EL HOMBRE INTEGRAL


 

EL HOMBRE INTEGRAL

¿Cuáles son las características que definen al hombre integral?

 

Podríamos decir que el hombre integral es el individuo que desenvolvió al máximo sus tres facultades esenciales:

 

La facultad de pensar, la de sentir y la de querer, o la razón, el sentimiento y la voluntad.

 

El pensar y el querer son las facultades activas del hombre integral, el sentir es la facultad pasiva. En ese sentido, podemos decir que el pensar y el querer parten del hombre, el sentir acontece en el.

 

En general, siempre se consideró  la razón como el patrimonio mayor, y tal vez el único, de la inteligencia.

 

Por eso, desenvolver la inteligencia significaba casi exclusivamente  el desenvolvimiento de la razón o del pensar.

 

El hombre inteligente es aquel que sabe pensar. Es preciso enseñar  a pensar, se dice frecuentemente. Fuimos llevados a asegurar que el papel más importante del educador es enseñar a pensar.

 

En los días actuales, entretanto,  la inteligencia emocional también  ha sido difundida. Muchos se ha hablado de la relevancia de los aspectos emocionales en el desenvolvimiento de la inteligencia.

 

El enseñar a sentir pasó a formar parte del vocabulario de los educadores, sin embargo no con la misma fuerza del enseñar a pensar.

 

No en tanto, poco, a sido dicho de la inteligencia volitiva, o inteligencia asociada a la voluntad. El papel de esta inteligencia en la formación integral del hombre precisa ser mejor explorado.

Y la razón es simple. Nunca. Como ahora, los valores éticos  y políticos se tornaron tan necesarios.

 

La sociedad moderna, en el plano nacional y aun mismo internacional, reconoce la importancia de los valores éticos en la conquista de una vida más justa.

 

Más allá, derecho y justicia resultan del uso adecuado de la voluntad, o del querer. Por tanto, son frutos de una inteligencia volitiva bien desenvuelta.

 

Osamos afirmar que la sociedad moderna padece las consecuencias de no haber dado la debida importancia al desenvolvimiento de la inteligencia volitiva.

 

Los educadores, en general, preocupados con la construcción de una sociedad más justa, deberán asumir, como compromiso ineludible, la tarea de desenvolver la inteligencia volitiva.

 

Una educación para el desenvolvimiento armónico de las inteligencias racional, emocional y volitiva debe ser uno de los más importantes objetivos de una institución de enseñanza y de todo educador.

 

Los valores del sentimiento y de la moral  siempre quedaran en segundo plano. Siempre fueron considerados como pertenecientes a los hombres débiles y menos expertos.

 

Y ese desprecio trajo serias consecuencias, pues muchas de las conquistas de la ciencia  viraran como instrumento de violencia y sumisión.

 

La violencia y la guerra ganaron en exceso y satisfacción. El hombre actual sabe mucho, más sufre y es infeliz.

 

Sin el sentimiento y la voluntad para conducir adecuadamente la razón, el hombre moderno camina como un viajante en un desierto sin oasis.

 

Sabe para donde ir, más no encuentra el agua para matar la sed; sed de paz y de justicia, sed de amor y de libertad.

 

Para retroceder en ese estado de cosas, es fundamental volver nuestros ojos para el desenvolvimiento  de las inteligencias emocional y evolutiva. Sin las conquistas del sentimiento  y de la voluntad el hombre continuará sediento.

 

Es común encontrar personas que desenvolvieron mucho el pensar  apenas  y que, dominadas por el orgullo, se tornaron arrogantes y presuntuosas.

 

Carecen de la virtud más importante en la caracterización del hombre  sabio: la Humildad. Sin humildad pierden buenas oportunidades de continuar aprendiendo. Piensas que ya lo saben todo.

 

 

Existen individuos muy inteligentes y con gran habilidad de decisión, más vengativa y perversa, verdadera déspotas.

 

Por otro lado, encontramos individuos con buenos sentimientos, mas que no consiguen tomar decisiones correctas. Son, con frecuencia, iludidos, engañados por los más expertos.

 

 

El hombre integral, por tanto, es aquel que logró el desenvolvimiento harmónico del pensar, del sentir y del querer.

 

El individuo que es señor del propio pensamiento, de los sentimientos y de la voluntad, puede ser considerado un hombre virtuoso, un hombre integral.

 

Pensemos en eso, y accionemos a la voluntad para conquistar esa meta.

Redacción de Momento Espirita, con base en el texto “Educación Integral” del Profesor Cosme Bastos Masi

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