la regresión es el acto mental de volver a un tiempo anterior, cualquiera que sea este tiempo, a fin de rescatar recuerdos que pueden continuar influyendo negativamente en la vida actual del paciente y que son probablemente la fuente de sus síntomas. La hipnosis permite que la mente produzca un cortocircuito en las barreras conscientes para atender estas informaciones, incluyendo las barreras que impiden al paciente de tener acceso a sus vidas pasadas.
Compulsión repetitiva es el nombre con el que Freud describe la necesidad casi siempre irresistible de redramatizar o reproducir experiencias emocionales típicamente dolorosas ocurridas en el pasado, es como un impulso ciego de repetir experiencias y situaciones anteriores enteramente independientes de cualquier ventaja que este acto traería desde el punto de vista de “dolor-placer”. No importa cuanto sea nocivo y destructivo el comportamiento, la persona parece compelida a repetirlo. La fuerza de voluntad es ineficaz para controlar la compulsión. Freud descubrió la eficacia de traer el trauma inicial a la conciencia, liberándolo por catarse (proceso que los terapeutas llaman de ab-reacción), e integrando lo que se sintió y aprendió. La terapia de regresión hipnótica, ejecutada por un terapeuta capaz, primero coloca al paciente en un estado hipnótico y después le da las herramientas necesarias para sacar a la luz un incidente traumático. Con frecuencia, el incidente ocurrió durante la infancia. Esta es una teoría padrón del psicoanálisis. Otras veces, sin embargo, el trauma inicial remonta a un periodo bien más distante en tiempo, a vidas pasadas. Muchos pacientes necesitan profundizar en otras existencias para resolver sus problemas de la vida clínica actual. La regresión a un periodo primitivo de la existencia actual acostumbra a ser bastante provechosa para la mayor parte de los demás.
El mejor terapeuta, trabajando dentro de los límites clásicamente aceptados de una única existencia, será incapaz de efectuar una cura completa para el paciente cuyos síntomas fueron causados por un trauma ocurrido en una vida anterior, tal vez centena o hasta millares de años antes.
Más cuando la terapia de vidas pasadas es usada para traer a la conciencia estos recuerdos muy reprimidos, la mejoría en los síntomas actuales acostumbra a ser rápida y expresiva.
La terapia de la regresión solo ha obtenido un éxito parcial por el hecho de el trauma original haber ocurrido en una existencia anterior. El escenario puede incluso haberse repetido varias existencias. tal vez la más reciente manifestación experimentada en la vida actual del paciente sea apenas el último de una serie de traumas similares. El padrón recurrente ya fue establecido. Todos los traumas, no apenas el más reciente, precisan ser traídos al conocimiento. Ahí puede darse la cura completa.
Muchos pacientes que pasan por terapias convencionales antes de procurar, la terapia de la regresión, esas terapias resultaron ineficaces o parcialmente eficaces. Ellos necesitaron la terapia de la regresión para erradicar los síntomas por completo y cerrar de una vez por todo este ciclo recurrente del comportamiento nocivo y desajustado.
El concepto de compulsión repetitiva parece valido. Sin embargo es preciso ampliar el concepto de pasado para incluir en el la vida pasada, si el intento de de desvendar las fuentes de la existencia actual no funciona. Cuando la base patológica está aun presente de forma velada, los síntomas inevitablemente volverán.
Solo cuando, sea traída a la luz es cuando el paciente quedará completamente curado. La hipnosis combinada con la terapia de regresión, explora el inconsciente más profundamente que las técnicas psicoanalíticas como la libre asociación, en que el paciente permaneces en un estado relajado aunque consciente, simplemente cerrando los ojos. ¡Como la terapia de regresión hipnótica promueve un nivel más profundo de asociaciones, por penetrar en áreas de la memoria inaccesible a la mente consciente, ella proporciona a muchos pacientes resultados más profundos e significativamente rápido!
La terapia de las vidas pasadas no es un arquetipo o simbólico, y si está constituido de fragmentos de memoria real de la experiencia humana del pasado o presente, y consiste en algo mucho más que en una técnica hipnótica.
Antes que un proceso hipnótico pueda ser iniciado, un terapeuta de regresión competente invertirá buen tiempo levantando la historia del paciente, haciendo preguntas, obteniendo respuestas y entrando muy específicamente y con riqueza de detalles en áreas particulares importantes. Cuando la regresión se completara, después que el paciente emergiera del estado hipnótico, se torna necesario integrar los sentimientos, los puntos de vista e informaciones obtenidos durante la sesión a la situación de la vida presente.
Esta integración requiere habilidad terapéutica considerable y experiencia, porque el material evocado acostumbra tener una fuerte carga emocional. Por tanto, no es recomendable la terapia de la regresión que no sea registrado o credenciado por una entidad tradicional autorizada, que no tenga una formación especializada o niveles graduados por la escuela. Terapeutas heterodoxia son menos propensos a dejar un recuerdo evolucionar en el ritmo necesario y en la mayor parte de las veces no tiene la pericia adecuada para ayudar al paciente a integrar el material.
Hacer la regresión a vidas pasadas solo en casa, con todo, es benéfico y relajante en la mayoría de los casos.
El subconsciente es sabio y no ofrecerá al consciente una memoria que el no sea capaz de asimilar. Hay un leve riesgo de síntomas adversos, como ansiedad o culpa, que pueden ser aliviados, si es necesario, con una visita a un terapeuta competente. Un individuo que tenga alguna de esas reacciones en una experiencia aislada la podrá interrumpir, protegido por su subconsciente, al paso que un terapeuta desentrenado intentaría invadir el subconsciente y forzar al paciente a continuar antes que estuviese preparado.
El terapeuta lo que debe hacer es curar al paciente, en vez de conformar los recuerdos de sus vidas pasadas aunque tal validación también sea extremadamente importante.
Cuando se acepta la verdad, las posibilidades de la vida parecen expandirse. La lección para algunas personas es abrirse para la verdad y para el amor.
Así como nadie que esté gozando de buena salud se hace una cirugía simplemente para explorar su cuerpo, es conveniente no hacer una regresión por mera curiosidad o para averiguar “el por qué” de algo que poco afecta en la vida actual.
El estado mental, tal como el conjunto de afectos, emociones, miedos y sentimientos, se puede comparar con el agua en la superficie de un lago. Si alguien se pone a escarbar en el fondo, se levanta lodo y enturbia por un tiempo el agua de la superficie.
Sin embargo, puede ser de aplicación cuando el comportamiento es afectado por sueños repetitivos o recuerdos traumáticos inconscientes, a manera de traumas severos, depresión, complejos, miedos irracionales y rencores sin razón aparente, tal como el terror a pasar por un puente, subir a un ascensor, bañarse en el mar, ver sangre, tomar una decisión o hablar en público.
La regresión de memoria se recomienda sólo para buscar el origen de enfermedades psicosomáticas y ayudar al paciente a que sane rencores, miedos y traumas que pueden estar afectando seriamente su vida familiar, laboral o social
Trabajo extraído del libro “La Cura a través de la terapia de Vidas Pasadas” de: Brian L. Weiss.
Realizado por Mercedes Cruz Reyes.
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Si fuimos traídos a la Tierra para olvidar nuestro pasado, valorizar el presente y preparar en nuestro beneficio un futuro mejor, ¿porqué provocar la regresión de la memoria de lo que fuimos o hicimos, simplemente por cuestiones de curiosidad vacía, o buscar aquellos que fueron nuestros compañeros, a fin de regresar a los desequilibrios que hoy rescatamos?
Nuestra propia existencia actual nos presentará las tareas y pruebas que, en sí, son la recapitulación de nuestro pasado en nuestras diversas vidas, igualmente, solamente de nuestro último pasaje en la Tierra fijado en el mundo físico, curso de regeneración en que estamos integrados en las llamadas pruebas de cada día.
¿Porqué efectuar la regresión de la memoria, únicamente para llorar el recuerdo de los pretéritos episodios infelices, o exhibirnos grandeza ilusoria en situaciones que, por simple deseo de liviana retomada de acontecimientos, fuimos protagonistas, si ya sabemos, especialmente con Allan Kardec, que estamos eliminando gradualmente nuestras imperfecciones naturales o apagando el brillo falso de tantos malos procedimientos que apenas nos inducirán a errores que no deseamos repetir más?
Seamos sinceros y lancemos una mirada a nuestras tendencias.
Espirito: EMMANUEL
Médium: Francisco Cándido Xavier
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PECULIARIDADES EN LA MANIFESTACIÓN
MEDIÚMNICA
Cada manifestación es diferente. Nunca sabemos, con seguridad, las intenciones del Espíritu que se aproxima, que problemas nos trae, cuáles son sus características, cual es la razón de su presencia entre nosotros.
La propia mediúmnidad no es un instrumento de precisión, como un microscopio o un reloj, que funcione, repetidamente, de manera previsible y controlable. El médium es un ser humano ultrasensible, de psicología compleja, encargado en transmitir el pensamiento de un desencarnado, pero está muy lejos de ser mero aparato mecánico de comunicación, como un teléfono o una radio, aunque no obstante se hable en sintonía y en vibraciones, cuando a el nos referimos. Sus facultades sufren influencias variadas, del ambiente, de su estado de salud, de su problemática intima, de su fe o ausencia de ella, de su interés en el trabajo, que puede fluctuar, de su capacidad de concentración, de su confianza en los compañeros que le rodean y, especialmente, en el dirigente del grupo y, obviamente, de los Espíritus manifestantes. Y hasta estos, que son también seres humanos – no nos olvidemos de esto – varían sus presentaciones, de una para otra manifestación, según sus propias disposiciones.
Por otro lado, es necesario considerar, también, que hay diferentes formas de mediúmnidad: de incorporación, o psicofónico, de videncia, clariaudiencia, psicografia, así como existen médium que conservan su conciencia durante la manifestación, y médium que pasan a lo que se convino llamar estado “inconsciente”.
Es inadecuada la expresión “mediúmnidad inconsciente”. El Espíritu del médium no está en estado de inconsciencia, simplemente se aparto de su cuerpo físico, para cederlo al manifestante. Lo máximo que se puede decir es que la conciencia no está presente en el cuerpo físico, o mejor dicho, no se manifiesta a través del cuerpo material, temporalmente ocupado o manipulado por una entidad extraña a su economía. Si el médium se sumergiese, en Espíritu, en el estado de inconsciencia, el manifestante asumiría posesión total de su organismo y haría con el lo que le pareciese bien.
Existen manifestaciones violentas, y muy libres, durante las cuales los Espíritus incorporados mueven el instrumento mediúmnico aparentemente a su voluntad, haciéndole gritar, dar puñetazos, levantarse, derrumbar muebles, rasgar libros y cuadernos, y promover disturbios semejantes.
La mediúmnidad sonambúlica se asemeja al estado de posesión; pero, basta invocar esta, para sentir la diferencia entre una y otra manifestación. El poseso es realmente un médium, pues ofrece condiciones para que otro Espíritu se incorpore en el, pero el médium no es un poseso, en el sentido de que el manifestante pueda hacer, con el, todo cuanto le parezca, en cualquier momento y sin límite de tiempo, o totalmente sin disciplina
En un grupo mediúmnico en que la supervisión espiritual sea firme y segura, la mediúmnidad sonambúlica puede y debe funcionar perfectamente, pues muchos Espíritus necesitan estar unidos a tales médium. Ellos provocaran disturbios y se agitaran bastante, según los recursos y censuras que encontraran en sus médiums, pero no nos olvidemos de que, los guías espirituales del grupo estarán atentos, para que ellos no cometan desatinos, como el propio médium estará presente y consciente, acompañando atentamente la manifestación, y puede, con certeza, interferir, para que el Espíritu manifestante no se exceda, aunque se le permita una considerable libertad. En casos extremos los orientadores espirituales del grupo también adoptaran medidas de excepción, para contener las manifestaciones mas violentas. Ya tuvimos oportunidad de presenciar algunos de esos casos, en que el Espíritu es virtualmente “maniatado”, por lazos fluidicos invisibles a nuestros ojos, pero de una realidad indiscutible para el, porque lo inmoviliza instantáneamente.
El grupo debe estar, así, perfectamente preparado para innumerables formas de manifestación. Ellas son imprevisibles e inesperadas. El adoctrinador experimentado sabrá identificar prontamente las primeras señales de la incorporación, cuando el Espíritu comienza a acomodarse a la organización mediúmnica. Es necesario recordar que, frecuentemente, el Espíritu manifestante esta parcialmente unido al médium, horas, y hasta días enteros, antes de la _ sesión. En estos casos, cuando se trata de un Espíritu desarmonizado, aunque la manifestación no sea ostensiva, porque esto implicaría admitir mediúmnidad totalmente descontrolada, el médium sufre inevitable malestar físico, dolor de cabeza, presi6n sobre la nuca, sobre los plexos, sensación de angustia indefinible y, hasta incluso, estado febril, postración, irritabilidad, agresividad y varios otros síntomas de desorganización psicosomática.
El médium experimentado y responsable debe estar preparado para eso. No se asuste, no se aterrorice, no tema y, sobre todo, no deje de comparecer al trabajo, por causa de esas disonancias psicofísicas, pues es eso mismo lo que desean los compañeros desequilibrados, es decir, apartarlo del trabajo
Ese envolvimiento puede darse también con los demás participantes del grupo que, aunque no estén dotados de mediúmnidad ostensiva, sufren también terribles presiones de los hermanos perturbados. Uno de los blancos predilectos de esas penosas aproximaciones es el adoctrinador, tenga o no mediúmnidad ostensiva. El cerco en torno de el es permanente, tenaz, implacable, impiadoso, porque los compañeros desencarnados enfermos, creen que neutralizándolo, acaban con el grupo, lo que muchas veces, infelizmente, es verdad
Este o no este el Espíritu unido al médium antes de la sesión, es cierto que el planeamiento espiritual ya tiene las tareas de la noche distribuidas por anticipación, y en la secuencia que creen mas conveniente a la buena marcha de los trabajos. Generalmente, cada médium tiene su propio “estilo”, para indicar el inicio de la comunicación: colocar las manos sobre la mesa, respirar con mayor profundidad, dos o tres veces, agitar ligeramente la cabeza o el cuerpo, gemir, levantar los brazos, en una somatología que el adoctrinador, habituado a trabajar con el, sabrá identificar, a fin de iniciar el tratamiento del hermano que se presenta.
A veces, el Espíritu comienza luego a hablar, o a vociferar, pero, usualmente, el necesita de algunos segundos ‘ para apoderarse de los controles psíquicos del médium, y no consigue hablar sino después de haberse acomodado bien a la organización de su instrumento. El adoctrinador debe aprovechar esos momentos para dar una palabra de , bienvenida, saludándolo con atención, cariño y respeto. En algunos casos el Espíritu solamente consigue expresarse con mucho trabajo, en virtud de su estado de perturbación, de indignación, o por estar con deformaciones periespirituales que se lo impiden. Otras veces, valiéndose de astucia, o , preparando celadas, se mantiene en silencio, para que el adoctrinador se canse, en la tentativa de descubrir sus motivaciones, a fin de intentar ayudarlo, con lo que el se divierte bastante.
En ciertas ocasiones, el viene revestido de un manto de mansedumbre y tranquila seguridad. Dice palabras dulces, nos asegura sus buenas intenciones, nos da consejos. Uno de ellos, cierta vez, comenzó serenamente, con un llamamiento “a los corazones bien formados”, en un lenguaje de pacificación y entendimiento. Le digo que estamos dispuestos a la pacificación y al entendimiento, siempre que el venga en nombre de Dios: pero, por mas que se esfuerce – cosa extraña! – no consigue pronunciar el nombre de Dios, como yo le pidiera. Por fin, explota en irritación y “abre el fuego”, gritando que acabo la farsa. Y derrama un arsenal de amenazas e intimidaciones.
Existen los que fingen dolores que no sienten, o mutilaciones que no poseen, como ceguera o falta de la lengua. Miran, con esos artificios, distraer nuestra atención del punto principal de su problemática, o simplemente se entregan al placer irresponsable de engañar, mistificar, defraudar, o también, como algunos me dicen, a veces, de cansar al médium encargado de darles pase
De cualquier forma que sea la apertura de la comunicación, el adoctrinador debe esperar, con paciencia, después de recibir al compañero con un saludo sinceramente cortes y respetuoso. Sea quien fuere el que comparezca ante nosotros, es un Espíritu desajustado, que necesita socorro. Algunos vienen mas desarmonizados que otros, pero todos necesitados – y deseosos – de una palabra de comprensión y cariño, por más que reaccionen a nuestra aproximación. Los primeros momentos de un contacto mediúmnico son muy críticos. Aun no sabemos a que viene el Espíritu, que angustias trae en el corazón, que intenciones, que esperanzas y recursos, que posibilidades y conocimientos. ¿Estará unido a alguien que estamos intentando ayudar? ¿Tiene problemas personales con algún miembro del grupo? ¿Lucha por una causa? ¿Ignora su estado, o tiene conciencia de lo que pasa con el? ¿Es culto, inteligente, o se presenta inexperto e incapaz de sostener un dialogo mas sofisticado
Una cosa es cierta: no debemos subestimarlo. Puede, al principio, revelar una clamorosa ignorancia, y entrar, después, en la posesión de todo el acervo cultural de que dispone. Difícilmente el Espíritu es bastante primario para ser clasificado, sumariamente, como ignorante. Nuestra experiencia acumulada es mucho más amplia de lo que sospechamos.
Trabajo realizado por M. C. R
EXTRAÍDO DEL LIBRO “DIALOGO CON LAS SOMBRAS” DE HERMINIO. C. MIRANDA
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LA COMUNIDAD HUMANA
Emmanuel
Amigos, es cierto que de la curiosidad humana se derivan todas las ciencias que forman, en la actualidad, el complejo de conocimientos de vuestra civilización.
Todavía, se hace menester que el hombre subordine esa curiosidad a un método, desde que una Ley Justa y Ecuánime existe, presidiendo los brotes de su actividad de un Plano Invisible.
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Los progresos científicos, los grandes conocimientos colectivos habrán de venir paulatinamente, sin huir a la regla de la evolución.
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Infelizmente, vemos hoy en la pesquisa del mundo oculto de las vibraciones espirituales, un acervo de actividades, sin embargo, mal orientadas por los estudiosos investigadores.
Nuestras relaciones con el ambiente en vuestras causas físicas, son subordinadas a determinadas leyes, que casi no nos es posible ultrapasar no obstante nuestro gran anhelo de satisfacer cabalmente vuestras aspiraciones.
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Guardamos, con todo, esperanzas en el desdoblamiento de la metapsíquica que en el futuro presentará el granero lleno de verdades nuevas para los hombres,ntegrándolos en el conocimiento de los enigmas del ser y del destino.
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Aquella zona lucida a la cual se refiere Paul Gibier en sus obras es una realidad inamovible; cada personalidad aprende solamente el ”quantum” de raciocinio que le permite el estado de su evolución individual.
Y en cuanto a las expresiones fenoménicas del espiritismo muchas son las incógnitas a considerar que preponderan sobre nuestra voluntad de criaturas sin los indumentos de la carne, incógnitas esas que por en cuanto, permanecen inaccesibles a vuestro mundo sensorial, en virtud de la ausencia de leyes analógicas que nos faciliten la confrontación de las situaciones, las más interesantes e inexplicables, tomándose en cuenta la exigüidad de vuestras percepciones y las novedades de nuestro ambiente espiritual.
Nuestros estudios de la materia y del movimiento ahí en la Tierra son sobremanera perjudicados por la ausencia de sentidos que ahí nos faculten un conocimiento más amplio con respecto a la energía y a sus infinitas maneras de manifestación; todavía, aclarada, en parte, la conciencia general, por los nuevos raciocinios a que os conducirán la lógica y la deducción, camináis para una mejor comprensión del elemento básico de la materia, el átomo, percibiendo ahora, con el problema de su disponibilidad, que hay una ley obligatoria en acción en los fenómenos de la materia en todos sus aspectos más íntimos.
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La propia materia inorgánica, según vuestro concepto, ha de presidir la formación y la vida embrionaria fenómenos vibratorios en la más extraña de las complejidades.
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Se comprende ahora, la luz de esa nueva concepción de las realidades de la vida, que toda su sabiduría está aun en el principio de los principio
El materialismo positivista es obligado a reconocer una fuerza conductora, en el principio activo del Universo, dando forma a las fuerzas pasivas y amorfas de la materia en sí misma
Una nueva claridad se hace sobre los enigmas de la embriogenia que pretendía tener solucionado todas las cuestiones biológicas que el aparecimiento del hombre sobre la faz del orbe implica en su esencia.
La patología fisiológica descubre nuevos agentes de influenciación y ya no es más posible abolir la ascendencia espiritual de los fenómenos que la vida presenta en su desdoblamiento incesante
Se forman así, en torno de los agrupamientos que objetivan el estudio de esa inmensa flora invisible que nos rodea, las falanges multiplicadas de los investigadores de todos los tiempos.
Más aun existen contratiempos a vencer, óbices a superar, al precio de una perseverancia sin límites.
Es cierto que toda la victoria material de los individuos está sometida a sus condiciones morales y de ahí la necesidad de integraros en el conocimiento de esa persistencia activa y necesaria en todos vuestros emprendimientos de esa naturaleza.
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Uno de los problemas más difíciles de resolver es la cuestión del “médium”. La forma de nuestras manifestaciones aun es incipiente en exceso. No tenemos, de hecho no podemos, alcanzar un grado de personalización perfecta, se manifiesta a través de órganos siempre deficientes del médium humano cuando se presentan.
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Generalmente nuestros mensajes no atestiguan nuestra única personalidad, por cuanto necesitamos revestirlos de otro carácter, en virtud de la imprescindible necesidad de adaptarnos al médium, o este a nuestra individualidad en fin de la muerte.
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Esas dificultades crearon entonces entre nosotros, los espíritus, el sistema de “magnetización” del aparato mediúmnico, usando nuestro lenguaje simbólico, sin podernos expresar según determinadas formas de expresión ahí de la Tierra, disponiendo únicamente de la ley de la telepatía universal que tiene como agente único y absoluto, el pensamiento.
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De ahí, por tanto, las dificultades que se presentan para dignificar nuestra palabra, sin la mezcla de los pensamientos y sentimientos ajenos.
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Si encontrásemos al médium que no ejerciese sino la función, como un filtro puro de nuestras ordenes, podríamos lograr el fin deseado. Más, los médiums tienen su existencia repleta de dificultades, de pruebas austeras y penosas, entregándose a las obligaciones que le son inherentes en el plano físico, algunas veces en detrimento de ciertas facultades cuyo uso podría ofrecer un camino nuevo para las certezas de la Espiritualidad.
De Francisco Cándido Xavier acción vida y luz
Traducido por M. C. R
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LA VICTORIA DE LA VERDAD
TODOS LOS GRANDES TRIUNFADORES DEL MUNDO PASARON POR LA Tierra en sus carros dorados, unos temidos y otros odiados, invariablemente dejando las marcas dañinas de sus perniciosas existencias…
Algunos desarmados combatientes que sembraron el terror y la destrucción de tribus y pueblos enteros irguieron imperios y se tornaron tan temidos como detestados, señalando la historia de su paso por el mundo como consecuencia de su salvajismo y brutalidad.
Muchos se tornaron protectores de las artes y promovieron el desarrollo de su país, construyendo monumentos que el tiempo no venció completamente, inmortalizándose por sus obras grandiosas, túmulos suntuosos, estatuas, obeliscos y memorias de las guerras que señalaron sus triunfos…
Incontables se notabilizaron por la crueldad con la que trataban a los enemigos o a aquellos que de esa manera los consideraban, esclavizándolos y matándolos con total insensibilidad.
Algunos de ellos, después de vencer un pueblo pacífico y expoliarlos de los bienes, , se complacían en sacarles los ojos con una lanza afilada, y porque el trabajo fuese exhaustivo, tuvo la idea de transfórmala en un instrumento bidente, facilitando la innoble hazaña…
Los imperios egipcio, sirios, babilonios, persas, romanos y otros diversos fueron gobernados por múltiples sicarios de la humanidad, que se irguieron en la historia sobre la cabeza cortada de los vencidos, desapareciendo también con el tiempo…
Los barbaros, que surgieron los grupos unos, godos, visigodos y otros, fueron conducidos por odiosos lideres que se complacían en incendiar las aldeas y ciudades después de vencerlas, asolando el suelo, algunas veces, para que nada produjese y fueran reconocidos por la maldad…
Muchos levantaron su país contra el mundo en compañía sórdida de falsa superioridad, diezmando a millones de vidas que consideraban inútiles o vacias de significado, sometiendo a las naciones que se encontraban a su regreso mediante la impiadosa destrucción… No obstante, en el auge del poder , rodeados de crueles ministros y comandantes, comenzaron a sufrir reveses, y, cuando todo demostraba su caída, se suicidó el supremo jefe, que fue acompañado por aquellos que hicieron el planeta temblar y que, después de asesinar las familias, huyeron también a los impositivos de las leyes por el vergonzoso suicidio…
La historia está llena de hechos en los cuales insanos gobernantes y comandantes de pueblos se hicieron celebres por el terror, señalando el periodo en que vivieron por las guerras pavorosas, por el horror que mantenían contra la humanidad…
Es de esperar que en los tiempos modernos, se considerase el progreso tecnológico y científico, el desenvolvimiento de la ética y de la bioética, las conquistas del pensamiento y de la civilización, ya no hubiese lugar para esos notorios tiranos en la vida humana. Entretanto, helos renaciendo con ropajes diferentes, en Oriente y en Occidente, fomentando el terrorismo internacional y nacional, las revoluciones y las sofisticadas guerras y no menos tiránicas, en la que las vidas son segadas sin ninguna piedad o respeto por los civiles, especialmente a los niños, ancianos, enfermos y mujeres…
La saña del poder permanece intacta en sus estructuras enfermas, ambicionando la dominación de las vidas, en razón de la imposibilidad de conquistarlas por la sabiduría, por el arte, por la justicia…
Y les es más fácil hacerse temidos que respetados, complaciéndose así en inspirar odio porque son incapaces de merecer consideración.
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Entre las emociones que surgen en el ser humano durante su proceso de crecimiento intelectual y racional, el miedo lo señala profundamente desde los primeros triviales momentos, a aun mismo antes…
Ese sentimiento que surge de la manera irracional de desenvolver otros equivalentes o peores, como el pavor, el pánico, el terror…
Luego después, al presentarse la ira como preservadora de la existencia física, se abre el elenco en forma de rabia, de odio, de resentimiento, de venganza…
Solo más tarde surge el amor en forma de protección del grupo, de preservación de la unidad del clan, que se manifiesta en variadas facetas, como la de amistad, de ternura, de devoción, de profundo afecto, de renuncia, de abnegación…
Es comprensible, por tanto, que haya predominancia en la naturaleza humana de las emociones primitivas, llevando al individuo a la auto preservación, mediante la imposición del miedo a los otros, del odio que en el se encuentra en potencial, hasta cuando el sufrimiento demuestra su fragilidad, haciéndolo refugiarse en el seno del amor.
El amor es la más bella expresión de la verdad que se conoce, porque solamente el es poseedor de los valores que dignifican y ennoblecen, que edifican y sustentan las vidas, dándoles estabilidad considerada bajo todos los aspectos.
En el pasado remoto, en el próximo como en el presente, los líderes del amor dejaran huellas luminosas que mantuvieron a los pueblos y a las civilizaciones confiadas en la victoria del bien y conducirán a millones de vidas rumbo a la paz, a la fraternidad, al desenvolvimiento cultural y principalmente moral.
Mientras los guerreros feroces en sus campañas eran anticipados por las tubas y anuncios alarmantes de sus tropas de exterminio, la dulzura y la resistencia del amor mantuvieron a las criaturas confiadas en el futuro, no permitiendo que la victoria de los alucinados ultrapasase un breve periodo de ilusión, consumiéndolos con la desencarnación vergonzosa, o vil asesinato, la mano de la justicia siempre alcanzó a algunos a lo largo del tiempo.
Sus triunfos pavorosos fueron de efímera duración y no consiguieron prolongarse después de la muerte, aun mismo que transfirieran el legado infame a familiares o fanáticos seguidores, que también fueron destituidos del poder o consumidos por el ángel de la muerte…
Mientras se consideraban fuertes, fueron sometidos al impositivo del tiempo que todo transforma en su continua absorción, tornándolos pigmeos en el concierto de la saludable humanidad.
En ese ínterin, el amor siempre ha experimentado mezquindad, humillación, siendo sometido al impositivo de las malhechoras fuerzas de la gobernanza de la mentira , sin que pueda ser vencido.
La dulzura de la compasión, la fuerza del perdón, el poder de la misericordia siempre superan a las avionetas, a los carros de guerra, a todos los tipos de armas de destrucción, la voracidad de los criminales, la lujuria de los goces por las fuerzas mortíferas de la locura, terminando por instaurar definitivamente el reino del amor en la Tierra.
Los poderosos siempre consideran al amor debilidad de los sentimientos, y no existe emoción más grandiosa que esa, porque el amor es el que gobierna a los dominadores y a los dominados, y aun mismo entre los más feroces adversarios del ser humano, en ellos prevalece la lúcida voz de la ternura, expresando su realidad bajo las duras camadas de la insana mentalidad, asemejándose al diamante estelar aguardando que se le retire la ganga que lo oculta…
El amor es la expresión sublime de la verdad, porque es el mismo en todos los tiempos y siempre actual en todas las épocas.
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Pilatos, el gobernador que no tuvo coraje para defender a Jesús, se suicidó después, los poderosos del Sanedrín que lo condenaron y la masa ignorante que de Él se burló no sobrevivieron a las fuerzas salvajes de Tito, el hijo guerrero del emperador Vespasiano, que destruyó Jerusalén poco después, en el año 70, imponiendo la primera persecución al pueblo judío…
El emperador Tiberio, en Roma, gobernaba el mundo, se apartó de la capital y se refugió en la isla de Capri, temiendo a sus enemigos y muriendo algo demente…
Más Jesús, el símbolo vivo del amor, cada día está más presente en el mundo, y todo cuanto dijo e hizo se torno paradigma para la nueva civilización que surgiría de los escombros de esta que sucumbe bajo las demoliciones de la verdad. Ama, por tanto, en cualquier circunstancia y confía…
EL AMOR ES LA EXPRESIÓN SUBLIME DE LA VERDAD, PORQUE ES EL MISMO EN TODOS LOS TIEMPOS Y SIEMPRE ACTUAL EN TODAS LAS ÉPOCAS. AMA, POR TANTO, EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA, Y CONFIA…
Extraído del libro “Entrégate a Dios” de Divaldo Pereira Franco
Traducido por M. C. R
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UNA TOMA DE CONCIENCIA
J. Herculano Pires
El apego al contingente, a lo inmediato, apaga en la conciencia de nuestros días el sentido de la responsabilidad espiritual. Ni aun mismo rondando constantemente la muerte consigue el hombre actual arrancar de la embriaguez del presente. El problema del espíritu y de la inmortalidad solo se aviva cuando está ligado directamente a cuestiones e interés personal. El católico, el protestante, el espirita son equivalentes en ese sentido. Todos buscan los caminos del espíritu para la solución de cuestiones inmediatistas o para garantizar a si mismos una situación mejor después de la muerte.
La mayoría absoluta de los espiritualistas está siempre dispuestos a investir (este es el termino exacto en obras asistenciales, más revela el mayor desinterés por las obras culturales. Se apegan los religiosos de todos los matices al tabú de la salvación de la caridad material, aplicando grandes donaciones en hospitales, orfanatos y viveros, más olvidándose de los intereses básicos de la cultura. Garantizan los intereses de la caridad para después de la muerte, más contraen pesadas deudas en lo tocante a la divulgación, sustentación y defensa de los principios fundamentales de la renovación de la cultura planetaria.
La prensa, la literatura, la enseñanza, el estudio, la fijación de las líneas maestras de nueva cultura terrenal quedan al dios dará. Falta una toma de conciencia, particularmente en el medio espirita, de la responsabilidad de todos en la construcción y en la elaboración de la Nueva Era, que es el trabajo de los hombres en la Tierra. Nadie o casi nadie comprende que sin una estructuración cultural elevada, sin estudios profundizados en el plano cultura, que revelen las nuevas dimensiones del mundo y del hombre en la perspectiva espirita, el espiritismo no pasará de una secta religiosa de fondo egoísta, buscando la salvación personal de sus adeptos, precisamente aquello que Kardec lucho para evitar.
La finalidad del espiritismo, como Kardec acentuó, no es la salvación individual, más si la transformación total del mundo, en un vasto proceso de redención colectiva. Proporcionar a los jóvenes una formación cultural apoyada en la más positiva y completa base espiritual, que muestre la insensatez de las concepciones materialistas y pragmatistas, dándole la firmeza necesaria en la sustentación y defensa de los principios doctrinarios, no es solo la caridad, más si también la realización efectiva de los objetivos superiores del espiritismo en esta fase de transición. Sin ese trabajo no podremos avanzar con seguridad y eficacia en dirección de la Era del espíritu. Hemos de dar a las nuevas generaciones la posibilidad de afirmar, ante el desenvolvimiento de las ciencias y del avance general de la cultura, como dijo Denis Bradley: “Yo no creo, yo sé” Porque es por el saber, y no por la creencia, por l fe racional y no por la fe ciega, por el conocimiento y no por las teorías indemostrables, que el espiritismo, como revelación espiritual, habrá de modelar la nueva realidad terrena, apoyado en la confirmación científica, por la pesquisa, de sus postulados fundamentales. La revelación humana confirma y comprueba la revelación divina.
Ese es el problema que nadie parece comprender. Todos sueñan con el momento en que la ciencia deberá proclamar la realidad del espíritu. Más esa proclamación jamás será hecha, si la ciencia espirita no atiende a la mayoridad, no se confirma por sí misma, pudiendo enfrentar virilmente, en el plano de la inteligencia y de la cultura, la visión materialista del mundo y la concepción materialista del hombre. Por eso precisamos de universidades espiritas, de institutos de cultura espirita dotados de recursos para una producción cultural digna de respeto, de laboratorios de investigación psíquica estructurados con los equipos eficientes y orientados por metodología segura, planeada aprobada por especialistas de verdad, capaces de dominar su campo de trabajo y de enfrentar con pruebas irrefutables los sofismas de los negadores sistemáticos. Es una batalla que se libra, el buen combate del que hablaba el apóstol Pablo, ahora desarrollado con todos los recursos de la tecnología.
Nada de sentimentalismos más religioso, de conferencias sin fin sobre la fraternidad imposible en medio de lobos vestidos de ovejas. Nada de caridad egoísta, de prensa condicionada a la creencia simplista, de relaciones afectivas que no pasan de formas de chantaje emocional. Precisamos de la Religión viril que remodela al hombre y el mundo en base de la verdad comprobada. De la caridad real que no se traduce en limosnas, más si en la efectividad de la fraternidad humana oriunda del conocimiento de nuestra constitución orgánica y espiritual comunes, ósea, de la ineludible igualdad humana. De exposiciones sabias y profundas de los problemas del espíritu, nacidas de la reflexión madura y del estudio metódico y profundo. Tenemos que despertar a los durmientes de la pereza mental y llamar a todos a las trincheras de la guerra incruenta de la sabiduría contra la ignorancia, de la realidad contra la ilusión, de la verdad contra la mentira. Sin esa revolución en nuestros procesos no llegaremos al mundo mejor que ya está llamando, impaciente, a nuestras puertas.
No hagamos del espiritismo una ciencia de gigantes en manos de pigmeos. El nos ofrece una concepción realista del mundo y una visión viril del hombre. Archivemos para siempre las predicaciones del sacristán, el abarrotar de ángeles en miniatura, a semejanza de las miniaturas de arboles japoneses. Enfrentemos los problemas doctrinarios en la perspectiva exacta de libertad y de responsabilidad de seres inmortales. Reconozcamos la fragilidad humana, más no nos olvidemos de la fuerza y del poder del espíritu encerrado en el cuerpo. No encaremos la vida cubiertos de cenizas medievales. No hagamos de la existencia un muro de lamentaciones. Somos artesanos, artistas, operarios, constructores del mundo y hemos de construirlo según el modelo de los mundos superiores que resplandecen en las constelaciones.
Estudiemos la doctrina profundizando en sus principios. Remontemos nuestro pensamiento a las lecciones viriles de Cristo, restableciendo en la Tierra las dimensiones perdidas de su Evangelio. Esa es nuestra tarea.
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EL CIELO
¿Te gustaría ir al Cielo?
¿Te imaginas como es el Cie
¿Donde piensas que esta?
Los espíritus son creados simples e ignorantes, pero con la actitud de adquirirlo todo y progresar, en virtud de su libre albedrío. Mediante el progreso, adquieren nuevos conocimientos y nuevas facultades, nuevas percepciones y por consiguiente, nuevos gozos desconocidos a los espíritus inferiores; ellos ven, sienten , oyen, y comprenden lo que los espíritus atrasados no pueden ni ver , ni sentir , ni comprender y ni oír.
La felicidad está en razón del progreso alcanzado; de tal forma que, de dos Espíritus, uno puede no ser tan feliz como el otro, únicamente porque no es tan avanzado intelectualmente y moralmente, sin que por ello tengan que estar cada uno, en un lugar distinto.
Aun estando ambos juntos, uno puede estar en tinieblas, mientras el otro resplandeciente. La felicidad de los Espíritus siendo inherente a las cualidades que poseen, la toman en todas las partes donde la encuentran, en la superficie dela Tierra, en medio de los encarnados o en el espacio.
El progreso del espíritu, es fruto de su propio trabajo. Ellos según la prisa que se den avanzan más o menos rápidamente. Y el progreso del hombre ha de ser moralmente y espiritualmente y en muy raros casos avanzan a la par. La felicidad suprema es atributo de los espíritus perfectos, puros.
La encarnación es necesaria para alcanzar el doble progreso, con la actividad que está obligado a desarrollar en el trabajo el espíritu progresa intelectualmente; y por la necesidad que los hombres tienen uno de los otros avanzan moralmente. La vida social es la piedra de las buenas y de las malas cualidades. El hombre de bien, con todas sus virtudes, o el ignorante con sus defectos tiene por móvil, por objetivo y por estimulo las relaciones del hombre con sus semejantes. El hombre que viviese solo, no habría vicios ni virtudes: si, por el aislamiento, se preserva del mal, anula el bien.
Una existencia corporal es un tiempo muy corto para que el hombre lo aprenda todo de todo, para que pueda adquirir todo el bien que le falta, y para que pueda despojarse de lo que hay de malo en el. Dios que es soberanamente justo y bueno, concede al espíritu del hombre tantas existencias como sean necesarias para alcanzar su perfección.
Cada existencia es, un paso adelante en el camino del progreso. La encarnación es inherente a la inferioridad de los Espíritus, los que traspasaron el limite y progresan en el mundo espiritual, o en mundos superiores que en nada se asemeja a la vida terrestre, no necesitan reencarnar, cuando lo hacen es voluntariamente, con el objetivo de ayudar a los encarnados y aceptan las vicisitudes y los sufrimientos por devoción.
Entre una y otra encarnación, en ese intervalo y por un tiempo más o menos largo, el espíritu entra en el mundo espiritual, donde es feliz o infeliz, según el bien o el mal que haya hecho.
El estado espiritual es el estado normal del espíritu, puesto que ese deberá ser su estado definitivo, el cuerpo espiritual no muere, y el estado corporal es transitorio y pasajero. Es en el espacio y en espíritu que se prepara para nuevas experiencias tomando resoluciones para practicarlas cuando esté de nuevo enla Tierra.También allí donde recoge los frutos de su progreso realizados gracias a la reencarnación.
El espíritu también progresa en la erraticidad; allí adquiere conocimientos especiales que no podría adquirir en la tierra; sus ideas se modifican. Tanto el estado espiritual, como el corporal son para el espíritu una fuente de dos progresos solidarios uno con el otro; por eso pasa alternativamente por esos dos modos de existencias.
La reencarnación puede ocurrir enla Tierrao en otros mundos. Unos son más avanzados que otros, recordemos que hay muchas moradas en la casa del Padre,la Tierraes uno de los menos avanzados, y solo pueden habitar esos mundos mejores espíritus que han llegado a un grado de adelanto superior, siendo más perfectos.
Ya vivir en esos mundos es una recompensa para el espíritu, pues la calidad de vida, es mejor, y están preservados de los males y de las vicisitudes que ocurren enla Tierra.Elcuerpo del espíritu allí es más fluídico menos grosero, no están sujetos a las dolencias, ni a las enfermedades, ni a las mismas necesidades. En ellos no hay malos Espíritus están excluidos, los hombres viven en paz, ocupados en su evolución por el trabajo de su inteligencia. Allí reina la verdadera fraternidad, porque no hay egoísmo; verdadera igualdad, porque no hay orgullo; la verdadera libertad, porque no hay desorden que reprimir, ni ambiciosos procurando oprimir al débil. Esos mundos comparados conla Tierrason verdaderos paraísos.
A la medida que progresa el espíritu alcanza la felicidad, pero antes de alcanzar el punto culminante de la perfección, goza de una felicidad relativa a su progreso. Como los niños, siente la alegría de la primera edad, después las de la juventud y finalmente, las más solidad de la edad madur
La felicidad de los Espíritus bienaventurados no consiste en la ociosidad contemplativa, que seria una fastidiosa inutilidad. La vida espiritual, al contrario, y en todos los grados, una constante actividad, pero una actividad exenta de fatigas. La suprema felicidad consiste en el goce de todos los esplendores de la creación, que nadie sabría describir, que la más fecunda imaginación no podría ncebir; en el conocimiento y penetración de todas las cosas; en la ausencia de toda pena física y moral; en una satisfacción intima, una serenidad del alma que nada altera; en el amor puro que une a todos los seres, como resultado de la ausencia de toda ofensa por el contacto de los malos y por encima de todo, en la visión de Dios y en la comprensión de sus misterios revelados a los más dignos.
Los espíritus Puros son los Mesías o mensajeros de Dios para la transmisión y ejecución de sus voluntades; cumplen las grandes misiones presiden la formación de los mundos y a la armonía en geeral del Universo, responsabilidad gloriosa a la cual no se llega sino por la perfección. Los de orden más elevado son los únicos iniciados en los secretos de Dios, inspirándose de su pensamiento, del cual son los representantes directos.
Las tribulaciones de los Espíritus son proporcionales a su adelantamiento, a las luces que poseen, a sus capacidades, a su experiencia y al grado de confianza que inspiran al soberano Maestro. Allí nada de privilegios, nada de favores que no sea el precio del merito; todo es medido al peso de la estricta justicia.
Las misiones importantes son encomendadas solo a aquellos que Dios sabe que estad capacitados para cumplirlas. Bajo la mirada de Dios los mas dignos componen el consejo supremo, a los jefes superiores es atribuida la dirección de los torbellinos planetarios; a otros es conferida las de los mundos especiales; vienen enseguida en el orden de adelantamiento y subordinación jerárquica, las tribulaciones más restringidas de aquellos que están encargados en la marcha de los pueblos, en la protección de las familias y de los individuos, , en el impulso de cada rama del progreso, en las diversas operaciones dela Naturaleza, hasta en los más ínfimos detalles de la creación.
En todo ese vasto y armonioso conjunto, hay ocupaciones para todas las, todas alas aptitudes, todas las buenas voluntades; ocupaciones aceptadas con alegría, solicitadas con ardor, porque son un medio de adelantamiento para los espíritus que aspiran a elevarse.
Cada encarnado tiene su misión es deberes que cumplir, para el bien con sus semejantes, desde el padre de familia a quien le incumbe el cuidado de hacer progresar a sus hijos, hasta el hombre de genio que lanza en la sociedad nuevos elementos de progreso. En esas misiones secundarias que normalmente se encuentran flaquezas, prevaricaciones, renuncias, pero no perjudican sino al individuo y no al conjunto.
Todas las inteligencias concurren a la obra general, en cualquier grado al que hayan llegado, y cada uno a la medida de sus fuerzas; unas en estado de encarnación otras en estado de Espíritu. Por todas partes hay actividad, desde la base hasta lo alto de la escala, todas instruyéndose, ayudándose entre si, prestándose un apoyo mutuo, extendiéndose la mano para alcanzar el grado supremo.
La felicidad radica en las propias cualidades del individuo y no al estado material del medio donde se encuentra. Los espíritus felices no tienen un lugar circunscrito en el Universo. En cualquier lugar que se encuentren, los Espíritus Puros pueden contemplar la majestad Divina porque Dios está en todas partes.
La felicidad no es personal, si se poseyese solo en si mismo, si no se la pudiese compartir con los demás, seria egoísta y triste, por eso, esta en la comunión de pensamientos que une a los seres simpáticos. Los espíritu felices, atraídos unos a otros por semejanza de ideas, de gustos, de sentimientos, forman amplios grupos o familias homogenicas, en el seno de las cuales cada individualidad irradia sus propias cualidades y se penetra de los efluvios serenos y benéficos que emanan del conjunto, cuyos miembros se dispersan para ocuparse de sus misiones, o se reúnen en un punto cualquiera del espacio para dar a conocer el resultado de sus trabajos, o se juntan alrededor de un espíritu, de un orden más elevado para recibir sus conejos y sus instrucciones.
Aunque los espíritus estén por todas partes, los mundos son sedes donde ellos se reúnen, con preferencia en razón de la analogía que existen entre ellos y aquellos que los habitan. Alrededor de los mundos avanzados fluyen los Espíritus superiores; alrededor de los mundos atrasados pululan los espíritus inferiores.La Tierraes uno de estos últimos. Cada globo, tiene, pues, de alguna forma, su propia población en espíritus encarnados y desencarnados, que se alimenta, en su mayor parte por la encarnación y desencarnación de los mismos espíritus. Esa población es más estable en los mundos inferiores, donde los espíritus son más apegados a la materia, y más fluctuante en los mundos superiores. De los mundos superiores, focos de luz y prosperidad, los espíritus pasan hacia mundos inferiores, para sembrar allí los gérmenes del progreso, y llevar el consuelo y la esperanza, erguir ánimos abatidos por las pruebas de la vida y a veces se encarnan allí para cumplir su misión con mayor eficacia.
Llegamos a la conclusión que el cielo está por todas partes, nada lo cerca ni le sirve de limites; los mundos felices son las últimas estaciones de nuestro largo viaje que nos llevan a el; las virtudes franquean el camino; los vicios nos cierran el acceso.
¿Verdad que el Espiritismo engrandece las ideas y ensancha el pensamiento? La razón y la revelación de los espíritus y su concordancia con el progreso y la ciencia abren una visión sensata sobre el cielo.
Dios no nos dijo al principio toda la verdad, porque no teníamos ojos para ver, ni oídos para escuchar, al igual que a los niños no se les enseña las cosas de los mayores porque no las entenderían, Dios al principio no podía hacerse comprender con toda la verdad, por nuestra ignorancia, a medida que hemos ido despertando ha ido descubriendo lo que por nuestro estado podemos comprender y si nos afanamos en progresar más y más mucho más nos será dado por añadidura.
Pues como el alumno que aprueba el curso, si no le dan el material del siguiente para estudiarlo, no podrid pasarlo, ascender en sus estudios, así necesitamos nosotros poco a poco escalar la cima cuyo fin es llegar a Dios y a la perfección, a ser espíritu puro.
Trabajo realizado por Merchita extraído del libro Cielo y el Infierno de Allan Kardec
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CLARIVIDENCIA Y CLARIAUDIENCIA
En la esfera de los Espíritus reencarnados hay que dosificar las percepciones para no violar las condiciones de orden. Cada ser debe estar en su órbita de servicio, haciendo lo mejor que esté a su alcance. Un médium, no debe preocuparse por responder a todas las interrogaciones del medio en que está, so pena de arrojar sus producciones al desequilibrio, excepto cuando, por su propia evolución, consiga elevarse por sobre el campo del trabajo dominando las influencias del medio y seleccionándolas, según el elevado criterio de que ya consigue orientarse por el bien y enseñar a aquellos que lo acompañan.
El limite de percepción varia en cada médium, hay diferentes expresiones de mediumnidad; con todo importa reconocer que cada Espíritu alcanzó un determinado grado de crecimiento espiritual, por lo cual los resultados del trabajo mediúmnico difieren de individuo a individuo, así como las interpretaciones de la vida son distintas de alma a alma. Las facultades medianimicas pueden ser idénticas en distintas personas, pero cada persona tiene su manera particular de emplearlas. El modelo puede ser el mismo para un grupo de pintores, sin embargo, cada artista lo fijará en la tela según su estilo y sentir. Mediumnidad es sintonía y filtración. Cada Espíritu vive entre las fuerzas con las cuales armoniza, transmitiéndolas según las concepciones que caracterizan su modo de ser
Toda la percepción es mental. Sordos y ciegos en la experiencia física, convenientemente educados pueden oír y ver con recursos diferentes de aquellos que son vulgarmente utilizados. Las ondas Hertzianas y los rayos X van enseñando a los seres humanos que hay sonido y luz mucho más allá de las limitadas fronteras en las que ellos actúan, y el médium es un dotado de posibilidades neuropsíquicas especiales que amplían la captación de sus sentidos.
En el campo de las impresiones comunes, aunque la criatura emplee los oídos y los ojos, ella ve y oye con el cerebro; y pese a que el cerebro use las células de la corteza para seleccionar los sonidos y grabar las imágenes, quien ve y quien oye, en realidad es la mente. Todos los sentidos en la esfera fisiológica pertenecen al alma, que es la que los fija en el cuerpo carnal conforme a los principios establecidos para la evolución de los Espíritus reencarnados en la Tierra.
Una prueba de ello es en el sueño, cuando el ser se encuentra desdoblado por las noches, viendo y oyendo pese a la inactividad de los órganos carnales, en la experiencia que dominan “vida del sueño”
Somos receptores de una muy reducida capacidad, frente a las innumerables formas que nos llegan desde todos los dominios del Universo, captando solamente una humilde gama de las mismas. En síntesis, nuestra mente es un punto espiritual limitado que se desarrolla en base al conocimiento y el amor en la espiritualidad infinita y gloriosa de Dios.
Ideas elaboradas con fuerza generan formas dotadas de movimiento, sonido y color, perfectamente perceptibles por todos aquellos que se encuentran sintonizados con la onda que las expresan. Hay fenómenos de clarividencia y clariaudiencia que parten de la observación activa de los instrumentos mediumnicos que identifican la existencia de personas, paisajes y cosas exteriores, a ellos mismos, tal como acontece en la percepción terrestre común, y existen otros que tienen su causa en la sugestión que les es llevada por el pensamiento creador de los amigos desencarnados o encarnados, estímulos estos que la mente de cada médium traduce según sus propias posibilidades, favoreciendo con ello las más dispares interpretaciones.
Es la técnica utilizada por los obsesores cuando generan en sus victimas las más variadas impresiones alucinatorias…
materia de mediumnidad no debemos olvidarnos del pensamiento. Nuestra alma vive donde está nuestro corazón. Caminamos al influjo de nuestras propias acciones, sea donde fuera
La gravitación en el campo mental es tan efectiva como en la esfera de la experiencia física.
Sirviendo al progreso general, el alma se mueve en la gloria del bien. Encerrándose en el egoísmo se arrastra, en desequilibrio, por las tinieblas del mal.La Ley Divina procura el bien para todos. Colaborar en la ejecución de sus sabios propósitos es iluminar la mente y clarificar la vida. Ponerle trabas con el pretexto de favorecer los caprichos perniciosos, es oscurecer el raciocinio y coagular las sombras alrededor de nosotros mismos.
Es indispensable enjuiciar todo lo que respecta a la orientación de nuestros propios pasos, a fin de evitar la niebla de la perturbación y el dolor angustioso del remordimiento.
En los dominios del espíritu no existe la neutralidad. Evolucionamos con la luz eterna, según los designios de Dios, o nos estancamos en las tinieblas conforme a la equivocada determinación de nuestro yo.
No vale encarnar o desencarnar solamente. Todos los días las formas se crean o se destruyen.
Lo que importa es la renovación interior con un crecimiento de la visión, a fin de seguir hacia delante con la verdadera noción de la eternidad en la que nos desplazamos en el tiempo.
La conciencia cargada de propósitos malignos, revestida de remordimientos, llena de ambiciones desvariadas o ennegrecida de aflicciones, no puede sino traer fuerzas semejantes que la encadenan a torbellinos infernales.
La obsesión es el resultado de la siniestra unión de la mente con el desequilibrio propio de las tinieblas.
Pensamos y damos vida al objeto idealizado.
La expresión visible de nuestros pensamientos más íntimos denuncia nuestra misma condición espiritual, y los que tienen afinidad con la naturaleza de nuestras inclinaciones y deseos se acercan a nosotros por lo que le dicen nuestros pensamientos.Si persistimos en las esferas más bajas de la experiencia humana, los que aun cumplen sus jornadas en los grados de la animalidad se nos acercaran atraídos por el tipo de nuestros impulsos inferiores, absorbiendo a su vez las sustancias mentales que emitimos y proyectando sobre nosotros los elementos dañosos que llevan con ellos.
Imaginar es crear.
Y toda la creación tiene vida y movimiento que, aunque breves, otorgan responsabilidad a la conciencia que la manifiesta. Y como la vida y el movimiento se vinculan a los principios que rigen las relaciones, es indispensable analizar lo que damos, a fin de saber que es lo que vamos a recibir.
Quien solamente mentaliza angustia y crimen, miseria y perturbación, ¿podrá reflejar en el espejo de su propia alma otras imágenes que no sean la desarmonia y el sufrimiento?
Quien se demora indefinidamente en la medición del lodazal es propenso a ahogarse en el lodo.
Vigilemos el pensamiento purificándolo con la práctica incesante del bien, para que así arrojemos de nosotros los grilletes que nos amenazan para encadenarnos a los oscuros procesos de la vida inferior.
Por el pensamiento nos esclavizamos a los cepos del suplicio infernal, sentenciándonos, a veces, a siglos de peregrinación por los caminos del dolor y de la muerte.
La mediumnidad torturada es la unión de almas comprometidas en aflictivas pruebas para saldar antiguas deudas. Para abreviar el tormento que flagela de mil modos la conciencia encarnadas y desencarnadas, en los distintos grados expiatorios, es imprescindible proponerse la renovación mental, pues este es el único medio de recuperar la armonía.
Los títulos de fe no constituyen meras palabras con las que podamos cubrir nuestras deficiencias y debilidades. Expresan deberes de purificación a los que no podemos regir sin renunciar a las obligaciones que nos corresponden.
Nadie es realmente espirita ni está a la altura de este nombre solo por haber conseguido la cura de una dolencia rebelde con la ayuda de las Entidades amigas, y se convenza con ello, admitiendo la intervención del Mundo Espiritual en su existencia. Como tampoco nadie es médium, en el elevado concepto del término, solamente porque sea instrumento de comunicación entre las humanidades visible e invisible. Para educarnos al trabajo que nos fue asignado, conforme a los principios superiores que iluminan nuestra marcha, es necesario concretizar la esencia de estos en nuestras realizaciones como testimonio de nuestra conversión al amor santificante. El pensamiento es tan significativo en la mediumnidad, como importante es el lecho para el rió. Haced corred las aguas puras sobre un lecho de fango y tendréis una corriente oscura, adulterada.Es cierto que divinos mensajes descienden del Cielo a la Tierra. Sin embargo, para que ello suceda es imperioso que existan canales adecuados.
Jesús espera para la formación de mensajeros humanos capaces de proyectar en el mundo las maravillas de su Reino.
El médium no debe detenerse en la simple reopción de comunicaciones. Le será indispensable la consagración de sus fuerzas a las más elevadas formas de vida, buscando la educación de si mismo y servir desinteresadamente al prójimo el material el material con el que construya su propio camino.
El conocimiento amplia el valor mental; y la siembra constante de bondad trae consigo la cosecha de simpatía, sin la cual el granero de la existencia se reduce a una caravana de desesperación y desaliento. No basta ver, oír o incorporar a los Espíritus desencarnados para que alguien adquiera el carácter de respetabilidad.
Toda obra para adelantar, exige trabajadores que se dediquen a su crecimiento y al cuidado de ellos mismos.
El Universo es la proyección de la Mente Divina y la Tierra, es el producto de la mente humana. Las civilizaciones y los pueblos, las culturas y las experiencias constituyen formas de pensamientos por medio de las cuales evolucionamos incesantemente hacia las esferas más altas.
Procuremos la conciencia de Jesús para que nuestra conciencia refleje su perfección y su belleza
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro En los Dominios de la Mediúmnidad de Chico Xavier
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¿QUÉ PENSAR DE LOS QUE DICEN QUE “JESÚS ES SOLAMENTE UN SURGIMIENTO DE UN ARQUETIPO PLASMADO EN EL INCONSCIENTE COLECTIVO?
Stephen Sawyer, diseñador que vive en Kentucky, EUA, autor de las imágenes de Cristo con el pectoral tatuado, brazos musculosos, recientemente publicadas en la tapa del jornal The New York Times, inventó el proyecto Art4God para intentar aproximar a los jóvenes al “cristianismo”· Sawyer, se cree un legitimo predicador (¡?…) del Mesías de Nazaret. A través de libros, revistas y blog, Stephen ha viajado a los Estados Unidos divulgando su bizarra ideología, retratando la figura varonil de Jesús igualándolo a un súper héroe.
Aunque los diseños sean absolutamente grotescos y chocantes, es muy difícil en una abierta sociedad, democrática y plural como la nuestra, evitar expresiones como esas, u opiniones y tesis, tengan ellas o no el carácter histórico, científico, religioso o moral, público o privado. Todavía, el Espiritismo preconiza y defiende la libertad de expresión responsable, o sea, cuando es ejercida de forma justa y respetuosa, de modo que no venga a agredir o desmerecer el derecho de creencia de su semejante.
A partir del momento que Dios dotó de razón al hombre y le confirió el libre albedrio, permitió de esa forma que el mismo abrace el camino que espera ser el más acertado para el, tornándolo responsable por sus preferencias.¿ Quien somos nosotros para imponer a quien quiera que sea nuestra voluntad, o aquello que creemos ser lo mejor? Todavía, cuando leímos el material relativo a la vinculación de la imagen de Jesús, igualándolo a los llamados hombres “curados”, quedamos extremadamente indignados, pues guardamos la certeza de que la memoria e imagen del Maestro deben ser respetadas y veneradas en el alcance máximo de la libertad humana.
Es bien verdad que los espiritas no idolatran ningún mensajero en pinturas, fotos, esculturas, ETC., Más, ese comportamiento de Sawyer creemos que es una violación gratuita y enteramente innecesaria como tantos otras faltas de respeto ya practicados bajo la “protección” de la vilipendiada libertad de expresión, que culmina tocando el sentimiento de todos aquellos que tienen a Jesús como ejemplo de moral, carácter, bondad, amor, humildad.
En lo que atañe a la apariencia de Jesús, se sabe que actualmente no existe una unanimidad de como El era realmente. Más, Publio Lentulus decía que “El era bello de figura y atraía a las miradas. Su rostro inspiraba amor y temor al mismo tiempo. Sus cabellos eran largos y rubios, lisos hasta las orejas, y de las orejas para abajo crecían rizados. Los dividía en el medio una risca y le llegaban a los hombros según la costumbre de la gente de Nazaret. El rostro estaba cubierto de suave rubor. La nariz era bien contorneada, y la barba crecía, un poco más oscura que los cabellos, dividida en dos puntas. Su mirar revelaba sabiduría y candor. Tenía los ojos azules con reflejos de varios colores. Este hombre amable al conversar, se tornaba terrible al hacer cualquier reprensión. Este hombre amable al conversar, se tornaba terrible al hacer cualquier represión. Más El mis sentía en El un sentimiento de seguridad y serenidad, nadie nunca lo viera reír.” (1)
“Muchos, no en tanto, Lo habían visto llorar. Era de estatura normal, cuerpo erguido, manos y brazos tan bellos que era un placer contemplarlos. Su voz era grave. Hablaba poco.” (2) Como se observa hace dos mil años había un Hombre incomun, entre los millones de habitantes terrestres… Y Ese Hombre singular vino a tornarse el centro de la Historia de la humanidad. Mucho más que eso: El se tornó un marco para la historia de la humanidad, de tal modo que hasta el tiempo histórico es contado teniéndolo como referencia.
Como si no bastase, en medio a la creciente proliferación de ideas esdrújulas sobre Cristo, hay infelizmente en el seno del movimiento espirita los que desean ver a Jesús prohibido en las huestes doctrinarias. Son mensajeros tuertos que han desfigurado la legítima concepción espirita sobre el Meigo Rabí de Galilea. Son representantes de las tinieblas que esparcen las extravagantes ideas del tipo: “Jesús es solamente el arquetipo plasmado en el inconsciente colectivo”.
En sus devaneos, tales títeres certifican que, de “todo cuanto la civilización cristiana retuvo de Jesús, en esos dos milenios, hay micho más de mito. “Deshonran nuestra mente con la declaración: – “Nuestro Jesús no es el mítico Gobernador del Planeta, aquel que vive, entre Ángeles y Tronos, en la bella ficción literaria de Humberto de Campos” y, aun, argumentan otras perlas frases como: “Nuestro Jesús, enteramente hombre, no evoluciono en la línea recta” y, más aun, vociferan: – “Jesús no creo ninguna nueva moral. Apenas interpretó, adecuadamente, aquella que siempre estuvo en el corazón del hombre por todos los tiempos y lugares! ¡Qué talento! Tratan, al más supremo de los seres de la creación como a un “Juan Nadie”.
En la Tierra, donde se multiplican las conquistas de la inteligencia (algunas resbalan y se encierran en las zanjas profundas de las retóricas vacías) y se hacen más complejos los cuadros del sentimiento almacenado en el materialismo, sepamos que El (Jesús) en el campo de la Humanidad [fuel el Único] orientador completo, irreprensible e incuestionable, que renunció a la compañía de los Anjeles para vivir y convivir con los hombres.
En los tiempos áureos del Evangelio el apóstol Pedro, mediúmnicamente, definió la transcendencia de Jesús, revelando que El era “el Cristo, el Hijo de Dios vivo” (3) el Conductor y Modelo del Hombres” (4). Para el célebre pedagogo y genio de Lyon, Cristo fue “Espíritu superior del orden más elevado, Mesías, espíritu Puro, Enviado de Dios y, finalmente, Médium de Dios.” (5) No hay dudas que Jesús fue el Doctrinador Divino (6) y por excelencia el “Medico Divino”, según André Luiz. (7) Por su vez, Emmanuel lo denomina de “Director angélico del orbe y Síntesis del amor divino”.(8)
Para la mayoría de los teólogos, Jesús es objeto de estudio, en las letras del Viejo y Nuevo Testamento, imprimiendo nuevo rumbo a las interpretaciones de la fe. Para los filósofos, El es el centro de polémicas y reflexiones sin fin. Para nosotros los espiritas, Jesús fue, es y será siempre la síntesis de la Ciencia, de la Filosofía y de la Religión. “Todo tiene pasado en estos dos mil años, en la Tierra más [Su] Palabra brilla como un Sol sin ocaso, guiando a las ovejas desvaradas, a los corderos perdidos del Rebaño de Israel a la puerta del aprisco, para restituirlos al Buen Pastor. (9)
El Espiritismo viene a colocar el Mensaje de Cristo en el lenguaje de la razón, con explicaciones racionales, filosóficas y científicas, más veamos bien, sin abandonar, sin dejar a un lado el aspecto emocional que es colocado en su expresión más alta, tal como lo pretendió Jesús, o sea el sentimiento sublimado, demostrando así que el sentimiento y la razón pueden y deben caminar por la misma vía, pues constituyen las dos alas de liberación definitivas del ser humano.
Y no obstante no ser la experiencia humana una estación de placer, por eso, continuemos trabajando en el ministerio de Cristo, recordando que, por servir a los otros, con humildad, sin violencias y presunciones, El fue tenido por imprudente y rebelde, transgresor de la ley y enemigo de la población, siendo elegido por esa misma multitud para recibir con la cruz la gloriosa corona de espinos, más bajo el influjo del buen ánimo El venció al mundo!
Cristo es el modelo de virtudes para todos los hombres. Y más aún. Jesucristo es incomparable cara a la dedicación y a la santidad que El dispensa a la Humanidad. Nosotros, que aún estamos sumergidos en los pantanos de las disputas teologicas, no tenemos parometros para evaluar Su Magna importancia para el espiritismo, esto porque Su excelsitud se pierde en la oscura bruma impenetrable de los milenios. Decimos más: El espiritismo sin Jesús puede alcanzar las brillantes expresiones académicas, más no pasará de una actividad obligada a modificarse o desintegrarse, como todas las conquistas superficiales DE LA Tierra. Y el espirita cristiano, que no consiguió su iluminación con el Evangelio del Maestro, puede ser virtuoso de inteligencia, de cualquier cosa y filosofo, con las más subidas adquisiciones científicas, más estará sin brújula y sin dirección en el momento del “huracán” inevitable del dolor moral.
¿Hemos dicho!
Jorge Hessen
Jorgehessen.net
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MENDICIDAD
DIVALDO PEREIRA FRANCO
Costumbre arraigada en el inconsciente humano, proveniente de los hábitos enfermos del pasado, la mendicidad también resulta de los procesos insalubres de la educación doméstica, especialmente en las familias violentas, caracterizadas por desajustes de variado orden.
La familia es laboratorio en el cual se forjan los valores morales edificantes, mediante las contribuciones valiosas del amor y de la disciplina, corrigiéndose conductas enfermizas y trabajándose valores espirituales que deben predominar en la naturaleza de cada uno de sus miembros.
Lo que no se consigue en la formación de la personalidad en los años infanto-juveniles, en el seno doméstico, mucho más difícil se presentará a lo largo de otros periodos, en impositivos de reeducación.
Por esa razón, es más fácil y provechoso crear hábitos morigerados y saludables, en la infancia, cuando se insculpe el aprendizaje en el cerne del ser, que más tarde, cuando el comportamiento ya conduce fijaciones destituidas de equilibrio y de ética.
Entre los vicios que florecen en el clan desajustado, la mendicidad ocupa un papel de relevo, en razón de la falta de compostura de sus miembros en relación a la verdad.
La falta de respeto a lo correcto y veraz, la desconsideración por la manera como los hechos suceden, desbordan en referencias adulteradas, en comentarios despectivos, que priman por el cinismo de las conclusiones.
Perdiéndose los parámetros de los acontecimientos, se miente con mucha naturalidad, invirtiéndose en la imaginación exacerbada y tornándose imposibilitado de proceder a cualquier narrativa conforme lo sucedido.
De la mentira pura y simple a la perfidia, en esos casos, es solamente un paso, así como de la permanente máscara de hipocresía ajustada cara al fingimiento sistemático, se torna una costumbre habitual.
Prolongándose ese comportamiento, sus víctimas se desajustan y se atormentan en razón de la falta de dimensión de la verdad descuidada.
Tanto se acostumbran con la manera incorrecta de actuar, que se hacen incapaces de mantener la serenidad, el equilibrio, cuando están en el grupo social en el que se mueven.
En lo íntimo, saben discernir lo cierto de lo errado, comprenden que trabajan en campo de alto riesgo, cual sea la mentira, en razón de ser fácilmente descubiertos, no en tanto, la astucia, que también es una memoria ascentral de la evolución, los elude estimulando nuevos argumentos totalmente injustificables
De esa forma, viven conflictos emocionales que se agravan con la sucesión del tiempo, en razón del modo constante de ser desveladas sus malezas, siendo llevados al ridículo que merecen, más se niegan a reconocer.
Se vive, en consecuencia, en una sociedad que se deslumbra con el Fausto, la ilusión, la mendicidad, como fenómenos perfectamente naturales, más felizmente insustentables y decepcionantes.
El ser humano educado es veraz en todos los momentos, asumiendo las responsabilidades de su conducta, aun mismo cuando experimentando sinsabores y angustias.
El compromiso con la verdad no le permite negociarla, aceptando el soborno de la fantasía que se diluye como la nube al sol de la realidad.
La inestabilidad de la conducta, no en tanto, en relación a los acontecimientos de lo cotidiano, la falta de ponderación y recato en referencia a los hechos, le dan lugar a la perdida de la autoestima y, consecuentemente, de la salud emocional.
Algunos cuadros de depresión psicológica tienen inicio en ausencia del auto amor en el paciente, que, no amando, se considera indigno de ser también amado, porque reconoce la objeción interior en que se encuentra.
No esforzándose a enfrentar los desafíos existenciales que se le acumulan en lo íntimo como efecto de la mendicidad, disfraza el conflicto que sufre con nuevas arremetidas de la imaginación.
El desenvolvimiento intelecto moral saludable es estructurado en los alicientes de la verdad, en las convivencias con los pensamientos elevados y las programaciones edificantes de continua vigilancia moral, propiciándose renovación de actitudes, que facultan estímulos para la evolución
Descubriendo cuanto es capaz, el individuo sale de la nube del desequilibrio y enfrenta la claridad de los acontecimientos, esforzándose para acompañar la marcha del progreso, mediante el encajamiento sincero en sus filas.
Ser veraz se le diseña en la mente como adecuada condición de la persona inteligente que opta por lo que es licito y real, en vez de las tumultuadas fugas para la mentira y la hipocresía.
Es medida de buen tino el reconocimiento de las posibilidades que se encuentran al alcance de todos los individuos, cada cual estableciendo sus metas y campos de trabajo sin apego al pasado ni ansiedad por el futuro.
Delineando una programación existencial, su inicio debe expresarse de dentro, del interior para el exterior, alterando los hábitos mentales perniciosos en que se complacía y fluyendo el bienestar de las nuevas conquistas poco a poco logradas.
En ese emprendimiento muy personal y profundamente psicoterapéutico, se modifican los paisajes interiores de su realidad, favoreciéndolos con alegría espontanea, que es el resultado del poco temor de cualquier tipo de acontecimiento, pudiendo seguir adelante en perfecta identificación con la vida.
Nadie se substrae a la verdad, permaneciendo indefinidamente sumido en la densa niebla de la mediocridad y del despropósito.
La marcha del progreso es ininterrumpida, no permitiendo a persona alguna permanecer por tiempo indefinido en la retaguardia.
Cuando al viandante le faltan las fuerzas y la suya es la opción del estacionamiento, las demostradas Leyes de la Vida se le imponen, arrastrándolo al principio, a fin de que prosiga con el propio esfuerzo después.
En los trastornos de comportamiento, más allá de los factores endógenos y exógenos, identificados por los estudiosos de las doctrinas psicológicas, predominan los de naturaleza espiritual, obsesivos, que fluyen de los comportamientos indignos del ahora que se extienden por los comportamientos indignos del ahora encarnado en relación a aquellos que quedaron en el Más Allá y vienen a cobrarle la necesaria reparación.
Manteniendo los comportamientos livianos y falsos de entonces, ofrecen campo psíquico para que se instalen las enfermedades espirituales que requieren cuidadosos procedimientos específicos, con el fin de auxiliar al perseguidor y amparar al
Estos eventos tienen lugar en los campos de los enfermos mentales y morales que se facultan en el proseguimiento de la insensatez, cuando disponen de valioso arsenal del amor y de la oración, de la paciencia y de la corrección de la conducta, de la caridad y de la abnegación…
Enfermos del alma, por tanto, son, todos aquellos que optan por la mendicidad que los conduce al abismo, pudiendo liberarse del vicio perverso, sirviéndose de las contribuciones insubstituibles del Evangelio de Jesús…
Por el espíritu Joanna de Angelis- Pagina psicografiado por el médium Divaldo Pereira Franco, en la mañana del día 18 de mayo del 2009, en la residencia de Jos
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LA FE POR LAS OBRAS Y LA CONDUCTA ESPIRITA
O BLOG DOS ESPÍRITAS
Por Ricardo Malta
“Así también la fe, si no tuviera las obras, es muerta en sí misma. Más alguien dirá: Tú tienes la fe, y yo tengo las obras; muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostrará mi fe por mis obras.” (Tiago 2:17, 18)
El Espiritismo enseña que se reconoce al verdadero cristiano por sus obras (ESE, Cap. 18, Ítem 16). No adelanta adorar e idolatrar la figura de Jesús: Es necesario vivenciar el mensaje del cual el fue portador y ejemplificado. El Propio nazareno elucida: ¿“Y por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo os digo?” (Lucas 6:46). Con estas palabras, dirigidas a los hipócritas y adoradores comodistas, el evidenció la necesidad de vivenciar el evangelio sin las ataduras de la pueril idolatría.
La beatitud es común dentro de las iglesias cristianas, con todo, notamos la infiltración de esta actitud en algunos sectores espiritas, yendo al encuentro de los postulados doctrinarios. Hay individuos que se tornan adeptos al Espiritismo, más, infelizmente, no consiguen desasociarse totalmente de los conceptos teológicos medievales. En realidad, la “principal causa de la deturpación y desvió de las grandes ideas filosóficas y concepciones religiosas es que los hombres, no esforzándose lo suficiente para comprenderlas, pasan a adaptarlas a su modo de ser y de actuar. No consiguiendo cambiar a sí mismos, emprenden por sus propios puntos de vista el cambio de los principios que no consiguieron asimilar.” (Nueva Historia del Espiritismo – Dalmo Duque)
Es natural que los Espíritus de escuela ejerzan sobre nosotros, seres aun imperfectos, un “ascendente moral irresistible” (L.E, Q.274), más el deseo de ellos es de auxiliarnos en la conquista de nuestro progreso intelecto moral, y no ser livianamente adorados como mitos.
Al escribir en su frontispicio el lema “Fuera de la caridad no hay salvación”, la doctrina espirita restaura la moral cristiana en su expresión más pura. No existen más dogmas, rituales, ceremonias, sacerdocios, imágenes, o cualquier acción que evidencie la práctica del culto exterior y del formalismo institucional. Verificamos en la cuestión 886 de El Libro de los Espíritus cual es el verdadero sentido de la palabra caridad, como entendía el propio Jesús: “Benevolencia para con todos, indulgencia para las imperfecciones de los otros, perdón de las ofensas.”
Conforme observamos, el sentido de la palabra caridad, empleada por el Espiritismo, es bastante amplio y no se limita a la asistencia social, como algunos falsamente interpretan. Los dogmas, que fueron infiltrándose en las enseñanzas evangélicas, ahogaron las máximas grandes del cristianismo naciente. Poco a poco los cristianos fueron abandonando la esencia del Evangelio, cambiándolo por el culto exterior que nada exige del hombre a no ser la hipocresía de los fariseos.
Ocurre que, entre los cristianos protestantes y católicos, hay un predominio de la teología paulina de la justificación por la fe, según las palabras de Pablo de Tarso, la “salvación” (¿salvarse de qué?) vendría por la fe y no por las palabras. De acuerdo con datos históricos, Tiago, el hermano de Jesús, fue el verdadero coordinador del Cristianismo naciente, siendo su epístola una verdadera contestación para con la doctrina de la justificación por la fe enseñada por el apóstol de los Gentíos.
Todavía, defiende Herminio C. Miranda que el apóstol Paulo “no predica la fe sin obras, como entienden muchos de sus intérpretes hasta hoy; el no hace otra cosa sino enseñar que la fe, la nueva concepción del relacionamiento del hombre con Dios, dispensa la ritualista de la ley antigua, consubstanciada en el viejo testamento y en la tradición” y que “jamás encontró apoyo en el pensamiento de Paulo de que la fe pasiva y sin obras nos llevaría a la salvación. “ (Las marcas de Cristo – Paulo, el apóstol de los Gentiles). Por su vez, Severino Celestino adujo que “no podemos olvidar que Paulo es Jesús. Su mensaje fue dirigido a los Gentíos o paganos y el facilito muchas cosas para conquistar a aquellos a quien dirigió su mensaje, en nombre de Jesús.” (El evangelio y el Cristianismo primitivo)
Tal pensamiento tiene sentido, bastaríamos citar el capítulo 13 de la primera epístola de Paulo a los Corintios, considerada un verdadero himno a la caridad. Otros pasajes también evidencian que Paulo no predicaba la fe sin obras. 2 Corintios 5:10, 2 Timoteo 4: 14, 1 Corintios 3:8, entre otras.
No sabemos si la intención de Pablo de tarso era predicar la salvación gratuita o si los teólogos interpretaron mal (mala fe) sus palabras, entretanto, son en sus epistolas que la iglesia se fundamenta, para defender el dogma salvacionista gratuito, donde podemos decir que hay más paulinos que cristianos dentro de las iglesias.
En las palabras de Jesús el salvacionismo jamás encontró respaldo. El coloca como regla aurea la Ley de amor (Mateo 22:36-39). La síntesis del evangelio está toda contenida en el Sermón de la Montaña, en el encontramos toda la pureza de una verdadera moral universal, la exhortación es siempre en pro de la benevolencia para con todos, indulgencia para las imperfecciones de los otros y perdón de las ofensas. Para Humberto Rohden “el Sermón de la Montaña es el alma del evangelio”. Lo que también llevó a Gandhi a decir: “Si por acaso se perdiese todos los libros sagrados del mundo y quedase apenas el Sermón de la Montaña, nada estaría perdido”.
En una de sus bellísimas parábolas, con contenido extremadamente significativo, “Jesús coloca al samaritano, considerado herético, pero que practica el amor a su prójimo, por encima del ortodoxo que falta a la caridad. No considera, por tanto, la caridad apenas como una de las condiciones para la salvación, más si como la condición única. Si otras hubiesen de ser cumplidas, las habría declinado. Desde que coloca la caridad en primer lugar, es porque ella implícitamente abraza a todas las otras. La humildad, la dulzura, la benevolencia, la indulgencia, la justicia, etc. “(ESE Cap. 15, ítem 3)
Renace la esencia de la moral [universal] cristiana con el advenimiento del Espiritismo. Semejante al aposto Tiago, que también afirma: “así como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.” (Tiago 2, 26) Esta es la verdad que debemos resguardar. Cultivar los atavismos religiosos dentro del movimiento espirita es inaceptable.
No podemos permitir que, en nombre de una tolerancia irresponsable, desnaturalicen el mensaje del Espiritismo, silenciar ante la deturpación es lo mismo que compactar con el error. El adepto sincero tiene el deber de celar por la pureza doctrinaria y denunciar toda tentativa de institucionalización de iglesia. “No hay más lugar para la complacencia, compadres, tolerancia criminosas en el medio espirita. Cada uno será responsable por las hiervas dañinas que deja crecer a su alrededor. Es esa la manera más eficaz de combatir el Espiritismo en la actualidad: cruzar los brazos, sonrisa amarilla, concordar para no contrariar, porque, en ese caso, el combate a la doctrina no viene de fuera, más si de dentro del movimiento doctrinario. (J. Herculano Pires – Curso Dinámico de Espiritismo)
El individuo que busca vivenciar el evangelio no es ( o no debería ser) un beato cursi, más si apenas un hombre que lucha para conquistar su transformación moral y dominar sus malas inclinaciones (ESE, Cap. 17, ítem 4). La moral cristiana no visa crear conductas artificiales, nos invita, conforme afirmo J. Herculano Pires, a “evolucionar no para fuera más si para dentro”.
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¿CÓMO SE ENCUENTRA EN LA ACTUALIDAD EL
ESCENARIO ESPIRITA EN LA PATRIA DEL
EVANGELIO?
Leímos recientemente el primer aviso espiritual sobre la misión de la Patria del Evangelio, dictado en 1873 por el Espíritu Ismael. Subrayamos en el mensaje leído los siguientes trechos: “Brasil tiene la misión de cristianizar.es la Tierra de la Fraternidad. La Tierra de Jesús. La Tierra del Evangelio. No fue por acaso que tomo el nombre de Vera Cruz de Santa Cruz En la Nueva Era que se aproxima, abrigará a un pueblo diferente por las costumbres cristianas. Cumple reconocer en Jesús, el jefe espiritual [de Brasil]. La misión de los espiritas en el País es divulgar el Evangelio, en espíritu y verdad. Los que quieran cumplir bien el deber, al que se comprometieron antes de nacer, deberán, pues, reunirse de este palio trinitario: Dios, Jesús y la Caridad. Donde estuviera esta bandera, ahí estar yo, Ismael…! (1)
Después de la lectura de ese histórico mensaje, deliberamos analizar el actual escenario espirita en la Patria del Evangelio. Proponemos al quedísimo lector hacer con nosotros una ligera revisión del actual movimiento espiritual en la tierra de la “Cruz del Sur”. Sin mucho esfuerzo en la apreciación, identificaremos una reducción acentuada del número de militantes serios y comprometidos con la Codificación Kardeciana. Lamentablemente, vemos irrumpirse el espíritu elitista junto a las muchas instancias doctrinarias; vemos crecer la pretensión de los cobros de tasas para el ingreso en los eventos dichos “espiritas”. Se promueven insistentemente la especulación de la oratoria y del conocimiento doctrinario “decorado” a través de congresos, simposios, palestras o conferencias realizados casi siempre en lugares esplendidos.
Internet tiende a democratizar la información mundial y podría ser el gran instrumento de divulgación de los principios espiritas, sin embargo “la gran mira” en los lucros a través de la venta de libros caro psicografiados (cuya venta debería destinarse a obras asistenciales), salvo raras excepciones, están siendo prohibidos para “sownload” con la evocación del execrable argumento materialista de los tales “derechos” (más, los autores son los espíritus, o no?). Es urgente un basta ya a los especuladores ambiciosos, que continúan industrializando a Jesús a través del Espiritismo. ¡Creemos que si Chico Xavier tuviese plena noción de que los libros que dono serian blanco de ganancias financieras, el no los habría donado, con certeza! Es necesaria la abolición de ese nefasto corretaje doctrinario en el que comerciantes avarientos transforman el Espiritismo en contador de negocios inaceptables.
El Espiritismo, en el aspecto meramente humano de sus actuales directrices, ostentando convenio de agrado o de cesión con las infiltraciones mundanas del materialismo, del genio financiero supuestamente justificado por el asistencialismo de superficie, no se hace diferencia en la competición entre las empresas comerciales que solo visan ganar mercado, clientes y mucho dinero.
Emmanuel advirtió, entre otras cosas (como observaremos más abajo), que los directores de centros espiritas agencian mucho más las asambleas para discutir formas de ganar dinero y haberes para el cuestionamiento de proyectos innecesarios, y hasta algunas veces superfluos, que para instruir doctrinariamente a los frecuentadores de la institución. Por esas razones, es importante analizar equilibradamente el movimiento espirita brasileño de hoy.
El incomparable médium Chico Xavier advirtió hace algunas décadas que el mensaje espirita no puede distanciarse del pueblo. Es, “preciso huir de la tendencia a la etilización en el seno del movimiento espirita. Es necesario que los dirigentes espiritas, principalmente los ligados a los órganos unificadores, comprendan y sientan que el Espiritismo vino para el pueblo y con el dialogar. Es indispensable que estudiemos la Doctrina Espirita junto a las masas, que amemos a todos los compañeros, sobre todo a los espiritas más humildes, social e intelectualmente hablando, y nos acerquemos a las masas con real espíritu de comprensión y fraternidad [eso no se consigue con los shows de los eventos a través del pago, protagonizados por algunos predicadores que comercializan las charlas que realizan]. Si no nos precavemos, de aquí a poco estaremos en nuestras casas espiritas apenas hablando y explicando el Evangelio de Cristo a las personas laureadas por títulos académicos [que no dejan de mantener el burlesco “Dr.” antes del endiosado nombre y sobrenombre* o a intelectuales y cofrades de posición social más elevada. Más lo justo es evitar eso (repito varias veces) la “elitización” en el Espiritismo, esto es, la formación del “espíritu de cúpula”, con evocación de infalibilidad, en nuestras organizaciones.”(2)
En una entrevista concedida al Dr. Jarbas Leone Varanda, publicada en el jornal uberabense, Chico reprocho más de una vez: “la falta de mayor aproximación con los hermanos socialmente menos favorecidos, que equivale a la ausencia de amor, presente en el exceso del rigorismo, del formalismo por parte de aquellos que son responsables en las instituciones; el médium minero reprocha la preocupación excesiva con la parte material de las instituciones, con la manutención, por ejemplo, de socios contribuyentes el vez de socios o compañeros ligados por los lazos de trabajo, de responsabilidad, de legitima fraternidad; es la preocupación de invertir el proceso de mayor difusión del Espiritismo haciéndolos partir de la cima para bajo, de la elite intelectualizada para las masas, exigiéndose de los compañeros en dificultades materiales o espirituales una elevación o un crecimiento, sin apoyo de los que fueron llamados por la Doctrina Espirita a fin de ampararlos en la formación gradualmente.” (3)
El maestro lionés certifica que “cuando las ideas espiritas sean aceptadas por las masas, los sabios se rendirán a la evidencia”. (4) No podemos permitir la “deturpación del mensaje de los Espíritus, como aconteció con el Cristianismo legalizado por Constantino, en 313, y posteriormente oficializado como religión del Imperio romano por Teodosio, en 390. La Doctrina de los Espíritus vino para concertar el Cristianismo, todavía, en su característica evangélica primitiva. Los lideres que se desviaran en los legítimos mensajes espiritas cristianos sufrirán las severas sanciones de las Leyes del Creador, cara a la poca vigilancia, pues con las Leyes de Dios no se puede jugar.
Corroborando la tesis de Humberto Campos sobre la misión cristiana de nuestro país en el contexto mundial, Emmanuel registra – “nos hallamos todos frente a Brasil, contemplando en el a la civilización cristiana, en su profundo desdoblamiento. En el, las enseñanza de Jesús encuentran clima adecuado para la vivencia precisa. “(5) “Aunque nos reconozcamos necesitados de la fe raciocinada con el discernimiento de la Doctrina Espirita, es forzoso observar que no es la caída de los símbolos religiosos aquello de lo que más carecemos para establecer la tranquilidad y la seguridad entre las criaturas, más si la nueva versión de ellos, porque sin la religión orientando la inteligencia caeremos todos en las tinieblas de la irresponsabilidad, con el esfuerzo de milenios volviendo, al estado cero, desde el punto de vista de la organización material en la vida del Planeta.” (6)
Culminamos nuestros argumentos recordando que si “Brasil pudiera conservarse en el orden y en la dignidad, en la Justicia y en el desenvolvimiento del progreso que caracterizan los dirigentes, manteniendo el trabajo y la fraternidad, la cultura y la comprensión de siempre, para resolver los problemas de la comunidad y, con el debido respeto a la personalidad humana y con el debido acatamiento a los otros pueblos, de cierto que cumplirá sus altos destinos de patria del evangelio, en la cual la Religión y la Ciencia, en fin unidas, se harán bases naturales de la felicidad común a través de la práctica de las enseñanzas vivas de Jesucristo.” (7)
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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CAMINANDO HACIA EL PROGRESO
Cuando reencarna el espíritu se adormece para despertar en la nueva experiencia, en los círculos de la vida humana.
El mismo Jesús, cuando penetró en la región terrena,. Fue obligado a aniquilarse en sacrificios pungentes. Las leyes planetarias no afectan solamente a los espíritus en aprendizaje o en reparación, sino también, a los misioneros, de la más elevada estirpe.
El Espíritu elevado, experimenta igualmente el olvido transitorio del pasado y aunque no tan agravados en virtud de sus conquistas, siente el mismo deseo de comprensión y la misma sed de afecto que palpitan en los otros mortales. Para esclarecimiento de esos problemas, el Maestro dejo a sus discípulos profundas enseñanzas en el Evangelio. El mundo, representado por malos sacerdotes y falsos doctores, buscó tentar al mismo Jesús.
Hay hermanos que sacrificándose y volviendo a la Tierra para auxiliar a sus hermanos y afectos queridos, después de pedir esa misión tan arriesgada, vuelven al plano espiritual cargados de mil problemas para resolver, retardando así preciosas adquisiciones. En esas misiones sublimes, la criatura disputa el derecho de acompañar al Maestro en sus pasos divinos. El discípulo de la verdad y del amor, en el mundo, es algo de Jesús y de Dios, y la masa vulgar no le perdona tal condición, sobrecargándolo de pesadas amarguras, porque sus sentimientos no son análogos a aquellos que conducen a incoherencias y desatinos. No podrá haber acuerdo entre la virtud y el pecado. Y como el pecado aun domina al mundo, la tarea apostólica en sus trámites será siempre un doloroso espectáculo de sacrificio para las almas comunes.
Todos los que siguieron a Jesús fueron obligados a identificar el destino con la señal del martirio. Los que no se desprenden de la Tierra, crucificados en dolores públicos, se retiran al desamparo, amargados por los oprobios humanos, calumniados, humillados, encarcelados, heridos, raros son los que triunfan conservando la serenidad y el amor inmaculado hasta el final.
El hombre común, en sus intereses mezquinos, no considera el dolor sino como rescate y pagamiento, desconociendo el gozo de padecer por cooperar sinceramente en la edificación del Reino de Cristo.
……………………
Recordemos los sacrificios de los pioneros del progreso que no procedieron en la jornada humana, para que avances en la Tierra sin la ceguera de la ingratitud.
Recordemos las manos anónimas que nos irguieron el hogar, los brazos que nos mecieron la cuna y las voces amigas que nos enseñaron a mover los labios en el idioma del entendimiento.
No olvidemos aquellos que lloraron y sufrieron, labrando el suelo en el que ingerimos la primera bendición del pan no te olvides de cuantos se vieron estimulados en el trabajo para que el confort y la higiene nos sustentasen el cuerpo.
No releguemos a la indiferencia los que se vieron en suplicio para que tuviésemos el orden legal, garantizándonos la seguridad, y los que murieron en las cárceles, muchas veces, calumniados y traicionados, para que la libertad nos bendiga la existencia.
Consagremos en la memoria un altar de reverencia para aquellos que nos donaron los tesoros de la educación, a fin de que el aprendizaje en la Tierra se nos haga camino hacia la Espiritualidad Superior.
Usufructuarios del campo en el que fuimos acogidos por la bondad y la esperanza de los que nos vieron nacer, recogimos de ellos la experiencia que el sufrimiento les otorgó, reclamándonos tan bien sudor y buena voluntad en el mundo, para que la vida en el mundo se haga mejor.
No nos perdamos en los laberintos de la indagación sin provecho, preguntando si la crueldad es hoy mayor que la de ayer en el camino de las criaturas.
Cedamos a la Tierra lo mejor de nosotros, en el servicio desinteresado y constante para que el bien prevalezca, iniciando en la propia alma la obra redentora del amor que todo lo abarca, y, volviendo mañana a la gran escuela de la experiencia humana, la encontraremos más noble y más bella, convertida, con la parcela de nuestro esfuerzo, en antecámara para la Vida en Los cielos.
Trabajo realizado por Merchita
Trabajo extraído del Libro “Nacer y Renacer” y del de “Renuncia” ambos de Francisco Cándido Xavier
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DESEQUILIBRIOS DEL ALMA
En la oración y en la actividad espiritual, muchos encuentran el suplemento de energías que necesitan. Si el mal demanda tiempo para fijarse, es obvio que la restauración del bien no puede ser instantánea. Así ocurre con la enfermedad y la salud, con el desvió y el restablecimiento del equilibrio.
La familia es una reunión espiritual en el tiempo, y, por eso mismo, el hogar es un santuario. En la Tierra, algunos de sus componentes se alejan de la sintonía con los más altos objetivos de la vida, sin embargo, cuando dos o tres de sus miembros aprenden la grandeza de sus posibilidades de elevación, congregándose íntimamente para las realizaciones del espíritu eterno, son de esperar maravillosas edificaciones.
Existen multiples enfermedades para las desarmonias del cuerpo, otras innumerables para los desvíos del alma. Es imposible pretender la cura de los locos a fuerza de procesos exclusivamente objetivos. Es imprescindible penetrar el alma y la medula de la personalidad, mejorar los efectos socorriendo las causas; por consiguiente, no restauraremos cuerpos enfermos sin los recursos del Médico Divino de las almas, que es Jesucristo.
Los fisiologistas harán siempre mucho, intentando rectificar la disfunción de las células; no obstante, es menester intervenir en los orígenes de las perturbaciones. Hay millones de personas irascibles que, por el hábito de encolerizarse fácilmente, vician los centros nerviosos fundamentales por los excesos de la mente sin disciplina, convirtiéndose en portadores del “pequeño mal”, en dementes precoces, en neurasténicos de diversos tipos o en enfermos de franjas epilépticos, que andan por ahí, sometidos a la hipoglicenia insulinita o al metrazol; mientras, si son educados mentalmente, para la corrección de las propias actitudes internas en las rutinas de la vida, les seria el tratamiento más eficiente y adecuado, pues es regenerativo y substancial. Sin subestimar el ministerio de los psiquiatras abnegados, que se dedican a sus semejantes, ni tampoco rechazar los choques renovadores, tan necesarios a mucha gente, como son ducha para los “nervios empolvados”. Solo destacar que el hombre, por su conducta, puede vigorizar su propia alma, o lesionarla.
Cuando el espíritu está en una fase de absoluta ignorancia mental, es necesario utilizar los hipnóticos, para poder neutralizar las células nerviosas ante los probables atritos de la organización periespiritual. Para las conciencias que ya despertaron en la espiritualidad superior, el remedio más eficaz consiste en la fe positiva, en la auto confianza, en el trabajo digno, en pensamientos ennoblecedores. Permaneciendo en la zona má alta de la personalidad, se vencen desequilibrios de los departamentos más bajos, competiendo, al propio enfermo, atacar la misión renovadora y sublime confiada en el sector de su propia iluminación y en el bien del prójimo. Las medicinas pueden ejercer tutela despótica sobre el cosmos orgánico, siempre que la mente no se disponga a controlarla, recurriendo a los factores educativos.
Todos tenemos un acreedor divino en Jesús, cuya infinita bondad no nos es licito olvidar. Recordando siempre la palabra celestial, abandonando el mal “para que no nos suceda algo peor”.
En verdad, somos felices en el presente, porque nuestro objetivo de hoy es la realización del Reino de Dios, en nosotros, con Cristo. Para eso trabajemos con El, por El, y para El, curando los males para siempre.
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Chico Xavier
En la oración y en la actividad espiritual, muchos encuentran el suplemento de energías que necesitan. Si el mal demanda tiempo para fijarse, es obvio que la restauración del bien no puede ser instantánea. Así ocurre con la enfermedad y la salud, con el desvió y el restablecimiento del equilibrio.
La familia es una reunión espiritual en el tiempo, y, por eso mismo, el hogar es un santuario. En la Tierra, algunos de sus componentes se alejan de la sintonía con los más altos objetivos de la vida, sin embargo, cuando dos o tres de sus miembros aprenden la grandeza de sus posibilidades de elevación, congregándose íntimamente para las realizaciones del espíritu eterno, son de esperar maravillosas edificaciones.
Existen multiples enfermedades para las desarmonias del cuerpo, otras innumerables para los desvíos del alma. Es imposible pretender la cura de los locos a fuerza de procesos exclusivamente objetivos. Es imprescindible penetrar el alma y la medula de la personalidad, mejorar los efectos socorriendo las causas; por consiguiente, no restauraremos cuerpos enfermos sin los recursos del Médico Divino de las almas, que es Jesucristo.
Los fisiologistas harán siempre mucho, intentando rectificar la disfunción de las células; no obstante, es menester intervenir en los orígenes de las perturbaciones. Hay millones de personas irascibles que, por el hábito de encolerizarse fácilmente, vician los centros nerviosos fundamentales por los excesos de la mente sin disciplina, convirtiéndose en portadores del “pequeño mal”, en dementes precoces, en neurasténicos de diversos tipos o en enfermos de franjas epilépticos, que andan por ahí, sometidos a la hipoglicenia insulinita o al metrazol; mientras, si son educados mentalmente, para la corrección de las propias actitudes internas en las rutinas de la vida, les seria el tratamiento más eficiente y adecuado, pues es regenerativo y substancial. Sin subestimar el ministerio de los psiquiatras abnegados, que se dedican a sus semejantes, ni tampoco rechazar los choques renovadores, tan necesarios a mucha gente, como son ducha para los “nervios empolvados”. Solo destacar que el hombre, por su conducta, puede vigorizar su propia alma, o lesionarla.
Cuando el espíritu está en una fase de absoluta ignorancia mental, es necesario utilizar los hipnóticos, para poder neutralizar las células nerviosas ante los probables atritos de la organización periespiritual. Para las conciencias que ya despertaron en la espiritualidad superior, el remedio más eficaz consiste en la fe positiva, en la auto confianza, en el trabajo digno, en pensamientos ennoblecedores. Permaneciendo en la zona má alta de la personalidad, se vencen desequilibrios de los departamentos más bajos, competiendo, al propio enfermo, atacar la misión renovadora y sublime confiada en el sector de su propia iluminación y en el bien del prójimo. Las medicinas pueden ejercer tutela despótica sobre el cosmos orgánico, siempre que la mente no se disponga a controlarla, recurriendo a los factores educativos.
Todos tenemos un acreedor divino en Jesús, cuya infinita bondad no nos es licito olvidar. Recordando siempre la palabra celestial, abandonando el mal “para que no nos suceda algo peor”.
En verdad, somos felices en el presente, porque nuestro objetivo de hoy es la realización del Reino de Dios, en nosotros, con Cristo. Para eso trabajemos con El, por El, y para El, curando los males para siempre.
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Chico Xavier
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RENÚNCIA
Amigos míos:
Rindamos gracias a Nuestro padre Celestial, guardando buena voluntad para con los hombres, nuestros hermanos.
Como otras veces, nos hallamos juntos en el santuario de la oración…
Nuestra visita, no tiene otro objetivo sino el de colaborar en la renovación intima que nos es indispensable, a fin de que no estemos malbaratando los recursos de la fe y los favores del tiempo.
Volviendo a vosotros, dirijamos igualmente, nuestro mensaje a todos los compañeros que nos escuchan fuera de la carne, huérfanos de luz, en la búsqueda de la propia transformación con el Divino maestro, porque solamente en Cristo es posible trazar el verdadero camino de la redención.
Aprendamos a ceder, recogiendo con Jesús la lección de la renuncia, como ciencia divina de la paz.
Constantemente nuestra palabra se reporta a la caridad y admitimos que caridad sea apenas alijar lo superfluo de valores materiales de nuestra vida.
Entretanto, la caridad mayor será siempre la de la propia renunciación, que sapa ceder de sí mismo para que la libertad, la alegría, la confianza. El optimismo y la fe en los otros no sufra prejuicio de cualquier procedencia.
Como ejercicio incesante de mejoramiento, es imperioso ceder diariamente de nuestras opiniones, de nuestros puntos de vista, de nuestros preconceptos y de nuestros hábitos, si pretendemos realmente asimilar con Jesús nuestra reforma en el Evangelio.
Toda la Naturaleza es escuela en ese sentido.
Cediendo de si misma, se convierte en madera bruta en un mueble de alto precio.
Abdicando de los placeres de la mocedad, el hombre y la mujer alcanzan del Señor la gracia del hogar, a favor de hijitos que les conducirán el mensaje de amor y confianza al futuro.
Consumiendo las propias fuerzas, el Sol mantiene la Tierra y nos sustenta la vida con sus propios rayos.
Medita la realidad, principalmente vosotros que ya os despojasteis del envoltorio físico! Cultivemos la renuncia a los haberes y afectos de la retaguardia humana, porque la muerte se nos revela como vida imperecibles, descubriéndonos nueva luz…
Todos los días, vuelve el esplendor solar a la experiencia del hombre, concitándolo a perfeccionarse, por dentro, por el oído de viejos fardos de impresiones negativas, que tantas veces se nos cristalizan en la mente, esclavizándonos la ilusión…
Y porque venimos desprevenidos, gastando oportunidades al azar por el servicio, obtenidas en el mundo, con el cuerpo denso, somos cogidos por la transición del túmulo, como pájaros enjaulados en el propio pensamiento.
Es necesario olvidar para revivir.
Es esencial dejar de lado todas las posesiones precarias de la lucha en la estancia carnal para que el incendio de las pasiones no nos arrastre a las calamidades del espíritu, por las cuales se nos paraliza el ansia del progreso, en seculares reparaciones…
No hay libertad de conciencia, cuando la conciencia no se libera.
¡No hay cura para nuestras dolencias del alma, cuando nuestra alma no se rinde al impositivo de recuperarse a sí misma!...
Sepamos, así, ejercer la dulce caridad de comprender las criaturas que nos rodean. No solamente entenderlas, también ampararlas por el desprendimiento de nuestros deseos, percibiendo que el bien del prójimo, antes de todo, es nuestro propio bien.
Recordemos que las Leyes del Señor se manifiestan, en voz sorprendente, en las trompetas del tiempo, confiriendo a cada cosa su función y a cada espíritu el lugar que le es propio.
De ese modo, no nos adelantemos a los Celestes Designios, más si aprendamos a ceder, con la convicción de que la Justicia es siempre la harmonía perfecta.
Atentos al culto del sacrificio personal bajo las normas de Cristo, pidamos a El coraje de usar el silencio y la bondad, la paciencia y el perdón incondicional, en el trabajo regenerador de nosotros mismos, una vez que no podemos dispensar la energía y la firmeza para aficionarnos a semejantes virtudes que, en tantas ocasiones, repuntan entusiasmadas de nuestra boca, cuando nuestro corazón se encuentra lejos de ellas.
Irradiemos los recursos del amor, a través de cuantos se nos crucen en la senda, para que nuestra actitud se convierta en testimonio de Cristo, distribuyendo con los otros consolación y esperanza, serenidad y fe.
Imitemos la simiente humilde desarrollarse en el suelo, aparentemente desamparada, aprendiendo con ella a desintegrar las telas pesadas y oscuras que nos constriñen la eterna individualidad, a fin de que nuestro espíritu desabroche en el suelo sagrado de la vida, en nuevas expresiones de entendimiento y trabajo.
Para eso, no desdeñemos ceder.
Y supliquemos al Eterno Benefactor nos ayude a plasmarle la Doctrina de Luz en nuestras propias vidas, para que nuestra presencia, donde quiera que estemos, sea siempre una fuente de reconforto y esperanza, servicio y benevolencia, exaltando para aquellos que nos rodean el bendecido nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
Por el Espíritu Bezerra de Menezes – Del Libro: Instrucciones Psicofonías, Médium: Francisco Cándido Xavier - Diversos Espíritus
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INFANCIA MAGICA DE JESÚS
Por José Herculano Pires
“Cuando María, siendo Jesús en apariencia pequeño, le daba el pecho, la leche era desviada por los espíritus superiores que lo rodeaban, de una forma bien sencilla: en vez de ser absorbida por el niño, que de ella no precisaba, era restituida a la masa de sangre por una acción fluídica que se ejercía sobre María, inconscientemente de ella”.
“Es lo que hizo Jesús en los tres días que estuvo en Jerusalén. Al abrirse el templo, entraba con la multitud y con la multitud salía cuando el templo se cerraba. Una vez fuera y lejos de las miradas de los humanos, desaparecía, despojándose de su envoltorio fluidico tangible y de los vestidos que lo cubrían, los cuales, confiados al cuidado de los espíritus encargados para ese efecto, eran transportadas para lejos de las vistas y del alcance de los hombres. Volviendo para las regiones superiores donde moraba y mora aun, en las alturas de los esplendores celestes, como espíritu protector y gobernador de la Tierra. Al abrirse el templo, reaparecía entre los hombres, retomando el periespiritu tangible y los vestidos que lo hacían pasar por un hombre a los ojos de los humanos”.
(Los cuatro Evangelios - Tomo I, cap. 2.º - Jesús en el Templo)
La infancia mágica de Jesús, cuenta en la obra de Roustaing, hace recordar ciertos Evangelios apócrifos que describieron la vida del niño a través de increíbles peripecias. En los trechos arriba mencionados vemos la descripción anecdótica de la amamantamiento aparente de Jesús. María, una vez más continuaba iludida. El niño fingía mamar. La transformación de la sangre en leche es un acto de magia, digno de figurar en las historias para adolescentes.
La permanencia de Jesús en Jerusalén, los tres días en que estuvo perdido para los padres, cabria en un enredo de aventuras infantiles. Los “ministros de Dios” que dieron la nueva revelación crearon una nueva categoría angélica: la de los ángeles guarda-ropas. Sería difícil imaginar una manera más adecuada de ridicularizar el Espiritismo a los ojos de las personas de buen sentido. La aceptación de una obra como esta por los espiritas y su divulgación solo puede explicarse por la falta de discernimiento.
Roustaing es el anti-Kardec. Si Kardec es el buen sentido, Roustaing es la falta de sentido. A estas alturas del examen de los textos ya no se puede permanecer en actitud neutral ante los absurdos que surgen a cada paso. Estamos en pleno más de la imaginación, fluctuando al sabor de las olas. Más hay una intención evidente – la de lanzar al Espiritismo al ridículo.
Cuando hablamos de magia no estamos refiriéndonos a magia natural que proviene de las funciones mediúmnicas, más si a la magia primitiva o anímica, bien definida por Malinowski, que tanto existe en las selvas como en los medios más civilizados. Es ese el tipo de magia que constituye la esencia del Roustainguismo, en la misma línea del pensamiento mitológico que generó la teoría griega del cuerpo fluídico de Jesús en la era apostólica, contra la cual se irguieron los apóstoles, como vemos en las epístolas de PEDRO Y Juan.
La anécdota del amamantamiento de Jesús ejemplifica bien ese tipo de magia. Jesús niño no aparece allí como un ser real, más si como un ser artificial, un dios mitológico que se disfraza en una criatura humana, como lo hacían los dioses griegos y romanos para eludir a los hombre o la transustanciación s y predicar sus engaños. Usando el poder mágico de la transmutación (alquimia) o la transustanciación (teología) el niño mitológico (y, por tanto, anticristiano) cambiaba la leche (alquimia) materna en sangre y la devolvía a la circulación en el cuerpo de María. Es una adaptación al espiritismo del dogma católico de la eucaristía.
Se puede alegar que esto sería posible por medio de la acción mediúmnica. El caso de la transformación del agua en vino, citado en el Evangelio, podría justificar esa teoría. Más no podemos olvidar las siguientes diferencias: cuando Jesús operó la transformación del agua, no lo hizo para iludir a nadie, más si para demostrar sus poderes y despertar la fe en los que debían oírlo; fue, por tanto, una acción moralmente licita, como todas sus acciones; esa transformación (química y no alquímica) no fue una puesta en escena, más si un hecho real, aun hoy constatable en la actividad mediúmnica. La transmutación de la leche de Maria implica problemas morales inadmisibles en una personalidad espiritual elevada, tanto más que por tras de ella se encuentra todo complejo fantasioso y absurdo del nacimiento fingido. Estaríamos ante esta contradicción que minaría los alicientes del cristianismo y de todo concepto espiritual: la Verdad revelada a través de la mentira.
No podemos separar los principios éticos del contexto de ningún problema espiritual. Se alega también que Jesús enseñaba por parábolas. Más las parábolas no son mentiras, son formas alegóricas, simbólicas de transmisión de la Verdad. La propia Psicología materialista constato esa necesidad de ser más verdaderos en las enseñanzas de las cosas más mundanas, condenando las explicaciones fantasiosas del nacimiento de los niños. Si la leyenda ingenua de la cigüeña es un mal por ser una mentira, qué decir del mito absurdo del nacimiento fingido de Jesús? El uso de la alegoría es valido y prepara el advenimiento de la verdad, más el uso del fingimiento es propio de los mistificadores, de los embusteros, de las criaturas falsas y no de espíritus esclarecidos.
Lo mismo se aplica al episodio ridículo de la permanencia de Jesús niño en Jerusalén. El niño no era niño, más si un espíritu adulto disfrazado de niño. Engañaba a los doctores de la ley con sus respuestas astutas y engañaba al pueblo con sus fugas para el Cielo, dejando las ropas en manos de los ángeles que lo ayudaban en la mistificación. ¿Y por qué todo eso? porque en Jerusalén, justifican los “ministros de Dios” era difícil encontrar lugar para un niño permanecer tres días solo. Disculpa tola, como se ve, que solo tiene una justificativa: una mentira puja a la otra.
Bien precario seria el poder divino si estuviese sometido a la condición de recurrir al Ardiles humano, a los ingenios comunes de los contrabandistas de cuentos del vicario, para poder trazar la Verdad en la tierra. No son los maestros espirituales los que se sirven de esas formas groseras de mistificación, más si de los espíritus mistificadores, los vulgares embusteros. Se justifica, pues, el ardor de Juan, el evangelista, y de Pedro, el apóstol, al repeler la teoría del cuerpo fluidico, también como el ardor de Paulo al advertirnos contra las fabulas que desfiguran la Doctrina de Cristo.
La frase del ultimo trecho citado arriba: “Volvía para las regiones superiores donde moraba y mora aun…” encierra una malicia diabólica. Afirmando que Jesús retornaba a los esplendores celestes, como espíritu protector y gobernador de la Tierra, ella pretende encubrir con esa declaración enfática el ridículo de la destreza del niño. Los corazones ingenuos se conmueven con esa falsa abnegación de un dios mitológico, obligado a participar entre los hombres con una pantomima celeste, y el raciocinio engañado justifica el mito.
Fonte: O Verbo e a Carne
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¿DONDE SE ENCUENTRAN L OS VALORES MORALES DE LA SOCIEDAD CONTEMPORÂNEA?
Los países luchan por tener o mantener el control de las materias primas, fuentes de energía, tierras, bahía fluviales, paisajes marítimos y otros recursos ambientales básicos. En esa lucha, surgen conflictos que tienden a aumentar a la medida que los recursos escasean y aumenta la competición por ellos. Estamos en la inminencia de desastres ecológicos de consecuencias imprevisibles cara a la ruta de colisión del hombre con la Naturaleza. En los EUA, los huracanes van estremeciendo las estructuras de la sociedad americana; en Japón, tsunamis y terremotos desencadenaron el pavor en el pueblo nipón; en Chile, el volcán escupió su fuerza incandescente; en Río de Janeiro y en el Nordeste brasileño, las tempestades destruyeron millares de vidas y bienes.
En la época de Kardec existía cerca de 1,5 billones de habitantes en la Tierra y se estima que llegamos, por lo menos, a 11 billones de aquí a pocas decenas de años. De aquí a tres años habrá cerca de 600 millones de bocas más que alimentar. El hambre ya castiga a más de 1 billon de personas. Para los Espíritus, “la Tierra produciría siempre lo necesario, si con lo necesario supiese el hombre contentarse. Se lo que ella produce no basta para todas sus necesidades, es que ella emplea en lo superfluo lo que podría ser empleado en lo necesario”. (1) La cuestión es que, en una sociedad consumista, pocos se contentan con lo necesario, por eso no hay distinción entre consumismo y materialismo. En la cuestión 799 de El Libro de los Espíritus, Kardec indaga: 2¿De qué manera puede el Espiritismo contribuir para el progreso?”. La respuesta es categórica: “Destruyendo el materialismo, que es una de las llagas de la sociedad (…)”(2)
En este mundo contradictorio, tenemos el cinismo de divulgar la paz produciendo las ojivas de guerra; ansiamos resolver los enigmas sociales intensificando la edificación de las penitenciarias, burdeles y moteles. Cerca de 100 millones de personas pasaran a la condición de extremada pobreza debida a la recesión mundial resultante de la crisis financiera internacional del 2009. Cada cinco segundos muere un niño en la Tierra a consecuencia de la desnutrición. Según datos de la UNI CEF (3). El 55% de las muertes de niños en el mundo están asociadas a la falta de comida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que existen 100 millones de criaturas viviendo en las calles del mundo subdesarrollado o en desarrollo, de los cuales más de 10 millones viven en Brasil.
Once años han pasado en este nuevo milenio, sin embargo el resultado de la larga arena de luchas fratricidas del siglo XX aun resuenan en los lamentos de cada niño que renace. Las actuales teorías sociales permanecen en su trayectoria equivocada, reuniendo no raro la línea tenebrosa del extremismo. Es urgente que nuevas propuestas teóricas interpreten la paz social en términos de valores más transcendentes. Tales tesis comprobaron la asertiva de los Espíritus y del Evangelio de que los bienes materiales no traen la felicidad.
Tiempos de siniestros combates, desde los primeros años del siglo XX, la guerra se instaló con carácter permanente en casi todas las regiones del planeta. Todos los pactos de seguridad de la paz oriundos de las convenciones internacionales después de la I Guerra Mundial, no fueron sino fenómenos de la propia guerra, que culminaron con el apogeo de la II Guerra Mundial. Europa y Oriente constituyen aun hoy un vasto campo de agresión y terrorismo. Por eso, “América recibió el cetro de la civilización y de la cultura, en la orientación de los pueblos venideros. En los campos exuberantes del continente americano están plantadas las simientes de luz del árbol maravilloso de la civilización del futuro”, según Emmanuel. (4)
¿Donde se encuentran los valores morales de la sociedad contemporánea? Muchas religiones están amordazadas por las órdenes económicas y políticas. Solamente la Doctrina de los Espíritus ha efectuado el esfuerzo hercúleo de sustentar acceso a la luz de la creencia en las plagas iluminadas de la razón, de la cultura y del derecho. Aunque, sea “el esfuerzo del Espiritismo casi superior a sus propias fuerzas, más el mundo no está a disposición de los dictadores terrestres. Jesús es su único director en el plano de las realidades inmortales.” (5)
Los Benefactores, que guían los destinos de la Humanidad, se mueven a favor del restablecimiento de la verdad y de la paz, a camino de una nueva era. Emmanuel hace mención sobre “una nueva reunión de la comunidad de las potencias angélicas del sistema solar (de la cual es Jesús uno de los miembros divinos) y que planean reunirse nuevamente, por tercera vez, en la atmosfera terrestre (desde que Cristo recibió la sagrada misión de abrazar y redimir nuestra Humanidad), deliberando nuevamente sobre los destinos de la Tierra. ¿Que resultará de esa reunión de los espíritus superiores? Dios lo sabe. En las grandes transiciones del siglo que pasa, aguardemos su amor y su misericordia.” (6)
No desconsideremos, nuestras reflexiones, el rechazo que padecen los excluidos de la sociedad, porque la codicia por el dinero llega a las alturas surrealistas. Nos aterra la avidez de los adolescentes por el sexo, casi siempre remetidos a los pantanos de la indigencia moral. Hoy en día, las personas vacilan en salir a las calles, frente a los asaltos y secuestros relámpagos que han ocurrido en todo momento. Son ocasiones de mucha inquietud y de gran inestabilidad emocional.
Aun sufrimos el sabor amargo de los contrastes de una suprema tecnología en el campo de la informática, de las telecomunicaciones, de la genética, de los viajes espaciales, de los supersónicos, de los rayos laser, del mismo modo en que aun tenemos que coexistir con la fiebre amarilla, la tuberculosis, el sida, y con todos los tipos de droga (cocaína, heroína, skanc, ecstasy, el crack, oxi etc.).
En ese escenario fatídico, el mensaje de Cristo es un elixir poderoso, o más confiable para la redención social, que habrá de entrañar en todas las conciencias humanas, como un día penetro en el altruismo de Vicente de Paulo, en la solidaridad de la hermana Dulce, en la amabilidad de Francisco de Asís, en la suprema ternura de Teresa de Calcuta, en la humildad de chico Xavier.
Aprendamos a dilatar la misericordia sin blandiera, desenvolver la generosidad que comienza en el procedimiento de dar cosas, para culminar en el don de donarnos decididamente, al prójimo. Hacer algo de bueno, y que nadie lo sepa, especialmente por un desafecto cualquiera. En ese desempeño, podremos enunciar el sereno grito como lo hizo el Convertido de Damasco: “Ya no soy quien vive, más es Cristo el que vive en mi…” (7)
Para Emmanuel, “las revelaciones del más allá del túmulo descendieron a las almas, como roció inmaterial, preludiando la paz y la luz de la nueva era. Numerosas transformaciones son aguardadas y el Espiritismo esclarecerá los corazones, renovando la personalidad espiritual de las criaturas para el futuro que se aproxima. “ (8) “Entonces, al preguntarle los justos: ¿Señor, cuando fue que te vimos con hambre y te dimos de comer, o con sed y te dimos de beber? ¿Cuándo fue que te vimos sin techo y te hospedamos; o desnudo y te vestimos? – Y cuando fue que te vimos desnudo y te vestimos? - ¿Y cuando fue que te vimos enfermo o preso y fuimos a visitarte? – El Rey les responderá: En verdad os digo, todas las veces que hicisteis eso a uno de estos mis pequeños hermanos, fue a Mi z quien lo hicisteis.” (9)
Jorge Hessen http://jorgehessen.net
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EL CUERPO FLUÍDICO DE JESÚS
Administrador
Por José Herculano Pires
La teoría de Roustainguismo es la del cuerpo fluídico de Jesús, que no poseyó cuerpo carnal como nosotros. Veamos cómo se explica en los textos [de Los Cuatro Evangelios] la formación de ese cuerpo:
“Jesús habría podido, únicamente el acto exclusivo de su voluntad, atrayendo hacia si los fluidos ambientes necesarios, constituir el periespiritu o cuerpo fluídico tangible que vistió para surgir en vuestro mundo bajo aspecto de un niño. María, sin embargo, antes de su encarnación, pidió, por devoción y por amor, la gracia de participar en la obra de Jesús, atrayendo, por la emanación de sus fluidos periespiritico, los fluidos ambientes necesarios para la constitución de aquel periespiritu”.
“De esa manera se tenía que verificar su cooperación, más de forma para ella inconsciente, por cuanto el estado de encarnación humana no le permitía acordarse. Así, al aproximarse el momento final de su gravidez a los ojos de los hombres, ella, inconscientemente, más ardiendo en el deseo de cumplir la misión que el Señor le revelara por intermedio del ángel o espíritu superior que le fue enviado, estableció, por la emanación de los fluidos de su periespiritu, una irradiación simpática que atrajo los fluidos necesarios para la formación del cuerpo fluídico de Jesús”.
Ningún efecto, entretanto, habría producido la acción inconsciente de María, sin la intervención de la voluntad de aquel que iba a descender a vuestro mundo. Jesús, pues , constituyo, el mismo, por la acción de su propia voluntad, el periespiritu tangible y casi material en que se torno, teniéndose en vista el planeta que habitáis, un cuerpo relativamente semejante al vuestro”.
(Tomo I – cap. I – Anunciación)
Este pequeño trecho revela una ingenuidad asustadora. ¿Qué hizo Maria en ese episodio? Se encarnó en la Tierra para fingir de madre, se olvidó del papel que iba a desempeñar – pues era médium inconsciente … – más actuó inconscientemente atrayendo los fluidos en la esperanza de representarlo. Entretanto, en el momento decisivo, Jesús tuvo que intervenir y constituir el mismo su cuerpo fluídico, pues solo el podía hacer tal cosa. Solo restó a Maria, en todo el drama, un “consejo” a Hollywood para la entrada en escena de la falsa gravidez.
En el punto culminante de la revelación, lo que nos es revelado es el papel de tonta desempeñado por la falsa madre del Mesías. Se tiene la impresión de un artista piadoso admitiendo una joven inexperta a su lado parta no disgustarla. El artista no precisaba de la joven, más acepto su pretendido concurso y acabo haciendo todo por si mismo. El público no percibió nada. Y la joven mucho menos. Más adelante la veremos siendo lograda por el niño experto que succiona la leche de su pecho sin ensuciarla.
Podríamos cerrar aquí nuestro análisis. No hay nada más que analizar. La revelación de la revelación abortó en ese episodio lirico –burlesco, aun en las primeras páginas del primer tomo de la obra roustainguistas de dos mil páginas. Más acontece que Roustainguismo es una creencia y sus adeptos no aceptaran nuestra conclusión. Precisamos de paciencia y coraje. Iremos más allá…
Por cierto, que además de ese acto lirico solo nos resta, en el trecho de arriba, constatar el rastreo de la teoría del periespiritu que Roustaing observo en la lectura de El Libro de los Espíritu de Kardec. Leemos arriba que el periespiritu es un cuerpo fluídico tangible. La expresión cuerpo fluídico es de Kardec. Más Kardec muestra que ese cuerpo fluídico puede tornarse tangible en el fenómeno de las apariciones tangibles. Roustaing mezclo las cosas y formó “aparentemente” esa nueva expresión.
Otro aspecto curioso de utilización de las teorías kardecianas es el del trecho medio de la transcripción anterior, cuando Roustaing (O sea, los espíritus que dictaron la obra dicen que María produjo una irradiación simpática de su periespiritu para atraer los fluidos necesarios. Es esa la teoría explicativa de las manifestaciones mediúmnicas. El espíritu comunicante produce irradiaciones de su periespiritu que afectan al periespiritu del médium, provocando el fenómeno semejante en forma de reacción. La mezcla de los fluidos espirituales del espíritu con los fluidos materializados del médium produce el elemento necesario, semi material, que permite la acción del espíritu en el plano material.
Estamos prácticamente ante un acto de apropiación indebida. No hay nada de nuevo en todo eso, a no ser falso el empleo de la teoría.
Más vamos a otro trecho básico, relativo a la gravidez de Maria. Y añadamos a ´el el trecho referente al parto. Veámoslo:
“La gravidez de María fue obra del espíritu santo, porque fue obra de los Espíritus del Señor, y. como tal, aparente y fluídica, de manera a producir la ilusión, para hacer creer en una gravidez real”.
“Los espíritus propuestos para la preparación del aparecimiento del Mesías en la Tierra reunieron alrededor de Maria fluidos apropiados que le operaron la distensión del abdomen y lo hincharon. Aun por la acción de los fluidos empleados la menstruación paro durante el tiempo preciso de una gestación, contribuyendo ese hecho para la apariencia de una gravidez, por la hinchazón y por las incomodidades causadas. Maria, bajo la inspiración de su guía y ante esos resultados, que para ella eran el cumplimiento de la anunciación que le hiciera el ángel o espíritu enviado, creyó en la realidad de su estado”.
“Su parto fue igualmente obra del espíritu Santo, porque también fue obra de los Espíritus del Señor, y solo se dio en apariencia, tal como la gravidez, por eso mismo que resultaba de esta, que fuera simplemente aparente. Tanto como la gravidez, Maria tuvo la ilusión del parto, en la medida que era necesario, a fin de que acreditase, como debía acontecer, en un nacimiento real”.
Aquí la intención del ridículo se torna clara. El episodio lirico-burlesco pierde todo el lirismo. El análisis paraliza ante lo absurdo, pues el absurdo no puede ser analizado. Tenemos que saltar por encima del abismo y encarar el texto por otro ángulo. Los espíritus reveladores emplean en este momento los ingredientes de la magia para fascinar al lector. Estamos en el plano de lo irracional. Más no nos engañemos. Tras de las escenas están estirados y activos los cordeles de la mágica teatral. El embuste es evidente. No se trata de magia natural, más si artificial. En una palabra: del ilusionismo mal intencionado. No es para nada que el texto incluye la expresión: “de manera a producir ilusión”. “. Los ilusionistas, los seguros de los efectos de su truco, no duden en utilizar las palabras adecuadas.
Todos cargamos con nosotros los residuos del animismo tribal, de la magia primitiva que antecedió a la religión. La magia del teatro excita en nosotros esos residuos que suben del inconsciente al consciente y determinan la regresión psicológica. Regresamos a la tribu, al tabú, al totemismo, al animismo de los principios. Eso puede acontecer con el hombre rudo y simple o con el hombre ilustrado e ingenuo. Y solo esa regresión puede explicar la aceptación de las teorías roustainguistas por las criaturas que llevan el barniz de la civilización. Es el mismo caso de los residuos mágicos de nuestras religiones llamadas positivas. La fe ingenua de la selva despierta en el corazón del hombre actual y lo lleva a aceptar, emocionado, los dogmas de lo absurdo.
A pesar de esa explicación, podemos preguntar como admitirse la utilización de esos truques o pases de magia por los Espíritus Superiores. Como aceptar el papel de Jesús, bajo la permisión, por lo menos, de Dios, en ese proceso de engaño espiritual en nombre de la verdad? Si Descartes ya no hubiese aniquilado el Genio Maligno en sus reflexiones del Discurso del Método, aun podríamos recurrir a el. Más en esta altura de los tiempos ya no nos sobra más esa posibilidad.
Fuente: El Verbo y la Carne
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EL BUEN ESPIRITA (Amalia Domingo Soler)
Según nuestra querida y respetada Amalia Domingo Soler definía al buen espiritista no al que visita los centros donde puede satisfacer mejor su curiosidad, sino el que se une a una agrupación para prestar toda suerte de servicios a la misma y contribuir a que progrese en todos los sentidos tomando parte muy activa, según lo permitan sus fuerzas, tanto en la instrucción moral y material de sus asociados, como en lo de practicar obras de virtud, sosteniendo al desvalido y enseñando al que no sabe o al que sabe menos.
¿Qué meritos puede tener el espiritista que espera al día de la sesión para pasar un rato de simple espectador, aplaudiendo o murmurando después, de las facultades buenas o malas de los médiums, estableciendo comparaciones y fomentando la rivalidad entre los centros? Vale más, mucho más, dedicarse algunos días de la semana al estudio, que nos ha de llevar al conocimiento de lo que se debe hacer en las sesiones, para su mayor progreso, acostumbrándose a conocer ese mundo espiritual que nos rodea constantemente; a saber salvar los escollos que tiene la práctica del mediumnismo y saber distinguir a los espíritus que vienen con la misión de instruirnos, de los que solo acuden afectando diferentes formas con refinada hipocresía y con el deliberado propósito de poner la discordia entre los hermanos de una misma creencia.
Los centros espiritas en donde no hay la verdadera armonía y la fuerza moral para rechazar las malas influencias, los espíritus enemigos del Espiritismo invaden sus aulas, aprovechándose de los asistentes que tienen facultades y que pueden asimilárseles con facilidad.
¿Que es entonces lo que deben hacer los miembros de un centro que intentan hacer el bien y mejorarse? Preparar con mucho esmero su centro, desterrar de ellos toda idea que pueda viciar su atmósfera, moralmente hablando, y no permitir nunca en el circulo sagrado, donde se deben unir los hermanos con santo recogimiento, actos o practicas puramente materiales, que están reñidas con la pureza y elevación de las enseñanzas de los espíritus.
Los espiritistas deben reunirse, no para entregarse a vanos formulismos, no para celebrar ceremonias absurdas, no para parodiar bautismo y purificaciones, haciendo uso del sistema hidropático. El Espiritismo es más grande que todos los procedimientos rutinarios de este mundo. No se purifican los espíritus por medio del agua; está podrá limpiar el cuerpo, pero no el alma.
El Espiritismo se engrandece por medio del progreso moral e intelectual, trabajando, estudiando, dominando el ímpetu de las pasiones, perdonando y amando a los enemigos, visitando al huérfano, guiando al ciego, instruyendo al que no sabe, en una palabra convirtiéndose el hombre en un verdadero agente de la providencia, siendo el consuelo, el alivio y la esperanza de cuantos se acerquen a contarles sus angustias. Este es el único medio infalible para regenerar el Espíritu; y cuantos se llamen espiritistas, si no observan estrictamente las prescripciones del Evangelio de cristo, si no se dirigen a Dios por el camino de la caridad y la ciencia, que no se llamen espiritas porque no lo son.
Respetemos profundamente las creencias, las practicas de todos los círculos espiritistas (menos aquellas prácticas inadmisibles porque degeneran en tristísimo abuso): pero en consonancia con nuestras ideas, están también las agrupaciones que ven en el Espiritismo la religión del porvenir, no es una religión; las religiones son las que tienen sus oraciones marcadas, y aunque la Escuela Espirita tiene su libro de oraciones porque estas son necesarias para la generalidad, creemos que comprendido bien el Espiritismo, convencido el hombre que no solo con rezos se progresa, se trabaja muchísimo más y se reza muchísimo menos.
Comprende también que no en todos los parajes se puede hacer esta reforma y que lo que es luz de verdad en un punto, puede no serlo tanto en otro y los directores de los Centros Espiritas tienen muchas veces que sujetarse al grado de cultura de sus oyentes, pero como nuestro Espíritu se conoce que es muy viejo, y está muy pesaroso de haber perdido tantos siglos, ahora es lógico que se impaciente, y quisiera adelantar en segundos el tiempo tan precisos que ha perdido, por eso cuando vemos espíritus de progreso en todos los sentidos, nuestra alma es gozosa.
Ella deseaba que se propagase el Espiritismo pero sin fanatismos de ninguna especie; porque el día que la Escuela Espiritista ceda al fanatismo, será una religión como las demás; debe ser una síntesis de la verdadera religión que no encuentra templo digno de Dios más que la naturaleza, ni mejor culto que hacer el bien por el bien mismo.
El Espiritismo no ha venido a pronunciar la última palabra ni en la ciencia ni en la religión. Resistirá siempre a sus opositores, y las humanidades verán que es religioso y racionalista. Seguirá encontrando dificultades y avanzará entre ellas, pero no se detendrá, seguirá a través de los siglos su eterno viaje.
El Espiritismo no quiere catedrales ni riquezas, ni poder, solo quiere el progreso en todas las esferas sociales. También anuncia que Dios es el Padre de todos los seres vivientes, es la bondad infinita y la justicia absoluta, y que ninguno de sus hijos será jamás excluido de su amorosa providencia.
Religión no es cuestión de nombre, es cuestión de practica y la practica del bien pueden hacerla todos los habitantes de este planeta, sea cual sea su creencia y el ídolo de su fe. Es necesario trabajar en el perfeccionamiento propio, y al mismo tiempo ajeno. Es necesario amar para ser amado, compadecer para ser compadecido y ser generoso para encontrar hospitalidad.
Amalia espíritu de Luz, hoy la humanidad, tiene acceso a todos tus amorosos e instructivos mensajes, por ello te damos las gracias y deseamos que donde quiera que este tu espíritu ores por nosotros tus hermanos, que desde aquí ansiamos vislumbrar el hermoso despertar de las conciencias que ya han alcanzado un progreso, y que van de una forma más segura en pos de Dios.
Trabajo extraído del libro la Luz de la Verdad, por Merchita
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EL OBSESOR RENOVADO
Divaldo contó una historia verídica, utilísima para los dirigentes y adoctrinadores de las reuniones mediúmnicas, que dice así:
Una joven ya había pasado por reuniones mediúmnicas de varias Casas espiritas. Se había sometido a la fluidoterapia, al agua fluidificada, afirmando que oraba y que estudiaba la Doctrina Espirita, con el fin de liberarse de la obsesión.
Llegó al Centro Espirita Camino de Redención solicitando auxilio para su perturbación espiritual, pasando a frecuentar las reuniones doctrinarias.
Pasados algunos años, en una de las reuniones mediúmnicas de la Casa, el obsesor fue adoctrinado, como siempre, con amor, más también con dulce energía. El adoctrinador finalizó su trabajo diciendo que había intentado los mejores argumentos, esperando encontrar una respuesta, esperando sensibilizarlo más… no obtuvo éxito.
El Espíritu que se conservó mudo hasta aquel presente momento, respondió:
- Ustedes están engañados. Yo preciso esclarecerles algo. Al principio yo odie a esa mujer. Son reminiscencia de otras encarnaciones que nos perjudicaron mucho. Sin embargo, poco a poco fui observando las lecciones que son administradas en esta Casa de caridad y después de recibir las respuestas para mis dudas, en los diálogos que través con el coordinador de los trabajos, suavice mi carácter, suavice mis vicios, y hoy ya comienzo a vivir una vida diferente, intentando practicar aquello que aprendí. Más, al dejar a la antigua enemiga, percibí que ella me evocaba con sus pensamientos, culpándome, e injuriándome. Así, hoy, yo soy para ella obsesado, y pido a Dios que me libere de ese yugo.
Y el Espíritu se desligo del médium, apartándose.
El director de la Casa hablo con la muchacha sobre lo ocurrido, interrogándola sobre la autoridad de los hechos.
Ella siempre muy calma y paciente pasó a agredir al espíritu con palabras ríspidas. Explicó que, como el obsesor la había perjudicado desde hacía años, impidiéndola de casarse y constituir una familia, ella ahora también lo perturbaba , para que el experimentase el mismo sufrimiento.
El director conservando la calma y con mucha bondad, paso a adoctrinar ahora a la encarnada, esclareciéndola sobre la terapia del perdón, solicitando un estudio profundo de la Doctrina Espirita y su renovación espiritual.
De esa historia podemos recordar que:
1ª Muchos procuran la Casa Espirita para resolver sus problemas espirituales. Quieren librarse de los obsesores, de preferencia rápidamente. Más lo que debemos dejar bien claro para los que nos procuran es que la cura depende de ella misma. La Casa Espirita es un hospital del alma, más si el paciente no toma el medicamento correctamente, este no hará efecto. Y el medicamento está en el Evangelio de Jesús, que nos pide la reforma intima, o sea, la reforma de nuestros sentimientos, pensamientos y actos. Retirando de ella el odio, el rencor, la amargura, el resentimiento, la venganza…
2º La venganza es un indicio cierto del estado atrasado de los hombres que a el se entregan, y de los Espíritus que pueden aun inspirarla. Por tanto, amigos míos, ese sentimiento no debe jamás hacer vibrar el corazón de quien se diga y se afirme espirita. Vengarse, como todos sabemos, es de tal modo contrario a esta prescripción de Cristo: Perdonad a vuestros enemigos.” (Jules Olivier)
3ª Generalmente, vemos un desencarnado obsesando a un encarnado. Más, lo contrario también acontece. Un encarnado también obseso a un desencarnado con recuerdos de odio, rencor, amargura, venganza o por quedar lamentando su desencarnación haciendo que este quede preso cerca de nosotros.
Portado por Marco Aurelio Rocha
Enviado y traducido por Merchita
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AMIGOS IN VISIBLES
O Blog dos Espíritas
Por José Herculano Pires
¿Tenemos realmente amigos invisibles, que nos siguen en la vida terrena con la ternura y la dedicación de verdaderos ángeles de la guarda, según enseña la Doctrina Espirita? Para responder a esta pregunta, debemos recordar, primeramente, que la existencia de esas entidades benignas no fue inventada por el Espiritismo. Desde las aulas de catecismo, en las iglesias católicas, oímos hablar de los ángeles de la guarda, y en la mayoría de las grandes religiones universales encontramos esa teoría, bajo diferentes formas, más siempre idénticas en el contenido.
En las religiones clásicas, del mundo griego-romano, eran los dioses mitológicos los que velaban por las criaturas. En las llamadas regiones orientales, que en el fin de los tiempos invadieron el Imperio romano, y entre ellas el Cristianismo, la teoría de los Ángeles guardianes estaba presente. Y tanto en Mesopotamia como en China o en la antigua India, en Grecia arcaica o en Roma campesina, que antecedieron al mundo clásico, así como en palestina y entre los pueblos salvajes de América, de Asia, de África de todo el mundo, el culto de los ascentrales siempre existió. Las melenas, los dioses penates y los hogares, o los dioses, de los romanos y de los egipcios, de los babilonios y de los sirios, de los fenicios y de los cananeos, de los judíos y de los macedonios, nada más eran espíritus amigos, que velaban por las personas y por las familias.
Por todas partes y en todas las épocas, en el mundo entero, la investigación histórica y la pesquisa antropológica nos muestran la existencia invariable de esa creencia de los espíritus protectores. Entre los pueblos salvajes y en el seno de las mayores y mas esplendorosas civilizaciones, ella se hace sentir con una especie de convicción universal, de intuición natural, que el hombre carga consigo en todas las latitudes del globo. Sócrates, en Grecia, Y Juana D´ Arcó, en Francia, oían las voces amigas de sus protectores. Descartes, el filósofo que se consideró inspirado por el Espíritu de Verdad, también tenía su protector. La existencia de los amigos invisibles es una realidad incontestable. Aun mismo que consideremos como simple creencia, es impresionante el hecho de que la encontremos en todas partes y en todos los grados de cultura.
El Espiritismo es la primera doctrina que no apenas afirma la existencia de los espíritus protectores, más también procura demostrarla y al mismo tiempo explicarla a la luz de la razón. Para los espiritas, esa existencia no constituye una creencia, más si una certeza, comprobada por la experiencia. Esa posición, espirita ante el problema de los amigos invisibles es confirmada por la de otras doctrinas espirituales, como la Teosofía, que surgió poco después de la doctrina espirita y estudia con profundidad el problema de los “auxiliares invisibles”.
Es curioso que las demás doctrinas recusen el medio natural de comprobación de la existencia de los amigos invisibles, que es la mediúmnidad. La propia doctrina teosófica, que en muchos puntos se aproxima a la espirita, admite la prueba mediúmnica, más al mismo tiempo evita emplearla. Eso es porque viejos preconceptos, formulados por las antiguas ordenes ocultistas, que consideran la mediúmnidad peligrosa, en vez de considerar los beneficios que ella produce y ha producido en todos los tiempos. El Espiritismo estudio profundamente la mediúmnidad y nada tienen que temer de su utilización. Por el contrario, solo tiene que beneficiarse con ella, beneficiando al mismo tiempo al mundo.
A través de la mediúmnidad la teoría espirita de los espíritus protectores fue dada a Kardec, según lo podemos leer en el “Libro de los Espíritus”, en el capitulo noveno de la primera parte. Y aun a través de la mediúmnidad, esa teoría consoladora y bella se viene confirmando, en todo el mundo, y al mismo tiempo enriqueciéndose con episodios maravillosos, en los cuales reaparece cada vez más. Procuremos estudiar esa teoría, examinándola en sus varios aspectos. Más que nunca, el mundo angustiado de hoy necesita de ese esclarecimiento y de ese confort, que la teoría de los espíritus protectores nos ofrece, con la garantía de su veracidad, por la prueba de los hechos mediúmnicos.
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ACUERDATE DE DIOS
Acuérdate de Dios para que no olvides a tu alma en el laberinto de las sombras.
El Creador vive y palpita en la Creación que Lo refleja.
Cuando estuvieras herido por las farpas del sufrimiento, acuérdate de Dios que, en muchas ocasiones, socorre la tierra seca, por intermedio de tempestuosas nubes.
Cuando te sientas ofuscado ante las miserias del mundo, acuérdate de Dios, cuya majestad permanece incorruptible, en la propia fruta podrida, que a través de la simiente pura en la que la planta exuberante se renueva victoriosa.
Acuérdate de Dios y aprende a no juzgar con los ojos físicos, que apenas señala en la Tierra ligeras tonos de la verdad.
Todo en los infinitos dominios del Infinito Universo transformación incesante para la gloria del bien.
En razón de eso, el mal siempre efímera niebla en exaltación de la eterna paz, y toda sombra, por más dilatado en el espacio y en el tiempo, no pasa de expresión transitoria en el juego de las apariencias.
No repruebes, así, el suelo estéril por la carencia que patentas y ni condenes la víscera cadavérica por el aire viciado, porque, mañana, la Bondad de Dios puede reunir uno y otro, edificando con ellos un vivero de lirios.
No te anticipes a la Justicia del Padre Celeste cuando fueras incomodado, porque el Padre Celeste sabe distribuir el pan y la corrección de errores a los hijos que constituyen el patrimonio del excelso amor.
Aun mismo delante del infierno que nos creamos en la conciencia con nuestros errores deliberados, oye tu, bondadoso, expresarse con su Divino Devoción transformándolo en legía que nos sane las mezclas del alma.
Trabaja, ayudando siempre, en la certeza de que Dios sustenta la vida, para que la vida mejore
Siendo así, al inicio de cada día en el comienzo de cada nueva tarea, haz de la oración la nota inicial de tu paso primero, para, que no te falte inspiración del Cielo en toda medida justa.
Cuando este fatigado, que sea Dios tu descanso.
Cuando este afligido, que sea Dios tu consuelo.
Cuando supuestamente estés derrotado, que sea Dios tu arrimo.
Cuando estés en desaliento, que sea Dios tu fe.
Yérguete, diariamente, en tu templo vivo de amor a Dios en tu espíritu y ríndele homenaje incesante, a través del servicio al prójimo, en las luchas de cada hora.
En todos los lances de nuestra peregrinación para las alturas, acordémonos de Dios de que no se olvida de nosotros.
Por el Espíritu Meimei – del Libro Grandes Voces del Más Allá. Médium: Francisco Cándido Xavier
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“EL ESPIRITISMO ES UNA RELIGIÓN Y NOSOTROS NOS VANAGLORIAMOS DE ESO” (A. Kardec)

Circula por Internet, y también a través de algunos periódicos espiritas, absurdas críticas a la literatura de Emmanuel. Se trata, sin duda, de inútil tentativa de desmerecer la extraordinaria obra del excelso Chico Xavier y de entronizarse la hegemonía ideológica de esos agentes de la perturbación.
No es preciso hacer gran esfuerzo para identificar en esos hermanos la carencia de sensatez, por el hecho de encontrarse enteramente distanciados de la Doctrina de los Espíritus, engolfados en las redes de la fascinación obsesiva.
Melancólicos críticos de Chico Xavier, Emmanuel y André Luiz, tales compañeros permanecen en el torpor hipnótico, delirando en el interior de una composición descarrilada, que culminó con la tonta identificación de “emmanuelismo”, patrocinada por “espiritas” que no tienen nada más que hacer de útil.
Esa ojeriza a Emmanuel existe hace mucho en el movimiento Espirita, de la misma forma de la aversión a André Luiz, desde la publicación de Nuestro Hogar. Recientemente, deliberé asistir, a una presentación en video sobre lo que apellidan el “Emmanuelismo” . Vi; con todo, la mutilada pseudo pesquisa y pare de seguir viendo para no obliterar mi mundo cerebral. Entre las “preciosidades” del contenido, se afirma que para hasta los propios “espiritas” Emmanuel es un “pseudo-sabio”. No sé en qué fuente absorbieron para afirmación tan incoherente.
LA FUNDAMENTAL DESCRIPCIÓN de Emmanuel que hago es: el ni enaltece, ni recrimina. Demuestra, el conocimiento. Es vehemente, hace notar que los que se recuperan son incólumes a los errores del mañana. Por eso nos exhorta a la reforma intima. Nosotros que lo interpretamos y consentimos venerarlo, dejamos escapar un grito confort: ¿Si podemos! Eso es medio poético, más es así lo que siento al Benefactor Emmanuel.
Es evidente que para un Espirita consciente el discutir el asunto es estéril, sin lógica. Responder puede ser una pérdida de tiempo, más como estoy aposentando voy a utilizar un tiempecito para escribir sobre esa locura. Recordando que tendré el cuidado para no caer en la misma faja de sintonía.
Es irrisible el esfuerzo de los cofrades (reencarnaciones Tupiniquins de los ex científicos del siglo XIX) que consideran a Emmanuel un pseudo sabio. ¿A quien consideran sabio? Alfonso Angelé Torteroli? ¿O a ellos mismos? ¡Qué irrisión! Escribo para alertar a los lectores, pues, conforme las circunstancias, desenmascarar al hipócrita y la mentira puede ser un deber, pues es mejor que un hombre caiga a que muchos sean engañados y se tornen sus víctimas”.(1)
Esos hermanos, bajo el guante de fértil imaginación y descontrolado raciocinio, reverberan que el joven “católico”, Chico Xavier, cuando tuvo la visión mediúmnica de aquel que habría sido el Padre Manuel de la Nobrega, en pretérita encarnación, y que pasó a ser identificado como Emmanuel, se cercioró de que este sería su Mentor Espiritual. Con eso, todo el proceso mediúmnico del extraordinario médium minero fue plasmado por un “misticismo religioso”. (¿?…)
Por lo tanto, los actuales idolatras de Torteroli (aquel “científico” que abusaba de la resignación del “místico” Bezerra de Menezes, en el siglo XIX, andan diciendo que por haber sido jesuita Emmanuel impuso parcialmente el catolicismo en el Movimiento Espirita. Ahora, si esos compañeros estudiasen con inteligencia los principios espiritas identificarían que el Espiritismo no precisó catolizarse con los sublimes mensajes del gran arquitecto del catolicismo, el Doctor Gratia, Aurelio Austin, ex obispo DE Hipona, que dictó decenas de mensajes insertos en el Pentateuco Kardeciano.
Lo importante es la esencia de sus orientaciones, que en nada hieren a la Tercera revelación: al contrario, contribuyen para aclararla al fulgor del Evangelio. “El Espiritismo es una doctrina moral que fortalece los sentimientos religiosos en general, y se aplica a todas las religiones; es de todas, y no pertenece a ninguna en particular. Por eso no aconseja a nadie que cambie de religión.” (2)
A titulo de rigor, lo que está acostumbrado en la retorica de esos aventureros de la ilusión, bajo el tema “Emmanuelismo”, es nada más y nada menos, el aspecto religioso de la Doctrina Espirita sustentado dignamente en Brasil por la FEB iluminada por Chico Xavier en la práctica mediúmnica. Esos Kardequólogos “PhD´s de ninguna cosa” lejos del uso del buen sentido, insisten en divulgar la “progresista” tesis de que si es preciso huir del “Cristo católico”, del réligiosismo, del iglesismo en el Espiritismo y transformarlo en una academia de exponentes del “saber”, bajo la batuta de ellos, obviamente. ¡Esto solo puede ser molesto!
Bajo el imperio de esa compulsiva tendencia filosófica, acuden a internet, editan libros, artículos, promueven conferencias inocuas, encadenados a las directivas telepáticas de las “inteligencias” sombrías del Umbral. Más, les gusten o no, quieran o no, Cristo es el modelo de virtudes para todos los hombres.
Tales compañeros se han colocado como víctimas de la marcha de ahuyentadores del Maestro Jesús de las huestes doctrinarias. Débiles, cabalgan sin rumbo, suspirando la falacia de que peregrinan el calvario de la xenofobia contra ellos. Tal vez porque, en una entrevista cedida a los compañeros de Uberaba, Chico advirtió: “Si quitan a Jesús del espiritismo, se convertirá en una comedia. Si quitan la religión del espiritismo, se convertirá en un negocio. La Doctrina Espirita es ciencia, filosofía , religión. Si quitan la religión, que es lo que queda? Jesús está en nuestra vivencia diaria, por tanto en nuestras dificultades y pruebas, el primer nombre que nos acordamos, capaz de proporcionarnos alivio y consuelo, es JESÚS.” (3)
Atacan, hasta a la figura del pionerismo Olympio Teles de Menezes, acuñándolo de espirito católico. Las hordas de las religiones densas son poderosas y se “organizan”, una vez que tienen, como meta, la proscripción de Jesús de los estudios espiritas. Compañeros esos, aprisionados por astutos caballeros de las brumas umbralinas, atestiguan que Kardec escribió el Evangelio para apaciguar a los teólogos, intentando una aproximación con la Iglesia ( ¡sorprende, lo creas o no!)
Se ponen rojos de furia cuando leen a Kardec, que dijo: “el espiritismo es una religión y nosotros nos halagamos de eso.”(4) Más allá de eso, el espíritu de san Luis advierte que “los espíritu no viene a subvertir la religión, como algunos pretenden. Viene, al contrario, a confirmarla, sancionarla por pruebas irrecusables. De aquí a algún tiempo, mucho mayor será de lo que es hoy el número de personas sinceramente religiosas y creyentes.” (5) El maestro lionés asevera con todas las letras de que “el espiritismo reposa sobre las bases fundamentales de la religión y respeta todas las creencias; uno de sus efectos es instalar sentimientos religiosos en los que no lo poseen, fortalecerlos en los que estén vacilantes.” (6)
Para los heraldos de la anti-religión doctrinal,, que afirman ser “Jesús solamente la aparición de un arquetipo plasmado en el inconsciente colectivo” afirmamos que el Maestro de Galilea fue la manifestación del amor de Dios, la personalización de su bondad. Para el célebre pedagogo y genio del Lyon, Cristo fue “El espíritu superior de un orden más elevado, Mesías, espíritu Puro, Enviado de Dios, es el director angélico del orbe y Síntesis del amor divino. (7)
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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PSICOLOGIA DE LA ADOCTRINACIÓN
Por José Herculano Pires

El adoctrinador debe leer y releer, con atención y persistencia la Escala Espirita (Libro de los Espíritus) para informarse bien de los tipos de espíritus con los que va a enfrentarse en las sesiones. La escala nos ofrece un cuadro psicológico de la evolución espiritual, que podemos también aplicar a los encarnados. En el trato con los espíritus el conocimiento de ese cuadro facilita enormemente la adoctrinación. Los espíritus inferiores usan generalmente artimañas para eludirnos y se divierten cuando lo consiguen, perjudicándose a sí mismos y nos hacen perder el tiempo. Hemos de encararlos siempre como necesitados y tratarlos con el deseo real de socorrerlos. Más precisamos de psicología para conseguir ayudarlos. La tipología que la Escala nos ofrece es de gran valía en ese sentido. Por otro lado, la lectura de los casos de adoctrinación relatados por Kardec en la Revista Espirita nos ofrece ejemplos valiosos de cómo podemos conducirlos, auxiliados por los espíritus protectores de la sesión, para obtener buenos resultados.
La práctica de la adoctrinación es un arte en el que el buen adoctrinador va mejorándose en la medida en la que se esfuerza para dominarla. Se engañan los que piensan que basta decir a los espíritus que ellos ya murieron para sensibilizarlos. No basta, tampoco, citarles trechos evangélicos o hacerles orar repitiendo nuestra oración. Es importante también explicarles que se encuentran en una situación peligrosa, amenazados por los espíritus malhechores que pueden dominarlos y someterlos a sus caprichos. La amenaza de la pérdida de su libertad los amedranta y los lleva generalmente a buscar mejor la comprensión de la situación en la que se encuentran. Más no se debe hablar de eso en tono de amenaza y sin una explicación pura y simple. Muchos de ellos ya están dominados por espíritus malvados, sirviéndoles de instrumentos más o menos inconscientes. El médium que recibe a la entidad siente sus vibraciones, percibe su estado y puede ayudar al adoctrinador, procurando absorber sus enseñanzas. A través de la comprensión del médium el espíritu sufridor u obsesor es más fácilmente tocado en su interior y despierta para una visión más real de su propia situación, el Adoctrinador y el médium forman un conjunto que, cuando está bien articulado, actúa de manera eficiente para la entidad.
El adoctrinador debe tener siempre en mente todo ese cuadro, para actuar de acuerdo con las posibilidades ofrecidas por la comunicación del espíritu. Con los Espíritus rebeldes, viciados en la práctica del mal, solo la triple conjugación de la autoridad moral del adoctrinador, del médium y del espíritu protector podrá dar resultados positivos y casi siempre inmediatos. Si el médium o el adoctrinador no dispusiera de esa autoridad, el espíritu, se apegará a la debilidad de uno de ellos o de ambos para insistir en sus intenciones inferiores. Por eso Kardec acentúa la importancia de la moralidad en la relación con los espíritus. Esa moralidad, como ya dijimos, no es formal, más si substancial, proviene de las intenciones y de los actos morales de los practicantes de las sesiones, no apenas en las sesiones, más si en todos los aspectos de sus vidas.
Los espíritus sufridores son más fácilmente adoctrinados, pues la propia situación en la que se encuentran favorece la adoctrinación. Si mucho erraron en la vida terrena, permaneciendo por eso en situación inferior, el hecho de no entregarse a la obsesión después de la muerte ya muestra que están dispuestos a regenerarse. Solo la practica abnegada de la adoctrinación, con el deseo profundo a los que lo necesitan, dará al médium y al adoctrinador la sensibilidad necesaria para distinguir rápidamente el tipo de espíritu con el que se enfrentan. El adoctrinador intuitivo mejora rápidamente su intuición, pudiendo percibir, después del primer contacto, la condición del espíritu comunicante. La psicología de la adoctrinación no tiene reglas específicas, dependiendo más de la sensibilidad del adoctrinador, que deberá desenvolverla en la práctica constante y regular. Aun mismo que el adoctrinador sea vidente, no debe confiar apenas en lo que ve, pues hay espíritus malos inteligentes que pueden simular apariencias engañosas, que la percepción psicológica apurada en la práctica fácilmente descubrirá. No es preciso ser psicólogo para adoctrinar con eficiencia, más si es indispensable conocer la Escala Espirita, que nos da el conocimiento básico indispensable.
Fonte: http://www.espirito.org.br/portal/publicacoes/herculano/opd-21.html
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Silencio interior
7 de agosto del 2011
Mercedes cruz Reyes
“El ruido retiene al hombre en las regiones psíquicas inferiores: le impide entrar en ese mundo sutil en el cual el movimiento es más fácil, la visión más clara, el pensamiento más creativo.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
Existe una intima relación entre nosotros mismos y el silencio, entre nuestra vida y los sonidos que nos rodean. Y todo ello condiciona, en gran medida, aquello que sentimos, pensamos y hacemos.
“El silencio es el lenguaje de la perfección, mientras que el ruido es la expresión de un defecto, de una anomalía, o de una vida que está aún desordenada”.
“La búsqueda del silencio es un proceso interior que conduce a los seres hacia la luz y la verdadera comprensión de las cosas”.
“El silencio es la expresión de la paz, de la armonía y de la perfección. Quien empieza a amar el silencio, quien comprende que el silencio les aporta las mejores condiciones para la actividad psíquica y espiritual, llega poco a poco, a realizarlo en todo cuanto hace: cuando mueve objetos, cuando habla, cuando anda, cuando trabaja; en lugar de trastornarlo todo, se vuelve más atento, más delicado, más flexible, y todo lo que hace queda impregnado de algo que parece proceder de otro mundo, un mundo que es poesía, música, danza e inspiración”.
El hombre efectivamente es dueño de su destino y comandante de su vida, y a de intentar gobernar de la mejor forma sus actos y acciones.
Y el poco control en sus palabras le ha causado innumerables problemas espirituales. Una palabra después de ser proferida, posee un efecto devastador.
Tengamos, pues mucho cuidado con lo que decimos. Jesús nos alerto que lo que contamina al hombre no es lo que entra por la boca y si lo que de ella sale “porque la boca habla de lo que está lleno el corazón.”
Un hombre de pocas palabras difícilmente será liviano en sus conversaciones, pues siempre medirá sus palabras.
Los que mucho hablan tienden a realizar poco. Si observamos atentamente, verificaremos que en todo grupo, sociedad o reunión de personas, las que más hablan, generalmente son las que menos hacen. Incluso el simbolismo de nacer con dos oídos y una boca, nos enseña que hay que escuchar más y hablar menos.
Dios es infinitamente silencioso, y cuanto más el hombre se acerca a Dios, más silencioso El se torna.
El ruido es del hombre, el silencio es de Dios. Jesús era amante del silencio, gustaba de lugares quietos y era en el desierto donde siempre se refugiaba para hacer sus oraciones y meditaciones.
Nuestra alma necesita del silencio. Procuremos silenciar nuestra voz interior para que podamos oír a Dios.
La palabra es de palta. El silencio es de oro. En estas dos afirmaciones está contenida la sabiduría de milenios de la evolución humana. Haga de ellas su lema de vida.
Montesquieu decía que: “Aquel que habla irreflexivamente se asemeja al cazador que dispara sin apuntar.”
Para cada mal, hay dos grandes remedios: el tiempo y el silencio.
El silencio es siempre bello, y el hombre que calla es más bello que el hombre que habla.
“Este silencio no es una inercia, sino un trabajo, una actividad intensa que se realiza en el seno de una armonía profunda. No es tampoco un vacío, una ausencia, sino una plenitud comparable a la que experimentan los seres unidos por un gran amor”.
“En el hombre, el silencio es el resultado de la armonía en los tres planos; físico, astral y mental”.
Ser silencioso significa:
La capacidad de pensar sin cabeza.
La capacidad de volar sin alas.
La capacidad de caminar sin pies.
La capacidad de observar sin perturbar.
La capacidad de escuchar sin interrumpir.
La capacidad de palpar sin crear incomodidad.
La capacidad de disfrutar de la flor sin robarle su aroma, y sobre todo la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.
La verdad solo se puede conocer en absoluto silencio.
No solo el silencio de fuera es necesario, también es el silencio interior.
Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad.
Sin el silencio el ala no tiene claridad, no tiene luz.
El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille.
El silencio interior significa:
La capacidad de pensar sin cabeza,
La capacidad de volar sin alas,
La capacidad de caminar sin pies,
La capacidad de observar sin perturbar,
La capacidad de escuchar sin interrumpir,
La capacidad de palpar sin crear incomodidad.
La capacidad de disfrutar la flor sin robarle su aroma y sobre todo la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.
La verdad solo se puede conocer en absoluto silencio.
No solo el silencio de afuera es necesario, pero también el silencio interior.
Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad.
Sin el silencio tu alma no tiene claridad, no tiene luz.
El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille.
El silencio en un lado y el amor en el otro le dan alas a tu corazón.
Esa belleza y esa armonía han sido perdidas debido a la ira, al orgullo etc.. esto es lo que significa la falta de silencio.
Todas las preguntas están listas para ser respondidas, sin importar que profundas sean. Simplemente entra en la paz del silencio, calma ese mar de deseos, ese mar de ilusiones, deja que la calma te invada, deja que el silencio te posea, en ese momento lo viejo desaparece y lo nuevo nace en ti.
Recuerda el silencio es el vientre de donde nacen los sabios. Si deseas adquirir sabiduría, vuelve a nacer en medio del silencio. Solo así encontrarás tu razón de ser, la razón por la cual has nacido.
Siéntate cómodamente, observa a tu alrededor, no juzgues, detente en tu afán, observa de nuevo, comprende que tu vida es un tesoro, deja tus preocupaciones a un lado. no hay necesidad de llevar un equipaje pasado, ya tu corazón tiene lo que necesitas en este viaje maravilloso que es tu vida.
Deja el temor y permite que el silencio te posea, solo en esa inmensidad podrás escuchar la voz de Dios dentro de ti llamándote a vivir plenamente, llamando para darte a conocer todos los misterios del universo y no solamente esto, también esa voz quiere darte a conocer el secreto de la vida eterna, pero cuidado, no creas en promesas, has que esta se convierta en tu única realidad. Solo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo esto y sobre todo el estar vivo.
“El silencio es la región más elevada de nuestra alma, y en el momento en que llegamos a esa región, entramos en la luz cósmica. La luz es la quintaesencia del universo, todo cuanto vemos a nuestro alrededor, e incluso lo que no vemos, está atravesado e impregnado de luz. Y precisamente, la finalidad del silencio es la fusión con esa luz que es viva, poderosa y que penetra toda la creación”.
Trabajo extraído del libro “Sándalo” y de diversos artículos en internet.
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LA MUERTE SOCIAL
Entidades religiosas filantrópicas intentan amenizar los padecimientos de nuestros hermanos que sufren situaciones de abandono y miseria moral. Mientras tanto, aun es muy poco el interés y la concienciación de la sociedad en torno a estos graves problemas sociales, principalmente de aquellos que actúan con indiferencia como si el dolor o un caso análogo no pudiese acontecer con un ente querido o consigo mismo.
No podemos subestimar el cuadro actual en el que se presenta el gran número de personas de todas las clases sociales, dependientes de la droga. La toxicomanía atiende a números alarmantes, principalmente entre los adolescentes. La prensa registra todos los días la preocupación de los padres y profesores con el tráfico de drogas en las proximidades de las escuelas.
Muchos conocen y recelan apuntar responsables.
¿Cómo luchar con semejante calamidad?
¿Qué se puede hacer ante el poder de los que propagan el huso de las drogas y se enriquecen destruyendo vidas?
No es tarea fácil la erradicación de la toxicomanía. Concienciar a cada uno de este grave mal social y llevarlo a una postura ética y responsable demanda tiempo y no todos están preparados para enfrentar este grave problema.
Nos dice Camilo, a través de la psicografia de Raúl Texeira:
“Solo la educación tiene el poder de transformar esta caótica situación, por motivo de que se torna imposible mantener una guardia permanente junto a cada hogar o a cada persona, sabiendo que las drogas, en sus múltiples caras, ha penetrado la convivencia doméstica, arrebatando ahí a los familiares desprevenidos o profundamente perturbados, por la percepción ingenua, desatenta o indiferente de aquellos que deberían ser sus guardianes.
Comprendiendo que la toxicomanía se instala, principalmente, en las almas enfermas, frágiles, atormentadas por conflictos, trayendo de otras vidas el condicionamiento que facilita el proceso de dependencia física y psíquica de alcohólicos y otras drogas, reconocemos el valor de la educación moral y evangelización del ser desde la infancia, como profilaxis indispensable.
Antes que la muerte social segregue y aniquile al hermano que se perdió en los laberintos del vicio, ha de pensarse y buscar el apoyo fraterno, medico y psicológico, intentando reargüirlo e inducirlo a una opción de vida más digna.
Es deber de todos nosotros.
Solamente la educación moral llevará al individuo a la conquista del discernimiento que resultará en la adquisición de la conciencia ética, liberándolo de los estados deprimentes y subyugadores, ampliando su capacidad de distinguir el bien y el mal, ampliando su visión en torno de lo que le acontece en el campo del alma enferma y dándole condiciones de luchar contra los vicios morales que lo prenden como crueles grilletes impidiéndole ser feliz.
La doctrina Espirita nos lleva a cuidar del ser en su dualismo – espíritu y materia – reconociendo en la toxicomanía la influenciación de mentes desencarnadas, lo que requiere un cambio real y profundo de los contenidos psíquicos del encarnado.
Juana de Angelis enseña /El ser consciente):
“En la Psicoterapia espirita, el conocimiento de la sobrevivencia y del inter-relacionamiento entre los seres de las dos esferas – física y espiritual – ofrece procesos liberales centrados siempre en la transformación moral del paciente, su renovación interior y sus acciones edificantes, que facultan el discernimiento entre lo cierto y errado, propiciando la transferencia para el nivel superior, en el cual se torna inaccesible la inducción perversa.”
Con ese pensamiento la Benefactora nos muestra que para la liberación de los que están sometidos a la acción perniciosa de las drogas es indispensable la ayuda psicológica y la terapia médica, aliadas al deseo sincero del individuo de liberarse conscientemente del vicio, lo que solo se consigue con penosos esfuerzos y cambios radicales en su relacionamiento familiar y social.
Se reconoce que es muy difícil esta lucha interior. Nadie deberá enfrentarla solo. Más allá del esfuerzo individual que compete a cada uno, el drogadicto deberá ser tratado, tanto física como espiritualmente, para poder vencer realmente la dependencia, y encaminado, siempre que sea posible, a los grupos de apoyo donde habrá otros compañeros incursos en el mismo problema, buscando las mismas soluciones. El no se sentirá abandonado y tendrá más posibilidades de vencer.
Procurando direccionar nuestro pensamiento para las mejores soluciones en el combate a las drogas, el benefactor espiritual Camilo nos aconseja:
“Ningún proceso de toxicomanía está disociado de los procesos de las almas enfermas. Los Espíritus sanos no se dejan dominar por las drogas. Y solamente el esfuerzo por el autoconocimiento y la búsqueda de Cristo en el corazón del alma, en el empeño de higienizar la intimidad, es lo que predispone a cada ser para la anhelada liberación, para los hermosos tiempos de verdadera libertad e integración en la Vida Cósmica, sin miedos e inseguridades, con alegría real, en el campo de luz que Dios reserva a los que se superan a sí mismos.
Solamente la educación del Espíritu libertará al hombre de los problemas que le perturban, mostrándole el sentido real de la existencia terrena en su transitoriedad y los objetivos redentores a que estamos todos vinculados en el proceso de la evolución moral.
Recordando siempre que solamente sufrimos y somos infelices cuando dañamos la ley natural o divina, busquemos en nuestra conciencia ética el mejor camino para la conquista de la paz y de la felicidad.
Lucy Dias Ramos
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EN LA ASCENSIÓN CRISTIANA
Felipe, el viejo pescador del profeta Nazareno. Meditando variadas veces en la grandeza del Evangelio, se ponía a monologar para el interior de la propia alma.
“La Buena Nueva – decía consigo mismo – era indiscutiblemente un monte divino, demasiado alto, sin embargo, considerándose las vulgaridades de la existencia común. El Maestro era, sin duda, el Embajador del Cielo. Entretanto, los principios de que era portador se mostraban transcendentes en demasía. ¿Cómo enfrentar las dificultades y resolverlas? El, que acompañaba al Señor, pasó a paso, surgían obstáculos, para poder seguirlo con fidelidad y pureza. Había momentos en que surgían, de súbito, caminos esfacelados para las promesas de mejoría intima que formulaba para sí mismo. Es casi impracticable la ascensión evangélica. Los ideales, las esperanzas y objetivos del Salvador permanecían excesivamente distante de su mirar… ¿Si los óbices de la jornada espiritual dificultan una actitud sana del corazón, que no iba a suceder a los hombres desconocen de la verdad y más débil que él? “
En razón de eso, de cuando en cuando interpelaba al Amigo Celeste, lanzándole preguntas.
Jesús persuasivo y dulce, esclarecía:
-Felipe, no te dejes subyugar por semejantes pensamientos. Es indispensable instituir padrones superiores con la revelación de las alturas, inspirando a los viajeros de la vía y estimulándolos, cuando fuera necesario… Si no descubrimos la belleza de la cima, como educar el espíritu que rastrea en el pantano?
No menosprecies impensadamente, la claridad que refulge, en el más allá…
-Más Señor- obtemperaba el compañero sincero – no será más justo graduar las visiones? El amor que pleiteamos es universal infinito. La mayoría de las criaturas, sin embargo, sufren tristeza e incomprensión. Muchos hombres llegan a odiar y perseguir como si practicasen excelentes virtudes. Existen filósofos que consumen la vida y el tiempo entronizando a los que saben tiranizar. Es razonable, por tanto, disminuir la luz de la revelación, para que no se ofusque el entendimiento del pueblo. En el transcurso del tiempo, nuestros continuadores se encargan de m´´as amplias informaciones…
Cristo sonreía, benevolente, y acrecentaba:
-Si las ideas redentoras de nuestras enseñanzas son focos brillantes en las alturas, reconozcan que la mente del mundo está perfectamente habilitada para comprenderlas y materializarlas. No es la cima de la montaña la que perturba la planicie. Y si los obstáculos que aparecen, impidiéndonos subirla, estas dificultades pertenecen a nosotros mismos. Una estrella beneficia siempre, invita al raciocinio elevado; no en tanto, jamás incomoda. No maldigas, pues la luz, porque todo impedimento en la edificación del Reino Celeste está situado en nosotros mismos.
El viejo hermano penetraba el terreno con largas inquietudes interiores y concluía afirmando:
-¡Señor, como deseaba entender todo esto!
Silenciaba Jesús en la habitual meditación.
Cierto día, ambos se preparaban para alcanzar la cima del Hermon, en jornada cumplida y laboriosa, cuando el apóstol, aun en baja actitud, se puso a admirar deslumbrado, los resplandores que fluían de la cordillera.
Finalizara el panorama verde y florido.
Alcanzaron la marcha en el sendero empinado.
Ahora, era el paisaje reseco y desnudo.
Pequeñas guijarros puntiagudos señalaban el camino.
No obstante subieron lentamente, Felipe, de un momento a otro, rogaba pausa y, sudoroso e inquieto, se sentó a un lado con el fin de deshacerse de las piedras pequeñas que astutas, penetraban en sus sandalias. Gastaba tiempo y paciencia para localizarlas entre los dedos heridos. Decenas de veces, pararon, de súbito, repitiendo Felipe la operación y, al conquistar la cima de la sierra, bañados por el sol, en la prodigiosa visión de la naturaleza alrededor, el Maestro, que siempre se valía de las observaciones directas para marcar las lecciones, le explico, dulcemente:
-Como puedes observar, Felipe, no fue la claridad de lo alto lo que nos dificultó la marcha y, si, la piedrecitas molestas del suelo. El día radiante nunca hace mal entre tanto, muchas veces, las cuestiones pequeñitas del mundo interrumpen el viaje de los hombres hacia los, Nuestro Padre. Casi siempre, a fin de proseguir en dirección al deber elevado y soberano, nuestra alma requisita la cooperación de los otros, tanto como los pies necesitan de la sandalia protectora en estos caminos escabrosos… Toda dificultad en la ascensión reside en los problemas insignificantes del camino… Así también, en el camino humano, las cuestiones más íntimas, si son conducidas por la imprudencia, pueden golpear duramente el corazón. Observa en el minuto de la charla, la opinión irradia, el gesto impensado… Pueden convertirse en venenosas piedrecitas que cortan los pies, amenazándonos la estabilidad espiritual. ¿Entiendes, ahora, la importancia de las bagatelas en nuestro esfuerzo diario?
El pescador galileo meneo la cabeza, significativamente, y respondió satisfecho:
-¡Si Maestro, ahora comprendí!
Por el Espíritu Hermano X – Del Libro: Hacia la Luz, Médium: Francisco Cándido Xavier
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FE Y FANATISMO
Dentro del movimiento espirita, tenemos muchas nociones de cómo marcha la asimilación de la doctrina espirita, también como es la forma de cómo las personas procuran las casas espiritas, con sus conceptos inmediatistas.
Otro punto importante es la visión que algunos “espiritas” tienen de l doctrina y la forma de transmitirla, en la doctrina o en los grupos de estudio.
Muchos tienes una visión bastante destorcida de lo que es realmente la doctrina espirita, en su esencia y en lo que ella puede promover cuando nos predisponemos a seguirla.
Sabemos que el aprimoramiento intelectual nos lleva a una mejor conducta moral, ampliando las posibilidades de mejoría en las virtudes y una mejor visión acerca de nuestros deberes, inicialmente para con nosotros mismos y después para con nuestro prójimo.
Hacer que seamos los primeros beneficiados o es una actitud egoísta, más sí de una preparación para una conducta más sensata, sedimentando los conocimientos, operando las transformaciones intimas necesarias y no olvidando nunca que estamos en constante evolución, liberándonos de nuestras imperfecciones.
¿Partiendo de ese punto, como debemos entender lo que es la Fe religiosa y lo que es Creer?
La espiritualidad nos relata lo que es la fe y lo que es creer. Definiciones importantes para que seamos claros en la forma de conocernos a nosotros mismos, y de asumir estos conceptos:
“La fe más allá de una virtud espontanea, también es una conquista intelectual. Nos referimos a la fe religiosa, por cuanto creer es una cualidad inherente al ser.
No es raro, creer por hábito, por acomodación, y no, por el fenómeno de la razón.
La fe religiosa, sin embargo, y gracias, a las enseñanzas del Espiritismo y las realidades mediúmnicas, provienes del examen racional de los hechos, en perfecta consonancia con las leyes que rigen la vida.
La fe tiene, la función esencial de ofrecer fuerzas para solucionar problemas en vez de apartarlos o liberar al creyente de los testimonios necesarios para su evolución. Jesús nos enseño que la fe es un puente divino, por donde transitamos desde nuestra pequeñez en dirección de la total y grandiosa libertad.”
Más no es eso lo que encontramos dentro del movimiento espirita. La falta de entendimiento de lo que es verdaderamente es el Espiritismo, ha conducido a muchos de los que están con el compromiso de transmitir y divulgar la doctrina (sean conferenciantes; médiums; dirigentes; y trabajadores de la siembra espirita) a enseñarlo como si apenas fuese un conocimiento intelectual. Almacenan conceptos de las enseñanzas más sin la comprensión ideal de los mismos; utilizándolos de diversos modos, como si los transformasen en dogmas.
Cuando procuramos aplicar las enseñanzas de la doctrina espirita, en nuestras vidas, sin comprenderla, y por consiguiente no operándose la transformación en nosotros mismos, pasamos de la fe al fanatismo, como, infelizmente, en realidad, dentro del movimiento espirita, nos lo muestra.
El conocimiento recogido apenas intelectualmente, es un conocimiento desperdiciado. Por lo menos, momentáneamente. Pues no resulta la sabiduría, si no se pone en acción productiva, y las palabras suenan de forma fría y calculadoras.
Cuando cultivamos, de verdad, las enseñanzas, espiritas, no nos obtenemos de nuestra responsabilidad, ni tampoco dejamos de asumir posiciones.
Si realmente supiéramos colocarnos dentro de la doctrina, sin olvidar que el ejercicio de lo que aprendemos comienza en nuestro interior y se amplía en nuestro hogar, entre nuestros amigos y por fin dentro de las casas espiritas, estaremos realmente envueltos en la fe religiosa y no en el fanatismo de “predicar” un conocimiento adquirido, sin el valioso testimonio de la fe viva, aquella que está animada por la acción.
Portado por Marco Aurelio Rocha en la Sexta feria, Marzo 25, 2011
Traducido por: M. C. R.
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¿LA “NADA” Y LA “SUERTE” EXPLICAN EL UNIVERSO?
A cada descubrimiento sobre el infinito Cosmos, se tiene la certeza de que el Universo ofrece enigmas más profundos y mayores sobre la verdadera esencia, trastornando a la inteligencia académica. Si analizáramos, con serenidad, la rica historia de la evolución de la Física, descubriremos que ya hubo diversos momentos en los que se imaginó que ella la (investigación científica) se había agotado, o sea no había nada más que descubrir.
En el final del Siglo XIX, Kelvin, el Padre de la Termodinámica, se mantuvo firme en su afirmación: ¡Se acabo!” Ya se sabía cómo estudiar el movimiento, la electricidad y el magnetismo, y el acreditaba que nada había más allá de aquello que ya se conocía. Sin embargo, luego después descubrieron el átomo, el electrón y, ya al comienzo del siglo XX Einstein desenvolvió la Teoría de la Relatividad. (2)
Actualmente, el misterioso bosón de Higgs (1), un tipo de partícula decisiva en el estudio de la física cuántica, llamada “partícula de la creación”, o “partícula de Dios” , que supuestamente transformó la materia dispersa en estrellas y planetas al principio del Universo y continua sin ser encontrado por los científicos. Algunos estudiosos acreditan que la emblemática “partícula” surja en el 2012. El Gran Colisor de Hádrons (acelerador de partículas), un proyecto de 10 billones de dólares inaugurado en el 2008, con el objetivo de “recrear” el Big Bang, la mayor maquina construida de la Tierra, ya realizó más de 70 millones de coliseos de partículas, con todo ninguna de ellas fue capaz de identificar el bosón de Higgs.
El descubrimiento de la “partícula de Dios” podría completar los elementos esenciales del llamado Modelo Clásico de la física, derivado de la faina de Albert Einstein y sus herederos al comienzo del siglo 20, y que abrió camino para la “nueva física”. En ese norte casi metafísico de la física los científicos ya consiguieron capturar átomos de antimateria por más de 16 minutos. La antimateria es uno de los grandes misterios aun no completamente comprendidos por las teorías modernas de la ciencia.
Por definición, la antimateria es idéntica a la materia, a no ser por el hecho de poseer carga opuesta – por eso, las dos se aniquilan cuando entran en contacto una con la otra. La teoría actual indica que durante el Big Bang la materia y antimateria se habían formado en partes iguales. Si ellas se hubiesen aniquilado, nuestro universo material no existiría. ¿Entonces qué es lo que ocurrió? Son misterios que la Ciencia no consigue responder.
¿Será que descartando la existencia de Dios el Universo explica el Universo? ¡Qué irrisión! Hay científicos famosos que ni bajo el dolor profundo le extirpan la prepotencia materialista y continúan negando la existencia del Creador.
Es el caso del astrofísico Stephen William Hawking, considerado uno de los más brillantes científicos modernos, que afirmo el que no existe razón para evocar a Dios para explicar la creación del Universo. En el libro de su autoría titulado Una Breve Historia del Tiempo, Stephen Hawking asegura que “hay un modelo que describe el origen del Universo. Eso significa que existe un conjunto de ecuaciones que describen su surgimiento, más, esa no es la cuestión fundamental. Lo crucial es saber de dónde vienen esas ecuaciones, de donde vienen las leyes de la Física, que ayudan a explicar el Universo. “Stephen reitero su opinión de que todo se resume a la suerte- “suerte” (¿1)” El astrofísico declaró que la ciencia prevé que muchos universos pueden ser creados espontáneamente de la nada – “nada”(¿¡) y que es cuestión de suerte “suerte”(¿¡) en cuál de ellos estamos.
Stephen, con 70 años de edad, paso la mayor parte de su vida en la eminencia de la desencarnación. A los 20 años fue diagnosticado con una esclerosis lateral amiotrofia, una rara dolencia degenerativa que paraliza los músculos del cuerpo sin, no en tanto, tocar las funciones cerebrales, que lo obligó a utilizar una silla de ruedas y un aparato para hablar. Aun mismo bajo el yugo de la descomposición muscular, que podría disminuirle la morfea vanidad, Stephen Hawking no aprendió a empequeñecerse sin perder altura, infelizmente! Con un carácter experimentado, infectado de insensata vanidad, encharcado por un endiosamiento académico, discurre sobre la “suerte2 para explicar el Universo. ¿Es deplorable tanta infantilidad espiritual!
Como no todo investigador es necio, vale citar un libro de significativa importancia científica, titulado La Partícula de Dios, publicado en los Estados Unidos, el físico León Lederman, ganador del Premio Nobel, en 1988, defendiendo la tesis de que Dios existe y está en el origen de todas las cosas. el desempeño de investigación del físico holandés, Willem B. Drees, autor del libro Más allá del Big Bang – Cosmología Cuántica y Dios – comprueba con nitidez que hay un empeño creciente por la investigación científica, fundamentado en la certeza de la existencia de Dios.
En el análisis sobre el Creador del Universo topamos con el atestado lógico y, científicamente, probado sobre Su esencia, cuando concluimos que todo aquello que no es obra del Hombre, lógicamente, tiene que ser obra de Dios, como elucidan los espíritus , hace más de 150 años. El físico americano Paul Davies, en su libro titulado Dios y la Nueva física, afirma, categóricamente, para martirio del obtuso Stephen Hawking,, quiera el o no. Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas. ¡Y punto final!
JORGE HESSEN
Nota:
(1) Homenaje al nombre físico británico Peter Higgs, que afirmó ser ese el agente que transformó en masa la materia expelida por el Big Bang hace 13;7 billones de años, permitiendo así el surgimiento de la vida material.
(2) Muchos historiadores y físicos atribuyen a la creación de la famosa formula que explica la relación entre masa y energía al físico italiano Olinto De Pretto, que, según especulaciones, desenvolvió la formula dos años antes que Albert Einstein, y que habría previsto su uso para fines bélicos y catastróficos, como el desenvolvimiento de bombas atómicas. A pesar de eso, fue Einstein el primero en dar al cuerpo a la teoría juntando los diversos hechos hasta entonces des conexos e interpretándolos correctamente.
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CASAMIENTO POR AMARGURAS
Una vida en común trae diversas situaciones, algunas veces antagónicas. Hay momentos de extremos pareceres, de una convivencia armoniosa y constructiva y, dada a la imperfección humana, muchos deslices pueden ocurrir, hiriendo al compañero.
Cuanto más tiempo juntos, mayor posibilidad de que algún día acontezcan algo como peleas, traiciones, malos entendidos, falta de respeto, etc. la madurez de la pareja se mide por la forma como se desenvuelven en la crisis.
La abierta expresión de los sentimientos principalmente la rabia, la comunicación clara de las divergencias y el consecuente aprendizaje puede fortalecer la relación, en vez de fragilizarla.
No es eso, sin embargo, lo que ocurre frecuentemente. Uno de los mecanismos que nos fue enseñado, desde la infancia, para defendernos del mal impuesto por el otro es encerrándonos en nosotros mismos y quedarnos murmurando, con tristeza, el hecho ocurrido y que nos causo sufrimiento. Al reflexionar sobre el hecho, la rabia contenida aparece de una u otra forma: deseo también dañar al otro y verlo sufrir para pagar lo que el nos hizo. Creemos, que así, vengándonos, alcanzaremos la paz. Ese es el proceso de la amargura. Cristalizamos el dolor provocado en nosotros en la otra persona y lo alimentamos, cerrando nuestro corazón y pensando obsesivamente en la maldad de nuestro ofensor.
El sentimiento de amargura, tiene algunos contenidos: el congelamiento de la rabia, el deseo de venganza y la pena de sí mismo. Tenemos muchos preconceptos con relación al odio y nos gusta engullirlo y vemos en eso una gran virtud. Esa manutención del odio por largos periodos nos da una compensación: la posibilidad de producir en la persona que nos ofendió el sentimiento de culpa y vergüenza, castigándolo así por el error cometido. Ya es una forma de implementar la venganza deseada.
La persona rencorosa tiene miedo de, al librarse de la amargura, provocar placer en el otro, aliviándolo de la tristeza. Esa forma de venganza es cruel, pues se basa en un raciocinio suicida. Yo quiero continuar sufriendo para que el otro sangre. Yo me mato para matar al otro. Yo pierdo mi alegría para amargar al otro. La auto consideración, fortalecida por pensamientos auto piadosos, como “yo no merecía eso”, “me tomo por bueno y de hierro”, “los buenos siempre pierden”, “Soy un jarrón roto que jamás será el mismo”, mantienen la permanencia de la culpa.
Lo contrario de la amargura es el perdón. La capacidad de perdonar es indispensable para quien desea una vida de paz y de felicidad. El perdón, más allá de garantizarnos salud tiene el don de por increíble que parezca, librarnos psicológicamente de aquellos que nos ofendieron. Si la amargura nos esclaviza al otro, el perdón abre nuestro corazón para la vida, quitando de nuestra vista al otro como centro de atención en nuestra existencia.
¿Por qué es tan difícil perdonar? Primeramente por imaginarnos que el beneficiado del perdón es el que nos agredió. Si el perdón es básicamente y únicamente parar de sufrir con los que nos hirieron, el gran ganador es nosotros mismos.
En segundo lugar, de manera también equivocada, aprendemos que perdonar significa pasar por alto lo que aconteció y fingir que no existió tal hecho generador de sufrimiento y por consecuencia, continuar con la misma relación anterior con el que nos perjudico. Perdón no es eso. no es olvidar, totalmente, los hechos. Perdón es parar de sufrir, más también aprender obviamente con lo ocurrido. Tanto es verdad que puedo elegir la relación que quiero tener con la persona perdonada. Perdón, sin aprender con la experiencia, la alineación.
La mayor venganza que puedo hacer a un enemigo, por ejemplo, es perdonar. En el sentido de no quedar preso a el, por la amargura, y vivir mi vida de manera alegre y feliz. Cuando alguien nos ofende, la persona ultima que debería referenciarnos en la vida seria ella.
En la amargura ella permanece direccionando nuestro corazón. Perdón es salir de la trampa de la tristeza y tomar nuevamente las redes del propio destino.
Portado por Marco Aurelio Rocha en marzo un sábado del 2011.
Traducido por: M. C. R.
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MEDIUMNIDAD CON ENTIDADES VICIOSAS
La travesía de la tumba impone al Espíritu singulares modificaciones… cada viajero en su camino, cada corazón con su problema…
El verdadero amor es la sublimidad en marcha a través de la renuncia. Quien no supiera renunciar a favor de la alegría del Ser amado, sin duda sabrá querer con entusiasmo y cariño, más no estará en condiciones de coronarse con la gloria del amor puro. Después de la muerte habitualmente aprendemos, con el sacrificio de nuestros propios sueños , la ciencia de amar, no según nuestros deseos, sino de conformidad con la ley del señor; madres obligadas a desamparar a sus hijitos para entregarlos a las pruebas que ellos necesitan, padres que se ven impelidos a cambiar los proyectos de protección de la familia, esposas constreñidas a entregar a sus maridos a otras almas hermanas, esposos que son forzados a aceptar la colaboración que se les ofrece a sus compañeras para hacer frente a la vida, contrayendo segundas nupcias y viviendo en el propio hogar que ellos tuvieron que abandonar… Todo eso lo encontramos en las cercanías de la Tierra. La muerte es una intimación al entendimiento fraterno… Y cuando no aceptamos tal desafió, el sufrimiento es la consecuencia ineludible que tenemos que pasar…
Cuando el amor no sabe dividirse, la felicidad no consigue multiplicarse.
En el caso de la mediumnidad torturada, hay mediúms que, aliviados de los vejámenes que reciben de Entidades inferiores, de inmediato reclaman su presencia y se religan nuevamente a ellas automáticamente, pese al propósito de ser liberados de las entidades espirituales, pues mientras no modifiquen sus disposiciones espirituales, creando el habito de nuevos y nobles pensamientos, se hallaran sometidos a un régimen de mutua esclavitud, en el que obsesores y obsedidos se nutren con sus energías recíprocamente. Temiendo la separación por los hábitos comunes y arraigados que los asoció, según los principios de afinidad, se alimentan con los fluidos enfermizos apegándose instintivamente. Millares de personas son así. Padecen enfermedades de variados matices, y a ella se adaptan por espíritu de comodidad y por no demandarles eso el menor esfuerzo. Se consideran desgraciadas y sufrientes, más con todo, cuando se les retira la molestia que les afecta se sienten vacías y extrañas, presentando síntomas e impresiones con los que evocan las enfermedades, haciendo que estas se expresen nuevamente bajo distintas manifestaciones contribuyendo así a sostener su condición de victima, en la cual se complacen. Esto acontece en la mayoría de los casos de obsesión. Encarnados y desencarnados se unen los unos a los otros ligados por una vigorosa fascinación mutua, hasta que ellos mismos renueven los objetivos de su vida mental. Es por ese motivo que en muchas ocasiones, los mayores dolores están llamados a actuar sobre los dolores menores con el fin de despertar en las almas depravadas ese género de sustituciones y reformar de lo inferior.
La Bondad Divina es tan grande que hasta nuestros sentimientos pocos dignos son aprovechados en nuestro propio bien. El servicio es incesante por todas partes, en la vigilia y en el sueño, en la vida y en la muerte….
La inercia es simplemente una ilusión y la pereza es una fuga que la ley castiga con las aflicciones que devienen de tal atraso.
Muchos hermanos, desencarnados, se apegan con desvarió a las sensaciones de la experiencia física, que los lleva a convivir con los encarnados temporalmente desequilibrados por las desagradables costumbres que los dominan, tal es el caso de los apegados al vicio del tabaco, del alcohol, de las drogas….
Lo que en la vida se comenzó, en la muerte se continua… Estos hermanos sitúan su mente en los apetitos más bajos del mundo, alimentándose con un tipo de emociones que los coloca en las cercanías de la animalidad. Pese a haber frecuentado santuarios religiosos, no se preocuparon en entender los principios de la fe que abrazaron, acreditando que la existencia debía ser para ellos el culto a las satisfacciones poco dignas y a la exaltación de los más astutos y los más fuertes. El llamado de la muerte los encontró en la esfera de los actos delictuosos y oscuros, y como es por Ley que cada alma reciba de la vida conforme aquello que da, no encuentran interés sino en los lugares donde puedan nutrir las ilusiones que les son peculiares, por cuanto en la situación en que se encuentran temen a la verdad y la abominan, procediendo como el mochuelo que huye de la luz.
En el Universo Infinito, hay mil procesos de reajuste, mediante los cuales se cumplen los designios del Señor, ellos se llaman: aflicción, desencanto, cansancio, tedio, sufrimiento…. Habiendo dolorosas reencarnaciones que significan una tremenda lucha expiatoria para estas almas aficionadas al vicio. La ceguera, la epilepsia secundaria, la parálisis, el idiotismo, la deformación del cuerpo desde el nacimiento y muchos otros recursos, que aunque angustiosos, son necesarios, pues actúan en beneficio de las mentes desequilibradas desde la cuna, en plena etapa infantil. En la mayoría de los casos semejantes procesos de cura brindan buenos resultados, dado su carácter de pruebas coactivas.
Las Entidades viciosas se valen de personas con las que son afines, estando en una perfecta comunión de fuerzas inferiores… Los recursos psíquicos, en tal o cual grado de desenvolvimiento son peculiares a todos, tanto el medio de locomoción o como la facultad de respirar, constituyendo fuerzas que el espíritu encarnado o desencarnado puede emplear para el bien o para el mal de si mismo. Ser médium no quiere decir que el alma esté favorecida por privilegios o conquistas hechas. Muchas veces es dado encontrar personas altamente favorecidas con el don de la mediumnidad, pero dominadas, subyugadas por Entidades sombrías o delincuentes con las cuales son sumamente afines, sirviendo al escándalo y a la perturbación en vez de cooperar con la propagación del bien. Por eso no basta la mediumnidad para la concretización de los servicios que nos corresponden. Precisamos de la doctrina del Espiritismo, del Cristianismo puro, a fin de controlar la energía mediumnica y disponerla a favor del perfeccionamiento espiritual a través de la fe religiosa, tal como controlamos a la electricidad en beneficio del confort humano.
La ley no nos confía problemas superiores a nuestra capacidad de solución. Las facultades medianimicas y la cooperación del Mundo espiritual surgen por todas partes. Donde hay pensamientos hay corrientes mentales, y donde hay corrientes mentales existe asociación. Y toda asociación es interdependencia e influencia reciproca. Es por eso que hay que procurar tener una vida noble, a fin de atraer pensamientos que nos ennoblezcan. Trabajo digno, bondad, comprensión fraterna, servicio a nuestros semejantes, respeto hacia la Naturaleza y oración, constituyen los medios puros para asimilar los principios superiores de la vida, porque damos y recibimos, en espíritu, en el plano de las ideas, según las leyes universales que jamás conseguiremos eludir.
La influencia del bien o del mal, en la esfera evolutiva en que nos hallamos, se extiende por todos lados y por todos lados registramos la existencia de facultades mediúmnicas que las asimilan, según la directriz feliz o infeliz, correcta o indigna en la que cada mente se ubica. Es por ello que estudiando la mediúmnidad en los santuarios del espiritismo con Jesús, observamos realmente una fuerza peculiar a todos los seres, la cual es de utilidad general si ella se halla bajo una orientación capaz de disciplinarla y conducirla hacia el máximo aprovechamiento en el bien.
La electricidad, que poco a poco, va transformando la faz del mundo. No basta poseer una poderosa catarata con un potencial de millones de caballos de fuerza. Es preciso instalar junto a ella la inteligencia de la usina para controlar los recursos, dinamizarlos y distribuir conforme a las necesidades de cada uno… Sin ello, la caída del agua será un cuadro vivo de belleza fenoménica, pero con un lamentable desperdicio.
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LEY DE DESTRUCCIÓN
Mercedes Cruz Reyes
EL sufrimiento es una ley de nuestro mundo. En todas las condiciones, en todas las edades, bajo todos los climas, el hombre ha sufrido y también ha llorado. A pesar del progreso moral alcanzado, millares de seres se inclinan aún bajo el peso del dolor.
El rico, como el pobre, sufre en su carne y en su corazón. Y desde todos los diversos puntos del planeta, la lamentación humana sube hacia el espacio. Aun en el seno de la abundancia, un sentimiento de abrogación, una vaga tristeza se apodera de las almas delicadas. Comprenden que la felicidad es irrealizable en la tierra y que solo luce con fugitivos relámpagos.
El hombre alimentado por la filosofía de la Espíritus sabe a donde va y conoce el porqué de sus males y la razón de ser del sufrimiento. Él entrevé el alborear de una nueva vida. Para medir los bienes y los males de la existencia; para saber lo que son la felicidad y la desdicha verdadera, hay que elevarse por encima del círculo estrecho de la vida terrena. El conocimiento de la vida futura y de la suerte que nos espera en ella nos permite medir las consecuencias de mis actos y su influencia sobre nuestro porvenir.
No se puede juzgar una cosa sin ver todo lo que de ella se deduce y por eso nadie comprenderá la vida si no se conoce su finalidad y sus leyes. Los padecimientos, al purificar el alma, preparan su elevación y su felicidad, en tanto que los goces de este mundo, las riquezas y las pasiones la debilitan y le proporcionan en la otra vida margas decepciones.
Los que sufren en su alma y en su cuerpo, los que son abrumados en la adversidad pueden levantar sus ojos al cielo, y esperar están pagando su deuda al destino y están conquistando su libertad. Los que se complacen en la sensualidad están forjando sus propias cadenas, acumulan nuevas responsabilidades que pesaran enormemente sobre sus días
El dolor, bajo sus formas múltiples, es el remedio supremo para las imperfecciones y para los achaques del alma. Sin él, no hay curación posible. Las operaciones dolorosas debuelben la salud y agilidad a nuestro cuerpo, el sufrimiento las humillaciones, la tristeza, la ruina nos sacuden el Espíritu debemos soportarlas con paciencia, de ello ha de brotar nuestra salud moral.
Solo la ignorancia de las leyes universales nos hace aceptar nuestros males con disgusto. Si comprendiésemos todos lo necesarios que son esos males para nuestro adelanto, si supiéramos saborear su amargura no nos parecerían una pesada carga. Todos odiamos el dolor, solo comprendemos su utilidad después que hemos abandonado el mundo donde el dolor ejerce su imperio.
En nuestra ceguera, maldecimos nuestras existencias oscuras, monótonas y dolorosas, solo cuando hemos discernido el verdadero sentido de la vida, comprendemos que esas vidas son preciosas e indispensables para dominar a los espíritus soberbios, para someterlos a esa disciplina moral, sin la cual no hay progreso alguno.
Exentos de males y preocupaciones, libres en nuestras acciones nos dejaríamos llevar por los arrebatos de nuestras pasiones, y por los impulsos de nuestro carácter. Lejos de trabajar en nuestro mejoramiento no haríamos más que añadir nuevas faltas a nuestras faltas pasadas, en tanto que, comprimidos por el sufrimiento en existencias humildes, nos acostumbramos a la paciencia y a la reflexión, nos proporcionamos esa única calma de pensamientos que nos permite oír la voz de lo Alto, la voz de la razón
En el crisol del dolor es donde se forman las almas grandes. Habiendo dado un repaso breve a lo que es el sufrimiento y la causa que lo provoca en nuestras vidas, vamos a hacer un estudio a la ley de destrucción donde el desespero, el dolor y el sufrimiento dañan a muchas vidas al mismo tiempo, son desgracias que afectan de una forma generalizada a muchos hombres a la vez y donde los seres inocentes sucumben a un mismo tiempo, siendo lamento para sus seres queridos o allegados que suelen murmurar! Como Dios consiente que estas desgracias ocurran ¡
Jesús en los instantes dolorosos aconsejó a sus discípulos, que se mantuvieran (los que estuvieran en el bien conducidos) en las alturas espirituales, sin abandonar la cooperación elevada que el Señor ejemplificó en la tierra; que hay consolidemos su posición de colaborador fiel, invencible, en la paz y en la esperanza, convencido de que, después del paso de los hombres de turbación portadores de destrozos y lagrimas, son los hijos del trabajo los que siembran la alegría, de nuevo y reconstruyen el edificio de la vida.
Hoy en día, como en otros tiempos siguen apareciendo desgracias y destrucciones muy lamentables, el hombre duda de Dios y de su existencia la falta de conocimientos les hace dudar y hablar así, los venenos mortíferos son inoculados por la política inconsciente en las masas populares.
La bajada a la tierra esta repleta de neblinas tremendas. Los lugares santos permanecen llenos de tinieblas abominables. Algunos hombres caminan al siniestro clarear de incendios. Se abona el suelo con sangre y lagrimas para la sembradura del porvenir, todos juzgamos con arreglo a lo que sabemos y los espiritas no podemos juzgar a la ligera estos desastres sabemos que no suceden porque si, es la medicina para el ayer defectuoso la que hoy nos ere el corazon, ella nos sana de las impurezas del pasado, donde sin control ni medida nos hicimos un gran daño con nuestra mala conducta y malos hechos y hoy luchamos en nuestra propia batalla con el único fin de conseguir un progreso que nos proporcionara un día la libertad, libertad que hoy esta mermada por las sombras y no puede elevarse porque está adherida al débito fructuoso y lucha incansablemente por liberarse de ese ayer nefasto, haciendo un hoy sacrificado y difícil para alcanzar un mañana mas libre y tranquilo.
Dios castiga a la humanidad con calamidades destructoras para hacerla adelantar con más rapidez. Lo que llamamos destrucción, no es más que una transformación, cuyo objeto es renovar y mejorar al hombre, por eso es preciso que todo sea destruido para que renazca y sea regenerado.
La destrucción es necesaria para la regeneración moral de los espíritus, así adquieren en cada nueva existencia un nuevo grado de perfección. Es preciso ver el fin de las cosas para apreciar los resultados, muchas calamidades a consecuencia del perjuicio que ocasionan son necesarias a veces para hacer que se establezca más prontamente un orden de cosas mejores y en algunos años. Lo que hubiese exigido muchos siglos.
Dios emplea otros medios para el mejoramiento de la humanidad, como es el conocimiento del bien y del mal pero el hombre no los aprovecha y por ello es preciso castigarle en su orgullo y hacerle comprender su debilidad. Durante la vida, el hombre lo refiere todo al cuerpo, pero después de la muerte piensa de distinto modo, la vida del cuerpo es poca cosa.
Un siglo de nuestro mundo es un relámpago en la eternidad, y los sufrimientos que llamamos de algunos mese o días no son nada: son una enseñanza que nos aprovecha en el porvenir. El Espíritu es el mundo real, preexistente y sobreviviente a todo. Los espíritus son los hijos de Dios y objeto de toda su predilección, los cuerpos son solo disfraces que sirven al Espíritu para aparecer en el mundo. En las grandes calamidades que diezman a los hombres, resulta lo que en un ejercito que, durante la guerra, ve sus vestidos gastados, rotos o perdidos. El general cuida más de sus soldados que de sus vestidos.
Si le damos importancia a ese vestido es porque no vemos y miramos esa vida en relación con el infinito.
Si pudiéramos elevarnos con el pensamiento, esas calamidades no nos parecerían más que huracanes pasajeros en el destino del mundo, pues a pesar de los males que ocasionan cambian el estado de una comarca y el bien que de ello resulta, no es apreciado con frecuencia más que por las generaciones futuras.
Las calamidades son pruebas que proporcionan al hombre ocasión de ejercer su inteligencia de probar su paciencia y resignación a la voluntad de Dios, y le pone en condición de desplegar sus sentimientos de abnegación, de desinterés, y de amor al prójimo, si no esta dominado por el egoísmo.
Al hombre le es dado evitar las calamidades por una parte pues muchas son consecuencia de su imprevisión y a medida que adquieren conocimientos y experiencia, pueden evitarlas, es decir, si sabe buscar sus causas. Pero los males que afligen a la humanidad los hay generales que pertenecen a los secretos de la Providencia y cuyos efectos afectan más o menos a todos los individuos. A estos el hombre no puede oponer más que resignación a la voluntad de Dios; pero estos mismos males aún pueden ser agravados más por la incurría humana.
El espiritismo nos explica perfectamente la causa de los sufrimientos individuales, como consecuencias inmediatas de las faltas cometidas en la existencia presente o expiación del pasado. Pero dado que nadie ha de ser responsable más que de sus propias faltas, nos son menos explicables las desgracias colectivas que abrazan a las aglomeraciones de individuos como a veces a toda una familia, ciudad o nación, raza, desgracias que comprenden así a los buenos como a los malos, a los inocentes como a los culpables.
Cada hombre reúne tres caracteres; el de individuo o ser en sí mismo, el de miembro de familia y el de ciudadano. Bajo cada una de estas fases puede ser, criminal o virtuoso, es decir, puede ser virtuosa como padre de familia y criminal al mismo tiempo como ciudadano y viceversa y de aquí las situaciones especiales en que se encuentra en sus existencias sucesivas.
Salvo algunas excepciones puede admitirse como regla general que los que en una existencia están unidos en una empresa común ha vivido ya juntos trabajando en el logro de lo que hoy resultan y que volverán a encontrarse juntos en el porvenir hasta que hayan expiado su pasado, o cumplido la misión aceptada.
Gracias al espiritismo comprendemos la justicia de las pruebas que no derivan de los actos de la vida presente, pues nos decimos que son el pago de deudas pasadas. En las pruebas colectivas suele ser igual, el inocente de hoy puede ser el culpable del ayer y si es castigado individual o colectivamente, es porque lo merece. Además, hay faltas del individuo y del ciudadano como ya hemos dicho antes y las expiaciones del uno no absuelven al otro pues toda deuda ha de ser pagada hasta él ultimo óbolo.
Las virtudes de la vida publica no son las mismas que las de la vida privada y el que es un excelente ciudadano, puede ser un mal padre, y aquel que es un buen padre de familia probo y honrado en sus negocios puede ser un mal ciudadano, haber atizado el fuego de la discordia oprimido al débil y manchado sus manos, con crímenes a la sociedad.
Estas faltas colectivas son las que expían colectivamente los individuos que a ellos han concurrido, las cuales vuelven a encontrarse para sufrir juntos la pena del talión, o tener ocasión de reparar el mal que han hecho probando su amor a la cosa, socorriendo y asistiendo a los que maltrataron en otro tiempo.
A menudo se renace en la misma familia para reparar culpas reciprocas. Se renace en el mismo centro, en la misma nación, en la misma raza, ya por simpatía, para continuar con los elementos que se han elaborado y proseguir trabajos empezados y que la brevedad de la vida, o las circunstancias no permitieron concluir.
La reencarnación en el mismo centro es la causa del carácter distintivo de los pueblos y de las razas pues mejorándose progresivamente, conservan, sin embargo, el matiz primitivo, hasta que el progreso los transforma completamente.
Los franceses de hoy son los de la Edad Media los de los tiempos druidicos, son los exactores y las víctimas del feudalismo; los que esclavizaron a los pueblos y han luchado por emanciparse, los cuales se haya en la Francia transformada, donde unos expían en la humillación el orgullo de raza, los otros disfrutan del producto de su trabajo.
Cuando se piensa en los crímenes de aquellos tiempos en que no existía respeto a la vida de los hombres y al honor de las familias, en que el fanatismo levantaba hogueras en honor a la divinidad, cuando se piensa en todos los abusos del poder, en todas las injusticias que se cometían con mengua de los más sagrados derechos naturales.
No hay duda de que hay familias, ciudades, naciones, y razas culpables; porque dominadas por el orgullo, el egoísmo, la ambición y la codicia, van por el mal camino y hacen colectivamente lo que aisladamente un individuo. Se ve que una familia se enriquece a expensas de otra, que un pueblo subyuga a otro pueblo llevando la desolación y la ruina y que una raza quiere anonadar a otra. He aquí porque hay familias, pueblos, ciudades y razas sobre las que pesa la pena del talión.
Para el espiritismo, la solidaridad es un hecho que descansa en una ley universal de la naturaleza, que enlaza a todos los seres del pasado, del presente y del porvenir, a cuyas consecuencias nadie puede esquivarse. Cuando todos los hombres conozcan el espiritismo comprenderán la verdadera solidaridad y en consecuencia la fraternidad verdadera. Luchar contra la adversidad es un deber, sufrir sin reaccionar ante los males de la vida seria una cobardía. Las dificultades que han de vencer los hombres ejercitan y desarrollan su inteligencia. Sin embargo, cuando los esfuerzos son superfluos, cuando se interpone en el camino lo inevitable, llega para el hombre la hora de la resignación.
Ningún poder puede lograr apartar del hombre las consecuencias de su pasado. Solo un loco puede tratar de luchar contra la naturaleza inmutable de las cosas, en tanto que el Espíritu sensato encuentra en el padecimiento un medio de reconfortarse y de fortificar sus cualidades viriles. El alma intrépida acepta los males del destino pero, con el pensamiento, se eleva por encima de ellos y hace de los mismos un pedestal para alcanzar la virtud.
Las aflicciones más crueles y más profundas cuando son aceptadas con la sumisión que supone el consentimiento de la razón y del corazon indica generalmente él término de nuestros males, el pago de la última fracción de nuestra deuda. El dolor reina siempre como soberano en el mundo, y, sin embargo, la voluntad divina ha graduado sus efectos.
La Naturaleza se encamina hacia un orden de cosas menos feroces, menos violentas. El sufrimiento se atenúa, los males espantosos, la peste, la lepra y el hambre permanentes en otros tiempos, casi han desaparecido. El hombre ha dominado a los elementos, ha aproximado las distancias y ha conquistado la tierra. La esclavitud ya no existe. Todo evoluciona y progresa.
Qué grande es para el alma resignada el momento de su partida, después de una vida dolorosa, mira a su pasado, vuelven a ver una especie de penumbra desprecios padecidos, lagrimas contenidas, gemidos ahogados los sufrimientos soportados estoicamente. Y siente soltarse con suavidad las trabas que la encadenaban a este mundo. Va a abandonar su cuerpo de barro, va a dejar muy lejos de sí todas las servidumbres materiales ha probado su abnegación, ha sacrificado, sus intereses a la verdad y al deber y ha bebido hasta el fin el cáliz purificador.
Ante este espectáculo; un júbilo celestial la penetra. Una última oración como un grito de alegría brota de las profundidades de su ser y sube hacia su Padre, hacia su Dueño. Los ecos del Espacio repiten ese grito de liberación al cual se juntan los acentos de los Espíritus que se aglomeran en multitud para recibirle.
Para elevarnos y progresar es para lo que nos reunimos y nos hemos esforzado en esta casa celeste, donde procuramos fermentar esa simiente que un día plantamos y que no debemos permitir que no de sus frutos y realice su camino para ello en estos momentos pensamos en Jesús nuestro Maestro y guía y, de pie sobre la tierra nuestro sostén, nuestra nodriza, nuestra madre, elevamos nuestra mirada hacia el infinito nos sentimos envueltos en la inmensa comunión de la vida; los efluvios del Alma universal nos penetra y hacen vibrar nuestros pensamientos y nuestros corazones; fuerzas poderosas nos sostienen, avivan en nosotros la existencia; por todas partes vemos radiar la bondad, el amor, la justicia; ¡oh Dios mío ¡ ¡ oh Padre nuestro! Fuente de toda sabiduría y de todo amor; Espíritu supremo cuyo nombre es luz; nosotros te ofrecemos nuestras alabanzas y nuestras aspiraciones; que ellas suban hasta ti como el perfume de las flores, como los embriagadores aromas de los bosques suben al cielo.
Ayúdanos a avanzar en la vía sagrada del conocimiento hacia una más alta comprensión de tus leyes a fin de queden nosotros se desarrollemos más simpatía, más amor para la gran familia humana. Nosotros sabemos que por medio de nuestro perfeccionamiento moral, que por medio de la realización, de la aplicación de la caridad y de la bondad a nuestro alrededor y en provecho de todos nos acercaremos a ti y mereceremos conocerte mejor, comunicarnos más íntimamente contigo en la gran armonía de los seres y de las cosas.
Ayúdanos a despojarnos de la vida material, a comprender, a sentir lo que es la vida superior, la vida infinita. Disipa la oscuridad que nos envuelve, deposita en nuestras almas una chispa del fuego Divino que reanima y abrasa a los Espíritus de las esferas Celestes.
¡Que tu dulce luz y con ella los sentimientos de concordia y de paz, se derrame sobre todos los seres!
¡Vibremos por la paz del mundo!
Oremos con fervor, para que la armonía sea en nosotros, que los espíritus tenebrosos no puedan retardar los trabajos por hacer en la casa que nos ha cobijado como seguidores del Maestro, que este nuevo año nos haga recaudadores de bienes celestes y nos permita desalojar de nuestro Espíritu imperfecciones que traban nuestro peregrinar en esta existencia.
Padre de amor, ilumina al hombre para que luche por conseguir la paz en el mundo, la esclavitud prodigada por toda la tierra se extinguió, la paz puede lograrse, eliminando las guerras, sensibiliza los corazones de los dirigentes de los pueblos para que unificados un día todos desdeñen las armas y los intereses que las producen y hacen que tantos hermanos nuestros sufran pruebas tan dolorosas.
Trabajo extraído de libros espiritas.
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FENÓMENOS ESPIRITAS Y SUS CONSECUENCIAS FILOSÓFICAS
Por Schutel Cairbar
Los hechos espiritas se manifiestan, hoy, en todas partes, ellos constituyen una voz que parte de todos los puntos del globo y repercute, de debilidad en debilidad despertando al hombre de la letárgica y animándolo a marchar, con valentía, por el camino de la espiritualidad que conduce a la Vida Eterna. Se puede decir que no hay una sola ciudad del mundo, una sola aldea, aun en los más lejos rincones del planeta, en que manifestaciones extraordinarias no se hayan verificado, con la admiración de unos, y mala voluntad y repulsa de otros. En los medios humildes, como en la alta sociedad, en las zonas científicas, como entre los elementos clericales, los fenómenos espiritas de carácter ostensivo constituyen la gran luz que viene a iluminar a los hombres el puerto de salvación. Ho hay una sola familia que no cuente un hecho “anormal” que le haya ocurrido.
Eso viene a probar que los fenómenos espiritas tienen un carácter verdaderamente providencial. Y no se puede explicar de otro modo esos hechos ostensivos, espontáneos, independientes de toda voluntad humana y de todos los poderes terrestres, hechos, digamos de paso, que señalan una inteligencia superior a las inteligencias de la tierra, llena de presión, de concisión y altamente científica.
Quien lea con atención los relatos de materializaciones, de manifestaciones, de aportes, de fotografías, testimoniadas por hombres como William Crookes, Russel Wallace, Oliver Lodge, Paul Gibier, César Lombroso, Ernesto Bozzano y cientos de otros sabios de responsabilidad moral y científica, que no puede negar el gran valor moral y científico de esas manifestaciones, fenómenos tan trascendentes que todos esos sabios unidos – físicos, químicos, fisiólogos, anatomistas, etc., son incapaces de producirlos en su mínima parte.
¿En vista de eso podrán esos hechos ser recibidos como ocurrencias simplemente anormales, sin una causa maestra que tiene intenciones superiores, determinativas para un fin moral y de alta relevancia espiritual?
Ciertamente no se puede concluir que un efecto inteligente deje de tener, a su vez, una causa inteligente y una intención cualquiera, digna de nuestra observación, de nuestro estudio y de nuestra meditación. Todos los fenómenos de la vida actual, aun los más rudimentarios, tienen una causa y un objetivo, como verificamos en la vida de los seres que pueblan nuestro mundo. No se enciende una luz sin que un factor no se mueva, un intermediario no aparezca y no se vea el fin para el cual esa luz se destina.
La fenomenología espirita, verificada en todas las épocas y en todos los países, por todas las generaciones que vivieron en este mundo, ha sido, en todos los tiempos, el principio básico de la fe que dignifica al ser humano.
Antiguamente, debido a la deficiencia de la inteligencia para juzgar las cosas espirituales, ella fue dirigida para la clase de cosas sobrenaturales , y los “expertos” que tomaron para sí la misión de guiar a los hombres la guardaron en la “urna de los milagros” para, más cómodamente, mantener su dominio sobre las masas.
Los filósofos y los sabios, asignado a una psicología retardada que había cristalizado todos sus métodos de enseñanza, no pudieron comprender el alcance de esos hechos que solo eran recibidos, religiosamente, por los hijos del pueblo.
Explorando la obra de los estudios fisiológicos, aunque desde tiempos pasados los fenómenos psíquicos tuviesen larga extensión, quedamos con la oscuridad sobre la existencia o no existencia del alma, lo que prueba que la antigua psicología no ofrecía a los sabios de entonces los elementos precisos para la resolución del mayor de todos los problemas que debe resolver la suerte del destino humano.
Fue preciso que nuevas mentalidades viniesen a desbravar el campo del Animismo, obligando, después, a las barreras de lo sobrenatural y del misterio, para que la luz irradiase en los horizontes, y un nuevo método de estudio de esa creación de la Psicología Experimental, que extendió su área a las regiones inexploradas del alma humana, en esta fase de la vida, alargando su acción al mundo ultrasensible que nos rodea y para donde tendremos que ir.
Y, de ese estudio experimental, se llegó a la conclusión de las intenciones morales y científicas de los fenómenos psíquicos, base fundamental del Animismo y del Espiritismo, que se hallan en intima ligación con todas las ciencias, dándoles un cuño superior de progreso, completándolas con las nuevas verdades que vienen a quitarles las dificultades en las que se hallan, para resolver ciertos problemas, cuya oscuridad veda su acción progresiva en la perfección de las gentes, en la evolución de todos los conocimientos que deben constituir y proporcionar el bienestar de los pueblos. Ofreciendo a todos las insignias inconfundibles de alta Moral Cristiana, con todas las Enseñanzas filosóficas de su Instituidor, los fenómenos espiritas, parte integrante de la Revelación sobre la cual Jesús dijo haber fundado su Iglesia, son, de hecho, las demostraciones claras, legibles y palpables de la Inmortalidad, única base verdadera de Fe, de Amor y de Sabiduría.
Sin los hechos, no hay religión, ni ciencia que pueda prevalecer. A la química se pide reacciones; a las matemáticas, números, leyes de equilibrio. Para merecer el nombre de ciencia, es preciso que se demuestre esta o aquella con pruebas positivas.
Los fenómenos psíquicos, no hay, absolutamente, duda, echan mano de la luz que ilumina la verdad que salva. Solo por ellos, nos podemos convencer de la sobrevivencia espiritual, ósea, de la sobrevivencia individual y, consecuentemente, de nuestros deberes para con nuestros semejantes y para con Dios.
Las consecuencias filosóficas de los hechos espiritas nos traen, como contribución de progreso y bienestar, leyes olvidadas por los hombres y destinadas a establecer en la Tierra el reinado de la Fraternidad, bajo la Paternidad de Dios.
No quieran nuestros adversarios desviar los objetivos de la Fenomenología Espirita, atribuyéndoles teorías malsanas que no sean coherentes con sus hechos.
Acuérdense bien que todas las teorías aventadas para dar explicaciones de los fenómenos caerán por tierra por insostenibles.
“Los hechos son persistentes” – como dijo el Profesor. Lombroso y, cara a los hechos, el investigador perspicaz e inteligente ha de verificarlos de naturaleza anímica y de naturaleza espirita, más, sean unos o sean otros, ninguna explicación pueden tener, sin la existencia del alma y de su sobrevivencia a la muerte del cuerpo carnal. Esa es la verdad que nadie, con buenos fundamentos, osara contestar.
Publicado en la RIE en Julio de 1934
Traducido Por: M. C. R.
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LUTO E INTERNET, UNA REFLEXIÓN ESPIRITA CRISTIANA
Casi todo lo que hace algunos años era almacenado en el medio físico es ahora archivado en computadoras, sean los emails (subtítulos de las tradicionales cartas), fotos, videos u otros tipos que tal vez ni existen sin la web. Actualmente es natural poseer una “identidad” en Internet – un perfil en el Twuitter; en el Facebook, en el buz o en el bloc. Un fenómeno intrigante ha surgido en ese ambiente habitual: el homenaje póstumo, ósea, una manera de reconocimiento y felicitación realizada posteriormente a la muerte de un internauta.
Algunos murales en el mundo de Internet se han convertido en monumentos a los finados. Se escriben mensajes de condolencia para la familia. Los comentarios csi siempre son sencillos. Se destaca que para algunos parientes de los fallecidos de la red son muy positivas las manifestaciones de cariño, por tratarse de un lugar que para “siempre” van a ser extinguidos. Hay quien compara esos avisos como visitas al cementerio. Creen ser así, muy bueno en el túmulo, un lugar virtual donde el desencarnado ya estuvo y dejó un poco de su esencia.
Surgió un punto curioso: cuando desencarnamos, quien utilizará nuestros datos? ¿Qué nuevos elementos serian esos? ¿Será que nuestra “identidad virtual” permanecerá congelada en un omnipresente sin futuro? Hay quien afirma que existen hoy más de 5 millones de fallecidos en la red social. ¿Qué adviene con el espolio digital después que un internauta desencarna? ¿Será que los datos (perfiles) de ellos, mantenidos en las redes sociales de internet, puede alterar el luto de los parientes?
Para algunos estudiosos, la permanencia en internet de una parte de la identidad virtual de la persona muerta altera un poco la forma como lidiamos con la muerte. Las funcionalidades de las redes sociales ganan otros significados: un espacio para troca de mensajes y links vira un espacio de homenajes póstumos y hasta de conversaciones transcendentales.
El luto (1), sea virtual o real, puede variar mucho dependiendo de las personas, del tipo de muerte y de la cultura, más que el camino más común es entender que la persona partió y redefinir la vida con la ausencia del ente querido. Una de las teorías más consagradas para elucidar la reacción humana durante el luto es la de los “cinco etapas”, desarrollada por la psiquiatra suiza y reencarnacionista Elizabeth Kübler-Ross, en 1969, según Kübler-Ross, hasta superar una perdida, las personas en lutadas àsan por fases sucesivas de negación, rabia, negación, depresión y aceptación. Esa teoría está hasta en la cultura popular. Fue un tema de un episodio reciente del serial americano Anatomía de Grey y se desempeñó como contenido ilustrativo para demostrar el funcionamiento del nuevo dispositivo de Apple, el IPAD.
Tal vez, en razón de la imponderable vida virtual, los estudios recientes señalizan que hay otras maneras de lidiar con la “partida” de quien amamos. Cerca del 50% de enlutados desenvuelven graves dificultades que afectan a la convivencia social, posiblemente porque el “aceptar perdidas” , especialmente aquellas referentes a los sentimientos es enormemente complejo y trabajoso para tales personas.
¿Si el luto no es esencialmente tan insoportable como se concebía y si la mayor parte de los enlutados consiguen suplantar bien una “perdida” porque razón algunas personas no consiguen superar el trauma? Pues el 15% atraviesan años sobreviviendo como en los primeros y más complicados periodos del luto. Esas personas no consiguen retomar la vida. rinden culto al dolor, en una especie de luto crónico, llamado por los psiquiatras de “luto patológico” o “luto complicado”. En las muertes traumáticas, como accidentes, suicidios, asesinato, puede haber una fase de negación más prolongada; la culpa y la rebeldía pueden aparecer con más intensidad.
Transportando el sentimiento para la familia, el luto puede provocar crisis domésticas, pues exige la tarea de renuncia, de excluir e incluir nuevos papeles en la escena familiar. Se percibe entonces que ahí existe una confusión, pues esa crisis puede estancar el desenvolvimiento de los parientes, factor que puede definir el proceso de un luto crónico colectivo.
Sigmund Freud, en “luto y Melancolía”, nos remite a ponderaciones razonables sobre el desencadenar patológico de la “perdida” afectiva por la desencarnación. Entre otras tesis, el padre de la psicoanalista asegura que el luto es la respuesta emocional benéfica, adecuada para el hecho de la “perdida”, ya que hay necesidad de reconocer el enlutado la muerte como evento, como realidad que se presenta y que y que, naturalmente, suscita constreñimiento. El luto nos coloca ante del hecho, nos ofrece condiciones de obtener dentro de nosotros mismos ese impulso frente al que nos origina ansiedad; el es, consecuentemente, una manera desorganización psíquica.
Freud afianza que en la melancolía el enlutado se identifica con el muerto y, al deparar con esa “perdida”, la persona entiende que parte de ella también está yendo; hay una identificación patológica con el “fallecido”. Vemos entonces que en el luto melancólico hay lo que Freud llama de estado psicótico, en el que el ego no soporta esa ruptura y adolece gravemente.
Para nosotros espiritas, la muerte tiene otro significado, sobre todo para los que aquí permanecen. Tenemos conciencia de la inmortalidad, de la vida más allá del túmulo. Allan Kardec nos remite a Jesús y como con el Meigo Rabí certificamos que el fenómeno de la muerte es totalmente diferente. “En el túmulo de Jesús no hay señal de cenizas humanas. Ni pedrerías, ni mármoles lujosos con frases que indiquen allí la presencia de alguien.
Cuando los apóstoles visitaron el sepulcro, en la gloriosa mañana de la Resurrección, no había ahí ni luto ni tristeza. Allá encontraron un mensajero del reino espiritual que les afirmo: no está aquí. Los siglos se desvanecen y el “túmulo [de Jesús] continua abierto y vacio, hace más de dos mis años” (2)
Siguiendo, pues, con Cristo, a través de la lucha de cada día, jamás encontraremos la angustia del luto por causa de la muerte de la persona amada, y si la vida incesante.
Jorge Hessen
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¿QUE ES REALMENTE LA ORTODOXIA?
Por Lilia do Canto
Si usted, por pereza o falta de tiempo, hasta ahora no leyó nada sobre la ortodoxia espirita y aun mismo así intenta combatirla, sin saber lo que es, este dialogo va a esclarecerlo. Pido que tenga la mente abierta y aleje sus propias conclusiones, sin dejarse llevar por lo que oyó hablar o por lo que piensa la mayoría.
Dialogo 1: Astrónomo y astrologo
Astrónomo: Entonces, ¿qué has hecho en la vida?
Astrólogo: en los últimos años he estudiado astronomía.
Astrónomo: ¿En serio? ¡Yo también! Mañana voy a dar una charla sobre los púlsares e…
Astrólogo: también voy a hacer una conferencia!
Astrónomo: ¿sobre el qué?
Astrólogo: a los niños del signo de Géminis.
Astrónomo:¡pero eso no es la astronomía!
Astrólogo: ¿muchos astrónomos piensan así, pero sabes por qué? Es que algunos tienen la mente muy cerrada, no aceptan nuevas ideas. Eso se llama intolerancia y es una falta de respeto.
Astrónomo: yo no falto al respeto de su profesión. Usted, al contrario, es el que está confundiendo la astronomía con la astrología.
Astrologo: lo que importa es la caridad. Y en el momento que usted excluye a la astrología de sus estudios, está faltando al amor, pues está siendo irrespetuoso. ¿Ustedes los astrónomos creen que son los únicos dueños de la verdad? ¿Cómo podrán progresar sin aceptar a los otros grupos?
Astrónomo: ¿Y como nosotros podremos progresar aceptando cualquier idea de cualquier grupo, sin verificar ninguna? Nosotros tenemos métodos para saber si una afirmación es verdadera o no. Si algo no está dentro de ese método y mezcla especulaciones con el misticismo, no es aceptada. Punto. Yo no preciso decir a las hijas de la astrología, porque es que usted trabaja. Usted puede continuar con sus creencias, más no quiero faltar al respeto, más no confunda con mi trabajo.
Astrologo: ¿Cuál es el problema de errar en un pequeño detalle? Yo solo dije que los signos eran de la astronomía, todo bien, yo erre, más no precisa hacer un discurso, eso no tiene importancia.
Astrónomo: es por esos pequeños detalles que se crean grandes confusiones. Cada uno dice lo que cree, más si no tiene la certeza, se lo queda para sí mismo. Luego, todo el mundo piensa erróneamente. Quien intenta esclarecer a las personas, es llamado intolerante, dueño de la verdad. Y no huya de la discusión, usted debe responsabilizarse por lo que dice. ¿Quién comenzó hablando de eso? usted. Y, si fuera de su interés, puedo mostrar como la astrología es errónea.
Astrologo: no, no quiero saber lo que usted tiene que decir. ¿Y usted sabe el por qué? Porque usted olvidó una de las máximas de la caridad: BENEVOLENCIA PARA CON LOS DEFECTOS DE LOS OTROS Y PERDON. Usted no acepta que piensen diferente a como usted piensa. Mi opinión es esta: astrología y astronomía no tienen diferencia.
Astrónomo: eso no es cuestión de opinión. O es, o no es, y la verdad es que tiene mucha diferencia.
Astrologo: ¿Está viendo como usted no acepta las ideas diferentes? Usted solo sabe criticar todo. Espero que usted un día cambie y sepa ser HUMILDE. Usted no merece mi atención, puede continuar hablando mal de la astrología, más no me va a convencer.
Astrónomo: usted ni oye lo que yo estoy diciendo.
Astrólogo: no voy a escuchar nada. Si quiero yo continuo con mis signos y símbolos, no importa si usted hace otro discurso, ya es una falta de respeto cuando usted excluye la astrología de su ciencia. ME VOY, GRACIAS.
¿Ven ustedes alguna similitud de esto con el Movimiento Espirita Brasileño de hoy en día?
Dialogo 2: Espirita y místico
Místico: ¿Es que ese dialogo del astrónomo y el astrologo tiene que ver algo con el Espiritismo?
Espirita: simplemente, la astrología es para la astronomía así como la alquimia o misticismo está para el Espiritismo.
Místico: hayo injusto llamar a las obras de los médiums famosos, como Chico Xavier, de misticismo. Ellas son grandes complementos de la codificación.
Espirita: el error esta cuando ellas son vistas como verdades absolutas. Por ejemplo: en la codificación, los espíritus dicen que mitades eternas no existen, pues no hay determinismo, o sea, no hay almas gemelas. Más Emmanuel dice que si existen. En la codificación, las informaciones pasaron por el crisol de CUEE. Y en el libro de Emmanuel es apenas una opinión individual, aun misma así las personas prefieren creerlo.
Místico: ¿Si Emmanuel es una opinión individual, porque la codificación también no lo es? ¡No estoy entendiendo. Eso es fanatismo, pues Kardec no es el dueño de la verdad!
Espirita: la codificación no es de Kardec. El recopiló las informaciones de varios espíritus, de varios médiums, de lugares diferentes. Es el CUEE, Control Universal de la Enseñanza de los Espíritus. Un método para averiguar cualquier información venida de los espíritus. Ninguna comunicación mediúmnica es perfecta, y la mayor parte de las veces es animismo (viene del propio médium, sin el saberlo). Por eso, con varias comunicaciones, aumentan las probabilidades de ser verdaderas. Kardec te lo explicar mejor.
Allan Kardec: […] las revelaciones que cada uno pueda recibir tendrán carácter individual, sin cuño de autenticidad; que deben ser consideradas opiniones personales de tal o cual espíritu y que el imprudente podrá aceptarlas livianamente como verdades absolutas[…]
[...] La concordancia en lo que enseñen los espíritus es, pues, la mejor comprobación. Importa, no en tanto, que ella se de en determinados condiciones. La más débil de todas ocurre cuando un médium, a solas, interroga muchos Espíritus acerca de un punto dudoso. Es evidente que, si el estuviera bajo el imperio de una obsesión, o trabajando con un Espíritu mistificador, este le puede decir la misma cosa bajo diferentes nombres. Tampoco habrá garantía alguna suficiente en la conformidad que presente o que se pueda obtener por diversos médiums, en un mismo centro, porque pueden estar todos bajo la misma influencia.
Una sola garantía seria existe para la enseñanza de los Espíritus: la concordancia que haya entre las revelaciones que ellos hagan espontáneamente, sirviéndose de gran número de médiums extraños unos a otros y en varios lugares. [...]
Místico: ¿Más como el Espiritismo puede progresar si la única verdad está en los libros que fueron escritos en el siglo pasado?
Espirita: ¿Quién dice eso? Hoy en día casi no hay investigación, pues como consideran al Espiritismo una religión, y en religión nadie investiga no es el único. Hay ni hay averiguación, de la verdad, todo queda en la misma. Y fue a causa de eso que fue creado el NEFCA, Núcleo Espirita de Filosofía y Ciencias Aplicadas, donde están haciendo nuevas investigaciones sin el misticismo impregnado en el MEB (Movimiento Espirita Brasileño). Más es claro que la NEFCA no es el único. Hay grupos que estudian también la Doctrina espirita. Más allá cualquier grupo puede hacer eso, desde que no haga una mezcla como la mayoría de los grupos. Pues la mayoría está más preocupada en crear estatuas de Chico Xavier, vender camisetas “Nuestro Hogar” y esparcir el falso Espiritismo por el mundo. Por eso hay muchos que están haciendo de todo por esclarecer a las personas.
Místico: todo bien, más no entendí cuando usted dijo que el espiritismo no es religión: ¿Es verdad?
Espirita: me muestra un trecho de la codificación donde diga que el espiritismo es religión. Nosotros no tenemos cultos, ni santos, ni velas, ni símbolos, ni palabras sagradas, ni jerarquías, ni sacerdotes, ni rituales, ni rezos, ni simpatías, ni nada. No voy a entrar de lleno en ese asunto ahora, el objetivo aquí es que usted sepa lo que realmente es el Espiritismo ortodoxo, y si quiere saber más sobre eso basta echar una pesquisada por internet.
Místico: Más la mayoría de los espiritas piensa diferente.
Espirita: por eso yo dije: no va por la mayoría, ni por la minoría, va por sí mismo. Más allá, hay personas que hasta concuerdan con la ortodoxia espirita, más se mantienen en silencio, por el miedo a ser excluidas. Más para convencer a alguien de una idea, con certeza el camino no es fácil, más no divulgar una idea por causa de eso es cobardía usted fue una excepción por haberme escuchado, pues la mayoría cierra oídos y dice que queremos ser dueños de la verdad. ¿Y usted qué piensa? ¿Sera que usted cambio de forma de pensar al respecto, o va a continuar con los mismos pensamientos?
Traducido por: M. C. R.
Permito poner aquí mi pequeño comentario al respecto: (Merchita)
Realmente nadie posee la verdad de todo, pero si el poder de aplicarse en la Verdad de Cristo que es el camino la verdad y la vida, mientras tanto, respetemos opiniones, si estas nos inducen al bien, lo malo, rechacemos -lo venga de quien venga.
Y Chico XAVIER ha hecho un buen trabajo, si en algo se equivocó, errar es de humanos. Puesto que la verdad de todo solo la posee Dios, que nos la va dosificando conforme vamos teniendo ojos para ver y oídos para escuchar.
Estudiemos la Codificación, y tratemos de ser cada día mejor, como decía Kardec, aunque el Espiritismo no fuese una verdad, merece la pena dejarse conducir por el, porque no existe ninguna filosofía capaz de hacer como la Doctrina espirita, al hombre, un verdadero hombre de bien. (Dicho con mis torpes palabras)
A la medida de nuestros conocimientos será nuestra responsabilidad ante las cosas, crezcamos para Dios, y la luz se irá haciendo en todas las cosas, al principio todo nos parece confuso, dudoso, pero a medida que con la experiencia recorres el camino, vas descubriendo mayor visión de la realidad.
Por eso procuremos ser verdaderos hombres de bien, puesto que la Doctrina espirita nos dice, que todos los caminos llegan a Dios si el hombre es un verdadero hombre de bien.
Todo va en función de la intención con que se hacen las cosas. Y si nuestro deseo es hacer el bien, no nos perderemos.
Merchita
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EL ESPIRITISMO Y LA FAMILIA CONTEMPORÁNEA
DESAFÍOS Y REFLEXIONES
Estamos en la era de la alineación, de la soledad y de las uniones frágiles, y eso ha facilitado la destructuración de la familia. Vivimos dominados por un grave fenómeno: el alineamiento en masa. En esas circunstancias las personas son extrañamente ajenas a los fenómenos hodiernos que las rodean; son bloqueadas mentalmente de mayor reflexión o sensibilidad social; consideran dispensable cualquier tipo de ejercicio mental o espiritual; se alegran en dirigir todos los empeños de sus vidas al ocio, al placer y divertimiento. Viven el fenómeno de la sustitución del Ser por el Tener. La necesidad de espiritualización está siendo sobrepujada por el vicio en la diversión. Entretenimientos que giran casi siempre en torno del erotismo y violencias. Cuando los valores cristianos pierden significado, aguzamos el egoísmo y destrozamos la felicidad.
La familia se viene transformando a través de los tiempos, acompañando a los cambios religiosos, económicos y socio-culturales del contexto en que se encuentran injeridas. En la actualidad hay nuevas formas de relacionamiento afectivo tornando muy compleja la acepción para el termino familia. Entre el enamoramiento, el noviazgo y el casamiento hay innumerables posibilidades de relacionamiento que ni siquiera constan en el diccionario.
Existen familias con una estructura de padres mono parentales o padres solteros, tratándose de una variación de la estructura nuclear tradicional debido a los fenómenos sociales, como el divorcio, óbito, abandono del hogar, relaciones extraconyugales o adopción de criaturas por una sola persona. Existen también las denominadas familias alternativas, siendo ellas las familias comunitarias y las familias homosexuales. En este último caso, existe una ligación homoafectivas que puede incluir a niños adoptados o hijos biológicos de uno o ambos cónyuges.
Históricamente, el casamiento comenzó a recibir atención en la antigua Roma, donde se hallaba perfectamente organizado. Inicialmente había la confarreación, casamiento de la clase patricia, correspondiendo al casamiento religioso. El termino “familia” es derivado del latín fámulas, que significa “esclavo doméstico”. Este termino fue creado en la Antigua Roma para designar un nuevo grupo social que surgió entre las tribus latinas, al ser introducías a la agricultura y también esclavitud legalizada. En el derecho romano clásico la “familia natural” y basada en el casamiento y en el vinculo de la sangre, constituida apenas de los cónyuges y de sus hijos, teniendo por base el casamiento y las relaciones jurídicas de el resultantes.
Con la caída del imperio romano y el surgimiento de la era medieval, la familia es desfigurada, instante en el que los hijos son entregados a la Iglesia y al señor feudal, combatiendo por siglos el caminar de la humanidad. “A los enciclopedistas fue reservada grandiosa misión de, establecer los códigos de los derechos humanos, reestructuraron la familia en bases de respeto para la felicidad de las criaturas. (1)
Con la Revolución Industrial, se tornaron frecuentes los movimientos emigratorios para mayores ciudades, construidas alrededor de los complejos industriales. Esas cambios demográficos originaron el estrechamiento de los lazos familiares y las pequeñas familias, en un escenario similar al que existe hoy en día. Con la Revolución Francesa surgieron en el Occidente los casamientos laicos (solo por lo civil). Sobre eso, rememoraremos que el casamiento no es adverso a la ley de la naturaleza: todo lo contrario: “Es un avance en la marcha de la humanidad.” (2)
El hombre es un ser social, monógamos por naturaleza, generalmente solamente se realiza cuando comparte las necesidades y las aspiraciones en la coyuntura elevada del hogar. ¿Más que es el hogar? No puede ser configurado como la construcción material, para abrigar a los que ahí residen, Esto es debido a que el hormigón, ladrillos, techo, muebles y las fundaciones son la residencia. La casa, sin embargo, son la renuncia y la dedicación, el silencio y el celo que se admiten a aquellos que se les permiten empate en el grupo familiar. Y la familia, más que el resultante consanguíneo, son los ideales, los sueños, las luchas, los sufrimientos y las tradiciones morales elevadas.
En la actualidad gran amenaza se cierne sobre la estabilidad de la familia, y cuando la familia es amenazada, por cualquier razón, la sociedad pierde la dirección y la paz. La dialéctica materialista, los hodiernos conceptos y promociones sensualistas, han investido contra la organización familiar, dilacerando al matrimonio (monogamia) y sugiriendo el amor libre (poligamia promiscúa)
“El mayor número de parejas humanas está constituido de forzados, las esposas.” (3) “En la familia, cuando uno de los cónyuges se desvía para una relación extraconyugal, la tarea es de luchas y penosas lágrimas; sin embargo, según Emmanuel, “en el sacrificio, toda alma (victima) se santifica e ilumina.” (4) se advierte que el Espiritismo esclarece a los aventureros que “no escapará de las ecuaciones infelices de los compromisos sentimentales, injustamente menospreciados y que invariablemente rescatará en tiempo hábil, parcela a parcela, por la contabilidad de los principios de causa y efecto.” (5)
Algunos autores clasifican el casamiento como: “accidentales (por efecto de atracción momentánea, precipitada y sin cualquier ascendente espiritual); como prueba (reencuentro de almas para el reajuste); de sacrificio (reencuentro de almas iluminadas con almas inferiores, con el objetivo de redimirlas); afines (reencuentro de almas amigas); transcendentes (reencuentro de almas que se buscan para realizaciones inmortales.” (6)
En este contexto, urge mejorar los contactos directos e indirectos con los padres, hermanos, tíos, abuelos y demás parientes, a fin de que la vida no venga a cobrarnos nuevas y más enérgicas experiencias en próximas encarnaciones. Hasta porque la familia es la célula madre de la sociedad, y cual seria, para la vida social, “el resultado del relajamiento de los lazos familiares, sino el agravamiento del egoísmo?” (7)
Algunos datos muestran un aumento del número de separaciones y una caída acentuada del número de registros de casamiento. La explicación puede ser la inserción maciza de mujeres en el mercado del trabajo, proporcionándoles mayor independencia, bajo todos los aspectos. Ella, la mujer, debe conciliar el papel de madre y esposa, algunas veces, dejado un poco de lado.
Todo grupo familiar necesita de apoyo religioso (evangelio) para alcanzar el equilibrio moral. No se debe permitir que la competición de la pareja, la búsqueda del status, del dinero y de los destaques sociales roben el equilibrio que la felicidad de la familia requiere. Como si no bastasen tantos óbices, hay muchas familias viviendo múltiples agresividades, influenciadas por la televisión, en cara a la violencia que es diariamente vinculada por los noticiarios, por los documentales, por los filmes, por las torpes novelas y por los programas de auditorio (cada vez más oscuros de valores éticos). Los familiares asimilan, subliminarmente, esas informaciones y, en lo cotidiano, reaccionan, violentamente, ante los desafíos de la vida o delante de las dificultades de la vida cotidiana.
Están los que ven en el cónyuge una verdadera prueba de paciencia, porque los santos no se cruzan. Más la familia es la base de los reflejos agradables o desagradables que el pasado nos devuelve. Y no está de más recordar que el hogar no existe para la contemplación egoísta de la especie, aunque sí “para santuario donde, algunas veces, se exige renuncia y el sacrificio de una existencia entera.” (8)
Sobre la educación de los hijos, recordemos que los padres espiritas “deben conducir enérgicamente a los hijos para la evangelización espirita, pues, cualquier indiferencia en ese particular, puede conducir a la criatura a los prejuicios religiosos de otro, al apego del convencionalismo, y a la ausencia de amor a la verdad.” (9) Desde los primeros años, debemos enseñar a los hijos a huir del abismo de la libertad, controlándoles las actitudes, puesto que esa es la ocasión más propicia para la edificación de las bases de una vida.
Coincidentemente, o no, los jóvenes más agresivos son aquellos que tuvieron extremada libertad en la infancia y fueron poco estimados por los padres, se sintieron rechazados en el grupo familiar o se consideraron poco atrayentes (baja autoestima) .¿Más cuando los hijos son rebeldes e incorregibles, impermeables a todos los procesos educativos, como debemos educarlos? Ahora, “después de mover todos los procesos de amor y de la energía en el trabajo de la orientación educativa es justo que sin discontinuidad de la dedicación y del sacrificio, esperemos la manifestación de la providencia divina para el esclarecimiento de los hijos incorregibles, comprendiendo que esa manifestación debe llegar a través de dolores y de pruebas acerbas, de modo a sembrar (en los hijos), con éxito, el campo de comprensión y de sentimiento.” (10) el dolor tiene posibilidades desconocidas para penetrar los espíritus, donde la linfa del amor no consiguió brotar.
En ciertas circunstancias de la vida, se hace menester que estemos revestidos de suprema resignación, “reconociendo en el sufrimiento que persigue a nuestros hijos la manifestación de una bondad superior, cuyo buril oculto, constituido por sufrimientos, remodela y perfecciona con vistas al futuro espiritual. “ (11)
En el grupo familiar tenemos los vínculos de ascensión y exaltación que ya conseguimos tejer, por intercesión del amor vivido, más también tenemos “las las cadenas de la vergüenza y el asco, en la que recogemos, de nuevo, los clichés inquietantes que nosotros mismos plasmamos en la memoria del destino y que necesitamos deshacer, a costa de trabajo y sacrificio, paciencia y humildad, recursos nuevos con los que haremos nueva producción de reflejos espirituales, susceptibles de anular los efectos de nuestra conducta anterior, conturbada e infeliz.” (12)
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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CELADAS
ASEVERA ANTIGUO REFRÁN QUE SOLAMENTE LOS LOBOS CAEN EN LAS trampas para lobos.
En la trayectoria humana a favor del desenvolvimiento moral e intelectual, el Espíritu, no pocas veces, enfrenta dificultades bien urdidas, en las cuales cae de manera irreversible, comprometiéndose por largo tiempo…
Constituyen pruebas a la resistencia moral de todo jornalero que se aprimora a través de experiencias en su evolución.
Nadie que desempeñe funciones o papeles relevantes que no sea sorprendido por esos mecanismos peligrosos que les ponen a prueba la capacidad mental y las resistencias morales.
Sutiles algunas veces, se presentan con dorados atractivos que nos seducen y terminan por envilecer el carácter de quien acepta la invitación.
En otras ocasiones, surgen inesperadamente, amenazadoras y voluptuosas, sorprendiendo y obligando a las víctimas a capitular, inermes, interrumpiendo el ritmo ideal, de la conducta, del trabajo al que se afervoran.
Algunas anuncian favores y glorias fascinantes que atentan a la sensibilidad emocional, llevando a pasiones de afectividad enfermiza…
Otras innumerables veces asumen el odioso aspecto de animosidad y de la persecución inclemente y gratuita, que termina por desestructurar a aquel que padece el cerco.
Normalmente, se hacen insinuantes y agradables, sin aparente malicia ni macula, culminando por el envolvimiento de aquel que se permite fascinar por el cebo de que se revisten.
Es Semejante a lo que ocurre con los insectos cogidos en las redes brillantes de la tela de araña que los acecha, con el fin de devorarlos después, logra el éxito en razón de los hilos viscosos y de apariencia inocente que retienen a las presas incautas, imposibilitadas de cualquier forma de liberación.
Existen las trampas licenciosas, vulgares, insensatas, en las que muchos corazones gentiles y dóciles se enredan, complaciéndose irresponsablemente en el comportamiento que se torna chulo y perturbar.
Otras diversas son refinadas y trabajan la presunción del individuo invigilantes, apartándolo de la convivencia social sana que parece asfixiarlo, aislándolo en la alineación de la falsa autosuficiencia….
Las celadas constituyen recursos perturbadores durante la experiencia humana, y tiene la finalidad de proporcionar la adquisición de resistencias espirituales y de valores personales al individuo, mediante los cuales el espíritu se enriquece de sabiduría.
Todos los seres humanos, de una u otra manera, las experimentan, en la fruición terrestre.
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Hay, sin embargo, otro género de trampas perversas que merecen redoblada atención. Se trata de aquellas que son programadas en el mundo espiritual inferior, en las cuales se complacen los Espíritus envidiosos, atrasados, primarios y los malvados que se transformaron en obsesores, verdaderos verdugos de las demás criaturas humanas, individualmente, así, como de la sociedad terrestre como un todo…
Odiando el progreso moral, del cual se alejaron por voluntad propia, eligiendo el sufrimiento proveniente de la ignorancia en relación a la verdad como directriz de la seguridad personal, esos Espíritus infelices se transforman en enemigos del bien, que piensan impedir expresarse, así como de la felicidad del prójimo que envidian.
Cuando alguien se eleva por encima de la medida común y llama la atención por los valores éticos, culturales, políticos, religiosos o de cualquier otra naturaleza, envisten, furiosos, generando situaciones embarazosas, complicando las relaciones y complaciéndose en afligirlos…
Son hábiles en las técnicas de enfermiza inspiración, trabajando las reflexiones mentales de aquellos a quien antipatizan con vibraciones perniciosas y extravagantes que alteran a sus víctimas.
En otras ocasiones, se trata de enemigos de existencias pasadas, que mantienen el resentimiento en forma de rencor y deseo incontrolable de venganza, en su morbidez dominadora.
Insinúan ideas de enfermedades simulacros, transmiten sensaciones enfermizas, lo envuelven en ondas mentales depresivas, sospechosas o de violencia, en continuos intentos de alinear a aquellos que caen en las celadas mentales.
Ociosos e insensibles a la compasión o a la fraternidad, persisten con virulencia en sus propósitos infelices, tornándose inflexibles en la razón directa en la que encuentran resistencia en aquellos que intentan azotar.
Lanzan a personas irresponsables e igualmente ignorantes contra quienes se esfuerzan por superar las inclinaciones inferiores, tornándose patrulleros inconsecuentes de sus actos, en razón de no desear sintonizar con sus maldades.
Estimulan la sensualidad y provocan tórridas pasiones de consecuencias desastrosas, no respetan los sagrados vínculos del matrimonio, de la felicidad, de la consideración, que todos se deben recíprocamente.
Acompañan a aquellos que están por detrás en la condición de vigilantes impiadosos, siempre aguardando cualquier brecha mental, emocional o moral, con el fin de iniciar las vinculaciones obsesivas, mediante las cuales pasan a destruirlos.
En lo que dice a los trabajadores del Evangelio de Jesús a través de la revelación espirita, iracundos y violentos todos envisten, en su saña alucinada, para impedirles el cumplimiento de los nobles deberes abrazados.
Ciertamente, nadie se encuentra sin la protección del señor de la Viña por medio de sus misioneros y de sus propios benefactores que ejecutan Su voluntad.
No obstante, las celadas que padecen los trabajadores del bien forman parte del esquema para el aprendizaje superior a respecto de la realidad inmortal en la cual todos nosotros nos hallamos sumergidos.
Esas experiencias también nos enseñan cómo se debe comportar el obrero de Jesús ante los notorios enfermos del alma, que se demoran en la erraticidad necesitados de compasión y de socorro.
Constituyen entrenamiento para el futuro, cuando convocados a las tareas de misericordia en regiones dolorosas donde ellos se esconden.
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Nunca te desanimes, cuando te sientas asediado por esos vándalos del mundo espiritual inferior.
Cuanta más responsabilidad tengas, mayor será el cerco alrededor de tus pasos.
Porque es fiel el objetivo que persigues, más violentas serán las técnicas usadas en las celadas que preparan.
Dulcifícate y no reacciones ante el mal.
Actúa con bondad y se fiel en cualquier circunstancia al ideal en el cual te afervoras.
Nunca reniegues, aun mismo cuando seas agredido, desperdiciando valiosa cuota de energía con lo que realmente no tiene significado real, excepto aquel que le atribuyes,
Confía y ora, alegrándote cuando camines bajo la lluvia de guijarros sonrias cuando viajando sobre cardos, dejando pisadas de dolor y de júbilo por el camino, a fin de que demuestres que sigues a aquel que aparentemente murió vencido en una cruz de guijarros, y que, después de esa máxima celada de los malos, retorno triunfante conforme prometiera.
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ACTUA CON BONDAD Y SE FIEL EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA AL IDEAL AL CUAL TE AFERVORAS. NUNCA RENIEGUES, AUN MISMO CUANDO SEAS AGREDIDO, DESPERDICIANDO VALIOSA CUOTA DE ENERGIA CON LO QUE REALMENTE NO TIENE SIGNIFICADO REAL, ESCEPTO AQUEL QUE LE ATRIBUYES.
Del libro de Divaldo Pereira Franco (“Entrégate a Dios) Por el Espíritu Juana de Angelis
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MÉDIUMS EN LA TIERRA
Los Médiums: Tema siempre de actualidad en la Doctrina Espírita.
Son comparables a los árboles, según la acertada definición de Allan Kardec. Sin embargo, a fin de contar con árboles útiles, es imprescindible que les sepamos proporcionar la necesaria irrigación y el justo cuidado, de manera que estén protegidos de los aventureros de los caminos que recogen sus frutos con afán destructor.
Recurramos a otros ejemplos.
Imaginémoslos como violines, por medio de los cuales los amigos que pueblan el Mundo Espiritual logran ejecutar las melodías de los mensajes que les son propios. No obstante, es un deber natural colaborar para que ellos conserven sus cuerdas armoniosamente afinadas.
Serán puentes de comunicación entre dos vidas, más, si a ellos les quitamos los puntos de apoyo, no lograrán soportar el transito indispensable.
Tendremos en ellos el socorro semejante al de las fuentes de agua, dado que por su intermedio absorberemos lo que nos reconfortará y fortalecerá nuestro animo, pero si quisiéramos obtener agua limpia es preciso no agitar su fondo terroso.
Entre los hombres no existen Médiums que no sean humanos.
Por consiguiente, frente a una criatura de buena voluntad que desempeña en nuestro favor la tarea de mediador del alma, es necesario ver en ella a una persona tan humana como nosotros, Espíritus vinculados a la Tierra y en una condición muy lejana a la de los Ángeles.
Somos de aquellos que prefieren la crítica constructiva para cualquier tipo de labor mediúmnica y no cultivamos condescendencias o mimos impropios con los instrumentos medianímicos con los que nos relacionamos, en razón de que ningún bien se hará sin trabajo disciplinado; sin embargo, no debemos olvidar que muchos compañeros se alejan de las tareas mediúmnicas por no soportar los martillazos de la injuria, el frío de la desconsideración y del abandono, la supresión de los medios justos y razonables para el ejercicio de las funciones a las que fueron convocados y las luchas enormes, provocadas arteramente por los ataques de las tinieblas, de las que muchos no han logrado liberarse, hipnotizados por los agentes de la obsesión.
Si tienes algún médium de buena voluntad en el círculo de tus relaciones, auxílialo con bondad y comprensión, seguridad y respeto.
Si el mediador cae en un desequilibrio, recurre a la caridad a los fines de llevarlo a su estado normal.
Si prosigue en el camino verdadero, ayúdalo igualmente para que no se extravíe.
Frente a las leyes de Dios, cualquier médium en el mundo, por más que opere o coopere con la Espiritualidad Superior en la divulgación de la verdad y de la luz, es siempre una criatura humana, y, la mayoría de las veces, una criatura frágil, tal como somos muchos de nosotros.
Extraído del libro: “COMPAÑERO” de Francisco Cándido Xavier
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REUNIONES MEDIÚMNICAS
Las religiones tradicionales, a pesar del respeto y la consideración que nos merecen todas las escuelas de Fe, no lograron desmitificar la muerte, tranquilizar a los que quedan en el mundo y preparar con anticipación a los que parten.
“En tales situaciones, la muerte se transforma en factor preponderante de neurosis y psicosis más profundas que conducen a locuras, al suicidio….
“Al Espiritismo, con su estructura ético religiosa, fundamentada en el Evangelio de Jesús, le cabe la grandiosa tarea de diluir de las mentes el temor a la muerte, a través de la educación a los hombres sobre la manera de encararla, al mismo tiempo de enseñarle el valor de la vida.
Exceptuando otras finalidades significativas, las sesiones practicas mediumnicas del Espiritismo asumen , igualmente la función consoladora, para mitigar las nostalgias y disminuir los dolores que se atenúan a través del bendito intercambio espiritual, no solamente de las Entidades Venerables, sino también de aquellas que sufren, enseñando por el dolor la correcta vivencia del amor… pero también, permite el regreso de los seres amados a la convivencia afectuosa, por la palabra oral o escrita, en las materializaciones o en las fuertes inducciones mentales de carácter intuitivo. Además de escuela de bendiciones superiores, la sesión de intercambio es medicamento para los Espíritus de ambos lados de la vida, estimulo y prueba de la supervivencia, por cuyo valioso concurso se asumen responsabilidades morales y coraje para vencer las vicisitudes del camino de ascensión…”
De tiempo en tiempo y en repetidas ocasiones, surgen movimientos anti mediúmnicos entre los respetables estudiosos y obreros de la Doctrina Espírita, que entonces sufren inspiración negativa.
Las entidades perversas se ven desenmascaradas, una vez deshechas sus tramas y conclusiones nefastas a través de la mediumnidad digna, combaten sistemáticamente esta puerta de servicio, e intenta cerrarla, ya sea por la continua sospecha o por la desmoralización y otras veces por la indiferencia general, entonces esos desdichados disfrutan de una zona libre para el comercio infeliz que establecen la continuidad de las astutas como inclementes persecuciones que promueven.
“En el Tabor, el Maestro, acompañado de los discípulos amados, produjo la memorable sesión mediumnica, cuando se transfiguró y hablo con Moisés y Elías totalmente materializados, reflexionando sobre cuestiones de alta relevancia al resplandor del día. Luego, descendió del monte y continuó en el mismo estado, ocasión en que atendió al obsesor que atormentaba a un joven que se encontraba agitado bajo su ferocidad , que babeaba y gemía, preso de una crisis epileptiforme, desmayándose , con hilos de sangre en los labios. El Señor lo reprendió con Su autoridad y lo expulso y libero al paciente, cuya prueba terminaba bajo las bendiciones del amor….
Allí fue realizada una perfecta fluidoterapia con el obseso, socorro al obsesor y un intercambio superior con los líderes israelitas desencarnados, tal como ocurre en los trabajos espiritas prácticos, bajo rígidos códigos de la moral evangélica.
Inspirados por mentes perturbadoras, vengativas de diversos grados, surgen compañeros celosos de la preservación del patrimonio de la doctrina, que embisten contra las reuniones mediúmnicas.
Unos alegan exceso de animismo; otros, exageraciones en la mediúmnidad; algunos afirman que ese periodo está superado y no falta quien diga que tales servicios son perjudiciales al equilibrio mental y emocional de las personas nerviosas, de personalidades psicópatas.
Es verdad que el animismo progresa en amplia escala y permite, entretanto, al estudioso de la Doctrina, al contrario de cohibirlo, educar al sujeto, haciéndole liberarse de las impresiones profundas que afloran de su inconsciente, en los momentos de trance, como oportuna catarsis que lo ayuda a recobrar la armonía intima. Además de esto, de la misma forma que muchos se afanan en adoctrinar a los desencarnados, realizan valioso trabajo adoctrinando a los compañeros del plano físico, portadores de mediúmnidad en la fase atormentada.
Los llamados excesos mediúmnicos no son de la responsabilidad de las sesiones, sino de la falta de información de los experimentadores y personas que, se aventuran en sus realizaciones carentes del conocimiento doctrinario y de la vivencia de sus ejecuciones.
Todo el monumento doctrinario del espiritismo fue construido mediante incomparables demostraciones e investigaciones mediúmnicas que Allan Kardec produjo, ofreciéndonos una Obra insuperable, que después de un siglo es muy desconocida aun, incluso por aquellos que la estudian con cariño y ahínco. Nunca estarán excedidas las realizaciones mediúmnicas de provecho irrefutable, además del poder que ejercen para hacer nuevos adeptos que entonces pasan a interesarse por el estudio de la Doctrina espirita.
Es necesario destacar además del conocimiento y la preparación doctrinaria para la realización de la mediúmnidad, las condiciones morales, que son factores predominantes para el resultado de las sesiones. Así son las coordenadas mentales que fluyen de la vivencia moral de sus miembros, estarán presente Entidades Equivalentes, que ofrecen lo que se merece y no lo que desea. Por tanto, es indispensable que el conocimiento y la cultura doctrinaria tengan como respaldo el esfuerzo moral del aprendiz, a fin de situarse en un clima de paz e intimidad de convivencias superiores.
El callarse los discípulos del Evangelio por miedo ante las inconveniencias mundanas, por los prejuicios o ser víctimas de los intereses mezquinos, como ha sucedido, las “piedras” que guardan a los muertos se rompen y hablan, ya que los desencarnados, al no estar sometidos a las circunstancias terrenales, proclaman la verdad sin obstáculos ni acuerdos con el error.
Respetemos a todas las criaturas humanas en los grados de aprendizaje, en su proceso de evolución espiritual, mientras tanto, valoremos a los trabajadores anónimos de la mediúmnidad, a los que forman los círculos espirituales, de asistencia a los desencarnados y de intercambio con los espíritus luminosos por el sacrifico, abnegación y fidelidad con que se dedican al fanal del consuelo y de la caridad que fluye y refluye en las sesiones mediúmnicas de todas las expresiones serias: de “curas” l fluidoterapia, de desobsesión , desarrollo o educación de la mediúmnidad, de materialización con objetivos serios y superiores, favoreciendo el ejercicio de las variadas facultades mediúmnicas para la edificación y vivencia del bien.
Esos trabajadores muchas veces incomprendidos y hasta algunas veces perseguidos, están cooperando eficazmente, a pesar del olvido al que muchos los relegan, con los Bienhechores de la Humanidad, en la construcción de un Mundo Nuevo de mañana que todos anhelamos.
Extraído por Merchita del libro “En las Fronteras de la Locura” de Divaldo Pereira Franco
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TOXICODEPENDÊNCIA
Manteniéndose los hábitos primarios con predominancia en individuos de constitución emocional frágil, el uso de sustancias psicoactivas viene conduciendo larga faja de la Humanidad la toxico dependencia.
Desfilan como fantasmas truhanes y atormentados los usuarios del alcohol, del tabaco y de las drogas químicas que amenazan el equilibrio psicosocial de los grupos terrestres, devorados por la insensatez de traficantes perversos y criminales que amenazan fortunas innobles a través del arrebatamiento de multitud de enfermos para las fugas espectaculares de la realidad en dirección del aniquilamiento orgánico en la vana esperanza de extinción del cuerpo.
Las grandiosas contribuciones del pensamiento, exteriorizado en las nobles realizaciones de la Ciencia y de la Tecnología, fomentaron también la carrera desenfrenada por el confort excesivo y por el poder irresponsable, en la loca tentativa de poseer en abundancia, para bien disfrutar con las ganancias.
Esa aspiración, que podría ser valiosa si fuera pautada en líneas de equilibrio moral, normalmente empuja al ser para la competición, destruyendo el sentido ético de la existencia humana por la volupia del gozo y de la gloria terrena.
En consecuencia, el organismo solapa las ideas de fraternidad y de ventura colectiva, trabajando a favor de la individualización, ahora muy bien vivenciada en los bagajes, visitas y convivencias virtuales, que vienen apartando a las criaturas unas de las otras mediante el relacionamiento computadorizado, dejos del calor de las comunicaciones personarles ricas de contacto sensorial vitalizadora.
De otra forma, las familias sumergidas en el torbellino de los intereses externos, se desestructuran y los hijos son entregadas a niñeras humanas o electrónicas, cuando deberían convivir con los padres y con ellos elaborar emociones de seguridad propiciadas por el amor, generando responsabilidad y deber, que son esenciales para el respeto por la propia existencia y la vida en todas sus variadas expresiones.
La ausencia de ternura en el hogar y la permanencia de los conflictos en los relacionamientos de los adultos ofrecen a la criatura y al joven una visión deformada de la realidad, que pasa a representar, en su interior, un proceso que debería ser de segura formación psicológica, tornándose un desafío que da pánico y genera inestabilidad, contribuyendo así para el favorecimiento de las fugas espectaculares para los vicios de toda naturaleza, tales como la toxico dependencia, el alcoholismo, el juego de azar, conduciendo, no pocas veces, al suicidio y a otros comportamientos antisociales aberrantes y criminales.
No es, pues de extrañar, cuando las criaturas y jóvenes se sirven de los instrumentos de destrucción para asesinar a colegas y maestros, o cuando los adultos y adolescentes se arman para exterminio de serie, más aumentando las estadísticas de pavor y de degradación humana.
La inseguridad, por tanto, que se deriva del abandono a que se ven relegadas a las generaciones nuevas, el desinterés con que son toleradas, la irritación que provocan en los adultos inmaduros y egoístas, que experimentan momentos de emotividad sentimental intentando disminuir el impacto negativo de sus comportamientos a través de donaciones de cosas y caprichos, tornan difíciles la madurez psicológico de las mismas, que se siente atraídos al abismo de la insensatez generalizada.
Concomitantemente, la mala orientación escolar, por falta de una educación basada en valores humanos es espirituales, presentada por profesores igualmente conflictivos y atormentados, se torna en puerta de acceso al desespero y a la consecuente caída en el abismo del vicio.
Es cierto que existen incontables excepciones, en los cuales se presentan padres y educadores, hombres y mujeres nobles, más sin una concienciación general que envuelva autoridades, familias y ciudadanos en la cuestión momentánea de la prevención de las drogas, el problema visto por el ángulo de la represión inconsecuente, que solamente pune a los pequeños traficantes, amenazando a los usuarios en desequilibrio, sin alcanzar los poderosos carteles esparcidos por el mundo, amenazando los usuarios en desequilibrios, sin alcanzar los poderosos carteles esparcidos por el mundo, de manera alguna podrá modificar la gravedad del desafío, disminuyendo si quiera los excesos o evitando la dominación.
Todos los individuos inseguros y conflictivos son víctimas en potencial del uso y del trafico de drogas, que s encuentran al alcance de cuantos desean usarlas.
Por otro lado, la facilidad con que se venden productos farmacéuticos generadores de dependencia química y propiciadores de trances alucinógenos o de sensaciones de aparente paz, de relajamiento se torna también estimulo poderoso para iniciaciones peligrosas que terminan en abuso de sustancias destructivas de los neuronios cerebrales y responsables por otros daños orgánicos irreparables de alta esencialidad para la existencia del ser.
Se torna urgente una política seria sobre las drogas químicas, a fin de ser corregida y aun mismo evitada la drogadicción y crear Centros reeducativos para sus dependientes, a través de la cual haya seriedad en el estudio, análisis y aplicación de los esquemas de educación para la infancia y la adolescencia, al lado de confiable compromiso familiar en lo que dice al respecto a la estructuración psicológica del educador.
El niño y el joven, no obstante la aparente fragilidad e inocencia ante las experiencias actuales, son Espíritus que han vivido y portadores de largo patrimonio de conquistas positivas y negativas que les exoneran la personalidad, que se despiertan fácilmente de acuerdo con los estímulos externos que les sean presentados. Es porque los valores morales y éticos, cuando son cultivados, ofrecen seguras directrices para el equilibrio y existencia saludable, tornándose antídoto valioso para el enfrentamiento del peligro de las drogas.
Sumándose a esos factores externos los compromisos espirituales de cada criatura, no se puede negar la preponderancia de la interferencia de los Espíritus desencarnados en la conducta de los hombres terrestres, conforme a las leyes de afinidad y de sintonía, ocurren las vinculaciones naturales, cuando no son de carácter recuperador en razón de antiguos débitos para con aquellos que se sienten perjudicados o que fueron victimados por la incuria y perversidad de quien los afligió o daño.
Entretanto, en el periodo de la iniciación o aun mismo antes de ella, se instalan las obsesiones simples, que se convierten en problemas graves, derrapando para crueles subyugaciones, en las cuales, huéspedes y hospedero se interdependencian por el huso de las desbastadoras drogas.
Casi siempre, instalada despues la obsesión de ese porte, el Espíritu perturbador pasa a experimentar el placer generador del vicio, especialmente si antes de la desencarnación estuvo bajo el yugo de la infeliz conducta. Habiendo desencarnado, más no sucumbido ante la cachiporra de la muerte, busca desesperado dar proseguimiento al hábito enfermizo, sintonizando con personalidades frágiles e inseguras, llevándolas a la degradante toxico dependencia.
La oración, las lecturas edificantes, las conversaciones saludables, al lado de la terapéutica especializada, deben ser utilizadas para la recuperación del paciente y su entrega a Dios mediante los buenos pensamientos y las acciones relevantes que constituyen recurso precioso para la terapia preventiva, así como para la sanadora.
Por el espíritu Manuel Philomeno de Miranda – Psicografia de Divaldo Pereira Franco Do site:
http://www.divaldofranco.com/mensagens.php?not=123.
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EN LA PREEXISTENCIA SE FORJAN LOS GENIOS –JUNIOR
Hemos visto que niños y jóvenes portan un patrimonio moral e intelectivo que sería imposible el haberlos adquirido en un periodo de tiempo de apenas una existencia física. Es el caso del argentino Kouichi Cruz, nacido en Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires. Con apenas 13 años de edad, es el alumno más joven de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (FAMAF) de la Universidad de Córdoba. El estudiaría, simultáneamente, ingeniería informática y ciencias económicas en la misma universidad. El rector, Daniel Barroco, afirmó que es la primera vez que un niño de 13 años está entre los universitarios de esa carrera. Como hemos observado, la prensa ha noticiado hechos de esa naturaleza con una frecuencia impresionante.
Eventos de niños precoces siempre despertaron la atención de los estudiosos. Muchos científicos atribuyen ese fenómeno natural a “milagros biogenéticos”. Será que por la genética conseguimos explicar los admirables hechos de niños precoces, “superdotados”, verdaderos virtuosos de la música, de la pintura artística, de las ciencias etc. ¿Diríamos que eso depende del organismo? Esa sería una doctrina monstruosa y torpe. El hombre no sería nada más que una maquina, un juguete de la materia.
Atribuir tales fenómenos a una ocasional regalo genético es, en lo mínimo, extravagante. Admitamos al contrario la reencarnación, o sea, una sucesión de existencias anteriores progresivas y todo estará aclarado, conforme la Justicia Divina. De este modo, deducimos que en las preexistencias (reencarnaciones) se forjan los genios junior.
Sin la pluralidad de las exixtencias no hay como concebir el progreso humano. Hay el caso del “joven Maiko Silva Pinheiro que leia cualquier libro, sin dificultad alguna, a los 4 años, que aprendió a hacer cuentas a los 5 y, a los 9 era reprendido por la profesora porque hacia las divisiones usando una lógica propia, diferente del método enseñado en la escuela. Estudió economía en el Instituto Brasileño de Mercado de Capitales, siendo bolsista integral. Cuando tenía 17 años, los directores del Banco Brascan dijeron haberse sorprendido con su capacidad lógico-matemática.
El joven sergipano, Carlos Mattheus, pobre estudiante que estudio en la escuela pública, consiguió un hecho inédito en uno de los mejores centros de formación de América Latina, el Instituto de Matemáticas Pura y Aplicada, donde obtuvo los títulos de maestro y doctor en matemática con 19 años de edad.
Wolfgang Amadeus Mozart, a los 2 años, ya ejecutaba, con facilidad, diversas piezas para piano; dominaba tres idiomas (alemán, francés y latín) a los 3 años; tocaba sonidos maravillosos del violín, a los 4 años; se presentó al público, por primera vez y ya componía minuetos a los 5 años; escribió su primera ópera, La finta simplice, con apenas 12 años de edad. Paganini daba conciertos, a los 9 años, en Génova, Italia. Pascal, a los 12 años, sin libros y sin maestros, demostró treinta y dos proposiciones de geometría, del I Libro de Euclides; a los 16 años, escribió “Tratado sobre las cónicas” y, luego más adelante, escribió obras de Física y de Matemáticas. Allan Kardec, examinando la cuestión de la genialidad, pregunto a los Benefactores – ¿Cómo entender ese fenómeno? Ellos entonces respondieron que eran “recuerdos del pasado; progreso anterior del alma (…). “(2)
Conociendo y entendiendo los mecanismos de la reencarnación, se tornan claras y explicables las enmarañadas investigaciones, que insisten en permanecer a oscuras ante los apresurados argumentos de aquellos que no se dan al trabajo, de observar los hechos que la aprueban, aun mismo porque, contra las evidencias no hay contra-argumentar.
La Física, la Genética, la Medicina y varios paradigmas de la Psicología han sido convocadas para ofrecer la contribución de sus análisis. Los investigadores Ian Stevenson, Hemendra Nath Banerjee, Edite Fiore y otros, trajeron resultados notables sobre la tesis reencarnacionista. Estamos convencidos de que, en los próximos veinte o treinta años, asistiremos a la Academia de la Ciencia declarando esta importante constatación, como, hace dos mil años, Jesús enseñó a Nicodemo: “Es necesario nacer de nuevo”.
El físico francés Patrick Drouet investiga la reencarnación con la autoridad de quien se formó en la Universidad de Nancy e hizo doctorado en física teórica por la conceptuada Universidad de Columbia, en Nueva York y, al presidir el Instituto de Pesquisas Físicas y de la Conciencia, en Paris, ya han catalogado más de siete mil casos de regresión.
El profesor de psicología Erlandur Haraldsson, de la Universidad de Iceland, y varios investigadores psiquiatras americanos revelaron, científicamente, que la reencarnación es un hecho consumado, gracias a los procesos de inmersión en el almacenamiento de psíquicos vidas pasadas, donde todo está registrado. La científica Hellen Wambach, que ya hizo a 4500 personas regresión en la memoria, hizo pesquisa con una señora de 43 años, ciega de nacimiento, que describió ambientes de la antigua Roma en la época en que era esposa de un soldado. Ella fue capaz de hablar, con toda precisión, de las sillas, mesa, cama, de las expresiones faciales de los que la rodeaban, de las luces y de los colores. Más allá, todos esos detalles fueron, históricamente, debidamente comprobados, según afirmó el Dr. James Pareyko, profesor de Filosofía de la Universidad Estadual de Chicago. Pareyco certifica que tal tipo de percepción en una persona que ya nació sin vista es inexplicable bajo el punto de vista médico.
En la máxima “nacer, morir, renacer y progresar, incesantemente, tal es la ley”, encontraremos el más razonado pensamiento universal sobre el proceso de la evolución humana. Es verdad. Allan Kardec conformó esa tesis en “El Libro de los Espíritus”, declarando que solamente con la Reencarnación entendemos mejor la Justicia de Dios y la Evolución de la humanidad.
Jorge Hessen
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EL SIGNIFICADO EXISTENCIAL
La existencia humana tiene como objetivo esencial la conquista de los valores que se encuentran adormecidos en el núcleo del Espíritu.
La tarea ineludible consiste en buscar el sentido de la vida y aplicarlo de manera consciente, de forma que las luchas contribuyan eficazmente para la auto realización.
Invariablemente, cara a la educación tradicional, se cree que la conquista de la felicidad es lo máximo que se debe aspirar durante el periplo reencarnacionista. Felicidad, como placer de poseer y de disfrutar, de alcanza el triunfo personal que se traduce en forma de alto revelo, poder de cualquier especie en algunos de los varios segmentos sociales, religiosos, políticos, artísticos, culturales, causando envidia y despertando competición.
La propia transitoriedad de la organización física demuestra la vacuidad de esas aspiraciones, considerándose que, en la incerteza de la manutención del equilibrio sin fin de cuerpo, a cada momento se experimentan las alteraciones difluentes del pasar del tiempo, por tanto de su uso, de las enfermedades y de los conflictos existenciales, de los choques en los relacionamientos personales y afectivos, dando lugar a cambios bruscos de comportamiento.
No todos aquellos que poseen los recursos que proyectan al individuo en el ambiente en el que se movimentan pueden ser considerados como plenos o felices en su sentido más amplio.
Alegrías momentáneas, vanidades atendidas, emociones hermosas experimentadas, que luego dan lugar a otras ansias y búsqueda de más placer, engrandecen a los afortunados, más no les satisfacen el vacío existencial, la carencia de afecto, o les reduce el miedo de la pérdida de todo aquello que constituye su seguridad, cuando no en las herencias emocionales perturbadoras de vidas pasadas…
Los vemos circular triunfantes en los vehículos de moda, provocando empatía y envidia en aquellos que se contuercen en las dificultades de toda especia, no raro escondiendo variados tormentos que los afligen, conduciéndolos a las fugas espectaculares por intermedio de la drogadicción, del alcoholismo, del exceso en el sexo, del exhibicionismo que los calma momentáneamente…
Fijados a las ilusiones del poder y del tener, se permiten la atrofia de los sentimientos, manteniéndose distantes de los ideales de la solidaridad y de la beneficencia en relación a su prójimo, negándose las oportunidades del despertamiento para la realidad de que se constituyen, en la condición de seres inmortales que, demandando el túmulo, despertaran más allá de las cenizas y del polvo, continuando, sin embargo, en la vida…
Marcados por fuertes traumas de los que no consiguen evadirse, se tornan obstinados en sus puntos de vista, en las conquistas materiales, acreditándose o fingiendo acreditar en la invencibilidad de la que les gustaría disfrutar.
No obstante, van siendo consumidos por anhelos frustrados, por ansiedades exageradas, por la soledad, porque identifican las compañías que los rodean, aparentando amistad, más interesadas, sin embargo, en lo que tienen, más en relación a lo que son.
Fugaz es el tiempo cuando no lo utilizamos de manera lucida en torno a los valores transcendentales.
En una retrospectiva, se identificaran más las dificultades y los dolores, las luchas y los desencantos que las bendiciones, que, al final, deben constituir la esencia.
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Cuando son colocados los ideales en la búsqueda del ser profundo, en vez del tormento por las adquisiciones materiales, algunas, sin duda, necesarias para una existencia armónica, pacifica, la existencia física adquiere real significado, mientras que las cuestiones secundarias atendidas con el respeto que merecen, no perturban el esfuerzo para la real iluminación.
Por más distantes que nos parezcan las metas profesionales, culturales, sociales, económicas, cuando son alcanzadas, después de las alegrías iniciales, facultan frustración y amplían el cuadro de otras ambiciones que se caracterizan por perturbadora ansiedad de alcanzar nuevos logros, transfiriéndose de los niveles conseguidos para otros absurdos… Se tornan equivalentes al agua del mar, que al ser absorbida no aplaca la sed, dando lugar a más necesidades en razón de ser salobre…
Para que el individuo descubra el significado existencial que le dice al respecto, es indispensable que se permita la reflexión, el habito saludable de la concentración y de la oración, creando condiciones propiciatorias en el viaje interior, donde se encuentran registrados los prejuicios y las conquistas morales del largo viaje evolutivo…
El Espíritu que si es tiene el destino del infinito, por eso su jornada evolutiva nunca cesa, alcanzando siempre estados de realizaciones morales cada vez más compensadoras y atrayentes. Se asemeja al conocimiento que se torna más rico de interrogaciones, cuanto más penetran en los secretos que se ocultan en todas las cosas.
El individuo necio se contenta con los fenómenos fisiológicos, tales como alimentación, el reposo, el sexo, sin las aspiraciones que tipifican las inteligencias lúcidas y los sentimientos bien cuidados.
El sentido psicológico del ser existencial es el desbravar de los paisajes por cuanto inaccesibles de su realidad espiritual, estableciendo programas de comportamiento para mejor entenderse, superando las malas inclinaciones que provenientes de reencarnaciones anteriores.
Todo proceso de crecimiento intelecto moral puede ser comparado a un parto natural, presentando dolores, aun cuando todo transcurra de la mejor manera posible. El cambio de una para otra conducta relevante genera momentáneamente sufrimiento luego proseguido por inmensa alegría de identificación con la vida.
Cuando alguien se complace con lo ya conseguido, cesa de evolucionar y de mejorarse, contentándose con lo poco adquirido, que lo lleva al tedio, a la inevitablemente, pérdida del sentido existencial.
No es de extrañar que personas aparentemente triunfadoras recurran a las drogas o eviten el contacto social, después de los ingentes para llegar a los índices elevados de la adulación de las masas y de los respectivos fas… nos evitan, rodeándose de guarda costas, de equipos bien capacitados de hábiles funcionarios que despistan a sus adoradores de momento, mientras, al superarse en el auge, no pocas veces son sustituidos por otros más extravagantes y poderosos, cayendo en el abandono… Cuando eso ocurre, se afligen buscan recuperar los antiguos cortesanos, utilizándose de las técnicas vigentes del mercado, que ya no funcionan, derrapando en la melancolía, en el resentimiento, en la decadencia dorada unos o en la miseria económica y moral otros…
El significado existencial promueve los valores íntimos de la alegría de vivir, facultando continuas motivaciones para permanecer en los ideales abrazados, sin quejas ni lamentaciones, sin desencantos ni arrobos infantiles…
Conscientes de la propia responsabilidad, el individuo comprende que todas las circunstancias con que se depara hacen parte del programa al que se encuentra vinculado, sabiendo administrar las buenas como aquellas que parecen afligentes.
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Jesús fue enfático en abordar psicológicamente el significado existencial proponiendo: Buscad primero en reino de los Cielos y su justicia, y todo lo demás os será acrecentado, dejando claro que la destrucción del cuerpo por el fenómeno biológico de la muerte es inevitable, restando al ser espiritual proseguir en la marcha por los infinitos caminos de la inmortalidad.
PARA QUE EL INDIVIDUO DESCUBRA EL SIGNIFICADO EXISTENCIAL QUE LE DICE A RESPECTO, ES INDISPENSABLE QUE SE PERMITA LA REFLEXIÓN, EL HABITO SALUDABLES DE LA CONCENTRACIÓN Y DE LA ORACIÓN, CREANDO CONDICIONES PROPICIATORIAS PARA EL VIEJE INTERIOR, DONDE SE ENCUENTRAN REGISTRADOS LOS PREJUICIOS Y LAS CONQUISTAS MORALES DEL LARGO VIAJE EVOLUTIVO.
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DESENCARNACIÓN DE LOS ANIMALES.
En el libro Evolución en dos Mundo, Francisco Cándido Xavier encontramos el siguiente trecho:
“En relación al hombre, los mamíferos que se ligan a nosotros por los extremos lazos de parentesco, si desencarnan, se agregan a los nidos en donde se desenvuelven los compañeros y, como ocurre entre los animales inferiores, en las múltiples fajas evolutivas en que se escalonan, no poseen pensamiento continuo para la obtención de medios destinados a la conservación de la nueva forma.
Se encuentra, de ese modo, acortados en la histogénesis espiritual, inhabilitados para más amplio equilibrio que les asegurara la ascensión al nuevo plano de conciencia.
En razón de eso, efectuada la histólisis de los tejidos celulares, en los sucesos recónditos de la muerte física, se les dilata el periodo de vida latente, en la esfera espiritual, donde, con excepción de raras especies, se demoran por corto tiempo, incapaces de maniobrar los órganos del aparato psicosomático que les es característico, por ausencia de sustancia mental consciente.
Cuando no son aprovechados en la Espiritualidad, en el servicio al cual se afilian durante cierta cuota de tiempo, caen, casi siempre de inmediato después de la muerte del cuerpo físico, en pesado letargo, semejante a la hibernación, acabando automáticamente atraídos para el cuerpo genésico de las familias a que se ajustan, retomando el organismo con el que se confiaron a la nueva etapa de experiencia, con los ascendentes del automatismo y del instinto que ya se les fijaran en el ser, y sufriendo, naturalmente, el precio hipotecable a los valores decisivos de la evolución.”
Y sobre su vida en el Plano Astral también encontramos en el mismo libro el siguiente trecho:
“En la morada de continuidad para la cual se transfiere, encuentra, pues, el hombre las mismas leyes de gravedad que controlan la Tierra, con los días y las noches marcando la cuenta del tiempo, aunque los rigores de las estaciones estén suprimidos por los factores del ambiente que aseguran la armonía de la Naturaleza, estableciendo un clima casi constante y casi uniforme, como si los equinoccios y solsticios se entrelazase las propias fuerzas, rectificando automáticamente los excesos de influenciación con que se dividen.
Las plantas y los animales domesticados por la inteligencia humana, durante milenios, pueden ser ahí aclimatados por determinados periodos de la existencias, al fin de los cuales regresan a sus núcleos de origen en el suelo terrestre, para que avancen en la romería evolutiva, compensados con valiosas adquisiciones de acrisolamiento, por las cuales auxilian a la flora y a la fauna habituales en el Tierra, con los beneficios de las llamadas mutaciones espontaneas.
Las plantas, por la configuración celular más sencilla, atienden, en el plano extra físico, a la reproducción limitada, dejando descendientes que, más tarde, vuelven también a la siembra del hombre común, favoreciendo, sin embargo, de manera espontanea, la solución de diferentes problemas que les dicen al respecto, sin exigir mayor sacrificio de los habitantes en su conservación.”
La esencia espiritual de los seres, encierra por su origen en la Ley Cósmica Universal, todo el germen de la perfección y el hecho determinante de la evolución. La transformación progresiva de los cuerpos y de los espíritus es concomitante e interdependiente.
La universalidad u omnipresencia de la ley organizadora a nivel del macro y microcosmos hace inexorable la transformación paulatina de todos los personajes del teatro de la vida.
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PURITANOS O VENDEDORES AMBULANTES ¡ES GRAVE CUESTIÓN!
Asistimos por las noticias a una entrevista de un médium espirita y quedamos estupefactos con sus declaraciones. Primero, por la manera presuntuosa de cómo fueron tratados los cofrades que se posicionan contra la “INDUSTRIALIZACIÓN DE EVENTOS ESPIRITAS”; después, por la forma desdeñosa como se refirió a los espíritas de bajos salarios y los desempleados (pobres), diciendo que en la institución que dirige son realizadas semanalmente y “gratuitamente” 4 (cuatro) reuniones públicas doctrinarias, 8 (ocho)reuniones mediúmnicas, 8 (ocho) módulos de estudios espiritas, además de otros trabajos de gran relevancia doctrinaria. Todavía, muchos espiritas sin empleo (pobres) no participan, porque no quieren. Con todo, refiriéndose al evento que será realizado en el hotel lujoso bajo su coordinación, afirmó que quien no puede pagar tampoco puede frecuentar. ¿Saben por qué? Porque los eventos son negociados a través “paquetes cerrados” entre la institución que dirige y los promotores de hoteles. El médium se olvidó de que la lidimo divulgación no excluye personas, no impone condiciones, no haces peticiones, justamente para huir de equivocaciones cometidas por otras religiones y credos.
Martin Lutero decía que “no son las buenas obras las que tornan al hombre bueno, el hombre bueno es el que hace las buenas obras,” (1) El sistema elitista y el asistencialismo ciego se asemejan a la danza en torno al becerro dorado al que se entregó el pueblo hebreo, cuando iba camino al paraíso.
Durante la entrevista, el médium procuro relativizar la advertencia de Jesús – “dad de gracia lo que de gracia recibiste”. Para el, lo que importa es dar u aire de grandiosidad a la divulgación espirita, como si la importancia del mensaje espirita estuviese relacionada con la exterioridades, a títulos, a los locales elegantes donde ella es pronunciada.
La mediúmnidad con Jesús no se relativiza. El “dad de gracia lo que de gracia recibimos.” No puede ser deformado. El Espiritismo es la diseminación de la palabra de consuelo tal como Jesús nos enseño, tal como Él la predicaba, tal como Kardec esperaba, tal como Chico Xavier ejemplifico, para todos y al alcance de todos. El entrevistado enfatizo la palabra “colaboración” para justificar pagamiento de las tasas de ingreso, alegando que, si el interesado declara que es pobre, no es restringido su acceso por causa del factor financiero. ¡Sabemos que eso es verdad! O por lo menos es media verdad. (Ora! ¿Será que un espirita desempleado precisará presentar un certificado de pobreza?
Y, para justificar sus razonamientos en la entrevista, siempre en intransigente defensa del comercio de los eventos “espiritas”, clasificó de puritanos (…?) a los que discordan del cobro de tasas para eventos destinados a la divulgación del Espiritismo. Más, los “puritanos”, no podemos intimidar con los sofismas de las sombras. Debemos caminar con los ojos volcados para cosas del firmamento, y manos operosas en la Tierra, recordando que menos pesa en la conciencia el epíteto de puritanos que lo de vendedores de las cosas santas!
El Cristianismo primitivo, por la simplicidad de los primeros núcleos cristianos, fue conquistando integralmente la sociedad de su época, más, con el pasar de los siglos, se desgastó doctrinariamente. Se incorporó por imposición de los intereses políticos, institucionales y principalmente financieros (industrialización de la cruz)
Es bastante preocupante y gravísima la idea de los festivales de ofertas de paquetes para los turistas doctrinarios. Para quien desconoce el hecho, informamos (de gracia) que hay encuentros “espiritas” realizados en instalaciones de lujosos hoteles de 5 estrellas al “irrisorio” precio de R$. 1.600,00 (en prensa). Si colocamos en la punta del lápiz la recaudación final, considerando la participación de 300 personas (por abajo), llegaremos al montante de casi medio millón de reales. Eso apenas para un evento de tres días.
Fuimos instados a procurar por Internet otros eventos “espiritas” para 2011. Encontramos congresos, seminarios, fórums, cursos espiritas, simposios de profesionales “espiritas” etc., todos ellos con fichas de inscripción caracterizadas por ENTRADAS NO GRATUITAS.
Es evidente que esas prácticas en nombre de Kardec, han fragilizado frases de la Doctrina de los Espíritus, provocando tachaduras en el edificio doctrinario. Hay desmesurada distancia entre aquellos simples bancos y cajas de madera del Grupo Espirita de la Oración de Uberaba y los soberbios hoteles que sirven de tablado para espectáculos de oradores que, absortos en sus insanias dinásticas, vinculan temas decorados apoyados en sus memorias privilegiadas.
En la imprudencia, disfrazada por barnizada practica asistencialista, predican “Espiritismo” con rebuscadisimos verbos y palabras, y aun cuentan las monedas doradas recaudadas, de manos unidas con “Mamon”. Las extravagantes tasas cobradas en esos eventos evidencian una grave metástasis doctrinaria, con fulminantes consecuencias para el futuro del Espiritismo en la Patria del Evangelio.
Tampoco es necesario hagamos un esfuerzo descomunal para identificar el abismo existente entre el “Espiritismo” y el “movimiento espirita”. Es lamentable que el movimiento doctrinario actual esté navegando en las mismas aguas que transfirieran el cristianismo primitivo de las casas simples de pescadores, lavanderas, operarios, para la suntuosidad de los hoteles, centro de convenciones y otros grandes edificios religiosos.
Los defensores de la no gratuidad de los eventos espiritas se escudan en la alegación de que hay cofrades que frecuentan el centro espirita años en fin y ni preguntan cómo contribuir con la cuenta de la luz o con los gastos de papel higiénico y quedan esperando recibir sin en nada contribuir. Proclaman el argumento de que la comunidad espirita es el segundo mayor PIB entre los religiosos (de acuerdo con el IBGE), perdiendo apenas para los judíos, y los espiritas no gustan de colocar la mano en el propio bolso para la obra espirita. ¿Será ese el real motivo para el cobro de los eventos doctrinarios?
Infelizmente, el Espiritismo de los orígenes, tal como Chico predicaba, parece ya no tener sentido, especialmente para los representantes más famosos del movimiento. Asistimos al sepultamente de la simplicidad de la Tercera Revelación en el depósito dorado del espectáculo de la oratoria, de los aplausos provenidos de las masas entusiastas e inconscientes, de las ovaciones, delirantes, de los elogios soberbios y extravagantes. Por esas y otras razones dijo el Maestro: “oiga quien tenga oídos para oír y vea quien tenga ojos para ver”. (2)
Chico Xavier advertía hace 30 años “es preciso huir de la tendencia a la “elitización” en el seno del movimiento espirita (…) el Espiritismo vino para el pueblo. Es indispensable que estudiemos junto con las masas más humildes, social e intelectualmente hablando, y nos aproximemos a ellas (…) Si no tomamos precauciones, estaremos de aquí a poco tiempo en las Casas Espiritas, apenas, hablando y explicando el Evangelio de Cristo a personas laureadas por títulos académicos o intelectuales (…). “(3)
Cuando escribimos el articulo “INDUSTRIALIZCIÓN DE “GRANDES” EVENTOS ESPIRITAS2, el ex rector de la Universidad Federal de Juiz de Fora, y escritor espirita, José Passini, afirmó: “Su artículo, Jorge Hessen, debería ser eternizado en placa de bronce y distribuidos a las instituciones espiritas. Usted acertó de lleno en el monstruo que desgraciadamente crece en nuestro medio. “(4) Tal vez la espiritualidad consciente de los despropósitos de los eventos pagados de alguna forma nos alerta para un tiempo de profundos cambios. ¡Que así sea!
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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RELACIONES AFECTIVAS ENTRE PAREJA
¿En qué bases se verifica la disciplina afectiva en las sociedades espirituales de las Esferas Superiores?
Se engañan lamentablemente cuantos puedan admitir la incontinencia sexual como regla de conducta en los planos superiores de la Espiritualidad.
Mediums que han observado las regiones de libertinas, o desencarnados que a respecto de ellas vengan a trazar esta o aquella noticia, se reportan apenas a lugares naturalmente inferiores, extremamente afines con la poligamia embrutecida, por más brillantes que se le presenten las conceptuaciones filosóficas.
En los planos ennoblecidos, se realiza también el casamiento de las almas, conjugadas en el amor puro, verdadera unión de esponsales en carácter santificante, generando obras admirables de progreso y belleza, en la edificación colectiva, y cuando semejante enlace deba ser postergado, por circunstancias inamovibles, los Espíritus de comportamiento superior aceptan, en la Tierra la lucha por la sublimación de las fuerzas genéricas, aplicándolas en trabajo digno, con abstención del comercio polígamo, tanto más intenso cuanto más activo se les revele ele fuerzo en el acrisolamiento propio.
Más allá, cabe considerar que en la renuncia constructiva a la que se entregan, en la expectativa, muchas veces largas, del amor que los integrará en la complementación deseada, encuentran, en el servicio a los semejantes, preciosas oportunidades de mejoramiento y progreso, acentuando en si mismos los altos valores de la cultura y la emoción, que les propician gozos íntimos de los más elevados y más puros.
“MISIONEROS DE LA LUZ” – “El sexo ha sido tan envilecido por la mayoría de los hombres reencarnados en la Costra que es muy difícil para nosotros, elucidar el raciocinio humano, con referencia al asunto. Basta decir que la unión sexual entre la mayoría de los hombres y mujeres terrestres se aproxima demasiado a las manifestaciones de esa naturaleza entre los irracionales. En el capitulo de relaciones de esa especie, hay mucha inconsciencia criminosa e indiferencia sistemática a las leyes divinas. De ese plano no seria razonable cualquier comentario de nuestra parte. Se trata de un dominio de semi brutos, donde muchas inteligencias admirables prefieren demorarse en las bajas corrientes evolutivas. Es innegable que hay también funcionen las tareas de abnegados constructores espirituales, que colaboran en la formación básica de los cuerpos, destinados a servir a las entidades que reencarnan en esos círculos más groseros. Entretanto, es preciso considerar que el servicio, en semejante esfera, es llevado a efecto en masa, con características de mecanismo primitivo. El amor, en esos planos más bajos, es tal como el oro perdido en vasta cantidad de tela, exigiendo largo esfuerzo y laboriosas experiencias para revelarse a los entendidos. Entre las criaturas, sin embargo, que se encaminan, de hecho, a los montes de elevación, en la unión sexual es muy diferente. Traduce permuta sublime de las energías periespirituales, simbolizando alimento divino para la inteligencia y para el corazón y fuerza creadora no solamente de hijos carnales, más también de obras y realizaciones generosas del alma para la vida eterna.
Recuerda Andre, que se refirió a objetivos en la Creación no exclusivamente al trabajo procreador. La procreación es uno de los servicios que pueden ser realizados por aquel que ama, sin ser objeto exclusivo de las uniones. El Espíritu que odia o que se coloca en posición negativa, delante de la Ley de Dios, no puede crear vida superior en parte alguna.
“Es necesario descolocar la concepción e sexo, absteniéndonos de situarlo solamente en determinados órganos del cuerpo transitorio de las criaturas. Veamos el sexo como calidad positiva o pasiva, emisora o receptora del alma. Llegados s este entendimiento, verificaremos que toda manifestación sexual evoluciona con el ser. En cuanto nos sumergimos en el charco de las vibraciones pesadas y venenosas, experimentamos, en ese dominio, simplemente sensaciones. A medida que nos dirigimos al camino del equilibrio, cojeemos material de experiencias provechosas, oportunidades de rectificación, fuerza, conocimiento, alegría y poder. En armonizándonos con las leyes supremas, encontramos iluminación y la revelación, en cuanto a los Espíritus Superiores cojen los valores de la Divinidad. Sustituyamos las palabras “unión sexual” por “unión de cualidades” y observaremos que toda la vida universal se basa en ese divino fenómeno, cuya causa reside en el propio Dios, Padre Creador de todas las cosas de todos los eres.” “Esa “unión de cualidades” entre los astros, se llama magnetismo planetario de atracción, entre las almas se denomina amor, entre los elementos químicos es conocida por afinidad. No sería posible reducir semejante fundamento de vida
Universal, circunscribiéndola a meras actividades de ciertos órganos de apareo físico. La paternidad o maternidad son tareas sublimes; no representan, sin embargo, los únicos servicios divinos, en el sector de la Creación Infinita. El apóstol que produce en su dominio de la Virtud, de la Ciencia o del Arte, se vale de los mismos principios de cambio, apenas con la diferencia de planos, porque, para el, la permuta de cualidades se verifica en esferas superiores. Hay fecundaciones físicas y fecundaciones psíquicas. Las primeras exigen la disposición de las formas, a fin de atender las exigencias de la vida, en carácter provisorio en el campo de las experiencias necesarias. Las segundas, sin embargo, prescinden de la cárcel de las limitaciones y se efectúan en los resplandecientes dominios del alma, en proceso maravilloso de la eternidad. Cuando nos referimos al amor del Omnipresente, cuando sentimos sed de la Divinidad, nuestros espíritus no procuran otra cosa sino el cambio de calidad con las esferas sublimes del Universo, sedientos del Eterno Principio Fecundante…
“Es lamentable que la mayoría de nuestros hermanos encarnados en la Crosta esté menospreciando las facultades creativas del sexo, desviándolas para el vértice del placer inferior. Todo acto creador está lleno de sagradas conmociones de la Divinidad y son esas conmociones sublimes de la participación del alma, en los poderes creadores de la Naturaleza, que los hombres conducen imprudentemente para la zona del abuso y de la biciación Intentan arrastrar a luz para las tinieblas y convertir los actos sexuales, profundamente venerables en todas sus características, en una pasión viciosa tan deplorable como la embriaguez o la manía del opio. Entre tanto, André, sin que los ojos mortales les observen las angustias rectificadoras, todos los infelices, en semejantes despeñaderos, son punidos severamente por la Naturaleza divina.”
“No hay creación sin fecundación. Las formas físicas descienden de las uniones físicas. Las construcciones espirituales proceden de uniones espirituales. La obra del Universo es hija de Dios. El sexo, por tanto, como calidad positiva o pasiva de los principios de los seres, es manifestación cósmica en todos los círculos evolutivos, hasta que vengamos a atender el campo de la Armonía perfecta, donde esas calidades se equilibran en el seno de la Divinidad. “(Dialogo entre el Instructor Alexandre y André Luiz, en el capitulo referente a la reencarnación de Segismundo)
(Misionarios da Luz, cap. 13, André Luiz/Chico Xavier, FEB)
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Traducción realizada por Merchita
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VIGILA TU TESORO ESPIRITUAL
Muchos amigos del Evangelio prosiguen cayendo en sus aspiraciones y esperanzas por acompañar a Cristo a distancia, recelosos de perder gratificaciones inmediatas; cuando son llamados al testimonio importante, se demoran en las cercanías de la arena de luchas redentora, entre los siervos de las convenciones utilitaristas, asestando binóculos de examen, a fin de observar cómo será el fin de los servicios ajenos.
En la actividad religiosa, mucha gente cree en la reforma de la personalidad, desde que el discípulo de la fe se desliga de ciertos bienes materiales.
Cuando distribuimos ropa y alimentos entre los necesitados somos catalogados como renovados en el Señor, con todo, esto constituye una modalidad de la verdadera transformación, sin representar el conjunto de las características correspondientes del verdadero hombre de Bien.
Son muchos los que se despojan de vienes a favor de los necesitados, pero no ceden terreno de la opinión personal, en el esfuerzo sublime de la renuncia.
De los errores muchas veces se aprende, de un gran mal puede resultar un gran bien, no podemos olvidar que Dios escribe derecho en renglones torcidos.
Jesús en su misión necesita de trabajadores para que la simiente se esparza y llegue a todas partes, pero al igual que en un hospital, el medico es la pieza principal, no por eso prescinde de los enfermeros y de todos los componentes que tiene que haber para que el funcione debidamente. Todos no pueden ejercer la misma tarea, y las más delicadas requieren obreros laboriosos que tengan la especialidad par poder ejercer bien la función, lo que si es verdad que dentro de esa especialidad, muchos son laboriosos y en todo momento se esfuerzan en trabajar y cumplir con los requisitos, otros en cambio a la menor contrariedad o problema no son capaces de rendir igual, se quedan rezagados para no verse implicados en los problemas si los hubiera. Una vez que todo pasa, se sienten fracasados en su labor, no fueron capaces de dar testimonio, y se lamentan como le paso a Pedro cuando Jesús le dijo que lo negaría por tres veces, el en vez de prepararse para que no fuera así, se olvido de la recomendación y cuando llego la hora de rendir testimonio, fracaso siendo desleal a aquel a quien tanto amaba.
El Evangelio permanece en el mundo como bendita mies celestial destinada a enriquecer el espíritu humano, entretanto, el porcentaje de criaturas dispuestas al trabajo de la siega es muy reducido. La mayoría aguarda el trigo beneficiado o el pan completo para su entera alimentación.
Rarísimos son aquellos que enfrentan los temporales, el rigor del trabajo y las peligrosas sorpresas que el esfuerzo de recoger reclama del trabajador devoto y fiel.
En razón de eso, la multitud de los desesperados y desilusionados continua pasando en el mundo, en fila creciente, a través de los siglos.
Los abnegados operarios de Cristo prosiguen cargados en virtud de tantos hambrientos que rodean la mies, sin el coraje preciso de buscar por si el alimento de la vida eterna. Y ese cuadro persistirá enla Tierra, hasta que los buenos trabajadores se decidan a no pasar por desapercibidos, las recomendaciones del Evangelio, porque el es el manuscrito querido que nos llevara a la sublime ciudad dela Luz, donde siempre el testimonio es dado cien por cien.
Procuremos estar atentos, para rendir en su momento nuestro testimonio, para que no lamentemos el fracaso laborioso de muchos días, en un momento de descuido personal, al dejar fracasar la obra que nos fue encomendada, dentro de la pequeñez que aun nos caracteriza.
Los ciegos de espíritu continuaran, quejosos; entretanto, los que despertaron para Jesús saben que su época de trabajo redentor esta pronta. No paso, tampoco está por venir. Es el día de hoy, es la oportunidad bendita de servir, en nombre del señor, aquí y ahora…
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UN ANTIGUO LIDADOR
Recogidos en nuestras actividades socorristas en la reunión del 21 de octubre de 1954, fuimos reconfortados con la visita del Hermano Ernesto Senra, antiguo trabajador de los campamentos espiritistas de Minas Generales.
Fue uno de los fundadores del “Centro Espirita Amor y Luz”. la primera organización doctrinaria de Pedro Leopoldo, instalada el 5 de febrero de 1903, prestando, años más tarde, su valiosa colaboración a las casas espiritas de Bello Horizonte.
Su palabra de compañero esclarecido y perspicaz denota gran conocimiento de nuestra vida mental y de nuestras necesidades doctrinarias, mereciendo, por eso, nuestra justa atención.
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Imaginad pequeña bandeja de papel sobre un imán.
Las partículas de hierro se organizan, según las líneas de fuerza del campo magnético por el establecido.
Mentalicemos las radiaciones gravitantes que arremetemos de nosotros. En torno del propio vehículo que nos exterioriza. Los órganos vivos que lo constituyen les reproducirán el impulso y la naturaleza, inclinándonos al equilibrio o al desequilibrio, a la salud o a la enfermedad.
Nuestra mente puede ser comparada a vigorosa usina electromagnética de emisión y recepción y nuestro cuerpo espiritual, sea en el circulo de la carne o en nuestro presente estado evolutivo fuera de ella, es un condensador en el que los centros de fuerza desempeñan la función de baterías y en el que los nervios sirven de hilos conductores, transmitiéndonos las emanaciones mentales y absorbiéndolas, en primera mano, de conformidad con la ley de correspondencia o de flujo y reflujo.
En el examen de cualquier perturbación, es indispensable el servicio de autoanálisis para conocer la onda vibratoria en que nos situamos a fin de ponderar en cuanto a los elementos que estamos atrayendo.
Eso es de fundamental importancia en el estudio de nuestras impresiones orgánicas, porque, provocando los efluvios mórbidos de las entidades enfermas que se nos asocian al mundo psíquico, ya estamos consumiendo esos mismos efluvios, originariamente producidos por nuestro propio pensamiento, colocándonos en ligación indeseable, con los habitantes de la sombra.
A través de nuestras radiaciones, favorecemos la eclosión o el desenvolvimiento de molestias aflictivas, como son la neurastenia y la debilidad, la epilepsia y la locura, la parálisis y la anginas, la tuberculosis y el cáncer, si nos reportamos a las dolencias menores, catalogadas en los cuadros de sintomatología común.
Nos referimos, sin embargo, al asunto, no para pesquisar los rayos de las tinieblas, de cuya intimidad precisamos distanciarnos.
Tocamos la cuestión, destacando el impositivo de trabajo para nuestros sectores doctrinarios, en el campo del Espiritismo, para conseguir nuevos padrones para nuestras actitudes y actividades, creando un estado de conciencia individual y colectiva, en el que preponderen la salud y la harmonía, la comprensión y la tolerancia, la bondad y el optimismo, el altruismo y la fortaleza moral.
A cada paso, somos enfrentados por grupos de nuestra Doctrina que más se asemejan a muros de lamentación, repletos de petitorios y necesidades, cuando poseemos en nuestro movimiento toda una fuente de bendiciones renovadoras y dones divinos, a efecto de ricos potenciales, movilizables en la concretización de nuestro idealismo con Jesús.
Nos compete, de esa forma, accionar las energías a nuestro alcance para que nuestra tarea se convierta en graciosa cosecha de particular confort, además de en una campaña viva y activa de valores educacionales, por cuanto el Espiritismo envuelve en sí mismo el más vasto emprendimiento de espiritualización hasta ahora sumergido en el mundo.
Valioso es nuestro patrimonio doctrinario. Más, si el tesoro permanece encerrado en el cofre de las teorías inoperantes, en verdad perderemos las oportunidades más preciosas del siglo, expresada en el deseo de nuestra propia edificación al sol del Cristianismo redivivo.
En nuestra posición de asociados en la lucha, encontramos también adoctrinadores siempre agiles en la administración de la enseñanza, con inmensa dificultad de asimilarlas para si mismos, compañeros que exaltan la paciencia, conservando el corazón a la manera de un pozo de irascibilidad y de orgullo; hermanos que se reportan a la humildad, transformando el hogar que el Señor les confía en trinchera de guerra contra los propios familiares, y amigos que glorifican la lección del Maestro, sobresaltando el impositivo de la bondad y el perdón, con absoluta incapacidad de soportar a los hermanos de la retaguardia.
Nos cabe, así, modelar recursos e iniciativas que perfeccionen no apenas nuestros corazones, sino también nuestras casas de trabajo, para fundamentarse en nuestras propias almas.
Para ese fin, es indispensable el coraje de aceptar los principios, incorporándolos a nuestra existencia.
Los viejos hombres del mar abandonaron la vela que les dificultaba la navegación; entretanto, para atender a ese resultado, investigaron el vapor y se dispusieron para recibirle los beneficios.
Las antiguas ciudades abolieron el servicio deficiente del gas, con todo, para eso, estudiaron la electricidad y adaptaron la lámpara.
Reclamamos un Espiritismo, no solamente sentido, creído y enseñado, más también substancialmente vivido, porque mañana seremos congregados por la Vida Eterna y el trabajo en la Vid eterna brillará en las manos de aquellos servidores que, desde ahora, procuren realizar su propia renovación para el bien.
Amigos, creemos no estar usando la palabra de manera ociosa.
Deseamos hacer en vuestra compañía esa misma cruzada en que empeñáis el corazón, una vez que nosotros, vuestros compañeros desencarnados, también somos compañeros de liberación, decididos a establecer nuevos rumbos en nosotros mismos, a fin de que nuestra fe sea tanto ahí, como aquí, trabajo vivo y santificante.
Por el Espíritu Ernesto Senra – Del libro: Instrucciones Psicofónico, Médium: Francisco Cándido Xavier – Diversos Espíritus
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LA MÚSICA DA ALEGRÍA Y VIDA A TODAS LAS COSAS
En interesante estudio realizado por la investigadora Marcía Capella, del Instituto de Biofísica Carlos Chagas Hijo, coordinadora del Programa de Oncobiologia de la Universidad Federal de Río de Janeiro, científica expositora por 30 minutos una cultura de células MCF-7 (vinculada al cáncer de mama) a la serie harmónica del primer movimiento de la “Quinta Sinfonía” de Beethoven (1) y observo que el 20% de ellas murieron. La experiencia puede abrir un nuevo frente de combate contra el cáncer, por medio de timbres y frecuencias sonoras. De forma inusitada, el estudio innovado al utilizar la música como elemento terapéutico al margen del tratamiento de disturbios emocionales. La composición “”Atmosphères”, del húngaro György Ligeti, también provocó efectos semejantes a aquellos registrados con la “Quinta Sinfonía”.
Se sabe hoy que el efecto de la música extrapola el componente emocional. Marcía afirma que la música produce un efecto concreto sobre las células físicas, tanto en las alteraciones metabólicas como en la muerte de células cancerígenas. Para la investigador, cuando se consiga identificar lo que anuló la vitalidad de las células renales y tumorales expuestas a la música, podrá ser construido un planteamiento para la secuencia sonora especial para el tratamiento de tumores.
Para muchos estudiosos la música es la ciencia de las medidas, de la modulación, razón por la cual se concibe que las series armónicas comanden el orden del cosmos, el orden humano y el orden Instrumental. Los historiadores alababan a Pitagoras, que inventó un monocordio para determinar matemáticamente las relaciones de los sonidos. Ella [la música] será “el arte de lograr la perfección.”(2) Hay una curiosa teoría física, aun no conclusiva, que dice aun no conclusiva, que dice que las partículas primordiales son formadas por energía (no necesariamente tipo especifico de energía, como la eléctrica o nuclear) que, vibrando en diferentes tonos, formaría diferentes partículas. De acuerdo con la teoría, todas las partículas que eren consideradas como elementales, como los quarks y los electrones, son en la realidad filamentos unidimensionales vibrantes, a lo que los físicos dieron el nombre de Teoría de las Cuerdas.
Hoy se sabe que hay intervención de las notas musicales en las moléculas del agua. En el libro “Los Mensajes del Agua”, Mensajero Emoto demuestra el resultado de su pesquisa en que las moléculas del agua son profundamente alteradas de su forma utilizando la técnica de la resonancia. En sus experimentos, consiguió identificar como el agua es influenciada por algunos factores, como la música por ejemplo, que puede alterar su estructura molecular.(3)
La música es un invento antiquísimo. Entre los griegos, se atribuye su invención el Apolo, l Cadmo, el Orfeo, y el Anfilon. Entre los egipcios, el Tot o el Osiris; entre los judíos, a Jubal. En torno del año de 2697 a. C, entre los celtas, la música tradicional se tocaba en el arpa, siendo los sopros reservados para la diversión y la guerra. Se sabe que Saúl, en sus crisis nerviosas, llamaba a David, que a través de sonidos de su arpa calmaba la irritación del monarca. La tradición cristiana retuvo gran parte del simbolismo de Pitagoras, interpretado por San Agustín y por Boelcius.
“En la Edad Medía, se puede ver al hombre volcado para Dios y la música es un instrumento de fe. El Cristianismo trajo al hombre un mundo que el desconocía. Movidos por esa nueva visión, los primeros cristianos crearían su propia característica musical. “(4) Actualmente la ciencia, sobretodo en el campo de la medicina y de la psicología, viene descubriendo verdades y conocimientos que los antiguos sabios disponían sobre el poder oculto de la música. Ella puede influenciar en el comportamiento de toda una nación, como por ejemplo ocurrió con el rey George III, en la Abadía de Westminter, durante una presentación de Handel. A cierta altura de la presentación de la obra El Mesías (el coro del Aleluya), el rey se puso en pie, señal para que todo el público se levantase. El estaba llorando. Nada jamás lo conmovería tan vigorosamente. Se diría un gran acto de asentamiento nacional a las verdades fundamentales de la religión.
En contactos con Allan Kardec, en las reuniones de la Sociedad Parisiense de Estudios Espiritas, el espíritu del músico y compositor clásico Gioachino Rossini, por solicitación del codificador, habló sobre algunos aspectos espirituales de la música y su influencia en el comportamiento humano. El espíritu propone un nuevo concepto sobre la expresión harmonía, comparándola con la luz. Para el, ambas son una especie de sentidos íntimos del alma, estados transcendentes del ser. Rossini afirma que “la armonía, la ciencia y la virtud son tres grandes concepciones del espíritu: “la primera arrebata, la segunda esclarece, la tercera eleva. Poseídas en toda la plenitud, ellas se confunden y constituyen la pureza”. (5)
En la Revista Espirita, de mayo de 1858, Kardec entrevista al compositor Mozart, que declaró lo siguiente: “cuando estoy en buenas disposiciones y enteramente solo, durante mi paseo, los pensamientos musicales me vienen con abundancia. Ignoro de donde proceden esos pensamientos y como me llegan; en eso no tengo la mínima voluntad, la menor intervención. Habitante del planeta Júpiter, el genial músico reveló: “Donde habito, hay melodía en todas partes: en el murmullo de las aguas; en el sisear de las hojas, en el canto de los vientos; las florea rumorean y cantan.”
Los Benefactores espirituales se referían a los canticos de la música celeste, practicada en las esferas espirituales elevadas, como siendo “todo lo que más bello y delicado puede la imaginación espiritual concebir”. (6) Poetas afirman que es con la música que hacen sus declaraciones de amor el ruiseñor y el grillo,, la cigarra, los delfines, el cisne y el águila. Aldous Huxley dijo que “después del silencio, aquello que más aproximadamente expresa lo inexpresable es la música.”
El Espíritu André Luiz narra en el libro Nuestro Hogar que el “Gobernador de la Colonia Espiritual determina la utilización de la música a fin de intensificar el rendimiento del servicio, en todos los sectores de esfuerzo constructivo. (7) El libro revela el Campo de la Música, en cuyas extremidades hay melodía para todos los gustos. Impera, sin embargo, en el centro la música universal y divina, el arte santificado por excelencia, que atrae multitud de Espíritus, al contrario de lo que se verifica en la Tierra. Describe un gracioso coro (un cuerpo orquestal de reducidas de reducidas figuras) que ejecuta música ligera.”(8)
Los antepasados enseñaban que la música es una ley moral. Del alma al universo, alas al pensamiento, salida a la imaginación, encanto a la tristeza, alegría y vida a todas las cosas.es la esencia del orden y eleva en dirección a todas las cosas. Es la esencia del orden y eleva en dirección a todo lo que es bueno, justo y bello, y de lo cual ella es la forma invisible, más no en tanto, deslumbrante, apasionada y eterna.
“Así como el arte cristiano sucedió al arte pagano, transformándolo, el arte espirita será el complemento y la transformación del arte cristiano”.(9) Plenamente justificado, entonces, la utilización de la música, en cualquiera de sus manifestaciones, desde que en consonancia con los objetivos superiores a que nos dedicamos, notadamente en el ambiente espirita, sema resguardadas las debidas cautelas en la selección de las melodías a ser entonadas, de modo a conducir a un clima mental satisfactorio tanto a los desencarnados como a los encarnados somos compuestos de partículas subatómicas que estructuran las ciudadelas celulares y cada célula contiene un volumen del 70% de agua que disuelve y transporta materiales y participa de innumerables bioquímica del cuerpo biológico.
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE PARA EL ESPIRITISMO
Por Manuel S. Porteiro
¿Quiénes somos? ¿Seres incapaces de la autodeterminación, arrastrados por la fatalidad o totalmente comandados por factores externos?¿Seres completamente libres, dueños absolutos de nuestro destino? ¿O criaturas humanas dotadas del libre albedrio y responsabilidad, según nuestro grado de evolución espiritual, y subordinadas y leyes naturales y al medio social en que vivimos?
Al abordar el tema que me propongo desenvolver, no obligo la pretensión de responder satisfactoriamente a las exigencias filosóficas a las cuales, sin duda, tiene derecho el culto lector. No pretendo, tampoco, en un simple trabajo, abarcar en todos sus aspectos un punto de la doctrina tan vasto y complejo, tan difícil y, sobretodo, tan superior a mis fuerzas intelectuales como es el libre albedrio y su antítesis, el determinismo, cuando ilustres psicólogos, esclarecidos espiritas han escrito mucho a respecto del problema tan escabroso corresponde a la Psicología del porvenir, reflejada en las luces del Espiritismo.
Esta afirmación parecerá extraña, evidentemente, los partidarios del espiritualismo clásico, que creen que el libre albedrio es un punto de la doctrina perfectamente esclarecido, que no puede ni debe ser puesto en duda, porque ha sido considerado por filósofos y teólogos como un dogma indiscutible, fundado en la conciencia universal. También parecerá extraño a los deterministas, que creen haber resuelto el problema de la libertad humana, negándola y afirmando el determinismo con las elaboraciones de la fisiopsicologia, con el materialismo histórico o con la ley de causalidad universal.
El Espiritismo, aunque sustente como fundamento de su moral el libre albedrio no hace de el un dogma infalible ni pone trabas a la inteligencia de sus adeptos, impidiéndolos de reflexionar, analizar y esclarecer esta cuestión, del mismo modo que no excluye del análisis sus fenómenos, aunque aceptados en gran parte como producidos por entidades espirituales que vivieron en la Tierra. Por el contrario, la experiencia, el libre examen, el raciocinio son, para el espiritismo, la base de su filosofía, y para el espiritista el fundamento de sus convicciones, aunque, como en toda doctrina racionalista, se diferencie en detalles en la apreciación de los hechos y de los postulados que de ellos se desprenden.
Nosotros espiritistas, no queremos vencer sustentando un “preconcepto”, como más de un sabio mal intencionado ya dije. Buscamos la verdad y, creyendo estar en la posesión de una partícula de esta, deseamos ilustrar con ella, en la medida de nuestros conocimientos. Sabemos muy bien que no hay verdades absolutas, que todas son relativas al grado de capacidad e instrucción de cada individuo, al desenvolvimiento científico de cada época y al límite trazado a la inteligencia humana.
Desde este punto de vista abordaremos el tema, no sin antes entrar en algunas consideraciones preliminares sobre la relativa importancia que, a nuestro ver, tiene para el Espiritismo la solución de tan arduo problema.
El materialismo tiene aprendido tornar al libre albedrio en una cuestión de vida o de muerte para el Espiritismo, y es por eso que sobre el fueron dirigidos sus mejores ataques, oponiéndosele el determinismo en sus diversas formas, inclusive el fanatismo. Y no pocos espiritas, haciendo de esto una cuestión fundamental, ha respondido a las impugnaciones, acreditando sin duda que, si no somos libres ni responsables por nuestros actos, la causa del Espiritismo está perdida y su concepto moral aniquilado.
Lejos de pretender debilitar la tesis de la libertad, tal como se desprende de la filosofía espirita. Creemos que, con el libre albedrio o sin el, con la responsabilidad o sin ella, el Espiritismo no sufre ningún debilitamiento y que el ser humano, tanto hoy como entonces y mañana, seguirá igualmente el curso de su evolución ascendente hasta su destino superior, acredite o no en su libertad moral y en el merito o desmerito de sus acciones. Eso porque lo que el no hiciera por su libre voluntad lo hará a pesar de ella y, sin duda, con más acierto, ya que el Ser omnisciente, que rige los destinos del Universo y de sus criaturas, sabe mejor de lo que estas lo que les conviene a sus fines. Y, aunque el hombre filosóficamente no lo quiera, le dará eternamente satisfacción por las buenas acciones y más por los remordimientos de ellas; y donde y cuando quiera que este haga bien, tal bien será, más tarde o más temprano, meritorio para su conciencia y la de sus semejantes, recibiendo la justa y natural sanción por todas sus acciones, sea liberal o fatalista.
Es curioso observar la divergencia y el egoísmo que existen en el campo de la filosofía de las religiones. Sócrates y Platón, las mayores figuras del espiritualismo clásico, cuya sublime moral se identifica con la moral espirita, siquiera menciona la voluntad y el libre albedrio. Epicuro, filosofo sensualista y en cierto modo materialista, puesto que niega la inmortalidad del alma, es partidario del libre albedrio: “Aunque el acaso lo persiga con las cosas más molestas, las enfermedades y los padecimientos- dijo- el hombre recto y bueno permanece libre, feliz pues puede evitar todo eso con un movimiento para delante o para tras, escapando así del dolor y de la perturbación como el átomo a su destino.”
Traducido por: M. C. R
Trecho de Conferencia proferida en la Sociedad Constancia, no día 5 de junio de 1929, e publicada pela revista “La Idea”, en 1936. Traducción de Ciro Pirondi.
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TRABAJO
El trabajo es una ley para las humanidades planetarias para las sociedades del Espacio. Desde el ser más rudimentario hasta los Espíritus angélicos que velan por los destinos de los mundos, todos toman parte en el gran concierto universal.
Penoso y grosero para los inferiores, el trabajos e suaviza a medida que la vida se refina. Se convierte en un venero de goces para el espíritu adelantado, que se hace insensible a las atracciones materiales, exclusivamente ocupado en los estudios más elevados.
Con el trabajo el hombre domina las fuerzas ciegas de la Naturaleza y se pone a salvo de la miseria; por el trabajo es por lo que se fecundan las civilizaciones y por lo que se extienden el bienestar y la ciencia.
El trabajo es el honor y la dignidad del ser humano. Es un consuelo, que nos libera de las preocupaciones y de nuestras tristezas; calma las angustias de nuestro Espíritu y fecunda nuestra inteligencia.
El trabajo nos aproxima unos a otros, aprendemos a ayudarnos y unirnos, en la ley del trabajo está los principios de todos los progresos y de todas las elevaciones.
A Lázaro todo le fue perdonado por el Maestro, pero no obstante recibir su socorro, el necesitaba crecer para merecer estar a su lado, para sentirse en sintonía con el, necesitaba trabajar en si mismo, para liberarse para sentirse despojado de las culpas que oprimían su corazón.
Todas nuestras existencias se unen, el bien y el mal repercuten, a través del tiempo. Si los torpes y los malos parecen terminar su vida en la abundancia y en la paz, sepamos que llegará la hora de la justicia, y que los sufrimientos que ellos causaron recaerán sobre ellos.
Debemos resignarnos y soportar con valor los padecimientos inevitables, si bien fecundos, que borran las manchas y nos preparan un porvenir mejor.
La Tierra es el verdadero purgatorio. Es preciso renacer y sufrir para despojarse de los vicios, para borrar las faltas o los crímenes del pasado.
Jesús deja libre a Lázaro para que realice sus deberes, nosotros también al reencarnar, partimos desde cero, un velo cubre nuestro pasado y es como Lázaro comenzamos desde el principio, sin ataduras, porque nada se nos revela, solo partimos de la existencia actual para con nuestras deficiencias, poder obrar dentro de la vida. Nuestro es el saber elegir y dirigirnos bien, nadie lo puede hacer por nosotros.
No tenemos ningún juez nada más que el de nuestra conciencia. Todos cuando llegamos a la razón y al buen sentido nos convertimos en artesanos de nuestro destino y forjamos o rompemos las cadenas que nos atan a la materia.
Las situaciones dolorosas que sufrimos son consecuencia de nuestras malas obras, el que hace sufrir sufrirá también.
Con la ley de la reencarnación, la soberana justicia resplandece sobre los mundos. El alma lleva grabada en si la ley de su destino. Aprender a deletrear los preceptos, a descifrar este enigma constituye la verdadera ciencia de la vida, nuestro principal trabajo..
La inmortalidad para nosotros es todo. Es por ella que el mundo gira, los pájaros cantan, las esferas rugen, los hombres se mueven y la luz se hace. La inmortalidad es la Vida, y la religión está en la Vida para poder estar en Dios.
De que nos valdrían todas las parábolas de Jesús sin la inmortalidad sin la seguridad de sobrevivir para la adquisición de la felicidad prometida.
De que nos valdrían sus hermosas enseñanzas, envueltas de tanta dulzura, sus llamadas constantes de amor al prójimo de amor a Dios, del desprendimiento de las cosas de la Tierra, del perdón, del constante ejercicio par la perfección, sin la sobrevivencia, sin la inmortalidad?
De las parábolas de Jesús y de sus enseñanzas resaltan las chispas de fuego que forman la eterna llama que ilumina nuestra vida inmortal. Constituyen una prueba de fe que da la esperanza y que nos incita a trabajar por nuestro progreso, para que seamos los propios arquitectos de nuestra existencia futura, sea en este mundo o en el más allá, para el cual debemos volver nuestra mirada.
No hay muerte, no hay fin. Hay pasaje de un estado de inferioridad para un estado de superioridad, gradual, sin saltos bruscos, sin atavismos, porque la Naturaleza, los seres y las cosas obedecen a una misma Ley de Relatividad, ley justa y equitativa promulgada en los Consejos de Dios. Toda la creación goza de esa gracia, todos los seres viven y se alimentan de ella, en ella crecen, progresan, se tornan adultos en el entendimiento, y, emergiendo del instinto, flotan en el océano luminoso de la inteligencia.
Todos traemos un trabajo el de la propia auto reforma y el de crecer para Dios. De nuestro esfuerzo vendrán los resultados, y el tiempo que nos llevara conseguirlo, pues la estancia en el mal es solo una opción nuestra, que solo con el esfuerzo podemos conquistar el liberarnos de el.
El trabajo es nuestra comunicación. Si estamos aquí es debido a que estamos trabajando para construir un mundo mejor, esto nos mantiene unidos, aunque cada uno tenga su parte individual, tenemos también este trabajo colectivo.
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EXPLICANDO LA MEDIÚMNIDAD
Mercedes Cruz Reyes
La mediúmnidad constructiva, es la lengua de fuego del espíritu Santo, luz divina para la cual es necesario conservar el pabilo del amor cristiano y el aceite de la pura y buena voluntad. Sin la preparación necesaria, la excursión de los provocan el ingreso en el reino invisible es casi siempre un viaje a los círculos de las sombras. Se alcanzan grandes sensaciones y se cae en perplejidades dolorosas. Se hacen descubrimientos sorprendentes y se acaba en ansiedades de dudas sin término. Nadie puede traicionar la ley impunemente y, para elevarse, ningún Espíritu ahorrara el esfuerzo de si mismo, en el perfeccionamiento intimo….
El hombre común percibe muy poco y siente menos. Ante la eclosión de nuevos conocimientos, en vista de la onda regeneradora del espiritualismo que baña las naciones más cultas de la Tierra, angustiada por grandes sufrimientos colectivos, la espiritualidad necesita poner en acción las mejores posibilidades de colaboración, para que los compañeros terrestres valoricen sus benditas oportunidades de servicio y de redención.
El Espiritismo Cristiano, revive el Evangelio de Cristo, y la mediúmnidad constituye uno de sus fundamentos vivos. La mediúmnidad, por tanto, no es exclusiva de los llamados “médiums”. Todas las criaturas posen mediúmnidad, que es percepción espiritual, que debe ser incentivada en nosotros mismos. No es suficiente percibir. Es imprescindible santificar esa facultad, convirtiéndola en el ministerio activo del bien. La mayoría de los que se disponen a desarrollar la mediúmnidad, no se dispone a los servicios preliminares de limpieza del vaso receptivo. Dividen inexorablemente la materia y el espíritu, situándolos en campos opuestos, mientras que los estudiosos de la Verdad no han conseguido todavía identificar rigurosamente las fronteras entre uno y otro, integrados en la certeza de que toda organización universal se basa en vibraciones puras. La intención no es transformar el mundo en un cementerio de tristezas y de desolación. Atender la santificada misión del sexo en un plano respetable, usar un aperitivo común, hacer buenas comidas, en modo alguno significa desvíos espirituales. No obstante, los excesos representan perdidas lamentables de fuerzas, con lo cual se retiene el alma en los círculos inferiores.
El hombre que se precipita en las cárceles de las sombras, no le es fácil desenvolver las percepciones avanzadas. No podemos tratar de alcanzar la mediúmnidad constructiva, sin el equilibrio constructivo de los aprendices, en la sublime ciencia del bien vivir.
No podemos edificar grandes castillos, sin una buena base; alcanzar grandes descubrimientos exteriores, sin estudiarse a si mismo, gradualmente comprenderemos que “mediúmnidad elevada o percepción edificante, no constituyen actividades mecánicas de la personalidad y si conquistas del espíritu, para cuya consecución no se puede prescindir de las iniciaciones dolorosas, de los trabajos necesarios, con la auto educación sistemática y perseverante.
Los tiernos embriones vegetales de hoy, serán los árboles frondosos del mañana. Las tribus ignorantes de ayer, constituyen la Humanidad de ahora. Todas las reuniones son provechosas, y aunque sus pasos sean vacilantes, en el camino, han de ser protegidas de las peligrosas redes del vampirismo.
Los más extraños bacilos de naturaleza psíquica son vistos en el plano espiritual, en cambio son completamente desconocidos en la microbiología avanzada. No tienen la forma esférica de las cocáceas, ni el tipo de bastonete de las diversas bacterias. No obstante forman también colonias densas y terribles. Atacan a los elementos vitales del cuerpo físico, actuando con mayor potencial destructivo sobre las más delicadas células.
No nos referimos a los murciélagos, el vampiro, entre los hombres, que es el fantasma de los muertos, que se retira del sepulcro en altas horas de la noche, para alimentarse de la sangre de los vivos. Quien dio semejante definición en el fondo no está equivocada. En el mundo espiritual vampiro es toda entidad ociosa que se vale, indebidamente, de las posibilidades ajenas y, tratándose de vampiros que visitan a los encarnados, es necesario reconocer que ellos atienden a los siniestros propósitos, a cualquier hora, siempre que encuentren oportunidad en el armazón carnal de los hombres.
No ignoramos que en el círculo de las enfermedades terrestres, cada especie de microbios tiene su ambiente preferido. El neumococo se aloja habitualmente en los pulmones; el bacilo de Eberth se localiza en los intestinos en donde produce las fiebres tifoideas… las enfermedades síquicas son mucho más deplorables. La patología del alma está dividida en cuadros dolorosos. La cólera, la intemperancia, los desvíos del sexo, los vicios de variados matices, forman creaciones inferiores que afectan profundamente la vida humana. Un cuerpo enfermo, casi siempre, denota una mente enfermiza. La organización fisiológica, no va más allá del vaso de barro, dentro del molde preexistente del cuerpo espiritual. Alcanzado el molde en su estructura por los golpes de las vibraciones inferiores, el vaso las refleja inmediatamente.
Wirchow afirmaba, que “el cuerpo humano es un país celular, en el que cada célula es un ciudadano, constituyendo la enfermedad una lucha entre los ciudadanos”. De Hecho, la criatura humana debe luchar, desde la cuna, contra diversas flagelaciones climáticas, entre venenos y bacterias de variados orígenes.
En las molestias del alma, como en las enfermedades del cuerpo físico, antes de la afección, existe el ambiente que las crea. Las acciones producen efectos, los sentimientos generan creaciones, los pensamientos dan origen a formas y consecuencias de infinitas expresiones. Cada Espíritu representa un universo en si, cada uno es responsable por la emisión de las fuerzas que lanza en circulación, en las corrientes de la vida. La cólera, el odio, la desesperación ofrecen campo a peligrosos gérmenes síquicos en la esfera del alma. Y , tal como sucede en las enfermedades del cuerpo, el contagio es aquí un hecho consumado desde el momento en que la imprevisión o la necesidad de la lucha establecen ambiente propicio entre compañeros de un mismo nivel. En el campo de la materia densa, naturalmente, esa ley funciona con violencia, mientras que en el mundo de los espíritus, se desenvuelve con las modificaciones naturales. Cada vicio particular de la personalidad, produce las formas sombrías que le son consecuentes, y estas, como las plantas inferiores que se arrastran por el suelo, por relajación de lo responsable, se extienden a las regiones próximas en las que no prevalece el espíritu vigilando y defendiéndose.
No podemos olvidar que somos reincidentes en los abusos de la ley. Desde el primer día de razón en la mente humana, la idea de Dios creó principios religiosos, sugiriendo las reglas del buen vivir. No obstante, a medida que se refinan conocimientos intelectuales, parece que hay menos respeto en el hombre, para con las dadivas sagradas. El plano superior jamás niega recursos a los necesitados de todo orden, y, se vale de las mínimas oportunidades, para auxiliar a los hermanos de la humanidad en la restauración de los patrimonios, ya sea cooperando con la Naturaleza o inspirando el descubrimiento de nuevas fuentes medicamentosas y reparadoras.
Los encarnados y desencarnados indiferentes a la Ley Divina son muy numerosos, faltos de preparación y viviendo más de sensaciones animalizadas que de sentimientos y pensamientos puros, en muchos casos cuando desencarnan, prosiguen imantadas a los ambientes domésticos que alimentaba su campo emocional. Dolorosa ignorancia se prende a sus corazones repletos de particularidades, encarcelados en el magnetismo terrestre, engañándose a si mismos, y fortaleciendo las antiguas ilusiones. Los infelices que caen en semejante condición de parasitismo, sirven de alimentos a las larvas, que son portadoras de vigoroso magnetismo animal.
Analizada la fauna microbiana, de estos espíritus, vemos que bastará que se agarre a los compañeros de la ignorancia todavía encarnados, cual hierba dañina a los gajos de los árboles, para que pueda succionarle la sustancia vital.
En todos los sectores de la Creación, Dios, nuestro Padre, colocó a los superiores y a los inferiores en condiciones de trabajo para lograr su evolución a través de la colaboración y del amor, de la administración y de la obediencia.
Abandonando las fajas de nuestro primitivismo, debemos despertar la propia conciencia para alcanzar la responsabilidad colectiva. La misión del superior es amparar al inferior y educarlo. Sin amor para con nuestros inferiores, no podremos esperar la protección de los superiores; sin respeto par con los otros, no podemos aspirar a lograr el respeto ajeno. Si hemos sido vampiros implacables de seres frágiles que nos rodean entre las formas terrenas, abusando de nuestro poder racional ante la debilidad de la inteligencia de ellos, no está demás, que, por fuerza de la animalidad que aun conservan desveladamente, vengan a caer, la mayoría de las criaturas, en situaciones enfermizas a causa de vampirismo de las entidades que les son afines en la esfera invisible.
El legítimo desenvolvimiento mediúmnico, es un problema de ascensión espiritual de los candidatos, hacia las percepciones sublimes. Si los candidatos consiguen establecer sobre sí mismos los deseables golpes de la disciplina, ganarían mucho en fuerza contra la influencia de los infelices que los siguen; lamentablemente son muy pocos los que se mantiene en la resolución de ampliar y aplicar la viva luz que reciben. La mayoría, rompe el círculo magnético, con los espíritus luminosos, en el curso de las reuniones, olvidando las bendiciones recibidas y se vuelve nuevamente, hacia las mismas deplorables condiciones en que se hallaban horas antes, subyugadas por vampiros renitentes y crueles.
Extraído del libro “misioneros de la Luz” de Chico Xavier.
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… MÁS ANOTACIONES SOBRE LA OBSESIÓN
Nadie nace en la Tierra bajo el determinismo de sufrir penalidad o castigo alguno, por imposición de los espíritus Superiores. Los Mentores Espirituales jamás determinan que los espíritus se reencarnen bajo el estigma implacable de la obsesión, victimas de homicidios o sufran accidentes fatales, lo que sería una punición deliberada e incompatible con la Bondad del Creador.
Los espíritus afectados son encaminados hacia la materia por sus propias causas, basadas en faltas e indisciplinas cometidas en existencias pasadas, siendo colocados en medio de las influencias mórbidas o maléficas, semejantes a las que promovieron en el pretérito
La nueva existencia física puede ser favorable o no, depende fundamentalmente de la forma cómo piensa y actúa en la materia y en medio de sus viejos compañeros, victimas o verdugos, pues están sujetos a sus pasiones, vicios o virtudes. Siempre que sean dignos y vivan amorosamente a favor del prójimo, podrán sobrevivir sin conflictos y sin tragedias, recibiendo con justicia la ayuda espiritual de sus mentores, que de modo alguno desean castigarlos, pero si recuperarlos espiritualmente.
Cuando se renace en medio de malhechores y es blanco de un cruel obsesor, si se dedica heroicamente al bien ajeno, ejercita su ternura, amor y magnanimidad hacia todos, sin distinción de creencias, razas o castas, tendrán mayores posibilidades de sobrevivir en la materia y distanciado de las violencias y fines trágicos.
La cosecha es siempre conforme haya sido la siembra. Los Espíritus exageradamente intelectivos, que emplean sus talentos para sembrar el descreimiento, inconformidad, rebeldía y ociosidad espiritual, que viven preocupados en fundar escuelas filosóficas exóticas, que alejan al hombre de su responsabilidad espiritual y lo excitan hacia una existencia puramente sensual, dificultan la perfecta aplicación de la Ley de Evolución en la marcha progresiva de las criaturas de menor sensibilidad mental.
Como son sembradores de confusiones mentales y psíquicas en otros cerebros incautos, deberán encarnar en medio de “esas familias”, cuyas creencias discordantes o infantiles, los retardaran en la senda del progreso espiritual. Entonces les cabe ayudarlas a liberarse del negativismo secular o del dogmatismo asfixiante, con el fin de compensar los perjuicios causados en base a los postulados contradictorios que pregonaron en el pasado.
Por lo tanto, nacen en el futuro con ese implacable deber de despertar a sus viejos familiares o amigos, atrofiados por el culto a los dogmas incisivos o totalmente apáticos a la vida inmortal. Gracias a su sacrificio y a la cura por medio de la doctrina espirita, esos espíritus perturbadores del pasado, terminan reajustándose meritoriamente junto a aquellos de cuya candida confianza mental abusaron.
Bajo una disciplina férrea pero justa de la Ley Sideral, que rectifica y no castiga, retornaran al ambiente del mundo físico, situándose en medio de las familias terrenas, comprometidos para incentivar el despertar de la ilusión intelectiva, de la hipnosis de los sentidos pasionales o de la esclavitud del ateismo infeliz, a quienes les siguieron tontamente en otras vidas. Esa tarea abnegada no se les impone arbitrariamente; la razón esclarecida y conciente por reducir su debito Kármico, les permite aceptar el servicio doloroso a favor del prójimo y también para su propio beneficio.
La familia humana ignora por lo general la razón de los acontecimientos dolorosos que se manifiestan, que suelen ser las desventuras en su camino evolutivo en donde les toca actuar. Así se forman los cuadros de sufrimiento redentor: aquí es el hijo que nace con la enfermedad congénita, y se arrastra penosamente, provocando angustias en sus consanguíneos, allí es el jefe de familia es acosado por una cruel enfermedad , que resiste a los esfuerzos realizados por la medicina oficial, marchando tristemente hacia el cementerio y a su vez daña los corazones de sus familiares íntimos,; allá es una enfermedad dañina que acá a la hijita querida, haciendo padecer el “vía crucis” de los consultorios e instituciones psicópatas, profiriendo gritos extraños y ofendiendo con palabras groseras.
Cuando la desesperación alcanza la totalidad de la familia, la Ley que es atenta y permanece en observación, sucede un milagro inesperado y bajo la fortuita coincidencia surge el médium curativo, que recupera al hijo en sus movimientos atrofiados desde la cuna, restablece la salud del jefe de la casa, cuya medicina oficial no tenia remedios curativos, y aun, gracias a la dedicación de algunos adeptos a la doctrina espirita, logran esclarecer al espíritu obsesor que torturaba a la hija malediciente . Pero siempre bien querida. De esa forma el espiritismo se acepta en el hogar, volviendo venturoso, y gracias al cual, los postulados de la inmortalidad del alma penetran en aquellos que vivían ciegamente esclavizados a los dogmas infantiles o es absoluto descreimiento.
Gracias al agua fluidificada, al recetario mediúmnico o de los pases espiritas, se desplazan las viejas convicciones ateístas y los sectarismos condenables de los familiares. Y aquellos que en el pasado abusaron del mando o del intelecto en contra del prójimo, es de esa forma que los planos superiores suministran nuevos enfoques de la vida, espiritual, sirviéndose de los cuerpos atrofiados o de los nervios desequilibrados. Los conceptos equivocados o negativos de antes son compensados por el sacrificio del dolor físico o psíquico del presente.
No hay regla sin excepción puede darse el caso de que una hija obsesa, o hijo, más tarde es curada a través del espiritismo y que gracias a ella se ha convertido la familia, sea un espíritu bueno que acepta el sufrimiento con el deseo magnánimo de ayudar a su familia y también par activar su ascensión espiritual. No hay reglas sin excepción, pues Jesús espíritu excelso y justo, no eludió la ocasión de sumergirse en las sombras de nuestro mundo, para salvar a los hombres ignorantes y posibilitarles el camino hacia su realidad espiritual.
Hay espíritus bondadosos, que descienden a la carne y se ajustan a la familia consanguínea de la tierra, con el fin de despertar espiritualmente a sus viejos y milenarios amigos. En algunos casos se sacrifican heroicamente para socorrer a sus adversarios de otrora y que en el presente todavía demoran hipnotizados por las filosofías destructivas o las doctrinas enfermizas del mundo material.
Cuando estas almas sublimes comprueban la inutilidad de sus esfuerzos para inspirar desde el Más Allá a sus pupilos negligentes, se deciden a reencarnar por amos a ellos.
Muchos cuando renacen junto al adversario empedernido, enfrentan terribles situaciones a fin de atenuar la fiereza, el odio y la violencia que aún sustentan. Movidos por la compasión del ángel, efectúan toda clase de esfuerzos para sustraerlos de las tragedias odiosas, que en el futuro engendran Karmas torturantes. Muchas veces son sacrificados por las mismas almas delincuentes, a quienes intentan salvar de los padecimientos inenarrables que les esperan en el fango del astral inferior. Aun así se sienten felices cuando consiguen acentuarles el fuego del remordimiento o arrepentimiento, provocándoles los primeros impulsos de redención espiritual.
Dios no es vengativo ni sádico, ni creó la obsesión incurable, la dolencia fatal, las deformaciones corporales, ni cualquier tipo de desventura para el ser humano. El Padre solo tiene objetivos concretos, que es la recuperación amorosa de todos sus hijos eternos. Los acontecimientos trágicos o mórbidos son el fruto de la debilidad moral y de la ignorancia del hombre, que solo balbucea las primeras letras del alfabeto de la vida inmortal.
Trabajo extraído del libro “Mediumnismo” de Ramatis
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PLANEAMIENTO DE LA REENCARNACIÓN
¿Te preocupa el Más Allá?
¿Quisieras saber que te ocurrirá al otro lado?
¿Te gustaría saber cómo se origina un proceso de reencarnación?
Una de las muchas tareas atribuidas a los bienhechores y misioneros desencarnados, es ayudar y ellos se desdoblan en todas las direcciones. En el departamento de Planeamiento de reencarnaciones, hay muy buenos amigos, ya que es un servicio muy importante en la colonia espiritual, directamente relacionado con el departamento de Esclarecimiento.
Gran parte de las reencarnaciones en la Tierra, se procesa en moldes corrientes para todos, en el campo de manifestaciones puramente evolutivas. Pero la otra parte, no obedece al mismo programa. Al elevarse el alma en cultura y en conocimientos, y, consecuentemente en responsabilidad, el proceso de reencarnación individual es más complejo, alejándose como es lógico, de la expresión general, a la vista de eso, las colonias espirituales más elevadas, mantienen servicios especiales para la reencarnación de trabajadores y misioneros.
Estos trabajadores no son compañeros completamente buenos y redimidos, sino aquellos que representan mayor suma de cualidades superiores, a camino de la victoria plena sobre las condiciones y manifestaciones groseras de la vida. Son entidades que se hayan aun en debito, pero ya con valores de buena voluntad, perseverancia y sinceridad, que les otorgan el derecho de influir sobre los factores de su reencarnación, escapando, en cierto modo, al patrón general. Claro que no siempre se verifican tales alteraciones en condiciones agradables para la experiencia futura. Los servicios de rectificación, representan tareas enormes.
El problema de la caída, es también una cuestión de aprendizaje, y el mal, indica una posición de desequilibrio, exigiendo restauración y enmienda. La evolución nos confiere poder; pero gastamos mucho tiempo aprendiendo a utilizar ese poder armoniosamente. El racionamiento ofrece campo seguro a nuestros conocimientos; no obstante, casi todos los trabajadores de la Tierra, se demoran siglos en el servicio de iluminación intima; porque no basta adquirir ideas y posibilidades, es preciso ser responsable; y no es justo que tengamos solamente la información del raciocinio, sino también la luz del amor.
Al hombre le es necesaria la lucha que corrige, renueva, restaura y perfecciona. La reencarnación es el medio, y la educación divina, el fin. Por eso mismo, a la par de millones de semejantes que evolucionan, existen millones que se reeducan en determinados sectores del sentimiento, porque, si poseen ya ciertos valores de la vida, les faltan otros no menos importantes.
El propio Jesús nos dejo material para que pensemos en el asunto que estamos examinando, cuando nos aseveró que si nuestra mano o nuestros ojos fueran motivo de escándalo, deberían ser cortados al penetrar en el templo de la vida. Si ya hemos fallado muchas veces en experiencias de la autoridad, de la riqueza, de la belleza física de la inteligencia, no sería lógico recibir idénticas oportunidades en los trabajos rectificadores.
De conformidad con el grado de adelanto espiritual del futuro de que va a reencarnar y de acuerdo con el servicio que le va a ser asignado en posesión de un nuevo cuerpo carnal se hace necesario establecer planos adecuados a los fines esenciales.
La ley de herencia fisiológica funciona con ineludible dominio sobre todos los seres en evolución, pero sufre, naturalmente, la influencia de todos aquellos que alcanzan cualidades superiores al ambiente general. Cuando el interesado en nuevas experiencias en el plano terrenal es merecedor de servicios de intercesión, las influencias elevadas pueden imprimir determinadas modificaciones a la materia, desde las actividades embriológicas, proporcionando alteraciones favorables para el trabajo de redención.
El cuerpo físico en la Tierra, representa una bendición de nuestro Padre. Constituye una primorosa obra de la Sabiduría Divina, en cuyo perfeccionamiento incesante colaboran la espiritualidad superior, pues todo el celo en el servicio de la reencarnación, es muy poco, en relación con lo que se debería realizar en beneficio del perfeccionamiento de la maquina orgánica.
En todas las colonias de alta espiritualidad, esas tareas son desempeñadas con infinito cariño. El auxilio a la reencarnación de estos compañeros, traduce su reconocimiento al aparato físico que otorga tantos beneficios a través del tiempo. El hombre debe agradecer a la Sabiduría Divina la concesión del sublime aparato físico terrestre para sus adquisiciones eternas.
Los numerosos cooperadores trazan planos para las reencarnaciones in comunes, pues es un trabajo que exige valor, buenas disposiciones. Es muy penoso vencer en la experiencia carnal, en vista del olvido que sobreviene a la reencarnación…
Si poseyéramos grandes virtudes y bellas realizaciones, no nos seria necesario recapitular las lecciones ya vividas en la carne. Si solamente tenemos yagas y desvíos APRA recordar, bendigamos el olvido que el Señor nos concede con carácter temporal.
Cuando el espíritu que reencarna cumple todos los objetivos que vino a realizar en la tierra , se le denomina en el plano espiritual “complotista”, pues en general , casi todos, al regresar a la esfera carnal, perdemos oportunidades muy importantes, desperdiciando las fuerzas sicológicas. Deambulamos por aquí, haciendo algo útil para nosotros o los demás, pero a veces despreciamos el sesenta, setenta, ochenta y más de nuestras posibilidades. En muchas ocasiones prevalece aun, contra el espíritu, el agravante de haber movilizado las energías sagradas de la vida, en actividades inferiores que degradan la inteligencia y embrutecen el corazón. Por tanto el “complotista” en la calidad de trabajador leal y productivo, puede escoger a voluntad, el cuerpo futuro, cuando le plazca su regreso a la Tierra en misiones de amor y de iluminación, o recibe un cuerpo ennoblecido para la prosecución de sus tareas, en camino de círculos más elevados de trabajo.
Hay un premio para los raros hombres que viven en el sublime arte del equilibrio espiritual, aun hallándose en la carne. Y aunque nos parezca raro, semejantes excepciones existen en el mundo. Ellos regresan a la esfera espiritual, siendo anónimos en la Tierra, sin fichas de propaganda terrestre, pero con inmenso lastre de espiritualidad superior.
Ninguno de ellos, no obstante a los meritos de que se halla revestidos, escogen formas irreprochables en cuanto a las líneas exteriores. Solicitan providencias a favor de la existencia saludable, preocupándose de la resistencia, equilibrio, durabilidad y fortaleza del instrumento que los deberá servir, pero suelen solicitar medidas tendientes a atenuar su magnetismo personal, de modo provisional, evitando así una presentación física muy primorosa, ocultando la belleza de sus almas, como eficiente garantía para sus tareas. Esto sucede así, porque las criaturas en el juego de las apariencias durante la permanencia en la Tierra, aplastarían a los misioneros del bien, si conociesen su verdadera condición, a través de las vibraciones de la envidia, del despecho, de la antipatía gratuita y de las disputas injustificables. En vista a eso, los trabajadores conscientes, la mayoría de las veces, organizan sus trabajos, mediante organismos poco graciosos, huyendo, por anticipado, al influjo de las pasiones devastadoras de las almas en desequilibrio.
Las mentes juveniles, cual criaturas del mundo, juegan con el fuego de las emociones; pero espíritus maduros, mayormente cuando llegan a la situación de “complotista” abandonan toda experiencia que los pueda distraer en el camino de la realización de la Voluntad Divina.
La medicina humana, será muy diferente en el futuro, cuando la Ciencia pueda comprender la extensión y la complejidad de los factores mentales en el campo de las molestias del cuerpo físico. Son muy raras las afecciones que nos e encuentran relacionadas con el tiquismo. Todos los órganos están subordinados a la ascendencia moral. Las preocupaciones excesivas con los síntomas patológicos, aumentan las enfermedades ; las grandes emociones, , pueden curar el cuerpo o aniquilarlo. Si eso puede suceder en la esfera de actividades vulgares de las luchas físicas, un enorme campo de observaciones nos ofrece el plano espiritual muchísimo más extenso, pues para el cual se transfieren todos los días, millares de almas desencarnadas en lamentables condiciones de desequilibrio mental. El médico del porvenir conocerá semejantes verdades, y no circunscribirá su actuación profesional al simple suministro de indicaciones técnicas, dirigiéndose, mucho más, en los trabajos curativos, a las providencias espirituales, en las que el amor cristiano juegue un mayor papel.
Según podemos observar, la justicia se cumple siempre; pero, a medida que se dispone el espíritu a la necesaria transformación en el Señor, se atenúa el rigor del proceso redentor. El propio Jesús nos recordó, hace siglos, que “el amor cubre multitud de pecados”.
Nadie traiciona la Voluntad de Dios, en los procesos evolutivos, sin incurrir en graves tareas de rectificación, y todos los que intentan engañar a la Naturaleza, cuadro legitimo de las leyes divinas, acaban por engañarse a si mismos. La vida es una sinfonía perfecta. Cuando procuramos desafinarla en el círculo de las notas que debemos emitir para su próxima glorificación, somos compelidos a estacionarnos en el pesado servicio de recomposición de la armonía quebrantada.
Trabajo realizado por Merchita, extraído del libro “Misioneros de la Luz” de Francisco Cándido Xavier.
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LLAGAS Y CONFLICTOS SOCIALES SON REFLEJOS DE SOCIEDADES SIN EVANGELIO
En un artículo publicado en el periódico El Mundo, el francés Edgar Morin, considerado uno de los más importantes pensadores contemporáneos y uno de los principales teóricos de la complejidad, hace un balance extremamente pesimista de la primera década del Siglo XXI. Para el, la globalización fue una vez más evidenciada por la exportación de la crisis financiera americana, habiendo provocado el crecimiento de los regionalismos y dificultando el desenvolvimiento de una visión más solidaria y fraterna del mundo. Considerando que el actual escenario árabe, por ejemplo, está en convulsión, quedamos atónitos cara al discurso proferido por el primer ministro Inglés David Cameron, en la Conferencia sobre la seguridad europea, realizada en Berlín, en que “decreto” que el multiculturalismo era imposible, estaba terminado!
Históricamente, el dominio occidental se constituyo a partir de la expansión europea, en el siglo XV, y promovió un brutal proceso de aculturación mundial. Lo que llamamos de fundamentalismo islámico es, en verdad, resistencia al occidente en casi todos los aspectos. Se trata de un movimiento de contra aculturación. Sabemos que el petróleo llevó a los países industrializados a interferir en los asuntos internos del mundo árabe. En el mundo musulmán, la madre de la contra aculturación fue la Hermandad Islámica, fundada en Egipto en 1928. Ella inspiró la Revolución Iraniana de 1979, que entronizó una republica teocrática islámica chiita. Inspiró también el régimen taliba, en Afganistán, la red Al-Qaeda y los grupos Hamas y Hisbola, más allá de otros menos conocidos.
“Edgar Morin acredita que la corrida en dirección a nuevos desastres económicos y climáticos se va acentuar en la próxima década, hasta porque después de la crisis económica que sufre casi todos los países, los gobiernos aun no resolvieron controlar mínimamente la especulación y el capitalismo financieros. Para la nueva década que se ha iniciado en el 2011, Morin procura ser menos pesimista citando un proverbio turco: Las noches están grávidas y nadie conoce el día que va a nacer”.(1)
No desconocemos el rechazo que sufren muchos países excluidos de la tecnología actual. Impera, en los países ricos, la ganancia por el dinero, que alcanza alturas surrealistas.
Creemos que las teorías actuales sobre el bienestar del hombre, considerando la psicología y la economía, están aún lejos del ideal. Es urgente que nuevas propuestas teóricas interpreten la paz social en términos de valores más trascendentes. Tales tesis comprobaron la asertiva de los Espíritus y del Evangelio de que los bienes materiales no traen la felicidad.
El Profesor de la Universidad de Virginia (EUA), Jonathan Haidt, en su libro “The Happiness Hypothesis”, escribió: “la familia y los amigos son más relevantes que el dinero y la belleza.una condición que nos torna felices es la capacidad de relacionarnos y establecer lazos con los demás”. (2) No podemos afirmar que los recursos financieros son instrumentos del mal, muy por el contrario, pues el dinero (en lo especulativo obviamente) es sudor convertido en dólares. Más es urgente que le demos funciones nobles recordando que la moneda en el bien hace prodigios de amor.
Si adentramos en las interpretaciones de historiadores; sociólogos, economistas, psicólogos y científicos políticos, lo que vemos en el mundo actual y aun amargamos en la conciencia, son las paradojas de una suprema tecnología en el área de la informática, de la genética, de los viajes espaciales, de los supersónicos, de los rayos laser, al lado de los que sobreviven en antros subhumanos, destrozados con la dengue hemorrágica, con la fiebre amarilla, con la tuberculosis, con el Sida, y con todos los tipos de drogas (cocaína, heroína, skanc, ecstasy, etc…)
Ante los conceptos espiritas, sabemos que la Tierra es un mundo de expiaciones y pruebas, razón por la cual la paz absoluta se encuentra aquí en el Planeta, solo en mundos más evolucionados. En nuestro orbe, la tranquilidad social es relativa, consonante consigna el ítem 20, capitulo V, del Evangelio Según el Espiritismo. (3) Uno de los puntos cruciales de la tesis epecurista es que, si tenemos dinero y no tenemos amigos, nada tenemos. De acuerdo con Epicuro, somos influenciados por “vanas opiniones”, que no reflejan la jerarquía natural de nuestras necesidades, enfatizando el lujo y la riqueza, y raramente la amistad, la libertad y la reflexión. Para muchos apegados al dinero, el Tener es más importante que el Ser.
Es común que observemos compañeros espiritas presentando claras señales de una vida confortable, portándose como si no tuviesen la mínima condición de ayudar al prójimo a través de un servicio de asistencia social. Tales compañeros usan antojos y no consiguen visualizar y mucho menos entender, que, en una sociedad donde el homenaje sea consciente de los dictámenes del Creador, esto es, de la práctica del bien, no habrá violencia, secuestros, prostitución, poligamia, traición, envidia, racismo, enemistad, tristeza, hambre, ganancia y guerras; y no se encontraran a personas deambulando por la calles, embriagadas, sucias, despeinadas, con ropas engrasadas, recogiendo comida de las basuras o pidiendo limosna, en razón de las caídas morales.
Sin embargo, infelizmente cada día, sucumben muchos jóvenes y adolescentes que son comercializados para el mercado de la lascivia, cobijados en ambientes regados por alucinógenos y de brutal violencia, donde son perpetrados crímenes inconcebibles bajo el estimulo de la miseria moral.
En este tétrico e indeseable panorama terrenal, el mensaje de Cristo es un remedio de inimaginable potencial de cura, siendo el más eficaz para la redención humana. ¡Es verdad! Al Cristianismo está reservada la tarea de alargar los horizontes de los conocimientos, en los dominios del alma humana, contribuyendo para la solución de los enigmas que atormentan a las sociedades contemporáneas de todas las culturas, proyectando luz en las cuestiones casi que indescifrables del destino y de los dolores morales del hombre contemporáneo.
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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http://rinconespirita.wordpress.com
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Portado por Adriana Anjos
Proveniente de los instintos agresivos, la rivalidad es presencia negativa en el carácter humano, que la criatura debe superar.
Si competición saludable es estimuladora para desenvolver los valores humanos, potenciales, momentáneamente adormecidos, la rivalidad proviene del primitivismo animal, que enfrenta a las criaturas unas contra las otras.
El rival es antagonista apasionado, a un paso de la violencia, en la cual derrapa fácilmente, facultándose explosión de graves daños para si mismo, también como para los otros.
Infelizmente, perturbando a la sociedad, en lucha por la predominancia del egoísmo, la rivalidad entre los hombres los lleva a estados belicosos, cuando la solidaridad los engrandecería, proporcionándoles bendiciones para toda la comunidad.
Es natural que, también, entre los médiums, el morbo de las rivalidades injustificables irrumpa, virulento, enfermando a cuantos permitan el contagio.
Invigilantes, se olvidan de la terapia del amor y se dejan perturbar, asfixiados por la envidia, por la amargura, por el celo, contribuyendo para las luchas ignominiosa que, lamentablemente, se instalan en los grupos, en los cuales estos se encuentran en servicio.
En la cohabitación que se establece, la red de la insensatez divide a los miembros del trabajo, que pasan a antagonizarse, aunque abrazando los ideales de la libertad, de la tolerancia, del amor, de la creatividad.
Tales rivalidades han sido responsables por el malogro de emprendimientos significativos, elaborados con cariño a través de los años, y que se desgastan y se desorganizan con facilidad, tornándose reductos de decepciones y amarguras.
La rivalidad es un mal que aguarda solución, combate de urgencia.
Surge de forma sutil; se instala con suavidad, como hierva parasita en tronco generoso, y pasa a robar la energía de que se nutre, terminando por perjudicar al hospedero que le da guarida.
El médium debe ser un servidor de la Vida, a beneficio de todas las vidas.
La suya ha de tornarse la lucha por el auto mejoramiento, observando las maldades y estudiando las deficiencias, a fin de crece r más en la escala de los valores morales, para sintonizar con las entidades venerandas, no siempre las que se tornaron famosas en el mundo, más que si construyeron las bases de la felicidad por la labranza en el fondo de los corazones en la ejecución del bien.
A el cabe disputar la honra de servir y no de aparecer; de ceder y nunca de imponer; de amar y de jamás fruir, apagándose para que resplandezca la luz de la verdad inmortal de la que se hace instrumento.
Como del hombre de bien se esperan la preservación de los valores éticos, del instrumento mediúmnico se aguarda la perfecta conexión emocional y existencial entre lo que se hace portador y el comportamiento cotidiano.
El médium espirita es sencillo, sin afectación, desprovisto del tormento de probar su honestidad a los otros, porque sabe que, en el mundo, solamente se experimentan aflicciones, conforme enseñó Jesús. Además, el reconoce que está al servicio del bien, lo que le cumple atender con naturalidad y pacíficamente.
Los médiums rivales son antagonistas en justas aflicciones, buscando victoria en nombre de las vanidades que corrompen el corazón y envenenan la razón.
Si alguien se presenta más dotado psíquicamente para el servicio mediúmnico, más seguramente será deudor, por cuanto la mediúmnidad al servicio del bien es via de acceso y de redención para el espíritu, y no moldura brillante para las fulguraciones terrestres.
En vez de rivalidad competitiva, fomentemos la oración y el auxilio fraternal entre todos, a fin de que el éxito se presente, no por el aplauso humano, y si por la abnegación y largo trabajo de edificación del bien entre los hombres.
Espírito: Vianna de Carvalho
Médium: Divaldo P. Franco


Excelente los temas tratados, sirven mucho para esclarecer y ayudar a la divulgación, ya que aun tenemos muchos seres que no conocen y por este medio pueden llegar a tener un conocimiento y así motivarlos a buscar los Centros o Casa Espiritas.
Los felicito y espero encontrar cada días mucho mas temas, he podido extraer algunos temas para darlos a conocer en la Casa Espirita.
Un saludo
Lyda
saludo fraternal,
Qu Dios les permita seguir en esta labor maravillosa, me identifico plenamente con su trabajo, que se que es muy dispendioso y de mucha dedicación, soy Psicologa espirita, y tengo la maravillosa oportunidad de compartir charlas públicas para mi centro espirita
en Colombia, ” Centro Espirita Paz y luz”, al igual que ustedes sembramos paz y esperanza, tratamos de dar una nueva visión de la vida a los seres necesitados y sufrientes y llevamos la doctrina como una inmensa oportunidad de servir y ayudar.
muy buen trabajo, sencillo y claro ante la luz de cualquier persona.
mil bendiciones, que Dios le sguíe siempre.